Resumen
Capítulo 2. La idea de investigación: el origen de las rutas
de la indagación científica, el nacimiento de un proyecto
de investigación.
Libro: Hernandez Sampieri, Mendoza Paulina - Metodología de la Investigación, Las Rutas
Cuantitativa, Cualitativa y Mixta
Curso propedéutico: Maestría en Psicología del trabajo.
Dr. Eduardo Luna.
Para iniciar una investigación, siempre se necesita una buena idea; todavía no se conoce otra forma.
Roberto Hernández-Sampieri
Para iniciar todo proyecto de investigación, es importante desarrollar ideas (motivantes,
generadoras, inspiradores y claras) que tengan el potencial de generar conocimiento, resolver
problemáticas o estudiar un fenómeno mediante la elaboración e implementación de un proyecto de
investigación. Estas se pueden desarrollar inspirados en investigaciones anteriores, o fuentes que
nos lleven al resultado esperado.
Con base en lo anterior y como se revisó en el primer capítulo del libro, tener una idea de
investigación clara será la base para más adelante empezar a vislumbrar la ruta de investigación
(cuantitativa, cualitativa o mixta). La elección dependerá de los resultados que se esperen obtener y
al lugar dónde se quiera llegar con la investigación, sin embargo, si no partimos primeramente de un
correcto planteamiento del problema, será difícil elegir una ruta con certeza.
Para darle estructura a la idea de investigación, es importante valerse de fuentes de información que
abonen al desarrollo de la idea, estas pueden ser necesidades y experiencias individuales, tanto
propias como de otras personas, materiales escritos (libros, artículos de revistas científicas o de
divulgación popular, periódicos y tesis), elementos audiovisuales y programas de radio o televisión,
información disponible en internet (dentro de su amplia gama de posibilidades, como páginas web,
foros de discusión, redes sociales y otras), teorías expresadas en distintos medios, descubrimientos,
desarrollos tecnológicos y productos fruto de investigaciones; conversaciones personales,
observaciones de hechos, las propias clases con tus maestros, creencias e incluso intuiciones y
presentimientos.
Las fuentes pueden ser formales o darse en un contexto completamente casual y con ello no se
determina la calidad de ellas.
Estas fuentes servirán como marco de referencia para dar vida y contexto a la idea general, que más
adelante deberá transformarse en planteamientos más precios y estructurados.
Como mencionan Labovitz y Hagedorn (1981), cuando una persona concibe una idea de
investigación, debe familiarizarse y adentrarse en el campo de conocimiento en el que se ubica la
idea.
Con la finalidad de concretar la idea de investigación es indispensable revisar estudios,
investigaciones y trabajos anteriores, especialmente si uno no es experto en el tema.
Conocer lo que se ha hecho respecto de una idea ayuda a:
Evitar temas que ya se han investigado tan a fondo que se conocen ampliamente. Lo
anterior implica que una investigación debe ser novedosa.
Estructurar con mayor claridad la idea de investigación: profundizar en el campo de estudio
correspondiente, es capaz de esbozar con mayor claridad lo que desea investigar.
Seleccionar la perspectiva principal desde la cual se abordará la idea de investigación: los
fenómenos o problemas pueden examinarse desde diversos ángulos, según la disciplina
dentro de la cual se enmarque la investigación.
Cuanto más a profundidad se conozca un tema, el proceso de precisar y clarificar la idea resultará
más eficaz y rápido. Desde luego, hay temas que han sido más investigados que
otros y, en consecuencia, su campo de conocimiento se encuentra mejor estructurado. Al revisar
antecedentes o estudios previos podemos encontrar:
Temas investigados, estructurados y formalizados, sobre los cuales es posible encontrar
documentos escritos y otros materiales que reportan los resultados de investigaciones
previas.
Temas ya investigados, pero menos estructurados y formalizados, que han sido indagados y
no hay tanta información.
Temas poco investigados y no estructurados que requieren un esfuerzo mayor para
encontrar lo que se ha estudiado.
Temas no investigados o examinados de manera muy incipiente.
¿Cómo identificar una idea con potencial para iniciar una investigación?
Las ideas deben intrigar, alentar y motivar al investigador. En la medida en que la idea
estimule al investigador, este se compenetrará más con el estudio y tendrá una mayor
predisposición para salvar los obstáculos que se le presenten.
Las ideas de investigación que producen conocimiento no son necesariamente nuevas, pero
sí novedosas. Elegir nuevos caminos para investigar.
Las buenas ideas de investigación pueden servir para elaborar teorías y solucionar
problemáticas. Una idea desarrollada con claridad y propiedad puede conducir a una
investigación que ayude a formular, integrar o probar una teoría; a iniciar otros estudios
que, aunados a la propia investigación, logren constituir una teoría, o bien; a generar nuevos
métodos de investigación.
Las ideas de investigación bien desarrolladas pueden fomentar nuevas interrogantes.