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B Las Estrellas10

El documento resume la evolución de las estrellas desde su formación hasta su muerte. Explica que las estrellas inicialmente fusionan hidrógeno en su núcleo, luego helio, y finalmente elementos más pesados como carbono y oxígeno. Cuando se agota el combustible nuclear, las estrellas masivas explotan como supernovas mientras que las menos masivas se convierten en enanas blancas, nebulosas planetarias o estrellas de neutrones. El destino final de una estrella depende críticamente de su masa inicial.
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El documento resume la evolución de las estrellas desde su formación hasta su muerte. Explica que las estrellas inicialmente fusionan hidrógeno en su núcleo, luego helio, y finalmente elementos más pesados como carbono y oxígeno. Cuando se agota el combustible nuclear, las estrellas masivas explotan como supernovas mientras que las menos masivas se convierten en enanas blancas, nebulosas planetarias o estrellas de neutrones. El destino final de una estrella depende críticamente de su masa inicial.
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ASTRONOMÍA

CURSO : 4º AÑO
UNIDAD 2
Las Estrellas
Prof: Claudio Pastrana

L AS E S T R E L L AS

2h.4 ) Evolución Estelar Parte III


Fin del Equilibrio
La estrella puede mantenerse fusionando el hidrógeno del núcleo, como vimos,
durante su estancia en la secuencia principal.
Cuando la estrella acaba su hidrógeno en el núcleo queda un casi total porcentaje
de Helio.
Esto quiere decir que si la estrella va a continuar en equilibrio deberá contrarrestar la
gravedad con este nuevo elemento.
Pues bien, el helio es un combustible de “segunda mano”, y la estrella necesita
mayor presión para fusionarlo. De la fusión del hidrógeno se obtiene carbono, y en el
proceso existe una cantidad de materia que se transforma en energía.
Pero este nuevo combustible no es tan eficiente, y la estrella empieza a variar su
estructura.
Las capas exteriores comienzan a hincharse, “expansión”, y a
alejarse del núcleo.
Al alejarse del núcleo desciende su temperatura y como vimos
esto se refleja en su color.
La estrella ahora quizás unas cien veces más grande en su
diámetro es enorme y rojiza. Una Gigante Roja.
Pero como vimos las estrellas son distintas en su tamaño inicial.
La gigante roja es un fin esperado para el Sol sobre el final de su vida, dentro de
unos cuatro o cinco mil millones de años. Es apenas posible imaginarlo, una estrella que
tiene el tamaño del sistema solar interior.
Sin duda esto representa el fin de la Tierra, y aunque falta mucho tiempo, unas
cuatro mil veces más que el tiempo que les llevó a los monos convertirse en seres capaces
de intentar desentrañar los misterios del universo, si la humanidad no se ha extinguido
deberá emigrar pues la tierra misma se convertirá en vapor cuando sea tragada por la
fotosfera de la gigante roja que será el sol. También debemos razonar que mucho antes de
eso quedará inhabitable obviamente por el calor creciente de la estrella.

Pero... ¿Qué sucede cuando la estrella es mucho mayor?


En este caso la estrella es una supergigante roja.
El núcleo tiene una composición que además de helio
abarca carbono y oxígeno en gran parte.
Las estrellas sintetizan sus elementos a lo largo de la
tabla periódica.
Todo los elementos que existen a partir del hidrógeno
estuvieron alguna vez en el núcleo de una estrella.
Aquí las fuerzas involucradas son enormemente mayores.
Las capas exteriores se expanden a mucha mayor distancia. Estamos hablando de
estrellas que miden tanto como la mitad del
sistema planetario Solar. Epsilon Auriga, llegaría
hasta la órbita de Urano si estuviera en el lugar del
Sol. Pero aún con ese monstruoso tamaño la
estrella es invisible desde la Tierra y la conocemos
porque tiene una compañera que la eclipsa. Emite
casi toda su energía en el infrarrojo. Sin embargo
la temperatura que provoca esa expansión al ser
mayor mantiene el color en la superficie de la
estrella, así que pese a su tamaño la temperatura superficial es similar. La consecuencia es
que comparada con otra estrella cualquiera de su temperatura tendremos una enorme
diferencia de brillo, situando a esta estrella en el margen superior derecho del diagrama
HR.
Vemos entonces como la misma estrella a lo largo de miles de millones de años,
(según su masa pueden ser sólo millones de años o cientos de miles de años), se mueven
a través del diagrama cambiando su temperatura, luminosidad y color en tanto su núcleo y
estructura interna sufren cambios más dramáticos aún.
Sin embargo esto es sólo el principio de las maravillas. Los objetos a los que puede
evolucionar una estrella pueden ser muy extraños, tanto que resultan difíciles de entender,
y hasta de creer.

Aproximadamente siete masas solares.

