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Obli Unidades

1. La obligación se define como la relación jurídica en virtud de la cual un deudor tiene el deber jurídico de realizar una prestación a favor de un acreedor. Puede consistir en dar, hacer o no hacer algo. 2. Se distingue de otros deberes como los morales, que no son exigibles jurídicamente, los de derecho público que son frente al Estado, y los de familia que no tienen contenido patrimonial. 3. La obligación genera tanto un derecho de crédito para el acreedor como un deber de prestación para

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1. La obligación se define como la relación jurídica en virtud de la cual un deudor tiene el deber jurídico de realizar una prestación a favor de un acreedor. Puede consistir en dar, hacer o no hacer algo. 2. Se distingue de otros deberes como los morales, que no son exigibles jurídicamente, los de derecho público que son frente al Estado, y los de familia que no tienen contenido patrimonial. 3. La obligación genera tanto un derecho de crédito para el acreedor como un deber de prestación para

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UNIDAD 1

1- CONCEPTO DE OBLIGACION:
A) Terminología: acepciones propias e impropias de los vocablos: “obligación”, “crédito” y
“deuda”. Otras expresiones con que se designa la obligación.

Obligación, etimológicamente significa “obligare” de la idea de ligar a dos sujetos, es decir que tenemos un
vínculo entre dos personas.
La obligación o derecho de crédito (activo) o derecho personal (real) es definido como: la relación jurídica
en virtud de la cual un sujeto (deudor) tiene el deber jurídico de realizar a favor de otro (acreedor) una
determinada prestación.
Para su denominación tenemos dos posturas:
a) Derechos creditorios: acá solo pondríamos énfasis en la parte activa de la relación, es decir en
el acreedor que puede exigir, y no en la parte pasiva.
b) Derecho de las obligaciones: este es un término más adecuado, porque la obligación por sí sola
no es solo crédito o débito, es ambas cosas a la vez. “crédito y débito son dos caras de la misma
moneda”

Se trata de una relación jurídica debido a que nos encontramos frente a un vínculo entre personas
reguladas por el derecho. Se trata asimismo de un DEBER que es especifico y calificado ya que el
cumplimento de la obligación no es un acto libre, de concesión por parte del deudor.
Existe un sujeto pasivo que debe cumplir frente a un sujeto activo. Aquel tiene una deuda y este un crédito.
Aparece además la prestación que implica el comportamiento a actitudes debidas. Tal prestación puede
tener diversas manifestaciones:
- De dar: consiste en la entrega de una cosa
- De hacer: implica la realización de una actividad.
- De no hacer: Consistente en la abstención de hacer.
-
Acepciones impropias: aquí se utiliza el término obligación para mencionar:
 Deberes no jurídicos, como los de caridad. Ej. Dar limosna.
 Cualquier deber jurídico, aunque carezca de las notas tipicas de la obligación que acaba de ser
definida.
 A la deuda, que solo es el aspecto pasivo de la obligación.
 Al contrato, que es una de las fuentes de la obligación.
 A los documentos en el que se instrumenta la obligación.

B) DISTINCION DE LA OBLIGACION CON OTRAS CATEGORIAS AFINES: la obligación como


relación jurídica. La obligación como deber jurídico. El deber de prestación y sus diferencias con: deberes
morales, deberes de derecho público, deberes de familia, deberes genéricos de diligencia, la carga o acto
potestativo y la condición potestativa. La obligación como poder jurídico (derecho creditorio) y su
diferencia con los derechos reales y los derechos intelectuales. Las obligaciones reales (Propter Rem).

La obligación como relación jurídica: La obligación es una relación jurídica (art 724), las relaciones pueden
tener contenido patrimonial o extra patrimonial, según si el derecho del titular recae en un bien económico
de valor pecuniario apreciable, o no. Son patrimoniales los derechos reales y creditorios, mientras que los
de personalidad y derechos de familia tienen contenido extra patrimonial. Por otra parte el derecho es
ABSOLUTO si puede ser opuesto a todo integrante de la comunidad (erga omnes) y RELATIVO si solo
compete respecto de persona o personas determinadas. Por ello se puede concluir que son absolutos los
derechos de la personalidad y los derechos reales. Mientras que son relativos los derechos de familia y los
creditorios.

