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Terrorismo de Estado en Argentina

El documento describe el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 en Argentina y el establecimiento de la última dictadura militar. La Junta Militar, liderada por Videla, Massera y Agosti, asumió el control total del estado y buscó implementar una feroz represión para disciplinar a la sociedad y eliminar cualquier oposición a su proyecto de "reorganización nacional" del país.

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Terrorismo de Estado en Argentina

El documento describe el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 en Argentina y el establecimiento de la última dictadura militar. La Junta Militar, liderada por Videla, Massera y Agosti, asumió el control total del estado y buscó implementar una feroz represión para disciplinar a la sociedad y eliminar cualquier oposición a su proyecto de "reorganización nacional" del país.

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gobierno de facto, constituido como Junta Militar, estaba formado por los

LA ÚLTIMA DICTADURA
comandantes de las tres armas: el general Jorge Rafael Videla (Ejército), el
almirante Emilio Eduardo Massera (Marina) y el brigadier Orlando Ramón
Agosti (Aeronáutica).
¿Qué pasó durante la última dictadura? ¿Por qué se denomina “terrorismo de
Estado” a ese momento histórico? ¿Qué sucedió el 24 de marzo? ¿Qué secto- La Junta Militar se impuso como la máxima autoridad del Estado, atribu-
res sociales apoyaron el golpe de estado? ¿Qué se propuso destruir la dicta- yéndose la capacidad de fijar las directivas del gobierno, designar y reem-
dura? ¿Cuál fue la reacción social ante el golpe? ¿Cuáles fueron las políticas plazar a la Presidenta y a todos los otros funcionarios.
económicas de la dictadura? Estas son algunas de las preguntas que busca
responder este cuadernillo a través de información, testimonios, fuentes e La madrugada del 24, la Junta Militar difundió un comunicado en todo el
imágenes. Recursos variados para acercarnos a un tema complejo y doloro- país en el que afirmaba que asumía la conducción del Estado como parte
so, que provocó una herida social que aún permanece abierta. de «una decisión por la Patria», «en cumplimiento de una obligación irre-
nunciable», buscando la «recuperación del ser nacional» y convocando al
conjunto de la ciudadanía a ser parte de esta nueva etapa en la que había
«un puesto de lucha para cada ciudadano».

Las tres armas se repartieron para cada una el 33% del control de las
distintas jurisdicciones e instituciones estatales (gobernaciones de provin-
cias, intendencias municipales, ministerios, canales de TV y radios). El país
fue dividido en Zonas, Subzonas y Áreas que coincidían con los comandos
del Cuerpo del Ejército. De esta forma se organizó la tarea represiva sobre
lo que la dictadura llamó el «accionar subversivo».

Gran parte de la sociedad recibió el golpe de Estado en forma pasiva,


otros lo apoyaron decididamente y algunos sectores lo resistieron.

La dictadura buscó implementar una feroz represión para disciplinar a


la sociedad en un contexto caracterizado por la creciente organización y
Madrugada del 24 de marzo de 1976, Plaza de Mayo, Buenos Aires.
Héctor Osvaldo Vázquez.
movilización social, cultural y política. Como su propio nombre lo indica, el
Proceso de Reorganización Nacional buscaba rediseñar la sociedad en su
conjunto, transformarla en el plano político, económico, social y cultural. La
«El objetivo del proceso de Reorganización Nacional es realizar dictadura se propuso así eliminar cualquier oposición a su proyecto refun-
un escarmiento histórico. En la Argentina deberán morir todas las dacional, aniquilar toda acción que intentara disputar el poder.
personas que sean necesarias para terminar con la subversión»
(Jorge Rafael Videla, palabras dichas en Washington y reproducidas ¿Sabías que bajo el término “subversivo” se
por Crónica el 9 de septiembre de 1977). englobaba a todos aquellos que se organizaban,
participaban en un sindicato, militaban en políti-
El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas protagonizaron en la Ar- ca, decían lo que pensaban, cultivaban el arte…?
gentina un nuevo golpe de Estado. Interrumpieron el mandato constitucio- ¿Sabías que la dictadura utilizaba esta palabra
nal de la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón, quien ha- para denominar a todas aquellas personas que
bía asumido en 1974 después del fallecimiento de Juan Domingo Perón. El se oponían al terrorismo de Estado?

3 4
les, administrativos y empresariales; políticas, métodos, hábitos y «hasta la
misma mentalidad», según escribió Martínez de Hoz en las «Bases para una
Argentina moderna: 1976-80».

