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Fragmento

El documento define "privación de libertad" como cualquier forma de detención, encarcelamiento u otra custodia de una persona ordenada por una autoridad judicial o administrativa, ya sea en una institución pública o privada. Explica que esta definición incluye no solo a personas privadas de libertad por delitos sino también a aquellas bajo custodia de instituciones como hospitales psiquiátricos o centros para migrantes. A continuación, establece dos principios generales: 1) toda persona privada de libertad será tratada humanamente y se respetarán sus derechos
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El documento define "privación de libertad" como cualquier forma de detención, encarcelamiento u otra custodia de una persona ordenada por una autoridad judicial o administrativa, ya sea en una institución pública o privada. Explica que esta definición incluye no solo a personas privadas de libertad por delitos sino también a aquellas bajo custodia de instituciones como hospitales psiquiátricos o centros para migrantes. A continuación, establece dos principios generales: 1) toda persona privada de libertad será tratada humanamente y se respetarán sus derechos
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Lee el siguiente texto considerando las orientaciones que te brinda el docente.

Principios y buenas prácticas sobre la protección de las personas privadas de libertad en las Américas.

Fragmento)

Disposición general

A los efectos del presente documento, se entiende por “privación de libertad”:

Cualquier forma de detención, encarcelamiento, institucionalización, o custodia de una persona, por razones de asistencia humanitaria, tratamiento, tutela,
protección, o por delitos e infracciones a la ley, ordenada por o bajo el control de facto de una autoridad judicial o administrativa o cualquier otra autoridad, ya sea
en una institución pública o privada, en la cual no pueda disponer de su libertad ambulatoria. Se entiende entre esta categoría de personas, no solo a las personas
privadas de libertad por delitos o por infracciones e incumplimientos a la ley, ya sean estas procesadas o condenadas, sino también a las personas que están bajo la
custodia y la responsabilidad de ciertas instituciones, tales como: hospitales psiquiátricos y otros establecimientos para personas con discapacidades físicas,
mentales o sensoriales; instituciones para niños, niñas y adultos mayores; centros para migrantes, refugiados, solicitantes de asilo o refugio, apátridas e
indocumentados; y cualquier otra institución similar destinada a la privación de libertad de personas”
Dada la amplitud del anterior concepto, los siguientes principios y buenas prácticas se podrán invocar y aplicar, según cada caso, dependiendo de si se trata de
personas privadas de libertad por motivos relacionados con la comisión de delitos o infracciones a la ley, o por razones humanitarias y de protección.

Principios Generales

Principio

I Trato humano

Toda persona privada de libertad que esté sujeta a la jurisdicción de cualquiera de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos será tratada
humanamente, con irrestricto respeto a su dignidad inherente, a sus derechos y garantías fundamentales, y con estricto apego a los instrumentos internacionales
sobre derechos humanos.

En particular, y tomando en cuenta la posición especial de garante de los Estados frente a las personas privadas de libertad, se les respetará y garantizará su vida e
integridad personal, y se asegurarán condiciones mínimas que sean compatibles con su dignidad.

Se les protegerá contra todo tipo de amenazas y actos de tortura, ejecución, desaparición forzada, tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, violencia
sexual, castigos corporales, castigos colectivos, intervención forzada o tratamiento coercitivo, métodos que tengan como finalidad anular la personalidad o
disminuir la capacidad física o mental de la persona.

No se podrá invocar circunstancias, tales como, estados de guerra, estados de excepción, situaciones de emergencia, inestabilidad política interna, u otra
emergencia nacional o internacional, para evadir el cumplimiento de las obligaciones de respeto y garantía de trato humano a todas las personas privadas de
libertad.

Principio

II Igualdad y no-discriminación

Toda persona privada de libertad será igual ante la ley, y tendrá derecho a igual protección de la ley y de los tribunales de justicia. Tendrá derecho, además, a
conservar sus garantías fundamentales y ejercer sus derechos, a excepción de aquellos cuyo ejercicio esté limitado o restringido temporalmente, por disposición de
la ley, y por razones inherentes a su condición de personas privadas de libertad.

