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Escudero

La Revolución Industrial fue un período de transformaciones profundas en la economía y la sociedad entre fines del siglo XVIII y mediados del siglo XIX. Gran Bretaña experimentó primero estos cambios, seguida por Francia, Bélgica y Alemania. Las causas incluyeron reformas institucionales que eliminaron obstáculos al mercado, avances tecnológicos en la agricultura, la energía y la industria que aumentaron la productividad, y la unificación de los mercados nacionales.

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Escudero

La Revolución Industrial fue un período de transformaciones profundas en la economía y la sociedad entre fines del siglo XVIII y mediados del siglo XIX. Gran Bretaña experimentó primero estos cambios, seguida por Francia, Bélgica y Alemania. Las causas incluyeron reformas institucionales que eliminaron obstáculos al mercado, avances tecnológicos en la agricultura, la energía y la industria que aumentaron la productividad, y la unificación de los mercados nacionales.

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La Revolución Industrial

Una nueva era


Antonio Escudero

BIBLIOTECA BASIC A
ANAYA H IS T O R IA
3 La Revolución Industrial

Entre fines del siglo xvill y mediados del XIX, L a ilustración de U


págin a anterior muestra
algunos países europeos experimentaron la llegada de la reina
cambios institucionales, tecnológicos Victoria con el principe
y económicos que aumentaron la productividad Alberto a la estación de
ferrocarril. E lferrocarril
del trabajo humano, logrando que la agilizó el transporte de
producción y el consumo por habitante pasajeros y mercancías,
de bienes y de servicios aumentara de modo abarató los productos y
acercó a las regiones.
considerable y sostenido.

1. ¿A qué llamamos
Revolución Industrial?
Se conoce como Revolución Industrial al proceso de Evolución de la renta
crecimiento económico que, entre las últimas décadas per cápita en
Gran Bretaña durante
del siglo XVIII y mediados del XIX, experimentaron la Revolución Industrial
Gran Bretaña*, primero, y, luego, Francia, Bélgica y
Número»
Alemania. El proceso tuvo dos características hasta índic

entonces desconocidas: el aumento de la renta per cá-


pita alcanzó una magnitud superior a cualquier otro -j-4
anterior en la Historia y se convirtió en sostenido. 120 y
La palabra revolución indica un cambio no solo pro­ j \
fundo, sino también rápido, de manera que el térmi­
no Revolución Industrial, que comenzó a utilizarse en /
el siglo X IX , no es el más adecuado para definir un pe­
/
ríodo largo y de transformaciones en toda la economía
y no únicamente en la industria, pero lo seguimos em­ /
pleando en el sentido de transformación profunda.
20 /
# Com o es sabido, Gran Bretaña está formada por Inglaterra, Gales y Es­
cocia. El Reino Unido también incluye a Irlanda en su totalidad hasta
1921, y al Ulster después. Inglaterra y Gales fueron los territorios que pri­ 1760 1800 1830
mero se industrializaron, seguidos de Escocia. Por el contrario. Irlanda con­
tinuó siendo un país agrícola y atrasado. Esta es la razón por la que en el Fuento: Harley, C K : «Una nueva
evaluación moeroeconómica de la
texto nunca se habla de Reino Unido y sí de Gran Bretaña, utilizando Revolución Industrial» Revista de
como sinónimo Inglaterra para evitar redundancias. Historia Económica 1993. n " 2
E l inglés Jethro Tull,
2. Causas de la Revolución Industrial
pionero de la
agricultura científica,
Los países anteriormente citados aumentaron su pro­
diseñé esta sembradora
en los prim eros años de!
ductividad debido a causas institucionales, tecnológicas
siglo XVIII. y económicas. Ya hemos analizado por qué el marco
L a m áquina hacia institucional del Antiguo Régimen ponía trabas al cre­
posible sembrar cimiento económico. Esos obstáculos desaparecieron
rápidamente, colocando tras el triunfo de las revoluciones liberales porque la
la sim iente en filas. burguesía y las clases medias instauraron otro marco
institucional favorable al mercado; esto es, al capitalis­
mo. Las reformas agrarias permitieron que la tierra en­
trara en el mercado y que parte de ella pasara a manos
de nuevos propietarios que introdujeron innovaciones
tecnológicas. La abolición de los derechos jurisdiccio-
Cuadro 4

M k ^ oIk ¡wio'/ticicm; tecnológicas (170©-'1350)

