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Solicitud de Divorcio en Venezuela

Los solicitantes solicitan el divorcio de su matrimonio de más de 15 años debido a la falta de afecto y la incompatibilidad de caracteres. Se casaron en 1999 y tuvieron un hijo juntos, pero se separaron hace más de 7 años y ya no desean reconciliarse. Argumentan que el afecto es fundamental para un matrimonio y que al haberse perdido el afecto entre ellos, el vínculo matrimonial ya no existe de hecho aunque siga existiendo jurídicamente. Solicitan que se declare legalmente disuelto el matrimonio
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Solicitud de Divorcio en Venezuela

Los solicitantes solicitan el divorcio de su matrimonio de más de 15 años debido a la falta de afecto y la incompatibilidad de caracteres. Se casaron en 1999 y tuvieron un hijo juntos, pero se separaron hace más de 7 años y ya no desean reconciliarse. Argumentan que el afecto es fundamental para un matrimonio y que al haberse perdido el afecto entre ellos, el vínculo matrimonial ya no existe de hecho aunque siga existiendo jurídicamente. Solicitan que se declare legalmente disuelto el matrimonio
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CIUDADANO (A):

Unidad de Recepción y Distribución de Documentos


Del Circuito Judicial de los Juzgados de Municipio,
Ordinarios y Ejecutores de Medidas
De la Circunscripción Judicial del Estado La Guaira.
SU DESPACHO. -

Nosotros, MARIO MARCIAL GOMEZ GIL, de nacionalidad venezolano, mayor de


edad, civilmente hábil, titular de la cédula de identidad N° V- 10.468.996 y
ADRIANA MARIA MARTINEZ HERRERA, de nacionalidad venezolana, mayor de
edad, civilmente hábil, y titular de la cedula de identidad N° 14.386.384 debidamente
representados en este acto por la Abg. ADRIANA CARREÑO, Abogado en
ejercicio e inscrita en el Inpreabogado N° 232-.848, ocurrimos ante usted con el
debido respeto, para presentar solicitud de DIVORCIO del vínculo matrimonial que
nos une, fundamentándonos en la Sentencia N° 693, de fecha 06 de junio de 2015,
de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, y en la Sentencia N°
262, del 25 de Abril de 2016 de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de
Justicia; solicitud que realizó en la forma siguiente:
CAPITULO I
DE LOS HECHOS

Primero: Contrajimos Matrimonio Civil por ante la Secretaria Municipal del


Concejo Municipal del Municipio Autónomo Sucre del Estado Miranda, en fecha 22
de Octubre del año 1999, según se evidencia en Acta de Matrimonio, que
acompañamos en copia certificada, marcada letra “A”, asentada bajo el N° 93 de
los Libros de Actas de Matrimonios Civiles llevados por ese despacho en el año de
1999, instrumento fundamental en solicitudes de divorcio.-
Segundo: Fijamos nuestro último domicilio conyugal, en la dirección siguiente:
Avenida Caraballeda Edificio Res. La Villa Piso 2 Apto. Urb. Palmar Este
Caraballeda, Estado La Guaira.

Tercero: De esta unión conyugal procreamos un (1) hijo, que pasamos a


identificar: MARIO GABRIEL GOMEZ MARTINEZ, de nacionalidad venezolano,
natural de Caracas Dto. Capital, de 24 años de edad, titular de la cedula de identidad
N° 28.461.682, tal y como consta en el acta de nacimiento N° 368 del AÑO 2001.-
marcado con la letra “D”

Cuarto: En nuestra relación desde el principio y por pocos años fue


armoniosa y estuvo basada en el respeto, la tolerancia, el afecto mutuo y la
comprensión; cumpliendo cada uno con nuestras obligaciones conyugales. Pero es
el caso ciudadano Juez que en nuestra relación surgieron desavenencias que nos
fueron distanciando como pareja haciendo imposible nuestra vida en común a tal
punto que hace ya más de Quince (15) años que dejamos de tenernos afecto como
parejas, solo el respeto como personas, no existiendo actualmente ningún vínculo
afectivo o apego sentimental que nos una; así mismo he de resaltar que nos
separamos de hecho y de mutuo acuerdo, interrumpiendo definitivamente nuestra
vida en común desde hace aproximadamente más de siete años; destacando que
jamás pretendimos ni pretendemos reconcílianos; lo cual puso en evidencia la
incompatibilidad de caracteres, generando una permanente aversión que hizo
imposible nuestras vidas en común, hasta el punto que nos hemos perdido el afecto
que debe existir entre marido y mujer.

En ese sentido, el matrimonio es un acto que se erige con la voluntad de las


partes, nacida del afecto para lograr los fines de la vida en pareja y durante su lapso
de vida constituir el pilar fundamental de la sociedad organizada: “LA FAMILIA”.
Por ello, tal y como en la institución del affectio maritalis, dicho afecto que
origina la unión de una pareja en matrimonio debe ser permanente, por cuanto éste
es la fuente directa de la creación del contrato matrimonial y la existencia, de hecho,
del vínculo marital de que depende tal afecto.

