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Reflexiones sobre el Gran Conflicto

Este documento presenta un resumen de 10 días de oración y estudio basados en el libro El Gran Conflicto. Cada día se enfocará en un tema diferente del libro como el futuro profetizado, la fidelidad aprobada, la palabra soberana, etc. El autor invita a los lectores a participar para experimentar un reavivamiento y una reforma espiritual a través de la lectura, meditación y aplicación de los mensajes del libro en sus vidas. También enfatiza la necesidad de vivir en comunión con Dios, en relación con otros

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Reflexiones sobre el Gran Conflicto

Este documento presenta un resumen de 10 días de oración y estudio basados en el libro El Gran Conflicto. Cada día se enfocará en un tema diferente del libro como el futuro profetizado, la fidelidad aprobada, la palabra soberana, etc. El autor invita a los lectores a participar para experimentar un reavivamiento y una reforma espiritual a través de la lectura, meditación y aplicación de los mensajes del libro en sus vidas. También enfatiza la necesidad de vivir en comunión con Dios, en relación con otros

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Contenido

Introducción………………………………………02
Día 01 – Futuro Profetizado……………….04
Día 02 – Fidelidad Aprobada………………08
Día 03 – Palabra Soberana……………..….12
Día 04 – Familia Misionera……………...…16
Día 05 – Verdad Viva……………………..…..20
Día 06 – Esperanza Segura………….……..24
Día 07 – Santuario Divino……………..……28
Día 08 – Movimiento Mundial…...………32
Día 09 – Mensajes Angélicos………………36
Día 10 – Redención Final……………….……40

1
Introducción

Vivimos en las últimas penumbras previas al glorioso nuevo comienzo. El


gran conflicto entre el bien y el mal transita sus últimos pasos. El enemigo actúa
con todas sus fuerzas, sabiendo que le queda poco tiempo. Es imprescindible
reconocer estos tiempos, estar atentos y actuar em consecuencia.
En 2023 y 2024 vamos a distribuir, en el Impacto esperanza, El Gran
Conflicto. Durante los 10 días de oración de cada año, vamos a repasar los
grandes temas del libro. Apelo a todos a leer, meditar y aplicar su mensaje
a su vida, sus familias, sus iglesias y sus comunidades.
Quiero invitarte de corazón a leer con devoción y oración, buscando una
renovación y una transformación. Estas y otras preguntas pueden ayudar a la
reflexión, el diálogo y el crecimiento:
1. ¿Qué frase, cita o texto impactó más tu corazón?
2. ¿Como experimentar el verdadero reavivamiento y la verdadera
reforma?
3. ¿Cuáles son las mayores dificultades para mantener una comunión
permanente con Dios y cómo vencerlas?
4. ¿Cuáles son los beneficios de participar de las unidades de acción de la
Escuela Sabática y de un Grupo pequeño? Y si no participas, ¿qué impide
que puedas participar?
5. ¿De qué forma la iglesia llegará a conmover al mundo?
6. ¿Cuál es tu participación especifica en el cumplimento de la misión de la
iglesia?
7. ¿Cómo influye tu compromiso con el regreso de Jesús y la eternidad en
tu vida cotidiana?

NECESITAMOS UN REAVIVAMIENTO Y UNA REFORMA DEFINITIVOS

Elena de White afirma que “el reavivamiento significa una renovación de la vida
espiritual, un avivamiento de las facultades de la mente y el corazón, una
resurrección de la muerte espiri- tual. La reforma significa una reorganización, un
cambio en ideas y teorías, en hábitos y prácti- cas” (Eventos de los últimos días, p.
194).
Piensa en esto y ora, lucha y vence hoy. Jesús es nuestro aliado. Precisamos
vivir en Comunión: buscando a Dios todos los días, a primera hora. En Relación:
haciendo de las unidades de acción de la Escuela Sabática un estilo de vida que,
si- guiendo el modelo apostólico, fortalezca nues- tros vínculos. En Misión: usando
todos los dones y los recursos para llevar personas a Jesús, al bautismo y a la
iglesia.

NECESITAMOS VIVIR EN COMUNIDAD

La sierva el Señor nos orienta a crear pe- queños grupos que puedan
fortalecer nuestros lazos de amistad. “La formación de pequeños grupos como
base del esfuerzo cristiano me ha sido presentada por Uno que no puede errar.

2
[…] Mantengan íntegro su vínculo de unión, cerran- do sus filas por el amor y la
unidad, estimulán- dose unos a otros para progresar y adquiriendo cada uno
valor, fortaleza y ayuda de los demás. Revelen la tolerancia y la paciencia que
manifes- tó Cristo y, evitando las palabras apresuradas, usen el talento del habla
para edificarse unos a otros en la santísima fe” (Joyas de los testimo- nios, t. 3,
p. 90).
NECESITAMOS TERMINAR LA MISIÓN

En estos últimos momentos antes del fin del conflicto contra el mal,
debemos intensifi- car nuestro compromiso en la proclamación de la última
advertencia. “En […] Sudamérica […] y [en] todos los rincones oscuros de la Tierra,
Dios tiene en reserva un firmamento de escogi- dos que brillarán en medio de las
tinieblas para demostrar claramente a un mundo apóstata el poder transformador
que tiene la obediencia a su Ley” (Profetas y reyes, p. 140).

“Cada día termina el tiempo de gracia para algunos. Cada hora, algunos
pasan más allá del alcance de la misericordia. Y ¿dónde están las voces de
amonestación y súplica que induzcan a los pecadores a huir de esta pavorosa
con- denación? ¿Dónde están las manos extendidas para sacar a los pecadores
de la muerte? ¿Dónde están los que con humildad y fe perseverante ruegan a
Dios por ellos?” (Patriarcas y profetas, p. 135).

La joven Elvira recibió prestado el libro El Gran Conflicto cuando tenía 10


años. Pocos días des- pués, sin terminar de leer el libro, tuvo que de-
volverlo porque sus vecinos se estaban mudan- do. Hoy tiene 94 años.
Hace poco tiempo, una colportora llegó a su casa dejando Biblias y El Gran
Conflicto. Lo abrazó emocionada diciendo: “Estuve buscando este libro
durante 84 años”. No todos pueden esperar tanto. Con urgencia
necesitamos llegar a todos para que puedan abrazarse al Señor y su
verdad.

Querido hermano, con reverencia y cariño te recuerdo las palabras


inspiradas:
“El fin está cerca, el tiempo de gracia termi- na. ¡Oh, busquemos a Dios
mientras puede ser hallado, llamémoslo en tanto que está cercano! El
profeta dice: ‘Buscad al Señor todos los hu- mildes de la tierra, los que
obedecéis sus man- datos. Buscad justicia, buscad mansedumbre’ ”
(Mensajes para los jóvenes, p. 86).

Por el Señor, por nosotros y por los demás, yo voy a ser parte activa y
victoriosa en el gran conflicto final.

3
Temprano a la mañana siguiente, el ejército de Judá salió al desierto
de Tecoa. De camino, el rey Josafat se detuvo y dijo: ‘¡Escúchenme,
habitantes de Judá y de Jerusalén! Crean en el Señor su Dios y podrán
permanecer firmes. Créanles a sus profetas y tendrán éxito’ ” (2 Crón. 20:20).

“Cuando la gente esté diciendo: ‘Todo está tranquilo y seguro’, entonces


le caerá encima la catástrofe tan repentinamente como le vienen los dolores de
parto a una mujer embarazada; y no habrá escapatoria posible. Pero ustedes,
amados hermanos, no están a oscuras acerca de estos temas, y no serán
sorprendidos cuando el día del Señor venga como un ladrón. Pues todos
ustedes son hijos de la luz y del día; no pertenecemos a la oscuridad y a la
noche” (1 Tes. 5:3-5).

“El cielo y la tierra desaparecerán, pero mis palabras no desaparecerán


jamás. Sin embargo, nadie sabe el día ni la hora en que sucederán estas cosas, ni
siquiera los ángeles en el cielo ni el propio Hijo. Solo el Padre lo sabe. Cuando el
Hijo del Hombre regrese, será como en los días de Noé. En esos días, antes del
diluvio, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el

4
momento en que Noé entró en su barco. La gente no se daba cuenta de lo que
iba a suceder hasta que llegó el diluvio y arrasó con todos. Así será cuando venga el
Hijo del Hombre” (Mat. 24:35-39).

REGISTRO CONFIABLE

“La Biblia es la historia más antigua y abarcadora que poseen los


hombres. Nació de la Fuente de la verdad eterna y una mano divina ha
preservado su pureza a través de los siglos. Ilumina el lejano pasado en
el cual en vano trata de pene- trar la investigación humana. Solamente en
la Palabra de Dios contemplamos el poder que puso los cimientos de la
Tierra y extendió los cielos. Solo en ella hallamos un relato auténtico del
origen de las naciones. Solo en ella se da una historia de nuestra raza,
libre de prejuicios u orgullo humanos. En los anales de la historia hu- mana,
el crecimiento de las naciones, el levantamiento y la caída de los imperios,
parecen depender de la voluntad y las
proezas del hombre. Los sucesos parecen ser determinados, en gran
parte, por su poder, su ambición o su capricho. Pero en la Palabra de
Dios se descorre el velo, y contemplamos detrás, encima, y entre la trama
y la urdimbre de los intereses, las pasiones y el poder de los hombres, los
agentes del Ser misericordioso, que ejecutan silenciosa y pacientemente
los consejos de la voluntad de Dios” (La educación, p. 173).

