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Iglesia de La Compania de Jesus de Cusco

La iglesia de la Compañía de Jesús en Cusco, Perú es un importante monumento histórico y artístico ubicado en la Plaza de Armas. Ha sufrido daños significativos en terremotos en 1650, 1950 y 1985, requiriendo reconstrucciones y reparaciones. La iglesia actual data de 1651-1668, cuando fue reconstruida después de un terremoto de 1650 que destruyó la iglesia original de 1578. Intervenciones posteriores incluyeron la reconstrucción de campanarios en 1950 y reparaciones de techos
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Iglesia de La Compania de Jesus de Cusco

La iglesia de la Compañía de Jesús en Cusco, Perú es un importante monumento histórico y artístico ubicado en la Plaza de Armas. Ha sufrido daños significativos en terremotos en 1650, 1950 y 1985, requiriendo reconstrucciones y reparaciones. La iglesia actual data de 1651-1668, cuando fue reconstruida después de un terremoto de 1650 que destruyó la iglesia original de 1578. Intervenciones posteriores incluyeron la reconstrucción de campanarios en 1950 y reparaciones de techos
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IGLESIA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

Oré A. y Suárez P. (2021) Calibración de un modelo numérico de elementos finitos de


la Iglesia de la Compañía de Jesús en Cusco. Tesis de Licenciatura, Pontificia
Universidad Católica del Perú, Perú.

1
1.1 Información general

1.1.1 Ubicación y composición

La iglesia de la Compañía de Jesús está situada en la Plaza de Armas de la ciudad de Cusco con
dirección al suroeste. Su conjunto monumental está conformado por la Capilla de Nuestra Señora de
Loreto, antes llamada Capilla de Indios, a la izquierda de la iglesia; la capilla San Ignacio de Loyola,
a su derecha; y el Paraninfo Universitario, al extremo derecho (Chara Zereceda and Caparó Gil,
1998). Esta iglesia por su antigüedad y sus características arquitectónicas y artísticas excepcionales
posee una gran relevancia histórica. En principio, fue construida con fines religiosos por los jesuitas;
sin embargo, en la actualidad ésta también contribuye económica y culturalmente a la ciudad debido
al turismo. Algunos de los componentes artísticos más importantes de la iglesia son la fachada y el
altar mayor. La portada retablo, ver Figura 1, es el elemento más fascinante de la arquitectura de la
iglesia jesuita y por sus características como la altura y relieves ha influenciado en la composición
de iglesias en Cusco que la tomaron como referencia (Kubiak, 2012); la segunda fue construida en
madera recubierta en pan de oro y tiene una altura aproximada de 18 metros. Adicionalmente, la
iglesia cuenta con una colección prominente de esculturas y cuadros de la Escuela Cusqueña.

(a) (b)

Figura 1 Fotografías de la iglesia de la Compañía (a) fachada de la iglesia (b) altar mayor

1.1.2 Reseña histórica

La última orden religiosa de la Iglesia católica en llegar a América fue la Compañía de Jesús, la cual
se fundó el año 1540. Una de sus prioridades fue la evangelización y con esta consigna llegaron al
Perú los primeros jesuitas en el año 1568 y a la ciudad de Cusco en el año 1571 encabezados por el
padre Gerónimo. El virrey Toledo adjudicaría el sector urbano incaico denominado Amarucancha o
“casa de la serpiente” a la Compañía. Este lugar tenía una doble importancia simbólica, ya que se
encontraba en la plaza mayor y era uno de los lugares más sagrados de la ciudad por haber sido el
palacio de Huayna Cápac (Alcalá, 2002).

2
En 1578 empezó la construcción de la iglesia de la Compañía con el apoyo de Teresa Ordoñez, esposa
del conquistador Diego de Silva. La construcción fue dirigida por el arquitecto Juan Ruíz, a quien se
atribuye el trazado de la iglesia. Para 1587 se había concluido la portería y el campanario, además de
algunas obras complementarias y para 1593 se consagraría la iglesia, siendo así uno de los primeros
templos en construirse en Cusco (Alcalá, 2002). A esta construcción también se le llama “iglesia
primitiva” ya que fue la primera edificación (Gisbert and de Mesa, 1985). Esta, a diferencia de la
iglesia actual, fue más pequeña y se conformaba de una nave, dos capillas y un coro alto. A pesar de
que no se posee evidencia física, las crónicas e información pasada permitieron reconstruir cierta
información de la primera construcción, tal como hicieron Gisbert y Mesa (1985).

