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Neurografía del Plexo Lumbosacro 3T

Este documento describe la anatomía del plexo lumbosacro y la técnica de neurografía por resonancia magnética para estudiar este plexo. El plexo lumbosacro puede verse afectado por numerosos procesos focales y difusos y la neurografía por RM de alta resolución a 3T permite evaluar con detalle la anatomía del plexo y detectar lesiones. Se revisa la anatomía del plexo lumbosacro y se ilustran ejemplos de cómo se pueden visualizar diferentes enfermedades que lo afectan mediante esta
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Neurografía del Plexo Lumbosacro 3T

Este documento describe la anatomía del plexo lumbosacro y la técnica de neurografía por resonancia magnética para estudiar este plexo. El plexo lumbosacro puede verse afectado por numerosos procesos focales y difusos y la neurografía por RM de alta resolución a 3T permite evaluar con detalle la anatomía del plexo y detectar lesiones. Se revisa la anatomía del plexo lumbosacro y se ilustran ejemplos de cómo se pueden visualizar diferentes enfermedades que lo afectan mediante esta
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Radiología.

2015;57(1):22---34

[Link]/rx

ACTUALIZACIÓN

Neurografía de alta resolución del plexo lumbosacro en


resonancia magnética 3 T
C. Cejas a,∗ , I. Escobar a , M. Serra a y F. Barroso b

a
Departamento de Imágenes, Fundación para la lucha de las enfermedades neurológicas de la infancia Dr. Raúl Carrea (FLENI),
Buenos Aires, Argentina
b
Departamento de Neurología, Fundación para la lucha de las enfermedades neurológicas de la infancia Dr. Raúl Carrea (FLENI),
Buenos Aires, Argentina

Recibido el 12 de enero de 2014; aceptado el 21 de julio de 2014


Disponible en Internet el 15 de noviembre de 2014

PALABRAS CLAVE Resumen La neurografía por resonancia magnética se ha convertido en una técnica de imagen
Plexo lumbosacro; complementaria al estudio clínico y electrofisiológico para explorar los nervios periféricos y los
Neuropatías; plexos braquial y lumbosacro. Este último es asiento de numerosos procesos focales (inflama-
Neurografía por torios, traumáticos, tumorales primarios o secundarios) y difusos (polineuropatía diabética, la
resonancia magnética desmielinizante crónica idiopática, por amiloidosis o la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth).
El objetivo de este artículo es revisar la anatomía del plexo lumbosacro, describir la técnica
de la neurografía del plexo en nuestra institución y mostrar las diversas enfermedades que lo
afectan.
© 2014 SERAM. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.

KEYWORDS High resolution neurography of the lumbosacral plexus on 3 T magneteic resonance


Lumbosacral plexus; imaging
Neuropathies;
Magnetic resonance Abstract Magnetic resonance neurography is a technique that complements clinical and
neurography electrophysiological study of the peripheral nerves and brachial and lumbosacral plexuses.
Numerous focal processes (inflammatory, traumatic, primary tumors, secondary tumors) and
diffuse processes (diabetic polyneuropathy, chronic idiopathic demyelinating polyneuropathy
due to amyloidosis or Charcot-Marie-Tooth disease) can involve the lumbosacral plexus. This
article reviews the anatomy of the lumbosacral plexus, describes the technique for neurography
of the plexus at our institution, and shows the diverse diseases that affect it.
© 2014 SERAM. Published by Elsevier España, S.L.U. All rights reserved.

∗ Autor para correspondencia.


Correo electrónico: ccejas@[Link] (C. Cejas).

[Link]
0033-8338/© 2014 SERAM. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.
Neurografía de alta resolución del plexo lumbosacro en resonancia magnética 3 T 23

Introducción periféricas y los plexos braquial y lumbosacro (PLS). El PLS es


asiento de enfermedades diversas: traumáticas, por atrapa-
La neurografía por resonancia magnética (NRM) se ha con- miento, inflamatorias, metabólicas, tóxicas, por radiación
vertido en una técnica esencial para estudiar las neuropatías y tumores1---5 , valoradas durante décadas clínicamente y
con técnicas electrofisiológicas, muy sensibles para detec-
tar anormalidades de la conducción6,7 . Desde la aparición
de las secuencias neurográficas en los 90, la NRM pasó a for-
L2
[Link] mar parte del arsenal diagnóstico de las plexopatías8 . En la
actualidad, los equipos de RM 3 T y las secuencias dedica-
L3 das de alta resolución permiten ver con excelente definición
el curso, grosor, fascículos e intensidad de señal de las raí-
[Link] ces del PLS y los tejidos perineurales, añadiendo además a
L4
los estudios electrofisiológicos la localización exacta de la
lesión y su naturaleza9---13 .
L5 Por último, la NRM aporta datos de los músculos, que
indirectamente ayudan a localizar el nervio involucrado14,15 .
El objetivo de este trabajo es revisar la anatomía del PLS,
N. Femorocutaneo lat
S1 la técnica de NRM en nuestro centro e ilustrar con ejemplos
[Link]
[Link] S2 las diversas enfermedades que lo afectan.
S3
[Link] S4

