0% encontró este documento útil (0 votos)
62 vistas9 páginas

Buenas Prácticas para el Cierre de Minas

Este documento presenta una guía de buenas prácticas para el cierre de minas. Explica las diferentes etapas de una mina, desde la prospección hasta el cierre, y destaca la importancia de planificar el cierre de forma temprana y progresiva. También describe los objetivos ambientales y sociales del cierre de minas, como garantizar la seguridad del sitio, la estabilidad química y ecológica, y abordar los desafíos socioeconómicos de las comunidades locales. Además, se
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
62 vistas9 páginas

Buenas Prácticas para el Cierre de Minas

Este documento presenta una guía de buenas prácticas para el cierre de minas. Explica las diferentes etapas de una mina, desde la prospección hasta el cierre, y destaca la importancia de planificar el cierre de forma temprana y progresiva. También describe los objetivos ambientales y sociales del cierre de minas, como garantizar la seguridad del sitio, la estabilidad química y ecológica, y abordar los desafíos socioeconómicos de las comunidades locales. Además, se
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

GUÍA DE RECURSOS DE BUENAS PRÁCTICAS

PARA EL CIERRE DE MINAS


Descripción breve

Que esta guía se centre en el cierre de minas es una respuesta a la necesidad de dar
relevancia a esta etapa de la actividad minera de mediana y gran escala en nuestro país,
que en el pasado dio muestras de no ser considerada, desestimando el impacto ambiental
remanente y alimentando el rechazo social por la actividad.

Etapas de la vida en la mina y planificación para el cierre

La minería es una actividad económica con un rol fundamental en el desarrollo de la


humanidad y en el mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad, pero al ser una
actividad humana en mayor o menor medida, la minería genera impactos en el ambiente.

Si bien no existe una regulación específica, existe un consenso para que se cierre la
mina. Este cierre debe ser realizado de forma planificada a lo largo del ciclo de vida de la
mina, considerando aspectos ambientales, sociales, culturales y económicos, entre otros,
promoviendo además la amplia participación de los grupos de interés involucrados. Es
deseable que la planificación del cierre de una mina sea temprana y progresiva a medida
que ésta avanza en sus distintas etapas.

 Prospección/ exploración: es la etapa más incipiente de la actividad minera.