La obligación como deber jurídico: la noción de deber corresponde a la situación del sujeto que tiene que
ajustarse a cierto comportamiento; es decir ajustar una conducta a una norma general o individual. Dicho
comportamiento debido es exigible bajo amenaza de sanciones jurídicas.
El deber jurídico propio de la relación obligatoria tiene contenido específico que es la prestación.
La deuda tiene contenido patrimonial porque recae sobre bienes susceptibles de valor y sujeta al
patrimonio del deudor a la satisfacción del crédito del acreedor.
Por ello concluimos en que el deber jurídico o también denominado deuda es solo la parte pasiva de la
obligación. También se debe agregar que el deber jurídico implica adaptar la conducta a un mandato, y no
todas las obligaciones son mandatos.
Se trata de una conducta o actitud de dar, hacer o no hacer, que solo versa sobre entrega de cosas, sobre
prestación de actividad, o sobre abstenciones, y es tipica de la obligación.

- CONCEPTO Y DIFERENCIAS
 El deber de prestación: es de carácter específico, recae sobre el deudor, puede estar
determinado o indeterminado (en algún momento debe determinarse).
Sus diferencias con:
 Deberes morales: la diferencia entre el deber de prestación propio de las obligaciones se
diferencia con los deberes morales por la sanción. Mientras que en las obligaciones se exige el
cumplimiento bajo amenaza de sanciones jurídicas, los deberes morales no son exigibles jurídicamente sino
que solo tienen una sanción interna.
El nuevo código autoriza a retener todo lo dado por un deber moral: art 728: “lo entregado en
cumplimiento de deberes morales o de conciencia es irrepetible”.
 El deber de prestación es de carácter jurídico, es impuesto, nace por fuera.
 El deber moral está regulado por la conciencia, nace en cada sujeto, es autoimpuesto.
 La cesación jurídica de prestación es de carácter coercible.
 La cesación moral es el remordimiento.
 La sanción del deber de prestación la impone el derecho, es decir, sanción o
indemnización. Cumplir las normas jurídicas implica una determinación de conciencia (moral).

 Deberes de derecho público: La diferencia entre el deber de prestación con los deberes de
derecho público radica en que el primero corresponde al ámbito del derecho privado que regula la vida y
los quehaceres del sujeto, mientras que el segundo se debe encuadrar en la esfera del derecho público que
regula las relaciones entre los ciudadanos con el estado y se encarga de establecer la organización del
estado y las funciones de cada órgano del mismo.
Los deberes de derecho público son aquellos que se tienen frente al estado. Por ejemplo pagar un
impuesto o votar. Son deberes generales, se tienen por ser ciudadanos de un país.
Los deberes de derecho público no están dirigidos a una persona en particular sino a la generalidad de las
personas. Ej.: votar. El estado los puede exigir y además se debe agregar que estos no tienen contenido
patrimonial.

 Deberes de familia: Con los deberes de familia se diferencia en que los deberes son ajenos al
contenido patrimonial propio del derecho de obligaciones En los derechos de familia se exige una conducta
personal, en tanto ello no ocurre necesariamente en la obligación.
En cuanto a las sanciones mientras que la indemnización es ajena a las relaciones de familia, encontramos
sanciones de otra índole como el divorcio, la pérdida de la patria potestad.

 Deberes genéricos de diligencia: El deber de diligencia se relaciona con el derecho obligacional


en cuanto a la responsabilidad, debido a que el primero consiste en el actuar humano de manera
cuidadosa, eficiente tratando de prever las consecuencias que acarrean los actos. Son deberes que
aparecen como trasfondo de todo ordenamiento jurídico. Por ejemplo deber de no dañar a otro. Están
dirigidos a toda la sociedad, en principio no pueden ser exigidos pero una vez violados desencadenan
efectos jurídicos. El deber prestacional en cambio, es relativo, va hacia el deudor y contra sus sucesores
universales (no contra toda la comunidad) y particulares.
 La carga o acto potestativo: son hechos que si se cumplen se obtiene un beneficio, nadie está
obligado a presentarlos. En materia de obligaciones por ejemplo es necesario probar que soy acreedor a
través de algún titulo, contrato, etc., si no obtengo esta prueba perdería el juicio. Los comerciantes tienen
la carga de inscribirse en el registro público de comercio, y si cumplen sus libros contables hacen plena
prueba frente a otros comerciantes.
Es la carga que se le asigna a una persona si es que quiere adquirir un beneficio o no perder un derecho.
 Condición potestativa: consiste en que el cumplimiento de una obligación dependa solamente
de la voluntad del deudor. Las obligaciones mayormente están regidas por la idea de la autonomía de la
voluntad. Dependen de la voluntad sobria de la persona, pero pueden transformarse en validas: si el hecho
que tiene que cumplir esa persona depende de condicionamientos externos. Por ejemplo te presto mi casa
si voy a Europa, no depende todo de mi voluntad.
El deber prestacional si es puramente potestativo, la condición es nula y anula todo el acto.