Anatomía del plexo lumbosacro

El plexo lumbar se origina de las ramas ventrales de los


nervios L1 a L4, frecuentemente con una contribución del
nervio T12. Desciende dorsalmente o dentro del músculo
Figura 1 Esquema representativo del plexo lumbar. psoas y emite ramas que emergen a) del borde lateral

a b
L4 L5

S1

S2

S3

TRONCO LUMBOSACRO

S4

[Link]ÚTETO SUP
L5
[Link]ÚTETO INF

S1
S3

S2
[Link]

[Link] [Link]ÁTICO

Figura 2 a) Esquema representativo del plexo sacro. b) Secuencia sagital T2 IDEAL con saturación grasa. Reconstrucción MIP
que identifica las raíces de L5 a S3, de aspecto normal. En la adquisición y reconstrucción sagital, la secuencia T2 IDEAL, permite
identificar detalladamente los componentes del plexo sacro.
24 C. Cejas et al

Tabla 1 Inervación motora y sensitiva del plexo lumbosacro


Invervación ramos del plexo lumbosacro

Nervio Raíces Inervación motora Inervación sensitiva


Iliohipogástrico L1 (± D12) Músculos transverso y oblicuo interno Región glútea posterolateral e
de la pared abdominal hipogastrio
Illioinguinal L1 (± D12) Músculos transverso y oblicuo interno Cara superomedial del muslo, raíz del
de la pared abdominal pene y escroto anterior y labios
mayores
Genitofemoral L1, L2 Músculo cremaster en la pared del Ramo genital: escroto anterior y
conducto espermático labios mayores
Ramo femoral: región superior y
anterior del muslo
Femorocutáneo lateral L2, L3 Ninguno Cara anterior y lateral del muslo
Femoral L2 a L4 Músculos psoas-ilíaco, pectíneo, Cara anterior del muslo y medial de
sartorio, cuádriceps la pierna
Obturador L2 a L4 Músculo obturador externo, pectíneo, Región medial y distal del muslo
aductor largo, aductor mayor y grácil
Ciático L4 a S3 Parte del aductor mayor. Músculos Región glútea, cara posterior del
del compartimento posterior del muslo, perineo, articulación de la
muslo: bíceps femoral, cadera, región poplítea y cara
semitendinoso, semimembranoso. anterior, posterior y externa de la
Todos los músculos de pierna y pie. pierna
Glúteo superior L4 a S1 Músculos glúteo medio, glúteo menor Ninguna
y tensor de la fascia lata
Glúteo inferior L5 a S2 Músculo glúteo mayor Ninguna

del músculo: nervio iliohipogástrico, ilioinguinal, genito-


femoral, femorocutáneo lateral y nervio femoral; y b)
del borde medial: nervio obturador y tronco lumbosacro16
(fig. 1).
El tronco lumbosacro, formado por una rama menor de L4
y la rama ventral de L5, desciende sobre el ala sacra y se une
a las raíces S1 a S3 en la cara anterior del músculo piriforme
para formar el plexo sacro, del que nacen el nervio ciático,
el nervio pudendo y los nervios glúteos superior e inferior17
(figs. 2 y 3). El plexo lumbar inerva los músculos de la región
anteromedial del muslo, mientras que el plexo sacro lo hace
con los músculos de la región glútea, la cara posterior del
muslo y los distales a la rodilla18 (tabla 1).
Los nervios iliohipogástrico e ilioinguinal están formados
por la división anterior de la raíz L1. Debido a su tamaño,
verlos en la NRM es difícil a menos que estén anormalmente
agrandados17 .
El nervio genitofemoral surge de las divisiones anterio-
res de las raíces L1 y L2, atraviesa el músculo psoas mayor,
pasa dorsal al uréter y se divide en sus ramas genital medial
y femoral lateral. En la NRM tiene una trayectoria relati-
vamente sencilla a lo largo del borde anterior del músculo
psoas y hacia las regiones inguinales18 .
El nervio femorocutáneo lateral (fig. 4) es una rama sensi-
tiva que se origina de las divisiones posteriores de las raíces
L2 y L3 y se dirige hacia la espina ilíaca anterosuperior17 . Figura 3 Secuencia coronal T1 IDEAL con saturación grasa. En
El nervio femoral surge de las raíces posteriores de L2 la imagen se señala con flechas el tronco lumbosacro (TLS), de
a L4 (figs. 4 y 5), desciende a través del músculo psoas, aspecto normal. Corte fino y supresión grasa en T1, óptimo para
emerge por la parte inferior del borde lateral del músculo evaluar anatómicamente los nervios y las estructuras adyacen-
y pasa inferiormente al ligamento inguinal para entrar al tes.
muslo para dar una rama anterior, que inerva a los múscu-
los pectíneo y sartorio, y una división posterior que inerva
Neurografía de alta resolución del plexo lumbosacro en resonancia magnética 3 T 25

