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Tensiones entre Capitalismo y Comunidades Afro-pacíficas en Buenaventura

Este documento describe el contexto histórico, social, geográfico y demográfico de Buenaventura, Colombia. También analiza las relaciones sociales de producción de las comunidades afro-pacíficas, las tensiones entre el modo de producción capitalista y las relaciones comunitarias, y los procesos de resistencia. El objetivo general es analizar las tensiones entre la vía alterna-interna asociada a la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce y la propiedad colectiva del Consejo Comunitario Bajo Calima desde una perspectiva hist
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Tensiones entre Capitalismo y Comunidades Afro-pacíficas en Buenaventura

Este documento describe el contexto histórico, social, geográfico y demográfico de Buenaventura, Colombia. También analiza las relaciones sociales de producción de las comunidades afro-pacíficas, las tensiones entre el modo de producción capitalista y las relaciones comunitarias, y los procesos de resistencia. El objetivo general es analizar las tensiones entre la vía alterna-interna asociada a la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce y la propiedad colectiva del Consejo Comunitario Bajo Calima desde una perspectiva hist
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Modo de producción capitalista vs Relaciones sociales de producción de las

comunidades Afro-pacíficas de Buenaventura: Tensiones, Articulaciones y Resistencias


desde el caso de la vía alterna-interna, asociada a la Sociedad Puerto Industrial
Aguadulce, que atraviesa la propiedad colectiva del Consejo Comunitario Bajo Calima

Proyecto de Investigación desde el Materialismo Histórico y Dialéctico

Nicole Ximena Bello Ríos


Jesús Daniel Pérez Pérez
Juan Diego Rincón Rojas

Sociología
IV Semestre

Nathalia Ávila Moira


Tutora de Sociología IV

Universidad Externado de Colombia


Facultad de Ciencias Sociales y Humanas
Bogotá, D.C.
2022
ÍNDICE

1. Antecedentes…………………………………………………………………………4
1.1. Buenaventura: Contexto histórico-social………………………………………..4
1.1.1. Recorrido histórico de Buenaventura…………………………………...…4
1.1.2. Aspectos geográficos y demográficos de Buenaventura…………………..5
1.1.3. Conflicto armado en Buenaventura………………………………………..7
1.2. Relaciones sociales de producción de las comunidades Afro-pacíficas de
Buenaventura…………………………………………………………………………10
1.2.1. “De mar a mar”: Sobre las formas de cultivo, pesca y producción para
autoconsumo en Buenaventura y el pacífico…………………………………………11
1.2.2. “El territorio como espacio para ser”: Simbología alrededor de la relación
comunidad- territorio…………………………………………………...……………12
1.2.3. Propiedad, colectividad y consejos comunitarios…………………………15
1.2.4. Ley 70 de 1993 y aspectos jurídicos………………………………………19
1.3. Producción del espacio y propiedad de la tierra: Afro vs Capital……………….23
1.3.1. Relación Ser humano-Espacio…………………………………………….23
1.3.2. Espacios del capital y espacios comunitarios……………………………..27
1.3.3. Propiedad de la tierra en una Buenaventura en disputa……………………33
1.4. Procesos de resistencia y/o lucha………………………………………………..35
1.4.1. Formas organizativas como procesos de lucha comunitaria………………35
1.4.2. Alabaos y currulaos como formas de resistencia………………………….38
2. Planteamiento y Formulación del problema………………………………………….42
3. Objetivos……………………………………………………………………….…….44
3.1. General…………………………………………………………………………..44
3.2. Específicos………………………………………………………………………44
4. Justificación………………………………………………………………………….45
5. Aspectos teóricos-metodológicos…………………………………………………….46
6. Aspectos éticos……………………………………………………………………….59
7. Anexos………………………………………………………………………………..60
8. Referencias bibliográficas……………………………………………………………61

ANTECEDENTES
1. Buenaventura: Contexto histórico-social

1.1. Recorrido histórico de Buenaventura

Según fuentes históricas, Buenaventura, si bien se entiende que su descubrimiento surge en


1540 con Pascual de Andagoya, sus principios se remontan en sí, por lo menos, desde 3000
a.C. Este territorio era conformado por sociedades –tribu de los Buscajaes- dedicadas a la
pesca, recolecta frutas, es decir que las actividades no distaban de separarse de las condiciones
del territorio (Señal Memoria, 2022).

Ahora bien, volviendo a la llegada de Angoya que se dio en 1540, esta fue conformada en un
principio, tras su salida de Panamá a tres bahías, en donde la primera de ellas corresponde a la
Isla de Carvajal, que es la misma que él llamó Buenaventura.

Esta misma situación se amplía con la orden al teniente de Angoya (Juan de Ladrilleros), de
realizar la exploración y expedición del lugar, para dar cuenta de los asentamientos
poblacionales. De esto, no se puede dejar atrás que solo hasta los siglos XVI, es que se
empiezan a hacer asentamientos definitivos, lo cual en parte se explica porque al principio las
condiciones geográficas en sí mismas, no resultaban favorables para los conquistadores. Esto,
sin embargo, no desconoce que, según el conquistador, Buenaventura constituía en sí, “el
puente hacia el mundo”.

En 1550 se reglamenta el trabajo de carga de fardo para los indios, y la existencia en sí de


pasajeros entre Cali y Buenaventura. Mientras tanto, el comercio internacional comienza a
tomar fuerza, y junto a ello, el ingreso de “esclavos negros, textiles, artículos varios y
alimentos”. Agregado a ello, se da paso también, al decreto de la apertura de condición de
puerto franco. Es así como su importancia estratégica comenzaba a volverse más relevante, y
hasta para la guerra misma. Alrededor de 1639, se fue formalizando la idea de independizar en
sí, el puerto de Cali. (Pérez, 2007)

En 1915 se construyó lo que une a Cali con el Puerto del pacífico: el Ferrocarril del Pacífico,
en 1928 fue la edificación del muelle portuario, y para 1945, se terminó de construir la
carretera. Todo esto, fue consecuencia tal de un gradual proceso de industrialización y
urbanización “Estas intervenciones estatales fueron respuestas a la apertura del canal de
Panamá en 1914 (que modificó los flujos comerciales), al desarrollo de la industria cafetera y
azucarera y al aumento demográfico en todo el occidente colombiano” (Montoya, 2019, pàrr.
13); datos que han ido recayendo consecuentemente dentro de la economía colombiana y las
relaciones internacionales, con una alta elevación. Esto, materializado también en la mitad del
siglo XX, en donde se realiza el afianzamiento de varias líneas marítimas internacionales.
(Cámara de Comercio Buenaventura, 2012) Ya para 2007, Buenaventura es entendido como
“Distrito Especial Industrial, Portuario y Biodiverso”, según proyecto de acto legislativo.

1.2. Aspectos geográficos y demográficos de Buenaventura

Ahora bien, luego de haber conocido un panorama general de cómo se ha desarrollado


+históricamente este territorio, es preciso ahondar en los factores físicos y naturales en donde
se asentó su población. Así pues, Buenaventura es el municipio más grande del departamento
Valle del Cauca (6.788 km2 aproximadamente); se encuentra ubicada al costado izquierdo del
piedemonte de la cordillera occidental, extendiéndose desde ese punto hasta la costa pacífica
(Pérez, 2007). El municipio limita al sur con el departamento del Cauca, al oriente con los
municipios Calima, Jamundí, Cali y Dagua, al norte con el departamento del Chocó, y al
occidente con el Océano Pacífico (Pérez, 2007). En lo que a la hidrografía respecta, además de
presentar una gran costa pacífica, también es atravesado por importantes cuerpos de agua dulce
como, los ríos San Juan, Calima, Dagua, Anchicaya, Raposo, Yurumanguí, y Naya (Pérez,
2007). En consecuencia, dicha ubicación y otros factores hacen que el clima de Buenaventura
sea muy peculiar (cálido y húmedo), llegándose a vislumbrar anualmente una tasa de
precipitación de 6.980 mm y una temperatura que oscila entre 24° y 32° (Pérez, 2007).

Figura 1. Características geográficas de Buenaventura.


Fuente: De “Historia, geografía y puerto como determinantes de la situación social de
Buenaventura,” de G. Pérez, 2007, Documentos de Trabajo Sobre Economía Regional, (91), p.
10. Derechos de autor 2019 por la Asociación Americana de Psicología.

Figura 2. Recursos hídricos del municipio de Buenaventura.

Fuente: Fuente: De “Historia, geografía y puerto como determinantes de la situación social de


Buenaventura,” de G. Pérez, 2007, Documentos de Trabajo Sobre Economía Regional, (91), p.
12. Derechos de autor 2019 por la Asociación Americana de Psicología.

Por otra parte, encaminándonos en los aspectos demográficos, según datos obtenidos del Censo
Nacional de Población y Vivienda de 2018, llevado a cabo por el Departamento Administrativo
Nacional de Estadística (DANE), en Buenaventura se censaron efectivamente 258.445
personas, de las cuales 47,4% son hombres y el 52,6% restante mujeres; ubicándose un mayor
porcentaje tanto de hombres como mujeres entre las edades de 10 y 14 años (DANE, 2018).

En esta misma línea, es preciso mencionar que “Buenaventura es un territorio mayoritariamente


étnico (88% comunidades negras y 1% comunidades indígenas)” (Arroyo, et al., 2018, p. 41).
Razón por la cual, en ella se encuentra presente una convergencia cultural llena de formas de
sentir, pensar, existir, producir y reproducir la vida misma. Aspecto que resulta importante
tener en cuenta al momento de adentrarnos a dicho territorio con fines académicos y/o
investigativos.

1.3. Conflicto armado en Buenaventura

Si bien el conflicto armado y la violencia han sido prácticas constantes en la historia de


Colombia, lastimosamente en ciertas regiones periféricas del país se han mantenido estos
acontecimientos violentos hasta la actualidad, incluso con un mayor recrudecimiento. Así,
encontramos a Buenaventura como un municipio que, en las últimas décadas, pareciera
condenado a vivir bajo la sombra del conflicto. A lo largo de cuatro etapas, casi
correspondientes a las últimas cuatro décadas, se puede realizar un bosquejo del esquema de
violencia reciente que ha sido perpetrada en Buenaventura, principalmente por tres actores
armados ilegales, a saber, la guerrilla de las FARC, el grupo paramilitar Bloque Calima y las
bandas criminales surgidas a partir de la desmovilización de las Autodefensas Unidas de
Colombia (AUC), al tiempo que existe un actor armado legal, es decir, el Ejército (en
representación del Estado) que, sin embargo, no ha tenido la misma influencia en la región
como los demás actores armados y, por tanto, nunca ha podido retomar realmente el control
sobre el municipio.

En primer lugar, a finales de los años setenta y comienzos de los años ochenta, el grupo
guerrillero de las FARC realizó una gran expansión por la región pacífica y, en concreto, en el
Valle del Cauca. Inicialmente, ejerció un control estratégico sobre la zona, sin emprender
acciones armadas contra civiles, más allá de los enfrentamientos con el Ejército.
Posteriormente, debido al auge del Cartel de Cali se incrementaron los hechos violentos en el
departamento a lo largo de la década de los ochenta. Sin embargo, no sería hasta la llegada de
los años noventa, que estallaría una guerra recrudecida en todo el territorio nacional, financiada
en parte por una serie de acciones delictivas de las FARC en los territorios del Valle del Cauca
y de Buenaventura particularmente:
El accionar de las FARC expresado en extorsiones a grandes empresarios, impuestos a
narcotraficantes, control territorial de zonas urbanas y rurales de Buenaventura,
bloqueos en la vía que comunica a este municipio con el interior del país, explotación
ilegal de los oleoductos y secuestros individuales y masivos, evidenciaban la
consecución de los objetivos que se propusieron para la década del noventa en términos
de crecimiento militar y económico (CNMH, 2015, p. 162).

En segundo lugar, tras la llegada de una serie de grupos paramilitares al Valle del Cauca, así
como del Bloque Calima a Buenaventura, se empieza a identificar una segunda etapa de la
violencia en este municipio. Así, a comienzos de los años 2000, la violencia en Buenaventura
se endureció radicalmente, y las masacres y desapariciones en contra de civiles se hicieron muy
recurrentes durante un periodo de cinco años:

Durante este periodo, además de las masacres, los paramilitares también emplearon
sistemáticamente las desapariciones forzadas. Con la generalización de esta modalidad
de violencia algunos de los esteros del municipio fueron utilizados como cementerios
clandestinos en los que ocultaban los cuerpos de las personas desaparecidas (CNMH,
2015, p. 178).

En tercer lugar, se ha presentado una tercera fase del conflicto armado en Buenaventura,
conocida como la toma de la guerra al puerto, en la que después de un proceso fallido de
desmovilización y efectiva transmutación de los grupos paramilitares de la región (Bloque
Calima), han surgido un conjunto de bandas criminales y grupos armados urbanos que ejercen
un control territorial sobre el municipio y sobre el puerto, provocando enfrentamientos
continuos en las calles:

La toma de la guerra al puerto es la forma de nombrar el enfrentamiento entre la


guerrilla de las FARC y grupos rearmados del año 2005, que se caracterizó por ser una
confrontación en la que además del territorio también se disputó la población. En los
barrios ocurren enfrentamientos, masacres, son demarcados límites que definen el
dominio territorial y poblacional de cada grupo, hay enfrentamientos en las calles, las
casas son usadas como escudos y estallan bombas en diversos lugares del puerto
(CNMH, 2015, p. 190).
En cuarto lugar, se ubica el más reciente de los periodos de violencia en el territorio
bonaverense, correspondiente al surgimiento de bandas criminales como La Empresa, apoyada
por Los Rastrojos, y otras organizaciones como Los Urabeños o Los Machos (posteriormente
fusionadas), conformadas por antiguos miembros de otros grupos armados. Además,
lastimosamente este periodo se ha caracterizado por un aumento en los casos de violencia,
desplazamiento y tortura contra la población civil, a través de modalidades de terror como las
casas de pique:

La población tiene noticia de la conformación de un nuevo grupo armado ilegal


denominado La Empresa, con presencia local a partir de 2010. Diferentes fuentes
señalan que La Empresa (...) fue creada en el puerto reclutando exparamilitares,
exguerrilleros y miembros de bandas delincuenciales (...). Su origen al parecer tuvo que
ver con una alianza entre comerciantes y narcotraficantes. Los primeros demandaron
seguridad y los segundos encontraron en la oferta del servicio un negocio lucrativo
(CNMH, 2015, pp. 203-204).
El enfrentamiento entre las bandas produjo uno de los picos de victimización más altos
de los últimos tiempos, además que incrementó en la espiral de la guerra mayor sevicia
en contra de los bonaverenses (...). Empiezan además a resonar en el puerto
las denominadas casas de pique (CNMH, 2015, p. 209).

En último lugar, atendiendo a la situación conflictiva de Buenaventura en la última década, se


han identificado una serie de Modalidades de Acción Bélica (MAB) recurrentes (ver Tabla 1),
tanto en el caso urbano como en la zona rural del municipio, que constituyen las nuevas formas
de violencia que someten aún hoy, en cierto modo, a una Buenaventura que, si bien tiene uno
de los puertos más importantes de América Latina, parece estar condenada por su misma
riqueza.

Tabla 1. Modalidades de Acción Bélica según actores armados y contextos de


ocurrencia en Buenaventura
Nota: De “De lo local a lo global en los repertorios de acción del PCN y el conflicto armado
en Buenaventura” de A. Espinosa, 2011, p. 72. Derechos de autor 2020 por la Asociación
Americana de Psicología.