¿Sabías que el mismo día del golpe, el miércoles


24 de marzo, la Junta tomó las siguientes medidas:
- Instaló el Estado de sitio;
- Consideró objetivos militares a todos los luga-
res de trabajo y producción;
- Removió los poderes ejecutivos y legislativos,
nacionales y provinciales;
- Cesó en sus funciones a todas las autoridades
federales y provinciales como así también a las
29 de mayo de 1969. El dirigente sindical Agustín Tosco al frente de municipales y las Cortes de Justicia nacionales
las movilizaciones del Cordobazo. AGN.
y provinciales;
- Declaró en comisión a todos los jueces; suspen-
dió la actividad de los partidos políticos; intervino
los sindicatos y las confederaciones obreras y
¿QUÉ SE PROPUSO DESTRUIR LA DICTADURA? empresarias;
- Prohibió el derecho de huelga; anuló las con-
Tanto los jefes militares, como los grupos económicos y otros civiles que venciones colectivas de trabajo;
apoyaron la dictadura de 1976, relacionaban el origen de los conflictos so- - Instaló la pena de muerte para delitos de orden
ciales y la inestabilidad política en Argentina con el desarrollo de la indus- público e impuso una férrea censura de prensa.
trialización. Afirmaban que ese modelo estaba sostenido artificialmente por
la intervención del Estado, lo que motivaba un exagerado crecimiento del ¿Saben por qué es feriado el 24 de marzo? ¿Qué
aparato estatal y el fortalecimiento de un movimiento obrero capaz de de- se recuerda en esa fecha? ¿Desde cuándo es fe-
fender sus derechos. PARA riado y porqué? ¿Por qué se lo denomina “el día
REFLEXIONAR de la memoria por la verdad y la justicia”?
En la Conferencia Monetaria Internacional de México, realizada en mayo
de 1977, el Ministro de Economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de
Hoz, dijo que el cambio de gobierno constituía «la transformación de la es-
tructura política y económica-social que el país tuvo durante casi 30 años».
Es decir, la transformación del modelo industrializador, que desde la década
del cuarenta generó empleo, permitió el desarrollo del mercado interno y dio
un nuevo protagonismo al movimiento obrero organizado.

Desde esa perspectiva, para sentar las bases del nuevo modelo «era
necesario modificar las estructuras de la economía argentina». El cambio
propuesto era muy profundo. No bastaba con un simple proceso de orde-
namiento, sino que había que transformar normas y marcos instituciona-

5 6
EL TERRORISMO DE ESTADO

Ex Centro Clandestino de Detención, La Calamita, Ex Centro Clandestino de Detención La Perla,


Rosario. Archivo de la Memoria, Rosario. Córdoba, CONADEP.

Entre 1930 y 1983 la Argentina sufrió seis golpes de Estado. Sin embargo,
la expresión «terrorismo de Estado» sólo se utiliza para hacer referencia al
último de ellos.

La violencia política ilegal ejercida desde el Estado contra todo aquel que
fuera considerado una amenaza o desafiara al poder fue una característica
repetida en la historia argentina. Hay muchos ejemplos de esto: la represión
contra los obreros en huelga en la Semana Trágica (1919) y en las huelgas
de la Patagonia (1921); los fusilamientos de José León Suárez relatados por
Ex Centro Clandestino de Detención, Rosario. Rodolfo Walsh en su libro Operación Masacre (1956); la Noche de los Basto-
Darío Ares, Archivo de la Memoria, Rosario. nes Largos durante la dictadura de Juan Carlos Onganía (1966) y la Masacre
de Trelew (1972), entre tantos otros.