 La obligación como poder jurídico (derecho creditorio) y su diferencia con los derechos reales
e intelectuales:

 Las obligaciones tienen como caracteres la patrimonialidad, la relatividad y la alteridad en


cuanto la relación se enlaza con otro sujeto, confiriendo a uno (acreedor) derecho a obtener un
determinado comportamiento del otro (deudor), es decir a obtener la prestación, con una coercibilidad
tipica del vínculo jurídico obligacional.

Las obligaciones se caracterizan por la temporalidad porque la relación jurídica no es perpetua y se agota
en un tiempo limitado, la inacción del titular puede derivar en la prescripción extintiva de la acción.
El derecho de obligación es una relación sujeto- sujeto- cosa: yo voy a acceder a la cosa en tanto y en
cuanto me la proporcione el deudor. Es necesaria la intermediación del deudor.
 En cambio los derechos reales se caracterizan por la patrimonialidad (única común a las
obligaciones). Tiene carácter absoluto, es decir que se puede oponer erga omnes. Los derechos reales
tienen relación directa e inmediata con la cosa y solo pueden ser creados por ley. También son perpetuos
en el sentido de que el titular del mismo no lo pierde por su inacción pero si se puede usucapir cuando
trascurre cierto plazo de posesión: solo se pierden cuando hay otra persona que adquiere el derecho real
Se adquieren por tradición, salvo el caso de sucesión hereditaria y sin perjuicio de la inscripción en ciertos
supuestos. Y los caracteriza el jus preferendi o sea preferencia a favor del titular más antiguo cuando
concurren varios pretendientes sobre la misma cosa.
En el derecho real no necesito la intermediación de nadie, se ejerce directamente sujeto- objeto, existe una
relación de inmediatez.
Para el desarrollo de un derecho real la cosa tiene que existir (en el derecho creditorio no es un requisito,
yo me puedo comprometer o vender la cosa a futuro).
 En cambio los derechos intelectuales es el derecho de explotación del dueño de una obra de
intelecto o de propiedad industrial (marcas, patentes). Estos tienen tiempo de prescripción, son oponibles
erga omnes, no son perpetuos, etc.

 Obligaciones propter rem: en ciertas obligaciones el deudor es determinado por su relación


con una cosa, se trata de las obligaciones propter rem. son obligaciones que descansan sobre determinada
relación de señorío sobre una cosa y nacen, se desplazan y se extinguen con esa relación de señorío. Es
decir: resulta deudor quien es actualmente dueño o poseedor de una cosa.
Tienen notas comunes con el derecho creditorio y con el derecho real. Se asemejan a la obligación porque
el deudor no responde solo con la cosa en razón de la cual nace la obligación propter rem sino con todo su
patrimonio. También se asemejan al derecho real, porque se transmite con la cosa, a través de su
abandono, sin perjuicio de que si el ulterior titular debe responder de una deuda propter rem nacida en
cabeza del titular anterior, pueda reclamarle que lo haya pagado en razón de ella.
Ejemplo: la obligación del condominio de pagar proporcionalmente los gastos de la cosa en común; en el
crédito de medianería, etc.

C) CONCEPTO DE OBLIGACION: DEFINICION DEL ARTICULO 724. ANTECEDENTES DEL


CONCEPTO. OTRAS DEFINICIONES. CRITICAS
Art 724: “Definición: la obligación es una relación jurídica en virtud de la cual el acreedor tiene el derecho a
exigir del deudor una prestación destinada a satisfacer un interés licito y, ante el incumplimiento a obtener
forzadamente la satisfacción de dicho interés”.
Este articulo no contempla el lado pasivo del deudor (teniendo lado activo y pasivo).
La obligación como situación jurídica es un término insuficiente por eso se toma el termino relación
jurídica.
El articulo habla de la conducta del deudor y cuando hace referencia a la posibilidad de exigirle al deudor,
hace desaparecer las obligaciones naturales (existen obligaciones civiles y naturales, estas últimas no son
tomadas técnicamente como una obligación en el código civil y comercial).