Nos detendremos un segundo aquí para comprender un tipo de estrellas que son de
gran importancia para la astronomía.
Se inició el estudio de estas estrellas porque se investigaba una característica única,
la variabilidad.
Pero esta variabilidad tenía una precisión y un uso.
En 1784, un adolescente sordomudo, llamado John Goodricke, descubrió los
cambios de Delta Cefeida. Pasado algo más de un siglo, Henrietta Leavitt, de Harvard,
estudió los ciclos de unas veinticinco Cefeidas, en la Pequeña Nube de Magallanes (una de
las galaxias más cercanas a nuestro sistema) y llegó a la conclusión de que cuanto más
brillantes eran sus magnitudes medias más prolongados eran sus períodos de variación.
Posteriormente, Harlow Shapley dio un gran salto en la interpretación de los datos
referentes a las Cefeidas, y enunció que, tomadas dos con un mismo período de variación,
la de magnitud media más elevada será la más cercana a nosotros. La relación período-
luminosidad, como la llamó él, se convirtió en una fórmula eficaz para medir distancias en
el espacio.
El hecho contrastable por observación no tuvo explicación coherente hasta cerca de
1960, fecha en la que Zhevakin recalculó la capacidad de emisión de las capas externas de
la estrella. Esto es importante porque el gas de la atmósfera de la estrella podía emitir o
hacerse opaco según las variaciones de temperatura asociadas a su cambio de tamaño y a
su masa.
Esto explicaba el inicio de los pulsos, y el tiempo que la estrella lograba permanecer
en su etapa variable.
En su fase “horizontal” del diagrama todas las estrellas pasan por su etapa cefeida.
En las etapas que las llevan a su estadio de gigante roja comienzan a variar su
tamaño y temperatura, cambiando por consecuencia su brillo en una secuencia única que
lleva a oscilaciones con un período de días a semanas.
Las estrellas cefeidas tienen una relación única entre su frecuencia de cambio y su
magnitud absoluta.
Esto quiere decir que podemos saber la magnitud absoluta de una estrella cefeida si
conocemos el período de variación máximo-mínimo.
¿Por qué es esto tan importante?
Hemos visto y hablado de cómo medir las distancias estelares, pero aún para los
mejores elementos de observación astronómica el paralaje es una medida que implica una
precisión que puede estar más allá de los límites de la tecnología.
Cuando observamos un cúmulo que posee estrellas cefeidas y medimos su
magnitud absoluta a partir de su variación de brillo aparente podemos saber su distancia
con una simple ecuación.
Esto permite saber la distancia del cúmulo.
Una pregunta habitual es que si un cúmulo tiene cien años luz de diámetro, las
medidas en el mejor de los casos pueden tener un defecto de cien años luz.
Pero eso no es relevante
Si le preguntamos a alguien que vive en Australia el nombre de la ciudad, no será
relevante si queda en el centro o en las afueras de la ciudad para que tengamos una idea
clara de la distancia a la que se encuentra.
Del mismo modo no es relevante en distancias de millones de años luz o de cientos
de miles, un error de tal vez diez o cien años luz.
Ahora es posible entender el interés que despiertan estas estrellas en los
astrónomos.
Son verdaderos mojones en el universo, indicando la distancia a la que miramos.

Entre once y cincuenta masas solares.

Estrellas enormes, calientes, azules.


Estrellas que viven tan poco en comparación con sus similares que son al Sol lo que
éste a un hombre.
Estas estrellas formarán estrellas supergigantes
rojas, estrellas cuyo núcleo está tan caliente y tan presionado
por la gravedad que comenzará a fusionar el carbono en
hierro.
El hierro es el último paso para el núcleo de una
estrella. Cualquier proceso que fusione el hierro no aportará
energía a la estrella, la consumirá.
Entonces: ¿Cómo se formaron estos elementos? ¿Qué
sucede en el núcleo de la estrella? Y lo más importante, ¿cómo termina esta historia?
Si recordamos bien, veremos que ya no hay hidrógeno en el núcleo, el único
hidrógeno que queda en la estrella está en las capas exteriores que no pueden producir
fusión.
En el centro de la estrella tenemos plasma de hierro, tan caliente que es incapaz de
gasificarse, envolviéndolo como las capas de una cebolla encontramos elementos como
carbono, oxigeno, boro, helio y al final hidrógeno fuera del núcleo, en enormes cantidades.

Cuando el equilibrio se rompe.

Hemos considerado, sin error, a las estrellas como sistemas de fuerzas en la que la
pugna está originada por dos fuerzas. La fuerza de gravedad y la presión de radiación de la
estrella al producir energía por fusión.
Como es lógico con un simple análisis la estrella está condenada al fracaso.
La presión de radiación responde a la capacidad de transformar materia en energía
y acabamos de ver que el proceso no puede seguir indefinidamente ya que la fusión de
hierro sin aporte de energía es imposible.
Una de las fuerzas depende de la masa y su capacidad para deformar el espacio
según la teoría general de la relatividad de Einstein, esta fuerza no tiene límite y se
sustenta a si misma por la forma en que el universo es. La otra tiene un principio y un fin.
Además anotaremos ahora que la estrella obtiene su mayor energía de la fusión del
hidrógeno, en cuanto la estrella comienza a fusionar helio en otros elementos ha pasado
el 80% de su vida.
Aún así como veremos la parte más emocionante de esta historia apenas empieza,
pues como en todo misterio la mejor parte está al final.
Como hemos repetido a lo largo de estos módulos y repetiremos hasta el fin, la
masa es el patrón dominante de la estrella. Lo es en su vida y lo será en su fin. Y en cada
tipo particular de final. Para cada estrella la muerte es algo personal.
Palabras que hemos visto en el Diagrama H-R como enanas blancas, otras que
hemos escuchado afuera como pulsares y estrellas de neutrones y por supuesto
agujeros negros. Objetos que colindan en el misterio de algo que es tan masivo como una
galaxia y sin embargo no tiene más existencia que la demostración de una gravedad casi
infinita que deforma el espacio casi infinitamente. Una de las contribuciones de Einstein fue
además el concepto de espacio-tiempo. Algo que deforma el espacio, deformará el tiempo,
como veremos en el próximo módulo.

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