2. Relaciones sociales de producción de las comunidades Afro-pacíficas de


Buenaventura

La producción afro, se separa de la construcción del sujeto y la propiedad individual, y se


adhiere a lo que es conforme a un conjunto, es decir, que resulta relativa al sujeto colectivo.
Esto siendo también cimiento, debido a la estrechez entre el ser y la naturaleza; que, por ello
mismo, aguarda una profunda relación y reciprocidad entre el territorio y la comunidad en sí
misma, la cual se refleja en la producción misma de ciertas formas de pesca y cultivo dentro
de Buenaventura, así como una correspondencia simbólica con el espacio, perpetuada por el
uso de las prácticas tradicionales y ancestrales. A continuación, se presentan detalles sobre lo
anteriormente dicho.
2.1. “De mar a mar”: Sobre las formas de cultivo, pesca y producción para
autoconsumo en Buenaventura y el pacífico
“De mar a mar
Voy de mar a mar
Vengo navegando
Voy de mar a mar”
(la Pacifican Power, 2019)

Buenaventura y en sí todo el Pacífico -donde habitan gran parte de las Comunidades Negras-,
aguardan el espacio y el territorio como nociones inseparables del sujeto mismo, esto, asociado
a la visión de Cruz (2010), sobre la cual el territorio trasciende la idea de distribución soportada
en un espacio físico, y es así como la particularidad de este se halla en “la dimensión
cosmológica que le da sentido”. De este modo, el lugar habitado es esencial: es “el espacio para
ser”, y por ello “no se puede ser Comunidad Negra sin territorio” (García, 2013).

Es así como cuando de producción se trata, al ser la comunidad la base fundamental del ser y
estar, pues las familias producen para autoconsumo, mientras lo que se comercializa es el
excedente (Bustamante et al., 2013). Es decir, como la forma necesariamente articulada entre
hábitat, producción y cultura; y que además recae en beneficio de la seguridad alimentaria de
las familias que realizan la producción agrícola. De ahí también, que tengan controles muy
sutiles sobre los recursos selectivamente explotados del bosque (Hoffman, 1997).

Ahora bien, frente a lo anterior, se desprenden formas particulares de pesca (articulada a veces
con otras manos de obra como la de recolección de conchas) y cultivos distintivos, que rodean
el territorio, y que entran a definir el sentido de sus habitantes. En particular, dentro de la
siembra, se encuentran alimentos como la yuca, el chontaduro, la papachina, el borojó, el arroz,
el plátano, el maíz de ladera (Universidad del Pacífico, 2013) En torno a la pesca, se asientan
dos tipos: la industrial y la artesanal (Díaz et al., 2011).

Específicamente frente a la pesca tradicional, esta emplea métodos ancestrales, que se


desarrollan con pequeños barcos y que no involucran “redes de arrastre, cercos o dragas
hidráulicas” (Zapata, 2021). Aquí mismo, es relevante señalar el papel en sí mismo del
pescador de Buenaventura, pues este posee ejes referenciales, conocimiento espacial, y
reconocimiento de distintos fenómenos; que le permiten precisar en su actividad, y que no
tienen que ver en sí con determinados instrumentos de navegación, sino más con lo que
(Angulo, et al., 2017) llama ”saberes empírico- matemáticos”, que además ensañan lo
autóctono y lo territorial del Pacífico colombiano, con la actividad productiva de la pesca.
Sobre esta misma (la pesca tradicional), el líder pescador de la Asociación de Pescadores
Remar del Pacífico, César Reyes, hizo referencia a esta como fruto de las bondades del mar
para la comunidad, y, en consecuencia, como eje fundamental dentro del sistema de vida y del
sustento de las familias de las comunidades del Pacífico; esto, teniendo en cuenta también, que
un alto porcentaje específicamente de Buenaventura (70%) se describe como zona rural
dispersa costera, lugar mismo en donde más de 6 mil personas ejercen esta actividad (Zapata,
2021). Sobre esto mismo, se resaltan dos cifras igual de relevantes: una, correspondiente a que
la pesca a pequeña escala contribuye en un 95% del pescado consumido en Colombia, la otra,
concerniente a la alta participación del Litoral Pacífico, dentro de la producción de capturas de
pesca en el país (37%). (Castaño, 2012)

Figura 3. Pesca Artesanal en Buenaventura, Valle del Cauca

Tomado de: Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero (Maciej Serda et al., 1991)

2.2. “El territorio como espacio para ser”: Simbología alrededor de la relación
comunidad- territorio
“Se avecina la cosecha el naydi y el chontaduro
Borojó y mil pesos, uhhhh ehhh.
El viento me está avisando que la marea está grande
Bajaré mi potro, ehhh
(Pal otro La´o)”
(Música del Pacífico, 1992)

Sobre “el territorio como espacio para ser”, se asocia en principio que esta relación de
coexistencia y de unificación de comunidad-territorio, yace desde los inicios en que los
esclavos escaparon de la persecución y el maltrato despótico de los colonizadores, y se
asentaron en las zonas del Pacífico colombiano y la isla de Buenaventura, es decir, en lo que
algunos llamaron “los terrenos ganados del mar”. (García, 2013, pàrr. 3).

Lo ancestral y lo comunitario, se asienta entonces, dentro de la historia y el sujeto colectivo de


la comunidad afrodescendiente: “Saben leer el lenguaje de la naturaleza, han aprendido a
conocer su medio, saben dónde y cuándo pescar, cazar los animales del monte, cortar la madera
para construir las viviendas y las canoas de los pescadores” (García, 2013, pàrr. 7).

Lo anterior, permite entonces comprender de qué consta la construcción del sujeto colectivo,
en la Minga y en las viviendas palafíticas. Sobre la primera, está envuelve una práctica ancestral
de trabajo comunitario o colectivo, y busca llevar a cabo una meta (Fondo Acción, 2019).
Mientras tanto, la vivienda palafítica radica en sí, en la particular forma y construcción de
vivienda del pacífico colombiano, que se explica de una parte y desde sus inicios como una
solución arquitectónica a las condiciones naturales del agua, y de la otra, comprende, además,
un valor simbólico, en tanto que expresa la existencia de ciertos conocimientos relacionados
con el territorio y la forma de este, el clima, los recursos, la selva y los ciclos del agua (Garcés,
2016).

En ese sentido es que, mediante la tradición oral como saber ancestral, se permite transmitir,
mantener y perpetuar en el tiempo, la comprensión profunda de lo que es el espacio habitado
por sujetos, y los sujetos como habitados por el espacio (Unión entre naturaleza y sujeto
colectivo). Sobre esta oralidad, se establecen entonces, elementos culturales como el ritmo del
currulao (junto al uso en sí de la marimba de chonta) o los cantos de los alabaos, los cuales
aguardan en sí mismos, un constante contacto con su alrededor, es decir, lo que Zapata (1989)
llamaría como una ecosofía -unión entre lo ecológico y los sistemas filosóficos locales-. De
allí, que hasta se convierten en mecanismos de “autoprotección colectiva del territorio”. (Ariza,
2021, p. 200)

Para ilustrar lo anterior, se ve entonces, el currulao, “el baile de las olas” (Yaneth; Cabana,
2022, párr. 2), como una danza en pareja de conquista que mantiene una perdurable conexión
con la tierra, al danzarla con los pies descalzos, al tiempo que, desde su movimiento
cadencioso, evoca a las olas del mar Pacífico, y al ir y devenir del río Guapi “que sube a
determinadas horas y luego vuelve a bajar hacia el mar” (Cabana, 2022, párr. 8). Al tiempo, se
ilustra la marimba de chonta -o “piano de la Selva''-, instrumento que además de inmerso en el
currulao, con sus notas resguarda una analogía con las gotas de lluvia que caen sobre el agua.
Sobre este mismo, su conformación se compone de varios elementos, originados y hallados en
los mismos territorios, como lo es la madera de Chonta y la guadua: “La magia de la marimba
no solo está en su dulce sonido, sino también en sus componentes, en la fuerza y el poder de la
naturaleza” (Mina, 2018).

Figura 4. Currulao

Tomado de: Enciclopedia cultural (Enciclopedia Cultural, 2020)

En cuanto a los alabaos, estos en sí, son cantos evocados en ritos funerarios de alabanza y
exaltación, por lo cual, su significado, implica una cosmovisión en torno a la muerte, en donde
el muerto: “no comparte la connotación castellana del cadáver; ya que, para la filosofía bantú,
el difunto goza de una energía plena de inteligencia y voluntad” (Zapata, 2010, p. 648), que en
palabras de Serrano (1984) se entendería entonces a la muerte como ruptura frente al ser en
distintas dimensiones, que no por ello, significa desaparición de éste. Al respecto, el mismo
autor, también refiere a las formas de anunciación y aparición de la muerte, de entre las que se
resalta, entre varias, al pájaro guaco:

Son muchas y muy diversas las formas como la muerte se anuncia: cambios en la
corporalidad, en el entorno casero, en el medio ambiente; tanto elementos vegetales
como animales pueden expresar la cercanía de este momento de la vida. Entre ellos
ocupa un lugar importante el canto de un pájaro llamado "guaco", el cual es
premonición tanto de los nacimientos — cuando su canto dice "guasca, guasca. "—
como de las defunciones —"ya se va, ya se va"; de color negro y difícil vuelo (Serrano
Amaya, 1984, p. 5).

2.3. Propiedad, colectividad y consejos comunitarios

Ahora bien, entendiendo que, dentro de la noción de colectividad, se introduce en sí misma la


propiedad y el territorio colectivo según Parra (2020), se articulan entonces varios elementos
constitutivos, entre los que se hallan las prácticas y modos de producción ancestrales y
tradicionales de las comunidades negras, al tiempo que el territorio mismo habitado. Con esto,
se comprende entonces lo relativo a lo que se entiende como Consejos Comunitarios de las
Comunidades Negras, que de hecho están autorizados en la ley 70 de 1993 (la cual será
abordada más adelante), y que en sí misma, contiene lo referente a la protección, conservación
y preservación de la propiedad colectiva, así como de los recursos naturales, y de la forma de
organización y de actividades, tanto sociales como económicas en las mismas comunidades.
Sobre ellos, hay que resaltar su importancia, en tanto que:

El reconocimiento de derechos de tenencia de las comunidades negras trastoca


diferentes escenarios donde el ordenamiento territorial de carácter estatal y el
ordenamiento ambiental, contrarío a la posibilidad de armonizarse y potencializar los
territorios colectivos como escenarios conservación ambiental, se convierten en
espacios desencuentros que amenazan el ejercicio de este derecho (Observatorio de
territorios étnicos y campesinos, 2021).

Sobre estos, hay que reconocer, por un lado, que en Buenaventura ya hay alrededor de 24
consejos comunitarios ya titulados como propiedad colectiva. Mientras tanto, algunos otros
están en proceso de trámite (PNUD Colombia, 2013).

Tabla 2. Consejos comunitarios de Buenaventura. Zona Rural Periodo 2010


Fuente: Instituto Agustín Codazzi

Figura 5. Aspiraciones territoriales de territorios étnicos de Buenaventura

Fuente: Observatorio de Territorios étnicos y campesinos (2021)

Consejo Comunitario de Bajo Calima

El consejo comunitario de Bajo Calima, conforma la vertiente occidental de los Andes, siendo
parte fundamental del andén pacífico colombiano. Este corregimiento, se encuentra ubicado
cerca de Buenaventura, Valle del Cauca, lo cual le da en parte su gran relevancia como lugar
altamente biodiverso por su fauna, flora y fuentes hídricas (Murillo, 2009) . Su extensión
conforma alrededor de 77.000 hectáreas, de las que “solo se reportan 42 hectáreas que han sido
destinadas a la conservación” (CVD & CC. Bajo Calima, 2007; p. 31).

Este territorio es acogido por la ley 70 de 1993, y en consecuencia de ello, es entendido desde
el fundamento de propiedad colectiva. Dentro de lo que refiere a la constitución del mismo
corregimiento, es decir, las localidades, se encuentran: Guadual, Ceibito, Trojita, La Nueva
Esperanza, San Isidro, El Crucero, La Estrella, Las Brisas, La Colonia, Triana y Villa Estela;
siendo este último, el más amplio demográficamente. De estas veredas, 10 están por la red vial,
y 5 están por la vía fluvial del Río Calima (Murillo, 2009).

Figura 6: Conformación del consejo comunitario de la Cuenca Baja del Río Calima

Fuente: Mapa de Bajo Calima (OIMT, 2009)

Relativos a cada uno, la conformación de estas comunidades se fue gestando entre 1972 y
1940, siendo Villa Estela y la Colonia, las últimas en conformarse:

Tabla 3. Origen y fundación de las comunidades del Consejo Comunitario


Fuente: (CVD & CC. Bajo Calima, 2007)

Dentro de su actividad productiva de cultivos, se encuentra la papachina, el chontaduro, el


maíz, el arroz, el arroz, el borojó, la caña de azúcar, el borojó. En cría de animales, se
encuentran gallinas, pollos y crías de peces en menor escala. (Reglamento interno del Consejo
Comunitario de Calima, 2007)

Ahora, si bien este Consejo Comunitario representa en sí mismo la propiedad colectiva, su


territorio se ha visto históricamente afectado. Tal fue la situación relatada por uno de los líderes
de este consejo comunitario: Julio Cesar Gonzales, quien, en una entrevista con Fundación
Trópico (2016), relata que en 2001 ocurrió un desplazamiento de la población en vista de la
presencia de grupos armados, la cual provocó que la gente se desplazara a Buenaventura o a
Cali. Ya luego, más a largo plazo, y en justificación del “sentido de pertenencia de su río, de
su zona (…) entonces se tomó la decisión de retornar de nuevo a sus comunidades” (Fundación
Trópico, 2016; min 04:57). Asimismo, y en relación al proyecto del Puerto Aguadulce, la
propiedad colectiva del Consejo se ve perjudicada, pues, la vía pavimentada que habilitó aquel
proyecto, ha afectado las dinámicas de la comunidad. Esto agregado a que, cuando inició el
proceso de construcción, la maquinaría fue ingresada sin previo aviso a la comunidad (Noticias
Buenaventura, 2019):

“Vean, nosotros ahorita tenemos una situación que hay más de cuarenta y pico de casas
que están por debajo de la vía, y nosotros le pedimos a agua dulce, que él como dueño
de construcción de la vía, que venga a solucionarlos el problema, y esta es la hora que
tenemos, que no ha venido ni un representante de Aguadulce, tenemos nueve días de
paro, y nadie se ha hecho presente.” *Mujer habitante de Villa Estela, en Noticiero de
Buenaventura (2014; min 1:35-1:56)
2.4. Ley 70 de 1993 y aspectos jurídicos

Los procesos entorno al reconocimiento de las formas de ser y estar de las comunidades
Afrodiaspóricas dentro de la sociedad colombiana han sido una lucha permanente que se
remonta a la Colonia; sin embargo, con el pasar del tiempo dichos procesos han estado en
constante transformación; desde la huida de estos actores del dominio de sus esclavizadores y
su posterior establecimiento en Palenques, hasta los espacios que poco a poco han alcanzado
dentro de la esfera jurídico-política en más de 200 años de República que lleva el país. Así
pues, en lo que respecta a lo mencionado en última instancia, se podría afirmar que el logro
más significativo durante los últimos años ha sido la Ley 70 de 1993, la cual:

[...] tiene por objeto reconocer a las comunidades negras que han venido ocupando
tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico, de
acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción, el derecho a la propiedad
colectiva, de conformidad con lo dispuesto en los artículos siguientes. Así mismo tiene
como propósito establecer mecanismos para la protección de la identidad cultural y de
los derechos de las comunidades negras de Colombia como grupo étnico, y el fomento
de su desarrollo económico y social, con el fin de garantizar que estas comunidades
obtengan condiciones reales de igualdad de oportunidades frente al resto de la sociedad
colombiana (Art. 1).

En ese sentido, estas comunidades adquieren una serie de derechos que acaparan todas las
dimensiones de su existencia. Ello se ve reflejado en los 8 capítulos y los 68 artículos que posee
dicho texto; los cuales abarcan aspectos como, el reconocimiento del derecho a la propiedad
colectiva, el uso de la tierra y protección de los recursos naturales y del ambiente (entre estos
los recursos mineros), los mecanismos para la protección y desarrollo de los derechos y de la
identidad cultural, y, la planeación y fomento del desarrollo económico social.

A este respecto, dentro del escrito se encuentran tres cuestiones de suma importancia que vale
la pena mencionar, a saber, La Ocupación Colectiva, Las Prácticas Tradicionales de
Producción, y Los Consejos Comunitarios; la primera de ellas hace referencia a los lugares que
históricamente han ocupado estas comunidades, lo cual las arraiga a un pasado común que las
hace interdependientes con este, ya que en él se desarrollan las interacciones entre sus
miembros y el medio que les rodea (Ley 70, 1993, art. 2).
Por otro lado, las acciones, tareas y labores que realizan estas comunidades, que han sido
heredadas de generación en generación, y que les permite relacionarse armónicamente con el
medio natural que les rodea, son consideradas como Prácticas tradicionales de producción (Ley
70, 1993, art. 2).

