Edad Media
MOMENTO HISTÓRICO
La Edad media es un periodo histórico muy largo nada más ni nada menos que 10
siglos, comienza con la caída del imperio Romano en el año 476 y termina con el
descubrimiento de América en 1492, el fin de la edad media también se asocia con la
caída de Constantinopla y a la invención de la imprenta.
Por ende constituye un período intermedio entre la edad antigua y el renacimiento y
la edad moderna tradicionalmente considerada como una etapa de oscurantismo,
retroceso en materia de artes, ciencia y humanidades y predominio absoluto de la fe
cristiana como doctrina única de pensamiento.
Con la caída del Imperio Romano , en el siglo V, Europa se dividió en muchos
territorios, la mayoría estaba dominado por la monarquía, una forma de gobierno en
la que los reyes tenían el poder , es decir los reyes eran los que mandaban.
CARACTERISTICAS
Guerras: Se dieron a causa de que los imperios querían dominar y lucharon
entre si.
Inseguridad: Como consecuencia de las guerras se vivió una época muy
insegura
Desigualdad social: Ya que la sociedad fue dividida en clases sociales de
manera jerárquica (la nobleza, el clero y la población campesina), algunos
tenían más privilegios que otros.
Modelo económico: Es una de las principales características fue el
surgimiento del feudalismo, donde la riqueza la constituía la tierra, los siervos
labraban la tierra y entregaban una cantidad al dueño, el señor feudal a
cambio de la protección militar.
Difícil acceso a la educación: Durante la época medieval la educación para la
población campesina era muy poca ya que los únicos que podían acceder a
esta eran la nobleza y el clero.
Época teocéntrica: Dios aparece en el centro del mundo y de la vida de las
personas, la iglesia influía en todos los ámbitos de la sociedad, imponía
normas y leyes y buscaba la buena convivencia de la sociedad en la edad
media.
ETAPAS
ALTA EDAD MEDIA : Se dio entre el siglo V al siglo X
FINAL Y CONSECUENCIAS
El final de la edad media estuvo marcado por el surgimiento del renacimiento. El
renacimiento puede incluso ser considerado una de las principales
SOCIEDAD
En la edad media la sociedad se regía por el feudalismo, como sabemos el feudalismo
es como una pirámide, arriba teníamos a los reyes que eran los que mandaban con
permiso del Clero por encima de todos, debajo de ellos estaba la nobleza, quien
controlaba los territorios cedidos por los reyes a cambio de jurar lealtad y defensa en
caso de guerra. Los nobles tenían poder sobre los vasallos y campesinos que Vivian y
trabajaban en sus tierras y estos recibían la protección de los nobles a cambio de
todos estos beneficios los vasallos pagaban con creces a sus señores
PERIODOS
La edad media duro más de 1000 años por eso diferenciamos dos etapas la alta edad
media del siglo V al siglo X y la baja edad media del siglo XI al siglo XV , en que se
diferencian, en que en la alta edad media los nobles y el clero tenían mucho poder en
cambio en la baja edad media la monarquía se fortalece
En la alta edad media la agricultura y ganadería era un sistema de subsistencia, es
decir solo pretendía cubrir la alimentación en cambio en la baja edad media se
aumenta la producción y con ella se reactiva el comercio, mientras que en la alta
edad media se vivía principalmente los feudos, en la baja edad media resurgen las
ciudades que se convierten en nuevos centros económicos..
DEFENSA
En la edad media la guerra estaba a la orden del día, de ahí la importancia de los
caballeros , una figura clave para defender a los reyes y nobles, estos estaban
entrenados y aprendían a manejar con destrezas todo tipo de armas . llevaban una
fuerte armadura y un yelmo que servía como protección, muchos de ellos formaban
parte de la nobleza, además de las guerras los caballeros también participaban de
torneos y justas donde se jugaban su prestigio.