El 31 de marzo de 1650 ocurre un terremoto en Cusco, el cual destruyó gran parte de la ciudad,
siendo así el sismo más fuerte ocurrido en la ciudad desde su creación. Tal como relatan las anales
de la época, los templos fueron las estructuras más dañadas, entre ellas la iglesia de la Compañía de
Jesús (Cuenca, 1991). Desafortunadamente, gran parte de la estructura se desplomó y por la gran
inestabilidad de la estructura restante se decidió derrumbar toda la iglesia. La Capilla de Indios no
sufrió daños tan severos por lo que fue usada mientras se reconstruía la iglesia de La Compañía
(Gisbert and de Mesa, 1985).

Después del movimiento sísmico, la orden Jesuita recibió donaciones con las que se pudo financiar
la reconstrucción de la iglesia. Los trabajos de reconstrucción de la iglesia iniciaron en el año 1651
con la construcción de la Capilla de Nuestra Señora de Loreto y unos años más tarde se construiría
la Iglesia de la Compañía, la cual se concluye en el año 1668, aunque el altar mayor fue culminado
dos años después. La iglesia se presentaba como un monumento emblemático de Cusco a tal punto
que se generó un conflicto entre capítulos religiosos, ya que el catedralicio quería proteger la
supremacía de la Catedral del Cusco por ser la iglesia más imponente en cuanto a dimensiones y
arquitectura. Así, se estableció limitar su tamaño y por ello los jesuitas se empeñaron en mejorar su
lado artístico y arquitectónico. Entonces, este monumento se convirtió en un pionero del barroco en
el Perú y una de las iglesias más bellas de América por la armonía y detalles arquitectónicos en el
interior y exterior de esta (Kubiak, 2012).

1.1.3 Antecedentes de las intervenciones

El 21 de mayo de 1950 ocurriría un sismo importante en la ciudad de Cusco, el cual tuvo una
intensidad de VII en la escala de Mercalli y daño a más de la mitad de construcciones en la ciudad,
ver Figura 2. Con respecto a los templos, los “más dañados fueron el convento de Santo Domingo,
la Compañía de Jesús, la Universidad San Antonio Abad, el Convento de Santa Catalina y las iglesias
de Belén y San Sebastián” (de Acevedo, 1982). En la Compañía, se derrumbó el arco de descarga de
la fachada lo que ocasionó desperfectos en la bóveda del coro y el dintel interior. Se destruyó la parte

3
alta de los campanarios de la iglesia, la parte occidental sufrió mayores daños por los problemas de
inestabilidad de la torre. En cuanto a los techos, la cúpula tuvo agrietamientos y se hundió por el
ensanche que se dado en el tambor; además, también hubo agrietamientos importantes en las bóvedas
(Kubler, 1952).

Figura 2 Archivo fotográfico de la Plaza de Armas en Cusco luego del sismo de 1950
http://repositorio.pucp.edu.pe/index/handle/123456789/46584

La evaluación del estado de conservación de los monumentos en Cusco fue posible por la misión
enviada por la UNESCO, a cargo de George Kubler. A partir de este acontecimiento, se generan
avances respecto a la restauración del patrimonio en Cusco, pues se crea la Junta de Reconstrucción
y Fomento Industrial de Cusco. Esta promovió la restauración de varios monumentos entre los cuales
estaba la Compañía de Jesús (Kubler, 1952). El programa duró desde 1951 hasta 1956; sin embargo,
se conoce que se realizaron más intervenciones arquitectónicas y estructurales, de las cuales muy
pocas han sido documentadas (de Acevedo, 1982).

Las intervenciones inmediatas realizadas después del sismo en la iglesia de la Compañía consistieron
en la recuperación de piedras derrumbadas, el apuntalamiento de bóvedas y puertas debilitadas,
desmontar el campanario de la torre occidental, mejorar la cubierta de la bóveda de la capilla mayor
con comento y limpieza del tejado y coro. Posteriormente se reconstruirían las partes dañadas, las
cuales se concentraban en el techo y también hubo intervenciones menores en algunos muros, puertas
y cornisas (Kubler, 1952). Las dos intervenciones mayores fueron la reconstrucción de los
campanarios y la reparación de la cúpula, ver Figura 3. Para los campanarios se construyeron
andamiajes y se recolocaron los bloques de piedra con uniones de mortero de cemento y varillas de
acero. Para la cúpula se levantaron andamiajes al interior y exterior de esta, los cuales servían para
el apuntalamiento y la posterior reconstrucción de siete contrafuertes y la linterna, además para
rectificar el tambor y evitar que se abra se colocaron dos cercos de acero.

