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Cadenas Miofasciales y Función Corporal

Este documento describe las cadenas musculares axiales, específicamente las cadenas estáticas y dinámicas. Explica que las cadenas estáticas están formadas por las fascias que sostienen la estructura corporal de manera pasiva, mientras que las cadenas dinámicas están constituidas por la musculatura responsable del movimiento. Describe 7 cadenas principales y los factores que deben considerarse como la estática, el equilibrio, los movimientos y las compensaciones.

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Cadenas Miofasciales y Función Corporal

Este documento describe las cadenas musculares axiales, específicamente las cadenas estáticas y dinámicas. Explica que las cadenas estáticas están formadas por las fascias que sostienen la estructura corporal de manera pasiva, mientras que las cadenas dinámicas están constituidas por la musculatura responsable del movimiento. Describe 7 cadenas principales y los factores que deben considerarse como la estática, el equilibrio, los movimientos y las compensaciones.

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Cadenas musculares axiales

Introducción
El análisis de las funciones y ocupaciones de la persona desde el conocimiento exhaustivo de las
cadenas miofasciales tiene la finalidad de adquirir una mirada globalizadora e integral de los
movimientos necesarios para desarrollar esas tareas. No es ya un músculo aislado el que enfoca
nuestra mirada, es una cadena muscular o cadenas musculares y/o fasciales que relacionan todo
el cuerpo como un continuum. Esta es la clave para comprender que una dinámica inadecuada
lleva a la disfunción orgánica.

Abordando la disfunción, es posible recuperar el equilibrio y restablecer una dinámica armoniosa


para el eficaz desempeño ocupacional de la persona.

1. Cadenas fisiológicas
Busquet y Busquet-Vanderheyden (2016) hablan de cadenas fisiológicas. ¿Por qué no decir
simplemente cadenas musculares, si en gran parte vamos a referirnos a encadenamientos de
músculos? Porque esta concepción se basa en que cada circuito o encadenamiento miofascial va
a estar en la base de determinadas funciones. Vamos a hablar de cadenas estáticas y cadenas
dinámicas. Estos autores también describen la cadena visceral y la neurovascular, de las cuales
no nos vamos a ocupar en esta materia, si bien están en relación con todas las demás, exceden
el campo estrictamente biomecánico.

¿Cómo podríamos definir una cadena miofascial? Según los citados autores, son circuitos cuya
continuidad está dada por la dirección de las fibras musculares y esta continuidad puede darse de
planos más profundos hacia otros más superficiales. A través de estos, discurren las fuerzas que
van a producir el movimiento o van a sostener la postura.

Las cadenas estáticas están formadas por las fascias que sostienen la estructura corporal de
manera pasiva. Las cadenas dinámicas se constituyen por la musculatura responsable del
movimiento. Ambos sistemas, el estático y el dinámico, trabajando conjuntamente, son los
encargados de mantener el equilibrio corporal.
Detrás de una disfunción corporal, siempre hay tensiones afectando las cadenas fisiológicas.

Las posturas de relajación buscan aliviar la tensión para recuperar el movimiento armonioso del
cuerpo. Relajación no es lo mismo que estiramiento, ya que la relajación busca modificar el
patrón neuromuscular.
¿Qué es el patrón neuromuscular?
Es una forma habitual de respuesta motora, que se ha tornado fija e invariable porque, de alguna
manera, aunque sea a expensas de la integridad de los sistemas, los equilibra. Es decir, es una
respuesta compensatoria. Las posturas de relajación tienen el objetivo de modificar el umbral
de respuesta de los receptores propioceptivos para dar lugar a una activación muscular más
armónica y acorde a las necesidades funcionales de la persona. Es decir, la propiocepción y la
respuesta neuromuscular se pueden educar.