Los castillos son un tipo de construcción característica dela edad media , solían estar
construido en lugares elevados y fácil de descender ya que tenían una gran
visibilidad sobre el territorio, normalmente estaban protegidos por las murallas y en
ocasiones tenían un foso alrededor, en ellos vivian reyes y nobles
MERCADOS
En los mercados medievales los ciudadanos podían comprar, intercambiar comidas
cereales, especias, telas joyas, los campesinos vendían productos del campo y
animales y los artesanos vendían objetos hechos a mano, en la edad media los
artesanos que trabajaban en el mismo oficio se agrupaban formando gremios,
algunos ejemplos son los herrreos,l ospanaderos , los canteros.
Este periodo histórico se encuentra entre la Edad Antigua y la Edad
Moderna.
Esta periodización corresponde a los estudios sobre la historia de Occidente,
centrados en el desarrollo de la cultura occidental europea. Tradicionalmente, se
consideró que la Edad Media fue una época de opresión religiosa y restricción
de la cultura, las ciencias y el conocimiento. Sin embargo, diferentes estudios
académicos actuales matizan esta visión y proponen una explicación más
profunda y compleja sobre el periodo.
Durante la Edad Media, el poder de los Estados europeos se vio debilitado a
favor de señores feudales, grandes terratenientes que se ocupaban de la
seguridad de sus tierras. La organización política, económica y social giró en torno
a los feudos, en los que los campesinos trabajaban a cambio de la protección y el
amparo de su señor feudal.
Además, durante este periodo surgió la religión musulmana y se
expandió por la península arábiga, el Medio Oriente, el norte de África y el sur
de Europa. En contraposición, la Iglesia cristiana se desarrolló como una fuerza
fundamental en Europa, que dio identidad cultural a las diferentes unidades
políticas en el continente.
Características de la Edad Media
Las universidades más antiguas se fundaron durante la Edad Media.
Entre las principales características de la Edad Media, podemos definir:
Comenzó en 476 d. C., con la caída del Imperio Romano de Occidente y finalizó
en 1492 d. C., con la llegada de los colonizadores europeos a América.
Pertenece a una periodización tradicional y se centra especialmente en estudios
sobre la historia de las sociedades europeas y del Próximo Oriente.
Durante sus más de diez siglos de historia, surgieron y cayeron diferentes
Estados; en Europa predominó la fragmentación política y el establecimiento de un
sistema político, económico y social llamado feudalismo.
La religión cristiana dominó la escena europea como fuerza política y generó una
identidad cultural que se enfrentó a la expansión musulmana.
La Edad Media en la Historia
Los artistas del siglo XVI consideraban que la Edad Media había sido una época
oscura.
Los primeros estudiosos que empezaron a utilizar el término “Edad Media”
fueron filósofos, artistas y poetas de los siglos XVI y XVII. Giorgio Vasari, un
historiador del arte, publicó en 1550 su libro Las vidas de los más excelentes
arquitectos, pintores y escultores italianos desde Cimabue hasta nuestros tiempos.
En esta obra resaltaba dos periodos históricos por el esplendor del arte y de la
cultura: la Edad Antigua, de la que enaltecía la escultura y la arquitectura griegas y
romanas, y la Edad Moderna, su propio tiempo, en pleno auge del Renacimiento
italiano.
Al tiempo que había entre ambos periodos, Vasari lo llamó Edad Media y lo veía
como un periodo oscuro, sin avances culturales. Veía a la Edad Media como
una etapa inferior, entre dos etapas superiores, la Antigüedad y la Modernidad.
Esta visión se mantuvo en otras ramas de los estudios sobre el pasado, y fue
compartida por los historiadores del siglo XIX.
Actualmente, los historiadores ya no consideran a la Edad Media como una
época oscura. El desarrollo de los estudios históricos y diferentes escuelas
historiográficas resaltan la importancia de la época. En este periodo se produjeron
cambios muy importantes y movimientos políticos, económicos y culturales de
gran relevancia.