Por último, en lo que a los Consejos Comunitarios respecta, es clave enfatizar en que estos se
constituyen como figuras jurídicas que cumplen funciones específicas dentro de los espacios
con ocupación colectiva, y son el medio por el cual las propiedades colectivas pueden ser
adjudicadas a las comunidades negras (Ley 70, 1993, art. 5).

Empero, muchas de las disposiciones estipuladas en la ley 70 de 1993 presentan incongruencias


en materia de acción, generando tensiones entre lo que está en el papel, y lo que se aplica en la
realidad. Así pues, vemos que en el artículo 39 se menciona que “en las áreas de sociales de
los diferentes niveles educativos se incluirá la cátedra de estudios afrocolombianos conforme
con los currículos correspondientes” (Ley 70, 1993, art. 39). No obstante, desde vivencias
personales se puede afirmar que eso no sucede, incluso ni en las mismas universidades; además,
otro claro ejemplo de ello es el examen saber 11 desarrollado por el Instituto Colombiano Para
la evaluación de la educación (ICFES), el cual tiene como objetivos principales “comprobar el
grado de desarrollo de las competencias de los estudiantes que están por finalizar el grado
undécimo de la educación media, y proporcionar elementos al estudiante para la realización de
su autoevaluación y el desarrollo de su proyecto de vida” (MinEducación, 2022, párr. 6). Pero
este no incluye aspectos evaluativos que se desarrollen dentro de los procesos etnoeducativos.

Así mismo, Herrera (2017), menciona que, a lo largo y ancho del país hay 38.676.452 hectáreas
que corresponden al 33,9% del área total nacional en cifras de titulación colectiva, de las cuales
solo 5.396.376, es decir, el 4,7% del área total nacional corresponden a comunidades negras,
estas se encuentran principalmente en la zona del Pacífico, aun así, en el Caribe y los Andes
también se encuentran algunas pero en menor proporción, dichas tierras han sido adjudicadas
principalmente durante los años 1995 y 2003, ya que desde la última fecha se han presentado
estancamientos y retrasos en los procesos de titulación, llegando a haber 271 solicitudes de
titulación de comunidades negras sin resolver hasta marzo del 2017, convirtiéndose así dichas
comunidades en blanco de vulneración de derechos en torno al reconocimiento de la propiedad
colectiva.
Por otro lado, tomando como base los datos expuestos en el mapa 1, suministrados por la
interposición de capas realizada desde el Geovisor de Análisis Geográfico de Conflictos
Territoriales, desarrollado por el programa de Geografía y el Laboratorio Interdisciplinar de
Análisis Espacial de la Universidad Externado de Colombia (s.f.). Se pueden observar varias
cuestiones que es importante recalcar.

Figura 7. Tensiones territoriales existentes en el Pacífico colombiano debido al conflicto


de intereses en torno a la propiedad de la tierra.

Fuente: Elaboración propia a través del Geovisor de


conflictos territoriales ArcGis.
En esta medida, se evidencia que dentro de los Territorios Afrocolombianos también hay
presencia de intereses relacionados a la extracción de minerales. Lo anterior entra en conflicto
con lo enunciado en el capítulo V de la ley 70 de 1993, que hace referencia al manejo de
recursos mineros dentro de los territorios colectivos de los cuales las comunidades negras son
propietarias, puesto dichas prácticas mineras no van en armonía con las prácticas ancestrales
de estas comunidades.
Todas estas falencias que presenta la ley 70 de 1993 se hacen visibles en materia de acción, y
por tal razón el Estado Colombiano aún tiene una gran deuda histórica con estos pueblos
étnicos.

Ahora bien, esta deuda del Estado colombiano hacía dichas comunidades no solo es en razón
de la ley 70 de 1993, ya que en otros aspectos jurídico-políticos la precaria presencia estatal es
evidente; uno de ellos (que de hecho se encuentra bastante ligado al papel que cumplen los
Consejos Comunitarios) es la consulta previa, derecho elemental que poseen las comunidades
originarias a favor de ser escuchados y hacer caso a lo que estas tienen para decir frente a la
implementación de procesos productivos dentro de sus territorios ([Link], 2016).
De igual manera, este mecanismo de participación busca salvaguardar los modos de vida
propios de las comunidades locales, garantizando el respeto de prácticas y costumbres
relacionadas aspectos culturales, medioambientales, espirituales, económicos, de salud, entre
otros (Agencia Nacional de Minería, s.f.).

Sin embargo, desde el Ministerio del Interior (quien es el encargado del manejo de dichas
herramientas), durante los últimos años los procesos de consultas previas se han convertido en
nidos de corrupción que funcionan bajo los intereses del capital y dejan a un lado a las
comunidades, frente a ello algunos analistas de asuntos legislativos y administrativos
consideran que:

[La consulta previa] cuenta con un asidero legal bastante consolidado y explícito, que
solo necesita cumplirse tal y como está estipulado, para que se genere la defensa del
derecho fundamental y se cumpla con el propósito para la que fue creada (Blanco et al.,
s.f., pág. 58).

Así pues, lo que en el papel parece ser algo que está del lado de quienes ancestralmente están
arraigados a los territorios, la verdad es que son dejados a un lado, y, aunque a veces las
consultas previas sean aplicadas, la ejecución queda a medias, puesto que a los acuerdos que
se llega con las comunidades en muchas ocasiones terminan siendo incumplidos. De tal
manera, el Pacífico colombiano, y específicamente Buenaventura, no son la excepción, por
ejemplo, a mediados de 2018, se presentaron diversos conflictos entre la Sociedad Puerto
Industrial Aguadulce Buenaventura, y habitantes del sector del Bajo Calima, quienes a través
de un bloqueo de vías manifestaron su inconformidad frente al proceso de consulta previa que
se había llevado a cabo con esta empresa, puesto que la mayor parte de los acuerdos que habían
pactado con esta no habían sido cumplidos, tal fue el impacto de ello, que la Defensoría del
Pueblo, Personería, Ministerio Público, Alcaldía Distrital, y otras entidades, tuvieron que
intervenir (SoyDeBuenaventura, 2018).

En relación a lo anterior, en una investigación realizada por Barajas (2019), se demostró que,
proyectos ligados a la construcción de obras de infraestructura pertenecientes a un complejo
portuario presentaron graves afectaciones a nivel social, cultural, ambiental y económico; lo
que generó un desarraigo de los modos propios de vida de las comunidades en donde se realizó
el estudio.

3. Producción del espacio y propiedad de la tierra: Afro vs Capital

3.1. Relación Ser humano-Espacio

Las sociedades humanas tal como son, únicas en su particularidad y contingentes en sus
múltiples interrelaciones, se han planteado una serie de interrogantes esenciales para el
desarrollo de su existencia, en términos de su vida inmediata. Así, si bien algunas de ellas se
han preocupado, a nivel general, por resolverlas explícitamente (asumiendo factible ese hecho),
otras han dedicado su historia en llevar a la praxis estas cuestiones y solucionarlas,
principalmente, de manera implícita, a través de su existencia misma. En ese sentido, cuando
dos maneras de ver y vivir el mundo se encuentran, se interpelan y, quizás, chocan, alrededor
de una de las interrogantes más complejas de abordar, como la amalgamada pregunta por el
espacio, es clave cuestionarse para identificar las tensiones que allí surgen. A continuación, se
hace necesario revisar, a vuelo de pájaro, diversas conceptualizaciones que, históricamente han
permitido develar, poco a poco, el concepto del espacio.

En primer lugar, cabe aclarar que la pregunta por el espacio es susceptible de ser
problematizada desde diversos campos del saber, como la física, la filosofía, la geografía y
demás. No obstante, solamente la geografía es capaz de acercarnos a una noción de espacio
sustancial e íntimamente relacionada con el ser humano en sí mismo, así como con sus diversas
formas de sociedad y de cultura. Ahora, si bien es cierto que el componente de la ciencia física,
más que de la propia filosofía, ha ejercido y continúa ejerciendo mucha influencia en el
desarrollo de la geografía como ciencia, es imperativo centrarse en las conceptualizaciones
que, en materia geográfica, se han hecho del espacio o, mejor dicho, en este caso, del espacio
geográfico.

En segundo lugar, si tomamos el concepto de espacio geográfico como eje central de discusión,
es posible encontrarse con un extenso desarrollo histórico de su conceptualización (resumido
en la Figura 7, a través de las categorías de espacio concreto, espacio abstracto, espacio
subjetivo, espacio social y espacio global-local).

Figura 8. Acepciones del espacio geográfico según diversos paradigmas en ciencias


sociales.

Nota: De “La geografía y las distintas acepciones del espacio geográfico”, de F.P. Capdepón,
2004, Investigaciones Geográficas (Esp), (34), p. 143 (ISSN: 0213-4691). Derechos de autor
2020 por la Asociación Americana de Psicología.

Sin embargo, subrayando las definiciones más generales y los cambios más significativos del
concepto de espacio geográfico en diferentes autores y corrientes de pensamiento en geografía,
hemos de mencionar las siguientes etapas:

a. Inicialmente, en el siglo XIX, algunos autores empezaron, de manera intuitiva, a definir


el espacio geográfico a partir de una estrecha relación con la física de aquel entonces,
caracterizándose como un concepto estático, que “siempre es el mismo (...), (que) sirve
de soporte rígido a las aspiraciones de los hombres y (que) les recuerda, mediante serias
advertencias, que toda la vida de la sociedad tiene sus raíces en la tierra” (Vargas, 2012,
p. 314).
b. Luego, entrado ya el siglo XX y hasta la década de los años setenta, fueron apareciendo
un conjunto de conceptos que cada autor y/o escuela propuso para abordar la idea del
espacio geográfico, como las nociones de región, hábitat y paisaje. De tal manera, nos
acercamos a conceptualizaciones que diversifican, a la vez que complejizan, la noción de
espacio, de la siguiente manera: en cuanto a la noción de región, ésta se definió como “el
espacio general que está formado por unidades espaciales que tienen características
homogéneas, propias y únicas y que tienen autonomía funcional” (Vargas, 2012, p. 315),
atendiendo a las particularidades del espacio, dividido en unidades espaciales, y a la
función específica de cada una dentro del espacio general; en cuanto a la noción de
hábitat, podemos decir que se entiende como “el área habitada por una comunidad, (es
decir, como) una forma humanizada del espacio que expresa sus múltiples relaciones
entre el ser humano y el ambiente que lo envuelve” (Vargas, 2012, p. 315), añadiéndole
al concepto de espacio una categoría relacional, con respecto al ser humano, sumamente
trascendental en el abordaje del mismo; y, finalmente, en cuanto a la noción de paisaje,
se aclara que hace referencia a una unidad espacial en la que, desde un enfoque funcional,
participan geofactores, tanto naturales (de los que se deriva el concepto de ecotopos),
como culturales (de los que se deriva el concepto de área cultural), que pueden
presentarse visible o invisiblemente, considerando al ser humano y a la sociedad como
parte integrante del paisaje, a través de su fuerza modificadora, creadora y/o destructora
del mismo (Vargas, 2012).
c. Posteriormente, desde finales del siglo XX, se han venido renovando los estudios
geográficos y, con ellos, sus categorías acerca del mundo social. En ese sentido, cabe
señalar que el espacio geográfico ya “no está formado únicamente, por elementos físicos
o naturales, sino que se concibe como un espacio poblado por personas que establecen
lazos entre sí (...), (constitutivos de) redes que son realidades sociales y materiales que
organizan el espacio” (Vargas, 2012, p. 319). A su vez, se ha comprendido una noción
de territorio que va más allá de las definiciones ya dadas acerca del espacio geográfico:

El territorio comprende el espacio geográfico; el territorio es vivido no


solamente en el espacio, sino como un sistema dentro del cual las personas evolucionan,
viven e influyen en el territorio y este influye en la sociedad; el territorio no es un
derivado del espacio, es un espacio organizado, ordenado, producto de las
interrelaciones entre los actores y es un ingrediente indispensable en la visibilidad,
legibilidad y por tanto, en la comprensión de las cosas (Vargas, 2012, p. 321).

En tercer lugar, y a partir de las múltiples aristas que nos ha legado el concepto de espacio
geográfico, es crucial comprender otra de sus propuestas de análisis, a saber, que éste es el
resultado de múltiples procesos de su construcción como sistema, en los que interactúan
agentes como el marco jurídico-espacial, los procesos de concentración-desconcentración y las
estructuras productivas (Miralbés, 1993). En consecuencia, se comprende que, a través del paso
de unos sistemas productivos tradicionales (descriptibles bajo el término de género de vida,
entendido como el conjunto de soluciones dadas por una sociedad tradicional a los problemas
de la alimentación, la vivienda y el vestido) a unos sistemas productivos industriales
(descriptibles mediante el término de modo de vida), como el capitalismo, estamos participando
de un proceso de transformación acelerada del espacio geográfico (Miralbés, 1993).

En último lugar, cabe cerrar este conjunto de relaciones constitutivas del espacio geográfico
con la idea del conflicto, comprendiendo que éste establece una serie de interrelaciones que
configuran el espacio desde sus implicaciones sociales, es decir, a partir de una multiplicidad
de territorialidades disímiles:

El conflicto tiene una dimensión espacial, no sólo porque acontece en un lugar


determinado, sino porque los colectivos luchan por determinar qué se hace en ese lugar
y de qué manera, y finalmente quién controla el lugar, lo cual implica un moldeamiento
de las prácticas espaciales y las representaciones del espacio de los grupos sociales
(Espinosa, 2011, p. 58).

3.2. Espacios del capital y espacios comunitarios

A propósito del recorrido histórico de la conceptualización acerca del espacio geográfico,


hemos propuesto a una rama de la geografía crítica, conocida como geografía marxista, de la
mano de David Harvey, como el enfoque epistémico utilizado para analizar las tensiones
alrededor de la producción del espacio y de la propiedad de la tierra en Buenaventura. Además,
considerando que en esta región se contraponen unos espacios del capital con unos espacios
comunitarios de propiedad colectiva, se ha recurrido a complementar el análisis con
información de producción nacional y local acerca de tales contraposiciones.
Por un lado, y como primer punto del análisis de los denominados espacios del capital es
primordial retomar la compleja labor de definir el espacio y, por tanto, mencionar que desde la
geografía marxista se plantea también una nueva conceptualización del mismo, a partir de una
relación tripartita, es decir, a través de un triple carácter del espacio:

Si consideramos el espacio como algo absoluto, entonces se convierte en «algo en sí»


con una existencia independiente de la materia. Entonces, el espacio es poseedor de una
estructura que podemos usar para clasificar o individualizar los fenómenos. La tesis del
espacio relativo mantiene que este debe ser entendido como una relación entre objetos
que existe sólo porque los objetos existen y se relacionan entre sí. El espacio se puede
considerar como relativo también en otro sentido, y he escogido para ello la expresión
de espacio relacional, esto es, el espacio considerado, al modo de Leibniz, como algo
contenido en los objetos en el sentido de que se dice que un objeto existe sólo en la
medida en que contiene en su interior y representa relaciones con otros objetos (Harvey,
2007b, pp. 5-6).