4
Figura 3 Archivo fotográfico de la reconstrucción de los campanarios de la iglesia por el sismo de 1950 (a)
apuntalamiento y andamiaje (b) enumeración de bloques (c) reconstrucción.

El último sismo que afectó a la iglesia de la Compañía de Jesús se dio el 5 de abril de 1985. A pesar
de que este no generó daños considerables en la iglesia, todo el techo fue afectado por agrietamientos
y asentamientos en las bóvedas de la nave y la cúpula, además del desprendimiento de elementos
arquitectónicos como los revoques (Chara Zereceda, 1992). Por ello, se intervino la iglesia con
trabajos de reparación que duraron desde 1986 hasta 1989. De acuerdo a la información brindada por
el Instituto Nacional de la Cultura de Cusco (INC-Cusco) se presenta a continuación algunas de las
intervenciones realizadas en la iglesia, estas se centraron en los techos, particularmente la bóveda.
En las Figura 4 y Figura 5, se presentan los planos de las intervenciones realizadas entre 1986 hasta
1989.

En 1986 se realizaron trabajos de apuntalamiento, el reforzamiento estructural de los templetes, la


consolidación integral de la parte superior del imafronte con mortero y la consolidación de la linterna
con el refuerzo de las columnas. En 1987 se consolidó la bóveda del coro, luego las de la nave del
templete del Evangelio. Con respecto a la cúpula, se mejoró el cimborrio renovando el material
deteriorado y aumentando acero en el núcleo. Para 1988 se consolidaría la segunda bóveda de la nave
y se refuerzan los revoques y acabados hasta la pintura interior. En la cúpula, se consolidaron dos
contrafuertes del cimborrio. El año siguiente se completaría la intervención con la intervención de la
tercera y cuarta bóveda, asimismo, se mejoró las bases de los contrafuertes.

5
Posteriormente, el INC-Cusco, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo
(AECID) y otras instituciones realizarían intervenciones en gran parte del patrimonio cultural de
Cusco. Entre 1988 y 1992 realizarían trabajos en la Compañía de Jesús enfocados en la restauración
arquitectónica del lugar, a saber, restitución de empastes en muros y bóvedas, recuperación de los
pisos de ladrillo pastelero y laja de piedra, trabajos de carpintería, iluminación, entre otros.
Adicionalmente, hasta 1994 se realizaron trabajos de restauración artística de los retablos, esculturas
y lienzos de la iglesia. A pesar de la poca documentación existente respecto a los cambios realizados
en la iglesia, es notorio que distintos fenómenos como los sismos, las lluvias y la interacción de la
estructura con el suelo han menguado la resistencia de la iglesia. Además, las intervenciones que se
ha realizado en el templo no han tenido una guía que plantee soluciones que partan de la comprensión
de la importancia histórica y cultural de la iglesia y que vayan de acuerdo con las recomendaciones
dadas por ICOMOS (2003).

Figura 4 Intervenciones entre los años 1986 y 1989 en la planta de techo de la iglesia Compañía de Jesús
(información adaptada del Instituto Nacional de Cultura).

6
Figura 5 Vista en corte de las intervenciones realizadas entre 1986 y 1989 (información adaptada del
Instituto Nacional de Cultura).

1.2 Sistema constructivo

1.2.1 Descripción arquitectónica

Durante la segunda mitad del siglo XVII, la arquitectura cusqueña se convirtió en un gran centro
artístico de la zona andina, esta impresiona por la sencillez de sus elementos de influencia incaica
(Luks, 1973). En esta época, luego del sismo de 1650, se levantarían las iglesias más importantes en
Cusco con un estilo barroco europeo, estas han tenido al adobe y la piedra como materiales
predominantes para su construcción. Las construcciones con mayor relevancia en la región andina
eran de piedra por las dimensiones que proyectaban y por el clima lluvioso de la zona, tal es el caso
de la iglesia de la Compañía de Jesús, que junto con la Catedral de Cusco constituyen las “cabezas
de serie” de la arquitectura cusqueña (Caja Municipal de Cusco, 2013). La orden jesuita a su vez
trató de establecer un estilo único para sus iglesias, tomando como referencia inicial la iglesia del
Gesù, aunque se mantuvieron algunas semejanzas, cada iglesia fue adoptando características propias
(Caja Municipal de Cusco, 2013).