Etapas de la Edad Media
En la Alta Edad Media predomina el poder del Papa sobre occidente.
Los historiadores dividen la Edad Media en tres etapas:
Temprana Edad Media (476-843 d. C.). Luego de la caída de Imperio Romano de
Occidente, se conformaron tres grandes centros de poder: los reinos romano-
germánicos, el Imperio bizantino y los califatos musulmanes. De esta etapa data el
Imperio franco de Carlomagno, el reinado de Justiniano en Bizancio y la gran
expansión de la fe musulmana.
Alta Edad Media (843-1100 d. C.). Durante este periodo tomó forma el sistema
feudal, basado en las relaciones de fidelidad personal, la producción agrícola y la
autosuficiencia económica. Las incesantes guerras y la pérdida de grandes
unidades políticas llevaron al despoblamiento de las ciudades y la preponderancia
de la vida rural. Se consolidó el poder del Papa cristiano sobre Occidente, en
confrontación directa con el Imperio Bizantino, que fundó la Iglesia Ortodoxa.
Baja Edad Media (1100-1492 d. C.). En este periodo resurgieron las ciudades y
apareció un nuevo grupo social: la burguesía. De este periodo datan las Guerras
Cruzadas cristianas para recuperar territorios en Oriente, la crisis del siglo XIV, la
peste negra de 1348, el fortalecimiento de las monarquías
(Inglaterra, Francia y España) y el gran Cisma de la Iglesia cristiana. Finaliza con
la llegada de Colón a América en 1492 d. C.
Poder político en la Edad Media
Desde finales del siglo V, se consolidaron los diferentes reinos romano-
germánicos en Europa.
Desde la caída del Imperio Romano de Occidente, se disolvió la unidad política,
cultural y administrativa que existía en torno al mar Mediterráneo. El continente
europeo, el norte de África y el Cercano Oriente asiático pasaron a ser áreas de
disputa entre diversos pueblos e identidades culturales.
Reinos romano-germánicos. Durante el siglo V d. C., diferentes pueblos de
origen germano se establecieron en los dominios del Imperio romano. Con la
caída del Imperio, estos pueblos se convirtieron en reinos independientes. Aunque
algunos desaparecieron rápidamente, otros prosperaron durante varios siglos. Los
principales reinos romano-germánicos fueron los de los visigodos, suevos,
francos, burgundios, ostrogodos, vándalos y anglosajones.
Imperio bizantino. El Imperio Romano de Oriente sobrevivió a los ataques de los
pueblos germánicos y se mantuvo como unidad política durante casi toda la Edad
Media. Durante el siguiente milenio, diferentes influencias culturales y políticas se
combinaron y transformaron la identidad del Imperio oriental, que se caracterizó
por el legado de la cultura griega, el enaltecimiento sagrado del emperador y la
Iglesia Cristiana Ortodoxa, autónoma de la influencia papal de Occidente. Durante
todo el periodo, el Imperio Bizantino se constituyó como una barrera frente al
avance de los califatos árabes.
Califatos árabes islámicos. La expansión de la fe musulmana en la península
arábiga se transformó en el elemento unificador de las diferentes tribus locales. A
la muerte del profeta Mahoma, sus sucesores fundaron las primeras dinastías
de califas y se ocuparon de la expansión militar del Islam hacia el norte de África,
el Próximo y el Medio Oriente y la península ibérica en Europa. Los califatos se
organizaron en torno a la creación de una red de ciudades (Damasco, Bagdad,
Samarcanda, Fez, Córdoba, Granada), vinculadas a través del comercio y de la
cultura islámica común.
Imperio carolingio. Durante los siglos VIII y IX d. C., bajo la dinastía de los
carolingios, el reino franco logró consolidar su autoridad política y territorial a
través de una alianza con el papado cristiano. Durante el reinado de Pipino el
Breve y Carlomagno, el Imperio se consolidó estableciendo lazos de fidelidad
personal con la aristocracia guerrera, a cambio de tierras y privilegios reales. A la
muerte de Carlomagno en 814 d. C., estallaron disputas por la sucesión del
imperio, que finalmente terminó dividiéndose en diferentes reinos.