En este orden de ideas, es fundamental notar que este triple carácter del espacio implica una
relación contingente, es decir, dialéctica entre sus tres partes integrantes y obedece a una lógica
semejante a la lógica del pensamiento marxiano, en la medida en que está estrechamente ligada
al análisis de los dos factores de la mercancía, realizado por Marx en el primer capítulo de El
Capital:

Todo lo que corresponde al valor de uso reside en la región del espacio y el tiempo
absolutos. Los trabajadores individuales, las máquinas, las mercancías, las fábricas, las
carreteras, las casas y los procesos laborales reales, los gastos de energía y similares
pueden individualizarse, describirse y entenderse dentro del marco newtoniano del
espacio y el tiempo absolutos. Todo lo que corresponde al valor de cambio reside en el
espacio-tiempo relativo porque el intercambio implica movimientos de mercancías,
dinero, capital, fuerza de trabajo y personas en el tiempo y en el espacio. Es la
circulación, el movimiento perpetuo, lo que cuenta. El intercambio, como observa
Marx, rompe así todas las barreras del espacio y el tiempo. Cambia incesantemente las
coordenadas en las que vivimos nuestra vida diaria. Con la llegada del dinero, ese
«avance» define un universo aún más grandioso y fluido de relaciones de intercambio
en el espacio-tiempo relativo del mercado mundial (entendido no como una cosa sino
como un movimiento e interacción continuos). La circulación y la acumulación de
capital tienen lugar en el espacio-tiempo relativo. El valor es, en cambio, un concepto
relacional, cuyo referente es, por tanto, un espacio-tiempo relacional. El valor es, afirma
Marx, algo inmaterial pero objetivo (lo que puede parecer sorprendente): «En la
objetividad de los valores de las mercancías no entra ni un átomo de materia». En
consecuencia, el valor no «cuelga como una etiqueta que describe lo que es», sino que
oculta su relación dentro del fetichismo de las mercancías. La única forma en que
podemos abordarlo es en ese mundo peculiar en el que se establecen relaciones cósicas
entre las personas (nos relacionamos mediante lo que producimos e intercambiamos) y
relaciones sociales entre cosas (se pone precio a lo que producimos y comerciamos). El
valor es, en resumen, una relación social (Harvey, 2021, pp. 160-161).

De modo similar, y como segundo punto del abordaje de los espacios del capital, es necesario
mencionar que, a través de la obra de Harvey, existe otro factor de la obra de Marx que ejerce
un papel protagónico, a saber, su investigación acerca de la acumulación originaria o primitiva
del capital. Así pues, en el siguiente pasaje, el geógrafo británico desglosa una serie de procesos
característicos de la acumulación originaria del capital:

Un examen más detallado de la descripción marxiana de la acumulación primitiva


revela un amplio abanico de procesos, que incluyen la mercantilización y privatización
de la tierra y la expulsión por la fuerza de las poblaciones campesinas; la conversión de
varios tipos de derechos de propiedad (comunal, colectiva, estatal, etc.) en derechos de
propiedad privada exclusivos; la supresión del acceso a bienes comunales; la
mercantilización de la fuerza de trabajo y la supresión de formas alternativas (...) de
producción y consumo; los procesos coloniales, neocoloniales e imperiales de
apropiación de bienes (incluidos los recursos naturales); la monetarización de
intercambio y los impuestos, en particular sobre la tierra; la trata de esclavos; y la usura,
la deuda nacional y más recientemente el sistema de crédito (Harvey, 2004, p. 116).

Indudablemente, la importancia del análisis de la acumulación primitiva del capital en la obra


de Harvey no es azarosa, sino todo lo contrario, en la medida en que deviene de una
investigación (de casi un siglo de anterioridad) realizada por Rosa Luxemburgo en su obra La
acumulación del capital (1913), a través de la que establece una crítica a los planteamientos de
Marx sobre la acumulación primitiva del capital, afirmando que no constituye solamente un
proceso primitivo u originario, sino que es un elemento constitutivo del capitalismo, que sería
la génesis de uno de los posteriores aportes de Harvey al materialismo histórico-geográfico, a
saber, la acumulación por desposesión. En efecto, para Harvey este proceso de acumulación
no sólo se produce en un estadio inicial del capitalismo, como asume el marxismo ortodoxo,
sino que es, en esencia, una vía acumuladora de capital ocurrida sucesivamente en la historia
de las sociedades en donde impera el modo capitalista de producción. Por esta razón, Harvey
manifiesta que un elemento distintivo de este tipo de sociedades es su lógica de desposeer para
acumular, no como punto de partida solamente, sino estableciendo una relación dialéctica entre
esta vía de acumulación de capital, repetida históricamente según los intereses capitalistas, y
su continua reproducción ampliada dentro de la sociedad:

Cualquier territorio o formación social que es incorporado o que se inserta en la lógica


del desarrollo capitalista debe experimentar cambios estructurales, institucionales y
legales de gran alcance del tipo de los que Marx describe bajo la denominación de
acumulación primitiva (Harvey, 2004, p. 122).

Finalmente, considerando estos dos elementos, a saber, el triple carácter del espacio y la lógica
de acumulación por desposesión, Harvey propone un acercamiento a la noción de espacios del
capital en la que, a su vez, se ven entrelazados el coste y el tiempo de movimiento del capital-
trabajo en sus dos esferas:

El territorio en el que prevalece esta coherencia estructurada se define en general como


el espacio en el que el capital puede circular sin que el coste y el tiempo de movimiento
excedan los límites del beneficio impuestos por el tiempo de rotación socialmente
necesario. Una definición alternativa sería la del espacio en el que prevalece un mercado
de trabajo relativamente coherente (el espacio en el que la fuerza de trabajo puede
sustituirse a diario -con un rango de desplazamiento definido por el coste y el tiempo
del movimiento diario de los trabajadores- es un principio de desagregación espacial
muy importante bajo el capitalismo) (Harvey, 2007a, pp. 349-350).

Por otro lado, en relación a la comprensión de la noción de espacios comunitarios, es clave


mencionar que éstos, a diferencia de los espacios característicos del modo de producción
capitalista, se entienden a través de la idea del derecho al territorio y de su victimización como
derecho negativo, en estrecha relación dialéctica y como principios esenciales jurídica y
políticamente de los territorios de propiedad colectiva:
El derecho al territorio (el derecho a un espacio para ser). El territorio como espacio
vital es una condición necesaria para la re-creación y el desarrollo de nuestra visión
cultural. Nosotros no podemos ser, si no tenemos un espacio para vivir en concordancia
con lo que pensamos y deseamos como forma de vida. Lo siguiente es que vemos el
territorio como un hábitat y espacio donde la gente negra exista en armonía con la
naturaleza (Grueso, 1997, como se citó en Espinosa, 2011, p. 47).

El territorio y su victimización se enuncian como el derecho negativo que tienen estas


comunidades a no ser privadas de su propiedad o de sus tradiciones culturales y no
como el reconocimiento de la diversidad de agencias que lo habitan (Ruiz, 2017, p.
108).

No obstante, el establecimiento de estos espacios comunitarios de propiedad colectiva no


obedece a un proceso de generación esporádica, sino que es producto de un devenir histórico,
caracterizado principalmente por tres fases. En la primera de ellas, ocurrida en el periodo de la
Colonia, se postula el desarraigo cultural y material del que fueron víctimas las comunidades
y pueblos provenientes de África a través de su esclavización en América:

En esta primera etapa, caracterizada según Castro (2004, p. 373) por el sistema colonial
esclavista a partir de 1550, los pueblos y descendientes africanos fueron denominados
todos por igual como negros. Se inició así el despojo forzoso de su identidad cultural,
el irrespeto por su dignidad humana y el exterminio masivo de los pueblos a través de
la trata de esclavos y la prolongación de la esclavización en América (Hinestroza, 2019,
p. 114).

Posteriormente, en la segunda fase del desarrollo histórico de los espacios comunitarios, tras
la independencia de Colombia, estamos situados en el periodo de la República, en el que se
produce la abolición de la esclavitud y empieza a ocurrir, especialmente en territorios de la
región pacífica, un extendido fenómeno de apropiación de las tierras por posesión de hecho,
justificado a través de la relación identitaria que las comunidades afrodescendientes tenían con
esos espacios:

Durante ese periodo, en el que ya los “negros” eran libres,” muchas familias de
esclavizadores (Mosquera, 2001, Cap. II) abandonaron sus propiedades y los
esclavizados oficializaron su propiedad con la posesión de hecho, que era la posesión
espiritual que desde tiempo inmemorial tenían, pues de muchísimo tiempo atrás ya sus
espíritus y sus energías, junto a las de sus antepasados, habitaban esos colinos, rastrojos,
montes o templos, por lo cual el factor psíquico había constituido el elemento de
sujeción a esos lugares. Ser libre, explica Mosquera (2001, Cap. II), implicaba acceder
a una propiedad física a la que espiritualmente se encontraba ligado, se consideraba
parte de ella y ella parte de él (Hinestroza, 2019, p. 115).

Recientemente, en la tercera y última fase de consolidación de estos espacios comunitarios de


los pueblos afro, tras la promulgación de la Ley 70 de 1993, se complejiza el fenómeno de la
apropiación de tierras por parte de comunidades negras gracias a que se legaliza mediante la
figura de la propiedad colectiva, por ejemplo, a través de caseríos, atravesados por nuevas
tendencias de poblamiento urbano:

A partir de esa fecha “múltiples factores influyen en el complejo sistema de apropiación


territorial que vienen haciendo las comunidades negras”, sin desconocer que la forma
como se dio el poblamiento en el Pacífico ha variado, pues anteriormente era más
común que se hiciera de manera dispersa en las orillas de los ríos, y actualmente el
poblamiento se hace “mediante la formación de caseríos” (Villa, s.f., p. 33). Además,
como bien lo predijo Olinto (1993, p. 37), las transformaciones económicas (la
actividad portuaria, el transporte, la explotación forestal, la pesca, los servicios y la
agricultura comercial incipiente) le están imprimiendo al poblamiento de las
comunidades negras un nuevo carácter orientado hacia la concentración en los
principales núcleos urbanos, lo que ocasiona un cambio en las prácticas tradicionales
de relacionamiento con su territorio (Hinestroza, 2019, pp. 119-120).

Para finalizar, cabe mencionar que, como consecuencia de esta tercera fase, han surgido una
serie de tensiones relativas a la propiedad de la tierra en el Pacífico, en la medida en que en
ciertos espacios coexisten ambas formas de propiedad, a saber, existen tierras de propiedad
colectiva y tierras de propiedad privada en su interior, ambas amparadas por la ley. Por lo tanto,
si bien en el momento de la expedición de la Ley 70 del ‘93 esta situación no era tan
problemática, en la medida en que las tierras de propiedad privada individual que existían no
eran necesariamente capitalistas, de acuerdo a lo mencionado anteriormente, en la actualidad
sí resulta sumamente peligroso para las comunidades negras de esta región del país, debido a
que tanto grupos armados como compañías de matriz extractivista se han introducido en el
territorio, a través de la lógica de acumulación por desposesión, y han venido realizando
actividades que amenazan la propiedad colectiva de estos espacios comunitarios, en medio de
una presencia ausente del Estado que legitima este tipo de prácticas:

Los propietarios privados son aquellas personas que pueden no ser miembros de la
comunidad o del grupo étnico, o también, que pueden ser miembros del grupo étnico
(...) y no estar interesados en hacer parte del proceso de titulación; lo común en estos
propietarios privados es la fecha de adquisición de su derecho, ya que estaban en el
territorio y tenían títulos regulares de propiedad de posesión de mejoras, en los términos
del Código Civil, con anterioridad a la expedición de la Ley 70 de 1993; es decir, se
rigen por las normas del derecho civil pero no fueron excluidos materialmente del
territorio del globo de hectáreas al momento de realizar la adjudicación o
reconocimiento del derecho; incluso al momento de la titulación fueron considerados
ocupantes de buena fe (Hinestroza, 2019, pp. 366-368).

De modo que la tensión se presenta en el ámbito espacial, donde se ejerce un derecho


que desde la doctrina tradicionalmente es colectivo, es decir que solamente pueden
ejercer facultades los titulares cualificados del derecho a la propiedad colectiva, pero
en realidad coexisten otros actores que desde la legislación civil también son titulares,
y que en este caso son individuales y se rigen por los lineamientos y la legislación sobre
propiedad privada individual (Hinestroza, 2019, p. 373).

3.3. Propiedad de la tierra en una Buenaventura en disputa

Una vez se ha contextualizado el estado actual de acontecimientos en relación a las tensiones


por la propiedad de la tierra en el Pacífico colombiano, en clave de espacios del capital frente
a espacios comunitarios de propiedad colectiva, es imperativo culminar esta sección poniendo
en tensión la situación de disputa que existe actualmente en Buenaventura, de manera
específica, atendiendo a un contexto atravesado por el conflicto armado y la violencia.

Primeramente, cabe enunciar que, del mismo modo en que ha ocurrido en otras regiones de
comunidades afrodescendientes en Colombia, tras la promulgación de la Ley 70, si bien se ha
avanzado de manera significativa en su reconocimiento como propietarios colectivos de sus
tierras ancestrales, en Buenaventura también se presentan tensiones entre dos intereses en
oposición, más un tercero en discordia. Así, cohabitan en el territorio de Buenaventura ciertos
actores que están amparados por la Ley 70 como comunidades negras y que reclaman sus tierras
(y un uso propio de las mismas) a través de un derecho ancestral, con otros actores que tienen
intereses en el territorio que van más allá del territorio mismo, generalmente, relacionados a
grupos armados en el ejercicio de actividades ilícitas o a compañías privadas con fines
extractivistas. Además, ocasionalmente aparece un tercer actor en medio del conflicto, cuyo
interés está ligado a recuperar la soberanía y gobernabilidad sobre los territorios que se
encuentran controlados por los grupos armados, a saber, el Estado colombiano (Espinosa,
2011).

Un caso paradigmático de estas imbricaciones entre actores sociales ha sido la construcción de


la vía alterna-interna que se conecta con la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce de
Buenaventura. Cronológicamente, encontramos que en el año 2007 se entrega la concesión del
puerto a esta sociedad, compuesta por capital extranjero (proveniente de Filipinas y Singapur),
y que en el año 2011 se aprueba declarar la Zona Franca Permanente Especial, con una
extensión de 133,05 hectáreas. Esta situación provoca la reubicación de 184 viviendas de las
comunidades, causando graves afectaciones a sus modos de vida, principalmente, por la
incursión de grupos armados a la zona en el periodo previo al otorgamiento de la concesión y
del ejercicio (viciado por aquellos hechos violentos) del proceso de consulta previa por parte
de un aparato estatal completamente solapado (Flórez, et al., 2019). En ese sentido, es evidente
que en esta disputa entre capitales privados y las comunidades oriundas de los territorios, tanto
las organizaciones armadas ilegales como el Estado en sí mismo, benefician directa o
indirectamente a los intereses dominantes del capital.

Además, cabe añadir que la extensión de este conflicto por la tierra no se encierra en sí mismo,
en la medida en que está interrelacionado con otros aspectos básicos de la vida humana, como
la salubridad y la provisión de alimentos. Así pues, en Buenaventura, ligado a los intereses del
capital, se ha desarrollado una problemática debido a la mercantilización del agua, en relación
con el control privado del acueducto y de los puertos del municipio:

La mercantilización del agua implica entender el agua como un bien económico al cual
se puede acceder por una contraprestación económica, y no como un derecho de acceso
universal. Lo anterior permite concebir el manejo (privatizado) del acueducto como un
mecanismo de captación de rentas, que para el caso de Buenaventura tienen poca
retribución en la prestación de un mejor servicio (...). Pero al mismo tiempo, la
privatización de otros ámbitos de la vida de Buenaventura, como el control privado del
puerto, suponen un obstáculo más para el acceso al agua por parte de la población
bonaverense, pues estos han derivado en precarización laboral (Durán, s.f., p. 32).

Sin embargo, a pesar de la complejidad del asunto, o quizás por tal razón, los procesos de
memoria colectiva en Buenaventura son sumamente relevantes como arma de defensa frente a
los intereses foráneos por los recursos de los que quieren ser desposeídos y, en ese sentido,
terminan convirtiéndose en formas de lucha y resistencia comunitaria que se materializan en
fenómenos con un componente transformador muy poderoso, como el Paro Cívico de 2017:

Si bien, en muchas regiones y localidades del país la memoria se ha convertido en un


dispositivo de socialización de los relatos trágicos como una forma de reconocer
sucesos dolorosos de las comunidades, en Buenaventura la potencialidad de las
prácticas de memorias radica más allá del nivel catártico e individual, en la
configuración de espacialidades de resistencia y en la potenciación de tejidos
organizativos de gran legitimidad y alcance en el territorio (Parrado & Jaramillo, 2020,
p. 329).