Estos trabajos, que se realizan básicamente en superficie, consisten en la
recolección de muestras de mano, mapeo geológico, relevamientos topográficos y
geofísicos que no requieren apertura de caminos, ni apertura de trincheras. Las
tareas de prospección conducen a la detección y ubicación de anomalías y sitios
favorables para la mineralización y sitios de posibles yacimientos con potencial
para la segunda etapa exploratoria. La etapa de exploración constituye el primer
paso para determinar si existirá o no desarrollo de la mina. Comprende también la
recolección de la información ambiental básica, la evaluación del uso de la tierra,
las aguas y la diversidad biológica, entre otros. Las buenas prácticas indican que
es conveniente que durante esta etapa se produzca el primer contacto con los
diferentes grupos de interés.
En la fase exploratoria inicial se hacen reconocimientos geofísicos, muestreos
geológicos y geoquímicos, análisis de laboratorio, análisis geoestadísticos. Debido
a la densidad o especificidad de los datos, en esta etapa aún no se tiene certeza
de la estimación de los recursos existentes. En la fase de exploración avanzada o
etapa de evaluación, se hace la primera estimación de recursos. Constituye una
etapa exploratoria más profunda en la que se realizan perforaciones para
muestrear los minerales a diferentes profundidades, modelamientos geológicos y
análisis geoestadísticos. Esta etapa es la base para iniciar la evaluación
económica previa del yacimiento, en función del análisis de la información
geológica recopilada.
 Planificación (Pre-factibilidad y factibilidad): La pre-factibilidad comprende la
ingeniería básica conceptual. Incluye un análisis financiero basado en supuestos
razonables sobre las consideraciones mineras, de procesamiento, metalúrgicas,
económicas, comerciales, legales, ambientales, sociales y gubernamentales y la
evaluación de cualquier otro factor relevante que sea suficiente para que una
Persona Calificada (con amplia experiencia y conocimiento sobre el tema),
actuando razonablemente, determine si todo o parte del recurso mineral puede ser
clasificado como reserva mineral.
La factibilidad: El objetivo del estudio es lograr la planificación y diseño de la mina,
partiendo de un estudio detallado de su construcción, la extracción mineral y la
proyección futura según las especificaciones del mercado. Se tienen en cuenta los
detalles del cierre y de la rehabilitación del proyecto integrando los elementos
económicos, sociales y ambientales y las repercusiones que éstos conllevan. Se
debe contar con información suficiente para llevar una buena práctica y anticipar
las futuras consecuencias del proyecto sobre el ambiente, los usos futuros del
terreno, la salud y seguridad de las comunidades y determinar finalmente la
viabilidad económica del proyecto y, en base a ella, la aprobación de su
financiamiento
 Construcción y puesta en marcha:
En esta etapa, se llevan a cabo las obras de construcción necesarias en las
instalaciones de la mina. Esto incluye no solo la creación de las estructuras
requeridas para la extracción, procesamiento y transporte de minerales, sino
también la preparación y acondicionamiento de los equipos esenciales para llevar
a cabo las operaciones mineras. Además, se considera la construcción de
instalaciones auxiliares, como comedores, oficinas, campamentos y talleres, así
como la creación de caminos de acceso y otra infraestructura necesaria. Es
importante destacar que durante esta etapa se toman decisiones que tendrán un
impacto significativo en el futuro desmantelamiento y las obras de cierre de la
mina.
 Operación:

Una vez que la producción de la mina está en marcha, se entra en la fase de


operación. Durante este período, la mina está activa y se realizan extracciones,
procesamiento y transporte de minerales de manera continua. Es una fase en
constante evolución en la que pueden ocurrir cambios operativos, expansiones
de plantas y rehabilitaciones progresivas para mejorar la eficiencia. Además,
se puede dar el caso de cambios en la propiedad de la mina que conllevan
estrategias de gestión diferentes. Durante la operación, también se consideran
actividades relacionadas con el futuro cierre de la mina, como la planificación
para el uso de las tierras después de la explotación, la asignación progresiva
de recursos financieros y la interacción con las comunidades locales y otros
grupos de interés en preparación para el cierre de las operaciones.

 Cese de Actividades - Cierre:

Cuando se detienen las operaciones mineras, comienza la fase de cierre de la


mina. En esta etapa, se implementan las acciones previamente planificadas en
el plan de cierre, que debe haber sido elaborado y aprobado por la autoridad
correspondiente. Estas acciones tienen como objetivo abordar los impactos
ambientales y sociales que persisten una vez que se ha concluido la
explotación de la mina. Es importante destacar que el cierre puede ser
resultado del agotamiento de los recursos naturales, pero también puede
deberse a otras razones operativas o financieras. En cualquier caso, se
enfatiza la necesidad de llevar a cabo el cierre de manera ordenada y
planificada en lugar de abandonar el sitio minado.

 Cese de Actividades - Post-cierre:

La fase de post-cierre es la etapa posterior a la ejecución de las tareas de


cierre planificadas, como el desmantelamiento de la infraestructura y la
rehabilitación del sitio. En esta etapa, se realizan actividades de monitoreo y
mantenimiento a largo plazo para garantizar que los objetivos de cierre se
cumplan a lo largo del tiempo. Esto incluye el seguimiento continuo de
aspectos como la revegetación, la conservación de la fauna y la flora, los
controles de agua y la estabilidad del sitio. Además, se implementan
programas sociales acordados para mantener la interacción con las
comunidades locales y otros grupos de interés, con el objetivo de garantizar
que el cierre de la mina se realice de manera sostenible y que el sitio sea
seguro y adecuado para usos posteriores.