Feudalismo. Con la segunda oleada de invasiones (normandos, magiares,
sarracenos y eslavos), los reinos herederos del imperio Carolingio debieron
recurrir a la aristocracia guerrera para defender los territorios, y su poder se fue
debilitando. En el continente europeo se impuso un sistema político, económico y
social llamado feudalismo, en el que los señores feudales (de origen guerrero o
religioso) administraban justicia, protegían y controlaban sus territorios.
Fortalecimiento de las monarquías. La crisis del siglo XIV disminuyó el poder de
los señores feudales y permitió el fortalecimiento de la autoridad de los reyes.
Inglaterra, Francia y los reinos cristianos de la península ibérica se aliaron con las
burguesías locales e impulsaron políticas para controlar a los nobles.
Estados Pontificios. Además de ser la religión imperante en Europa, la Iglesia
Cristiana se constituyó como un poder político territorial, cuyos principales
territorios se encontraban en la península itálica. En términos políticos, el Papa se
atribuía la función de representar a Dios en la Tierra y afirmaba estar por encima
de cualquier autoridad terrenal. En el ámbito económico, la Iglesia era dueña de
extensas propiedades y acumulaba riquezas que obtenía a través de limosnas, el
diezmo, donaciones y herencias de reyes y señores feudales. Desde el siglo XI, el
Papa cristiano convocó a los reyes y señores cristianos a reconquistar Jerusalén,
que estaba bajo el poder de los califatos musulmanes. Entre 1096 y 1291 d. C., se
sucedieron las guerras cruzadas que, si bien tuvieron algunas victorias
temporales, fueron finalmente derrotadas por los musulmanes.
Feudalismo en la Edad Media
Durante la Edad Media, los caballeros consolidaron su poder como señores
feudales.
Desde el siglo XI, el sistema feudal o feudalismo fue el modelo imperante durante
la Edad Media, y consistía en la organización político-territorial de Europa en
pequeñas unidades políticas llamadas feudos.
Los feudos eran tierras que los reyes habían otorgado a nobles guerreros por su
servicio. Los feudos incluían un castillo, los bosques y las tierras que lo
rodeaban. Los señores feudales poseían el usufructo de la tierra y tenían el
derecho a explotar el trabajo de los campesinos que habitaban en el feudo.
La entrega de feudos se realizaba mediante una ceremonia en la que el señor
feudal rendía homenaje al rey, le juraba fidelidad y le prometía asistirlo en caso de
guerra. Así, el señor quedaba unido al monarca mediante un vínculo doble: el del
beneficio, por el cual reconocía que la propiedad era del rey, y el del vasallaje, por
el cual comprometía su lealtad.
A medida que el poder de los reyes se fue debilitando, los señores feudales
comenzaron a tener más autonomía y adquirir más derechos sobre sus
tierras. Por ejemplo, el poder de ban los convertía en jueces de todo lo que
sucedía en sus tierras: podían fijar impuestos, establecer obligaciones a los
campesinos y castigar las desobediencias.
Con el tiempo, los señores más importantes (condes, duques y marqueses)
otorgaron, a su vez, partes de sus feudos a otros señores menos poderosos
(barones y caballeros), también mediante una ceremonia de vasallaje.
Organización social en la Edad Media
La Iglesia medieval legitimaba el orden social feudal.
Desde la imposición del feudalismo, la sociedad quedó atravesada por la
desigualdad jurídica, ya que impusieron diferencias legales entre los que tenían
privilegios (el rey y los señores feudales) y los que no los tenían (los campesinos y
artesanos). La pertenencia a uno u otro grupo quedaba definida desde el
nacimiento y no podía modificarse legalmente. Según la Iglesia cristiana, este
orden social había sido establecido por Dios.
