INSTITUCIÓN EDUCATIVA SUPERIOR
PEDAGÓGICA PÚBLICA ARÍSTIDES
MERINO MERINO
CURSO:
CONVIVENCIA Y CIUDADANÍA EN LA PRIMERA
INFANCIA
DOCENTE:
PEREYRA SILVA, Rosa Esperanza.
ESPECIALIDAD - CICLO:
Educación Inicial – VI
INTEGRANTES:
CHAVES FLORINDEZ, siara Stefani.
CRUZADO MEDINA, Camila Selenia.
GIL INFANTE, Luz Yaqueli.
MACHUCA CRUZADO, Nercida.
PERALES VALDIVIA, Emilsen Mildred.
ROMERO VÁSQUEZ, Nayeli del Carmen.
VÁSQUEZ GUEVARA Elena Raquel.
EL MIEDO
El miedo es una emoción primaria y universal que se experimenta ante la percepción de
una amenaza, ya sea real o imaginaria. Es una respuesta adaptativa que ayuda a los seres
vivos a protegerse de posibles peligros, ya sea mediante la huida o la lucha. Sin
embargo, cuando el miedo es excesivo o persistente, puede convertirse en un problema
de salud mental que afecta la calidad de vida de las personas.
Tipos de miedo:
Miedo real: Se produce en situaciones en las que hay un peligro inminente y es
necesario tomar medidas para protegerse.
Miedo irracional: Se produce en situaciones en las que no hay un peligro real,
pero la persona lo percibe como tal.
Fobia: Es un miedo irracional y desproporcionado ante un objeto, situación o
actividad específica. Puede interferir en la vida cotidiana de la persona que lo
sufre.
Causas del miedo:
Experiencias traumáticas: Eventos negativos del pasado pueden generar miedo
en situaciones similares.
Factores genéticos y biológicos: Algunos estudios sugieren que ciertas personas
pueden tener una mayor predisposición a experimentar miedo.
Ambiente social: La cultura y la educación pueden influir en la percepción de
peligro de una persona.
Consecuencias del miedo:
Trastornos de ansiedad: El miedo excesivo puede dar lugar a trastornos de
ansiedad como la fobia, el trastorno de ansiedad generalizada o el trastorno
obsesivo-compulsivo.
Depresión: El miedo constante puede llevar a la persona a sentirse desesperada e
impotente, lo que puede desencadenar en depresión.
Aislamiento social: El miedo puede llevar a la persona a evitar situaciones o
lugares que le generen temor, lo que puede dar lugar al aislamiento social.
Tratamiento del miedo:
Terapia cognitivo-conductual: Es un tratamiento eficaz para las fobias y los
trastornos de ansiedad. Se basa en la exposición gradual al objeto o situación
temida y en el cambio de los pensamientos negativos asociados.
Medicación: En algunos casos, se puede recetar medicación para reducir los
síntomas de ansiedad asociados al miedo.
Mindfulness: La meditación y otras técnicas de mindfulness pueden ayudar a
reducir la ansiedad y el miedo.
En conclusión, el miedo es una emoción natural y adaptativa, pero cuando se convierte
en excesivo o persistente puede afectar negativamente la calidad de vida de las
personas. Es importante buscar ayuda profesional si el miedo está interfiriendo en la
vida cotidiana.
EJEMPLO
Un ejemplo de miedo en el ámbito familiar podría ser el miedo que siente un niño
cuando sus padres discuten violentamente. El niño podría sentirse asustado e inseguro
debido a la intensidad de la discusión, el tono elevado de voz y los gritos que se
escuchan en la casa. También podría sentir miedo de que la discusión se vuelva física y
de que alguno de sus padres resulte herido.
Este miedo puede tener un impacto significativo en el niño y en su relación con sus
padres. Puede sentir que su hogar no es un lugar seguro y que no puede confiar en sus
padres para protegerlo. También puede desarrollar ansiedad, depresión u otros
problemas emocionales como resultado de la situación. Es importante que los padres
tomen medidas para reducir la tensión en su relación y proporcionar un ambiente seguro
y estable para sus hijos.