La iglesia de la Compañía se proyectó con una planta de cruz latina y una configuración unitaria,
entre los espacios de la iglesia se tiene un coro, una nave, un crucero, dos transeptos, el presbiterio y
la sacristía; además tiene una capilla subterránea descubierta durante las exploraciones de 1986. El
exterior de la iglesia está caracterizado por su imponente altura y su proporcionalidad respecto a las
torres campanario y la fachada, adicionalmente, la presencia de la cúpula y las dos capillas laterales
constituyen un conjunto armónico y elegante (Caja Municipal de Cusco, 2013). Esto hizo que la
iglesia genere un nuevo estilo barroco en Cusco, más aún, sirvió como modelo para muchas iglesias

7
de la región, tanto en la composición de la fachada, el diseño y distribución espacial y los motivos
decorativos-ornamentales (Kubiak, 2012).

El barroco cusqueño con su tendencia monumental y volumétrica se hace visible en la fachada de la


iglesia de la Compañía, esta es el elemento más excepcional de su arquitectura, ver Figura 6. La
fachada de la iglesia tiene una configuración de portada retablo, que según (Luks, 1973) se inspira
en el arte de los tallistas de retablos y anticipa la visión del altar, por lo que guarda íntima relación
con el interior de la iglesia. Las portadas retablo ofrecían una presentación artística que acentúa el
carácter religioso y espiritual del lugar y dentro del paisaje, al estar en el centro urbano cumplían la
función de la “sacralización del entorno” (Kubiak, 2012).

Figura 6 Detalle arquitectónico de la fachada de la iglesia de la Compañía (Caja Municipal de Cusco,


2013).

La iglesia de la Compañía presenta tres cuerpos y tres calles, además, entre sus elementos
característicos están presentes en las portadas retablo se tiene: la cornisa abierta en arcos verticales,
el remate superior curvo y el empleo de ejes de columnas de dimensiones iguales en cada cuerpo.
Entre otras características particulares de la fachada se tiene el uso del arco trilobulado en el tercer
cuerpo, también es llamativa la decoración prominente que a su vez se acopla a la decoración de las
torres (Samanez Argumedo, 2003). El cuerpo de la torre-campanario presenta en el tercio inferior,
ménsulas que soportan una cornisa. Sobre éste se presenta una puerta de medio flaqueada por
columnas cuadradas, nichos y molduras a sus costados. El techo de cada campanario reposa sobre
una base cuadrada con un remate de tambores octogonales con “ojos de buey” y pequeños edículos
en las esquinas, esta fue una alternativa estilística peculiar de la escuela cusqueña.

Una descripción más detallada de los elementos arquitectónicos de la fachada es presentada por
(Chara Zereceda and Caparó Gil, 1998), en esta investigación se describe la gran cantidad de
ornamentos de esta. Por su composición, la fachada de la iglesia generó una notable influencia que
se ve reflejada en otras iglesias construidas posteriormente tales como la iglesia de San Sebastián y
la de San Pedro en Cusco y la iglesia de Ayaviri en Puno (Kubiak, 2012).

8
En el interior de la iglesia, el coro, ubicado detrás de la fachada, es un entrepiso de un tramo sostenido
por una bóveda vaída y un arco carpanel. Los muros de la nave central tienen cuatro arcos de medio
punto y entre estos hay columnas adosadas que sostienen arcos fajones dobles. En el crucero, los
arcos formeros están soportados por columnas y capiteles corintios que reposan sobre pedestales,
estos arcos junto con las pechinas sostienen el tambor y este a su vez la cúpula de media naranja
nervada en una linterna monóptera (Chara Zereceda and Caparó Gil, 1998). Esta tiene un cimborrio,
cuatro vanos y ocho contrafuertes. La cubierta de la iglesia está compuesta además por bóvedas
nervadas, seis tramos en la nave y dos en el transepto. Su cobertura está compuesta en su totalidad
por bóveda nervadas. Posee cinco bóvedas en su única nave central, dos en los transeptos de la
Epístola y del Evangelio respectivamente y una sobre el presbiterio o cabecera de la iglesia (Chara
Zereceda and Caparó Gil, 1998).