ESTUDIO DE LA HISTORIA

“Debemos ver en la historia el cumpli- miento de la profecía, estudiar


las obras de la Providencia en los grandes movi- mientos de reforma y
comprender la marCha de los acontecimientos que movilizan a las naciones
para el conflicto final de la Gran Controversia. Semejante estudio
suministrará ideas amplias y abarcadoras de la vida. Nos ayudará a
entender algo de lo que se relaciona con ella y depende de ella. Nos
enseñará cuán maravillosa- mente unidos estamos en la gran fraternidad
de la sociedad y de las naciones, y hasta qué punto la opresión y la
degradación de un solo miembro perjudica a todos” (El ministerio de
curación, p. 348).

GRAN PECADO

“¡La Majestad del Cielo derramando lágrimas! ¡El Hijo del Dios infinito
turbado en espíritu y doblegado bajo el peso de la a n g u s t i a . L o s c i e l o s
s e l l e naron de asombro ante semejante escena. Esa escena nos
manifiesta la enorme pecaminosidad del pecado; nos muestra cuán difícil
es, aun para el Poder infinito, salvar al culpable de las consecuencias por
transgredir la Ley de Dios. Jesús, al proyectar su mirada hasta la última

5
generación, vio al mundo envuelto en un engaño semejante al que causó
la destrucción de Jerusalén. El gran pecado de los judíos consistió en que
rechazaron a Cristo; el gran pecado del mundo cristiano sería su rechazo
de la Ley de Dios, el fundamento de su gobierno en el cielo y el la tierra.” (El
Conflicto de los Siglos, p.25).

Día de Sorpresa

El mundo está hoy más dispuesto a creer el mensaje dado para este tiempo
de lo que estaban los judíos para recibir la advertencia del Salvador respecto de
Jerusalén. Venga cuando viniere, el día de Dios caerá sin aviso sobre los
impíos. Cuando la vida continúe en su rutina invariable –cuando los
hombres estén absorbidos por los placeres de la vida, los negocios, el hacer
dinero; cuando los guías religio- sos ensalcen el progreso y la ilustración
del mundo, y los moradores de la Tierra estén arrullados en una falsa
seguridad–, entonces, como ladrón que a medianoche penetra en una
morada sin custodia, así caerá la destrucción repentina sobre los
negligentes y los impíos, ‘y no escaparán (1 Tes. 5:3-5) (El Conflicto de los
Siglos, p.42).

“La verdadera felicidad se encuentra [...] en la comunión con Dios”


(Patriarcas y profetas, p. 31). “Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de
esto tu primer trabajo. Sea tu oración: ‘¡Tómame, oh, Señor, como
enteramente tuyo! Pongo todos mis planes a tus pies. Úsame hoy en tu
servicio. Mora conmigo, y sea toda mi obra hecha en ti’. Este es un asunto
diario. Cada mañana conságra- te a Dios por ese día. Somete todos tus
planes a él, para realizarlos o abandonarlos según te lo indicare su
Providencia. Así, día tras día, debes poner tu vida en las manos de Dios, y
así tu vida será moldeada cada vez más a semejanza de la vida de Cristo”
(El camino a Cristo, p. 60).

Es Hora de Orar

Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial,


completando, con tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a
continuación:

 Agradecimiento y Alabanza:
Padre de amor, alabado seas por tu Palabra, que es fiel y verdadera e ilumina mi
camino terrenal. Te agradezo por…

 Confesión:
Tú me conoces, y sabes que necesito tu gracia y el poder de tu Espíritu para…

6
 Orando con la Palabra:
“Crea en mi, oh Dios un corazón limpio y renueva un espíritu fiel dentro de mí. No
me espulses de tu presencia y no me quites de tu Espíritu Santo”. (Sal. 51:10,11).

 Inteseción:
Ora por los motivos de oración de hoy, y por el reavivamiento y la reforma de la
iglesia.

 Pedidos Personales:
Abre el corazón a Dios como a un amigo.
Vigilemos y oremos.

7
No tengas miedo de lo que estás a punto de sufrir. El diablo meterá a
algunos de ustedes en la cárcel para ponerlos a prueba, y sufrirán por diez días;
pero si permaneces fiel, incluso cuando te enfrentes a la muerte, te daré la
corona de la vida” (Apoc. 2:10).

“Hubo incluso mujeres que recobraron resucitados a sus muertos.


Algunos se dejaron torturar hasta morir, renunciando a ser liberados ante la
esperanza de alcanzar una resurrección más valiosa” (Heb. 11:35, BLPH).

“Si el mundo los odia, recuerden que a mí me odió primero. Si


pertenecieran al mundo, el mundo los amaría como a uno de los suyos, pero
ustedes ya no forman parte del mundo. Yo los elegí para que salieran del
mundo, por eso el mundo los odia. ¿Recuerdan lo que les dije? ‘El
esclavo no es superior a su amo’. Ya que me persiguieron a mí, también a usted
es los perseguirán. Y, si me hubieran escuchado a mí, también los
escucharían a ustedes” (Juan 15:18-20).

8
“Es cierto, y todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en
Cristo Jesús sufrirá persecución” (2 Tim. 3:12).

“Serán sometidos a juicio delante de gobernantes y reyes por ser mis


seguidores; pero esa será una oportunidad para que les hablen a los
gobernantes y a otros incrédulos acerca de mí. Cuando los arresten, no se
preocupen por cómo responder o qué decir. Dios les dará las palabras
apropiadas en el momento preciso” (Mat. 10:18, 19).

MÁS CERCA DE LA RECOMPENSA

“Bajo las persecuciones más feroces, esos testigos de Jesús


conservaron su fe sin mancha. A pesar de verse privados de toda comodidad
y aun de la luz del Sol, mientras moraban en el oscuro pero benigno seno
de la Tierra, no pro- firieron quejas. Con palabras de fe, paciencia y
esperanza, se animaban unos a otros para so- portar la privación y la
desgracia. La pérdida de todas las bendiciones terrenales no pudo obli-
garlos a renunciar a su creencia en Cristo. Las pruebas y la persecución solo
eran peldaños que los acercaban más al descanso y la recompensa” (El conflicto
de los siglos, pp. 44, 45).

BATALLAS DE LA VIDA

“La vida cristiana es una batalla y una mar- cha. En esta guerra no
hay descanso; el esfuerzo ha de ser continuo y perseverante. Solo median-
te un esfuerzo incansable podemos asegurar- nos la victoria sobre las
tentaciones de Satanás. Debemos procurar la integridad cristiana con
energía irresistible, y conservar-la con propósito firme y resuelto. Nadie
llegará a las alturas sin esfuerzo firme y perseverante en su propio
benefi- cio. Todos deben empeñarse por sí mismos en esta guerra;
nadie puede pelear mis batallas. Somos responsables individualmente del
desenlace del combate; aun- que Noé, Job y Daniel estuviesen en la Tierra,
no podrían salvar por su justicia a un hijo o a una hija” (El ministerio de
curación, p. 359).

TESTIMONIO Y PERSECUCIÓN

“En todos los tiempos los testigos señalados por Dios se han
expuesto al vituperio y la persecución por amor a la verdad. José fue
calumniado y perseguido porque mantuvo su vir- tud e integridad. David, el
mensajero escogido de Dios, fue perseguido por sus enemigos como una
fie- ra. Daniel fue echado al foso de los leones porque se mantuvo fiel al
Cielo. Job fue privado de sus posesiones terrenales y estuvo tan
enfermo que lo aborrecieron sus parientes y sus amigos, pero aun así

9
mantuvo su integridad. Jeremías no pudo ser disuadido de decir las
palabras que Dios le había ordenado hablar; y su testimonio enfureció
tanto al rey y a los príncipes que lo echaron en una inmunda mazmorra.
Esteban fue apedreado porque predicó a Cristo y su crucifi- xión. Pablo fue
encarcelado, azotado con varas, apedreado y finalmente muerto porque
fue un fiel mensajero de Dios a los gentiles. Y Juan fue desterrado a la isla
de Patmos ‘por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo’ ” (Los hechos
de los apóstoles, pp. 474, 475).

DECADENCIA MODERNA

“Bueno sería para la iglesia y el mundo que los principios que esas
almas vigorosas sostuvie- ron revivieran hoy en los corazones del profeso
pueblo de Dios. Nótase hoy una alarmante indiferencia respecto de las
doctrinas que son los pilares de la fe cristiana. Está ganando más te-
rreno la opinión de que, al fin y al cabo, dichas columnas no son de vital
importancia. Semejante degeneración fortalece las manos de los agentes
de Satanás, de modo que las falsas teorías y los fatales engaños que en
otros tiempos eran ex- puestos y rebatidos por los fieles con peligro de su
vida ahora encuentran aceptación por parte de miles que declaran ser
seguidores de Cristo” (El conflicto de los siglos, pp. 49, 50).