Figura 4 Secuencia coronal T2 IDEAL con saturación grasa. Reconstrucción MIP. a) Nervio femorocutáneo latreal (NFC), nervio
femoral (NF) y tronco lumbosacro (TLS), de aspecto normal, se identifican de forma bilateral. b) TLS y nervio ciático (NC) se
identifican también de forma bilateral con apariencia normal.

al músculo cuádriceps. Los nervios femorales se observan pasa a la cavidad pélvica por el conducto obturador en
constantemente en la NRM, simétricos en hiperintensidad y la cara superior del agujero obturador18 . Este nervio está
grosor. rodeado por abundante grasa perineural, lo que facilita
Las ramas ventrales de L2 a L4 forman el nervio obtu- identificarlo en todos los planos de la NRM (fig. 6).
rador, que sigue un curso descendente y sale por el borde El nervio ciático (fig. 4) está formado por las ramas ven-
medial del músculo psoas, cerca de la cresta ilíaca. Luego trales de las raíces L4 a S3 y puede descender anterior,

Figura 5 Secuencia CUBE con reconstrucción curva. a) Plano sagital oblicuo. Nervio femoral (flechas) entre los músculos psoas
por detrás e ilíaco por delante (sombreados). b) Plano coronal oblicuo. Nervio femoral (flechas) entrando en la región inguinal.
26 C. Cejas et al

Figura 7 Reconstrucción coronal MIP secuencia e-DWI. En la


Figura 6 Secuencia coronal T2 IDEAL con saturación grasa.
imagen se observa el nervio femoral, tronco lumbosacro, raíz
Reconstrucción MIP. Nervio obturador en ambos lados de aspecto
de S1 y nervio ciático de forma bilateral, de aspecto normal.
normal (flechas).

Least-squares estimation) potenciada en T1 y T2, sagital


cranealmente o dentro del músculo piriforme. Sale de la
IDEAL potenciada en T2, coronal T2 CUBE, axial e-DWI (difu-
pelvis por el agujero ciático mayor, desciende entre los mús-
sión) (tabla 2). Las secuencias volumétricas se procesan con
culos aductor mayor y glúteo mayor y en el tercio distal del
reconstrucciones multiplanares y reconstrucciones de pro-
muslo nacen dos ramas: los nervios tibial y peroneo común.
yección de máxima intensidad (MIP).
Debido a su gran tamaño y abundante grasa perineural, el
Con las secuencias IDEAL, desarrollada por General Elec-
nervio ciático es fácil de evaluar en todos los planos19 .
tric Healthcare, o 3 D SPACE (Sampling Perfection with
El nervio pudendo se forma por la unión de las ramas
Application Optimized Contrast), desarrollada por Siemens
ventrales de S2 y todas las ramas de S3 y S4. Pasa entre
Healthcare13 , la imagen separa la señal de agua de la grasa,
el músculo piriforme y el coccígeo y sale de la pelvis por
superando las limitaciones que presentaban las técnicas de
el agujero ciático mayor. Cruza luego la espina isquiática,
supresión grasa tradicionales. Inspirada en el método de
reingresa en la pelvis por el agujero ciático menor y recorre
Dixon22 , adquiere tres imágenes con distinto tiempo de eco
el canal de Alcock a lo largo de la pared lateral de la fosa
para obtener señal de la grasa y del agua con múltiples
isquiorrectal. Sus ramas terminales son los nervios rectal
diferencias de fase y permite trabajar simultáneamente con
inferior, perineal y dorsal del pene o el clítoris20 .
imágenes potenciadas en T1 y T2 con cuatro combinaciones
El nervio glúteo superior se origina de las raíces nerviosas
de pulsos de saturación (supresión de agua, supresión de
de L4 a S1 y surge de la pelvis por el agujero ciático mayor,
grasa, imágenes en fase y fuera de fase)9 . En T1, los cortes
superiormente al músculo piriforme. El nervio glúteo infe-
finos, junto con la supresión grasa, son óptimos para evaluar
rior nace de las raíces de los nervios L5 a S2 y emerge de
anatómicamente los nervios delimitando adecuadamente
la pelvis a través del agujero ciático mayor, inferiormente
los tejidos grasos perineurales, así como para estudiar las
al músculo piriforme. Salvo que incremente su tamaño en
estructuras adyacentes (fig. 3). En T2, la alta resolución
forma anormal, su pequeño volumen impide verlo mediante
y la supresión grasa contrastan con la señal del líquido,
NRM21 .
lo que permite reconstrucciones adecuadas MPR y MIP del
recorrido de los nervios (figs. 2, 4 y 5) y evaluar las altera-
Protocolo de estudio del plexo lumbosacro por ciones de espesor y señal. Con ambas secuencias se pueden
resonancia magnética también estudiar los cambios por denervación en los múscu-
los afectados: hiperintensidad en T2 en el estadio agudo y
En nuestro centro, el protocolo de estudio del PLS se rea- pérdida de volumen muscular, y reemplazo graso en etapas
liza en un equipo Signa HDxt 3.0 Tesla (GE, Milwaukee, Wis), más crónicas15,23 .
con bobina de 8 canales CTL Array (Torso PA Signa - GE, La secuencia CUBE es una secuencia fast spin eco (FSE)
Milwaukee, Wis). El paciente se coloca en decúbito dor- 3 D que se obtiene a partir de una única adquisición y que
sal con los miembros extendidos. La bobina cubre desde el permite luego reconstruir la imagen en todos los planos con
apéndice xifoides hasta la raíz de los miembros inferiores. la misma resolución. Se consigue utilizando trenes de eco
Las secuencias utilizadas son: coronal 3 D IDEAL (Iterative largos para reducir el tiempo de adquisición pero modulando
Decomposition of water and fat with Echo Asymmetry and continuamente el ángulo de rotación para evitar la pérdida
Neurografía de alta resolución del plexo lumbosacro en resonancia magnética 3 T 27

