Evolución de la legislación urbanística en Europa
Evolución de la legislación urbanística en Europa
Al final del siglo XIX, en Inglaterra muchas son las asociaciones que colaboran
con el poder público en la solución del problema habitacional de las clases trabajadoras,
basándose en las leyes de 1848 y 185133. El poder público liberaba las áreas ocupadas
por los slums, mientras los particulares construían nuevas viviendas. Pero eso solo no
llevaba a mejorar las condiciones de las clases trabajadoras. Más tarde con la
promulgación de la ley Hausin of the Workers Class Act (1890), que unifica las dos
leyes precedentes (1848 y 1875) y las disposiciones de las leyes sanitarias, se mejoraron
las condiciones y se facilitó a las autoridades locales conseguir préstamos, expropiar
terrenos y reducir las expectativas de indemnización. Sólo más tarde, en 1909,
Inglaterra consiguió su primera ley urbanística con la misma intención de Holanda, una
ley que agrupa en un solo texto las cuestiones relativas a la construcción popular y a los
planes reguladores. Como antecedente a esa ley constaba el reglamento de la zonificación
de Letchworth (1904), primera ciudad jardín de Howard, establecida de forma esmerada y
en detalle. Primero se ordenó la relación de casas y jardines, los tipos de vallas, el cultivo,
las instalaciones industriales próximas a la estación férrea, etc. También se estableció la
prohibición de instalaciones comerciales en zonas de viviendas al mismo tiempo que se
determinaba, para el artesano, el cambio de zonas. Con eso se pretendía incentivar la
transformación de los trabajos artesanales en producción industrializada. El número de
trabajadores tendría que ser controlado por barrio y por ciudad, con el propósito de
programar la suficiente clientela para cada uno de los oficios.
Otros países, hacia 1890, prepararon legislaciones semejantes sobre el problema
de la vivienda y del saneamiento de los barrios insalubres. En Francia, la ley de 1850
permitía que el Ayuntamiento controlase los requisitos de higiene de la vivienda, además de
autorizar la intervención con la expropiación, donde fuese necesario, para la abertura de
obras viarias, siendo ése uno de los recursos utilizados por Haussmann para hacer la gran
reforma del centro de París. En 1890 se fundó la Societé Française des Habitations à Bon
Marché, que en 1894 obtuvo la promulgación de una ley que concedió ayuda estatal para la
construcción de viviendas para la población de baja renta. A finales del siglo XIX, en la
Tercera República, se completa el Proyecto de Haussmann en París.
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Leys de 1848 y Ley de 1851: la primera fue descrita en un documento largo y minucioso, en el cual introducía
nuevos conceptos de control público sobre los hábitos vigentes para mejor las condiciones sanitarias en
Inglaterra y en el país de Gales y la segunda, y la Ley de 1851, fue la primera legislación sobre construcción
subsidiada, siendo perfeccionada posteriormente en 1868 e 1875 (Benevolo, 1994:102-107).
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Las grandes transformaciones a que fueron sometidas las ciudades hasta el
final del XIX causaron gran complejidad morfológica y estructural hasta el final de la
Primera Guerra Mundial. Ello causó gran acción entre los arquitectos en el seno del
Musée Social. El Musée Social había sido creado en 1904, promoviendo las primeras
discusiones del urbanismo teórico. Allí se encontraban políticos, filántropos, higienistas,
arquitectos. Fueron ellos los responsables por los primeros debates y por la elaboración
de las primeras teorías de la Cité Future.
En 1907 el Conseil Supérieur des Habitatión à Bon Marché se convirtió en el
órgano propulsor más importante de la cuestión habitacional. Al inicio del siglo XX, la
ley de 1902, perfeccionada en 1912, permitió la expropiación de una manzana entera
una vez reconocida la insalubridad del área, lo que permitió llevar el saneamiento a los
viejos barrios de París.
La reglamentación en Francia impuso que la implantación de las viviendas debería
atender a una ocupación limitada (cincuenta por ciento del terreno), con siendo el restante
destinado a los jardines públicos y a la circulación de los peatones. Se estableció que la
disposición de las viviendas sería definida por la orientación del sol y del viento y que
cualquier espacio, por pequeño que fuese, debería estar iluminado y ventilado directamente.
Los raíles de largo recorrido deberían ser completamente rectos, de modo que sirvieran
también a los trenes de alta velocidad. Las industrias y hospitales deberían estar aislados de
modo que se dispusiera de espacios libres también para los futuros ensanches. Para los
servicios administrativos y los establecimientos deportivos y de espectáculos, los espacios
se determinaban de forma distinta. Los edificios culturales y deportivos eran dispuestos en
jardines arborizados cortados por paseos y fuentes. La localización de las escuelas fue
escogida convenientemente y distribuida entre los barrios. Para los establecimientos de
salud, se recomendó la instalación en la montaña, en emplazamientos donde estarían
protegidos de los vientos y rodeados de verde. Los sectores industriales se cortan por
grandes avenidas arboladas y en su entorno se ubican las haciendas de explotación agrícola.
Sumada a todo eso estaba la iniciativa privada con enfoques sensibles a los
problemas humanitarios. Fruto de esa coyuntura fueron la Socienté Philantropique de
Paris, la Fondation Rothschild, etc. Por otra parte, en 1910 se nombró una comisión
para el estudio de un plan general, surgiendo después de 1913 el Plan de París (IL. 43),
de autoría de Henri Prost. El plan se extendió allende de los suburbios tradicionales.