Bajo ninguna circunstancia se discriminará a las personas privadas de libertad por motivos de su raza, origen étnico, nacionalidad, color, sexo, edad, idioma,
religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento, discapacidad física, mental o sensorial, género, orientación
sexual, o cualquiera otra condición social. En consecuencia, se prohibirá cualquier distinción, exclusión o restricción que tenga por objeto o por resultado,
menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos internacionalmente reconocidos a las personas privadas de libertad.

No serán consideradas discriminatorias las medidas que se destinen a proteger exclusivamente los derechos de las mujeres, en particular de las mujeres
embarazadas y de las madres lactantes; de los niños y niñas; de las personas adultas mayores; de las personas enfermas o con infecciones, como el VIH-SIDA; de las
personas con discapacidad física, mental o sensorial; así como de los pueblos indígenas, afrodescendientes, y de minorías. Estas medidas se aplicarán dentro del
marco de la ley y del derecho internacional de los derechos humanos, y estarán siempre sujetas a revisión de un juez u otra autoridad competente, independiente
e imparcial.

Las personas privadas de libertad en el marco de los conflictos armados deberán ser objeto de protección y atención conforme al régimen jurídico especial
establecido por las normas del derecho internacional humanitario, complementado por las normas del derecho internacional de los derechos humanos.

Las medidas y sanciones que se impongan a las personas privadas de libertad se aplicarán con imparcialidad, basándose en criterios objetivos.

1 Explica el sentido de la expresión resaltada en el siguiente fragmento del texto.

“Toda persona privada de libertad que esté sujeta a la jurisdicción de cualquiera de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos será
tratada humanamente, con irrestricto respeto a su dignidad inherente”.

a. Respeto restringido a su dignidad personal.


b. Respeto inigualable a su dignidad humana.

c. Respeto sin límites a su dignidad propia.

d. Respeto irremediable a su dignidad ciudadana.

2 De acuerdo con los principios de la CIDH, ¿qué causas pueden originar la privación

de libertad en una persona?

a. La asistencia humanitaria, la tutela o protección.

b. La autoridad judicial, las instituciones privadas o públicas.

c. La detención, el encarcelamiento o la custodia.

d. Las condenas, las discapacidades mentales, la situación de refugiados.

3 ¿Qué consecuencias generan los principios de protección de la CIDH para las

personas privadas de libertad?

I. Se les tratará con respeto, garantizando su vida y dignidad.

II. No serán discriminadas por ningún motivo.

III. Las mujeres serán privilegiadas por ser débiles.

IV. Seguirán siendo privadas de libertad cuando hayan conflictos armados.

a. II y III b. I y II c. I, II y III d. III y IV

4 Estela es una ciudadana peruana privada de la libertad para quien la sanción que

determinó el Estado en su contra no fue justa, vulnerándose sus derechos. ¿Podría

ella denunciar al estado peruano ante la CIDH? ¿Por qué razón?

I. Sí, porque se incumplió una de las normas correspondientes al Principio II del

reglamento de la CIDH.

II. Sí, porque la CIDH atiende las denuncias de todas las mujeres exclusivamente relacionadas con la privación de la libertad.

III. Sí, porque el Perú es miembro de la OEA, por tanto está obligado a cumplir los principios sobre privación de la libertad.

IV. No, porque la CIDH no puede interferir con las decisiones y acciones de sus países

miembros.

a. Solo I b. I y III c. II y IIII d. Solo IV

5 ¿Por qué era necesario dar una definición de “privación de la libertad” antes de

señalar los principios de protección a las personas privadas de libertad?

a. Porque antes de comenzar un escrito, lo más conveniente es brindar algunas

definiciones básicas.

b. Porque la definición de “privación de la libertad” es extensa así que era mejor

colocarla en el principio.

c. Porque el significado de “privación de la libertad” no es de fácil comprensión, así

que había que explicarlo brevemente.

d. Porque los principios y buenas prácticas se aplican solo de acuerdo con lo que la

CIDH define como “privación de la libertad”

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