Tabla 2 Protocolo de estudio del plexo lumbosacro


Secuencia TE/TR (MS) EC/GAP (mm) FOV (cm) Matriz NEX Duración
IDEAL COR T1 12,5/1420 1,4/0,0 42 × 42 352 × 224 3,00 9′ 30′′
IDEAL COR T2 86,5/5240 1,5/0,0 42 × 42 320 × 256 3,00 14′ 00′′
IDEAL SAG T2 85,5/5220 1,5/0,0 42 × 42 320 × 256 3,00 8′ 30′′
COR T2 CUBE 182,8/2060 1,0/0,0 42 × 42 288 × 288 1,00 5′ 48′′
AX DWI 102,2/6500 2,4/0,0 40 × 28 128 × 128 8,00 5′ 00′′
AXIAL T2 97,0/4840 4,0/0,5 44 × 44 512 × 256 2,00 5′ 37′′

de señal que suele darse al final del tren. La alta resolución la protección del esqueleto axial. Por lo tanto, el trauma
espacial de esta secuencia es ideal para estudiar morfológi- directo es poco frecuente. Sin embargo, el indirecto es
camente las raíces nerviosas, el tejido graso perineural y su más frecuente que en el plexo braquial y se relaciona
relación con estructuras adyacentes (fig. 5). con lesiones de la columna, fracturas o luxaciones de
La secuencia de difusión (e-DWI) con valores b de 0 a cadera, fracturas de pelvis, iatrogenia quirúrgica ginecoló-
1000, además de mostrar los nervios como estructuras hipe- gica, colorrectal, o hernia inguinal, aneurisma de aorta, y
rintensas, suprime simultáneamente la señal de los vasos lesiones que comprometen el músculo psoas, como hemato-
sanguíneos, lo que permite una reconstrucción MIP extensa mas y abscesos18,26 .
de las estructuras nerviosas sin superponer los vasos. Con En 1943, Seddon27 propuso una clasificación según la
valores b bajos (b 200) la imagen tiene menos resolución, gravedad de las lesiones traumáticas de los nervios peri-
pero es útil como complemento de la secuencias IDEAL para féricos. El grado menor de lesión es la neuropraxia, que
evaluar la extensión y distribución de las lesiones. Los valo- produce disfunción axonal, pero sin interrupción de axo-
res b altos (700 a 1.000) permiten estudiar la difusión en las nes ni de la vaina nerviosa. Suele tratarse de un trastorno
lesiones cuantificando el coeficiente de difusión (mapa CDA) transitorio con resolución completa. El segundo grado es
particularmente útil en el estudio de tumores24,25 (fig. 7). la axonotmesis, que implica discontinuidad de los axones
preservando la integridad del envoltorio conectivo (peri-
Condiciones patológicas que afectan al plexo neuro, endoneuro y epineuro). El mayor grado de lesión
lo constituye la neurotmesis, donde se pierde la con-
lumbosacro tinuidad de los axones y de las cubiertas perineurales.
El pronóstico dependerá del daño neuronal, condicio-
Lesiones por trauma
nado por la capacidad de autorregeneración en los dos
primeros grados y en la rapidez de tratamiento qui-
A diferencia del plexo braquial, que es muy vulnerable,
rúrgico en los casos de neurotmesis y de axonotmesis
el PLS está poco expuesto a los traumatismos debido a