APLICACIÓN CONSTANTES EN LA ORACIÓN

Nuestro Salvador se identificó con nuestras necesidades y


debilidades, y se convirtió en un suplicante, un peticionante, que imploraba
de su Padre nuevas provisiones de fuerza para poder avanzar fortalecido
para el deber y la prueba. Él es nuestro ejemplo en todas las cosas. Es
un hermano en nuestras debilidades, “tentado en todo punto, así como
nosotros”; pero como ser inmaculado, su naturaleza rehuyó el mal; padeció
las luchas y torturas de alma en un mundo de pecado. Su humanidad
hizo de la oración una necesidad y un privilegio. Encontraba consue- lo
y gozo en la comunión con su Padre. Y si el Salvador de los hombres, el Hijo
de Dios, sintió la necesidad de orar, ¡cuánto más los débiles morta- les,
manchados por el pecado, deberíamos sentir la necesidad de orar con fervor
y constancia!” (El camino a Cristo, pp. 79, 80).

Es Hora de Orar
Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial,
completando, con tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a
continuación:

 AGRADECIMIENTO Y ALABANZA:

10
Padre misericordioso, ¡exaltado sea tu nombre, Señor de los ejércitos,
pues eres victorioso en las batallas! Te doy gracias por….

 CONFESIÓN:
Necesito tu armadura para enfrentar el fuego de las pruebas y…

 ORANDO CON LA PALABRA:


“Tan cierto como que yo vivo, dice el Señor Soberano, aunque Noé, Daniel y Job
estuvieran allí, no podrían salvar ni a sus hijos ni a sus hijas. Solo ellos tres se
salvarían por causa de su justicia” (Eze. 14:20).

Noé
Querido Dios, así como fue con Noé, sé que deseas la salvación de mi casa.

Daniel
¡Gracias porque, así como con Daniel, sé que me
miras con amor!

Job
Padre, como hiciste con Job, ¡abre mis ojos para que pueda verte!

 INTERCESIÓN:
Ora por los motivos de oración de hoy, y por todos los cristianos que
sufren persecución.

 PEDIDOS PERSONALES:
Abre el corazón a Dios como a un amigo.
Vigilemos y oremos…

11
Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su
aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué
avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad” (2
Tim. 2:15).

“El cielo y la tierra desaparecerán, pero mis palabras no


desaparecerán jamás” (Mat. 24:35). “Solo el Espíritu da vida eterna; los
esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado
son espíritu y son vida” (Juan 6:63).

“He guardado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti” (Sal.


119:11). “La exposición de tus palabras imparte luz; da
entendimiento a los sencillos” (Sal. 119:130, LBLA).

“Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que


cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre
la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros
pensamientos y deseos más íntimos” (Heb. 4:12).

12
“Ya que Dios, en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo
conociera mediante la sabiduría humana, tuvo a bien salvar, mediante la
locura de la predicación, a los que creen” (1 Cor. 1:21, NVI).

“Así fue porque Esdras había decidido estudiar y obedecer la ley


del Señor y enseñar sus decretos y ordenanzas al pueblo de Israel” (Esd.
7:10).

NUEVAS VERDADES

“La Reforma no terminó, como mu- chos lo creen, al morir Lutero.


Tiene que continuar hasta el fin de la historia del mundo. Lutero tuvo una
gran obra que hacer: reflejar a otros la luz que Dios hicie- ra brillar en su
corazón; pero él no recibió toda la luz que debía ser dada al mundo. Desde
aquel tiempo hasta hoy, nueva luz ha estado brillando ininterrumpidamente
sobre las Escrituras, y nuevas verdades han sido reveladas
constantemente” (El conflicto de los siglos, p. 158).

RECIBIENDO LA PALABRA

“En la medida en que [...] reciba y obedezca la Palabra de Dios, esta


influirá con su potencia y su vida en toda fuen- te de acción y en toda fase
del carácter. Purificará todo pensamiento y regulará todo deseo. Los que
confían en la Palabra de Dios se portarán como hombres y se- rán fuertes.
Se levantarán por encima de todas las cosas viles hasta llegar a una at-
mósfera libre de contaminación. Cuando el hombre se mantenga en comunión
con Dios, el firme e invariable propósito que guardó a José y a Daniel en
medio de la corrupción de las cortes paganas hará que su vida sea de
inmarcesible pureza. No habrá mancha en las vestimentas, resplandecerá
fijamente sobre su cabeza en gloria inmutable. Semejante vida será un
elemento de fuerza en la comunidad. Será una valla contra el mal, una
salvaguardia para los tentados, una luz guiadora para los que, en medio de
las dificultades y los des- alientos, busquen el camino recto” (El ministerio
de curación, pp. 97, 98).

OBJETIVOS MÁS ELEVADOS

“Al tomar la Biblia como su guía y mantenerse firme como una roca en
sus principios, el estudiante podrá aspirar a lograr los blancos más elevados
que se pro- ponga. Todas las filosofías de la naturaleza humana han llevado
a la confusión y la vergüenza al no tomar en cuenta a Dios en todas las
cosas. Pero la preciosa fe inspi- rada por Dios impar- te fuerza y nobleza
al carácter. Mientras más contemplamos su bondad, su mise- ricordia y

13
su amor, más clara se hará la percepción de la verdad; y más sublime y
santo el deseo por la pureza del corazón y la claridad del pensamiento. El
alma que mora en la atmósfera del pensamiento sano será transformada
por su relación con Dios mediante el estudio de su Palabra. La verdad es tan
inmensa, de tan largo alcance, tan profunda y am- plia, que en ella se
pierde de vista el yo. El corazón se enter- nece y se somete a la humildad,
la bon- dad y el amor.

“Y las facultades naturales se acrecientan por causa de la obedencia


piadoso. Los estudiantes pueden salir de su estudio de las palabras de vida
con mentes expandidas, elevadas, y ennoblecidas. Si cual Daniel son oi-
dores y hacedores de la palabra de Dios, podrán adelantar como él en todos
los ramos del cono- cimiento. Con mentes sanas, adquirirán firmeza de
carácter. Todas sus facultades intelectuales despertarán. Podrán educarse
y disciplinarse de tal manera que todos aquellos sobre los cuales ejerzan
su influencia verán lo que el hombre pueden llegar a ser, y lo que puede
lograr, cuando está vinculado al Dios de la sabiduría y el poder”
(Testimonios para la iglesia, t. 8, p. 336).

“Es por medio de la Palabra –no por senti- mientos ni excitación–


como queremos influir en la gente para que obedezca la verdad. Sobre la
plataforma de la Palabra de Dios, podemos estar en pie con seguridad”
(Eventos de los últimos días, p. 95).
Estudia diariamente la Biblia, la Escuela Sabática, las meditaciones y
los libros del Espíritu de Profecía.

“Día tras día Dios obra la santificación del hombre, y este debe
cooperar con él, haciendo esfuerzos perseverantes con el fin de cultivar
hábitos correctos. Debe añadir gracia sobre gra- cia; y mientras el hombre
trabaja según el plan de adición, Dios obra para él según el plan de
multiplicación” (Los hechos de los apóstoles, pp. 439, 440).

Es Hora de Orar
Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial,
completando, con tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a
continuación:

 AGRADECIMIENTO Y ALABANZA.
Padre santo, te alabo por poder conocerte a través de tu Palabra. Te agradezco hoy
por…

 CONFESIÓN.
Necesito ser oyente y practicante de tu palabra. Ayúdame a abandonar…

14
 ORANDO CON LA PALABRA.
“Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sa- bio, como la persona que
construye su casa sobre una roca sólida” (Mat. 7:24).

Escuchar y seguir
Señor, quiero crecer en gracia, oyendo y practicando tu sabiduría.

Persona sabia
Ayúdame a ser una persona prudente. ¡Dame tu
Espíritu!

Casa sobre la Roca


Afirma mi vida, Señor, en el sólido fundamento de tu Verdad, para que
pueda ser tu testigo.

 INTERCESIÓN.
Ora por todos los que están estudiando la Biblia alrededor del mundo y
por los motivos de oración de hoy.

 PEDIDOS PERSONALES
Abre el corazón a Dios como a un amigo.
Vigilemos y oremos.

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Pero si te niegas a servir al Señor, elige hoy mismo a quién servirás.
¿Acaso optarás por los dioses que tus antepasados sirvieron del otro lado
del Éufrates? ¿O preferirás a los dioses de los amorreos, en cuya tierra
ahora vives? Pero en cuanto a mí y a mi familia, nosotros serviremos al
Señor” (Jos. 24:15).

“Hijo mío, presta atención cuando tu padre te corrige; no descuides


la instrucción de tu madre. Lo que aprendas de ellos te coronará de gracia
y será como un collar de honor alrededor de tu cuello” (Prov. 1:8, 9).

“Comienza por preparar tus campos y por disponerte para la


siembra, y después de eso construye tu casa” (Prov. 24:27, RVC).

“Y ustedes, padres, no provoquen a ira a sus hijos, sino críenlos en la


disciplina e instrucción del Señor” (Efe. 6:4, NBLA).

“Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos


mandatos que hoy te entrego. Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla

16
de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas
por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes” (Deut. 6:6, 7).

“Hijo mío, obedece los mandatos de tu padre, y no descuides la


instrucción de tu madre” (Prov. 6:20).

“Aquellos que se niegan a cuidar de sus familiares, especialmente los


de su propia casa, han negado la fe verdadera y son peores que los
incrédulos” (1 Tim. 5:8).

FAMILIA PIADOSA

“El más distinguido de todos los que fueron llamados a guiar a la iglesia de
las tinieblas del papado a la luz de una fe más pura fue Martín Lutero.
Celoso, ardiente y ab- negado, sin más temor que el te- mor de Dios y sin
reconocer otro fundamento de
la fe religiosa que el de las Santas Escrituras, fue Lutero el hom- bre de su
época; por su medio, Dios realizó una gran obra para reformar a la iglesia e
iluminar al mundo...