Los diferentes grupos que componían el orden social feudal eran:
Campesinos y artesanos. La mayoría del campesinado estaba constituido por
siervos, que eran campesinos sujetos a la tierra en la que vivían y que debían
trabajar para el señor feudal. Los siervos debían trabajar sus propias tierras y las
del señor. Además, existían algunos campesinos que eran libres y dueños de las
tierras que trabajaban, llamadas alodios. Sin embargo, los campesinos libres
fueron cada vez menos. Los artesanos dedicaban gran parte del tiempo a su
oficio, pero también cultivaban sus tierras para la propia subsistencia.
Señores feudales. Los señores integraban el grupo privilegiado de la sociedad
feudal y eran nobles. No debían pagar tributos ni trabajar la tierra. Los señores
podían ser laicos o religiosos. Los señores religiosos eran miembros de la
jerarquía de la Iglesia y los señores laicos eran nobles que se dedicaban a la
guerra.
Con el resurgimiento de las ciudades desde el siglo XI, apareció un nuevo grupo
social: la burguesía. Los burgueses eran los habitantes de los burgos: los
nuevos núcleos urbanos que se fueron formando en cruces de caminos, cerca de
los castillos o las viejas ciudades romanas. Se dedicaban a la producción
artesanal (herrajes, cerámicas, tejido, mobiliario, etc.) para el intercambio con
productos agrícolas del campesinado.
Con el tiempo, algunos de ellos comenzaron a convertirse en mercaderes que
viajaban de ciudad en ciudad para la compra y venta de productos. Los
mercaderes que lograban reunir grandes fortunas comenzaron a instalarse en las
ciudades, construir mejores viviendas e invertir en empresas comerciales más
provechosas. Se convirtieron en una clase social adinerada aunque no tenía los
privilegios políticos de la nobleza y el clero.
Organización económica en la Edad Media
Entre los siglos VIII y XI, el peligro de los pueblos invasores y la fragmentación del
poder político limitó el comercio y el intercambio de bienes, se despoblaron las
ciudades y predominó la vida rural.
En el sistema feudal, dentro de cada feudo se producían todos los bienes
necesarios para la subsistencia de los señores feudales y de los campesinos;
desde los alimentos y la vestimenta, hasta las armas y las herramientas de
trabajo. Por esta razón, se sostiene que la economía feudal era una economía
cerrada y autosuficiente.
Sin embargo, el desarrollo de la economía agraria durante el periodo feudal
generó un importante crecimiento demográfico y estimuló el comercio de mediana
y larga distancia. A partir del siglo XI, resurgieron las ciudades como centros
poblacionales y económicos gracias al crecimiento de la actividad comercial y la
presencia de universidades, centros religiosos o sedes administrativas de poder
político.
Los habitantes de las ciudades se dedicaban al comercio y a la producción
artesanal, y eran llamados burgueses. Formaron gremios con el fin de defender
sus intereses económicos y reglamentar sus actividades. Además, con el
intercambio comercial resurgió el uso de la moneda y, con ello, aparecieron
personas dedicadas especialmente al intercambio, el préstamo y la financiación de
empresas comerciales.
Hacia finales de la Edad Media, se dio la Crisis del siglo XIV. Esta crisis
económica fue causada por la gran demanda de alimentos generada por el
aumento demográfico y el agotamiento de la fertilidad de las tierras agrícolas. Ante
la escasez de alimentos, comenzó a haber hambrunas y enfermedades que
generaron, a su vez, levantamientos campesinos en contra de los señores
feudales. Además, hubo rebeliones urbanas en contra de la alta burguesía que
controlaba las ciudades.
En 1348 se extendió por toda Europa la llamada “peste negra”, una epidemia de
peste bubónica que se estima mató a un tercio de la población europea.
Una de las principales consecuencias de la crisis fue la escasez de mano de obra,
la mayor disponibilidad de tierra para el trabajo agrícola, el debilitamiento de los
lazos de servidumbre feudal y el fortalecimiento de la burguesía y de
las monarquías, en detrimento del poder de los señores feudales.