Busquet y Busquet-Vanderheyden (2016) describen 7 cadenas:


Cadenas dinámicas (musculares):

Cadena de extensión (CE)


Cadena de flexión (CF)
Cadenas cruzadas de apertura (CCA)
Cadenas cruzadas de cierre (CCC)

Cadenas estáticas:

Cadena estática musculoesquelética (CEME)


Cadena estática neurovascular (CENV)
Cadena estática visceral (CEV)

Y subraya cuatro factores para tener en cuenta:

la estática;
el equilibrio;
los movimientos;
y las compensaciones.

¿Cuáles son las condiciones necesarias para que la cadena estática pueda cumplir
con su función (bajo requerimiento energético y comodidad)?
a- Las características de la estructura ósea: solidez, ligereza y plasticidad.
b- La economía inherente al tejido conjuntivo. La podemos encontrar en un plano superficial (nivel
de la piel). En un plano intermedio o musculoesquelético (tendones, vainas, tejido conjuntivo
intramuscular, periostio, cápsulas, ligamentos y aponeurosis); y en el plano cavitario penetra en
las cavidades pelviana, abdominal (peritoneo), torácica (pleura y pericardio) y craneal (meninges).
Cada una de estas membranas presenta dos hojas (parietal y visceral) entre las cuales discurre
una sustancia líquida que permite el deslizamiento de ellas entre sí, lo que facilita la adaptación
de los órganos a los movimientos del tronco.

Esto demuestra hasta qué punto la estática depende del tejido conjuntivo.

La tendencia al desequilibrio anterior del cuerpo humano (la línea de gravedad pasa por el
conducto auditivo externo y el rostro y parte de la cabeza quedan por delante; a nivel de los pies,
pasa por delante del maléolo peroneo) puede ser controlada por la vista y compensada por los
movimientos de los pies. Por eso, resulta menos peligroso que si el desequilibrio fuese en sentido
posterior o lateral.

Además, la tendencia a desequilibrarnos hacia adelante hace que el desplazamiento en esa


dirección se pueda realizar con un mínimo de esfuerzo.

La estática corporal se basa en las propiedades del tejido conjuntivo y en el desequilibrio anterior
que propicia el avance del cuerpo hacia adelante con el menor gasto energético.

La cadena estática posterior (conjuntiva) une el occipucio al sacro y perineo. Pero luego, la
cadena se continúa hacia abajo a través de la aponeurosis del glúteo mayor, el tracto iliotibial y
estructuras conjuntivas posterolaterales de la pierna hasta la fascia plantar.

Desde el occipucio hacia arriba, el ligamento nucal, las hoces de cerebro y cerebelo y la
aponeurosis epicraneal completan la cadena.

La musculatura no se ocupa de la estática, pero sí la refuerza en caso de desequilibrios, lo que


puede traer como consecuencia contracturas y cambios en el trofismo.

El equilibrio
Según Busquet y Busquet-Vanderheyden (20016), no se refiere a una posición fija, es, en
realidad, una reequilibración.

Acá sí interviene la musculatura llamada tónica o de la estática.

Si observamos a una persona de pie, oscilando hacia adelante y atrás para no caer, veremos que
se produce una activación de las cadenas rectas anterior y posterior de manera rápida, porque si
el desplazamiento de masa llega a ser importante, la reequilibración se hace más difícil.

En el intento de recuperar el equilibrio, también se activan las cadenas cruzadas de apertura y


cierre de manera bilateral.

Equilibrio dinámico: los músculos mayoritariamente afectados al movimiento intervienen desde el


inicio y los responsables de la reequilibración estática realizan los ajustes que sean necesarios.

El movimiento

Es llevado a cabo por las cadenas musculares. La libertad de dicho movimiento depende en gran
medida de las curvaturas fisiológicas de la columna vertebral (lordosis y cifosis).

Las cifosis no propician el movimiento, sino que son curvaturas protectivas.