1.2.2 Descripción estructural

Con relación a los cimientos, el terreno en el cual se construyó la iglesia primitiva era bastante blando
y poco resistente. Este es descrito en crónicas como tierra pantanosa y con presencia de manantiales
(Gisbert and de Mesa, 1985). En los cimientos de la iglesia se encuentran restos del Amarucancha,
como se muestra en la Figura 7, los cuales fueron cubiertos por tierra y otros materiales de relleno,
esto hace que la interacción suelo y estructura sea heterogénea y difícil de proyectar sin tener estudios
de esta. Además, antiguamente el río Saphi pasaba muy cerca del Amarucancha, por tanto, se tenía
un suelo saturado. La solución que tomaron al construir la iglesia fue cubrir el área con piedra menuda
y colocar entablados de madera para sobreponer piedras más grandes. Para la reconstrucción de la
iglesia tras el sismo de 1650 se aplicó un reforzamiento del suelo con una técnica muy similar
(Gisbert and de Mesa, 1985).

Figura 7 Diagrama de la ubicación proyectada del Amarucancha bajo la Iglesia de la Compañía


(Beltrán Caballero, 2013).

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La iglesia de la Compañía de Jesús ha sido erigida por muros de mampostería de piedra de gran
espesor, el arreglo y la composición varían según la importancia del lugar. Por ejemplo, el interior
de la nave principal, el exterior de las torres y la fachada tienen un aparejo regular por ser la parte
más visible de la iglesia, las piedras tienen un tallado de bloque bien labrado y con dimensiones
similares entre ellos. Los muros de las iglesias contiguas, así como gran parte del exterior de la iglesia
están construidos de mampostería irregular, esta se compone de piedras redondas poco labradas y
gran cantidad de mortero. Los muros nave principal posee un espesor promedio de 2.00 m y los
muros longitudinales, así como los muros de las iglesias de Loreto y San Ignacio tienen 2.10 m. En
la parte externa de cada muro longitudinal de la nave principal de la iglesia existen 3 contrafuertes,
estos refuerzan a los muros y se extienden hasta el techo con una altura aproximada de 18 metros.
Los muros, al igual que los pilares y contrafuertes al tener un gran espesor están compuestos por un
relleno interior de piedra canteada y mezcla pobre de mortero. Respecto a los materiales, la piedra es
roca ígnea que al haber sido extraída de canteras cercanas es en su gran mayoría andesita y el mortero
es de cal y arena.

El sistema constructivo del techo parte de las estructuras de madera que se arman para luego colorar
la albañilería que conforma a los arcos fajones, estos son los que reciben el peso de las bóvedas, por
ello tienen columnas adosadas y están alineados con los contrafuertes. Asimismo, usando como
apoyo a los arcos y puntales se arma una bóveda falsa de madera sobre la cual se aplica una capa de
yeso y arcilla que sirven para el acabado, debajo de esta capa hay ladrillos de arcilla con mortero de
argamasa (Chara Zereceda, 1992).

Posteriormente, se aplica una capa de mortero fino compuesto por cal, arena y arcilla que une la
albañilería con el relleno de las bóvedas. Este relleno está compuesto por piedras, como canto rodado
que son densas por lo que se colocaban cerca a los extremos y al llegar al centro se usaba piedra
pómez que es más ligera, además estas piedras se unían con un mortero de argamasa. La última capa
es la cobertura de los ladrillos pasteleros y cerámica, también se suele poner una capa de teja andina
debajo de esta última capa (Chara Zereceda, 1992).

Las capillas laterales son estructuras más pequeñas que se acoplan al complejo de la iglesia, estas
solo se componen de una nave, un crucero y un coro. El sistema estructural de las capillas sigue el
mismo patrón que la iglesia, a una escala menor. Los muros de estas capillas tienen un espesor de
1.40 metros en promedio y son de mampostería irregular, con excepción de la fachada que tiene
piedra labrada. Respecto a la cobertura, se tienen tres bóvedas tipo cañón con lunetos que están
hechas con albañilería de ladrillo y un relleno similar al de la iglesia de la Compañía. Respecto a la
cúpula de cada capilla sigue un proceso constructivo muy similar al de las bóvedas, estas tienen la
forma de un casquete esférico y también están hechas de albañilería de ladrillo. La capilla de San
Ignacio de Loyola en comparación de la otra capilla tiene piedra mejor labrada, la cubierta está

10
revestida con yeso y hay mayor uso de albañilería de piedra para algunos de los elementos del techo
como los arcos formeros.

