TRATAMIENTO DE RESIDUOS SOLIDOS
Tratamiento y valoración de residuos sólidos
Una vez recolectados y antes de ser depositados en los sitios de disposición final (o rellenos
sanitarios), los residuos sólidos pueden ser sometidos a procesos que produzcan beneficios técnicos,
operativos, económicos y ambientales. Así, el objetivo del tratamiento y valoración de los residuos es
realizar operaciones encaminadas a la eliminación o al aprovechamiento de los recursos contenidos
en ellos.
El tratamiento y valoración son más eficaces cuando (a nivel local o regional) hay empeño en la
reducción de la cantidad de residuos, evitando el desperdicio, reaprovechando los materiales,
separando los reciclables y desechando los residuos de forma correcta.
Incineración
La incineración es un proceso de combustión controlada que transforma la fracción orgánica de los residuos
sólidos urbanos en materiales inertes (cenizas) y gases. No es un sistema de eliminación total, pues genera
cenizas, escorias y gases, pero determina una importante reducción de peso y volumen de las basuras
originales.
La reducción de peso es aproximadamente del 70% y el volumen del 80 al 90% dependiendo
fundamentalmente del contenido de fracciones de combustibles e inertes.
Toda planta incineradora de residuos urbanos debe estar proyectada para realizar las siguientes operaciones:
Recepción, pesaje y almacenamiento.
Alimentación y dosificación de hornos.
Extracción de cenizas y escorias.
Enfriamiento de gases.
Tratamiento de los gases y de las cenizas volátiles de combustión.
Transporte de escorias.
Las distintas partes del incinerador deben cumplir una serie de requisitos mínimos para poder
transformar los residuos en ceniza o escorias prácticamente inertes; para conseguir que los gases de
combustión contengan la mínima cantidad de polvo y para que el agua utilizada en el proceso no
represente un peligro de contaminación.
La utilización del sistema de incineración para tratar los residuos sólidos urbanos presenta las
siguientes ventajas:
• Escasa utilización de terrenos.
• Posibilidad de implantación cerca del núcleo urbano.
• Puede tratarse cualquier tipo de residuos si su poder calorífico es adecuado.
• Puede adecuarse para la eliminación de fangos de aguas residuales.
• Existe la posibilidad, para plantas de gran capacidad, de recuperación de energía.
Los problemas de contaminación atmosférica están resueltos, pero suponen importantes
inversiones en sistemas de depuración de humos.
También ha de considerarse el coste de tratamiento de las aguas residuales generadas por los residuos
en la zona de almacenamiento y de las utilizadas en el enfriamiento de escorias.
Algunos de los factores que determinan o condicionan la implantación de un sistema de
incineración son los siguientes:
• Volumen de residuos a incinerar.
• Poder calorífico inferior de las basuras (PCI).
• Costes de inversión.
• Gastos de explotación.
El PCI es fundamental para estudiar la posibilidad de incineración. Un valor de 1.000 kcal/kg es
el límite mínimo para adoptar este sistema, ya que permite la combustión de residuos en los grandes
incineradores sin necesidad de combustible adicional.
La combustión de los residuos libera una cantidad de energía térmica que puede ser recuperada
para usos como:
• Alimentación a una red de calefacción.
• Producción de agua caliente.
• Producción de vapor para la industria.
• Producción de energía eléctrica por vapor de alta presión.
• Accionamiento de turbinas por los gases de la combustión.
Reciclaje
El objetivo del reciclaje es la recuperación (ya sea de forma directa o indirecta) de los componentes
que contienen los residuos urbanos.
Este sistema de tratamiento viene impuesto por el nuevo concepto de gestión de los residuos
sólidos que debe tender a lograr los objetivos siguientes:
• Conservación o ahorro de energía.
• Conservación o ahorro de recursos naturales.
• Disminución del volumen de residuos que hay que eliminar; y
• Protección del medio ambiente.
El reciclado puede efectuarse de dos formas.
La primera consiste en la separación de los componentes presentes en las basuras, para su
recuperación directa, dando así origen a lo que se conoce como "recogida selectiva". Para la
efectividad de este sistema se necesita, por un lado, la participación ciudadana al tener que depositar
en recipientes distintos los diferentes componentes de los residuos que intentan recuperarse
(habitualmente se usan tres recipientes, uno para el vidrio, otro para los papeles y un tercero para el
resto de la basura); y por otro lado la recogida de dichos componentes ha de realizarse por separado
bien en vehículos distintos o en vehículos especiales compartimentados.
La segunda forma de efectuar el reciclado es partiendo de las basuras brutas, o sea efectuando un
tratamiento global de los residuos sólidos urbanos mediante técnicas comunales de la industria
minera y metalúrgica, tales como la trituración, cribado y clasificación neumática para lo
concerniente a la preparación del residuo y separación de las fracciones ligeras; y sistemas de
clasificación por vía húmeda, electromagnética, electrostáticos, ópticos y flotación por espumas para
la obtención y depuración de metales y vidrio.