Delante de la cifosis occipital, se encuentra la cavidad craneal, cuyo contenido es el cerebro;


delante de la cifosis dorsal se encuentra la cavidad torácica, que contiene el corazón, los
pulmones, vasos y nervios; y delante de la cifosis sacra, se encuentra la cavidad pélvica, que
contiene los órganos de la reproducción, entre otros. Las lordosis favorecen el movimiento y las
cadenas estáticas (conjuntivas) lo contienen, guían y controlan.
“Esta cadena no hace el movimiento, sino que lo canaliza y gestiona la actividad muscular”
(Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016, p. 90).
Las cadenas de flexión (CF)

Son anteriores y tienen una disposición longitudinal en el tronco. Hay dos cadenas de flexión: una
izquierda y otra derecha, que van de la cabeza hasta los pies.

Cada cadena está compuesta por las zonas que se detallan a continuación.
En el tronco:
Intercostales internos
Recto del abdomen
Piramidal del abdomen
Elevador del ano (puborrectal, pubococcígeo e iliococcígeo)
Pubovaginal
Transverso del periné

1. Plano profundo
2. Plano superficial

Figura 1: Cadena anterior de flexión de tronco

Fuente: Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016.

Las cadenas de flexión llevan a cabo el enrollamiento del tronco.

Según Busquet y Busquet-Vanderheyden (2016) la cifosis se genera por hiperprogramación de


las cadenas de flexión, lo que produce que:

la pelvis y el tórax tiendan a converger anteriormente, hacia el ombligo;


L3 como epicentro de esta flexión;
de L3 hacia arriba se genera cifosis;
de L3 hacia abajo se ve una retroversión pélvica;
la columna lumbar disminuye su lordosis;
el sacro se verticaliza;
los músculos intercostales, conjuntamente con el recto anterior del abdomen,
provocan el descenso del diafragma. Este descenso, en simultaneidad con la
disminución de las dimensiones verticales del abdomen, produce aumento de la
presión intrabdominal (PIA).

Las cadenas de flexión relacionan al tronco con otros segmentos corporales, a través de los
tirantes que representan los enlaces con esos otros segmentos.

Enlace con la cintura escapular: recto del abdomen, transverso del tórax, pectoral menor.

Recordemos que las cadenas son vías a través de las cuales circulan fuerzas.
El enlace entre los músculos recto anterior del abdomen y el pectoral menor es deficiente, pero
esa debilidad la viene a compensar el transverso del tórax, que es un músculo poco potente, que
va desde la cara interna del esternón a las costillas 2, 3, 4, 5 y 6. Se describe como músculo
espiratorio, pero en opinión de Busquet y Busquet-Vanderheyden (2016), la real función de este
músculo es la de perfeccionar el enlace entre la cadena flexora de tronco y la cintura escapular.

Las cadenas no se interrumpen nunca. Por eso, tenemos que visualizar también el enlace entre la
cadena de flexión (anterior) y la de extensión. Una vez que llegamos a la apófisis coracoides de la
escápula (inserción del pectoral menor), la cadena de flexión (CF) enlaza con la cadena de
extensión (CE) a través de la porción inferior del músculo trapecio.

Enlace con el miembro superior: músculo pectoral mayor. Se inserta en la cara anterior del
cuerpo del esternón y manubrio, en los cartílagos 2 a 6 y en los arcos costales y sobre los
dos tercios medios del borde anterior de la clavícula. Termina en un tendón que se inserta
en la corredera bicipital. Sumada a las anteriores, presenta una inserción que define el
enlace con la CF: la inserción en la vaina del músculo recto anterior del abdomen.
Enlace con la columna cervical: músculos escalenos, que relacionan las dos primeras
costillas a las masas laterales de las vértebras cervicales.
Enlace con la cabeza: músculo esternocleidomastoideo (ECOM).
Enlace con el miembro inferior: músculo iliopsoas (que luego se relaciona con la cadena de
extensión a través del músculo glúteo mayor).

¿Cuáles serán las consecuencias de la hiperprogramación de CF?

Aumento de la cifosis. En una actitud flexora del tronco, el disco recibe anteriormente toda la
tensión y tiende a disminuir su altura en esta región. Con el tiempo, puede desbordar hacia
adelante (Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016). No puede desplazarse hacia atrás porque
está adherido a las vértebras supra e infrayacentes, pero su núcleo sí recibe un empuje posterior.
Con el paso del tiempo, los cuerpos vertebrales también pueden modificar su forma y producirse
una deformación en pata de elefante.