Las consignas de «permanecer en el territorio», «defender la vida» y «vivir con


dignidad» (presentes en el último Paro Cívico del 2017), no son palabras de hoy, sino
que responden a reivindicaciones organizacionales más largas, que remontan a la
década de los años sesenta, a los primeros procesos de consolidación de barrios (Parrado
& Jaramillo, 2020, p. 329).

4. Procesos de resistencia y/o lucha

4.1. Formas organizativas como procesos de lucha comunitaria

Como hemos visto, el Conflicto Armado ha estado fuertemente presente en la región del
Pacífico colombiano, generando males y estragos con tan solo mencionarlo. En el caso de
Buenaventura específicamente, los intereses económicos en materia de extorsión y
narcotráfico, fueron los que perpetuaron la disputa entre actores armados por el dominio
territorial (Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición,
2022).
Por tal razón, estas comunidades han tenido un gran sentido de pertenencia frente a sus
territorios, es por ello que la juntanza y la colectividad se convirtieron en mecanismos que
constituyeron un senti-pensar compartido el cual generó pilares fundamentales que más
adelante sirvieron como base para persistir en pie de lucha, y así alcanzar objetivos comunes,
tal como lo afirmó Ángel María Estancio, líder comunitario del Pacífico nariñense ante la
Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (2022):

[...] Hubo en todos los municipios un berequetén para buscar los insumos, desde Nariño,
Cauca, Valle, Chocó, San Andrés y Providencia, y muchas otras regiones. El resultado
fue ganar la Ley 70, y así, con muchas dificultades, ganamos la lucha por los manglares,
ríos y selvas. Pueblos que se unieron como hermanos, dejaron un precedente como
afrocolombianos. Así nos pudimos convertir en consejos comunitarios (p. 422).

De ahí que, la lucha que han llevado a cabo estos pueblos no ha sido sectorizada en términos
estrictamente geográficos, sino que ha trascendido límites regionales, interconectando a las
distintas comunidades a través del sentir colectivo de procesos históricos que de alguna manera
unen a los unos con los otros, razón por la que en general reclaman derechos que históricamente
no han sido reconocidos, y por tanto vulnerados. Ahora bien, puede que con la ley 70 de 1993
se haya planteado la conformación de consejos comunitarios como figuras legales de las
comunidades; sin embargo, desde hace ya mucho tiempo atrás, la juntanza ha sido una práctica
ancestral que refleja formas de existencia para estos pueblos. Tal como lo enunció en 2015 una
lideresa del proceso de comunidades negras:

[...] antes las organizaciones [...] eran netamente como para vivir la vida: las
organizaciones para defensa del territorio, para las fiestas, ayudar a limpiar el barrio,
del bingo, el alumbrado, para organizar la vida comunitaria. Pero después, con el
conflicto armado las organizaciones que surgieron eran en defensa de la vida. Nosotros
siempre decimos que hay dos tipos de organizaciones: las de vivir la vida y las de
defender la vida. Se pasó de ese tipo de organizaciones a las de defender la vida
(Comisión para el esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición,
2022, pág. 590).

A este respecto, se hace necesario mencionar el papel fundamental que han cumplido las
mujeres dentro de los procesos de colectividad y juntanza en Buenaventura, puesto han sido
ellas las que han tomado la batuta “[...]conforme a los procesos organizativos afro y la
construcción de comunidades emocionales —impulsadas por mujeres, jóvenes, laicos y
organizaciones de base— ha sido posible sobrevivir en el territorio desde formas creativas,
colectivas y de resistencia al conflicto armado” (Gómez, 2016, párr. 6). De lo anterior, es
posible inferir que, en la mayoría de los casos han sido estas las que han estado a la cabeza de
dichos procesos de resistencia.

Es aquí donde se destaca el rol que ha desempañado la Asociación de Mujeres Campesinas,


Negras e Indígenas de Buenaventura (AMUCIB), quienes desde hace aproximadamente veinte
años desarrollan procesos comunitarios en la zona rural y suburbana de Buenaventura,
enfocados en la juntanza y las economías propias, basadas en la salvaguarda y la autogestión.
En esta medida, en aspectos como la alimentación, la salud y la agricultura, procuran la
protección-reproducción de lógicas y prácticas ancestrales del territorio, además, de la garantía
de derechos fundamentales y la participación en espacios políticos (Museo Nacional de
Colombia, 2022).

Figura 9. Comadreo por el bienestar de la mujer.

Fuente: (AMUCIB, 2021)

Figura 10. Garantizando el relevo generacional.


Fuente: (AMUCIB, 2021).
4.2. Alabaos y currulaos como formas de resistencia

Los daños a la integridad cultural, territorial e identitaria que han sufrido las gentes de
Buenaventura, son producto de la incidencia del Conflicto Armado, el cual en sí mismo se
encuentra inmerso en las lógicas del capital; a este respecto, según Gómez (2016):

El conflicto armado ha significado un proceso de vaciamiento demográfico para


facilitar la apropiación e instalación de los macroproyectos que acompaña la
profundización del modelo económico de enclave portuario en Buenaventura, entre
algunos: la Terminal de contenedores, el proyecto Arquímedes, la construcción de la
acuapista para el Pacifico (párr. 3).

En ese sentido, se observa que el Conflicto Armado dentro de estos territorios ha ido de la
mano con dinámicas que giran en torno a intereses económicos que solo benefician a algunos
pocos. Por tal razón, las comunidades Afro-pacíficas han utilizado manifestaciones culturales
en contraposición a todo ello, ya que a través de estas expresiones con carga simbólica
representan su existencia en dichos espacios y la visibilidad que les ha sido negada. Así pues,
encontramos que en estas zonas tradiciones relacionadas con la música constituyen un fuerte
para sus gentes, siendo los Alabaos y Currulaos un claro ejemplo de ello.

En este orden de ideas, los Alabaos como reflejo ancestral de los sentidos para con la muerte,
representan la forma de resistir por medio de la juntanza el sentir de un dolor, el cual se vuelve
colectivo, tal como lo enuncia María Presentación Estacio Alegría, integrante del grupo
Cantadoras de Tumaco:
Con el grupo de las cantadoras qué buscamos, la unidad, o sea, porque uno en grupo
puede aguantar las penas, los, los, todo nos, nos lo contamos, y que, y otra cosa que
buscamos es, como, por medio del canto, o sea, decir, todo lo de nuestra tierra, de
nuestra cultura, porque allí se habla de muchas cosas, ehh, de nuestros ancestros que,
en el alabado, en el arrullo, las canciones y todo eso, ya. Y eso nos ha servido porque
nos ha ayudado a ir, un poco, mitigando el dolor de tener los familiares, que, a la final
a veces no sabemos si es que están vivos o están desaparecidos (Colectivo OFB, 2019).

En esta misma línea, con el pasar del tiempo, y la llegada del Conflicto Armado a estos
territorios, a través de los Alabaos se empiezan a tejer memorias colectivas alrededor de los
acontecimientos que este acarrea consigo, convirtiéndose los Alabaos en medios que
transmiten y exteriorizan vivencias como forma de apaciguar el dolor y generar sensibilización
para garantizar la no repetición de dichos sucesos. Tal como lo expresa parte de la letra del
Alabao Decimoquinto Aniversario, compuesto por Luz Marina Cañola, e interpretado por las
Cantadoras de Pogue:

[...]
Voz principal: Señores grupos armados, no vuelvan más por acá.

Coro: Señores grupos armados, no vuelvan más por acá.


Decimoquinto aniversario, y eso quedó pa’ la historia, díganle a los de la prensa, que
no borren la memoria; díganle a los de la prensa, que no borren la memoria.

Voz principal: Y esto fue un golpe muy duro, que a todos temorizó.

Coro: Y esto fue un golpe muy duro, que a todos temorizó.

Voz principal: Formaron esa pelea, y el campesino sufrió.

Coro: Formaron esa pelea, y el campesino sufrió.


Decimoquinto aniversario, y eso quedó pa’ la historia, díganle a los de la prensa, que
no borren la memoria; díganle a los de la prensa, que no borren la memoria.

Voz principal: Los niños son el futuro, y mucho Niño murió.


Coro: Los niños son el futuro, y mucho niño murió.

Voz principal: Señores grupos armados, no nos causen más terror.

Coro: Señores grupos armados, no nos causen más terror.


Decimoquinto aniversario, y eso quedó pa’ la historia, díganle a los de la prensa, que
no borren la memoria; díganle a los de la prensa, que no borren la memoria.
[...]
(Centro de Estudios Afrodiaspóricos - CEAF - | Universidad Icesi, 2017).

De la misma manera que sucede con los Alabaos, los Currulaos también han sido un puente de
resistencia identitaria que perpetúa prácticas ancestrales que reflejan modos de vida que se
oponen a las dinámicas violentas producto del Conflicto Armado y los intereses del Capital.
En consecuencia, se presenta EL LLAMADO DE NUESTRA TIERRA, Currulao que refleja el
anhelo de las comunidades Afrodiaspóricas por volver a su territorio del cual han sido
desplazados, hecho victimizante que no solo les arranca sus tierras, sino también sus modos de
producir la vida misma:

[...]
Voz principal: Por culpa de la violencia del conflicto armado, tuve que dejar mi tierra
y ahora soy desplazado.
Somos hombres y mujeres, adultos joven y ancianos; que extrañamos nuestra vida allá
en el campo que amamos.

Coro: Queremos volver allá, poder regresar, a mi tierrita querida, que tuve que
abandonar.
Queremos volver allá, poder regresar, a mi tierrita querida, que tuve que abandonar.

Voz principal: Las comunidades negras, palenquera y raizal, nos den la oportunidad,
para sembrar y pescar.
Reclamar nuestros derechos, es todo lo que queremos, para llegar a nuestra tierra, y
vivir como debemos.
Coro: Queremos volver allá, poder regresar, a mi tierrita querida, que tuve que
abandonar.
Queremos volver allá, poder regresar, a mi tierrita querida, que tuve que abandonar.
[...]
(Unidad de Restitución de Tierras, 2014).

Así mismo, el papel que juega esta manifestación cultural dentro de las comunidades también
se ve reflejada en otro tipo de habilidades de expresión, por ejemplo, en El Gesto Del Currulao,
un cuadro que “a través de la técnica de espátula y óleos de colores cálidos, muestra a una
bailarina tradicional de la región del Pacífico, en medio de un escenario donde se difuminan
los hechos de violencia que los azotan” (CNMH, 2015, párr. 3):

Figura 11. El Gesto Del Currulao

Fuente: Angulo, J. (2015). El gesto del currulao [Pintura]. Colombia: Museo Nacional de la
Memoria.

Así pues, según su autor, dicha obra representa cómo a pesar de las grandes dificultades en
materia de violencia y desigualdad, los habitantes del Pacífico colombiano resisten a partir de
la alegría (CNMH, 2015).

A pesar de ello, y ligado a lo anteriormente dicho, el Currulao presenta una diferencia con
relación a los Alabaos, y es que, mientras los Alabaos se entonan a capella y de forma serena,
los Currulaos son interpretados al ritmo de instrumentos tradicionales oriundos de la región,
como la marimba, los tambores, entre otros; además, dentro de este ritmo se produce un baile
de cortejo en el que el personaje femenino mueve las caderas distanciándose del personaje
masculino, quien insistentemente zapateando con fuerza y meneando su pañoleta tratará de
enamorarla (REDACCIÓN EL TIEMPO, 2016).

De tal manera, la carga que poseen tanto los instrumentos como la danza dentro del Currulao
juegan un papel protagónico, ya que simbolizan aspectos materiales de una cultura que a pesar
de las opresiones de distinta índole ha persistido con el pasar de los años.

PLANTEAMIENTO Y FORMULACIÓN DEL PROBLEMA

Canto a Buenaventura:

Bañada por el dulce y la sal, no solo por las aguas de un río y un inmenso mar,
en la tierra donde suena la marimba, y se canta sin probar pan,
la alegría de su gente y el conflicto también están
.
Negra la tierra mojá’, la selva espesa y la canoa de madera,
Negro el pescao’ frito, el cuero prieto y un trago de tomaseca.

De la casa pa’ la casa, lo que cojo pa' comé’, mi tierrita da pa’ eso, y pa’ sabé’ cómo es que es.

Alabao’ cuando viví, alabao’ cuando morí,


vuelvo a la tierra, pero ahora completo, porque cuando nací, solo mi ombligo quedó allá teso.

Puerto pa’ poner lo puesto, aunque soy todo lo opuesto.


Lo que me destruye desde las entrañas, y que poco a poco cada vez te engaña.

Desventura que parece buena, aunque aún no me quitan las cadenas.


Buena por lo que tengo, y ventura para ti y tus ciegos.

Buenaventura se nos aparece como un territorio atravesado por un sinnúmero de tensiones que
han marcado la construcción de diversas territorialidades. En ese sentido, si bien es reconocible
que factores como el conflicto armado (narcotráfico, desplazamiento forzado, acaparamiento
de tierras), la industria extractiva de materias primas (minería y monocultivos), la privatización
del puerto y vías de transporte así como la presencia problemática de las instituciones estatales
(elementos disruptivos del modo de vida de las comunidades) y el racismo estructural han
chocado con las prácticas ancestrales de las comunidades que históricamente han habitado el
territorio, relativas a la identidad colectiva (y su relación con la tierra como constitutiva
esencial del ser), las actividades productivas artesanales y de autoconsumo (pesca, minería
artesanal, cultivo en azoteas, cría de especies menores), el trabajo comunitario y la juntanza,
así como los procesos de resistencia a través de manifestaciones políticas y/o culturales
(comadreo, alabaos y otros cantos, cocina tradicional, medicina ancestral, deporte, teatro,
Vitrina Pacífica); es posible ahondar en la complejidad de estas tensiones por medio de un
antagonismo central, a saber, el conflicto entre el modo de producción capitalista y las
relaciones sociales de producción de las comunidades Afro-pacíficas de Buenaventura

Así pues, en la cuenca del río Calima, territorio titulado al Consejo Comunitario Bajo Calima,
se presentan una serie de conflictos ligados a esta tensión central. En primer lugar, sobre el
proceso de titulación colectiva cabe destacar que de las 77 mil hectáreas correspondientes a las
comunidades habitantes del territorio, solamente se titularon 66 mil, desposeyendo al Consejo
Comunitario de 11 mil hectáreas, dentro de las que se encuentra la zona de Villa Estela, frente
a lo que cabría preguntarse ¿cómo se ha desarrollado el proceso de titulación colectiva para las
comunidades del Consejo Comunitario?. En segundo lugar, en relación al proyecto de la
Sociedad Puerto Industrial Aguadulce Buenaventura se ha construido una vía de transporte de
carga conocida como la vía alterna-interna, que atraviesa los territorios del Bajo Calima y, por
tanto, los modos de vida de las comunidades; por tal razón, resulta clave preguntarse por el
papel de las instituciones estatales a la hora de otorgar las licencias de construcción y/o
ambientales necesarias para llevar a cabo el proyecto e, igualmente, cuestionarse ¿qué papel
jugó la consulta previa al proyecto de construcción de la vía?. En tercer lugar, atendiendo a la
presencia de distintos actores en el territorio, cuyos intereses entran en conflicto, nos podemos
preguntar acerca de ¿qué impactos ha tenido el conflicto armado dentro de las disputas
territoriales en la zona?, así como de ¿qué formas de resistencia ha adoptado el Consejo
Comunitario Bajo Calima en relación a la llegada de actores armados y empresas privadas
como el puerto de Aguadulce al territorio?.

En este orden de ideas, como pregunta central y reuniendo las diversas cuestiones que
componen el problema, cabe indagar acerca de ¿cómo se han configurado las tensiones en torno
a la construcción de la vía alterna-interna que atraviesa la zona de Villa Estela y conecta con la
Sociedad Puerto Industrial Aguadulce, como representación del modo de producción
capitalista, frente a los procesos de resistencia encabezados por el Consejo Comunitario Bajo
Calima, como representación de las relaciones sociales de producción de las comunidades
Afro-pacíficas de Buenaventura?.