Figura 8 Lesión del nervio pudendo. Hombre de 60 años intervenido quirúrgicamente por carcinoma de próstata con disestesias
en la región glútea izquierda y dolor en región perineal que se extiende a genitales externos. a) y b) Imagen coronal T2 IDEAL con
saturación grasa que muestra signos de atrofia e infiltración grasa en los músculos elevador del ano izquierdo (flecha) e isquicoccígeo
homolateral (asterisco), por denervación crónica del nervio pudendo.
28 C. Cejas et al

grave. La falta de recuperación produce un neuroma


proximal28,29 .
En 1951, Sunderland30 amplió la clasificación de la axo-
notmesis. Dividió las lesiones por trauma en los siguientes
grados: tipo I: equivalente a la neuropraxia. La recupe-
ración es completa al cabo de semanas o meses; tipo II:
el endoneuro y perineuro están intactos, pero los axones
están fisiológicamente interrumpidos. Dado que el endo-
neuro está íntegro, la regeneración axonal está dirigida a lo
largo de su recorrido original y por ello se puede esperar una
recuperación funcional completa; tipo III: el endoneuro está
interrumpido, y el perineuro íntegro. La recuperación fun-
cional es incompleta; tipo IV: la integridad del recorrido del
nervio se debe a un tejido cicatricial que contiene los fascí-
culos nerviosos interrumpidos. La degeneración retrógrada y
la fibrosis interfascicular es más extensa, por lo que la recu-
peración es mínima; tipo V: equivalente a la neurotmesis.
Dado que se da en lesiones abiertas, siempre está indicada
una exploración quirúrgica. La recuperación espontánea no
existe (fig. 8).

Lesiones por atrapamiento

El plexo lumbosacro puede estar afectado directamente


por compresión extrínseca, infiltración difusa o, secun-
dariamente, por enfermedades sistémicas o procesos
inflamatorios. Los procesos retroperitoneales tienden a
comprometer el plexo lumbar, mientras que las enfermeda-
des pelvianas afectan con mayor frecuencia al plexo sacro.
Las lesiones del músculo psoas son una de las causas más
frecuentes de compromiso del plexo lumbar: traumatis-
mos o intervenciones quirúrgicas, hematomas relacionados
con tratamientos anticoagulantes, abscesos e infiltración
tumoral. Los procesos osteoartríticos graves de la columna
asociados a escoliosis también son causa de compresión radi-
cular (fig. 9). El PLS puede estar también afectado por
tumores primarios de colon, ovario, endometrio o cuello
uterino, y secundariamente por metástasis de tumores de
la mama, sarcomas, linfoma y mieloma múltiple31 .
La lesión del plexo sacro, por otra parte, puede estar
relacionada con procesos infecciosos o enfermedad osteoar-
trítica de las articulaciones sacroilíacas, fracturas de pelvis
y de cadera, intervenciones quirúrgicas, aneurisma de aorta
e infiltración tumoral por cáncer colorrectal y del cuello
uterino.
La NRM muestra el engrosamiento del plexo o ner-
vio afectado, la hiperintensidad en pulsos T2 y el realce
poscontraste intravenoso. Es común observar cambios
denervatorios en los músculos paraespinales así como en los
músculos dependientes de nervios periféricos21 .
Figura 9 Radiculopatía por compresión. Mujer de 66 años que
Tumores del plexo lumbosacro consulta por lumbalgia y dolor en la cara interna del muslo
derecho. a) Secuencia coronal T1 IDEAL con saturación grasa
Tumores benignos
El schwannoma, neurilemoma o neurinoma es un tumor con contraste. Escoliosis lumbar de convexidad izquierda aso-
benigno de crecimiento lento de las células de Schwann de la ciada a cambios osteoartríticos que generan engrosamiento y
vaina neural. Esta lesión se desarrolla usualmente de forma realce poscontraste de la raíz postganglionar derecha L2-L3 con
excéntrica al nervio y queda contenida por el perineuro. horizontalización de su recorrido (flecha). b) Imagen axial T1
Corresponde al 5% de las neoplasias benignas de partes blan- IDEAL con saturación grasa. Atrofia y sustitución grasa del mús-
das y aparece entre los 20 y 50 años de edad. El PLS es un culo psoas (flecha) del lado derecho en relación a cambios por
sitio habitual de desarrollo de estos tumores. La asociación denervación.
con neurofibromatosis tipo I es rara32---34 .
Neurografía de alta resolución del plexo lumbosacro en resonancia magnética 3 T 29

Figura 10 Neurofibroma. Mujer de 34 años con antecedentes de neurofibromatosis que refiere dolor en la región sacra, pantorrilla
y pie izquierdo. a) Secuencia FSE sagital T2 de columna lumbosacra. Lesión expansiva heterogénea y aspecto multiquístico, que se
extiende desde el agujero de conjunción izquierdo S1-S2 hacia la región pelviana. b) La misma lesión en una imagen axial T2 IDEAL
con saturación grasa (flecha gruesa); observese la raíz contralateral normal (flecha fina).