 Objetivos del Cierre de Minas:

El cierre de minas implica una serie de actividades planificadas a lo largo del


ciclo de vida de la mina con el propósito de alcanzar objetivos ambientales y
sociales específicos después de la fase de explotación. Estos objetivos
incluyen:

Desde el punto de vista ambiental:

1. Garantizar que, después de la finalización de las operaciones mineras,


las áreas afectadas sean compatibles con un entorno limpio y
equilibrado.
2. Promover la seguridad física del sitio para prevenir riesgos para
personas y animales.
3. Mantener la estabilidad física o sostenibilidad del sitio de la mina en el
período posterior al cierre, de acuerdo con el uso previsto después de
la minería.
4. Mantener la estabilidad química del sitio de la mina, evitando efectos
adversos en la calidad ambiental local, como el drenaje ácido de roca y
la lixiviación de metales.
5. Asegurar la estabilidad ecológica, garantizando que el ecosistema
posterior al cierre sea estable o siga una trayectoria deseada
compatible con el uso planificado.
6. Controlar el riesgo a un nivel aceptable en todas las áreas, como
seguridad, medio ambiente, cumplimiento legal, financiero y social.
7. Minimizar o eliminar la necesidad de cuidado y mantenimiento a largo
plazo después del cierre.

Desde una perspectiva social:

1. Abordar los desafíos asociados con la transición socioeconómica de las


comunidades locales después del cierre de la mina.
2. Gestionar los riesgos e impactos sociodemográficos, económicos y
culturales que pueden surgir debido al cierre de la mina.
3. Atender las preocupaciones de los grupos de interés, especialmente las
de la población local.
4. Aprovechar las oportunidades de desarrollo que puedan surgir durante
el proceso de cierre de la mina para beneficiar a la población y dejar un
legado positivo y duradero.
 Tipos de Planes de Cierre:

El plan de cierre es un documento fundamental que refleja el proceso de


planificación y los compromisos ambientales y sociales asumidos por la
empresa minera. Existen diferentes tipos de planes de cierre:

Plan de Cierre Conceptual: Se recomienda tener un plan de cierre conceptual


antes de iniciar la construcción de la mina. Este plan identifica los objetivos
clave que guiarán el diseño y desarrollo del cierre. A medida que avanza el
proyecto y se recopila más información, este plan se actualiza de manera
periódica para incluir más detalles.

Plan de Cierre Progresivo: A medida que el proyecto minero avanza, se


incrementa el nivel de detalle del plan de cierre. Esto implica que en las
primeras etapas de la operación se establecen objetivos generales, y a medida
que se obtiene más información, se detallan y refinan los aspectos del cierre.

Cierre temporal

El cierre temporal se pone en marcha ante la paralización temporaria de las


actividades de la mina, causada por bajas en el precio de los metales, cambios
de políticas, acciones judiciales o administrativas, u otros imprevistos.
Requiere de la presentación de un plan de cierre que organice acciones de
monitoreo, mantenimiento y realización de tareas tendientes a suspender la
operación de la mina por un tiempo determinado, con el objetivo de mantener
condiciones ambientales y sociales óptimas hasta su reactivación.

Cierre anticipado o prematuro

El cierre anticipado o prematuro es el cese de las actividades de la mina que


ocurre antes de la fecha prevista en el plan minero aprobado en la etapa de
evaluación ambiental (y, en consecuencia, el plan de cierre) por hechos no
planeados o imprevistos, y en cuyo escenario la empresa decide que la
explotación del mineral no será reactivada (a diferencia de la situación de
cierre temporal).

Planificación del Cierre

En primer lugar, se debe comenzar con una recopilación y evaluación de datos


ambientales y sociales preexistentes y el desarrollo de una línea de base
socioambiental precisa que permitan comprender la dinámica ambiental y
social de la región.