«Aniquilar a los delincuentes subversivos donde se encuentren Estos episodios pueden considerarse antecedentes de la violencia políti-
(...) Cuando las Fuerzas Armadas entran en operaciones no deben ca ejercida desde el Estado contra sus «enemigos» (aún cuando los prime-
interrumpir el combate ni aceptar rendición. También se podrá operar ros, la Semana Trágica y las huelgas patagónicas, acontecieron en el marco
en forma semiindependiente y aun independiente, como fuerza de un Estado democrático).
de tareas (...) Como las acciones estarán a cargo de las menores
fracciones, las órdenes deben aclarar, por ejemplo, si se detiene a Sin embargo, este Proceso de Reorganización Nacional que se propuso la
todos o a algunos, si en caso de resistencia pasiva se los aniquila o última dictadura, implicó un «salto cualitativo» en la represión y el ejercicio
se los detiene (...) Las operaciones serán ejecutadas por personal de la violencia política: el uso y la diseminación del terror como forma de
militar, encuadrado o no, en forma abierta o encubierta (...) Elementos disciplinar a toda la sociedad.
a llevar: capuchones o vendas para el transporte de detenidos a fin
de que los cabecillas detenidos no puedan ser reconocidos y no se
sepa a dónde son conducidos (...) Los tiradores especiales podrán ser
empleados para batir cabecillas de turbas o muchedumbres (...) La ¿Sabías que en la Argentina funcionaron más
evacuación de los detenidos se producirá con la mayor rapidez, previa de 500 centros clandestinos de detención que
separación por grupos: jefes, hombres, mujeres y niños». funcionaron en sedes policiales y unidades mi-
(Directiva secreta firmada por el jefe del Estado Mayor General del Ejérci- litares, pero también en escuelas, hospitales y
to, Gral. Roberto Viola, el 17 de diciembre de 1976, citado en Marcos fábricas?
Novaro y Vicente Palermo, La dictadura militar 1976/1983. Del golpe de
Estado a la restauración democrática, Buenos Aires, Paidós, 2003)

7 8
LOS DESAPARECIDOS
¿CUÁLES FUERON LAS PRINCIPALES
En 1979, en una entrevista periodística, el dictador Jorge Rafael Videla dijo CARACTERÍSTICAS DEL TERRORISMO DE ESTADO?
una frase que con el tiempo se volvió tristemente célebre: «Le diré que fren-
te al desaparecido en tanto este como tal, es una incógnita, mientras sea A partir de lo explicado, podemos decir que las características del
desaparecido no puede tener tratamiento especial, porque no tiene entidad. terrorismo de Estado pueden sintetizarse en seis puntos centrales:
No está muerto ni vivo… Está desaparecido».
1. La violencia y el terror se utilizaron para la eliminación de los
La palabra «desaparecido», tanto en Argentina como en el exterior, se adversarios políticos y para causar miedo en la población. Miles de
asocia directamente con la dictadura de 1976, ya que lo que distinguió a personas fueron encarceladas y otras tantas fueron perseguidas,
esta dictadura fue algo que ninguno de los regímenes previos practicó: la censuradas, vigiladas, exiliadas, prohibidas.
desaparición sistemática de personas. 2. El terror se utilizó de forma regular y sistemática.
3. El terror se ejerció de manera clandestina.
Otras dictaduras de Latinoamérica y el mundo también secuestraron, tor- 4. El terrorismo de Estado deshumanizó al «enemigo político», le sus-
turaron y asesinaron por razones políticas, pero no todas ellas produjeron trajo su dignidad personal y lo identificó con alguna forma del mal. Una
un dispositivo como la desaparición de personas. Lo específico del terro- característica distintiva del Estado terrorista fue la desaparición siste-
rismo estatal argentino residió en que la secuencia sistematizada que con- mática de personas. El Estado terrorista no se limitó a eliminar física-
sistía en secuestrar-torturar-asesinar descansaba sobre una matriz cuya mente a su enemigo político sino que, a la vez, pretendió sustraerle todo
finalidad era la sustracción de la identidad de la víctima. Como la identidad rasgo de humanidad, adueñándose de la vida de las víctimas y borrando
de una persona es lo que define su humanidad, se puede afirmar que la con- todos los signos que dieran cuenta de su paso por el mundo: su nombre,
secuencia radical que tuvo el terrorismo de Estado a través de los centros su historia y hasta su propia muerte.
clandestinos de detención fue la sustracción de la identidad de los deteni- 5. La última dictadura dispuso de los complejos mecanismos del Es-
dos, es decir, de aquello que los definía como humanos. tado moderno para ocasionar asesinatos masivos, por eso esto fueron
de mayor alcance que los cometidos por los Estados durante el siglo XIX.
Los captores no sólo se apropiaban de la decisión de acabar con la vida 6. El Estado terrorista resquebrajó los vínculos sociales y fomentó
de los cautivos sino que, al privarlos de la posibilidad del entierro, los esta- el individualismo. Ser joven, obrero, estudiante o estar agremiado o
ban privando de la posibilidad de inscribir la muerte dentro de una historia pertenecer a un grupo eran actividades «sospechosas» .
más global que incluyera la historia misma de la persona asesinada, la de
sus familiares y la de la comunidad a la que pertenecía. Por esta última
razón, podemos decir que la figura del desaparecido encierra la pretensión
más radical de la última dictadura: adueñarse de la vida de las personas a ¿Sabías que durante la dictadura, las Fuerzas
partir de la sustracción de sus muertes. Armadas se apropiaron de un número aproxi-
mado de 500 hijos e hijas de las personas que
detenían y desaparecían, a quienes les negaron
su derecho a la identidad?
¿Sabías que al día de hoy, gracias a la lucha de
organismos de derechos humanos como las
La agrupación Hijos denunciaba a los represores a Abuelas de Plaza de Mayo fueron recuperados
través de la práctica conocida como “escrache”. En
la actualidad, ya derogadas las leyes del perdón, la
más de 100 de aquellos hijos e hijas?
justicia se encarga de enjuiciar a los responsables del
terrorismo de Estado.
Brenda Maier.