OBJETIVOS

General:

• Analizar los conflictos territoriales entre las empresas portuarias de Buenaventura,


como manifestación del modo de producción capitalista dentro del territorio, y las
comunidades afro pacíficas de Buenaventura, a partir del estudio del caso de los
procesos de resistencia del Consejo Comunitario Bajo Calima frente a la construcción
de la vía alterna-interna, que atraviesa la zona de Villa Estela y que hace parte del
proyecto Sociedad Puerto Industrial Aguadulce Buenaventura.

Específicos:

● Comprender el devenir histórico del proceso de titulación colectiva de la tierra en


relación con la figura del Consejo Comunitario Bajo Calima.

● Examinar el proceso de consulta previa para la construcción de la vía alterna-interna


como punto clave de los conflictos territoriales entre el Consejo Comunitario y el puerto
de Aguadulce.

● Identificar los impactos del conflicto armado en las comunidades de la cuenca del río
Calima y en las disputas por el territorio antes y después de la llegada del proyecto del
puerto de Aguadulce.

● Indagar acerca de los procesos de resistencia actuales que encabezan las comunidades
que componen el Consejo Comunitario Bajo Calima frente a la irrupción del modo de
producción capitalista en el territorio, expresado en el puerto de Aguadulce, la vía
alterna-interna, el conflicto armado, entre otros.
JUSTIFICACIÓN

Indudablemente, las diversas manifestaciones de los capitalismos modernos alrededor del


proceso globalizador mundial constituyen un tema central dentro de las investigaciones
recientes en ciencias sociales. En este orden de ideas, cabe destacar un enfoque epistémico muy
interesante para el abordaje de los capitalismos actuales, a saber, el enfoque materialista
histórico-dialéctico, que nos proporciona la amplia categorización del modo de producción
capitalista. De allí se sigue que, específicamente, desde la realidad material de Buenaventura
como formación económico-social en la que coexisten distintos modos de producción, se
evidencia una multitud de tensiones en torno a un conflicto central entre el modo de producción
capitalista y las relaciones sociales de producción de las comunidades Afro-pacíficas de
Buenaventura. Uno de los antagonismos indispensables para la comprensión de estas dinámicas
ha sido la tensión surgida tras la construcción de la vía alterna-interna del Puerto de Aguadulce
que divide los modos de vida en la comunidad del Bajo Calima, principalmente en la vereda
de Villa Estela, y frente a la cual se han desarrollado una serie de procesos de resistencia
encabezados por el Consejo Comunitario Bajo Calima. En ese sentido, con el abordaje de dicha
problemática se pretende aportar a la comprensión de los conflictos territoriales en
Buenaventura en general, y de la intromisión del modo de producción capitalista en esta región
en particular, a partir de una mirada histórica de los fenómenos asociados al conflicto armado,
a las relaciones de propiedad de la tierra, y al papel del aparato jurídico-político dentro de estas
disputas.

Del mismo modo, resulta sumamente pertinente acercarnos a la investigación de este tipo de
problemáticas con el fin de asumir una postura crítica frente a las afectaciones en las relaciones
sociales de producción de las comunidades Afro-pacíficas de Buenaventura a causa de la
llegada de agentes externos que han desarrollado estructuras de matriz extractivista en la
región. De igual manera, cabe mencionar que esta investigación busca complementar el debate
entre la tecnificación de los productos ancestrales de las comunidades y el saber ancestral,
precisamente, arraigado a estos procesos tradicionales. Además, aprovechando nuestra
posición desde los espacios académicos, se hace imperativo ampliar la visibilidad de estas
dinámicas en regiones que históricamente han sido marginalizadas y/o excluidas, tanto del
panorama de gobierno nacional, como del debate público en relación al contexto del país, a
causa del racismo estructural que ha operado a lo largo de la historia. En suma, nuestra
intención principal a la hora de plantear y ejecutar el presente proyecto de investigación es
apoyar, desde una perspectiva teórico-práctica, al fortalecimiento de los procesos de resistencia
liderados por las comunidades de Buenaventura alrededor del conflicto central.

ASPECTOS TEÓRICO-METODOLÓGICOS

Para el abordaje del presente proyecto de investigación, el enfoque epistémico que será
utilizado como fundamento será el Materialismo Histórico y Dialéctico, aplicado al análisis de
los conflictos territoriales existentes dentro de la formación económico-social de Buenaventura
y, en específico, alrededor de la propiedad colectiva del Consejo Comunitario Bajo Calima, en
oposición a la construcción de la vía alterna-interna, pieza clave para el proyecto de la Sociedad
Puerto Industrial Aguadulce, como expresiones concretas del régimen capitalista de producción
en la zona. Así pues, es pertinente realizar un acercamiento al desarrollo histórico de la
titulación colectiva de las tierras del Consejo Comunitario, del proceso de concesión y consulta
previa para la construcción de la vía, de los múltiples casos de despojo a través de la violencia
por parte de grupos armados ilegales y, finalmente, de los procesos de resistencia que la
comunidad del Bajo Calima ha emprendido contra la aparición de estas estructuras de
dominancia económica, política y militar en el territorio.

En ese sentido, cabe ir desarrollando uno a uno cada elemento integrante del enfoque
epistémico a tratar, así como su relación con el proyecto de investigación. En primer lugar, en
relación al apartado materialista, es de suma importancia comprender que las problemáticas
que se han desarrollado en el territorio repercuten en las condiciones materiales (reales) de
existencia de las comunidades, al mismo tiempo que configuran un conjunto de relaciones
sociales que crean nuevas maneras de interactuar entre ellos mismos, con la naturaleza y,
evidentemente, con los nuevos actores que influyen en la zona.

Así pues, tal enfoque materialista se ve caracterizado por el uso de dos categorías claves para
el desarrollo de la investigación, a saber, el modo de producción y la formación económico-
social. Por un lado, al hablar de modo de producción nos estamos refiriendo al conjunto de
relaciones sociales de producción, jurídico-políticas e ideológicas que constituyen en sí mismas
la naturaleza de un régimen de producción como el capitalismo, de la misma forma en que nos
permiten aproximarnos a un análisis material del modo de vida de las comunidades Afro del
territorio del Bajo Calima. Y, por otro lado, introduciendo el concepto de formación
económico-social, es claro que postulamos una comprensión de la sociedad desde una idea de
totalidad, que comprende las diversas interrelaciones en las que se enmarcan los modos de
producción contenidos en ella, como es el caso del modo de producción capitalista, dominante
frente a las relaciones de producción Afro ante el que permanece en constante tensión, dentro
del territorio bonaverense.

En segundo lugar, en la investigación se plantea una perspectiva histórica, a través de la cual


es posible observar los fenómenos y/o conflictos sociales desde una mirada de larga duración
y, por lo tanto, comprender que los procesos históricos de configuración de los modos de
producción en tensión se pueden rastrear desde tiempos pretéritos, a través de hechos como la
constitución del legado de ancestralidad de las comunidades Afro-pacíficas, con siglos de
historia; así como la construcción de Buenaventura como una ciudad-puerto, que pudo
conllevar a la posterior instauración de estructuras capitalistas en la región; de igual forma, es
posible establecer una relación entre el desarrollo del conflicto armado y el despojo de tierras
de las comunidades oriundas del Bajo Calima, entendido como un proceso de acumulación
originaria del capital; y, del mismo modo, situar una reflexión cronológica acerca de cómo se
realizó el proceso de titulación colectiva de las tierras, o de cómo se llevó a cabo la consulta
previa con los habitantes de la zona en relación a la construcción del proyecto del puerto y el
otorgamiento de las respectivas concesiones, evidentemente, atendiendo a los antecedentes de
violencia claves para la comprensión de este proceso primitivo de acumulación de capitales.

En tercer lugar, para comprender el enfoque dialéctico, evidente en la serie de contradicciones


y conflictos que han surgido entre las comunidades que conforman el Consejo Comunitario
Bajo Calima y las formas de manifestación del capitalismo en la región, es clave acercarse a
las discusiones acerca del tema de la clase social (y, por tanto, de la conciencia de clase),
articulada indisociablemente con la raza. En este orden de ideas, es sumamente diciente ver
cómo en una región (periférica) que realiza grandes aportes a la economía nacional, se
encuentren niveles tan altos de necesidades básicas insatisfechas, como expresión del racismo
estructural, vinculado a una jerarquía socioeconómica de clase, que padecen estas
comunidades. En definitiva, esta relación clase-raza también será de suma importancia a la
hora de abordar los procesos de resistencia de las comunidades del territorio del Bajo Calima,
como muestra de una conciencia sociohistórica de sí mismas bastante arraigada y potente en
términos de acción organizativa y reivindicación política.
Finalmente, cabe resaltar dos implicaciones muy potentes a la hora de abordar este proyecto de
investigación desde este enfoque epistémico, a saber, su rechazo total a una explicación del
mundo social a través de una relación causa-efecto unidireccional, sino que plantea una visión
dialéctica de la realidad, por un lado, y su reconocimiento de que el estudio de los fenómenos
sociales conlleva una serie de consideraciones éticas y valorativas per se que se encuentran
interrelacionadas con los hechos en sí mismos, por otro lado (Ritzer, 1993).

● Comprender el devenir histórico del proceso de titulación colectiva de la tierra en


relación con la figura del Consejo Comunitario Bajo Calima.

Con el primer objetivo planteado, se busca identificar cuál fue el territorio habitado desde sus
orígenes, para así compararlo con el reconocimiento final encontrado en el estado actual del
proceso de titulación, este rastreo trae consigo poder averiguar cuándo y qué procesos, a partir
de la ley 70 de 1993, promovieron la titulación colectiva, qué dificultades tuvieron y qué
actores lo promovieron. Sumado a ello, se busca poder reconocer los acontecimientos alrededor
de las hectáreas no concedidas, el motivo de que estas no fueran reconocidas, las actividades
para las que fueron destinadas esas tierras, las afectaciones que ha supuesto para las
comunidades y el procedimiento concreto realizado por el mismo Estado, así como el grado de
participación y/o acciones emprendidas por parte de la comunidad. A su vez, podemos
establecer una relación con la perspectiva del materialismo histórico, y en específico con la
acumulación originaria del capital, en la medida en que de ella se desprenden las
transformaciones implicadas en el despojo o expropiación de las tierras, y la incidencia del
Estado como aparato jurídico-político, que posibilita (o no) estos procesos de privación. A
partir de lo anterior, se identifica entonces, un conjunto de actores implicados: los habitantes
de la Zona del Bajo Calima, que conforman el Consejo Comunitario, el Estado, la Corporación
Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y la Agencia Nacional de Tierras (ANT). Para
la adquisición de la información a indagar, se requiere que en posibilidad de hacer la
investigación, se cuente con la participación de ciertos contactos: Gloria Amparo Arboleda
Murillo (Lideresa de AMUCIB y de la Red Mariposas de Alas Nuevas Construyendo Futuro)
a quien realizaremos una entrevista abierta que contenga ejercicios de cartografía social;
Marcos Vente Panameño (integrante del Consejo Comunitario Bajo Calima y representante
legal de Destila Patrimonio) y Julio César Gonzáles Rivas (líder y representante legal del
Consejo Comunitario Bajo Calima) como representantes del Consejo Comunitario, a quienes
vamos a entrevistar a través de un formato abierto de entrevista, junto a algunos ejercicios de
cartografía social del territorio; Ana Cecilia Collazos (Secretaria general de la CVC), a quien
solicitaremos algunos planos, expedientes e informes sobre los recursos naturales de la zona,
su protección por parte de los derechos ambientales, así como las solicitudes para adquirirlos
y las actividades extractivas que operan en la región; y, finalmente, nos pondremos en contacto
con la Agencia Nacional de Tierras para hacer la solicitud de algunos planes, informes,
expedientes y resoluciones acerca del proceso de titulación colectiva de la tierra del Consejo
Comunitario Bajo Calima.

Comprender el devenir histórico del proceso de titulación colectiva de la tierra en relación con la figura del Consejo
OBJETIVO 1
Comunitario Bajo Calima.

Análisis documental [informes; documentos jurídicos: constancias expedidas, resoluciones (Resolución 002244,
Resolución 0490 del 7 de julio de 2000), leyes (ej: ley 70 de 1993), decretos (ej: decreto 1745 de 1995), expedientes (ej:
Técnicas
expediente a la Comisión Técnica para la evaluación y el concepto previo respectivo; planos], entrevistas abiertas y
cartografía social.

Actores

Tipo de
Entidades Públicas Organizaciones Comunitarias
Actor

AMUCIB
Corporación
(Asociación de
Autónoma
Nombre de Agencia Nacional Mujeres
Regional del Consejo Comunitario de Bajo Calima
Entidad de Tierras (ANT) Campesinas,
Valle del
Negras e Indígenas
Cauca
de Buenaventura)

Gloria Amparo
Arboleda Murillo
Marcos Vente Panameño
Ana Cecilia (Lideresa de
Nombre y (integrante del Consejo Julio César Gonzáles Rivas (líder y
Collazos AMUCIB y de la
Cargo de Comunitario Bajo Calima representante legal del Consejo
(Secretaria Red Mariposas de
Personas y representante legal de Comunitario Bajo Calima)
general) Alas Nuevas
Destila Patrimonio)
Construyendo
Futuro)

ana-
Correo [Link] [Link]
Electrónico os@[Link].c ura@[Link]
o
602-331 01
00 Ext. 1410
Teléfono [Link] 315 7022347
[Link]
/

Análisis
Análisis
documental
documental
(Planos, Entrevista abierta y Entrevista abierta y Entrevista abierta y Cartografía
Técnicas (Planos,
informes, Cartografía social Cartografía social social
informes,
expedientes,
expedientes)
resoluciones)
¿Cómo empezó su
proceso de
liderazgo dentro de
la comunidad del ¿Cuál era el territorio
Bajo Calima y, históricamente habitado
Cartografía
Cartografía de la específicamente, por las comunidades de la ¿La comunidad del Bajo Calima tuvo
medioambie
región y, en relación a la cuenca del Bajo Calima?, incidencia en la construcción de la
ntal, de
específicamente, titulación de la ¿Cuándo y cómo se llevó Ley 70?, ¿A través de qué
recursos y de
de la propiedad tierra del Consejo a cabo el proceso de procesos?, ¿Cuál era el territorio
actividades
colectiva del Comunitario?, titulación colectiva de la históricamente habitado por las
extractivas o
Consejo ¿Cuál era el tierra?, ¿Qué dificultades comunidades de la cuenca del Bajo
contaminant
Comunitario Bajo territorio existieron en ese proceso Calima?, ¿Cuándo y cómo se llevó a
es en la
Calima; Informes históricamente y qué actores cabo el proceso de titulación
región del
y expedientes habitado por las participaron en él?, ¿Cuál colectiva de la tierra?, ¿Qué
Bajo Calima;
acercas de las comunidades de la fue el grado de dificultades existieron en ese
Informes y
fases de cuenca del Bajo participación de la proceso y qué actores participaron
expedientes
desarrollo del Calima?, ¿Qué ciudadanía?, ¿Qué en él?, ¿Cuál fue el grado de
Preguntas / de gestión de
proceso de cambios hubo cambios hubo entre el participación de la ciudadanía?,
Información programas
titulación entre el territorio territorio titulado y el ¿Qué cambios hubo entre el
para la
colectiva de la titulado y el territorio habitado por la territorio titulado y el territorio
protección
tierra; territorio habitado comunidad?, ¿Qué pasó habitado por la comunidad?, ¿Qué
de los
Resoluciones por la comunidad?, con esas 11000 hectáreas pasó con esas 11000 hectáreas no
recursos
acerca de los ¿Qué pasó con no reconocidas y por qué reconocidas y por qué no fueron
naturales de
requerimientos esas 11000 no fueron tituladas?, tituladas?, ¿Qué actividades se han
la zona,
técnicos y hectáreas no ¿Qué actividades se han desarrollado en esa zona desde
documentos
criterios reconocidas y por desarrollado en esa zona entonces?, ¿Qué afectaciones han
a
utilizados para la qué no fueron desde entonces?, ¿Qué traído a la comunidad?, ¿Cómo fue
seguimiento
delimitación de tituladas?, ¿Qué afectaciones han traído a el actuar del Estado y las entidades
de derechos
los territorios actividades se han la comunidad?, ¿Cómo públicas en el proceso de
ambientales
titulados. desarrollado en esa fue el actuar del Estado y titulación?
otorgados.
zona desde las entidades públicas en
entonces?, ¿Qué el proceso de titulación?
afectaciones han
traído a la
comunidad?