1.3 Resultados de la campaña experimental

1.3.1 Levantamiento geométrico

Los autores Chara Zereceda y Caparó Gil (1998) presentan diversas publicaciones donde presentan
información relevante de las iglesias de Cusco. En sus investigaciones, los autores realizan una
recopilación histórica de las iglesias de Cusco, entre ellas está la Iglesia de la Compañía de Jesús.
Con esta información, se pudieron obtener planos preliminares de la planta, de corte longitudinal y
la fachada, de la iglesia los cuales sirvieron para realizar un primer modelo que sirvió de referencia
para la identificación de los elementos estructurales más importantes.

Más adelante, con la campaña experimental se logró obtener una información más detallada de la
geometría de la iglesia mediante el escaneo láser terrestre y la fotogrametría aérea. Es preciso
enfatizar que el escaneo láser terrestre brindó información geométrica para modelar la parte interna
de la iglesia; es decir, la nave principal, el coro, los campanarios, la capilla subterránea y el interior
de la capilla de la virgen de Loreto. Mientras que la fotogrametría aportó información
complementaria de la zona exterior.

Las sesiones de escaneo se llevaron a cabo en el interior del tempo con el escáner Leica ScanStation
C10. En esta investigación se realizaron 44 sesiones de escaneo, los cuales consistieron en un escaneo
de resolución media de 360°. La información de la nube de puntos obtenida del levantamiento
geométrico fue procesada y unida con el software Leica (Leica Geosystems, 2017). Una vez realizado
este procedimiento, se exportó el archivo al software Autodesk Recap Pro (Autodesk, 2021) con la
finalidad de extraer las dimensiones y formas geométricas de los elementos de la iglesia.

Se realizó un levantamiento fotogramétrico en base a fotos aéreas obtenidas con un dron modelo
Phantom 4 Pro. En total, se tomaron 281 fotos en 3 secuencias de vuelo a diferentes alturas y ángulos
de inclinación de la cámara. Para realizar el levantamiento, se colocaron 3 puntos de control con un
sistema de coordenadas UTM-WGS84 con el fin de mejorar la precisión de las imágenes. Finalmente,
para generar la nube de puntos y la malla triangular se utilizó el programa Agisoft Metashape
Professional (AgiSoft LLC, 2018).

Luego, mediante el programa Geomagic (3D Systems, 2018) se realizó la hibridación o unión de la
nube de puntos de ambos ensayos. Se importaron los datos del escaneo láser terrestre y la
fotogrametría al programa y se ajustó el nivel de referencia para que el punto de origen coincida con
ambos conjuntos de datos. Con la unión de ambas nubes de puntos, se puede obtener una mejor

11
medición de los elementos geométricos. El resultado de la hibridación se muestra en Figura 8, en la
cual se aprecia una vista exterior e interior de la iglesia.

(a) (b)

Figura 8 Nube de puntos híbrida de la fotogrametría aérea (a) y el escaneo láser terrestre (b)

1.3.2 Inspección de anomalías

La inspección visual tiene la finalidad de identificar el deterioro y daño de la estructural. Esto sirve
para dirigir adecuadamente las investigaciones futuras y determinar si existen riesgos inmediatos que
necesiten medidas urgentes (ICOMOS, 2003). Toda construcción patrimonial presenta patologías
que nos permiten entender sus cambios a través del tiempo y las causas del deterioro. En el caso de
la iglesia de la Compañía, gran parte de las patologías existentes son efecto de condiciones perennes
del ambiente como el clima lluvioso, el efecto del suelo y los daños de sismos pasados,
particularmente el sismo de 1950.

La inspección visual consiste en reconocer el estado actual de la iglesia mediante la detección de


anomalías. La inspección visual empezó por el reconocimiento del lugar con una visita de
exploración organizada con la generación de planos en planta y corte, una planificación del recorrido
y la obtención de los permisos de los encargados del lugar. Luego de la visita, se elaboró una leyenda
de anomalías, ver Figura 9 de las patologías que se encontraron en la visita.

Figura 9 Leyenda de anomalías encontradas en la iglesia

12
Además, se realizó un plano de anomalías general de la planta y la fachada de la iglesia y la capilla
de Loreto, presentado en la Figura 10. En términos generales existen elementos estructurales con
daños moderados, como en la parte alta de los campanarios y los muros de la nave principal de la
iglesia. La mayor parte de estos daños se deben a la ocurrencia de eventos sísmicos en la zona.