9 10
LOS JUICIOS POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD LA VIOLENCIA DE MERCADO
Hasta el mes de julio de 2012, según la Unidad Fiscal de Coordinación
y Seguimiento de las causas por violaciones a los Derechos Humanos
cometidas durante el terrorismo de Estado, se registran un total de
923 personas procesadas (personas respecto de las cuales se dic-
taron autos de procesamiento). Es importante destacar que de es-
tas 923 personas procesadas, 519 ya cuentan con una o más causas
elevadas a juicio y otras 132 tienen alguna causa en la que la fiscalía
solicitó la elevación a juicio. De este modo, más de la mitad (651) de
los 923 procesados actuales, ya tiene alguna causa en etapa de juicio
o cuenta con requerimiento fiscal de elevación a juicio. A su vez, esta
Unidad Fiscal ha realizado un relevamiento de todos los condenados
en las causas bajo análisis obteniendo como resultado la cifra de 299
condenados en causas por delitos de lesa humanidad desde el regre-
so de la democracia hasta la fecha. Hasta el año 2008 había 70 perso-
nas condenadas, al finalizar el año 2009 ese número aumentó a 100,
a fines de 2010 a 199, mientras que para el 2011 se condenó a 267.

Los grupos económicos, como la Sociedad Rural Argen-


tina o las empresas financieras, brindaban su apoyo a la
dictadura de forma explícita.
A pesar del terror que ejercía el Estado, la vida
cotidiana seguía transcurriendo. Muchas perso-
PARA nas se casaban, tenían hijos, iban a la escuela y
REFLEXIONAR trabajaban a pesar de la existencia de los cen- «Con esta política buscamos debilitar el enorme poder sindical
tros clandestinos de detención y las desapari- que era uno de los grandes problemas del país. La Argentina
ciones de personas ¿Cómo imaginan que eran tenía un poder sindical demasiado fuerte, frente al cual era im-
aquellos días? ¿Cómo era posible que conviviera posible el florecimiento de cualquier partido político, porque todo
el terror con el día a día? el poder lo tenían ellos (…) Hemos debilitado el poder sindical y
esta es la base para cualquier salida política en la Argentina».
El ejercicio de la memoria es fundamental para (Juan Alemann, Secretario de Hacienda, citado en Martin
la transmisión de lo sucedido durante el perío- Andersen, Dossier Secreto, Planeta, 1993)
PARA do del terrorismo de Estado. ¿Cómo contarían a
REFLEXIONAR otros jóvenes lo que sucedió durante la última El diagnóstico realizado por las FF.AA. y por los sectores económicos
dictadura? que apoyaron el golpe de Estado consideraba que la inestabilidad política
y el origen de los conflictos sociales en la Argentina obedecían al interven-
cionismo estatal producido por el proceso de sustitución de importaciones,
realizado desde la década del treinta en adelante, y al consiguiente protago-
nismo y fortalecimiento de un movimiento obrero organizado.

11 12
nueva estructura normativa; y conformar un sujeto a la medida del orden
socioeconómico que se deseaba instaurar, poniendo el acento en el indivi-
duo como responsable final y único de su destino: el «hombre del mercado».
El objetivo de las FF.AA. de disciplinar social y políticamente a la sociedad
en general, y a la clase trabajadora en particular, se concretó, por un lado,
suprimiendo las condiciones económicas que convertían a ésta en un actor
social clave. Y, por el otro, volcando sobre la clase obrera todo el peso de la
represión política, apuntando a sus integrantes más activos y a las organi-
zaciones sindicales, sobre todo las más contestatarias.