Después en los primeros años del siglo XX, el mundo anglosajón también planificó las
grandes capitales de las posesiones británicas: Nueva Delhi (1911), (IL. 12 y 13 p. 36) y
Canberra (1913), (IL. 44, 45). Quizás por eso pueda decirse que hasta la época de
Haussmann son vagas las exigencias urbanísticas y que un plan oficialmente establecido
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sólo surge al inicio del siglo XX. El año 1919 fue pleno de actividades en París y estuvo
marcado por iniciativas como la creación del Instituto d’Urbanine de l’Université de Paris
y por la Ley Cornudet, con la siguiente justificación:
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Traducción de la autora: “Las convulsiones profundas determinadas por la guerra, el alcance de las
devastaciones de las cuales ella ha sido la causa, la inmensa necesidad de reorganización que ella ha
provocado en todos los medios, la evolución social que ella ha contribuido a precipitar han hecho del estudio
científico de las cuestiones urbanas una de las necesidades más urgentes en la actualidad. La ley de 14 de
marzo de 1919 sobre los planes de reforma y de extensión de las ciudades constituye, por parte de las
autoridades públicas, un primer y tardío esfuerzo en el camino de la organización metódica de las
aglomeraciones francesas.
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Esa ley promovió estudios y realizaciones sobre cuestiones de infraestructuras
y calles, de viviendas y equipamientos pero, según Baudoui y Picard (1988:78), su
mejor resultado fue la enseñanza establecida en el Instituto d’Urbanine de l’Université
de Paris, creado con el objetivo de estudiar la ciudad en general y la aglomeración
35
Ley Cornudet fue la primera gran ley del urbanismo francés de la posguerra, elaborada por Joseph Cornudet,
compañero de Louis Marin, presidente de la Sociedad de Ayuda Mutua Humanitaria.
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Traducción de la autora: La ley Cornudet de 14 de mayo de 1919, modificada en 1924, constituiría la primera
carta de urbanismo, imponiendo la obligación de un plan para todas las ciudades con más de 10 000
habitantes. Son planes de Extensión y Embellecimiento – designación que admitía también el interés por el
aspecto estético y ornamento visual de la ciudad.
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construcción del Ring se completa con la regularización de las disposiciones de
zonificación en 1893, cuando se dividió la ciudad en veinte distritos, determinando para
cada uno la topología arquitectónica con la definición del número de pisos.
En los Estados Unidos la aprobación de los primeros planes ocurrió con el
movimiento de las City Beautiful, de criterios monumentales, con los cuales se aprobó
el plan del centro de Washington de McKim Burnham y Olmstead, el plan de San
Francisco (1905) y el de Chicago (1909).
En Brasil, a pesar de la negligencia que tienen los autores de la historia del
urbanismo con la legislación urbanística, se observa que a partir del siglo XIX los
estudios empezaron a incluir, en el ámbito de la historia, aspectos de la legislación y
temas sociales. Fue entonces cuando la ciudad pasó a ser asociada a la idea de
modernidad, industrialización y emigración. Hay que considerar que la vida urbana
en Brasil fue intermitente hasta el siglo XIX, en consecuencia de la supremacía de la
economía rural. La hacienda era casi autónoma, produciendo todo lo que fuese
necesario para la vida. A medida que la ciudad se hizo centro de la vida y de la
economía, surgieron las primeras normas expresadas en los Códigos de Posturas
aprobados para innumeras ciudades en las últimas décadas del siglo XIX. Muchas de
esas primeras normas fueron asumidas como eje director del carácter que llevaba a
la segregación espacial. En la Primera República37, la legislación citada en las
determinaciones de higienización prevaleció como instrumento de dominación y
normalización de la vida de las clases populares y de las actividades que se ligaban a
la ilegalidad urbana. Feldman (2001) menciona varios trabajos en que la lógica
disciplinar del urbanismo saneador - expresión de un proyecto político de
intervención del Estado en la cuestión social de la ciudad - sobresalía muchas veces
en las normas de habitación. En ese período empezaban a estructurarse las
administraciones públicas y más tarde las secciones de obras se transformaron en
secciones de urbanismo. El desarrollo y el crecimiento evolutivo de las ciudades
hicieron que la ciudad, ese fenómeno de transformación continuada, se convirtiese
en objeto de estudio e indagación.
En Brasil, empezaron a estructurarse durante la Primera República las
administraciones públicas y los planes de mejoras que en ese momento eran actividades
37
La monarquía se desplomó el 15 de noviembre de 1889, más de un año después de la abolición de la
esclavitud (13 de mayo de 1888). Con la expulsión de Brasil de la familia Bragança se instauró el periodo
republicano. Las difíciles condiciones de vida y la marginación política impuesta a la mayoría de los brasileños
es lo que explica genéricamente las principales revueltas que estremecieron la Primera República. Entre las
revueltas del periodo están: Canudos (1896-97), Guerra del Contestado (1911-15), las revueltas de la vacuna
(1904) y de la Chibata (1910). Ellos son los síntomas sociales que demuestran la lucha de las clases populares
pos sus derechos en ese periodo.