● Examinar el proceso de consulta previa para la construcción de la vía alterna-interna


como punto clave de los conflictos territoriales entre el Consejo Comunitario y el puerto
de Aguadulce.

Con respecto al segundo objetivo, se busca realizar un esbozo del desarrollo del proceso de
consulta previa, ver el grado de participación de la comunidad en él o de otros actores
involucrados y, de la misma manera, identificar si hubo algunos acuerdos entre la empresa
promotora del proyecto para la concesión de la vía y los habitantes de la zona, y si fueron
acatados, y si existió un modo de comunicación del contenido del proyecto a las comunidades.
Agregado a ello, también se pretende poder examinar qué afectaciones surgieron para el modo
de vida de las comunidades aledañas, a partir de la construcción de la vía alterna interna, y si
hubo alguna retribución por parte de la empresa portuaria de Aguadulce. Esto, articulado con
la postura desde la que se desarrolla el análisis, permite entender que el Estado funciona como
aparato jurídico-político, con la capacidad de mediar relaciones entre entidades privadas y las
comunidades a través de procesos como la consulta previa, por un lado, y que la construcción
de la vía alterna-interna es clave para facilitar el proceso de circulación (punto de arranque del
capital) de las mercancías, por otro lado. En este embrollo, se encuentran inmersos los
habitantes de la zona del Bajo Calima, el Ministerio de Interior y la Alcaldía de Buenaventura
como instituciones del Estado, y la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce. En ese sentido, con
el fin de cumplir con la indagación planteada, sería de vital importancia contar con el apoyo de
los siguientes contactos: Gloria Amparo Arboleda Murillo (Lideresa de AMUCIB y de la Red
Mariposas de Alas Nuevas Construyendo Futuro) y Lucy Sánchez (Representante legal de
AMUCIB), quienes podrán ayudarnos para la realización de un grupo focal, con su propia
participación y también la de otros habitantes de la comunidad; Álvaro Echeverri Londoño
(director de la Autoridad Nacional de Consulta Previa), a quien solicitaremos informes acerca
de este proceso concreto de consulta previa, así como de las certificaciones de presencia de
grupos étnicos y de las determinaciones de procedencia de la consulta previa para este tipo de
proyectos/obras; William Hernández Arias (subsecretario de Gobierno y Seguridad
Ciudadana), a quien solicitaremos informes de los encuentros entre funcionarios de la Alcaldía,
representantes de los Consejos Comunitarios y delegados del Puerto de Aguadulce, e
igualmente, los comunicados y/o noticias anunciadas por parte de la Alcaldía acerca de este
proceso, con el fin de realizar un análisis de prensa; y, finalmente, Miguel Abisambra Valencia
(gerente general y representante legal de la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce), a quien
solicitaremos fotografías e informes acerca del proceso de consulta previa y de construcción
de la vía alterna, así como su evolución y estado actual, y a quien realizaremos una entrevista
estructurada con el fin de averiguar el posicionamiento de él, como representante de una
entidad privada, al respecto de ambos procesos.

OBJETI Examinar el proceso de consulta previa para la construcción de la vía alterna-interna como punto clave de los conflictos
VO 2 territoriales entre el Consejo Comunitario y el puerto de Aguadulce.

Análisis documental [convenios interinstitucionales (ej: Convenio interinstitucional No 087/ 2007); fotografías; informes],
Técnica
entrevistas estructuradas, grupo focal y análisis de prensa (ej: Noticias Buenaventura, Fundación Trópico,
s
[Link]).
Actores
Tipo de
Entidades Públicas Entidades Privadas Organizaciones Comunitarias
Actor
Nombr
Alcaldía de Sociedad Puerto AMUCIB (Asociación de Mujeres Campesinas,
e de Ministerio del Interior
Buenaventura Industrial Aguadulce Negras e Indígenas de Buenaventura)
Entidad
Nombr Gloria Amparo
ey William Hernández Álvaro Echeverri Miguel Abisambra Arboleda Murillo
Cargo Arias (subsecretario de Londoño (director de la Valencia (gerente (Lideresa de AMUCIB y Lucy Sánchez
de Gobierno y Seguridad Autoridad Nacional de general y de la Red Mariposas (Representante legal)
Persona Ciudadana) Consulta Previa) representante legal) de Alas Nuevas
s Construyendo Futuro)
Correo
whernandez@valledelc [Link]@minin abisambra@puertoag [Link] [Link]
Electró
[Link] [Link] [Link] @[Link] @[Link]
nico
Teléfon (57+60+2) 6200000
6370533 Ext. 25 315 7022347 3117685552
o Extensión:1817

Análisis documental
Análisis documental
(Informes jurídicos) y
Técnica Análisis documental (Fotografías, informes)
Análisis de prensa Grupo focal Grupo focal
s (Informes) y Entrevista
(Comunicados,
estructurada
noticias)

¿Qué afectaciones ¿Qué afectaciones


Fotografías e informes
supuso la construcción supuso la construcción
acerca de la consulta
de la vía alterna- de la vía alterna-
previa y de la
interna para la interna para la
construcción de la vía
comunidad?, ¿En qué comunidad?, ¿En qué
alterna-interna, así
consistía el proyecto consistía el proyecto
como su evolución y
de vía para la de vía para la
estado actual.
concesión y cómo se concesión y cómo se
¿Desde su posición
comunicó a la comunicó a la
cuáles fueron los
comunidad?, ¿Hubo comunidad?, ¿Hubo
criterios tenidos en
Revisión de veracidad, algún acuerdo entre el algún acuerdo entre el
cuenta al momento
sobre los encuentros Informes acerca de los proyecto para la proyecto para la
del desarrollo del
concretados entre procesos de consulta concesión de la vía y concesión de la vía y
proyecto para la
funcionarios de la previa, de las las comunidades las comunidades
concesión de la vía?,
administración certificaciones de afectadas?, ¿Se afectadas?, ¿Se
¿Preevieron posibles
Pregunt Distrital, los presencia de grupos cumplieron tales cumplieron tales
afectaciones a las
as / representantes de los étnicos, y de las acuerdos?, ¿Qué acuerdos?, ¿Qué
comunidades con la
Informa consejos comunitarios, determinaciones de actores identificaron actores identificaron
construcción de la
ción y los delegados del procedencia y como partícipes como partícipes
vía?, ¿De qué manera
Puerto Aguadulce, oportunidad de la activos en el proceso activos en el proceso
comunicaron a la
comunicados sobre consulta previa para de consulta previa?, de consulta previa?,
comunidad en qué
estados de proyectos, obras y ¿Qué papel tuvo la ¿Qué papel tuvo la
consistía el proyecto y
diálogos/paros/mesas actividades. comunidad en el comunidad en el
a los acuerdos a los
concertadas proceso de consulta proceso de consulta
que llegaron?, ¿Hubo
previa?, ¿Se ratificó lo previa?, ¿Se ratificó lo
opositores ante el
señalado en la señalado en la
proyecto?, ¿Cómo
consulta?, ¿Cómo se consulta?, ¿Cómo se
manejaron estas
ha modificado el modo ha modificado el modo
situaciones?, ¿Cuáles
de vida de las de vida de las
fueron sus aliados
comunidades?, ¿Han comunidades?, ¿Han
estratégicos en el
tomado acción frente tomado acción frente
proceso de consulta
a las afectaciones a a las afectaciones a
previa y de
sus modos de vida a sus modos de vida a
construcción de la vía?
causa de la vía? causa de la vía?

● Identificar los impactos del conflicto armado en las comunidades de la cuenca del río
Calima y en las disputas por el territorio antes y después de la llegada del proyecto del
puerto de Aguadulce.

Teniendo en cuenta lo planteado en el tercer objetivo, es fundamental inquirir respecto a los


actores armados que han hecho presencia en la zona, también, especificar en qué partes del
territorio han hecho y hacen presencia dichos actores, qué acciones han emprendido contra las
comunidades, además, averiguar si existe o existió alguna relación (y de qué manera se estaría
dando) entre el Puerto de Aguadulce y estos grupos armados ilegales, y, ligado a ello, observar
si las dinámicas de violencia hacia la comunidad se han modificado tras la construcción del
puerto anteriormente mencionado. En ese sentido, grupos armados como: La Empresa, Los
Urabeños, Los Machos, disidencias del Bloque Calima (cabe aclarar que no se aplicará ninguna
técnica con estos actores por el riesgo que podría significar, empero, la información acerca de
estos se obtendrá a partir de los otros actores); pero así mismo, habitantes de la comunidad de
Villa Estela, Sociedad Puerto Industrial Aguadulce, el Consejo Comunitario del Bajo Calima,
Juntanza Interétnica por los pueblos de Buenaventura y la Defensoría del Pueblo, harían parte
de los actores involucrados.

Ahora bien, para analizar este fenómeno se hace pertinente recurrir a la noción de Acumulación
originaria del capital, en la que el despojo de medios de producción, como lo es el caso de la
tierra, son arrebatados usando la violencia, y como ya sabemos, durante todo el proceso de
titulación colectiva de la comunidad, se presentó el no reconocimiento de algunas hectáreas
pertenecientes por derecho ancestral a la comunidad, estas son cuestiones que alrededor de lo
formulado en este objetivo, funcionan como hilo conductor de su desarrollo en campo. En
consecuencia, para todo el proceso de ejecución se han pautado una serie de técnicas de
investigación, las cuales dependerán del tipo de actor a tratar, así que, estas funcionaran como
herramientas para la recolección de la información; en ese sentido con las entidades públicas
se llevarán a cabo entrevistas semiestructuradas, las cuales, a partir de algunas cuestiones
orientadoras planteadas con anterioridad conducirán el desarrollo de estas, pero no de forma
rígida, de igual manera, con algunos de los actores pertenecientes a este tipo también se
realizará análisis documental y de prensa, principalmente a través de informes, circulares,
políticas y transmedia. Por otra parte, con las entidades privadas se ejecutarán entrevistas
estructuradas, puesto que se tocarán aspectos específicos relacionados con el objetivo, además,
la posible limitación de tiempo con el entrevistado pautará el proceso de entrevista, generando
puntualidad al momento de realizar las preguntas. Ahora bien, con las instituciones
universitarias, al igual que con las entidades públicas, se harán entrevistas semiestructuradas
de manera dinámica, ya que el entrevistado ha trabajado estos temas con anterioridad y
posiblemente tendrá mucho que aportar a la discusión, así mismo, el análisis documental
respecto a las publicaciones hechas por la universidad y el investigador serán fundamentales
en la recolección de información. Finalmente, con las asociaciones comunitarias, luego de
establecido un vínculo previamente, se utilizarán historias de vida a manera de diálogo para
conocer perspectivas, vivencias y opiniones individuales del fenómeno tratado, así mismo, los
grupos focales y la cartografía social funcionarán como herramientas que reflejan el senti-
pensar colectivo de dichas comunidades.
En este orden de ideas, para todo ello se han conseguido contactos, ya sean correos electrónicos
o números telefónicos, los cuales serán el primer puente de comunicación con los actores
involucrados, como lo son: Gloria Arboleda, Wasinton Carabalí, Lucy Sánchez (integrantes de
AMUCIB), Gustavo Ocampo Arveláez (Juntanza Interétnica por los pueblos de Buenaventura),
Diana Marcela Bustamante (delegada de la Defensoría del Pueblo para la Orientación y
Asesoría de las Víctimas del Conflicto Armado Interno), Víctor Miguel Campaz Salazar
(Secretario de la Defensoría del Pueblo de Buenaventura), Miguel Abisambra Valencia
(gerente general y representante legal de la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce), Antonio
Gómez Sánchez (miembro del equipo transmedia de la Comisión de la Verdad), y Joaquín
Gregorio Tovar Barreto (Licenciado en Sociología, e investigador de procesos de
desplazamiento en el Bajo Calima).

Identificar los impactos del conflicto armado en las comunidades de la cuenca del río
OBJETIV
Calima y en las disputas por el territorio antes y después de la llegada del proyecto
O3
del puerto de Aguadulce.
Grupo focal, entrevistas semiestructurada, cartografía social, análisis documental, entrevista estructurada, entrevista
Técnicas
abierta, análisis de prensa, historia de vida.

Actores
Tipo de
Entidades Públicas Entidades Privadas
Actor

Nombre de Sociedad Puerto Industrial


Comisión de la Verdad Defensoría del Pueblo
Entidad Aguadulce

Víctor Miguel
Diana Marcela Bustamante
Campaz Salazar
Nombre y Antonio Gómez Sánchez (miembro (delegada para la Miguel Abisambra Valencia
(secretario de la
Cargo de del equipo transmedia de la Orientación y Asesoría de (gerente general y representante
Defensoría del
Personas Comisión de la Verdad) las Víctimas del Conflicto legal)
Pueblo de
Armado Interno)
Buenaventura)
Correo [Link]@[Link].c victimas@[Link].c abisambra@[Link]
Electrónico o o m

Teléfono 320 8882859 (1) 314 4000 Ext. 2802 6370533 Ext. 25
Análisis documental
Análisis documental (Informes) y (Circulares, políticas e Entrevista
Técnicas Entrevista estructurada
Análisis de prensa (Transmedia) informes) y Entrevista semiestructurada
semiestructurada
¿Qué impactos ha
generado el
asentamiento de
Circulares acerca de la grupos armados
atención a las víctimas del en las
conflicto armado que comunidades de la
solicitan el acceso a la cuenca del río
prestación humanitaria, Calima en materia
política para la atención y de derechos
reparación a las víctimas e humanos?,
informes de seguimiento al ¿Aproximadament
cumplimiento a la Ley de e cuál es el
Víctimas y Restitución de número de
Tierras. afectados en la ¿Cuáles han sido las afectaciones
¿Qué impactos ha zona?, ¿Cuáles han al proyecto del puerto de
generado el asentamiento sido los grupos Aguadulce a causa del conflicto
de grupos armados en las poblacionales más armado?, ¿Qué papel han jugado
comunidades de la cuenca afectados?, ¿Cuál el Estado y las instituciones
del río Calima en materia hecho victimizante públicas para enfrentarse a este
de derechos humanos?, ha sido el más fenómeno?, ¿El conflicto armado
¿Aproximadamente cuál es presente?, ha permeado y/o contaminado
Informe Final de la Comisión de la el número de afectados en ¿Existen algunas de las actividades del
Verdad, Tomo 2 (Resistir no es la zona?, ¿Cuáles han sido articulaciones puerto?, ¿Ha habido presencia
Preguntas /
aguantar. Violencias y daños los grupos poblacionales entre los grupos de grupos armados ilegales en
Información
contra los pueblos étnicos de más afectados?, ¿Cuál armados y las operaciones del puerto?,
Colombia) hecho victimizante ha sido miembros de las ¿Qué acciones han tomado para
el más presente?, ¿Existen comunidades?, contrarrestar los efectos del
articulaciones entre los ¿Qué factores conflicto armado sobre el
grupos armados y arraigan a estos desarrollo de sus labores?,
miembros de las grupos al ¿Existe actualmente una relación
comunidades?, ¿Qué territorio?, ¿Qué entre las economías portuarias y
factores arraigan a estos rol juega el Estado las economías del narcotráfico?,
grupos al territorio?, ¿Qué frente a ello?, ¿Cómo se han construido
rol juega el Estado frente a ¿Podría pensarse históricamente?
ello?, ¿Podría pensarse que existe una
que existe una relación relación entre los
entre los puertos de puertos de
Buenaventura, el Buenaventura, el
narcotráfico y el conflicto narcotráfico y el
armado?, ¿Cómo se ha conflicto armado?,
construido esa relación y ¿Cómo se ha
cómo es actualmente la construido esa
situación en relación al relación y cómo es
conflicto? actualmente la
situación en
relación al
conflicto?

Identificar los impactos del conflicto armado en las comunidades de la cuenca del río Calima y en las
disputas por el territorio antes y después de la llegada del proyecto del puerto de Aguadulce.

Grupo focal, entrevistas semiestructurada, cartografía social, análisis documental, entrevista estructurada, entrevista abierta, análisis de prensa,
historia de vida.