Agricultura Energía Textil Minería Siderurgia

1700-1830: 1711: Máquina de 1701: Estampado 1720-1790: 1709: Carbón


Generalización vapor atmosférica del algodón. Desagüe con mineral para
en Gran Bretaña de Newcomen. máquinas de la producción de
1733: Lanzadera
de sistemas de vapor arrabio.
1775: Máquina volante.
rotación de de vapor (Watt- atmosféricas. 1740: Acero al
cultivos sin 1738: Hiladora de
Bou Iton). husos mecánicos. 1755: Railes crisol.
barbecho. de hierro para
1827: Turbina 1767: Destilación
Arados de hierro 1764: Máquina de vagonetas
hidráulica. hilar spinning- de la hulla (coque).
más movidos con
perfeccionados 1827: Caldera ¡enny. fuerza de sangre. 1776: Máquinas
tirados por de vapor de alta 1769: Máquina de 1813: Lámpara de de vapor en los
caballos. presión. hilar water frame. fuelles de los altos
seguridad contra hornos.
Máquinas 1829: Motor 1779: Máquina de gases explosivos.
sembradoras electromagnético. hilar mule-jenny. 1784: Pudelación
1800-1850: del arrabio para
tiradas por 1831: Dinamo 1786: Telar Empleo de
caballos. y transformador. obtener hierro
mecánico. máquinas de dulce.
1830-1840: vapor para
1793: Máquina 1790: Sustitución
Fertilizantes ventilación
desmotadora de la energía
químicos. y transporte
de algodón. hidráulica por
en vertical
1842: Comienzan 1801: Telar el vapor en forja
y horizontal.
las importaciones mecánico y laminación.
de guano de Perú 1830-1850:
para seda. 1830: Inyección
para abonar. Nuevos
1841: Nueva explosivos. de aire caliente en
lanzadera para altos hornos.
telar mecánico. 1839: Acero
al manganeso.
nales facilitó la incorporación de mano de obra campe­ La prim era
sina a la industria. La supresión de los gremios dio pa­ locomotora la ingenió
so a la libre instalación de fábricas y al cambio tecnoló­ en 1804 el británico
Richard Trevithick.
gico en la industria. También los mercados nacionales
George Stephenson
se unificaron al desaparecer las aduanas interiores y el
construyó entre 1814
comercio exterior se liberalizó. La primera revolución y 1829 varios modelos
liberal fue la inglesa (República de Cromwell entre de locomotoras, una
1649 y 1660 e instauración de una monarquía parla­ de las cuales —la
mentaria después de La Gloriosa de 1688). Los Estados Rocket (en la imagen
Unidos y Francia llevaron a cabo sus revoluciones libe­ in ferior)- logró
rales a fines del siglo XVIII, y el resto de los países de Eu­ alcanzar los 4 7
ropa occidental, a lo largo del XIX. kilómetros por hora.

Las causas tecnológicas y económicas de la Revolución


Industrial pueden sintetizarse de este modo:

Transporte
Química Construcción Metalmecánica Papel
y comunicación

1755: Raíles para 1740: Producción 1756: Cemento. 1761: Fuelles 1798: Máquina de
vagones (industria de ácido sulfúrico 1800-1850: de cilindro. hojas continuas
minera). mediante el Estructuras de 1774: Taladro (Robert).
1773: Primer método de hierro. hidráulico. 1800: Máquina
puente de hierro campana. de Foudrinnier.
1797: Torneado
1783: Globo 1785: Blanqueado mecánico.
atmosférico. con cloro.
1839 : Martillo
1793: Primer 1791: Sosa a vapor.
telégrafo (Chappe). cáustica Leblanc.
1801: locomotora 1792: Alumbrado
de Trevithick y con gas.
primer ferrocarril 1830:
en uno fábrica Vulcanización del
siderúrgica de caucho.
Gales. 1832: Cerillas
1814: Locomotora
de Stephenson,
1821: Buque de
hierro a vapor.
1825: Ferrocarril
Stocklon-
Darlington.
1829: locomotora
Rocket.
1836: Hélice para
buques.
1837: Telégrafo
Morse
Primera causa. Nuevas tecnologías fueron incorpora­
das a la producción agraria, industrial y a los transpor­
tes. El cuadro 4, en la página anterior, recoge las prin­
cipales innovaciones aparecidas entre 1700 y 1850. En
casi todos los casos, se trató de sencillos hallazgos rea­
lizados por campesinos y artesanos mediante el méto­
do de prueba-error, de manera que la ciencia contri­
buyó poco al progreso tecnológico durante la
Revolución Industrial. La rotación de cultivos sin bar­
becho, por ejemplo, fue un descubrimiento realizado
por los campesinos de los Países Bajos que se generali­
zó en Inglaterra durante el siglo XVIII.
La mayoría de las innovaciones en la industria y los
transportes nacieron en Gran Bretaña, ya que este país
presentaba condiciones favorables para ello: un artesa­
D urante la Revolución
Industrial, nuevas
nado altamente cualificado y una ley de patentes que
m áquinas movidas, incentivó el ingenio, puesto que aseguraba el enrique­
prim ero, con energía cimiento del descubridor. Durante varias décadas, las
hidráulica y, luego, con nuevas tecnologías se extendieron por otros países eu­
vapor sustituyeron a otras ropeos por medio de la emigración clandestina de ar­
accionadas por el ser tesanos, el espionaje industrial y el contrabando de má­
humano y los anim ales. quinas, ya que Gran Bretaña no permitió la libre salida
La ilustración muestra la de técnicos y de maquinaria hasta 1825 y 1842, res­
m áquina de vapor de
pectivamente.
Newcomen, que se utilizó
p ara el desagüe de las En contra de determinados tópicos que han identifi­
minas. cado la Revolución Industrial con uno o dos descu­
brimientos (la energía de vapor y la máquina herra­
mienta), el cuadro 4, en la página anterior, evidencia
que hubo una verdadera eclosión de innovaciones.
Muchas de ellas surgieron «en cadena» y otras fueron
transferidas de un sector a otro -p o r ejemplo, la apa­
rición de una máquina de tejer creó el desafío de in­
ventar otra que permitiera hilar a mayor velocidad, y
la máquina de vapor, que comenzó utilizándose en la
minería, se empleó luego en la industria y en los trans­
portes-. Pese a la gran cantidad de innovaciones, el
cambio tecnológico puede simplificarse así:
a) Aparecieron nuevas máquinas movidas, primero,
con energía hidráulica y, luego, con vapor que sustitu­
yeron a otras accionadas por el ser humano, los ani­
¡I males, el agua y el viento.
44
b) Se utilizaron materias primas muy abundantes (car­ l.a invención del teUfóno
bón mineral, hierro, tintes artificiales, fertilizantes se ha adjudicado a
Graham Bell, pero el
quím icos...) que reemplazaron a otras de naturaleza
Congreso de E E U U ya
orgánica cuya escasez imponía límites al crecimiento
reconoció en 2 0 0 2 que el
económico (madera, tintes vegetales, abono ani­
invento se debe a Antonio
m al...). Meucci, en 1854, y que
Al contrario de lo que ocurrió durante la Revolución a l no renovar su patente
por fa lta de dinero,
Industrial, la ciencia y la ingeniería pasaron a determi­
Graham B ell se hizo con
nar el progreso tecnológico entre la década de 1860 y
ella en 1876.
fines de siglo, período convencionalmente denomina­
do Segunda Revolución Industrial.
El cuadro 5 muestra las principales innovaciones apa­
recidas entonces en agricultura, energía, siderurgia,
metalmecánica, química, alimentación, transportes y
comunicaciones.