(a)

(b)

Figura 10 Diferentes anomalías localizadas en el (a) interior y la (b) fachada de la iglesia

13
Grietas:

En cuanto a la inspección de daños en la iglesia, se pudieron medir a escala algunas grietas que se
encontraron. Se detectaron un gran número de grietas, las cuales la mayor parte se encontraban en
las partes más elevadas. Debido al difícil acceso, solo se tomaron algunas medidas de las grietas
como fue en la zona del coro y el interior de las torres campanario. Se pudo observar que existen
elementos en la iglesia que muestran un daño severo, como es el caso de la portada retablo, tal y
como se puede apreciar en la Figura 11.

(a)

(b)

Figura 11 (a) Caracterización de las grietas de la iglesia, (b) Grietas en elementos importantes de la iglesia
en la torre del campanario y la puerta retablo

Humedad:

La humedad en la iglesia se generó por capilaridad, ya que en los techos y los muros de la iglesia no
se disponía de un sistema de canalización de forma adecuada el agua de la lluvia y por tanto esta se
filtró en sus interiores. Gran parte de las bóvedas y los muros internos de la iglesia presentaron
problemas de humedad que se identificaron por la presencia de eflorescencia. Se evidencia este
problema por las manchas blanquecinas de aspecto irregular. En la Figura 12 se aprecian diversos
elementos que presentan filtraciones como la sacristía, los arcos de la nave y las bóvedas de la Capilla
de Loreto.

14
(a) (b)

(c) (d)

Figura 12 Manchas en elementos de la iglesia debido a la humedad (a) sacristía (b) torre del campanario
(c) arco de la nave (d) bóveda de la Capilla de Loreto

Otro de las anomalías identificadas por la humedad fue en la cara exterior del muro de la Capilla de
Loreto debido a las lluvias intensas de la zona. En este elemento estructural, la humedad generó otros
problemas como patologías biológicas (hongos, algas, liquen y musgos y plantas), ver Figura 13 los
cuales generan dilataciones de volumen, desprendimiento, pérdidas de color y apariciones de
manchas oscuras en la piedra y el mortero.

(a) (b)

Figura 13 Presencia de patologías biológicas en la cara exterior del muro de la capilla de Loreto, (a) decoloración
y (b) erosión en la piedra

15
1.3.3 Ensayos de termografía infrarroja

Los ensayos de termografía infrarroja se realizaron junto a la inspección visual de anomalías para
comprobar la presencia de grietas y humedad en algunas zonas de la iglesia. Estos ensayos se
realizaron dentro y fuera de la iglesia con una cámara termográfica FLIR Systems modelo
ThermaCAM T440 con una sensibilidad térmica de 0.04 ° C a 30 ° C. Además, se aplicaron ensayos
de termografía infrarroja activa mediante el aumento de la temperatura con el uso de un reflector
alógeno de 500 W. Esta aplicación fue útil en muros con un grosor considerable y muros con capas
mortero. El post-procesamiento de las termografías se llevó a cabo utilizando el software FLIR Tools
(FLIR System, 2018).

Por un lado, el ensayo de termografía infrarroja pasiva, ver Figura 14, evidenció áreas de humedad
(zonas oscuras de las imágenes) en la fachada exterior y mejoró la visualización de las grietas.
También, se observó que en las bóvedas de crucería la nave principal había zonas de humedad.

(a) (b) (c)

Figura 14 Identificación de anomalías estructurales en el ensayo de termografía infrarroja inactiva: (a)


fachada exterior de la torre campanario, (b) grietas y desprendimiento de un pilar, (c) intradós de la bóveda
de crucería de la nave principal

Por otro lado, el ensayo de termografía infrarroja activa, ver Figura 15, permitió detectar grietas que
no fueron identificadas en la inspección visual. Asimismo, la diferencia térmica ayudó detectar la
presencia de humedad en los bloques de piedra y el mortero.

16
(a) (b)

Figura 15 Identificación de anomalías estructurales en el ensayo de termografía infrarroja activa: (a) grietas
verticales en un bloque de piedra, (b) abombamiento del yeso de una pared causado por la presencia de humedad

17
Referencias:

3D Systems. (2018). Geomagic Design X user’s manual.

AgiSoft LLC. (2018). Agisoft PhotoScan User Manual: Professional Edition (1.4).
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