CUADRO POR EDAD DE LOS DESAPARECIDOS” Y “DISTRIBUCIÓN DE LOS


DESAPARECIDOS POR PROFESIÓN Y OCUPACIÓN

Años % Profesión /
Ocupación
%
0a5 0.82
6 a 10 0.25 Obreros 30.2
11 a 15 0.58 Estudiantes 21
16 a 20 10.61
Empleados 17.9
21 a 25 32.62
Los medios masivos de comunicación formaron parte de la Profesionales 10.7
trama del terrorismo de Estado. 26 a 30 25.90
31 a 35 12.26 Docentes 5.7

36 a 40 3.76 Autónomos y
5
Desde esa perspectiva, lo que se requería era una transformación profun- varios
41 a 45 3.40
da de la estructura política y económica-social que el país tuvo durante casi Amas de casa 3.8
40 años. La intervención del Estado en la economía –que era descalificada 51 a 55 1.84 Conscriptos y
como «paternalista», «populista», «proteccionista»– la fuerte sindicaliza- 56 a 60 1.17 personal de
2.5
Fuerzas de
ción y una política de equidad distributiva (experiencia histórica encarnada 61 a 65 0.75 Seguridad
por el peronismo) debían ser reemplazados por el «mercado». Este, a partir 66 a 70 0.41 Periodistas 1.6
de la libre competencia y de acuerdo con la eficiencia de cada uno en el «li-
Más de 70 0.25 Actores /Artistas 1.3
bre juego de la oferta y la demanda», era considerado el instrumento más
eficaz para la asignación de recursos y la satisfacción de necesidades. Total 100.00 Religiosos 0.3

Es decir, en consonancia con la política impulsada para los países del CUADRO POR EDAD DISTRIBUCIÓN DE LOS
Tercer Mundo por los Estado Unidos, se promovía menos Estado y más mer- DE LOS DESAPARECIDOS DESAPARECIDOS POR PROFESIÓN
cado. Esa resocialización, ese «cambio de mentalidad» al que aludía el Mi- U OCUPACIÓN
nistro de Economía Martínez de Hoz apuntó a sustituir el sistema de valores, FUENTE: Nunca Más.
normas y orientaciones internalizadas durante la vigencia del Estado inter- Informe de la CONADEP. Eudeba, 1984. FUENTE: Nunca Más.
vencionista; obtener conformidad por parte de la población en relación a la Informe de la CONADEP. Eudeba, 1984.

13 14
El entonces Presidente Néstor Kirchner bajando los cuadros de los
genocidas Videla y Bignone del Colegio Militar. Un gesto simbólico
que reafirmó la política de derechos humanos. AGN.

La profunda transformación de la estructura económica implicó la desarticu- fuentes


lación y liquidación de la pequeña y mediana industria en favor de los sectores
exportadores agropecuarios e industriales nucleados en torno a los grandes
grupos económicos y, especialmente, a los sectores financiero-especulativos.
El país pasó de un esquema centrado en la industrialización destinada,
principalmente, al mercado interno hacia otro que, en un contexto de cre-
ciente endeudamiento, privilegió la valorización financiera del capital y la
transferencia de recursos al exterior.

VOCES Y TESTIMONIOS
¿Sabías que entre 1975 y 1983, la deuda externa
-pública y privada- pasó de 8 mil millones de dó-
lares a poco más de 45 mil millones de dólares? Para investigar, narrar y conocer la historia contamos con
¿Sabías que muchos medios de comunicación y lo que los historiadores llaman “fuentes”. Documentos,
grandes grupos empresarios apoyaron explícita- testimonios e imágenes, entre otras cosas, que permiten
mente el accionar de la última dictadura, razón por conocer qué sucedió de “primera mano” para poder des-
la cual se habla de una dictadura cívico-militar? pués analizar y reflexionar al respecto. En estas páginas
ofrecemos algunas fuentes en su forma testimonial.
¿Saben quiénes fueron los desaparecidos? ¿Por
qué creen que la mayoría de ellos eran obreros
PARA y jóvenes?
REFLEXIONAR

15 16
1. ¿QUÉ RECUERDA DEL 24 DE MARZO DE 1976?

En este cuadernillo se cuenta qué sucedió el 24 de marzo de 1976. Para


completar el relato, reproducimos dos testimonios ficcionalizados de
mujeres «comunes y corrientes» que recuerdan lo sucedido aquel día:
memorias que permiten visualizar cómo el discurso del terrorismo de
Estado se internalizaba en clave de «normalidad». Las protagonistas
detallan qué estaban haciendo el día del golpe y qué sensaciones les
provocó el hecho.