P rin d p d e s innovaciones tecnológicas durante la segu n d a mirad del siglo XIX

Agricultura Tractores, segadoras, trilladoras y cosechadoras a vapor

Energía Electricidad
Petróleo

Siderurgia Acero Bessemer


Acero Thomas
Acero Martin Siemens
Aleación de metales
Metalmecánica Perfeccionamiento y generalización de máquinas herramientas
(perforadoras, fresadoras, trefiladoras, tornos...)

Química Nuevos fertilizantes


Pesticidas
Tintes artificiales
Explosivos
Productos farmacéuticos
Alimentación Conservas
Refrigeración

Transportes Buques de vapor


Motor explosión
Motor diésel
Bicicleta
Comunicaciones Telégrafo
Teléfono
Máquina de escribir
Linotipia
Tipografía
Fotografía
Segunda causa. La aparición de nuevas formas de or­
ganización del trabajo también contribuyó al aumen­
to de la productividad durante la Revolución Indus­
trial. En lo esencial, se trató de la sustitución de las
i pequeñas explotaciones agrícolas y de los talleres ar­
tesanales por latifundios y fábricas que empleaban
i mano de obra asalariada. Ello supuso una organiza­
ción más eficiente de la producción por tres razones.
i La primera fue una mayor división del trabajo. En las
pequeñas explotaciones agrícolas y en los talleres,
En algunas industrias, los campesinos y artesanos realizaban casi todas las ope­
talleres artesanales fiteron
raciones necesarias para obtener los bienes que pro­
sustituidos p or fábricas, y
ducían, mientras que en latifundios, fábricas y, más
esta nueva organización
del trabajo aumentó Lt
tarde, en grandes empresas de servicios como las de
productividad no soto ferrocarriles, las operaciones fueron divididas y enca­
porque se introdujo denadas, especializando a grupos de trabajadores en
nueva m aquinaria, sino cada una de ellas, lo que aumentó la velocidad de pro­
porque las operaciones se ducción.
dividieron y
Merece la pena reproducir en este sentido un texto del
encadenaron,
especializando a grupos libro La riqueza de las naciones, escrito en 1776 por
de trabajadores en cada Adam Smith. En el texto, el economista escocés rela­
una de ellas, como se cionaba división del trabajo y aumento de la producti­
aprecia en la ilustración vidad utilizando como ejemplo la fabricación de alfi­
de la página siguiente. leres en la Inglaterra del siglo XVIII:

46
Del taller artesanal
a la fábrica
«La industria moderna
ha convertido el pe­
queño taller artesanal
del maestro patriarcal
en la gran fábrica del
magnate capitalista.
Las masas obreras con­
centradas en la fábrica
son sometidas a una
organización y discipli­
na militares. Los obre­
ros, soldados rasos de
la industria, trabajan
bajo el mando de toda
una jerarquía de sar­
Un hombre estira el alambre, otro lo endereza, un tercero gentos, oficiales y jefes.
lo corta, un cuarto lo afila, un quinto lima el extremo don­ Cuanto menores son la
de irá la cabeza; hacer la cabeza requiere de dos o tres ope­ habilidad y la fuerza
raciones distintas, ponerla es un trabajo especial y esmaltar que reclama el trabajo
los alfileres es otro. De este modo, la tarea de hacer un al­ manual, es decir, cuan­
filer se divide en unas 18 operaciones distintas, ejecutadas to mayor es el de­
por distintos obreros (...) He visto una pequeña fábrica sarrollo adquirido por
donde 18 obreros fabrican 1 800 alfileres por día. Pero si la moderna industria,
también es mayor la
hubiesen trabajado separada e independientemente, y sin
proporción en que el
que ninguno de ellos se hubiese educado para este parti­
trabajo de la mujer y
cular, seguro que no harían ni 20 alfileres al día. el niño desplaza al del
hombre.
La segunda razón por la que la productividad creció
Socialmente, ya no ri­
fue que en las haciendas capitalistas y en las fábricas se gen para la clase obre­
impuso una metódica y férrea disciplina laboral que ra esas diferencias de
no existía en las pequeñas explotaciones agrícolas y en edad y de sexo. Son
los talleres. Los campesinos y los artesanos regulaban todos, hombres, muje­
ellos mismos su trabajo (cuántas horas trabajar, con res y niños meros ins­
qué intensidad, con cuántos descansos...). Frente a trumentos, entre los
ese tipo de trabajo de ritmos irregulares, surgió otro cuales no hay más di­
reglamentado mediante horarios estrictos y vigilancia ferencia que la del cos­
del rendimiento por parte del capataz. Finalmente, te».
durante la Revolución Industrial se dieron los prime­ Karl Marx y Friedrich
Engels: El Manifiesto
ros pasos hacia lo que después de 1850 sería la llama­ Comunista, 1848.
da empresa moderna, entendida como aquella que ya
47
no es gestionada por un propietario que realiza múl­
tiples actividades, sino por directivos especializados
por departamentos (compras, producción, ventas, per­
sonal, contabilidad...).
Tercera causa. Otro hecho que elevó la productividad
fue la mayor especialización económica territorial que
originó el aumento del comercio. Los economistas
Adam Smith y David Ricardo prestaron especial aten­
ción a las razones por las que los intercambios favore­
cen el crecimiento. Cuando dos regiones o naciones
producen los mismos bienes y no existe comercio en­
tre ellas, la riqueza que se genera es menor que cuando
se especializan en la producción de aquello en lo que
poseen ventaja.
Pongamos un ejemplo. Portugal e Inglaterra producen
vino y tejidos y no existe comercio entre los dos países
(situación A). La producción total de vino es de 200
unidades y la de tejidos de 200 unidades. Veamos aho­
ra qué ocurre si, existiendo comercio entre ambos,
Portugal produce solo aquello en lo que posee ventaja
(vino, con productividad de 10 unidades por trabaja­
dor) e Inglaterra solo aquello en lo que tiene ventaja
(tejidos, con productividad de 10 unidades por traba­
jador) (situación B).