La obligación tiene dos caras: una activa y una pasiva. En este concepto del CCC se prescinde del deudor y
de la conducta del deudor. En el Código de Vélez las obligaciones eran civiles y naturales. El CCC hace
desaparecer las obligaciones naturales (como categoría). Se considera que las obligaciones naturales no
son verdaderas obligaciones porque no se pueden exigir (deberes morales).
El CCC contempla dos aspectos de la obligación: como deuda y como responsabilidad.

ANTECEDENTES: Explicación y crítica de las definiciones romanas.


 Instituto de Justiniano: define a la obligación como “un vínculo jurídico de acuerdo con
nuestro derecho civil que nos obliga a pagar alguna cosa”. Este criterio resulta completado con el texto de
Paulo.
 Texto de Paulo: dice que la esencia de la obligación consiste no en que haga una cosa corpórea
o una servidumbre, sino en que constriña a otros a darnos, hacernos o prestarnos alguna cosa.
 Vélez Sarsfield: se limita a establecer que las obligaciones son: de dar, hacer o no hacer, por lo
cual no suministra un concepto de la obligación, sino que lo da por presupuesto y se limita a enunciar sus
principales contenidos.
 El panorama actual del derecho de las obligaciones obedece a móviles de distinta índole.
Existen móviles morales, esta parte del derecho debe estar penetrada de sentido moral. Existen además
móviles económicos y su incidencia en las transformaciones del derecho de las obligaciones no es más que
una derivación del modo en que interactúan lo económico y lo jurídico. Existen móviles políticos y sociales.
La tendencia de hoy muestra un claro intervencionismo estatal en relaciones particulares que
anteriormente quedaban liberadas al juego de la autonomía de la voluntad.

2- EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES: EL REGIMEN DE LAS OBLIGACIONES EN EL CODIGO DE


VELEZ SARSFIELD. EVOLUCION POSTERIOR. EL METODO DEL CODIGO CIVIL Y COMERCIAL. REGIMEN DE
LAS OBLIGACIONES CIVILES Y COMERCIALES. LEGISLACION COMPARADA. ANTECEDENTES NACIONALES Y
EXTRANJEROS.

La METODOLOGIA es el método, la forma o manera de hacer con orden a una cosa. El trazado de un
camino en la formación de la norma legal conduce a los resultados más propicios: agrupa a las
instituciones, demuestra que es lo general y que lo particular.
METODOLOGIA EXTERNA: El método externo seguido por el código Civil Argentino puede resumirse de la
siguiente manera. Se entiende por tal al modo como el Código distribuye las distintas ramas del derecho
que trata. En lo que refiere a las obligaciones, versa sobre la unificación que le da con relación a las demás
ramas del derecho civil
Pasaremos reseña, esquemáticamente, al método de tres cuerpos normativos anteriores a nuestro código
civil: Las Institutas de Justiniano, aunque no constituían un código en el sentido actual y fueron dictadas en
el año 533 con fines didácticos: El Código Civil francés de los albores del siglo XVIII, y el Esboco de Freitas
que, pese a la influencia que en general ejerció en Vélez, no la tuvo con igual intensidad en lo concerniente
al método.

- Las INSTITUTAS se dividieron en cuatro libros.


- 1. Personas (en sí mismas y en las relaciones de familia)
- 2. Derechos reales, donaciones, testamentos.
- 3. Sucesiones sin testamento, obligaciones, contratos.
- 4. Hechos ilícitos, acciones.

Saltan a la vista las objeciones. Los tema del libro II guardan poca relación entre sí: los derechos reales,
sobre la cosa, tienen remota, si alguna, conexión con las donaciones (una forma de contrato) y con el
testamento (acto jurídico de última voluntad). Las sucesiones sin testamento se ubican en el libro III,
cuando más lógico habría sido colocarlas junto con los testamentos, que dan lugar a la sucesión
testamentaria, y allí aparecen, vinculados entre sí como efecto y causa (respectivamente) las obligaciones y
los contratos, aunque sin tener correlación con esa forma sucesoria. En el libro IV se vuelve sobre las
obligaciones a través de una de sus fuentes: los hechos ilícitos. Y como si no bastara el temario de las
Institutas, regulatorias del Derecho de fondo, se incluye el tratamiento de las acciones.

