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Adorno y Horkheimer

El documento analiza las ideas de Theodor Adorno y Max Horkheimer sobre la sociología como ciencia, trazando sus orígenes desde Platón y criticando la naturaleza científica que adoptó, alejándose de la filosofía y centrándose en la observación de lo existente.
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Adorno y Horkheimer

El documento analiza las ideas de Theodor Adorno y Max Horkheimer sobre la sociología como ciencia, trazando sus orígenes desde Platón y criticando la naturaleza científica que adoptó, alejándose de la filosofía y centrándose en la observación de lo existente.
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Reporte sobre La sociedad. Lecciones de sociología de Theodor Adorno y Max Horkheimer.

Por Gustavo F. Pérezblanco

Theodor Adorno y Max Horkheimer, exponentes destacados de la escuela de Fráncfort y de


la teoría crítica, ambos lósofos escribieron también sobre sociología, dando como resultado una
fresca perspectiva en este texto. Plantean al principio de este, un análisis del origen de la
sociología como ciencia, trazando sus orígenes desde Platón en La República, basado en la
búsqueda de una sociedad justa, junto con críticas contra la sociedad de entonces e ideas de las
futuras sociedades. Es por estos antecedentes que Adorno y Horkheimer a rman que “la novedad
de la sociolog a no se encuentra en su objeto”.1 Platón haciendo uso de la metafísica teorizaba la
sociedad, “el ordenamiento de la Sociedad re eja el del mundo inteligible”,2 esto mediante la
educación de la sociedad, creando así una sociedad donde los hombres practicaran el bien.
Las ideas y la sociedad comparten un vínculo dialéctico, esto tangible en “la sustituci n de
las categor as est ticas del ser, como criterios ideales de la sociedad, por categor as del devenir”,3
esto es el punto al que la sociedad llegará a ser o aspira a ser, ya que la sociedad y su desarrollo
son fundamentalmente in uenciados por la losofía. La losofía de la historia, agregan los
autores, es la que ofrece las construcciones teóricas de la sociedad ideal a partir de Comte y su
sociedad utópica, cuya política se basa en las aportaciones de la historia a su dirección general.
Es también con la sociología positivista comtiana que esta toma un carácter de ciencia, pues al
igual que las ciencias naturales, requiere de comprobación de sus postulados.
Una aclaración fundamental hacen Adorno y Horkheimer: la sociología desde Comte en
adelante es fundamentalmente distinta a la losofía de la sociedad de Platón o Aristóteles, “m s
aun, en lo relativo a su concepci n y m todo”.4 En la losofía de la sociedad, esta se relacionaba
con un ideal de los principios absolutos del ser, mientras que la sociología como ciencia, se basa
en la comprobación de los vínculos causales, la interacción entre hechos sociales y los
componentes de la sociedad. El método de la sociología adoptó una naturaleza cienti cista,
convirtiéndose el método de observación y comprobación en el n fundamental de la sociología,

1Theodor Adorno y Max Horkheimer, “La idea de la sociología” en La sociedad. Lecciones de sociología.
Buenos Aires, Editorial Proteo, 1969, p. 10.
2 Ibid., p. 11.
3 Ibid., p. 12.
4 Ibid., p. 16.



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“El impulso de la posible transformaci n del ser por obra del deber ser, propio de la losof a,
dejaba paso al sobrio celo del que acepta el ser como deber ser”.5 Esto por la naturaleza
cienti cista de la sociología, que se encontraba en lo que es. La observación social de lo
existente in uye en esta aceptación del ser, el atenerse a los datos da esta relación inseparable
con la realidad de lo existente tal como es, bueno o malo.
Se cita una atrevida declaración de Robert Lynd quien asegura que las ciencias sociales se
han sumido en el fetichismo del conocimiento, en la autosatisfacción académica, según Lynd “Se
ha olvidado el compromiso tico de ayudar a los hombres en la soluci n de sus problemas m s
importantes”.6 Si bien es cierto que la parte práctica de la sociología se ve atenuada ante la
metodología teórica y el academicismo, también es elemental tener en cuenta que la sociología
es parte de la cultura de la humanidad. “El ideal es el de la exactitud cient ca como tal, sin
relaci n con la pertinencia del objeto exactamente conocido”.7 La sociedad parece entonces, una
suma de “regiones”, el Estado, los grupos, las clases sociales, las organizaciones, etcétera, una
sociología así, establecen los autores, sería una “sociología sin sociedad”. Una preocupación
expresada por Adorno y Horkheimer es la división y aislamiento de la teoría sociológica dentro
de su cienti cismo de las demás ciencias sociales, “la oposici n entre la pura teor a de las formas
de relaciones entre los hombres y la din mica de la historia nos deja entre las manos, al nal, un
molde vac o en el cual se ha perdido la consistencia de lo que es ‘social’”.8 No existe la
“sociología pura”, a rman, las ciencias sociales guardan una relación inseparable.
Adorno y Horkheimer refuerzan la característica de la individualidad del sujeto, aún
cuando conforman un agrupamiento social, aún cuando se comportan dentro de las masas, pues
nunca se despojan de su individualidad por sus determinaciones psicológicas propias.
Finalmente los dos lósofos cierran el capítulo con un pronóstico del futuro de la
sociología y la ciencia social, "la ciencia puede ser algo m s que simple duplicaci n de lo real en
el pensamiento, s lo si est impregnada del esp ritu de la cr tica”.9 La realidad va mucho más
allá de una repetición, implica interpretación, crítica no como subjetiva, sino confrontación de la
cosa con su concepto.

5 Ibid., p. 17.
6 Ibid., p. 18.
7 Ibid., p. 19.
8 Ibid., p. 20.
9 Ibid., p. 22.

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