Portugal Inglaterra

Número de proc|UCf¡v¡dad Producción Número de


Productividad Producción
trabajadores trabajadores

Vino 10 10 100 100 i 100

Tejidos 100 1 100 10 10 100

S itu ació n 3

Portugal Inglaterra

Número de Productividad Producción


Productividad Producción
trabajadores trabajadores

Vino lio 10 1100 0 0 0

Tejidos 0 0 0 110 10 1 100


Se observa que la existencia de comercio ha incremen­ D urante la Revolución
tado la riqueza porque ahora se producen 1 100 uni­ Industrial, los cambios
dades de vino y 1 100 de tejidos. tecnológicos introducidos
en la agricultura
Cuarta causa. Finalmente, la productividad creció co­ elevaron la
mo consecuencia del cambio estructural que provocó productividad de los
la Revolución Industrial. En Economía, se denomina campesinos provocando
cambio estructural al trasvase de trabajadores desde el un cambio estructural o
sector primario (agricultura) al secundario (industria) trasvase de la población
y desde ambos al terciario (servicios). Las razones del activa desde el sector
prim ario (la agricultura)
cambio estructural Rieron de demanda y de oferta. H a­
a l secundario
ce ya siglo y medio que un estadístico alemán llamado
(la industria) y a l
Ernst Engel desarrolló la conocida como ley de Engel.
terciario (los servicios).
Cuando aumenta la renta de una persona, su gasto
también lo hace, pero en proporción decreciente el de­
dicado a bienes de primera necesidad y en proporción
creciente el dedicado a los que no lo son. Esto es con­
secuencia de un principio básico de la ciencia econó­
mica: la utilidad marginal decreciente. Pondremos un
ejemplo. Imaginemos una persona que ganando un sa­
lario X consume una cantidad de alimentos de calidad
suficiente para satisfacer sus necesidades. Si su salario
sube, es posible que compre algún alimento más, pero
no muchos porque, en este caso, la utilidad o satisfac­
ción obtenida por ellos sería muy pequeña, de manera
que lo que hará es comprar otros bienes o servicios que
le rindan mayor utilidad que los alimentos (por ejem­
plo, nueva ropa, nuevos muebles o entradas para el
teatro). Pues bien, como la renta por persona aumen­
tó durante la Revolución Industrial, la demanda de
49
bienes industriales y de servicios creció proporcional­
mente más que la de alimentos.
El cambio estructural también tuvo razones de oferta.
La mayor demanda de bienes industriales y de servicios
creó incentivos para producirlos, cosa que fue posible
porque el incremento de la productividad agraria libe­
ró trabajadores del campo que pasaron a trabajar en la
industria. Ahora bien, la industria aumentó su pro­
ductividad por encima de la de la agricultura, liberan­
do trabajadores que se emplearon en un sector tercia­
rio de productividad también creciente. Por tanto, el
cambio estructural originó una mayor productividad
en el conjunto de la economía al transferir trabajado­
res a sectores cada vez más productivos. En el cuadro 6
En el cuadro se observa puede observarse el cambio estructural experimentado
cómo la población que
por Gran Bretaña, Francia y Bélgica durante la Revo­
trabajaba a i el campo
lución Industrial. En 1760, por ejemplo, el 53 por 100
disminuyó durante la
Revolución Industrial,
de la población activa británica trabajaba en la agri­
aum entando en cambio cultura; el 24 por 100, en la industria, y el 23 por 100,
la que lo h ad a en la en los servicios. En 1841, la población del sector pri­
industria y en los mario era del 22 por 100; la del secundario, del 44 por
servidos. 100, y la del terciario, del 34 por 100.

j Cambio estructural durante la ¿evolución Industrial.


Distribución de la población activa por sectores productivos

Fuente: Mitchell, B.R.: European Histórica! Slalislics. \7 5 0 -!9 7 0 . Mocmillan, 1978.