 El CODIGO FRANCES sigue en alguna medida el anterior esquema básico. He aquí sus libros:
1. Personas (semejante a las institutas); Bienes y modificaciones a la propiedad (derechos reales).
2. De las diferentes maneras como se adquiere la propiedad.
Este insólito libro II del C francés insume más de dos terceras partes del total de su articulado (1571
arts. de un total de 2281). Incluye instituciones que nada tienen en común, como no sea que no
cupieron en los libros anteriores.

 El ESBOZO de Freitas obedece a esta estructura. “De los elementos de los derechos”: Esto es
una parte general comprensiva de personas, cosas y hechos. “De los derechos personales” que
abarca: obligaciones en general, derechos de familia y fuentes de las obligaciones. Derechos reales;
sucesiones, que no llego a redactar pues murió entretanto. Es importante destacar que Freitas
introdujo en este proyecto, según se ha visto, una parte general. El armado de una parte general
perfectamente definida, que agrupe a elementos de cualquier relación jurídica, adecua el logro de
un método idóneo. La parte general constituye la esencia de un código, denota su filosofía, y
permite conocer el todo a través de sus pautas.

 El régimen de las obligaciones en el código de Vélez S: independiza las obligaciones de los


contratos en el código. El derecho de las obligaciones era un derecho- vínculo muy riguroso, por las
consecuencias que sufría el deudor.

El método externo seguido por el Código Civil argentino de Vélez:


Dos Títulos Preliminares:
1º De las leyes;
2º Del modo de contar los intervalos del Derecho.
Cuatro Libros:
-I. De las personas:
-Sección 1ª: Personas en general.
-Sección 2ª: Derechos de familia.

-II. De los derechos personales en las relaciones civiles:


-Sección 1ª: Obligaciones.
-Sección 2ª: Hechos y actos jurídicos.
-Sección 3ª: Contratos.

-III. De los derechos reales.

-IV. Derechos reales y personales – Disposiciones comunes:


Título preliminar: transmisión de derechos.
-Sección 1ª: Sucesiones.
-Sección 2ª: Privilegios y derecho de retención.
-Sección 3ª: Prescripción.
Título complementario: Aplicación de las leyes.

Se advierte de inmediato que Vélez no elaboro, a diferencia de Freitas, una parte general que sea
continente de la regulación de las personas, las cosas y los hechos. Ahora bien: El código mejoro y mucho,
al precedente francés.
Por lo demás, no obstante las bondades de la inclusión de una parte general, lo cierto es que no existe una
tendencia definida acerca de la inclusión. La hay en el Código Alemán de 1900, en los Códigos brasileño de
1916, japonés, turco, chino. Pero no la traen los códigos suizo de 1907, federal mexicano de 1928, peruano
de 1936, italiano y venezolano de 1942, entre otros.
El forjado de una parte general es, así, solo una tendencia en el derecho comparado, pero no puede
afirmarse que tal sea la tendencia en las codificaciones modernas.  Nuevo CCC

METODOLOGIA INTERNA: Se entiende por tal a la distribución de las materias relativas a las obligaciones
que hace el código. Es decir, no ya la ubicación del tratamiento de las obligaciones con respecto a las
demás áreas del derecho civil, sino el modo en el que se distribuye en su contenido intrínseco, sobre todo
en lo que concierne a la elaboración de una teoría general de la relación crediticia independizada de sus
fuentes.

El método interno del código civil argentino: La 1º sec. Del Libro II del Código Civil se abre con una parte 1º
titulada “De las obligaciones en general”. Es claro el propósito que tuvo el codificador al estructurarla,
patentizado en la nota respectiva que antecede el art. 495; allí, luego de señalar los equívocos que genera
la confusión de las obligaciones con los contratos, expreso enfáticamente: “teniéndose presente, pues, los
diversos orígenes de las obligaciones, se advertirá la razón de las diferencias de nuestros articulos,
comparados con los de los códigos de Europa y América. En estos se trata solo de obligaciones
convencionales, y en nuestro proyecto, de las obligaciones en general.

A pesar de esa expresión tan clara de propósitos, el código no ha logrado acabadamente su objetivo. Hoy
en él una tendencia, es cierto, a independizar la regulación de las obligaciones de la correspondiente a sus
fuentes, insinuada también en el Esbozo de Freitas, y más definida en el Código de Chile, ambos tenidos a
la vista por Vélez. Por ciertos preceptos del Libro II, Secc. 1º del Código Argentino, solo se explican en órbita
contractual, como surge de los arts. 500 a 502, relativos a la causa, de la desubicación del art 504, de la
expresión “aquello a que se ha obligado” del deudor que aparece en el inciso 1º del art 505, etc.

