Ministerio Personal 15 minutos de crecimiento integral Sábado 14 de enero Llevando almas a los
pies de Cristo Conducir a una persona a los pies de Jesús es la experiencia más grata que un
cristiano pueda vivir y Dios quiere que cada creyente experimente esa alegría sin igual. La mayoría
de miembros de las iglesias aman al Señor genuinamente. Ellos quieren compartirlo con los demás,
pero a menudo sienten que no saben cómo. Tal vez lo hemos complicado demasiado. Compartir a
Jesús de una manera práctica no se enfoca en procedimientos difíciles. Al contrario, te enseña
cómo puedes compartir tu fe con otros de modo natural y en armonía con tus dones y talentos.
Dios ha prometido un poder divino para aquellos que sinceramente se comprometan a este
cometido. • “No hay límite a la utilidad del que, poniendo a un lado el yo, permite que el Espíritu
Santo obre sobre su corazón, y vive una vida enteramente consagrada a Dios”. (Servicio Cristiano,
p. 315). DINÁMICA: Invitar a dos hermanos que compartan una o dos formas de hablarles a otros
de Jesús. Tu horizonte se ampliará al mirar la variedad de maneras prácticas que hay para hablar a
otros de Jesús. Quizás sientas que llevar a un alma a Cristo va por encima de tu capacidad, pero te
sorprenderás por las siguientes ideas simples con las cuales podrás llevar a otros a Cristo. 1.
Relaciones casuales Diariamente nos ponemos en contacto con varios miembros de la familia
humana: al hacer fila en el supermercado, en la gasolinera, en el banco, en las tiendas, en las
oficinas de correo, oficinas públicas, salas de espera, restaurantes, hoteles, buses, trenes, aviones,
en las calles, parques y otros lugares. _ 44 44 Guíanos con tu presencia Señor Cada vez que salgas
de casa, debería ser con el propósito específico de aprovechar cada oportunidad para hablar unas
pocas palabras de Jesús en cuanto sea posible. Deberías aprender cómo iniciar una conversación
con cualquier persona que te encuentres. La mayoría de las personas no están a la defensiva, al
contrario, están relajadas. No tienes un letrero en la frente que anuncie que eres Adventista del
Séptimo Día, así que el prejuicio queda descartado. Resulta muy fácil presentarte con una sonrisa,
decir “buenos días” y dar tu nombre. 2. Bus, tren, avión, sala de espera, restaurante Lee el
periódico enfocándote en los temas relacionados con la enfermedad, el alcohol, las drogas,
mutilaciones, vicios, tabaco, crimen, huelgas, violencia, secuestros, fraude, hambrunas,
terremotos, inundaciones, incendios, la crisis económica, guerras, accidentes. Si estás sentado
junto a otra persona le puedes preguntar: “¿Leíste el periódico de esta mañana?” La persona
contestará con un “si” o un “no.” Entonces añade, “Oh, por cierto, me llamo ...... ¡Mira esto!” Y en
veinte segundos podrás voltear las páginas de tu periódico y señalar los títulos tristes y dramáticos.
Concluye preguntando, “¿qué opinas acerca de estas noticias?” Tu compañero quizás diga, “Es
terrible.” Y pueda que añada, “¿Hacia dónde vamos?” Si no se hace esa pregunta, entonces tú
pregúntale: “¿Hacia dónde vamos?” Su respuesta probablemente sea, “No lo sé.” Entonces tú
puedes decir, “Yo si lo sé.” La persona se quedará mirándote, esperando que compartas lo que
sabes, pero debes mantenerte en silencio hasta que pregunte, “¿qué sabes? ¿Hacia dónde
vamos?” Después de unos segundos de silencio, podrías preguntar, “¿Lees el buen libro?” “¿Cuál
buen libro? ¿Te refieres a la Biblia?” Al principio la persona podrá parecer decepcionada. 1er.
Trimestre 2023 45 “Sí, la Biblia expresa claramente lo que va a suceder y la dirección a la que
vamos.” Habla con entusiasmo. Así comienzas a compartir con la persona acerca de la Palabra de
Dios, las señales de los tiempos, y el regreso de Jesús como la única solución. Ahí podrías
aprovechar la oportunidad para compartir tu testimonio acerca de cuán maravilloso ha sido
conocer a Jesús. Finalmente pueden intercambiar datos y entregarle algún tipo de literatura. Te
sugiero que siempre lleves contigo una promesa bíblica para que la puedas compartir cuando sea
conveniente. Si es adecuado, ofrece orar por la persona, y no olvides mencionar en tu oración las
preocupaciones de tu contacto. Puede que sea enfermedad, desánimo, problemas financieros, o
simplemente gratitud por la bondad de Dios. Recuerda que: • “La obra que está por encima de
toda otra obra, el negocio que está por encima de todo otro negocio, y que debe comprometer
todas las energías del alma, es la obra de salvar a las almas por las cuales Cristo murió. Haced de
esto la obra principal y la más importante de vuestra vida”. (The Youth’s Instructor, 4 de mayo de
1893) Pr William Barrero Sáenz Evangelismo integrado UCN.