La recuperación presenta ventajas e inconvenientes que se pueden resumir así:
• Las ventajas se derivan del aprovechamiento de materias primas, economía energética, uso
racional de los recursos naturales, devolución a la tierra de su riqueza orgánica, participación
ciudadana en los problemas de los residuos sólidos y valoración mejoramiento de los
segregadores informales.
• Los inconvenientes pueden ser: las inversiones iniciales; el sometimiento a paros y averías,
que impone un sistema alternativo; la producción de rechazos, que exige imprescindiblemente
un relleno complementario; la gestión especializada y cuidadosa y el alto costo (real o escondido)
de recuperación, limpieza y transporte del material separado, entre otros.
Compostaje
El compostaje es un proceso de descomposición biológica, por vía aerobia, de la materia orgánica
contenida en los residuos sólidos urbanos en condiciones controladas. Las bacterias actuantes son
termofílicas, desarrollándose el proceso a temperaturas comprendidas entre 50 y 70°C, lo que
produce la eliminación de los gérmenes patógenos y la inocuidad del producto.
El proceso lleva consigo la separación manual o mecanizada de la mayor parte de los metales,
vidrio y plásticos lo que generalmente hace que el proceso se asocie al reciclaje de estos materiales.
La fermentación puede ser natural (al aire libre) o acelerada (en digestores). En el primer caso tiene
una duración de tres meses y de 15 días en el segundo.
Realmente se puede considerar como un proceso de reciclaje en el que se recupera la fracción
orgánica para su empleo en la agricultura, lo que implica una vuelta a la naturaleza de las sustancias de
ella extraídas.
El material resultante del proceso, llamado "compost", es un abono y no un fertilizante, es más
bien un regenerador orgánico del suelo. Sus efectos positivos sobre el suelo son:
• Suelta los terrenos compactados y compacta los demasiado sueltos.
• Favorece el abonado químico al evitar la percolación.
• Aumenta la capacidad de retención de agua por el suelo.
• Es fuente de elementos nutritivos (nutrientes más oligoelementos).
• Aumenta el contenido de materia orgánica del suelo.
Esta última acción es fundamental en los suelos con gran déficit en materia orgánica, menos de 3%.
Hasta el momento, el medio principal de enmienda orgánica de los suelos ha sido el estiércol. Dada la
disminución de producción de este material, debido a la cada vez menor utilización de animales en las
faenas del campo, el "compost" puede ser el sustituto adecuado para esta importante función.
Las causas de su escasa utilización y el fracaso experimentado por algunas plantas de fabricación han
sido las siguientes:
• Mala calidad del producto ofrecido al agricultor.
• Inestabilidad en el tiempo de la fermentación.
• Fabricación de una sola calidad.
• Falta de información al agricultor para su uso.
• Montaje de las fábricas pensando en su rentabilidad absoluta.
• Distancias de suministro excesivas y alto costo de transporte.
• Capacidades de producción pequeñas.
• Falta de estudio de mercado.
• Presencia de metales pesados en el producto.
Si se pretende generalizar la utilización del "compost" se deben establecer unos criterios de calidad, fabricando
diferentes clases para distintas utilizaciones; deben establecerse factores limitantes, como salinidad, condiciones
sanitarias, contenido en metales pesados, entre otros. Así mismo, se deben situar las plantas a distancias menores de
50 kilómetros de los centros de consumo; debe informarse a los agricultores de las condiciones de empleo de este
material orgánico; y, por último, podrían inclusive establecerse precios subsidiados que le hagan competitivo con
otros productos, considerando que como toda acción destinada a proteger el medio ambiente, tiene necesariamente un
costo.
Como resumen, se puede decir del compost que:
• Tiene el carácter de enmienda orgánica.
• Es aséptico, libre de bacterias patógenas, semillas, huevos de acarios, larvas, etc., pero con intensísima vida
bacteriana que activa los procesos bioquímicos del suelo.
• Sus elementos nutritivos están en forma de humus, fácilmente asimilable.
• Mejora química, física y biológicamente el suelo.
Disposición final de residuos sólidos
La disposición segura y confiable de los residuos sólidos es un componente importante de la gestión
integral de residuos.
Entre los métodos más conocidos para disponer los residuos sólidos, se consideran actualmente a los
rellenos sanitarios como la mejor solución técnica, económica y ambiental.
El problema de los residuos sólidos municipales (RSM)
Los residuos sólidos municipales (RSM) son aquellos que provienen de las actividades domésticas,
comerciales, industriales (pequeña industria y artesanía), institucionales (administración pública,
establecimientos de educación, etc.), de mercados, y los resultantes del barrido y limpieza de vías y
áreas públicas de un
conglomerado urbano, y cuya gestión está a cargo de las autoridades municipales.
La gestión de residuos sólidos, especialmente lo relacionado con la disposición final, es una tarea
compleja que se ha convertido en un problema común en los países en vías de desarrollo. Ello se
refleja en la falta de limpieza de las áreas públicas, la recuperación de residuos en las calles, el
incremento de actividades informales, la
descarga de residuos en cursos de agua o su abandono en botaderos a cielo abierto y la presencia de
personas, de ambos sexos y de todas las edades, en estos sitios en condiciones infrahumanas,
expuestas a toda clase de enfermedades y accidentes.