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privilegiadas para los técnicos que habían tenido formación en ingeniería. Sólo a partir
de 1940 se construyó un nuevo saber urbanístico como actuación del Estado ante la
nueva forma de apropiación del espacio urbano. En ese contexto los órganos de
planeamiento pasaron a actuar como normativos. Surge, entonces, un nuevo perfil de
urbanista - el profesional con visión general, ahora con la predominancia de los
profesionales egresados del curso de arquitectura. A partir de ese momento la actividad
de proyectar se desvinculaba de la actividad de planear y se produjo la ruptura entre
arquitectura y urbanismo. La actividad de planeamiento urbanístico se unió a la cuestión
de zonificación que, por la articulación y alcance que tenía con la ciudad a través del
conjunto de zonas funcionales, se consolidó como el principal instrumento del
planeamiento urbano (Feldman, 2001:36). En esa dirección Feldman (2001:40) alerta
que, a través de los estudios sistemáticos de algunos trabajos elaborados por autores
como (Grostein, 1987; Simões 1990; Feldman, 1989, 1996; Lira, 1991) se puede
desvendar el reverso de la visión legalista brasileña:
Al final del siglo XIX la legislación sanitaria del urbanismo higienista que
modificó la fisonomía de las ciudades coloniales portuguesas era citada en las
legislaciones inglesa y francesa. Ello se puede ver con los planes de Río de Janeiro y
Sao Paulo. En esos planes están formulados principios obligatorios como alineación,
locación, de higiene y salubridad del espacio público. A finales de los años 20 se
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Traducción del autor: “[…] entender la legislación como un proceso no-lineal, pero como resultado de
embates técnicos y políticos y, al mismo tiempo revelar que la relación se establece entre el ciudadano y el
Estado.
El estudio sistemático que compone el sistema legal y los respectivos procedimientos es un camino, también
para revelar el revés de la visión legalista brasileña -, en cada momento. Se admitirnos que la ley, “en su
contenido y en su aplicación, es básicamente (como es el Estado del cual ella hace parte) una condensación
dinámica de relaciones de poder, no apenas una técnica racionalizada para ordenar las relaciones sociales”,
instituciones y procedimientos engendran, en cada momento, diferentes conceptos de controle. Así, la
legislación urbanística, como parte del sistema legal de una sociedad capitalista en cuanto tal, estructura, y
garantiza relaciones espaciales que son intrínsecamente desiguales, pero los límites entre lo legal y lo ilegal
varían en el tiempo. Son socialmente construidos.
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mantuvieron en el Código de Obras los principios higienistas europeos, estando éstos
mezclados con los principios americanos, como se puede ver en Sao Paulo con la
definición de una normalización para los rascacielos. Para mejor aclarar esa influencia,
el zoning establecido por Agache para el Plan de Río de Janeiro fue elaborado para
barrios clasificados como centro de negocios, barrios de gran y pequeño comercio y
barrios industriales, donde se demostraba el estado en que se encontraba cada barrio y la
tendencia futura que tenía. Él hizo distinción entre el comercio primario y secundario,
entre barrio de residencia y barrio operario, además de proponer el centro universitario.
En el barrio industrial Agache proponía la vinculación con la línea férrea,
describiéndola como algo muy importante. Para la laguna Rodrígues de Freitas propuso
el terraplén de la parte menos profunda para así rectificar mejor su contorno. Con
respecto al “Centro Monumental” y al valorado barrio de negocios, se observaba que
fueron estructurados por el diseño de la perspectiva radial y envueltos por semicírculos.
Para las parcelas edificadas, planteó una volumetría uniforme con la construcción de
rascacielos en el entorno de la Praça do Castelo. Pero frente a una aparente
preocupación de sólo valorar el centro de la ciudad, el arquitecto francés dio un paso
adelante al proponer que “el crecimiento de la ciudad debe ocurrir en estrella, de forma
que asintiese crear espacios libres en el interior de la mancha urbana” (Agache, 1933).
Para los espacios libres describe una serie de soluciones con reservas de bosques,
parques, jardines y plantación en avenidas. En el sistema de vías recusaba el desarrollo
en anillos concéntricos por considerarlo una forma de crecimiento caótico.
En paralelo para la ciudad de Niteroi, en Río de Janeiro, el zoning propuesto
por Corrêa Lima en su trabajo final de postgrado (1930) recibió el título Avant-Projet
D’Aménagement et D’Extension de la ville de Niteroi – au Brasil. El arquitecto Corrêa
Lima distinguió las funciones que la ciudad poseía. Propuso dos plazas para las
construcciones administrativas, unidas por una avenida-parque de 600 metros de
extensión, una para el Palacio del Estado (el gobierno autonómico) y la otra para el
ayuntamiento. Para la zona comercial propuso tres grandes avenidas.
En fin, se pueden citar tres corrientes de pensamiento urbanístico que en ese
periodo de estudio formularon concepciones de legislación en Brasil: el urbanismo
higienista, que estableció la legislación sanitaria; el urbanismo americano de los años
20, que reelaboró la zonificación alemana y el urbanismo del Movimiento Moderno, que
abrazaba, además de la legislación higienista, los dictámenes de la estética urbana, fruto
de la experiencia haussmaniana vigente en la Europa de los años 20. Sumándose a las
exigencias de larga expansión, la zonificación es el aspecto que obtuvo una gran
63
aceptación, estando vinculada a los planes directores de ciudad que también agregaban
buena iluminación, ventilación y espacios mínimos y racionalizados para la vivienda,
todos ellos apartados propios del urbanismo del Movimiento Moderno.