UTILIDAD DE LA EDUCACIÓN CRISTIANA

“El padre de Lutero era un hombre de mente robusta y activa y de


gran fuerza de carácter; honrado, resuelto y recto. Era fiel a sus convic-
ciones del deber, sin cuidarse de las consecuen- cias. Su genuino sentido
común le hacía mirar con desconfianza el sistema monástico. Le disgustó
grandemente ver que Lutero, sin su consenti- miento, entrara en un
monasterio; y pasaron dos años antes de que el padre se reconciliara con
su hijo, y aun así no cambió de opinión.

“Los padres de Lutero velaban con gran es- mero por la educación
y el aprendizaje de sus hijos. Procuraban instruirlos en el conocimiento de
Dios y la práctica de las virtudes cristianas.
Muchas veces oía el hijo las oraciones que su padre dirigía al Cielo para
pedir que Martín tu- viera siempre presente el nombre del Señor y
contribuyese un día a propagar la verdad. Los padres aprovechaban
afanosamente toda venta- ja moral o cultura general que su vida de
trabajo les permitía adquirir. Hacían esfuerzos sinceros y perseverantes
con el fin de preparar a sus hijos para una vida piadosa y útil” (El conflicto
de los siglos, pp. 129, 130).

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NORMA ELEVADA

“Nunca antes hubo tanto en juego; nunca dependieron


resultados tan importantes de una generación como de la que ahora
entra en el escenario de acción. Ni por un momento deben pensar los
jóvenes que pueden ocupar Aceptablemente algún puesto de confianza
sin un buen carácter. Sería tan razonable esperar cosechar uvas de los
espinos, o higos de los cardos.

“Un buen carácter debe construirse ladrillo tras ladrillo. Estas


características que habilitan a los jóvenes a trabajar con éxito en la causa
de Dios deben ser obtenidas por el ejercicio diligente de sus facultades, por
el aprovechamiento de toda ventaja que la Providencia les da y por su re-
lación con la Fuente de toda sabiduría. No deben quedar satisfechos con una
norma baja. Tanto el carácter de José como el de Daniel son bue- nos
modelos para ellos, y en la vida del Salvador tienen un dechado perfecto”
(Consejos para los maestros, pp. 495, 496).

MAYORDOMOS DE LA GRACIA

“La obra que más de cerca les toca a los miem- bros de nuestras iglesias
es interesarse por sus jóvenes, porque necesitan bondad, paciencia,
ternura, renglón sobre renglón, precepto sobre precepto. ¡Oh! ¿Dónde están
los padres y las ma- dres de Israel? Debería haber muchos dispensa- dores
de la gracia de Cristo, para que se sintiera no solamente un interés casual
por los jóvenes, sino un interés especial. Debiera haber personas cuyo
corazón se conmoviese por la condición las- timera en la que están colocados
nuestros jóve- nes, y comprendiesen que Satanás está obrando
por todo medio concebible para atraerlos a su red” (Consejos para los
maestros, pp. 39, 40).

“Por la noche y por la mañana, únanse con vuestros hijos en el


culto a Dios, leyendo su Palabra y cantando sus alabanzas. Enséñenles
a repetir la Ley de Dios” (El evangelismo, pp. 501, 502).

“Sean cortas y animadas las reuniones del culto familiar. […] Elija el
padre una porción de las Escrituras que sea interesante y fácil de
entender; serán suficientes unos pocos versículos para dar una lección
que pueda ser estudiada y practicada du- rante el día. […] Por lo menos
debieran cantarse unas pocas estrofas de un himno animado, y la
oración que se eleve debe ser corta y al punto” (Eventos de los últimos
días, p. 85).

18
Es hora de Orar
Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial,
completando, con tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a
continuación.

 AGRADECIMIENTO Y ALABANZA

Padre nuestro, santificado sea tu nombre, pues tu plan de salvación incluye


a toda mi casa. Te agra- dezco porque…

 COFESIÓN
Al contemplar tu gran amor, ¿qué puedo ofrecerte?
¡Aquí está mi corazón! Quita de él el /la…

 ORANDO CON LA PALABRA

“Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los
hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición”
(Mal. 4:6, LBLA).

Hará volver
Padre, ¡convierte mi corazón para que pueda ser un
instrumento eficiente en tus manos!

El corazón de los padres hacia los hijos


Entiendo que el cambio debe comenzar en el cora- zón de los padres.
¡Opera este milagro, Señor!

El corazón de los hijos a los padres


Que los niños y los jóvenes de tu iglesia, fortalecidos por tu poder, sean el
reflejo del carácter de Cristo, e impacten al mundo con tu gloria.

 INTERCESIÓN
Ora por los motivos de oración de hoy, y por los familiares de tus cinco
amigos.

 PEDIDOS PERSONALES
Abre el corazón a Dios como a un amigo.
Vigilemos y oremos.

19
Yo declaro solemnemente a todos los que oyen las palabras
de la profecía escritas en este libro: si alguien agrega algo a lo que está
escrito aquí, Dios le agregará a esa persona las plagas que se describen
en este libro. Y si alguien quita cualquiera de las palabras de este libro de
profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa
que se describen en este libro” (Apoc. 22:18, 19).

“¡Oh Sion, mensajera de buenas noticias, grita desde las cimas de


los montes! Grítalo más fuerte, oh Jerusalén. Grita y no tengas miedo.
Diles a las ciudades de Judá: ‘¡Aquí viene su Dios!’ (Isa. 40:8, 9).

“El temor del Señor es la base de la verdadera sabiduría;


todos los que obedecen sus mandamientos crecerán en sabiduría.
¡Alábenlo para siempre!” (Sal. 111:10).

20
“Entonces ya no seremos inmaduros como los niños. No seremos
arrastrados de un lado a otro ni empujados por cualquier corriente de
nuevas enseñanzas. No nos dejaremos llevar por personas que intenten
engañarnos con mentiras tan hábiles que parezcan la verdad. En
cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo
sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la cabeza de su
cuerpo, que es la iglesia” (Efe. 4:14, 15).

AVANCE DE LA CORRUPCIÓN

“La conversión nominal de Constantino, a principios del siglo IV, causó


gran rego- cijo; y el mundo, disfrazado con una for- ma de rectitud, se
introdujo en la iglesia. Desde entonces la obra de corrupción progresó
rápidamente. El paganismo, que parecía haber sido vencido, vino a ser el
vencedor. Su espíritu dominó a la iglesia. Sus doctrinas, ceremonias y
supersticio- nes se incorporaron a la fe y al culto de los que profesaban ser
seguidores de Cristo” (El conflicto de los siglos, p. 54).

DESPRECIO POR LA PALABRA

“Roma había dado a los hombres una idea falsa del carácter de Dios y
perverti- do sus requerimientos; en consecuencia, la gente rechazó la
Biblia y a su Autor. Roma había exigido una fe ciega en sus dogmas, que
declaraba sancionados por las Escrituras. Como reacción, Voltaire y sus
compañeros desecharon por comple- to la Palabra de Dios y esparcieron
por todas partes el veneno de la incredulidad. Roma había hollado al pueblo
bajo su pie de hierro; y las masas degradadas y em- brutecidas, al
sublevarse contra tamaña tiranía, desconocieron toda sujeción. Se
enfurecieron al ver que por mucho tiempo habían aceptado tan descarados
embus- tes, y rechazaron la verdad juntamente con la mentira; y al
confundir la libertad con el libertinaje, los esclavos del vicio se regocijaron
en una libertad imaginaria” (El conflicto de los siglos, p. 325).

INSTRUCCIÓN DIVINA

“El joven que hace de la Biblia su guía no está con- denado a


equivocar la senda del deber y de la seguridad. Este libro le enseñará a
conservar su integridad de carácter, a ser veraz, a no practicar el
engaño. Le enseñará que nunca debe transgredir la Ley de Dios a fin de
lograr algo deseado, aunque el obedecer signifique un sacrificio.

Le enseñará que la bendición del Cielo no descansa sobre el que


se aparta de la senda del deber; que aunque los hombres parezcan

21
prosperar en la desobediencia, cosecharán seguramente el fruto de la
siembra que hayan hecho.

“Únicamente los que estiman las Escrituras como la voz de Dios que
les habla son los que aprenden ver- daderamente. Tiemblan a la voz de
Dios, porque para ellos es una realidad viva. Abren su entendimiento a la
instrucción divina, y oran por gracia, a fin de obtener una preparación
para servir. Cuando el buscador de la verdad tiene en su mano la
antorcha divina, ve en su propia flaqueza la desesperanza de mirarse a
sí mismo en busca de justicia. Ve que no hay en él nada que lo pueda
recomendar a Dios” (Consejos para los maestros, pp. 413, 414).

TEORÍAS Y ENGAÑOS HUMANOS

“En estos días de engaño, cada persona que está afirmada en la


verdad tendrá que contender por la fe que una vez fue dada a los santos.
Por me dio de su obra miste- riosa, Satanás intro- ducirá toda clase de
error para engañar, si es posible, hasta a los mismos escogi dos y así
alejarlos de la verdad. Habrá que hacer frente a la sabiduría humana; a la
sabiduría de los hombres doctos, quienes, como los fariseos, son
maestros de la Ley de Dios pero no la obedecen ellos mismos. Habrá que
hacer frente a la ignorancia y la lo- cura humanas que se manifestarán
en teorías incoherentes ataviadas con un ropaje nuevo y fantástico;
teorías que serán más difíciles de en- frentar, porque no hay razón en ellas”
(Recibiréis poder, p. 121).