El neurofibroma tiene dos subtipos: solitario y plexi- al músculo en T1 y marcadamente hiperintensos respecto
forme. El tipo solitario es la forma más común, y afecta de la grasa en T2. En las secuencias STIR pueden presentar
más a los nervios periféricos que al PLS. Representa el 5% un halo periférico hiperintenso con un área central hipoin-
de las neoplasias de partes blandas, y afecta a adultos jóve- tenso o de señal intermedia debido a la presencia de tejido
nes de entre 20 y 30 años de edad. Son lesiones fusiformes, mixoide en la periferia y fibrosis en el centro denominado el
centrales, no encapsuladas, por lo que no pueden separarse «signo de la diana». Anteriormente se consideraba un signo
del nervio35 (fig. 10). patognomónico de neurofibroma, sin embargo, puede obser-
Los schwannomas y los neurofibromas comparten varias varse en ambos y también, ocasionalmente, en la variante
características en la NRM como ser fusiformes, bien defi- maligna del tumor de la vaina neural36,37 . El patrón fascicu-
nidos y raramente mayores de 5 cm de diámetro. En las lar es otro hallazgo descrito en los tumores neurogénicos
lesiones espinales agrandan el agujero de conjunción y como imágenes tipo «capas de cebolla» hiperintensas en
adoptan una forma en «reloj de arena». Con frecuencia T234 .
es imposible diferenciarlos por la localización intraneural o Los schwannomas de larga evolución suelen sufrir
perineural. Los de localización intermuscular suelen estar fenómenos de degeneración y muestran un patrón más
rodeados por una capa de tejido graso que se ve bien heterogéneo con calcificaciones, áreas de hemorragia y
en imágenes potenciadas en T1 y en cortes orientados en degeneración quística que pueden simular un sarcoma. La
el eje longitudinal al músculo (split fat sign) como una captación de contraste es variable, pero es habitual en
cápsula. La mayoría de los tumores benignos de la vaina los tumores pequeños una gran avidez por el contraste,
neural son isointensos a levemente hiperintensos respecto de distribución homogénea, mientras que en los grandes
30 C. Cejas et al

Típicamente se desarrollan en los troncos nerviosos prin-


cipales, en la porción más proximal del PLS y en nervios
principales de los miembros inferiores, como grandes masas
que afectan todo el espesor del nervio, con extensión pro-
ximal y distal.
Con la NRM no es posible distinguir entre tumores benig-
nos y malignos de la vaina neural9 . En general, la intensidad
de señal y el realce poscontraste son inespecíficos en la
variante maligna, indistinguibles de los tumores benignos.
Tampoco difieren significativamente del resto de los sar-
comas de partes blandas40 . Las características a favor de
malignidad en las imágenes de NRM son el tamaño mayor
de 5 cm, los márgenes irregulares y la señal marcadamente
heterogénea33,40,41 .
Linfoma. A excepción de los de la vaina neural, son extre-
madamente raros los tumores malignos que afectan al plexo
lumbosacro. El compromiso primario del PLS representa una
manifestación extraganglionar de linfoma no Hodgkin de
células B de alto grado. Se manifiestan como un engrosa-
miento difuso de un segmento neural hiperintenso en T2
e isointenso al músculo en T1. El realce es variable42,43
(fig. 13).

Tumores secundarios
La afectación secundaria del PLS puede producirse por
Figura 11 Neurofibroma plexiforme. Niño de 7 años con
extensión directa, por contigüidad o por diseminación lin-
antecedentes de neurofibromatosis tipo I. RM de control. a)
fática. El melanoma puede afectar al PLS y con menor
y b) RM axiales STIR, donde se observan múltiples imágenes
frecuencia los tumores de mama y pulmón. Los estudios de
expansivas, heterogéneas, localizadas en la región del plexo
imagen no pueden diferenciar este tipo de tumores de los
lumbosacro, con compromiso del nervio femoral (flecha negra),
primarios, por lo que conocer el antecedente de la enferme-
tronco lumbosacro (flecha larga blanca), nervio ciático (flecha
dad de base ayudará a sospechar el diagnóstico, lo mismo
corta blanca), obturador interno (asterisco) y pudendo (flecha
que la presencia de ganglios linfáticos adyacentes, la afec-
punteada) del lado derecho.
tación del tejido óseo de la pelvis o columna o la aparición
de múltiples lesiones infiltrantes18 .

tumores la captación puede ser central, periférica o nodular Polineuropatía lumbosacra