3. Cronología
de la Revolución Industrial
Primer m artillo pilón
de la fáb rica Krupp.
Alemania, hacia 1840.

Cronología de la
Revolución Industrial

Gran Bretaña
1760/ 1780-1840
Francia
1790/ 1800-1860
Bélgica
1790/ 1800-1860
Alemania
1820 / 1830-1870
Estados Unidos
1830/ 1840-1880

No es sencillo establecer la cronología de la Revolución No es sencillo establecer


Industrial. El proceso se inició cuando, como conse­ la cronología de la
cuencia de los factores anteriormente señalados, la ren­ Revolución Industrial
ta per cápita comenzó a crecer de modo sostenido y porque aconteció en una
época en la que no
cuando también lo hizo la población activa de la in­
existían estadísticas
dustria y los servicios. El proceso concluyó una vez
económicas abundantes
afianzado el cambio estructural. Dado que la Revolu­
y fiables. E l proceso se
ción Industrial aconteció en una época en la que no se inició cuando
elaboraban estadísticas abundantes y fiables, resulta di­ la renta p or persona
fícil medir todo lo dicho, de manera que no hay acuer­ comenzó a crecer de
do sobre su cronología. En Gran Bretaña, la más acep­ modo sostenido y cuando
tada es 1760-1840, aunque algunos historiadores también lo hizo el
fechan el inicio antes y otros lo retrasan a 1780. Dos número de trabajadores
países fueron precoces en su industrialización: Francia de la industria
(1790/1800-1860) y Bélgica (1790/1800-1860). La y los servicios. E l proceso
terminó una vez
Revolución Industrial alemana se inició más tarde,
afianzado el cambio
pero fue más rápida (1820/1830-1870). Los Estados
estructural.
Unidos se industrializaron entre 1830/1840 y 1880.
Durante la segunda mitad del siglo XIX lo hicieron Ho­
landa, los países escandinavos y Japón.
51
6 El debate sobre el nivel de vida
de la clase obrera

Ningún historiador niega que el capitalismo L a ilustración de la


págin a anterior muestra
haya elevado a la larga el nivel de vida un barrio obrero de
de los trabajadores. Sin embargo, Londres, luis duras
el debate sobre lo que ocurrió con el condiciones de vida de la
clase obrera durante la
bienestar de la clase obrera durante
Revolución Industrial
la Revolución Industrial ha persistido desde provocaron protestas
la época de Marx y Engels hasta nuestros populares, como se puede
observar en la ilustración
días, dividiendo a los historiadores en
inferior.
pesimistas y optimistas.

1. Pesimistas y optimistas
A fines del siglo XIX, los salarios de los trabajadores de
los países que se habían industrializado eran mucho
más elevados que un siglo antes debido al aumento de
la productividad y al poder sindical. La esperanza de
vida en los barrios obreros superaba los 40 años por la
mejor alimentación y por los mayores gastos públicos
en salubridad. La jornada laboral había bajado de 12 a
9 horas. El trabajo de los niños estaba prohibido y de­
bían asistir a la escuela para alfabetizarse y poder así
prosperar con más facilidad. Los obreros disponían de
derechos sindicales y la distribución de la riqueza era
más equitativa. Nadie niega, pues, que el capitalismo
elevara a la larga el bienestar de los trabajadores. Sin
embargo, lo que ocurrió durante la Revolución Indus­
trial ha dividido a los historiadores entre pesimistas y
optimistas.
Marx y Engels fueron los primeros pesimistas porque
sostuvieron que el nivel de vida de la clase obrera bri­
tánica se había deteriorado durante la Revolución In-
101
E l entonces llamado
problema obrero (bajos
saLirios, trabajo de
mujeres y niños, jom adas
Uborales de 12 a 14
horas, hacinamiento y
fa lta de salubridad en los
barrios proletarios) hizo
surgir movimientos
políticos que propugnaron
chivar el nivel de vida de
la clase obrera
sustituyendo el capitalismo
por otro sistema
económico. En bisfotos,
cuatro líderes de esos
movimientos: 1. Roben
Otven, un socialista
utópico inglés; 2 . y 3.
M arx y Engels, padres
del comunismo,
y 4. Bakunin, uno de los
ideólogos del anarquismo. dustrial. En cambio, economistas liberales como John
Stuart Mili fueron los primeros optimistas al afirmar
que había sucedido lo contrario.
A esta primera fase de la polémica (segunda mitad
del siglo XIX), sucedió otra a principios del siglo XX,
defendiendo el pesimismo los socialistas ingleses
y el optim ism o economistas liberales como Alfred
Marshall.
La rercera fase de la controversia se abrió en las déca­
das de 1950 y 1960, coincidiendo con la Guerra Fría
y el debate entró entonces en los medios académicos,
ya que dos profesores marxistas (Hobsbawm y Thomp­
son) aportaron datos pesimistas, mientras que otros de
ideología liberal (Ashton y Hartwell) ofrecieron datos
optimistas.
En la década de 1980, aparecieron pruebas que pare­
cían dar la razón definitiva a los optimistas. Sin em­
bargo, las investigaciones de la década de 1990 y las
más recientes apoyan el pesimismo por razones que ve­
remos más adelante, ya que, antes, explicaremos por
qué la polémica ha durado tanto tiempo.
2. ¿Por qué ha sido tan largo el debate?
El bienestar está integrado por el ingreso monetario y
por otros elementos que no siempre guardan relación
con este. Por ejemplo, esperanza de vida o condicio­
nes laborales. Estimar si el nivel de vida de la clase
obrera aumentó o disminuyó exige, por lo tanto, in­
formación sobre su parte monetaria (salarios reales o
ajustados a la inflación) y sobre la no monetaria. Al
haber acontecido la Revolución Industrial durante un
período en el que el Estado no elaboraba estadísticas,
las estimaciones sobre salarios reales, esperanza de vi­
da o condiciones laborales se han ido rectificando
conforme los historiadores han descubierto en los ar­ Gran parte de la elevada
chivos más y mejor información. Esta es la primera m ortalidad en los barrios
causa que ha prolongado la polémica. La segunda es obreros durante la
Revolución Industria! se
que existen ingredientes ideológicos en ella. Más en
debió a enfermedades
concreto, un juicio al capitalismo o, cuando menos, a
derivadas de ausencia de
una determinada forma de capitalismo. Prueba de ello
alcantarillado y del
es que, al referirse a las condiciones de vida en los hacinamiento en los
barrios obreros en Inglaterra, un marxista como Rule hogares, y a que se
utiliza la expresión horror medioambiental y un libe­ transm itían p or el aire o
ral como Mokyr habla de incomodidades de la vida por bt ingestión de agua
urbana. contam inada.
3. Balance de las últimas
investigaciones
Durante la década de 1980, se publicaron varios traba­
jos que parecían dar la razón definitiva a los optimistas
por tres razones: los salarios reales de los obreros ingle­
ses se doblaron durante la Revolución Industrial; la es­
peranza de vida en Gran Bretaña pasó de 35,5 a 41
años y la jornada laboral descendió de 12 horas a fines
del XVIII a 10 en 1850. Sin embargo, las investigacio­
nes de la década de 1990 y las más recientes apoyan la
hipótesis pesimista por las razones siguientes:
1) En el gráfico aparecen dos series de salarios reales.
La que se dobla es la que estimaron los profesores Lin-
dert y Williamson en la década de 1980. La elaborada
por el profesor Feinstein en 1998 señala un estanca­
miento entre 1783 y 1820 y un alza del 30 por 100 en­
tre este año y 1850. O sea, una tasa de crecimiento
muy pequeña: solo el 0,38 por 100 durante la Revolu­
ción Industrial (1783-1850). La nueva serie no con­
duce al pesimismo, ya que, aunque muy poco, los sa­
larios crecieron. Ahora bien, cuando añadimos a esa
modesta subida de salarios los datos que siguen, la ba­
lanza se desnivela hacia el pesimismo.
2) Los nuevos datos sobre esperanza de vida en los
barrios obreros evidencian que descendió (véase, de
nuevo, el cuadro 8, en la página 55).

