Quién inventó la silla y su origen
Se considera que el inventor de la silla fue un escribano babilonio llamado EBih-Il
sobre el año 4.500 antes de Cristo (a.C). Debido a su profesión (escribir a mano textos
y documentos), pasaba muchas horas sentado en el suelo sobre una tabla de madera.
Tubo la genial idea de crear un artilugio en el que apoyar el peso del cuerpo. Para
ello colocó un respaldo y cuatro patas de madera a una tabla de madera. De este
modo había nacido la silla, uno de los mejores inventos de la historia de la humanidad.
Historia de la silla en Egipto
Los antiguos egipcios, destinaban la silla casi exclusivamente al uso de las doncellas.
Muchas de las sillas que nos han llegado de aquel imperio reproducen en el respaldo
la silueta femenina. Era frecuente la silla en forma de ‘X’ o silla tijera que podía
plegarse.
La silla egipcia estaba fabricada con madera de cedro. De forma artística estaba muy
labrada y decorada con pinturas, cuyas patas solían terminar en garras de león apoyadas
sobre sendas bolas de ébano.
Historia de la silla en la Edad Media
Durante la Edad Media, las casas no contaban con más de una silla, reservada al
padre de familia, que podía ofrecer el asiento a la persona a quien quería distinguir. El
resto se sentaba en taburetes, bancos, arcas, sillas de tijera o en el suelo sobre
almohadones.
Evolución de la silla
Muchas de las sillas de los siglos XI y XII están tapizadas, y entre las telas preferidas
destaca las de color rosa.
Las sillas de rejilla aparecieron a finales del siglo XVI,
algunos creen que en Francia y otros que en Andalucía,
España; después vino la silla de paja o anea.
Italia: la silla Chiavari
En 1807, Giussepe Gaetano fue el encomendado
para rediseñar una silla imperial parisina usando
materiales económicos. Esta silla fue el punto de
partida para integrar la producción de muebles a la
Revolución Industrial y la producción en masa.
Sillas modernas
Con la industrialización, las sillas
comenzaron a ser parte de cada
uno de los entornos humanos: el
del entretenimiento, el
profesional, el casero y, por
supuesto, también en objeto de
la inspiración creativa y el
desarrollo del diseño como
herramienta de transformación
de lo cotidiano a lo artístico.