64
1.5. El contexto de la urbanística francesa.
39
La Sociedad Francesa de Urbanistas fue fundada por D. A. Agache, M. Auburtin, A. Bérard, E. Hébrard, L.
Jaussely, A. Parenty, H. Prost (arquitectos), J.C. N. Forestal (ingeniero y paisajista) y E. Redont, (paisajista).
Estos técnicos participan también en el Museo Social, bajo la dirección de Jules Siegfried. La sociedad tiene por
objeto reunir una documentación técnica, establecer y mantener relaciones con las agrupaciones similares en
el extranjero, centralizar los deseos emitidos en los últimos congresos urbanos y estudiar su realización
práctica, participar en las exposiciones que tenían lugar tanto en Francia como en el extranjero, además de
estar a disposición de los interesados para todas las consultas.
40
Propuesta por Henri Sellier, en julio de 1919, delibera la creación de una enseñanza pública para colaborar
en las cuestiones urbanas, con el nombre École de Hautes Etudes Urbanes, cerca del Instituto de Historia,
Geografía y Economía Urbana de la ciudad de París.
41
Eugène Hénard, funcionario de la oficina de los Travaux de Paris desde 1882, publicó en 1903 y 1909 su
trabajo con el título: Études sur les transformations de Paris, siendo considerado más tarde el fundador del
urbanismo francés. Sus ideas sobre el tráfico y la circulación le llevaron a la concepción de Les Villes de
l´Avenir, un proyecto donde se creaba un sistema de tráfico exclusivo zonificado y se contemplaban tanto los
subterráneos como el aterrizaje para aeroplanos en las azoteas. Estas ideas posiblemente influyeron en los
primeros diseños urbanísticos de Le Corbusier. (Perez y Ambriz, 2005).
65
usado como hangar de dirigibles. Entre 1903/1905 comparó el plan de París con planos
de otras grandes capitales (IL. 48) y, cuando tuvo lugar su adhesión al positivismo
científico, sobrepuso el tráfico como tema central en la tentativa de organizar y
modernizar la ciudad decimonónica.
66
Comment Réconstruire nos Cités Détruites (1916), Les Grandes Villes Modernes et leur
Avenir (1917), y Nos Agglomerations Rurales: comment les Aménager (1917).”
Aunque en Francia, en las primeras décadas del siglo XX, la arquitectura y la
urbanística respondían a algunas tendencias progresistas, predominaba el pensamiento
culturalista y éste se mezclaba con las propuestas clásicas, como se podrá constatar en
los apartados siguientes. Los múltiples planteamientos de las cuestiones urbanas
surgidas en la primera mitad del siglo XX generaron innumerables normas de gran
beneficio para la urbanística de la época. En Francia, esa experiencia empezaba a
destacarse en las acciones urbanas, inicialmente con la SFU y posteriormente con la
actuación del IUUP, presentando particularidades urbanísticas de gran importancia para
el mundo y, de modo más eficiente, para el mundo de lengua latina. También a partir de
1921, surgieron las primeras publicaciones de tesis de los alumnos del IUUP (Anexo 9),
casi siempre depositadas en la biblioteca del mismo Instituto. En el anexo, se muestran
los temas y los presidentes de las tesis desde 1921 hasta 1941.
En el ambiente político-social parisino predominaba el trabajo de Henri Sellier
quien definió el planteamiento de ciudades jardines para la expansión del entorno de
París. Son varios los conjuntos de viviendas plasmados en el entorno que primaron
originalmente por la calidad del trazado y el carácter ambiental.
Otro campo cierto de debate e investigación de urbanismo del inicio del siglo
XX fue las publicaciones del IUUP42 y el acervo de libros de la biblioteca, donde
destacan el libro de Raymond Unwin, traducido al francés en 1922 por León Jaussely.
Además de otras obras de él, hay publicaciones de Louis Bonnier, Henri Sellier, Marcel
Poëte, George Bechannn, Gaston Rambert, Auguste Bruggeman, Patrick Abercrombie,
William Oualid, Noulan Cauchon, Ebenezer Howard y Hans Kampffmeyer. El
sentimiento de nuevos ideales estaba también en Lyón, como anteriormente fue
resaltado en las proposiciones de Tony Garnier en el proyecto de la ciudad industrial
(1901-1917). Tony Garnier estaba convencido de que la fundación de una ciudad
debería corresponderse con el desarrollo de la industria.
La Primera Guerra Mundial atrasó la constitución del campo de las
intervenciones públicas. Las acciones públicas sólo pudieron restablecerse en la
posguerra, en función de la gran causa nacional. La reconstrucción de las ciudades
destruidas proporcionaría la ocasión de llevar a una reflexión más global e inédita de los
42
Las publicaciones del Instituto eran hechas básicamente en la revista Vie Urbaine, creada con la finalidad de
dar soporte a la institución. En los anexos de las tesis incluimos la lista de publicaciones del Instituto. Esa lista
es el resultado de un escrutinio que abarca hasta el final del año 1929, último año académico de Corrêa Lima
en París.