Salarios reales en Gran Bretaña


durante la Revolución Industrial
— — tindert-Williamson (1983) B Feinstein (1998)
En 1983, L in d a r y
Williamson estimaron
una serie de salarios
reales que se doblaba
durante la Revolución
Industrial. En cambio, I.a
estimación más reciente
de Feinstein señala
que subieron solo un
3 0 por 100 entre 1783
y 1850.
3) Varios trabajos sobre las condiciones laborales tam­ Niños trabajando en la
bién arrojan conclusiones pesimistas. El número de ho­ industria textil bajo
ras anuales trabajadas aumentó durante la Revolución la supervisión de un
capataz. L as condiciones
Industrial como consecuencia de la desaparición de los
laborales de tos niños
Saint Monday y de muchas fiestas religiosas. El sistema
empeoraron durante la
fabril sustituyó un trabajo doméstico autocontrolado y Revolución Industria! a l
de ritmos irregulares por otro duramente reglamenta­ dejar de trabajar en sus
do, y las condiciones laborales de los artesanos del Ver- hogares campesinos o
lagssytem también se deterioraron porque, al aumentar artesanos p ara hacerlo en
su número, disminuyó el dinero que recibían por pie­ las fábricas. Las Factory
za, teniendo que trabajar más horas. Laws de 1834 regularon
por prim era vez el
4) Nuevas investigaciones sobre el trabajo infantil han trabajo in fan til
documentado que aumentó entre 1760 y la promulga­ estableciendo en 9 años
ción de las Factory Laws en 1834 y que las condi­ la edad m ínim a p ara
ciones laborales de los niños empeoraron al dejar de tra­ trabajar y prohibiendo
bajar en sus hogares para hacerlo en las fábricas. (Véase, que los niños entre 9 y 13
en la página 116, el documento «Trabajo infantil»). años trabajaran más de
4 2 horas a la semana.
5) Una última prueba que abunda en el pesimismo es
la evolución de la estatura media. Antes de explicar
por qué la talla es un indicador de lo que los antropó-
metras y biólogos denominan «nivel de vida biológi­
co», es preciso aclarar dos cuestiones previas. Contra
lo que vulgarmente se cree, no es cierto que la estatu­
ra haya crecido de modo constante a lo largo de la
Historia, sino que ha experimentado ciclos. Por otro
lado, aunque existe una carga genética en la talla, es
potencial y se altera por tres factores que, junto con lo
105
genético, modelan la estatura hasta los 20-21 años. Se
trata de la alimentación, la morbilidad y el desgaste fí­
sico, ya que la talla es resultado del «input nutricional
neto», la diferencia entre el «input nutricional bruto»
—los nutrientes ingeridos- y la energía gastada vía me­
tabolismo basal, actividad física y enfermedades. Ello
convierte a la estatura media en un indicador del «ni­
vel de vida biológico» -u n a parte importante del bie­
nestar—, ya que la alimentación refleja lo monetario
(salarios reales), y la morbilidad y el desgaste físico, al­
gunos de los más importantes elementos no moneta­
rios del nivel de vida (medio ambiente epidemiológi­
co, nivel sanitario y existencia de trabajo infantil y
adolescente). Merece la pena explicar todo lo anterior
de un modo más sencillo. Al nacer, una persona lleva
una determinada carga genética. Por ejemplo, medir
1,70. Sin embargo, esa carga es potencial y se altera
por la acción de tres elementos que guardan relación
con el bienestar: la alimentación, la morbilidad y el
trabajo infantil y adolescente; de manera que esa per­
sona sobrepasará el 1,70 si desde el nacimiento a los
21 años se ha alimentado bien, no ha padecido enfer­
medades y no trabajado en su infancia o adolescencia.