«24 de marzo de 1976, Córdoba, cinco de la mañana. Se despertó violen-


tamente con los disparos reventándole en el oído y saltó de la cama. A los
tropezones buscó la correa de la persiana y muy despacio, tratando de no
hacer ni un ruido, tiró de ella hasta que quedaron las hendijas descubiertas.
En la vereda de enfrente, justo en la casa del muchacho que trabajaba en la
metalúrgica, había estacionado un Ford Falcon de color verde. Tres hombres
de civil gritaban que eran de la policía mientras tiraban tiros al aire y le
ordenaban al joven que se entregara. Golpeaban a la puerta y amenazaban
con derribarla. Hasta que gritaron que era la última advertencia. Luego de Imagen de las Madres de Plaza de Mayo alrededor de la Pirámide de Mayo, 1981.
Archivo Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas.
unos segundos, dispararon contra la puerta, se lanzaron corriendo sobre
ella y la echaron abajo.
tas que buscaban desestabilizar al gobierno y los de la Triple A, que eran
Elena se tapó la boca como queriendo detener el espanto. Estuvo a pun- realmente nefastos, ya estaba declarada. Y si no intervenía el Ejército iba a
to de dar vuelta la cara para no ver. Pero no lo hizo. Entonces vio cómo lo haber una guerra civil.
sacaban esposado, cómo lo escupían, golpeaban y maltrataban, mientras “Esta decisión persigue el propósito de terminar con el desgobierno, la
caminaban hacia el auto. Después lo metieron a patadas en el Falcon y se corrupción y el fagelo subversivo, y sólo está dirigida contra quienes han
lo llevaron. Ella se quedó con la mirada fija en la casa del muchacho de delinquido o cometido abusos de poder”.
enfrente. Las imágenes se repitieron una y otra vez en su cabeza, durante
varios minutos. Y ahí estaba, de pie detrás del ventanal, con la sensación de Le pareció que estaba bien, porque la violencia no llevaba a ningún lado
que debía tener alguna reacción, pero sin poder hacerlo. Conmocionada, ho- y matando no se ganaba nada. Sin embargo, también pensó que lo que aca-
rrorizada, consternada. Buscó el reloj. Eran las cinco de la mañana. Faltaban baba de ver no había sido menos violento; que el muchacho de enfrente
dos horas para que tuviera que abrir el almacén, pero ni se lo ocurrió pensar tal vez era un subversivo y que por eso se lo podían haber llevado, pero, la
en volver a dormir. Fue hasta la cocina, puso el agua para el café, encendió la verdad, ésa no era, tampoco, la forma. No podía dejar de preguntarse, entre
radio y escuchó: “Las Fuerzas Armadas, en cumplimiento de una obligación sorbo y sorbo de café, qué estaría pasando con él. Si su familia ya se habría
irrenunciable, han asumido la conducción del Estado. Una obligación que enterado, si la esposa estaría en la casa o no, si también se la llevarían, si ya
surge de serenas meditaciones sobre las consecuencias irreparables que se la habrían llevado.
podría tener sobre el destino de la Nación una actitud distinta a la adoptada”.
Pensó que bueno, que lo de Isabel Perón no podía terminar de otra forma. Aún al abrir el almacén seguía haciéndose esas preguntas. Era la primera
Se había dejado manejar como un títere y había perdido poder. Y siempre vez que veía algo así y sentía que acababa de vivir una tragedia. No podía
que eso pasaba, asumían el gobierno los militares. No veía qué otra cosa concentrarse en su trabajo y seguir como si nada. Algo se le había instalado
se podía hacer. Porque la guerra entre los dos bandos, entre los extremis- en el pecho y aquellas imágenes no dejaban de darle vueltas en la cabeza.