67
hechos urbanos. En ese periodo, mientras se desarrollaban proyectos influenciados por
Howard o Garnier sobre los ideales de una nueva ciudad, en Francia predominaba la
elaboración y la exportación de proyectos de Planificación de Embellecimiento y de
Extensión de ciudades. Estos planos, a pesar del fuerte apego estético, reglas
sistemáticas y encargos definidos, intentaban controlar las extensiones de la ciudad,
como se puede ver en los planes de París y de Marsella. Los principios de no-extensión
utilizados por Prost predominaban en el llamado plan de extensión y hasta hoy se
consideran de gran actualidad pues introducen la noción de perímetro urbano y
preocupación con la protección de sitios geográficos enteros. La escuela francesa
proporcionó a los planes un método y una identidad cultural y técnica mundialmente
reconocidos. De hecho, Lamas (2000:260) registra que la mejor aplicación de esta
técnica se llevó a cabo fuera del territorio francés:
43
Traducción del autor: A pesar de las realizaciones de numerosos planos en Francia, entre los cuales el Plan
d’Aménagement de la Región de París, ejecutado en los años 30, bajo la dirección de Henry Prost, notable por
su dimensión y método, será en las colonias francesas y en los países extranjeros donde se encontrarán las
más interesantes realizaciones de la escuela francesa. (Lamas, 2000:260)
44
Las Grandes Exposiciones del periodo fueron: Artes decorativas del 29, Exposición colonial del 31,
Exposición Universal del 37. El Trocadero fue construido por ocasión de esa última exposición. (Sica, 1981:575)
45
La publicación de La Vie Urbaine se mantuvo hasta 1968; mientras que L’Esprit Nouveau”, solamente fue
publicado hasta 1925.
68
(Cuadro 1). La arquitectura y extensiones en los alrededores de París estaban en proceso
de cambio. Del centro de la ciudad, en el eje Champs Elysées emigraban las actividades
del comercio terciario provocando un impulso en dirección a la región Oeste, lo que
causó la promoción de un concurso de ideas para la zona comprendida entre l’Étoile y la
Place de la Défense lo que, según Sica, se caracterizó por “un rebosante exhibicionismo
de grandilocuencia académico” (Sica P. 1981:575).
Los variados matices del urbanismo premoderno, al inicio del siglo XX, y el
urbanismo formal siguieron confundiéndose hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial
cuando, impasiblemente, se abandonó el formalismo para afianzar definitivamente el
urbanismo moderno, sellándose a partir de ahí otra fase de la urbanística moderna en la
que se propuso el abandono de la manzana, de la calle y de la plaza. Los nuevos
planteamientos deberán ocurrir en bloques con la liberación del suelo para los peatones.
La ciudad a partir de entonces tendrá que organizarse en rígida zonificación y tendrá
que abandonar la antigua mezcla funcional.
Cuadro 1
Estructuración de las entidades francesas
69
1.6. La Difusión de la Ciudad Jardín en Francia.
46
En el seno del Museo Social (1904) algunos arquitectos inauguraron los preliminares debates teóricos. En
torno de ello se encontraban políticos, filántropos, higienistas y arquitectos. Son ellos los que promueven los
primeros debates y elaboran las primeras teorías de la cité future.
47
Traducción de la autora: “Dentro de La Cité-Jardin, se reconoce en Ruskin “al verdadero fundador de la
ciudad jardín”, y menciona a Tolstoï, Morris y Le Play como “el ilustre maestro”. Aún joven, dice él, es cuando
había emitido la opinión de que los males sociales, tales como la prostitución, el alcoholismo y la tuberculosis
resultaban de la separación brutal del individuo de su “medio social” (Sutcliffe, 1987:75).
48
Traducción de la autora: “Es necesario admitir, sin embargo, que este hundimiento del concepto original de
ciudad jardín favorecido por Benoît-Lévy ha facilitado a otros su incorporación en el debate urbanístico
parisiense”.
70
provocado por los proyectos de Hénard (1903) para crear un cinturón verde que sirviera
de lecho para el vertido de aguas pluviales en la superficie y propuso la extensión de las
ciudades jardines para el exterior del cinturón (IL. 49). Esa propuesta de ensanche
parece haber animado a Forestier49 a asociar el concepto de ciudad jardín al del “sistema
de parques” que había estudiado en Estados Unidos, para así promoverlo en Francia.
Benoit Lévy, poco participante de los trabajos del Museo Social, fue sustituido
por Georges Risler. En 1909, Risler pronunció dos conferencias en el Museo Social en
las que se resalta la idea de que la ciudad jardín había constituido el mejor medio de
responder al problema de la vivienda. Se anunciaba entonces el período favorable para
la construcción de una serie de ciudades jardines, ya fuese en implantaciones en la
periferia o en asentamientos creados a las afueras de la ciudad, pero siempre ínterligadas
al centro por sistemas de transporte mejorados. Un ejemplo de esto es el “concurso de
ciudades jardines” de 1911, organizado por el Comité departamental de las viviendas de
bajo precio de la Seine, un importante programa de “casas económicas” cuyo resultado
fue expuesto en el Museo Municipal de Higiene de París.
49
Jean-Claude Nicolas Forestier fue politécnico y técnico responsable por la conservación y manutención de
los parques y del paisajismo de París. En 1908 se convirtió en el vicepresidente de la primera subcomisión de
la Sección de Higiene Urbana y Rural encargada de la determinación de los espacios libres dentro y a las
afueras de París.