La forma de abordar esta hiperprogramación flexora puede ser, en principio, la relajación de la


cadena afectada por tensión. Según Busquet y Busquet-Vanderheyden (2016), el abordaje
prematuro del fortalecimiento extensor puede provocar tensión excesiva en ambas cadenas
(flexora y extensora) y aplastamientos vertebrales con el paso del tiempo. Sin embargo, existen
diferentes formas de abordar la hiperprogramación, dependiendo de la explicación fisiopatológica
subyacente.

Cuando existe hiperprogramación de la CF de tronco, los enlaces de los tirantes también se ven
afectados, por eso, una persona en actitud flexora de tronco va a tender a tener sus hombros
antepulsados (desprogramación de los enlaces posteriores de los tirantes) y la cabeza
adelantada. Para poder mantener el nivel de la mirada en esta posición, se genera, a modo
compensatorio, una hiperextensión en la articulación occipitoatloidea (OA) con aumento de la
lordosis cervical (los tirantes de columna cervical y cabeza, escaleno y esternocleidomastoideo
trabajan con las cadenas de extensión del cuello).

Figura 2: Persona en actitud flexora de tronco

Fuente: [Imagen sin título sobre persona en actitud flexora de tronco]. (s. f.). [Link]

Las cadenas de extensión (CE)

Existen dos cadenas de extensión en el tronco, una derecha y otra izquierda. Son posteriores,
longitudinales y están una a cada lado de la línea media.
Las cadenas de extensión se relacionan con las cadenas de flexión a la altura del orificio superior
del tórax y a nivel del perineo. Las cadenas de extensión del tronco establecen relaciones con las
otras extremidades (cefálica y miembros).

De las CE salen los enlaces musculares hacia las siguientes zonas:

la cintura escapular;
los miembros superiores;
la columna cervical;
la cabeza;
los miembros inferiores.

Los enlaces posteriores de las cadenas de extensión se continúan con los enlaces anteriores de
las cadenas de flexión.
En el tronco

Plano profundo

Cuadrado lumbar (fibras iliocostales)


Intertransversos
Interespinoso
Intercostales internos
Elevadores de las costillas

Plano medio

Espinoso torácico
Longísimo torácico
Iliocostal lumbar

Plano superficial

Serrato posterior superior


Serrato posterior inferior

Tirantes de la cintura escapular


Enlace posterior:

Porciones media e inferior del músculo trapecio

Tirantes del miembro superior (MS)

Enlace posterior

Romboides
Supraespinoso
Infraespinoso
Redondo menor
Redondo mayor

Tirantes de la columna cervical

Enlace posterior

Esplenio del cuello


Semiespinoso del cuello

Tirantes de la cabeza

Enlace posterior
Esplenio de la cabeza
Semiespinoso de la cabeza

Tirante del miembro inferior (MI)


Enlace posterior

Glúteo mayor

La función de las CE es la extensión del tronco. A nivel de la columna vertebral, el excesivo


aumento de las lordosis se produce por hiperprogramación de las cadenas extensoras.
Según Busquet y Busquet-Vanderheyden (2016), el abordaje inicial debería estar basado en la
relajación de las cadenas hiperprogramadas.

Nivel dorsal:
El espinoso torácico es un músculo que se origina en las apófisis espinosas de las vértebras L2 a
T11 y termina en las apófisis espinosas de T9 a T1. Trabajando sinérgicamente con el diafragma,
es un importante estabilizador de la columna lumbar alta y, a partir de esa estabilización, extiende
la región dorsal de la columna vertebral.
Los músculos del plano medio extensor (espinoso torácico, longísimo del tórax e iliocostal),
parten de la masa común.