Arte y arquitectura en la Edad Media
En la Edad Media, el arte expresaba el poder de los reyes y de la Iglesia.
Durante la Edad Media, el arte y la arquitectura estuvieron relacionados con la
expresión de poder político y religioso. Cumplían la función de expresar y
legitimar el poder de los reyes, emperadores y del alto clero de la Iglesia.
A lo largo de la historia medieval, surgieron diferentes movimientos y estilos,
vinculados especialmente con su cultura de origen; por ejemplo, el bizantino, el
islámico, el románico y el gótico.
Uno de los principales movimientos artísticos de la Edad Media fue el arte
románico. Este movimiento se desarrolló en Europa occidental durante los siglos
XI, XII y XIII. La arquitectura fue su principal expresión, seguida por la escultura y
la pintura.
El arte románico era un arte esencialmente religioso, que se tradujo en la
construcción de catedrales, iglesias, claustros, monasterios, campanarios y otras
obras arquitectónicas de uso sagrado. Sin embargo, el estilo románico también
puede verse en la construcción de castillos, murallas y palacios.
Entre las principales obras románicas se pueden destacar la Catedral de
Sigüenza, la Colegiata de Santillana del Mar, las Murallas de Ávila y el Castillo de
Carcassonne.
Cultura en la Edad Media
En la Edad Media se fundaron las primeras universidades.
Si bien tradicionalmente se consideró a la Edad Media como una época oscura y
opresiva para el desarrollo del conocimiento, las ideas y la cultura,
actualmente esta visión es fuertemente discutida.
Durante el resurgimiento urbano de los siglos XI y XII, la expansión comercial y la
mayor riqueza de las monarquías y la iglesia marcaron la necesidad de contar con
personas preparadas y eficientes para realizar diferentes tipos de trabajo
profesional. Ante esto, surgieron las universidades: instituciones educativas, a las
que comenzaron a concurrir, sobre todo, los hijos de los burgueses.
Las universidades se comenzaron a fundar en el siglo XI, ante la falta de
trabajadores profesionales como médicos, abogados, juristas, maestros y otras
áreas del conocimiento. Originalmente, las universidades eran centros de estudio
que surgieron en el ámbito de los monasterios y catedrales. Tenían su propia
organización, establecían una asociación entre profesores y estudiantes, con un
rector, ayudantes y tribunales de estudio.
Algunas de las universidades más antiguas y famosas fueron: la universidad de
Salerno (especializada en Medicina, incorporaba profesores judíos y
musulmanes), la de Bolonia (se destacaba en derecho y estudios jurídicos), la de
París (ilustre en los estudios teológicos), las universidades inglesas de Oxford y
Cambridge, las francesas de Toulouse y Montpellier, y la española de Salamanca.
Edad Media
Características de la Edad Media
Algunas de las características más relevantes de la Edad Media son, en
lo económico, la transición del modo de producción esclavista al feudal; en
lo social, la sociedad se redefiniría según estamentos, dejando atrás el
concepto de ciudadanía, empleado hasta entonces en el Imperio romano; en
lo político, el poder anteriormente centralizado y concentrado por Roma,
pasaría a disgregarse en pequeños reinos y ciudades-Estado; en el
plano ideológico, el pensamiento teocéntrico, preconizado fundamentalmente
por el cristianismo, pasa a subordinarlo todo.
La Edad Media ha sido tradicionalmente descrita como un periodo oscuro (el
oscurantismo), asociado fundamentalmente al feudalismo, al aislamiento de
Europa con respecto al resto de las civilizaciones del mundo, al atraso
cultural y técnico, con una población soberanamente ignorante, con unas
condiciones de salubridad deficientes, y sometida a los designios de la Iglesia
católica y de la violencia generalizada producto de las guerras, invasiones y
cruzadas.
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