71
Anteriormente, en la exposición de la Ciudad Moderna (1910) en Nancy, la
ciudad jardín había ocupado un lugar importante, siendo aprobada por la Comisión de
Extensión de París, que apuntaba la posibilidad de crear ese modelo de ciudad en la
periferia y reconocía su planeamiento como la forma más sabia de aglomeración urbana
por el hecho de intentar lograr la sustitución de los barrios compactos de las grandes
ciudades. Este modelo fue observado con atención por arquitectos y políticos franceses,
en particular por H. Sellier, docente en derecho administrativo quien más tarde fue el
cofundador de la École des Hautes Études Urbaines. En 1915 Sellier propuso en el
departamento de Seine el proyecto del Órgano Público de Vivienda a Buen Precio –
OPHBP. A finales de 1916 se inició la adquisición de fincas enteras para la
construcción de viviendas sociales, utilizando el modelo de ciudad jardín.
La obra de Henri Sellier sucedió a la Primera Guerra Mundial con la
construcción de obras populares en el contorno de París entre las décadas de 20 y 30 y
provocó grandes cambios urbanos. Fue enorme el número de unidades (13.000
viviendas) construidas por la iniciativa pública, siendo la mayoría de baja densidad. La
producción podría haber sido mayor si no hubiera sido por los modestos fondos
disponibles en la posguerra. A pesar del gran número de ciudades jardín, construidas en
terrenos de propiedad municipal, no se consiguió atender la demanda de 18.000
hectáreas, calculada entre 1911 y 1931. El problema más urgente en el campo de la
vivienda era de orden cuantitativo, más que cualitativo, teniendo en cuenta la calidad
del campo existente. Esa evolución de la política de construcción de viviendas del
Estado, antes de 1914, parece resultar de una toma de conciencia de doble nivel: por una
parte la constatación del enorme déficit que la guerra había creado en el campo de la
vivienda y, por otra parte, una idea cada vez más admitida por los gobiernos burgueses
reformistas salidos de la guerra y basada en la premisa de que la construcción de
alojamientos sociales podría representar un medio bastante fácil de fortalecer la reforma
social sin perjudicar los intereses de los capitales privados.
Las ciudades diseñadas bajo la coordinación de Henri Sellier entre 1916 y 1939
fueron construidas más parecidas con la estructura de barrio jardín, como la Hampstead
de Unwin en las proximidades de Londres, que con las que recomendaba Howard.
Sellier había visitado a Unwin en 1919. Llevó a Francia sus textos y los usó como base
para sus proyectos. Los aspectos claves aprovechados en Francia fueron el número
reducido de viviendas (entre 1.000 y 5.500), la tierra comprada a precios mínimos, la
baja densidad, si se compara con la de París, y el espacio libre. El interés por estas
viviendas había empezado en 1919 con los barrios construidos en la periferia con el
72
nombre de ciudad jardín50 sobre un modelo de gran sencillez, como Dugny-1919 (IL.
50), Stains-1919, Drancy-1920, Cité-Jardín de Lilas-1920 (IL. 51 y 52), Les Lilas y
Suresnes51-1922 (IL. 53), Champigny-1922, Pré-St. Gervais-Patin-1924 (IL. 54),
Arcuel-Chacan, Gennevilliers, y Bagnolete.
IL. 50: Dugny – 1919 (detalle de implantación). IL. 51 y 52: Cité Jardin des Lilas – 1920.
Ciudad jardín alrededor de París. Fuente: Biblioteca Perspectiva y detalle de implantación de un grupo
del Instituto Francés de Arquitectos. de doce viviendas. París. Fuente: Publicación de la
Oficina Pública de Lilas.
50
Para el reconocimiento de esas ciudades jardines en el entorno de París, visitamos las ciudades de: Pré-St.
Gervais-Patin, Suresnes, Stains y Beauté Rouge. (ver fotos de la autora, 2002).
51
Suresnes está situada en la antigua hacienda imperial Fouilleu. Bajo la dirección de Henri Sellier - Secretario
General del Sena - fue proyectada por el arquitecto Alexandre Maistrasse y ordenada alrededor de dos ejes
principales que se cruzan en una plaza central cubriendo un área de 30 ha. (Benoit-Levy, 1998).
73
IL. 54: Pré-St. Gervais-Patin – 1924. Planta esquemática de la ciudad. Viviendas de St. Gervais - Patin. Fuente:
Oficina Pública de St. Gervais y foto da autora (2002).
74
los problemas sociales lo transformaba en el personaje más importante para la solución
del problema de la vivienda. Sellier realizó su obra en una situación menos favorable
que las experiencias ocurridas en Alemania que, incluso con la implantación de las
experiencias de las leyes 1919 y 1924, dejaron mucho a desear por ser ineficaces para
garantizar un nivel decente de urbanización.