Figura 3: Músculos erectores de la columna - iliocostal, longísimo del dorso y espinoso


torácico

Fuente: [Imagen sin título sobre músculos erectores de la columna]. (s. f.). [Link]

Estos músculos, además de erectores de la columna vertebral, son inspiradores.

Este hecho es de importancia a la hora de analizar las posturas y sus implicancias en relación
con otros sistemas, en este caso, el respiratorio. Esto es, la postura erguida facilita la inspiración
y, por el contrario, una CF hiperprogramada la dificulta.

Son los músculos más superficiales los encargados de la extensión de la columna. Los músculos
del plano profundo (intercostales, intertransversos, elevadores de las costillas e interespinoso)
permanecen disponibles para producir la reequilibración.
Músculos del plano superficial

En el plano superficial, detrás de la fascia toracolumbar, se encuentran los músculos:


serratos posteriores superiores y postero inferiores.

Figura 4: Serratos posterosuperiores y posteroinferiores izquierdo y derecho

Fuente: [Imagen sin título sobre serratos posterosuperiores y posteroinferiores]. (s. f.). [Link]

Los dos serratos posterosuperiores y los dos serratos posteroinferiores vinculados por la
aponeurosis dorsal y actuando al mismo tiempo enderezan la columna dorsal.

La aponeurosis dorsal facilita los movimientos de deslizamiento de los omóplatos y estos tienden
a completar el enderezamiento del tronco.

La hiperprogramación de las cadenas de extensión producen la compresión posterior del disco


intervertebral, la disminución de su altura en esta región y, con el tiempo, su deshidratación.

Siempre las presiones van a ser absorbidas, en primera instancia, por el disco, cuando este ya no
sea apto para tal función, se trasladan al cuerpo de la vértebra y producen su deformación.

El desbordamiento posterior de las mesetas vertebrales, el empuje posterior del disco y el


ensanchamiento de las carillas articulares producen el estrechamiento del canal medular. Esta
condición se da, principalmente, en la hiperprogramación de las cadenas de extensión, se
relaciona con las lordosis y no con las cifosis.

Las tensiones que deben soportar los discos intervertebrales pueden producir protrusión discal
(sin ruptura) o hernia discal (desgarro de la estructura discal). En la fase 1, el desgarro es
intradiscal o hernia contenida y en la fase 2 se produce el desborde o hernia extruida.

Cadenas cruzadas de cierre del tronco (CCC)

Son anteriores. Hay dos cadenas cruzadas de cierre, una izquierda y otra derecha. Se llaman
izquierda o derecha según la hemipelvis de enlace.

La cadena cruzada de cierre izquierda une por delante la hemipelvis izquierda al hemitórax
derecho. En el tronco, se relaciona por detrás con la cadena cruzada de apertura izquierda.
La cadena cruzada de cierre derecha une por delante la hemipelvis derecha al hemitórax
izquierdo.

Una cadena cruzada de cierre integra las fibras musculares oblicuas que van de una hemipelvis
al hemitórax opuesto. De aquí salen los enlaces musculares:

1. a la cintura escapular;
2. a los miembros superiores;
3. a la columna cervical;
4. a la cabeza;
5. a los miembros inferiores.

Cadena cruzada de cierre izquierdo (figura 5)

Tronco:
Músculos del plano profundo a la izquierda

Oblicuo interno o menor izquierdo


Intercostales internos izquierdos

Músculos del plano superficial a la derecha

Oblicuo mayor derecho


Intercostales externos derechos

Figura 5: Cadena cruzada de cierre

Fuente: Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016.

Tirante de la cintura escapular derecha (figura 6):


Enlace posterior derecho

Trapecio derecho
Romboides derecho

Enlace anterior derecho

Transverso del tórax derecho


Pectoral menor derecho
Serrato anterior derecho

Figura 6: Enlace de la cadena cruzada de cierre con la cintura escapular


Fuente: Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016.