“El propósito del ayuno que Dios nos manda observar no es afligir el
cuerpo a causa de los pecados del alma, sino ayudarnos a percibir el
carácter gravoso del pecado, a humillar el cora- zón ante Dios y a recibir su
gracia perdonadora” (El discurso maestro de Jesucristo, p. 82).

“De ahora en adelante hasta el fin del tiempo, los hijos de Dios debieran
ser más fervientes y más despiertos […]. Debieran dedicar días espe- ciales
al ayuno y la oración” (Consejos sobre el régimen alimenticio, p. 211).

“El espíritu del ayuno y la oración verdaderos es el espíritu que entrega


la mente, el corazón y la voluntad a Dios” (El discurso maestro de
Jesucristo, p. 82).

Es Hora de Orar
Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial,
completando, con tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a
continuación:

22
 AGRADECIMIENTO Y ALABANZA
Padre eterno, como tu amor es eterno y tu bondad es eterna, así tu Palabra
perdura para siempre. Te alabo, pues a través de ella descubrí…

 CONFESIÓN
Necesito tu Espíritu para permanecer en tu verdad, pues soy…

 ORANDO CON LA PALABRA


“Así que, desde que supimos de ustedes, no dejamos de tenerlos presentes en
nuestras oraciones. Le pe- dimos a Dios que les dé pleno conocimiento de
su voluntad y que les conceda sabiduría y comprensión espiritual” (Col. 1:9).

Pleno conocimiento de la voluntad divina Señor, guiado por tu


Espíritu en el amor, que nunca deje de orar por mis hermanos para que
rebosemos del pleno conocimiento de tu voluntad.

En toda sabiduría y comprensión espiritual ¡Danos la sabiduría que


tanto necesitamos! Entonces sabremos establecer la diferencia entre la
verdad y el engaño.

 INTERCESIÓN
Ora por los motivos de oración de hoy, y por los líderes y los miembros
de tu iglesia local.

 PEDIDOS PERSONALES
Abre el corazón a Dios como a un amigo.
Vigilemos y oremos.

23
Enoc, quien vivió en la séptima generación después de Adán,
profetizó acerca de estas personas. Dijo: ‘¡Escuchen! El Señor viene con
incontables millares de sus santos para ejecutar juicio sobre la gente de
este mundo. Declarará culpables a los seres humanos por todos los
actos perversos que cada uno haya hecho y a los pecadores rebeldes por
todos los insultos que hayan dicho contra él’ ” (Jud. 1:14, 15).

“Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo. Y


después de deshecha mi piel, aun en mi carne veré a Dios” (Job 19:25,
26, LBLA).

“Ya viene nuestro Dios, no callará; un fuego devorador lo precede, a


su alrededor estalla la tormenta. Desde la altura convoca a cielos y tierra
para juzgar a su pueblo” (Sal. 50:3, 4).

“Pero los que mueren en el Señor vivirán; ¡sus cuerpos se


levantarán otra vez! Los que duermen en la tierra se levantarán y cantarán

24
de alegría. Pues tu luz que da vida descenderá como el rocío sobre tu
pueblo, en el lugar de los muertos” (Isa. 26:19).

“Hombres de Galilea –les dijeron–, ¿por qué están aquí parados,


mirando al cielo? Jesús fue tomado de entre ustedes y llevado al cielo, ¡pero
un día volverá del cielo de la misma manera en que lo vieron irse!” (Hech.
1:11).

DOS CLASES

“Se entendía que la venida de Cristo, anun- ciada por el mensaje


del primer ángel, estaba representada por la venida del novio. La extensa
obra de reforma que produjo la proclamación de su pronta venida
correspondía a la salida de las vírgenes. Tanto en esta parábola como en
la de Mateo 24 se representan dos clases de personas. Unas y otras
habían tomado sus lámparas, la Biblia, y a su luz salieron a recibir al Novio.
Pero, mientras que “las insensatas, tomando sus lám- paras, no tomaron
consigo aceite”, “las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente
con sus lámparas”. Estas últimas habían recibido la gracia de Dios, el poder
regenerador e iluminador del Espíritu Santo, que convertía su Palabra en
una antorcha para los pies y una luz en la senda. Con el fin de conocer la
verdad, habían estudia- do las Escrituras en el temor de Dios, y habían
procurado con ardor que hubiese pureza en su corazón y su vida. Tenían
una experiencia personal fe en Dios y en su Palabra, y esto no podían
borrarlo el chasco y la di- lación. En cuanto a las otras vírge- nes, “cuando
to- maron sus lámparas, no tomaron aceite consigo”. Habían obrado por
impulso. Sus temores habían sido excitados por el solemne mensaje, pero
habían dependido de la fe de sus hermanas, satisfechas con la luz
vacilante de las buenas emociones, sin entender a fondo la verdad y sin
que la gracia obrase auténticamente en sus corazones” (El conflicto de los
siglos, pp. 444, 445).

VIGILANCIA

de aquietar toda aprensión, mientras las seña- les del fin se


cumplen rápidamente, y el mundo se precipita hacia el tiempo
cuando el Hijo del
Hombre se ma- nifestará en las nubes del cielo. Pablo enseña que
es peca- minoso ser in- diferente hacia las señales que han de
preceder a la segunda ve- nida de Cristo. A los culpables de este
descui-do los llama hijos de la noche y de las tinieblas. Anima a los
vigilantes y despiertos con estas palabras: ‘Pero ustedes,
hermanos, no están en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja
como ladrón; porque todos ustedes son hijos de luz, e

25
hijos del día; no somos de la noche, ni de las tinie blas. Por tanto, no durmamos
como los demás; antes velemos y seamos sobrios’ ” (Los hechos de los
apóstoles, p. 214).

NOTA TÓNICA

“Una de las verdades más solemnes y más gloriosas que revela la Biblia es
la de la segunda venida de Cristo para completar la gran obra de la redención. Al
pueblo peregrino de Dios, que por tanto tiempo hubo de morar en ‘región y
sombra de muerte’, le es dada una valiosa es- peranza inspiradora de alegría en la
promesa de la venida de aquel que es ‘la resurrección y la vida’ para hacer ‘volver
al hogar a sus hijos exi- liados’. La doctrina del Segundo Advenimiento es
verdaderamente la nota tónica de las Sagradas Escrituras. Desde el día en que la
primera pareja se alejara apesadumbrada del Edén, los hijos de la fe han esperado
la venida del Prometido que había de aniquilar el poder destructor de Satanás y
volverlos a llevar al paraíso perdido” (Maranata, el Señor viene, p. 13).

“No podrá entrar en el Cielo ninguna persona cuyo carácter haya sido
contaminado por la fea mancha del egoísmo. Por lo tanto, Dios nos prue- ba
aquí entregándonos posesiones temporales, para que el uso que hagamos
de ellas demuestre si se nos pueden confiar las riquezas eternas”
(Consejos sobre mayordomía cristiana, p. 24).

“El Señor llama hoy a los adventistas del sép- timo día, en todo lugar,
para que se consagren enteramente a él, haciendo todo lo que esté a su
alcance para su obra, según las circunstancias en que se encuentren. Él
desea verles mostrar, por medio de dones y ofrendas generosas,
cuánto aprecian sus bendiciones y cuánta gratitud sien- ten por su
misericordia” (Joyas de los testimo- nios, t. 3, p. 386).

“No solo debiéramos dedicar fielmente nues- tros diezmos a Dios,


quien los reclama como su- yos, sino también debiéramos además traer
un tributo como ofrenda de gratitud. Llevemos a nuestro Creador, con
corazones gozosos, lo pri- meros frutos de todos sus generosos dones;
lo más escogido de nuestras posesiones, nuestro mejor y más santo
servicio” (La fe por la cual vivo, p. 247).

Vivamos fielmente el mensaje de Dios, respe- tando los principios de salud,


honrando nuestro cuerpo como templo del Espíritu Santo, admi- nistrando
lo que somos y tenemos para gloria
de Dios.

26
Es Hora de Orar
Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial, completando, con
tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a continuación:

 AGRADECIMIENTO Y ALABANZA
Padre celestial, ¡fiel y verdadera es la promesa del regreso de Jesús! Te alabo
y agradezco por tu fi- delidad y…

 CONFESIÓN
Como las vírgenes prudentes, lléname de tu Santo Espíritu y vacíame de…

 ORANDO CON LA PALABRA


“Perseverar con paciencia es lo que necesitan ahora para seguir haciendo la
voluntad de Dios. Entonces recibirán todo lo que él ha prometido. ‘Pues, dentro
de muy poco tiempo, Aquel que viene vendrá sin de- morarse’ ” (Heb. 10:36,
37).

Necesidad de perseverancia
Padre, en medio del caos de estos últimos días,
¡dame resiliencia y perseverancia! Recibirán todo lo que él
ha prometido Enséñame a hacer tu voluntad hasta el fin,
¡porque te amo!

Aquel que viene vendrá


Como tu testigo, que pueda no solo esperar, sino también apresurar tu
gloriosa venida, por el poder de tu Espíritu.

 INTERCESIÓN
Ora por la finalización de la predicación del evan- gelio eterno al mundo y
por los motivos de oración de hoy.