Il ne saurait entrer dans les préoccupatinos del l’Office, d’élaborer les plans de
véritables cités-jardins au sens absolu du mot. [...] L’OPHDS n’a pas été créé pour
provoquer una expérience sociale de cette nature. [...] Il a un objet bien limité et
bien défini qui consite à édifier les agglomérations propres à assurer le
décongestionnement de la ville de París et de ses faubourgs, à servir d’exemple aux
lotisseurs que depuis 30 ans ont littéralement saboté la bonlieue et à montrer
comment, tout en tenant compte des conditions économiques et morales normales
de la vie urbaine, il est possible d’assurer à la population laborieuse, manuelle et
intelectuelle, un logement présentant le maximum de confortmatériel, desconditions
hygiéniques de natura à éliminer les inconvénients des grandes villes, et des modes
d’aménagement esthétique contrastant sigulièrement avec la hideur des formules
antérieurement prátiquées.52 (Sellier, apud Nicoulaud, 1987:123)
52
Traducción de la autora: “No serían preocupaciones del Órgano elaborar los planos de verdaderas ciudades
jardín en el sentido absoluto de la palabra. [...] L’ OPHDS no fue creado para provocar una experiencia social
de esa naturaleza. [...] Él tiene un objetivo limitado y bien definido que consiste en edificar las aglomeraciones
apropiadas para asegurar el descongestionamiento de París y su periferia, para servir de ejemplo a los
parceladores, que desde hace 30 años tienen literalmente saboteado la periferia, y para mostrar que, teniendo
en cuenta las condiciones económicas y morales normales de la vida urbana, es posible asegurar a la
población trabajadora, manual e intelectual, una vivienda que presente el máximo de confort material de
condiciones higiénicas y de modos de planificación estética contrastando singularmente con el horror de las
formulas anteriormente practicadas.” (Sellier, apud Nicoulaud, 1987:123).
75
Estas realizaciones ilustran la obra de Henri Sellier como administrador de la
OPHDS y traducen las relaciones particulares que se instauraron durante la emergencia de
una política de planificación regional en relación a las condiciones de producción de la
vivienda social y al modelo arquitectónico y urbanístico implantado entre las dos guerras.
Nicoulaud (1987) deja claro que la planificación de H. Sellier, en la posguerra,
se apoyó en las concepciones formales de la ciudad jardín de Unwin (la adaptación a
condiciones locales, datos del área, del sitio, arquitectura de las edificaciones y la
racionalidad en el planteamiento del espacio), pero sin autonomía económica. Esa
autonomía era una de las disposiciones más importantes los ideales reformadores de
Howard, confirmándose así la distancia de esa propuesta con respecto a las proposición
realizadas por Sellier en el entorno de París.
76
aglomeración. La red de las vías se jerarquizaba; a la trama pintoresca se superpuso una
trama monumental radial del tipo de las bellas fórmulas de tradición francesa cuyas
cualidades de orden se añadían a las facilidades ofrecidas a la circulación, y sobre la
cual fueron organizados los principales equipamientos. En paralelo con el estilo de las
casas individuales están los volúmenes de las viviendas colectivas que se apoyaban
nítidamente sobre un modelo bien definido en esa época: los tipos Habitación a Bom
Marchê-HBM, elaborados como resultado de diferentes concursos en París. Ellos
constituirían la base de la ocupación. Esa concepción se podía observar en las primeras
construcciones de Stains y de Suresnes, las cuales datan de ese período.
77
A la producción de ciudad jardín en los alrededores de París corresponden dos
grandes periodos que merecen ser destacados: el primero va desde 1919 a 1927 - cuyos
terrenos fueron adquiridos en conformidad con la oportunidad inmobiliaria, presentando
por eso características variables: Suresnes y Stains están directamente ligadas a las
comunidades existentes y están próximas a los locales de trabajo y a los ejes de
transportes; las otras ciudades están en pleno medio rural.
El segundo periodo va desde 1928 a 1938. Corresponde, en volumen de
construcción, a los cinco años de aplicación de la ley Loucheur. El programa de esa ley
contemplaba la construcción de 200.000 viviendas a buen precio y 60.000 viviendas de
alquiler medio. Se interesaba antes que todo por la construcción de casas individuales de
iniciativa privada y llevaría a un verdadero boom de las parcelaciones. Pero los
“órganos” aprovechaban igualmente los créditos disponibles, de tal manera que el
OPHDS tendría una actividad relativamente intensa hasta 1935 parando prácticamente
después de esa fecha. Durante diez años casi 14.000 viviendas fueron construidas, un
volumen diez veces superior al del período anterior. A esa plena actividad
correspondieron cambios importantes en la organización de las ciudades. Apareció
primero un desarrollo casi sistemático de las viviendas colectivas. Los últimos terrenos
libres de las pequeñas operaciones ya encajadas fueron rellenados por edificios de dos a
tres pisos, como en Drancy (1922) y Lilas en Gennevilliers. Ese fenómeno de
sustitución afectó mucho a las áreas pequeñas o a partes de áreas aún vírgenes de
grandes operaciones, como Stains o Suresnes (IL. 57, 58, 59 y 60). También los planes
de las ciudades en espera fueron totalmente retomados, como en Champigny, Châtenay-
Malabry (IL. 61) y Plessis-Robinson. En las dos últimas, las mayores, se desarrolló un
nuevo tipo de organización espacial de las viviendas por banda homogénea de tres a
cuatro niveles.
En ese ultimo periodo, las grandes transformaciones se concentraban en las
alteraciones de densidad53 ocurridas en las ciudades jardín del entorno de París: de la
baja ocupación representada por un índice de 20 a 30 hab. /hectárea se pasa a un salto
triple expresado en operaciones de 90 hab./ hectárea, como en el caso de Suresnes, de
Champigny, o de Pré-St-Gervais (IL. 62 y 63). Con esa densidad, los espacios libres se
reducen de forma sorprendente.