irregular38 .
El subtipo plexiforme es casi patognomónico de NFI, suele El PLS puede afectarse por causas sistémicas e inflamato-
desarrollarse en la infancia y tiene una tasa de malignización rias como la diabetes mellitus, síndrome de Guillain-Barré,
del 8 al 12%. Estos tumores expanden y distorsionan exten- vasculitis, polineuropatía desmielinizante inflamatoria cró-
sos segmentos de uno o varios nervios y en la NRM suelen nica, neuropatías hereditarias como la enfermedad de
ser hiperintensos en las secuencias T2, con un aspecto en Charcot-Marie-Tooth, neuropatías por radiación, amiloido-
«saco de gusanos». El realce poscontraste es similar al de sis, sarcoidosis y enfermedades del tejido conectivo4,44 .
los neurofibromas solitarios39,40 (fig. 11).
Plexopatía diabética
Tumores malignos La polirradiculoneuropatía lumbosacra diabética, también
Schwannoma maligno. El schwannoma maligno, el sarcoma llamada amiotrofia diabética, suele tener un curso subagudo
neurogénico y el neurofibrosarcoma son tumores de novo o y se manifiesta con dolor, debilidad y pérdida de peso y afec-
provienen de la variante benigna. Corresponden al 5-10% de tación multifocal del PLS, uni o bilateral45,46 . Katz et al.47
los sarcomas de partes blandas33 . De hecho, entre el 25- demostraron una afectación coexistente del plexo braquial
50% de los tumores malignos de la vaina neural ocurren en en el 15% de una serie de 60 pacientes con plexopatía lumbo-
pacientes con NF1. De ellos, la mitad se desarrolla de novo sacra. Massie et al.48 demostraron anatomopatológicamente
y la otra mitad resulta de la transformación maligna de lesión isquémica y microvasculitis en los nervios afectados
neurofibromas preexistentes32 . La mayoría aparecen entre por la diabetes, caracterizadas por pérdida multifocal de
los 20 y 50 años como masas voluminosas y dolorosas. En fibras, engrosamiento perineural, neovascularización y neu-
pacientes con NF el promedio de edad de aparición es romas asociados a colecciones inflamatorias perivasculares,
menor. Generalmente son sarcomas de alto grado, por lo inflamación de las paredes de los vasos y macrófagos carga-
cual el pronóstico suele ser malo, con tendencia a la recidiva dos de hemosiderina.
y metástasis a distancia. Anatomopatológicamente mues- En la NRM se observa el nervio hiperintenso en T2, con
tran áreas de componente mixoide, hemorragia y necrosis grados variables, e hipertrofia de las raíces y realce pos-
(fig. 12). contraste. Los músculos dependientes del nervio o tronco
Neurografía de alta resolución del plexo lumbosacro en resonancia magnética 3 T 31

Figura 12 Schwannoma maligno. Hombre de 71 años al que se extirpó un schwannoma maligno sacro, que presenta ciatalgia
refractaria al tratamiento. En la RM de control se constata una recidiva tumoral. a) Secuencia coronal IDEAL con saturación de
agua y grasa T1 con contraste donde se observa una lesión heterogénea que realza intensamente tras inyectar contraste por vía
intravenosa (flechas), que depende de las raíces nerviosas L5-S1 y S1-S2. b) La misma lesión en secuencia axial T1 IDEAL con
saturación grasa (flecha).

afectado muestran cambios en su estructura, hiperinten- Polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica


sidad T2 en los casos de denervación aguda o subaguda El acrónimo PDIC fue propuesto por Dyck et al.49 en 1982
e hiperintensidad T1 con infiltración grasa por denerva- para designar una neuropatía desmielinizante autoinmune
ción crónica que puede estar asociada a atrofia muscular48 que podía responder a la terapia corticoidea. Los síntomas
(fig. 14). son sensitivomotores, de predominio sensitivo, de miembros
superiores e inferiores y, con menor frecuencia, de pares

Figura 13 Linfoma. Hombre de 72 años con antecedente de linfoma de células B y paraparesia rápidamente progresiva con
síntomas de disfunción esfinteriana. a) Imagen axial T1 D12-L1 en la que se observa ocupación del espacio epidural por una lesión
de señal intermedia que se extiende por los agujeros de conjunción (flechas). b) Secuencia axial T1 con contraste donde se observa
captación homogénea de las lesiones.
32 C. Cejas et al

Figura 14 Polineuropatía diabética. Hombre de 43 años con antecedente de diabetes mellitus tipo II no controlada y lumbalgia
con irradiación a la cara anterior del muslo derecho. a) Imagen coronal T2 IDEAL con saturación grasa donde se observa plexo
lumbosacro ligeramente engrosado con apariencia fascicular, con predominio en nervio femoral derecho (flecha). b) Imagen axial
T2 en la que se observa una hiperintensidad del tracto medial derecho de la musculatura paraespinal al nivel L5-S1 como signo de
edema muscular (asterisco).

craneales. Suele tener una instauración subaguda (entre 4 y no concluyentes y muestra desmielinización y remieliniza-
8 semanas). ción segmentarias50 .
El diagnóstico se sustenta en los signos desmielinizantes Muchos trabajos han mostrado los cambios hipertrófi-
al estudiar la conducción nerviosa e hiperproteinorraquia cos de las ramas del PLS en los pacientes con PDIC3,50---55 .
en el líquido cefalorraquídeo. El electromiograma revela En la NRM se ha descrito hipertrofia fusiforme de los
signos de desmielinización. La biopsia se reserva para casos nervios periféricos y engrosamiento de las raíces nervio-