 PEDIDOS PERSONALES
Abre el corazón a Dios como a un amigo.
Vigilemos y oremos.

27
Entonces oí hablar a un santo; y otro de los santos preguntó a aquel que
hablaba: ‘¿Hasta cuándo durará la visión del sacrificio continuo, la prevaricación
asoladora y la entrega del santuario y el ejército para ser pisoteados?’ Y él dijo:
‘Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado’ ”
(Dan. 8:13, 14, RVR 1995).

“El punto principal es el siguiente: tenemos un Sumo Sacerdote quien se


sentó en el lugar de honor, a la derecha del trono del Dios majestuoso en el cielo.
Allí sirve como ministro en el tabernáculo del cielo, el verdadero lugar de adoración
construido por el Señor y no por manos humanas” (Heb. 8:1, 2).

“Después se abrió en el cielo el templo de Dios, y el arca de su pacto se


podía ver dentro del templo. Salieron relámpagos, rugieron truenos y estruendos, y
hubo un terremoto y una fuerte tormenta de granizo” (Apoc. 11:19).

“Por esa razón, el tabernáculo y todo lo que en él había –que eran copias de
las cosas del cielo– debían ser purificados mediante la sangre de animales; pero
las cosas verdaderas del cielo debían ser purificadas mediante sacrificios

28
superiores a la sangre de animales. Pues Cristo no entró en un lugar santo hecho
por manos humanas, que era solo una copia del verdadero, que está en el cielo.
Él entró en el cielo mismo para presentarse ahora delante de Dios a favor de
nosotros” (Heb. 9:23, 24).

FUNDAMENTO DE LA FE

“Las mentes de los creyentes habían de ser dirigidas al Santuario


celestial, donde Cristo ha entrado para hacer ex- piación por su pueblo”
(Mensajes selectos, t. 1, p. 81).

“La correcta comprensión del ministerio del Santuario celestial es el


fundamento de nuestra fe” (El evangelismo, p. 223).

PURIFICACIÓN DEL SANTUARIO

“La profecía que parecía revelar con la mayor claridad el tiempo de la


segun- da venida era la de Daniel [Link] ‘Hasta dos mil y trescientas
tardes y maña nas; entonces será purificado el santuario’. Siguiendo la
regla de hacer que la Escritura se interprete a sí misma, Miller aprendió
que un día en la profecía simbó lica representa un año; vio que el período de
2.300 días proféticos, o años literales, se extendería más allá del fin de la
dis- pensación judaica, y que por consiguiente no podía referirse al
Santuario de esa dispensación. Miller aceptaba la creencia general de que
durante la Era Cristiana la Tierra es el Santuario, y por lo tanto dedujo
que la purificación del Santuario predicha en Daniel 8:14 representaba la
purificación de la Tierra con fuego en la segunda venida de Cristo. Llegó,
pues, a la conclusión de que, si se podía encontrar el preciso punto de
partida de los 2.300 días, sería fácil fijar el tiempo del Segundo
Advenimiento” (El conflicto de los siglos, pp. 370, 371).

PROPICIATORIO

“En el Templo celestial, la morada de Dios, su Trono está asentado en


justicia y juicio. En el Lugar Santísimo está su Ley, la gran regla de justicia
por la cual es con el Propiciatorio, ante el cual Cristo ofrece su sangre en
beneficio del pecador. Así se representa la unión de la justicia y la misericordia en
el plan de la redención humana. Solo la sabiduría infinita podía idear dicha unión y
solo el poder infinito podía realizarla; es una unión que llena todo el Cielo de
admiración y adora- ción. Los querubines del Santuario terrenal, que mira- ban
reverentemente hacia el Propiciatorio, representaban el interés con el cual las
huestes celestiales contemplan la obra de la redención. Es el misterio de la
misericordia que los ángeles desean contemplar: que Dios puede ser justo al
mismo tiempo que justifica al pecador arrepentido y restaura su relación con la

29
raza caída; que Cristo pudo humillarse para sacar a innumerables multitudes del
abismo de la perdición y vestirlas con las vestiduras inmaculadas de su propia
justicia, con el fin de unirlas con ángeles que no cayeron jamás y así habiten para
siempre en la pre- sencia de Dios” (El conflicto de los siglos, pp. 467, 468).

FOCO EN EL SANTUARIO

“Todos necesitamos tener en mente el tema del Santuario. Dios prohíbe que
la charla que pro- cede de labios humanos cercene la creencia de nuestros
hermanos en la verdad de que hay un Santuario en el cielo, y de que un modelo
de ese Santuario se construyó una vez en esta Tierra. El Señor desea que su
pueblo se familiarice con ese modelo, teniendo en mente el Santuario celestial
donde Dios es todo y está en todo. Debemos mantener nuestra mente vigorizada
por la ora- ción y el estudio de la Palabra de Dios, de modo que podamos captar
estas verdades” (Cristo en su Santuario, p. 17).

Respetando el día del Señor

“No tengamos vergüenza de portar la señal que nos distingue del mundo.
[...] el Señor tiene un pueblo que le es leal. Su trabajo se ha de lle- var a cabo en
líneas rectas” (Consejos sobre la salud, p. 232).

“El sábado será la gran piedra de toque de la lealtad, pues es el punto


especialmente con- trovertido. Cuando esta piedra de toque les sea aplicada
finalmente a los hombres, entonces se trazará la línea de demarcación entre los
que sir- ven a Dios y los que no lo sirven” (Eventos de los últimos días, p. 229).

Restauremos plenamente nuestro reconocimiento y adoración en el sábado


del Señor y al Señor del sábado.

Es Hora de Orar

Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial, completando, con
tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a continuación:

 AGRADECIMIENTO Y ALABANZA

Padre mío. tú que habitas en el más alto y santo lugar, te agradezco


porque…

 CONFESIÓN

Sé que también deseas habitar en mi corazón. Haz brotar en él el fruto de


tu Espíritu, que es el amor…

30
 ORANDO CON LA PALABRA

“El Señor está en su santo templo, el trono del Señor está en los cielos” (Sal.
11:4, LBLA).

El Señor está en su santo templo


Padre, te alabo porque tengo un Sumo Sacerdote
en el Cielo que intercede por mí, ¡Jesucristo el Justo!

El Trono del Señor está en los cielos


Quiero comprender mejor el ministerio de Cristo en el Santuario celestial. ¡Dame
tu Espíritu, el Instructor de la verdad!

 INTERCESIÓN

Ora por sabiduría para elegir a tu pareja de oración y por los motivos de
oración de hoy.

 PEDIDOS PERSONALES

Abre el corazón a Dios como a un amigo.


Vigilemos y oremos.

31
Y vi a otro ángel, que volaba por el cielo y llevaba la eterna Buena Noticia
para proclamarla a los que pertenecen a este mundo: a todo pueblo y toda nación,
tribu y lengua. ‘Teman a Dios –gritaba–. Denle gloria a él, porque ha llegado el
tiempo en que ocupe su lugar como juez. Adoren al que hizo los cielos, la tierra, el
mar y todos los manantiales de agua’ ” (Apoc. 14:6, 7).

“Dios ha puesto todo bajo la autoridad de Cristo, a quien hizo cabeza de


todas las cosas para beneficio de la iglesia. Y la iglesia es el cuerpo de Cristo; él la
completa y la llena, y también es quien da plenitud a todas las cosas en todas
partes con su presencia” (Efe. 1:22, 23).

“En cambio, ustedes han llegado al monte Sion, a la ciudad del Dios
viviente, a la Jerusalén celestial, y a incontables miles de ángeles que se han
reunido llenos de gozo. Ustedes han llegado a la congregación de los primogénitos
de Dios, cuyos nombres están escritos en el cielo. Ustedes han llegado a Dios
mismo, quien es el juez sobre todas las cosas. Ustedes han llegado a los espíritus
de los justos, que están en el cielo y que ya han sido perfeccionados” (Heb. 12:22,
23).

32
“Este es el significado del misterio de las siete estrellas que viste en mi
mano derecha y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles
de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias” (Apoc. 1:20).

DECEPCIÓN

“Pasó el tiempo de expectativa, y Cristo no apareció para libertar a su


pueblo. Los que habían esperado a su Salvador con fe y amor sinceros
experimentaron un amargo chasco. Sin embargo, los designios de Dios se estaban
cumpliendo; Dios estaba probando los corazones de los que profesaban estar
esperando su aparición. Había muchos entre ellos que no habían sido movidos por
un motivo más elevado que el miedo. Su pro- fesión de fe no había mejorado sus
corazones ni su vida. Cuando el evento esperado no ocurrió, esas personas
declararon que no estaban chas- queadas; jamás habían creído que Cristo vendría.
Fueron de los primeros en ridiculizar el pesar de los verdaderos creyentes. “Pero
Jesús y todas las hues- tes celestiales contemplaron con amor y sim- patía a los
probados y fieles, aunque chas- queados. Si se hubiese podido descorrer el velo
que separa el mundo visible del invisible, se habría visto a los ángeles que se
acercaban a esas almas firmes y las protegían de los dardos de Satanás” (El
conflicto de los siglos, pp. 423, 424).