Utilizando fuentes
m ilitares, los
antropómetras han
estudiado ¡a evolución de
la estatura m asculina
desde fin es del siglo XVIII
a la actualidad y con ello
han contribuido a
conocer la evolución del
nivel de vida biológico de
¡a pobbición.
8

-| Í'J'SVJC'A lliis ú íü ds la población durante la Revolución Industrial


u

Periodos p o r cohortes Caída de la estatura


Países
de nacimiento m edia en centímetros

Gran Bretaña 1760-1790 0,7


Gran Bretaña 1820-1850 5,4
Estados Unidos 1830-1890 4
Alemania 186a 1872 2
Alemania 1879-1885 2,2

Fuente: Martínez Camón, J.M., y Pérez Castejón, J.J. (2000): «On the Height of Spanish Recruits
During the Early Phases of Modere Economic Growth». Jahrbuch für Wirtschofts Geschichle,
pp. 95-113.

Por el contrario, si se alimenta mal, padece frecuentes en­ L a estatura que una
fermedades y trabaja desde niño, su estatura se reducirá. persona alcanza viene
determ inada no solo por
Pues bien, los resultados obtenidos por los antropó- una carga genética, sino
metras utilizando fuentes militares, ya que los soldados p or otros tres factores:
eran medidos, indican un deterioro del «nivel de vida alim entación,
biológico» de la clase obrera británica derivado del con­ enfermedad y trabajo
sumo de alimentos de baja calidad, de la morbilidad y in fan til o adolescente.
del trabajo infantil y adolescente. La estatura media ca­ Perderá estatura quien
basta los 20-21 años
yó cerca de 3 centímetros entre 1760 y 1850. Los tra­
—momento en el que se
bajadores más altos eran los de «cuello blanco» y los
deja de crecer- baya
agrícolas, que medían por término medio 2 centíme­
tenido una nutrición
tros más que los obreros de las ciudades, y un último deficiente, haya padecido
dato indica enormes diferencias sociales: en la década enfermedades con
de 1840, los cadetes de la academia militar de Sand- frecuencia o baya sufrido
hurst medían casi 20 centímetros más que los jóvenes desgaste físico a ! trabajar
de la misma edad reclutados en los barrios obreros de de niño o de adolescente.
las ciudades inglesas. (Véanse, en la página 117, los do­ En el cuadro se observa
cumentos sobre «la estatura de la clase obrera». que la estatura media
disminuyó durante la
Recientes investigaciones realizadas en Francia mues­ Revolución Industrial, lo
tran un panorama similar al británico: los salarios cre­ que abunda en la
cieron muy poco, descendió la esperanza de vida en los hipótesis de que descendió
barrios obreros y se deterioraron las condiciones labo­ el nivel de vida de los
rales. También la estatura media disminuyó en este trabajadores.
país y en otros durante la Revolución Industrial -véa­
se el cuadro 20.
4. ¿Por qué disminuyó el nivel
de vida de la clase obrera?
Es lógico que los salarios aumentaran poco, ya que, al
multiplicarse la población, creció la oferta de trabajo
-la cantidad de trabajadores en busca de em pleo-, y
ello impidió que los salarios se elevaran más. ¿Por qué
disminuyó la esperanza de vida en los barrios obreros?
¿Por qué descendió la estatura? Antes de contestar a
estas preguntas, es preciso hacer una referencia a lo
que en Economía se denominan «fallos de mercado».
El mercado tiene enormes virtudes -recuérdese la me­
táfora de la «mano invisible»—, pero también adolece
de fallos. Para el caso que nos ocupa, bastará con citar
cuatro: 1. Bienes públicos. Se denominan así a los
bienes de cuyo consumo gratuito no se puede excluir
a nadie, de manera que ninguna empresa privada los
ofertará. El ejemplo paradigmático es el del faro de un
puerto. Aunque sea necesario, ningún empresario lo
construirá porque no podrá excluir a nadie de su uti­
lización gratuita. 2. Fallos derivados de información
imperfecta. Un ejemplo es el de los alimentos, ya que,
en muchos casos, el consumidor no puede saber si es­
tán en buen o mal estado. 3. Lentitud en la oferta de
bienes preferentes (sanidad, educación, carreteras, vi­
vienda). Estos bienes se llaman preferentes porque sin
ellos no puede existir un nivel de vida satisfactorio. 4.
Externalidades negativas. Se trata de las consecuencias
negativas que la acción de un agente económico tiene
sobre el bienestar de otras personas —por ejemplo, la
instalación de una empresa química que contamina
un río impidiendo la pesca o el baño-. Cuando hay
fallos de mercado, el Estado debe de intervenir para
evitarlos.
Dicho esto, volvamos a las dos preguntas antes formu­
ladas. La población de los barrios obreros creció rápi­
damente como consecuencia de la inmigración y de las
elevadas tasas de natalidad. Ello tuvo dos consecuencias
negativas (agua contaminada y hacinamiento) que, jun­
to con la venta de alimentos en mal estado, dispararon
la morbilidad, ya que hoy sabemos que gran parte de la
mortalidad en esos barrios se debió a enfermedades in­ L a población de los
fecciosas transmitidas por el aire o por la ingestión de barrios obreros creció
agua y alimentos en mal estado. Pues bien, agua conta­ rápidam ente debido a la
inmigración y a las