Tirante del miembro superior a la derecha


Enlace anterior derecho

Pectoral mayor
Subescapular

Enlace posterior

Redondo mayor
Dorsal ancho

Tirante de la columna cervical a la derecha


Enlace posterior

Esplenio del cuello


Semiespinoso del cuello

Enlace anterior derecho

Escaleno

Tirante de la cabeza
Enlace posterior
Esplenio de la cabeza
Semiespinoso de la cabeza

Enlace anterior derecho

Subclavio derecho
Esternocleidomastoideo derecho

Tirante del miembro inferior a la izquierda


Enlace anterior izquierdo

Aductores izquierdos

Enlace posterior

Glúteo mayor

Análisis funcional de la cadena cruzada de cierre anterior izquierda

La cadena cruzada de cierre izquierda genera la torsión anterior izquierda, que significa que la
hemipelvis izquierda y el hemitórax derecho se dirigen, por delante, hacia el ombligo.

Esta torsión se realiza en torno a un punto central que se ubica, aproximadamente, en el ombligo,
y por allí debería pasar la línea de gravedad para que esta caiga dentro del polígono de
sustentación y poder mantener el equilibrio.

Las cadenas cruzadas de cierre completan el enrollamiento del tronco.

En los miembros, las cadenas de cierre determinan la aducción, la rotación interna y la pronación.

Cadenas cruzadas de apertura (CCA) del tronco

Las cadenas cruzadas de apertura (CCA) son las cadenas cruzadas posteriores del tronco. Hay
dos cadenas cruzadas de apertura: una izquierda y otra derecha.

Una cadena cruzada de apertura está formada por las fibras musculares oblicuas que van de una
hemipelvis hasta el hemitórax opuesto en su zona posterior y toma el nombre de la hemipelvis en
la que se origina (izquierda o derecha).

Da enlaces:

para la cintura escapular;


para los miembros superiores;
para la columna cervical;
para la cabeza;
para los miembros inferiores.

Las cadenas cruzadas anteriores y posteriores garantizan su continuidad a través de los enlaces.

Cadena cruzada de apertura derecha (tronco) (figura 7)

Hemipelvis derecha y hemitórax izquierdo


A la derecha:

cuadrado lumbar (fibras iliolumbares);


masa común (fascículo iliolumbar);
intercostales externos;
transverso espinosos.

A la izquierda

cuadrado lumbar (fibras costolumbares);


serrato posteroinferior;
intercostales internos.

Figura 7: Cadena cruzada de apertura o posterior del tronco


Fuente: Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016.

Tirante de la cintura escapular izquierda

Enlace posterior izquierdo

Trapecio inferior medio

Enlace anterior izquierdo

Transverso del tórax


Pectoral menor

Figura 8: Enlaces anterior y posterior de la CAA con la cintura escapular izquierda

Fuente: Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016.


Tirante del miembro superior izquierdo (figura 9)

Enlace anterior izquierdo

Pectoral mayor

Enlace posterior

Redondo mayor
Dorsal ancho

Figura 9: Enlaces de la CAA derecha con el miembro superior izquierdo

Fuente: Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016.

Tirante de la columna cervical izquierda (figura 10)

Enlace posterior izquierdo

Esplenio del cuello


Semiespinoso del cuello

Enlace anterior izquierdo

Escaleno

Figura 10: Enlaces de la CAA con la columna cervical


Fuente: Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016.

Tirante de la cabeza (figura 11)

Enlace posterior izquierdo

Esplenio de la cabeza
Semiespinoso de la cabeza

Enlace anterior izquierdo

Subclavio izquierdo
Esternocleidomastoideo izquierdo

Figura 11: Enlace de la CAA con la cabeza

Fuente: Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016.


Tirante del miembro inferior a la izquierda (figura 12)
Enlace anterior izquierdo

Aductores izquierdos

Enlace posterior

Glúteo mayor

Figura 12: Enlaces de la CAA con el miembro inferior

Fuente: Busquet y Busquet-Vanderheyden, 2016.

Los movimientos de torsión que producen las cadenas cruzadas se realizan en torno a un eje
(oblicuo) y en torno a un centro (L3). El enderezamiento de la columna empieza por las cadenas
longitudinales y las cadenas cruzadas de apertura lo completan.