Otros terrenos, en general de pequeña dimensión y situados cerca de
aglomeraciones, fueron igualmente objeto de una densificación mucho más fuerte,
53
En parte las nuevas operaciones pasan a tener de 60-70 hab./ha, como en Stains, Chatenay y Plessis-
Robinson, conservando relativamente la importancia de los espacios libres.
78
resultando en la definición de “grupos de habitación” y no más de ciudad jardín, aunque
formalmente el término “ciudad jardín” se conservó en muchas otras operaciones como
recurso que garantizaba la venta del producto.
IL. 57: Cité-jardins de Surresnes - Paralelamente a IL. 58: Viviendas colectivas en calle central. Foto de
las casas individuales están los volúmenes de las la autora (2000).
viviendas colectivas. En ella, como otras ciudades
del entorno, el aspecto ciudad jardín ya se encuentra IL. 59 y 60: Cité-jardins de Suresnes – Correo y
completamente olvidado. Fuente: Foto de la autora Estación de ferrocarril. Fuente: Fotos de la autora
(2000) (2000).
79
Lo que ocurre cuando la urbanización se extendió por toda Europa es que tal
fenómeno resultó particularmente chocante en Francia, donde el nivel de urbanización
hasta 1920 era bastante bajo. Esa circunstancia proporcionó la creación del potencial de
expansión periférica, promoviendo el crecimiento de esas áreas urbanas también
facilitado por el desarrollo de los transportes urbanos que, gracias a las innovaciones
tecnológicas, estaba en pleno uso. Eso mejoró enormemente el acceso, pues la
población en aumento necesitaba vivir en las proximidades a sus lugares de trabajo. Ese
incremento causó el crecimiento de población y el éxodo de las áreas centrales. La
población de París aumentó en más de un millón de habitantes entre los años 1920 y
1930, caracterizando una ocupación de 10.000 hectáreas de área de precaria
urbanización. La diferencia con Inglaterra es que las industrias mecanizadas se
establecieron en el centro de la ciudad, provocando la ocupación de las afueras por
gente con mayores recursos, que se fue a vivir a casas individuales. En Francia, al
contrario, fueron las industrias mecanizadas las que se establecieron en la periferia, lo
que conllevó el reconocimiento para esa expansión del modelo suburbano de la ciudad
jardín, vista por los franceses como la solución para atender a la gente pobre, y no como
la oportunidad socioeconómica que había visualizado Howard.
80
1.7. París Exportando su Arte – Los “Planos de Extensión y Embellecimiento”.
A pesar de la crítica que se hacía al fuerte apego estético de los planes, Lamas
reconoce que sería simplista considerar en la escuela francesa sólo la preocupación por
la apariencia visual de sus planes y realizaciones, cuando en ese periodo el urbanismo
era encarado principalmente por Poëte como la “ciencia de la observación”. Esa forma
de comunicación por medio del diseño tenía su origen en las escuelas de Bellas Artes.
Su forma impactante se convirtió en un argumento convincente, siendo absorbida por
los grandes concursos. Pero a esos planes en particular también les interesaban la
estética, la higiene y la circulación, cuyos encargos definidos en proyectos intentaban
controlar las extensiones de la ciudad.
En la exposición de la Ciudad Reconstituida, realizada en París (1916) por la
Asociación General de Higienistas y Técnicos Municipales, se exhibieron por primera
vez las propuestas de planes de reconstrucción de las ciudades destruidas por la guerra.
A pesar del éxito de los urbanistas franceses, algunos de los cuales fueron laureados con
el Premio de Roma, muchos no lograron conseguir trabajo en Francia55.
54
Traducción de la autora: “La escuela francesa sería caracterizada por la utilización de trazado clásico, de
cuadrículas, plazas y perspectivas - trabajadas a acuarela y carbón, en impresionantes diseños que fijaban el
ordenamiento visual. Estas características harían del urbanismo un artículo de exportación, prestigiando la
irradiación de la cultura francesa. (Lamas, 1992:259).
55
Se trata de T. Garnier, H. Prost, L. Jaussely, E. Hébrard, Boutterin y J. Greber. J. Greber fue premiado en el
concurso Gran París de 1919. Había concebido el proyecto de un cinturón verde en el lugar de las antiguas
fortificaciones. Tuvo que partir para los Estados Unidos para trabajar en Filadelfia, Ottawa y Montreal. Jaussely,
que había hecho numerosas propuestas para urbanizar los alrededores de la Défense, partió para la ciudad de
Barcelona, donde había ganado el concurso para el plan de esta ciudad. Agache, a su vez, partió para Río de
Janeiro en 1928 con semejantes propósitos. Además del trabajo en Francia también estudió los planos de las
ciudades de San Petersburgo y Estambul, proyectos que promovieron internacionalmente el conocimiento de la
escuela francesa. Henri Prost, a pesar del éxito con el concurso de Amberes de 1910, donde fue premiado,
tuvo que exiliarse en Marruecos (1913/1923). Allí elaboró, entre los años 1914/1916, el Plan de la ciudad de
Fez (IL. 64). También elaboró los planes de las ciudades de Casablanca (IL. 65), Marrakech, Tánger y de la
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