minada, alimentos en mal estado y hacinamiento deri­
elevadas tasas de
varon de fallos de mercado. Dado que el alcantarillado
natalidad. En la imagen,
no se conectaba entonces a las viviendas mediante tu­
emigrantes europeos
berías, reunía las características de bien público porque a Estados Unidos
las aguas residuales se evacuaban en cubos a los sumi­ hacia 1870.
deros de la calle. La empresa privada no acometió, pol­
lo tanto, la construcción del alcantarillado porque no
podía excluir a nadie de su uso gratuito, de manera que
los Ayuntamientos deberían haberlo construido para
evitar la contaminación del agua, cosa que no hicieron
entonces pese a que los médicos higienistas lo exigieron.
En el caso de los alimentos en mal estado, el fallo de
mercado provino de una información imperfecta. Los
médicos higienistas de la época explicaron cómo la ma­
nipulación, las deficientes condiciones higiénicas de al­
macenes y tiendas y la adulteración desembocan en la
venta de alimentos en mal estado que los consumido­
res no podían reconocer. Así pues, los poderes públicos
deberían haber intervenido. Sin embargo, la inspección
sanitaria en los mercados y el control bromatológico en
laboratorios tampoco se generalizaron durante la Revo­
lución Industrial.
109
El hacinamiento también fue consecuencia del creci­
miento de la población en los suburbios obreros, que
«disparó» la demanda de pisos provocando que los pre­
cios de alquiler también se dispararan, ya que resulta­
ba técnicamente imposible construir viviendas al ritmo
que exigía su demanda. Esa escasez de viviendas obli­
gó a numerosas familias trabajadoras a recurrir al pu­
pilaje -realquiler de habitaciones a otras familias—, lo
que generó graves problemas de hacinamiento. Nos
encontramos, pues, ante dos fallos de mercado: la len­
titud en la oferta de un bien preferente y las externali-
dades o consecuencias negativas del hacinamiento (en­
fermedades transmitidas por inhalación). Los poderes
municipales, por consiguiente, deberían haber cons­
truido casas baratas para paliar la situación. (Véase, en
la página 115, el documento «Nivel de vida de la clase
obrera»).
Resta por contestar a la segunda pregunta que antes for­
mulamos. La estatura de los trabajadores disminuyó
durante la Revolución Industrial por tres razones: una
nutrición pobre en proteínas, una elevada morbilidad y
las duras condiciones del trabajo infantil y adolescente
en las fábricas. Recientes investigaciones realizadas en
Inglaterra y Francia demuestran que la clase obrera au­
mentó su consumo de alimentos durante la Revolución
Industrial en una proporción pequeña, pero también
demuestran que, dada el alza que experimentaron los
precios de los alimentos de calidad, el aumento del con­
sumo lo fue de alimentos baratos y de poco contenido
proteínico. Este hecho no constituyó un fallo de mer­
cado, ya que este logró alimentar a una población que
creció enormemente durante la Revolución Industrial
evitando las hambrunas «malthusianas». Sin embargo,
en la disminución de la estatura sí que intervino la ele­
vada morbilidad, un fallo de mercado que los poderes
públicos podían haber mitigado construyendo el al­
cantarillado, estableciendo un control bromarológico
de los alimentos y financiando casas baratas. Finalmen­
te, el Estado permitió que se pudiera emplear en fábri­
cas y minas a niños desde los seis años de edad hacién­
doles trabajar doce horas diarias, y ello generó otro fallo
de mercado, ya que la acción de quienes los empleaban
110
tuvo como consecuencia el empeoramiento de la salud
y del bienestar de los niños. Esto último no significa
que el Estado hubiera debido prohibir entonces el tra­
bajo infantil como ocurre hoy en los países desarrolla­
dos —téngase en cuenta que el salario de los niños era
muchas veces imprescindible para el mantenimiento de
toda la familia trabajadora-. Lo que deseamos resaltar
es que debiera haber regulado el trabajo infantil para
que hubiera resultado compatible con la salud y alfabe­
tización de los niños, condiciones imprescindibles para
mejorar su bienestar.
Ya dijimos que los historiadores marxistas atribuyeron
el deterioro del nivel de vida de los obreros al capitalis­
mo. Por el contrario, los historiadores liberales atribu­
yeron el aumento del bienestar de los trabajadores al
capitalismo. Después de más de cien años de polémi­
ca, las investigaciones más recientes dan la razón a los
pesimistas. Los salarios crecieron tan poco que el pe­
queño aumento del consumo de bienes y servicios no
pudo compensar padecer más enfermedades, fallecer
E l nivel de vida de la
más joven y haber empeorado las condiciones labora­
clase obrera durante
les. También sabemos, sin embargo, que el descenso del la Revolución Industrial
nivel de vida de la clase obrera durante la Revolución se deterioró debido a una
Industrial no fue culpa del capitalismo, sino de una de­ determ inada form a de
terminada forma de capitalismo. capitalismo.

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