En los miembros, las cadenas de apertura dan la abducción, rotación externa y supinación. Los
movimientos básicos que dan las cadenas descritas son: flexión, extensión y torsión.

Las rotaciones son la resultante de la combinación de una cadena cruzada de cierre y otra de
apertura (ejemplo: la rotación de la cintura escapular hacia la izquierda se realiza mediante la
asociación de la cadena de cierre izquierda y la cadena de apertura derecha).
El diafragma
Se encuentra en la unión entre el sistema musculoesquelético y visceral. Las cadenas
musculares, viscerales y neurovascular entran en interconexión a nivel del centro frénico del
diafragma, que es su parte más alta. Cualquier disfunción de las cadenas afecta de algún modo a
este músculo de la respiración.
Cuando las cadenas lo incorporan en patrones de movimiento compensatorios, la respiración se
ve afectada.

“La movilidad del diafragma organiza el despliegue y el repliegue de la caja torácica” (Busquet, y
Busquet-Vanderheyden, 2016, p. 343).

El descenso del diafragma en sinergia con los músculos inspiratorios amplía los tres diámetros de
la cavidad pulmonar:

El vertical: descenso del diafragma y aumento del diámetro hacia arriba mediante la
actividad de los escalenos y el ECOM.
El anteroposterior: horizontalización de las seis primeras costillas y elevación del esternón
El transversal: mediante la activación de los serratos mayores o anteriores.

En la modificación de las dimensiones de la cavidad torácica, también participan los pectorales


menor y mayor y los serratos posterosuperior y posteroinferior.

Los músculos cuadrados lumbares (a nivel de la pelvis) e iliopsoas (a nivel de las caderas)
también trabajan en cadena sinérgica con los músculos de la respiración.

El abordaje de las cadenas musculares debe observar el funcionamiento diafragmático, y los


problemas respiratorios pueden tratarse desde el trabajo sobre las cadenas musculares.

El diafragma y la digestión: los movimientos descendentes del diafragma son necesarios para
dinamizar el peristaltismo del tubo digestivo.

Durante la inspiración, descienden presiones verticales sobre el estómago y este adopta una
posición más horizontal. Durante la espiración, la relajación del diafragma y del mesocolon
transverso posibilitan su verticalización.

Cuando la movilidad diafragmática no es suficiente, surgen problemas digestivos.

El diafragma es un músculo que ejerce influencia sobre la postura. Los movimientos del
diafragma (respiratorios) tienen repercusiones posturales al producir desplazamientos del centro
de gravedad (CG) tanto en sedente como en posición de pie. Además, por sus inserciones a nivel
de las vértebras lumbares se lo relaciona con la estabilidad de esta región.

Algunos investigadores afirman que existe relación entre el dolor lumbar y la disfunción
respiratoria.

También se han abordado las patologías dolorosas del hombro mediante técnicas de movilización
diafragmática, con muy buenos resultados. Dice Fernández López en su tesis doctoral:
El diafragma no sería una estructura aislada, sino un comunicador de tensiones a lo largo
de todo el tronco, y de la mano de su inervación, mayoritariamente procedente del nervio
frénico, podría repercutir en regiones aparentemente alejadas como es el.

Referencias
Busquet, L. y Busquet-Vanderheyden, M. (2016). Las cadenas fisiológicas. Tomo I:
fundamentos del método. Editorial Paidotribo.

Fernández López I. (2020). Efectos del tratamiento del músculo diafragma en el dolor y la
movilidad del hombro en sujetos con patología del manguito rotado [Tesis doctoral]. Universidad
Complutense de Madrid.

[Imagen sin título sobre músculos erectores de la columna]. (s. f.).


[Link]
anatomia-y-ejercicios-para-fortalecer-y-estirar/

[Imagen sin título sobre persona en actitud flexora de tronco]. (s. f.).
[Link]

[Imagen sin título sobre serratos posterosuperiores y posteroinferiores]. (s. f.).


[Link]

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