Actores

Institutos Universitarios Organizaciones Comunitarias

Juntanza
Interétnica por
Universidad del Valle AMUCIB (Asociación de Mujeres Campesinas, Negras e Indígenas de Buenaventura)
los pueblos de
Buenaventura
Joaquín Gregorio Tovar
Barreto (Licenciado en
Gloria Amparo Arboleda Murillo
Sociología, e Gustavo
(Lideresa de AMUCIB y de la Red Lucy Sánchez (Representante Wasinton Carabalí (Joven
investigador de Ocampo
Mariposas de Alas Nuevas legal) integrante)
procesos de Arveláez
Construyendo Futuro)
desplazamiento en el
Bajo Calima)
joaquintovar@[Link]
[Link]@[Link] [Link]@[Link] [Link]@[Link]
/ 692386@[Link]

315 7022347 311 7685552 3122675526

Entrevista Grupo focal y


Historia de vida, Grupo focal y
semiestructurada, Grupo focal y Cartografía social Grupo focal y Cartografía social Cartografía
Cartografía social
análisis documental social

¿Qué intereses
había detrás
de la no
titulación de
las 11mil
hectáreas
pertenecientes
al consejo
comunitario
Bajo Calima?,
¿Qué intereses había detrás de la ¿Qué intereses había detrás de la ¿Qué intereses había detrás de la ¿considera
no titulación de las 11mil no titulación de las 11mil no titulación de las 11mil que los grupos
Artículos e
hectáreas pertenecientes al hectáreas pertenecientes al hectáreas pertenecientes al armados
investigaciones acerca
consejo comunitario Bajo Calima?, consejo comunitario Bajo Calima?, consejo comunitario Bajo Calima?, tienen algo
del conflicto armado en
¿considera que los grupos ¿considera que los grupos ¿considera que los grupos que ver con
el Bajo Calima
armados tienen algo que ver con armados tienen algo que ver con armados tienen algo que ver con ello?, ¿desde
publicados por el
ello?, ¿desde qué momento los ello?, ¿desde qué momento los ello?, ¿desde qué momento los qué momento
docente y/o la
grupos armados han venido grupos armados han venido grupos armados han venido los grupos
universidad. ¿Desde
haciendo presencia en el haciendo presencia en el haciendo presencia en el armados han
una mirada histórica
territorio?, ¿han cambiado las territorio?, ¿han cambiado las territorio?, ¿han cambiado las venido
qué ha representado el
dinámicas propias de vida con la dinámicas propias de vida con la dinámicas propias de vida con la haciendo
conflicto armado en la
llegada de estos grupos? llegada de estos grupos? llegada de estos grupos? presencia en el
zona?, ¿En qué se han
¿Cuáles?, ¿Algún miembro de la ¿Cuáles?, ¿Algún miembro de la ¿Cuáles?, ¿Algún miembro de la territorio?,
basado las disputas
comunidad ha resultado herido de comunidad ha resultado herido de comunidad ha resultado herido de ¿han
territoriales entre los
gravedad o letalmente por parte gravedad o letalmente por parte gravedad o letalmente por parte cambiado las
grupos armados, las
de estos grupos?, ¿Algún de estos grupos?, ¿Algún de estos grupos?, ¿Algún dinámicas
comunidades y el
miembro de la comunidad se ha miembro de la comunidad se ha miembro de la comunidad se ha propias de
puerto?, ¿A causa del
visto inmerso en las filas de estos visto inmerso en las filas de estos visto inmerso en las filas de estos vida con la
conflicto armado se
grupos ya sea forzosamente o por grupos ya sea forzosamente o por grupos ya sea forzosamente o por llegada de
han visto más afectadas
voluntad propia?, ¿Qué formas de voluntad propia?, ¿Qué formas de voluntad propia?, ¿Qué formas de estos grupos?
las comunidades o el
sanación ha practicado la sanación ha practicado la sanación ha practicado la ¿Cuáles?,
puerto de Aguadulce?,
comunidad ante las dinámicas comunidad ante las dinámicas comunidad ante las dinámicas ¿Algún
¿Podemos entender
producto de la violencia?, ¿Han producto de la violencia?, ¿Han producto de la violencia?, ¿Han miembro de la
y/o analizar sin tener
afectado las dinámicas del afectado las dinámicas del afectado las dinámicas del comunidad ha
en cuenta el conflicto
conflicto armado las actividades conflicto armado las actividades conflicto armado las actividades resultado
armado?, ¿Los espacios
productivas del puerto de productivas del puerto de productivas del puerto de herido de
del capital en la zona se
Aguadulce?, ¿Tendrán alguna Aguadulce?, ¿Tendrán alguna Aguadulce?, ¿Tendrán alguna gravedad o
ven reflejados en el
relación estos grupos armados y la relación estos grupos armados y la relación estos grupos armados y la letalmente por
puerto y en las
consolidación del puerto de consolidación del puerto de consolidación del puerto de parte de estos
economías ilegales?,
Aguadulce? Con la Aguadulce? Con Aguadulce? grupos?,
¿Existe alguna
cartografía social se buscará la cartografía social se buscará Con la cartografía social se ¿Algún
articulación entre
especificar en qué lugares del especificar en qué lugares del buscará especificar en qué lugares miembro de la
estos?
territorio han hecho y hacen territorio han hecho y hacen del territorio han hecho y hacen comunidad se
presencia estos grupos armados presencia estos grupos armados presencia estos grupos armados ha visto
inmerso en las
filas de estos
grupos ya sea
forzosamente
o por voluntad
propia?, ¿Qué
formas de
sanación ha
practicado la
comunidad
ante las
dinámicas
producto de la
violencia?,
¿Han afectado
las dinámicas
del conflicto
armado las
actividades
productivas
del puerto de
Aguadulce?,
¿Tendrán
alguna
relación estos
grupos
armados y la
consolidación
del puerto de
Aguadulce?
Con la
cartografía
social se
buscará
especificar en
qué lugares
del territorio
han hecho y
hacen
presencia
estos grupos
armados

● Indagar acerca de los procesos de resistencia actuales que encabezan las comunidades
que componen el Consejo Comunitario Bajo Calima frente a la irrupción del modo de
producción capitalista en el territorio, expresado en el puerto de Aguadulce, la vía
alterna-interna, el conflicto armado, entre otros.

En última instancia, ligado a los objetivos anteriores, se encuentra el cuarto objetivo, a través
del cual se pretende realizar un sondeo de las manifestaciones propias que ha empleado la
comunidad como forma de resistencia, y en qué campos podrían situarse estas, igualmente,
partiendo del interrogante, ¿Qué representa para las comunidades resistir a partir de los saberes
propios?, se busca conocer de qué maneras y/o formas las comunidades han hecho contrapeso
a la introducción de otras lógicas diferentes a las suyas dentro su territorio, y qué formas de
sanación ha practicado la comunidad ante las dinámicas producto de la violencia. En
consecuencia, situándonos en el enfoque epistémico del cual se parte, categorías como:
Superestructura, Relaciones sociales ideológicas y Conciencia de clase-raza, plasmarán el
camino a seguir para un estudio minucioso y detallado de estos procesos colectivos de
resistencia y lucha contra los intereses del capital.
Dentro de este objetivo se tendrán en cuenta las voces de Milady Garcés (presidente de la
cámara de comercio de Buenaventura), Gloria Amparo Arboleda Murillo (Lideresa de
AMUCIB y de la Red Mariposas de Alas Nuevas Construyendo Futuro), los habitantes de la
comunidad de Villa Estela, siendo AMUCIB nuestro guía para ello, Marcos Vente Panameño
(integrante del Consejo Comunitario Bajo Calima y representante legal de Destila Patrimonio),
Profesora de Puente Nayero y William Grueso Estacio (Secretario de Desarrollo Económico y
Rural de Buenaventura); de los cuales ya disponemos contactos para su entrar en comunicación.
En ese sentido, el relato temático como herramienta que vislumbra el carácter dialógico de la
vida, será implementado con las comunidades, por lo que el lenguaje corporal y gestual, la
descripción de espacios y la narrativa durante el diálogo serán de suma importancia; por otro
lado, con las entidades privadas la entrevista abierta será el instrumento que nos permitirá la
libertad de escucha y entendimiento frente a lo que esta organización tendrá para decirnos en
torno a todos estos procesos; por último, el análisis documental y el análisis de prensa respecto
a procesos estratégicos desarrollados desde el distrito, en pro de los productos de las
comunidades rurales (y en específico del Bajo Calima), vista de la realización de alternativas
de acción e intervención de las prácticas en la comunidad, será el recurso aplicado a las
entidades públicas. Lo mencionado anteriormente hace referencia a las técnicas de
investigación que se manejarán en el desarrollo de este último objetivo.

Indagar acerca de los procesos de resistencia actuales que encabezan las comunidades que componen el Consejo
OBJETIVO 4 Comunitario Bajo Calima frente a la irrupción del modo de producción capitalista en el territorio, expresado en el
puerto de Aguadulce, la vía alterna-interna, el conflicto armado, entre otros.

Técnicas Etnografía; sistematización de experiencias; análisis documental; análisis de prensa; relato temático

Actores

Tipo de Entidades
Entidades Privadas Organizaciones Comunitarias
Actor Públicas

Alcaldía AMUCIB (Asociación de Mujeres


Nombre de Cámara de Comercio Consejo Comunitario Espacio
Distrital de Campesinas, Negras e Indígenas
Entidad de Buenaventura Bajo Calima Humanitario
Buenaventura de Buenaventura)

Marcos Vente
William
Panameño
Grueso Estacio
Gloria Amparo Arboleda Murillo (integrante del
Nombre y (Secretario de
Milady Garcés (Lideresa de AMUCIB y de la Red Consejo Comunitario Profesora María
Cargo de Desarrollo
(presidente) Mariposas de Alas Nuevas Bajo Calima y (Maestra de artes)
Personas Económico y
Construyendo Futuro) representante legal
Rural de
de Destila
Buenaventura)
Patrimonio)

Correo
presidencia@[Link] [Link]@[Link]
Electrónico
Teléfono 2424508 Ext. 113 315 7022347
Análisis
documental y
Técnicas Entrevista abierta Relato temático Relato temático Relato temático
Análisis de
prensa
¿Qué representa
para las
¿Qué representa
comunidades
para las
resistir a partir de
comunidades resistir
los saberes
a partir de los
propios?, ¿Qué
saberes propios?,
procesos de
¿Qué procesos de
resistencia han
¿Qué representa para resistencia han
llevado a cabo?,
las comunidades llevado a cabo?, ¿De
¿De qué manera
resistir a partir de los qué manera están
Identificación están ligados a los
saberes propios?, ¿Qué ligados a los saberes
de procesos ¿Qué representa para las saberes del
rol juega la Cámara de del territorio?, ¿Cuál
estratégicos comunidades resistir a partir de territorio?, ¿Cuál
Comercio en el apoyo a ha sido el respaldo
desarrollados los saberes propios?, ¿Qué ha sido el respaldo
los proyectos de de estos procesos
desde el procesos de resistencia han de estos procesos
economías propias de por parte de la
distrito, en llevado a cabo?, ¿De qué manera por parte de la
las comunidades?, comunidad?, ¿Han
pro de los están ligados a los saberes del comunidad?, ¿Han
¿Qué estrategias se encontrado
productos de territorio?, ¿Cuál ha sido el encontrado
llevan a cabo para opositores a estas
las respaldo de estos procesos por opositores a estas
potenciar estas formas de
comunidades parte de la comunidad?, ¿Han formas de
iniciativas?, ¿Qué resistencia?, ¿Qué
rurales (y en encontrado opositores a estas resistencia?, ¿Qué
Preguntas / alianzas estratégicas se articulación existe
específico del formas de resistencia?, ¿Qué rol juegan los
Información han construido a lo entre el Consejo
bajo calima), vivencias han construido su niños y las nuevas
largo de este proceso?, Comunitario y
vista de la experiencia como lideresa social?, generaciones en
¿Cuál es la articulación proyectos de
realización de ¿Cómo transmitir esos saberes a los procesos de
entre la Cámara de reivindicación del
alternativas de las nuevas generaciones?, ¿Qué resistencia?, ¿Qué
Comercio y las patrimonio?, ¿Qué
acción e significa ser mujer lideresa de tan difícil fue
comunidades de implica resistir a
intervención estos procesos comunitarios?, comenzar estas
Buenaventura?, partir del viche?,
de las ¿Qué procesos de sanación han iniciativas en un
¿Existen limitaciones ¿Cuál fue el papel
prácticas en la llevado a cabo frente al conflicto contexto tan
en estos procesos del Estado en la
comunidad armado y la introducción de otras peligroso?, ¿Cuál
debido al carácter promulgación de la
del Bajo lógicas dentro de su territorio? es el papel del arte
privado de la entidad?, Ley del Viche y su
Calima en los procesos de
¿Qué nuevas metas posterior
resistencia?, ¿Qué
existen a futuro para el patrimonización?,
procesos de
desarrollo de la región? ¿Qué procesos de
sanación han
sanación han llevado
llevado a cabo
a cabo frente al
frente al conflicto
conflicto armado y la
armado y la
introducción de
introducción de
otras lógicas dentro
otras lógicas
de su territorio?
dentro de su
territorio?

ASPECTOS ÉTICOS

El presente estudio es un ejercicio que será llevado a cabo en la cuenca del Bajo Calima de
Buenaventura, departamento del Valle del Cauca, con fines meramente académicos. La
investigación es guiada por estudiantes de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales y
Humanas de la Universidad Externado de Colombia, y su objetivo principal es: " Analizar los
conflictos territoriales entre los procesos de resistencia liderados por el Consejo Comunitario
Bajo Calima, frente a la construcción de la vía alterna-interna, que atraviesa la zona de Villa
Estela y hace parte del proyecto Sociedad Puerto Industrial Aguadulce Buenaventura, como
representación del modo de producción capitalista en el territorio". Los datos personales que
se recopilen serán tratados con un alto compromiso ético y cumpliendo:

• La Ley Colombiana de Habeas Data Ley 1581 de 2012: Por la cual se dictan
disposiciones generales para la protección de datos personales, Título II: Principios
rectores: Principio para el tratamiento de datos personales. En el desarrollo,
interpretación y aplicación de la presente ley, se aplicarán, de manera armónica e
integral, los siguientes principios (Ley 1581, 2012, art. 4).
• El Decreto 1377 de 2013, el cual “tiene como objeto reglamentar parcialmente la Ley
1581 de 2012, por la cual se dictan disposiciones generales para la protección de datos
personales” (Decreto 1377, 2013).

Lo anterior, considerando también, el enfoque étnico contemplado desde la ley 70 de 1993,


“por la cual se desarrolla el artículo transitorio del artículo transitorio 55 de la Constitución”,
Capítulo VI: Mecanismos para la protección y desarrollo de los derechos y de la identidad
cultural [de las comunidades negras] (Ley 70, 1993), así como la guía del tratamiento de datos
del Sistema Integrado de Gestión de Unidad para la Atención y Reparación integral a las
Víctimas, que en continuidad con la aplicación de la protección de datos, aplica la normativa
teniendo en cuenta las implicaciones al emplear datos personales de víctimas del conflicto
armado (Resolución 00569, 2017).

ANEXOS

Anexo 1. Tabla de actores.


Tabla de actores - [Link]

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estamos garantizando el relevo generacional de nuestras comunidades? Desde
AMUCIB venimos gestando encuentros para el intercambio de saberes entre
jóvenes y adultos, como un espacio que reconoce la sabiduría ancestral de
nuestros mayores y mayoras, que además posibilita la interacción con los
jóvenes que a veces se sienten alejados de nuestros adultos. Reconocemos en
personas como don “Santana” y su hija “Claudia “la sabiduría y la nostalgia
de sentir que es su misión trasmitir y coadyuvar a las nuevas generaciones
trasmitiendo su conocimiento ancestral. En esta ocasión hablamos de
“espanto” y “mal de ojo” y aprendimos como debemos primero respetar el
conocimiento ancestral y usarlo para el servicio de nuestras comunidades. Que
gran experiencia [Fotografía]. Instagram.
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