17 18
La angustia tenía un peso que la doblaba. Elena ni siquiera conocía al mu- Al escucharlo, notó que se encontraba paralizada, que acababa de sumer-
chacho de enfrente. Sólo de “hola” y “chau”. Hacía poco que él vivía ahí y ella girse en el pavor de sólo recordar algunas de aquellas situaciones vividas en
sólo sabía que trabaja en la Fiat o en la Renault, y que era recién casado. el Liceo. Entonces se convenció de que era necesario volver a la normalidad,
Ella no lo conocía. Pero lo vio. Y el miedo se le quedó instalado». que el orden retornara al colegio, la calle y el trabajo. Pensó que el caos y la
violencia ya eran insoportables, que ya era demasiado tiempo de vivir en ese
«La Plata, nueve de la mañana. Con su taza de té, se sentó a la mesa clima de temor y confusión. Y antes de abrir el diario, volvió a detenerse en
y tomó el diario: “LAS FUERZAS ARMADAS ASUMEN EL PODER; DETÚVOSE aquel titular y se sintió aliviada».
A LA PRESIDENTE”. Bueno, pensó, ¿esto para qué lado saldrá? Y se quedó
mirando la tapa del diario La Nación. Más abajo, sobre el final de la página, (Mariana Caviglia, Vivir a oscuras, escenas cotidianas durante la Dic-
decía: “En La Plata la acción terrorista fue dominada. En los enfrentamientos tadura, Aguilar, Buenos Aires, 2006.)
habrían muerto 14 extremistas”. Al leer la noticia, se preguntó si las cosas
podrían llegar a ser peores que lo que se estaba viviendo hasta el momen-
to. Diana había egresado del liceo Víctor Mercante en 1974 y la experiencia 2. DIÁLOGO ENTRE JACOBO TIMERMAN Y EL REPRESOR
vivida en ese colegio la había marcado a fuego. Recordó el violento accionar RAMÓN CAMPS
de esas dos facciones enfrentadas a muerte, la de la Concentración Nacional
Universitaria (CNU), con toda la gente de ultraderecha, y la que conformaban El periodista y empresario Jacobo Timerman fue secuestrado en abril de
los Montoneros, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y todas las or- 1977. Fue torturado en un centro clandestino de detención y liberado,
ganizaciones de izquierda. Recordó la impotencia que le provocaba sentirse luego de 30 meses de reclusión, gracias a los fuertes reclamos interna-
parte de una suerte de rebaño disputado por ambas. Volvió a ver cómo se cionales. Una vez en libertad, escribió sobre su experiencia. Aquí citamos
trastocaba el sentido de la enseñanza y vio también las aulas desbordadas. un fragmento de uno de esos libros, donde se reproduce el diálogo que
Los preceptores armados por los pasillos y ellos, los alumnos, sobre todo mantuvo en cautiverio con uno de sus torturadores.
los que pertenecían a los años inferiores, como ella, arriados por otros estu-
diantes mayores hacia todo tipo de asambleas y manifestaciones. «CAMPS: Si exterminamos a todos, habría miedo por varias generaciones.

Le vino a la memoria aquel día en que una alumna de sexto año la agarró TIMERMAN: ¿Qué quiere decir todos?
de los pelos porque no quería participar de una asamblea. Y en especial, aque-
lla oportunidad en la que los reunieron a todos en el salón de actos. Mientras CAMPS: Todos… unos 20.000. Y además sus familiares. Hay que borrarlos a
esperaban el comienzo de algún acto, el salón fue copado por un grupo de ellos y a quienes puedan llegar a acordarse de sus nombres.
gente del ERP encapuchada. Portaban armas largas y, luego de cerrar todas
las salidas y todos los accesos, comenzaron a estampar con aerosol, en las TIMERMAN: ¿Y por qué cree que el Papa no protestará ante esta represión?
paredes, sus proclamas. Y en esa situación, cuando la dominaba la aterradora Ya lo están haciendo muchos gobernantes mundiales, líderes políticos, diri-
sensación de que en cualquier instante lo peor podía suceder, la directora se gentes gremiales, científicos...
paró frente a su público estudiantil y comenzó un discurso. Diana no pudo
registrar ni una palabra. El pánico que le había causado aquella puesta en CAMPS: No quedará vestigio ni testimonio.
escena, sumado al que le provocó pensar que había sido la propia directora la
que había montado esa emboscada, le impidió escucharla. TIMERMAN: Es lo que intentó Hitler con su política de Noche y Niebla. En-
viar a la muerte, convertir en ceniza y humo a aquellos a quienes ya había
Mientras Diana tomaba el té, su padre pasó junto a ella y espió la tapa del quitado todo rastro humano, toda identidad. Y, sin embargo, quedaron en
periódico que ella aún sostenía, cerrado, entre sus manos. Bueno –dijo él algún lugar, en alguna memoria, registrados sus nombres, sus imágenes,
mientras se servía el café–, a ver si se acaban estas matanzas entre bandos sus ideas. Por todos ellos, y cada uno, pagó Alemania. Y aún está pagando,
enfrentados, si de una vez por todas esto para. con un país que quedó dividido.