CUMPLIMIENTO DE LA PROFECÍA

“La profecía del mensaje del primer ángel, re- velada en la visión de
Apocalipsis 14, encontró su cumplimiento en el movimiento adventista de 1840 a
1844. Tanto en Europa como en América algunos hombres de fe y oración se
sintieron profundamente conmovidos cuando su atención se concentró en las
profecías y, al examinar el Registro Inspirado, descubrieron evidencias con-
vincentes de que el fin de todas las cosas estaba cerca. El Espíritu de Dios instó a
sus siervos a dar la advertencia. El mensaje del evangelio eterno se esparció por
todas partes: ‘Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha lle-
gado’ (Apoc. 14:7)” (La historia de la redención, p. 355).

FIRMES EN LA PRUEBA

“El mundo había estado observando con la esperanza de que, si el momento


pasaba y Cristo no venía, toda la estructura del adventismo se desmoronaría. Pero,
si bien es cierto que mu- chos abandonaron su fe bajo la fuerte presión de la
tentación, hubo algunos que permanecieron firmes. No podían descubrir ningún
error en su cálculo de los períodos proféticos. Sus opositores más capaces no
habían logrado que depusieran su actitud. A decir verdad, había habido una falla
en relación con el acontecimiento esperado, pero ni siquiera eso podía sacudir su
fe en la Palabra de Dios.

33
“El Señor no abandonó a su pueblo; su Espíritu siguió acompañando a los
que no negaron teme- rariamente la luz que habían recibido ni atacaron al
movimiento adventista” (La historia de la re- dención, pp. 372, 373).

APOYO DE LAS ESCRITURAS

“Aunque la mayor parte de los adventistas abandonó sus antiguos cálculos


de los perío- dos proféticos y, por lo tanto, negó la validez del movimiento que se
basaba en ellos, unos pocos no estuvieron dispuestos a renunciar a puntos de fe y
a una experiencia que tenían el apoyo de las Escrituras y del testimonio especial
del Espíritu de Dios. Creían que habían adoptado sanos principios de interpretación
en su estudio de las Escrituras, y que era su deber aferrarse firmemente a las
verdades que ya habían obteni- do y continuar en el mismo plan de investigación
bíblica. Con ferviente oración revisaron sus convicciones y estudiaron las Escrituras
para descubrir su error. Como no encontraron error alguno en su explicación de los
períodos proféticos, se decidieron a examinar más cuidadosamente el tema del
Santuario” (La historia de la redención, p. 375).

“Solo el método de Cristo será el que dará éxi- to para llegar a la gente. El
Salvador trataba con los hombres como quien deseaba hacerles bien. Les
mostraba simpatía, atendía sus necesidades y se ganaba su confianza. Entonces
les pedía: ‘Sígueme’ ” (El ministerio de curación, p. 102).

“Pero, no necesitamos ir a Nazaret, Capernaum o Betania para andar en las


pisadas de Jesús. Hallaremos sus huellas al lado del lecho del enfer- mo, en los
tugurios de los pobres, en las atesta- das callejuelas de la gran ciudad, y en todo
lugar donde haya corazones humanos que necesiten consuelo. Al hacer como
Jesús hizo cuando es- taba en la Tierra, andaremos en sus pisadas” (El Deseado
de todas las gentes, p. 595).

“[El] destino eterno quedará determinado por lo que hayan hecho o dejado
de hacer por él en la persona de los pobres y sufrientes” (El Deseado de todas las
gentes, p. 592).

Es Hora de Orar

Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial,


completando, con tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a
continuación:

 AGRADECIMIENTO Y ALABANZA

34
Padre que todo lo sabes, tu sabías lo que iba a ocu- rrir en 1844, y en medio
de esa prueba llamaste a tu última iglesia, con la misión de predicar un
mensaje urgente al mundo. Te agradezco porque…

 CONFESIÓN

Quiero estar entre los que aman y apresuran el glorioso retorno de Jesús,
y necesito que…

 ORANDO CON LA PALABRA

“Entonces me fue dicho: ‘Tienes que volver a pro- fetizar sobre


muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes’ ” (Apoc. 10:11, NTV).

Tienes que volver a profetizar


¡Te alabo, Señor, por la fidelidad de las profecías bíblicas y por el privilegio
de formar parte de su cumplimiento! Muchos pueblos, naciones,
lenguas y reyes.
¡Reaviva a tu iglesia con el poder del Espíritu Santo para que el evangelio
eterno llegue a todo el mundo y Jesús vuelva pronto!

 INTERCESIÓN

Ora por los líderes y los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo
Día en la División Sudamericana y por los motivos de oración de hoy.

 PEDIDOS PERSONALES

Abre el corazón a Dios como a un amigo.


Vigiemos y oremos.

35
“Luego otro ángel lo siguió por el cielo mientras gritaba: ‘Babilonia ha
caído –cayó esa gran ciudad– porque hizo que todas las naciones del mundo
bebieran el vino de su apasionada inmoralidad’.

“Después un tercer ángel los siguió mientras gritaba: ‘Todo el que adore a
la bestia y a su estatua o acepte su marca en la frente o en la mano tendrá que
beber el vino de la ira de Dios, que se ha servido sin diluir en la copa del furor de
Dios. Ellos serán atormentados con fuego y azufre ardiente en presencia de los
ángeles santos y del Cordero’ ” (Apoc. 14:8-10).

“Pues Dios ha mostrado su bondad, al ofrecer la salvación a toda la


humanidad. Esa bondad de Dios nos enseña a renunciar a la maldad y a los deseos
mundanos, y a llevar en el tiempo presente una vida de buen juicio, rectitud y
piedad” (Tito 2:11, 12).

“Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de
su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos
por la vida de su Hijo” (Rom. 5:10).

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“Y usará toda clase de maldad para engañar a los que van a la condenación,
porque no quisieron aceptar y amar la verdad para recibir la salvación. Por eso,
Dios deja que el error los engañe y que crean en la mentira, a fin de que sean
condenados todos los que no han querido creer en la verdad, sino que se
complacen en la maldad” (2 Tes. 2:10-12, DHH).

DESPERTAR

“Al predicar la doctrina de la Segunda Venida, Guillermo Miller y sus


asociados trabajaron con el único propósito de in- citar a los hombres a
que se preparasen para el Juicio. Habían procurado desper- tar a los que
hacían profesión de religión a la verdadera esperanza de la iglesia y a su
necesidad de una experiencia cristiana más profunda; también trabajaron
para despertar a los inconversos a su deber de arrepentirse y
convertirse a Dios inmediatamente” (El conflicto de los siglos, p. 425).

PROCLAMA MUNDIAL

“El mensaje del tercer ángel, la gran verdad probatoria para este
tiempo, ha de enseñarse en nuestras instituciones. Es designio de Dios que
por intermedio de ellas se dé esta amonestación especial, y rayos
brillantes de luz resplandecerán sobre el mundo. El tiempo es corto. Los
peligros de los últimos días están muy cerca, y debemos velar y orar,
estudiar y dar oído a las lecciones presentadas en el libro de Daniel y del
Apocalipsis” (La educación cristiana, p. 101).

MUNDANALIDAD Y APOSTASÍA

“El mensaje del primer ángel de Apocalipsis 14, que anuncia la


hora del Juicio de Dios y que exhorta a los hom- bres a que lo teman y
adoren, tenía por objetivo separar al profeso pueblo de Dios de las
influencias corruptoras del mundo y a despertarlos para que vean su
verdadero estado de mundanalidad y apostasía. Con este mensaje Dios
ha enviado a la iglesia una advertencia que, de ser aceptada, corregiría los
males que la tienen apartada de él” (El conflicto de los siglos, p. 429).

CORRUPCIÓN RELIGIOSA

“El mensaje de Apocalipsis 14, que anuncia la caída de Babilonia, debe


aplicarse a comunidades religiosas que un tiempo fueron puras y luego se han
corrompido. En vista de que este mensaje sigue a la advertencia del Juicio, debe
ser proclamado en los últimos días; por tanto, no puede referirse solo a la Iglesia
Romana, pues dicha iglesia está en condición caída des- de hace muchos siglos”
(El conflicto de los siglos, p. 433).

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¡ATENCIÓN!

“Las iglesias que no quisieron recibir el mensaje del primer ángel rechazaron
la luz del Cielo. El mensaje fue enviado misericordiosamente a fin de despertarlas
para que vieran su verdadera condición de mundanalidad y apostasía, y trataran
de prepararse para salir al encuentro del Señor. “El mensaje del primer ángel se
dio para separar a la iglesia de Cristo de la influencia corruptora del mundo. Pero
para la multitud, incluso de profesos cristianos, las ligaduras que los ataban a la
Tierra eran más fuertes que los atractivos celestiales. Decidieron escuchar la voz
de la sabiduría mundanal y rechazaron el mensaje de la verdad, que escudriña el
corazón.

“El Señor concede luz para que sea apreciada y obe- decida, no para que
sea despreciada y rechazada. La luz que él envía se transforma en tinieblas para
quienes la rechazan. Cuando el Espíritu de Dios no imprime más la verdad en los
corazones humanos, escucharla es superfluo y lo es también toda predicación” (La
historia de la redención, p. 363).

ENTRISTECER AL ESPÍRITU

“Puesto que la verdad ha sido menospreciada, se ha recibido el error y se lo


ha alentado. El amor por Dios y la fe en su Palabra se han enfriado. Las iglesias
contristaron al Espíritu de Dios, y en gran medida este se retiró de ellas” (La
historia de la redención, p. 365).

“¡Trabajad, oh trabajad, teniendo en vista la eternidad!” (Testimonios


selectos, t. 5, p. 162).