Figura 15 Polirradículoneuropatía desmielinizante crónica (PDIC). Mujer de 38 años con diagnóstico de PDIC. Secuencia coronal
T2 IDEAL con saturación grasa. a) Se observa un importante engrosamiento bilateral y simétrico de las raíces del plexo lumbosacro.
b) Compromiso de ambos nervios ciáticos.
Neurografía de alta resolución del plexo lumbosacro en resonancia magnética 3 T 33

sas en la mayoría de los pacientes. Excepcionalmente, Conflicto de intereses


se puede observar hipertrofia de las raíces de la cauda
equina56 . Estos cambios hipertróficos no son patognomónicos Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
de esta polirradiculoneuropatía crónica puesto que también
se observan en la infiltración por linfoma o en las polineu-
ropatías hereditarias tipo Charcot-Marie-Tooth57 . Bibliografía
En algunos casos se observa realce poscontraste del gan-
glio anexo a la raíz nerviosa como signo de disrupción de la 1. Filler AG, Kliot M, Howe FA, Hayes CE, Saunders DE, Good-
barrera hemato-neural. El realce persiste aunque los sínto- kin R, et al. Application of magnetic resonance neurography
mas hayan remitido con el tratamiento58 (fig. 15). in the evaluation of patients with peripheral nerve pathology. J
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En los casos en que la exploración clínica no puede reve- 3. Kuwabara S, Nakajima M, Matsuda S, Hattori T. Magnetic reso-
lar la causa de la neuropatía, es posible que en la NRM el nance imaging at the demyelinative foci in chronic inflammatory
PLS sea anormal local o difusamente, lo que indica un daño demyelinating polyneuropathy. Neurology. 1997;48:874---7.
estructural que suele desaparecer en controles posteriores 4. Thawait SK, Chaudhry V, Thawait GK, Wang KC, Belzberg
y que puede tener relación con condiciones inflamatorias, A, Carrino JA, et al. High-resolution MR neurography of
idiopáticas, incluso virales, como las que se observan en la diffuse peripheral nerve lesions. AJNR Am JNeuroradiol.
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La NRM, en particular con equipos 3 T y secuencias dedicadas 471---89.
de alta resolución, debe ser considerada como un método 7. Stewart JD. Foot drop: where, why and what to do? Pract Neu-
diagnóstico que complementa a los datos clínicos y elec- rol. 2008;8:158---69.
trofisiológicos para evaluar el plexo lumbosacro. Permite 8. Howe FA, Filler AG, Bell BA, Griffiths JR. Magnetic resonance
detectar lesiones focales o difusas, su uni o bilateralidad, neurography. Magn Reson Med. 1992;28:328---38.
9. Fuller S, Reeder S, Shimakawa A, Yu H, Johnson J, Beaulieu
localizarlas con exactitud, presumir la causa y determinar
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los cambios musculares por denervación. asymmetry and least-squares estimation (IDEAL) fast spin-echo
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Responsabilidades éticas 10. Costa DN, Pedrosa I, McKenzie C, Reeder SB, Rofsky NM. Body
MRI using IDEAL. AJR Am J Roentgenol. 2008;190:1076---84.
Derecho a la privacidad y consentimiento informado. Los 11. Reeder SB, McKenzie CA, Pineda AR, Yu H, Shimakawa A, Brau
autores han obtenido el consentimiento informado de los AC, et al. Water-fat separtation with IDEAL gradient-echo ima-
pacientes y/o sujetos referidos en el artículo. Este docu- ging. J Magn Reson Imaging. 2007;25:644---52.
mento obra en poder del autor de correspondencia. 12. Chhabra A, Andreisek G, Soldatos T, Wang KC, Flammang AJ,
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Confidencialidad de los datos. Los autores declaran que en 13. Zhang Z, Song L, Meng O, Li Z, Pan B, Yang Z, et al. Morphological
este artículo no aparecen datos de pacientes. analysis in patients with sciatica: a magnetic resonance ima-
ging study using three-dimensional high-resolution diffusion-
weighted magnetic resonance neurography techniques. Spine
Protección de personas y animales. Los autores declaran (Phila Pa 1976). 2009;34:245---50.
que para esta investigación no se han realizado experimen- 14. McMahon C, Wu J, Eisemberg R. Edema muscle. AJR.
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Autoría/colaboradores 16. Wilbourn AJ. Plexopathies. Neurologic clinics. 2007;25:139---71.
17. Delaney H, Bencardino J, Rosenberg ZS. Magnetic resonance
1. Responsable de la integridad del estudio: CC, FB. neurography of the pelvis and lumbosacral plexus. Neuroima-
2. Concepción del estudio: CC, FB. ging Clin N Am. 2014;24:127---50.
3. Diseño del estudio: CC, MS, IE, FB. 18. Soldatos T, Andreisek G, Thawait GK, Guggenberger R, Williams
4. Obtención de los datos: CC, MS IE, FB. EH, Carrino JA, et al. High-resolution 3-T MR neurography of the
5. Análisis y presentación de los datos: CC, MS, IE, FB. lumbosacral plexus. RadioGraphics. 2013;33:967---87.
6. Tratamiento estadístico: no aplica en este trabajo 19. Maravilla KR, Bowen BC. Imaging of the peripheral nervous sys-
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8. Redacción del trabajo: CC, MS, IE, FB.
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lectualmente relevantes: CC, MS, IE, FB. 21. Petchprapa CN, Rosenberg ZS, Sconfienza LM, Cavalcanti CF,
10. Aprobación de la versión final: CC, MS, IE, FB. Vieira RL, Zember JS. MR imaging of entrapment neuropathies
34 C. Cejas et al

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