De este modo, al momento en el cual “perece el afecto y cariño” ocurre el


nacimiento del desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española como
la falta de estima por algo o alguien a quien se muestra desvío o indiferencia. Dicho
desafecto consiste en la pérdida gradual del apego sentimental, habiendo una
disminución del interés por el otro, que conlleva a una sensación creciente de
apatía, indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con el tiempo lleva a que los
sentimientos positivos que existían hacia él o la cónyuge cambien a sentimientos
negativos o neutrales.-

Del mismo modo, en nuestra sociedad el contrato de matrimonio nace a través


de un vínculo afectivo de libre consentimiento preexistente entre dos personas de
distinto sexo, mediante el cual se genera una serie de derechos y deberes con el fin
de realizar una vida en comunidad, pudiéndose concluir que el afecto o cariño es la
principal fuente del matrimonio y de su permanencia.-

Entendemos pues, que, al momento de fenecer el afecto, la relación


matrimonial pasa a ser apática con un alejamiento sentimental que causa infelicidad
entre los cónyuges, por ende, al existir una falta de afecto, entendida como
desafecto, será muy difícil, prácticamente imposible, que los cónyuges cumplan con
sus deberes maritales.

Es evidente entonces, que cuando aparece el fenómeno del desafecto o la


incompatibilidad de caracteres entre los cónyuges, resulta fracturado y acabado de
hecho el vínculo matrimonial, por cuanto ya no existe el sentimiento afectuoso que
originó dicha unión, sin embargo, a pesar de ser indiscutible el rompimiento e
inviable la reconciliación, jurídicamente debe existir un pronunciamiento judicial que
declare disuelto el vínculo matrimonial, pues de lo contrario, resultaría incongruente
sus vidas en sociedad respecto con la situación jurídica de ambos al mantenerlos
unidos jurídicamente y divorciados sentimentalmente, situación que además de no
tener razón de ser resulta frustrante y discordante con su derecho a mantener un
libre desenvolvimiento de su personalidad.

En este orden de ideas, la doctrina del divorcio solución no constituye una


nueva causal de disolución del vínculo conyugal que modifique el elenco contenido
en la ley, sino tan solo una concepción o explicación del divorcio como causa
excepcional de extinción del matrimonio, por lo que manifiesto mi voluntad de poner
fin a la relación matrimonial por invocación expresa del desafecto, que de acuerdo
a lo plasmado en el contenido de la Sentencia N° 693 del 2 de Junio de 2015 de la
Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, mediante la cual se establece, con carácter vinculante.-

CAPITULO II
DEL DERECHO

La Sentencia N° 693 del 2 de Junio de 2015 de la Sala Constitucional del Tribunal


Supremo de Justicia, que estableció las causales de divorcio contenidas en el
artículo 185 del Código Civil no son taxativas, por lo cual cualquiera de los cónyuges
podrá demandar el divorcio por las causales previstas en dicho artículo o por
cualquier otra situación que estime impida la continuación de la vida en común, en
los términos señalados en la sentencia N° 446/2014, publicada en la Gaceta Oficial
de la República Bolivariana de Venezuela N° 40.707 de fecha 21 de julio de 2015.-

CAPITULO III
DE LAS PRUEBAS

Ciudadano Juez consigno y acompaño a este escrito nuestra acta de


matrimonio, la cual es el instrumento fundamental en solicitudes de divorcio y es
pertinente porque su objeto es demostrar que existe un vínculo matrimonial entre
nosotros.

CAPITULO IV
DE LOS BIENES

En cuanto a bienes que partir y liquidar manifestamos que durante la


vigencia de nuestro matrimonio no adquirimos bienes de gananciales.
CAPITULO V
PETITORIO

Por todo lo antes señalado nosotros MARIO MARCIAL GOMEZ GIL y


ADRIANA MARIA MARTINEZ HERRERA, SOLICITAMOS la disolución del
vínculo matrimonial que me nos une ya que si el matrimonio se basa en el libre
consentimiento como una manifestación del libre desenvolvimiento de la
personalidad, una vez que ello cambia - más si la decisión es de ambos cónyuges
- surge el divorcio como solución a esa situación en beneficio tanto de los
involucrados como de la sociedad. En consecuencia, con la manifestación de
incompatibilidad de caracteres y desafecto para con el otro cónyuge apareja la
posibilidad del divorcio a tenor de lo dispuesto en el artículo 185, que no precisa de
un contradictorio, ya que se alega y demuestra el profundo deseo de no seguir
unidos en matrimonio por ambos cónyuges, como manifestación de un sentimiento
intrínseco de la persona que difiere de las demandas de divorcio contenciosas.
En efecto, la competencia de los Tribunales es producir como juez natural conforme
lo dispone el artículo 49 constitucional, una decisión que fije la ruptura jurídica del
vínculo con los efectos que dicho divorcio apareja sin que pueda admitirse la
posibilidad de que manifestada la existencia de dicha ruptura matrimonial de hecho,
se obligue a ambos cónyuges a mantener un vínculo matrimonial cuando ya no lo
desean, pues de considerarse así, se verían lesionados derechos constitucionales
como el libre desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un estado civil
distinto, el de constituir legalmente una familia, y otros derechos sociales que son
intrínsecos a la persona. En este orden de ideas, la doctrina del divorcio solución
no constituye una nueva causal de disolución del vínculo conyugal que modifique el
elenco contenido en la ley, sino tan solo una concepción o explicación del divorcio
como causa excepcional de extinción del matrimonio.
Es Justicia a la fecha de presentación.-

LOS SOLICITANTES :

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