19 20
CAMPS: Hitler perdió la guerra. Nosotros ganaremos». él está acá tranquilo, ya está iniciando otra nueva vida”. Le decían: “Vas a
sufrir un poco, pero vas a estar como él”. Y eso a mí me apenaba mucho
(Jacobo Timerman, El caso Camps, punto inicial, Nueva York, Random edi- porque me hacía cómplice de algo que yo no quería ser. Creo que muchos
tores, 1981.) compañeros se sintieron así. Y a veces se me volaban las chapas, algunas
veces me iba al baño y me golpeaba contra la pared.»

3. TESTIMONIOS DE SOBREVIVIENTES DE LA ESMA (Memoria Abierta, testimonio de Roberto Ayala, Buenos Aires.) VI. Tes-
timonios de sobrevivientes de la ESMA
Los testimonios que siguen fueron seleccionados del archivo de Memoria
Abierta, una coordinadora que nuclea a organizaciones argentinas de De- LAS MATERNIDADES CLANDESTINAS
rechos Humanos y trabaja para recopilar y difundir información sobre el «En simultáneo con el funcionamiento de la institución militar y el Cen-
terrorismo de Estado en Argentina. Tiene un vasto archivo de testimonios tros Clandestinos de Detención, existía una maternidad clandestina en la
orales de personas que fueron víctimas del accionar represivo. que dieron a luz mujeres secuestradas por los Grupos de Tareas de la ESMA,
y otras provenientes de distintos centros de reclusión. Durante el parto eran
LA TORTURA asistidas por médicos y enfermeros destinados en la ESMA y por otras de-
«La experiencia de la tortura es única. No se puede comparar con ninguna tenidas. En caso de complicaciones eran llevadas al Hospital Naval. Martha
otra experiencia de la vida. Tengo un recuerdo de la tortura con el registro Álvarez relata su experiencia: “Estoy en ‘capucha’ hasta el mes de octubre
de todos los sentidos. Lo digo porque hay personas a las que no les pasa así, cuando me pasan a una habitación, a uno de los cuartos que ellos llamaban
que en el recuerdo se ven, por ejemplo, como si fueran una tercera persona ‘camarotes’ que estaba del otro lado de ‘capucha’. Ahí paso todo mi emba-
mirándose desde una cierta distancia. Yo tengo ambos, y hasta incluso he razo (…). Después, pusieron una enfermería en el sótano, allí era donde iban
soñado con eso. Para mí, lo terrible de la tortura es que delante de uno hay a poner a las compañeras embarazadas, había también otra compañera
alguien, un ser humano en apariencia, infingiéndole a otro lo peor que puede embarazada, y ahí era donde iban a nacer los bebés. En el momento del
hacer para obtener de él lo más preciado que guarda. Es una experiencia tan parto, empiezo con los dolores, me bajan a la enfermería, pero venía compli-
extrema, tan primaria que yo creo que en sí ésa es la tortura.» cado y decidieron trasladarme al Hospital Naval, me llevan a la noche y a la
madrugada nace mi hijo. Inmediatamente me llevan de nuevo a la Escuela
(Memoria Abierta, testimonio de Cristina Aldini, Buenos Aires.) y al otro día lo llevan al bebé”.»

LOS «PASEOS» (Memoria Abierta, testimonio de Marta Álvarez, Buenos Aires.)


«Alfredo Ayala (alias “Mantecol”) cuenta cómo era la vida cotidiana dentro
del CCD: “Los primeros meses en la ESMA sufrí mucho: las primeras tortu- (Memoria Abierta, Memorias en la ciudad. Señales del terrorismo de
ras, las primeras salidas. Prácticamente, ese primer tiempo no estuve en la Estado en Buenos Aires, Buenos Aires, Eudeba, 2009.)
ESMA, me sacaban todos los días, me llevaban a citas que ya tenían ellos
para “chupar” compañeros, me llevaban a “paseos”. Una noche entera me
tuvieron de Constitución a Tigre en el [colectivo] sesenta, otras veces fui a
José León Suárez, me tuvieron todo el día en la estación de tren. Me llevaban
a “pasear” por el centro de San Isidro, me llevaban a espectáculos públicos,
a todos lados. A “cantar” no creo [se refiere a la delación], pero sí a ver quién
se me arrimaba. Después me llevaban de vuelta a la ESMA y me hacían es-
tar presente cuando caían otros compañeros, para ver cuál era la reacción.
La peor tortura para mi era cuando me presentaban a los recién caídos y les
decían: “Si vos te portás bien, la vas a pasar bien. Mirá como está ‘Mantecol’,

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