“Nadie piense que se halla en libertad para cru- zarse de brazos y no hacer
nada. El que alguien pueda salvarse en la indolencia y la inactividad es
completamente imposible. Pensad en lo que hizo Jesús durante su ministerio
terrenal. ¡Cuán fervorosos, cuán incansables eran sus esfuerzos! No permitió que
nada lo desviara de la obra que le fue encomendada. ¿Estamos siguiendo sus pa-
sos?” (Servicio cristiano, pp. 105, 106).

“En el Cielo no habrá ningún salvado con una corona sin estrellas. Si entran
allí, habrá algún alma en las cortes de gloria que ha entrado por intermedio de
ustedes” (Eventos de los últimos días, p. 286).

“En las mansiones de los bienaventurados no entrará nadie que no haya


manifestado amor a Cristo y que no haya hecho esfuerzo alguno por la salvación
de otras personas” (Testimonios para los ministros, p. 225).

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Es Hora de Orar

Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial, completando,


con tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a continuación:

 AGRADECIMIENTO Y ALABANZA

Padre eterno, ¡te alabo porque tu evangelio eterno dice que soy salvo por
la gracia de Jesús, a través de lo que él realizó en la Cruz por mí! Por ello,
te agradezco por…

 CONFESIÓN

En respuesta de amor y gratitud, quiero desapegarme de… y de todo aquello


que Satanás utiliza para que no pueda oír tu voz.

 ORANDO CON LA PALABRA:


“Teman a Dios […]. Denle gloria a él, porque ha lle- gado el tiempo en que
ocupe su lugar como juez. Adoren al que hizo los cielos, la tierra, el mar y todos
los manantiales de agua” (Apoc. 14:7).

Teman a Dios y denle gloria


Querido Padre, ¡gracias por el Espíritu Santo, que
hace posible vivir para tu gloria! Ha llegado el tiempo en
que ocupe su lugar como juez. A medida que se acerca
el fin de todas las cosas, ayúdame a permanecer fiel a ti, no
para ser salvo, sino porque ya fui salvado.

Adoren al Creador
Quiero adorarte con todo lo que tengo y soy, in- cluso guardando tu santo
sábado, memorial de la Creación y de la Redención.

 INTERCESIÓN

Ora por los motivos de oración de hoy, y por menos


medios y redes sociales y por más Biblia y oración.

 PEDIDOS PERSONALES

Abre el corazón a Dios como a un amigo.


Vigiemos y oremos.

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Observé mientras colocaban unos tronos en su lugar, y el Anciano se sentó
a juzgar. Su ropa era blanca como la nieve; su cabello se parecía a la lana más
pura. Se sentó sobre un trono ardiente con ruedas en llamas, y un río de fuego
brotaba de su presencia. Millones de ángeles le atendían; muchos millones se
pusieron de pie para servirle. Entonces comenzó la sesión del tribunal y se
abrieron los libros” (Dan. 7:9,10).

“Pues ha llegado el tiempo del juicio, y debe comenzar por la casa de Dios;
y si el juicio comienza con nosotros, ¿qué terrible destino les espera a los que
nunca obedecieron la Buena Noticia de Dios?” (1 Ped. 4:17).

“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. La tierra y el cielo


huyeron de su presencia, pero no encontraron ningún lugar donde esconderse. Vi
a los muertos, tanto grandes como pequeños, de pie delante del trono de Dios.
Los libros fueron abiertos, entre ellos, el libro de la vida. A los muertos se les juzgó
de acuerdo con las cosas que habían hecho, según lo que estaba escrito en los
libros” (Apoc. 20:11, 12).

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“Pero no se alegren de que los espíritus malignos los obedezcan; alégrense
porque sus nombres están escritos en el cielo” (Luc. 10:20).

ALEJAMIENTO DEL PECADO

“Los que vivan en la Tierra cuando cese la in- tercesión de Cristo en el


Santuario celestial de- berán estar firmes ante la mirada atenta de un Dios santo
sin un Mediador. Sus vestiduras debe- rán estar sin mácula; sus caracteres,
purificados de todo pecado por la sangre de la aspersión. Por medio de la gracia
de Dios y sus propios y diligentes esfuerzos, deberán ser vencedores en la lucha
contra el mal. Mientras prosigue el Juicio Investigador en el Cielo, mientras los
peca- dos de los creyentes arrepentidos son quitados del Santuario, debe haber
una obra especial de purificación, de eliminación del pecado, entre el pueblo de
Dios en la Tierra. Esta obra está pre- sentada con mayor claridad en los mensajes
de Apocalipsis 14” (El conflicto de los siglos, p. 478).

REGISTRO PRECISO

“La obra de cada persona pasa bajo la mirada de Dios y es registrada como
fiel o infiel. En los libros del Cielo, frente a cada nombre están ano- tados, con
terrible exactitud, toda mala palabra, todo acto egoísta, todo deber incumplido y
todo pecado secreto, junto con todo disimulo astu- to. Las admoniciones o
reconvenciones divinas despreciadas, los momentos malgastados, las
oportunidades no aprovechadas, la influencia ejercida para bien o para mal, con
sus abarca- dores resultados, todo fue anotado por el ángel registrador” (Cristo en
su Santuario, p. 129).

INVESTIGACIÓN DETALLADA

“A medida que los libros de registros se van abriendo en el Juicio, la vida de


todos los que ha- yan creído en Jesús pasan ante Dios para ser exa- minadas por
él. Empezando con los que vivieron primero en la Tierra, nuestro Abogado
presenta los casos de cada generación sucesiva y termina con los vivos. Cada
nombre es men- cionado, cada caso cuidadosamente investigado. Habrá nombres
que serán aceptados, y nombres rechazados. Cuando alguien tenga en los libros
de registros pecados de los cuales no se arrepintió y no fueron perdonados, su
nombre será borrado del Libro de la Vida y el registro de sus buenas obras será
borrado del Libro de Memoria de Dios” (Cristo en su Santuario, p. 129).

PURIFICACIÓN DEL ESPÍRITU

“No puedo avanzar para hacer la gran obra de Dios a menos que el Espíritu Sato
descanse en mi alma. ‘Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así
clama por ti, Dios, el alma mía’. El Día del Juicio está sobre nosotros. ¡Oh, lavemos

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las vestiduras de nuestro carácter y hagámoslas blancas en la sangre del Cordero!”
(Review and Herald, 21 de abril de 1891).

ADVERTENCIA FINAL

“Se aproxima el fin de todas las cosas. Dios ac- túa en cada mente que se
abre para recibir las impresiones de su Santo Espíritu. Está enviando mensajeros
con la misión de amonestar cada lugar. Dios está poniendo a prueba la devoción
de sus iglesias, y su dispo- sición a obedecer las indicaciones del Espíritu.
Aumentará el conocimiento. Se verá a los men- sajeros del Cielo que correrán de
aquí para allá, tratando por todos los medios posibles de advertir a la gente
respecto al juicio venidero, y de presen- tar las alegres nuevas de salvación por
medio de nuestro Señor Jesucristo. Se exaltará la norma de justicia” (Recibiréis
poder, p. 311).

“El secreto de nuestro éxito en la obra de Dios se hallará en el trabajo


armonioso de nuestro pueblo. Debe haber acción concentrada. Todo miembro del
cuerpo de Cristo debe desempeñar su parte en la causa de Dios, de acuerdo con la
capacidad que Dios le ha dado. Debemos avanzar juntos para vencer
obstrucciones y dificultades, hombro con hombro y corazón con corazón. Si los
cristianos actuaran de concierto, avanzando como un solo hombre, bajo la
dirección de un solo Poder, para la realización de un solo propósito, conmoverían
al mundo” (Servicio cristiano, pp. 95, 96).

Es Hora de Orar

Dedica estos momentos para hablar con tu Padre celestial, completando, con
tus palabras, el modelo de oración que se encuentra a continuación:

 AGRADECIMIENTO Y ALABANZA:
Querido Padre que estás en los cielos, ¡muchas gracias por estos diez
días de especial comunión contigo! Muchas gracias, pues en estos días…

 CONFESIÓN:
Quiero recibir y conocer a Cristo como mi Salvador personal todos los días,
hasta que él vuelva. Por eso, continúa transformando mi…

 ORANDO CON LA PALABRA:


“Vuélvete a tu Dios. Actúa con amor y justicia, y con-
fía siempre en él” (Ose. 12:6).

Vuélvete a tu Dios
Señor, ¡realiza el milagro de la conversión en mi vida

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por el poder de tu Espíritu!

Actúa con amor y justicia


En ti, Jesús, el amor y el juicio se armonizan. Habita
en mí para que pueda vivir según tu Palabra.

Confía siempre en Dios


Dame la perseverancia de los santos (Apoc. 14:12), para ser un testigo fiel
de que es feliz aquel que espera en el Señor, y de una viva declaración de
la bendita esperanza: “¡Ven, Señor Jesús!”

 INTERCESIÓN:
Ora por una iglesia preparada para la crisis final y el regreso de Jesús y por
los motivos de oración de hoy.

 PEDIDOS PERSONALES

Abre el corazón a Dios como a un amigo.


Vigiemos y oremos.

Primero Dios
El fin: Preparación para la victoria

Direcció n: Bruno Raso


Coordinació n general: Josanan Alves
Coordinació n editorial: Germá n Correa
Autora secció n oració n: Rosana Barros

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