En segundo lugar, debe continuarse con la identificación y caracterización de


los materiales residuales que se irán generando en el proceso de minado,
estableciendo sus niveles de exposición y analizando su disposición final.

Es importante que la caracterización comience en las fases exploratorias y se


extienda durante la fase operativa.

Entre los aspectos a considerar pueden citarse:

 Caracterización física y química de residuos mineros (estériles y colas,


principalmente);
 Disposición final de residuos de minas en superficies terrestres construidas;
 Análisis de potencial de generación de drenaje ácido;
 Manejo de relaves o colas;
 Manejo de agua;
 Aspectos radiológicos, si los hubiere.

En tercer lugar, y una vez discriminados los componentes residuales del


proyecto, podrá procederse a la gestión de riesgos, implementándose un
proceso estructurado de identificación, análisis y evaluación de riesgos.

En cuarto y último lugar, el proceso de planificación concluye con la definición


de los objetivos del cierre con dos niveles de especificidad, que conforman la
base para la evaluación de las opciones de cierre propuestas:

 Los objetivos de cierre generales, que se encuadran en una serie de


principios Básico.
 Los objetivos de cierre particulares, que se refieren a acciones a
adoptarse con relación a (i) las estructuras del área y el conjunto de
grupos de interés internos y externos. Estos surgirán del análisis de
criterios de finalización para cada emprendimiento minero y deberían
ser lo más específicos posibles para brindar información clara a los
diferentes actores involucrados.

Los criterios de cierre podrán configurarse siguiendo líneas directrices que


sean acordes a los objetivos planteados. Es recomendable plantear
objetivos intermedios para cada objetivo específico con la intención de
monitorear el desarrollo efectivo del plan de cierre. El establecimiento y
posterior redefinición de objetivos de cierre a lo largo de la vida de la mina
debería ser un proceso integrado y multidisciplinario, que involucre a todas
las partes interesadas. La participación y alineamiento de los diferentes
actores tanto internos como externos llevará a mejores resultados.

Los resultados de la planificación son registrados en el plan de cierre,


documento en el cual se vuelcan los objetivos y medidas a implementar.

Es importante aclarar que los contenidos del plan de cierre conceptual y el


detallado serán los mismos, difiriendo el grado de desarrollo o detalle de la
información incluida y en las actualizaciones derivadas de los eventuales
cambios en el proyecto a lo largo de los años (que cuenten con previa
aprobación por parte de la autoridad que corresponda).

Rehabilitación y restauración

La rehabilitación debe ser encarada como un componente integral para el


desarrollo sostenible de la actividad minera y un indicador clave del buen
desempeño ambiental sobre la gestión de proyectos. Es necesario
comprender que minas que no son adecuadamente rehabilitadas presentan
el riesgo de generar problemas de legado para todos los elementos de la
sociedad: gobiernos, comunidades y empresas. Si no hay planificación y no
se propone la rehabilitación progresiva desde el principio de la vida de la
operación, se puede crear un obstáculo para lograr resultados esperados
en la etapa de cierre y post-cierre que cumplan con los criterios de
terminación acordados.
Más allá del objetivo de rehabilitación de áreas afectadas por la actividad
minera, también se impulsa otro concepto a ser tenido en cuenta como
buena práctica ambiental, que es el de restauración ecológica. Según la
Sociedad para la Restauración Ecológica (SER), “la restauración ecológica
es el proceso de asistir a la recuperación de un ecosistema que ha sido
degradado, dañado o destruido”. Mientras la rehabilitación propone
devolver la funcionalidad y la productividad al ecosistema alterado creando
nuevos sistemas distintos a su condición inicial, la restauración ecológica
tiene por objetivo ayudar un ecosistema a recuperar su estructura y función
teniendo como referencia el ecosistema previo al disturbio.

También podría gustarte