En Derecho comparado, cabe agregar, la mayoría de los códigos modernos, excepción hecha del
venezolano de 1942, que siguió el método francés, independizan la teoría general de la obligación del
análisis de sus fuentes. Así lo hacen el Código alemán de 1900, el suizo, el brasileño, el del distrito federal
mexicano, el peruano, el italiano.

Régimen de las obligaciones en el nuevo código civil y comercial:


Al realizar una lectura del actual articulo 724 destacamos que a diferencia del Código de Vélez, la Comisión
Reformadora optó por definir a la obligación. Esto nos da un elemento de trabajo que facilita su análisis. En
primer lugar la ubicación como primera categoría de los derechos personales en el Título I a las
Obligaciones en General, y luego en el Título II a los Contratos en General.

La metodología del Código Civil y Comercial, en lo que concierne a la manera de hacer con orden una cosa,
es una metodología aceptable, certera. En lo que respecta al concepto de “Metodología” puede
entenderse de forma amplia: la forma que en que un código distribuye las distintas ramas de derecho que
trata. En lo referido a las OBLIGACIONES, el CCC realiza una generalización de las mismas y regula las
modalidades y causa en la parte general, como común a todos los actos jurídicos (fuera de las
obligaciones). Como dijimos, en el nuevo CCC aparece todo ordenado:
LIBRO TERCERO: Derechos Personales
Título 1: Obligaciones en general
Capítulo 1: Disposiciones en general (definición, requisitos, causa, prueba de la existencia de la obligación
(presunción de fuente legitima), deber moral, buena fe, efectos con relación al acreedor, efectos con
relación al deudor, actuación de auxiliares (principio de equiparación), reconocimiento de la obligación,
reconocimiento y promesa autónoma, reconocimiento causal)
Capítulo 2: Acciones y garantias común de los acreedores (acción directa, acción subrogatoria); garantia
común de los acreedores.
Capítulo 3: Clases de obligaciones:
Obligaciones de dar: dar cosa cierta para constituir derechos reales, dar para restituir, obligaciones de
género, obligaciones relativas a bienes que no son cosas, obligaciones de dar dinero.
Obligaciones de hacer y de no
hacer Obligaciones alternativas.
Obligaciones facultativas.
Obligaciones con cláusula penal y sanciones conminatorias.
Obligaciones divisibles e indivisibles.
Obligaciones de sujeto plural: obligaciones simplemente mancomunadas, obligaciones solidarias,
solidaridad pasiva, solidaridad activa.
Obligaciones concurrentes.
Obligaciones disyuntivas.
Obligaciones principales y accesorias.
Rendición de cuentas.
Capítulo 4: Pago
Disposiciones generales.
Mora.
Pago a mejor fortuna.
Beneficio de competencia.
Prueba del pago.
Imputación del pago.
Pago por
consignación.
Pago por subrogación.
Capítulo 5: Otros modo de extinción
Compensación
Confusión
Novación
Dación del pago
Imposibilidad del cumplimiento
CONTRATOS.
Título V: Otras fuentes de las obligaciones (aparte de los contratos)

Unificación del régimen de las obligaciones civiles y comerciales: discusión doctrinaria. Antecedentes
nacionales. Concreciones legislativas extranjeras.
Los principios de las relaciones comerciales fueron incorporados a la legislación civil. Quien quiera conozca
el sistema de la legislación argentina advertirá fácilmente en que gran medida esta comercialización del
Derecho Civil fue receptada por la ley 17.711. Así el código de comercio quedó reducido a unas pocas
disposiciones, sepultadas por una multitud de leyes especiales, y con escaso ámbito de vigencia.
La unificación del Derecho Civil y Comercial se ha producido hace mucho en el DERECHO VIVO. Estamos en
el tiempo de encarar la regulación de un DERECHO PATRIMONIAL NUEVO y más adecuado a lo que sucede
en el mundo de la realidad. Quién pretenda conocer, pongamos por caso, cuáles son las normas aplicables
al comerciante, se equivocará si cree que la respuesta le será dada por el Código de Comercio, porque lo
cierto es que estará precisando también acudir a una inorgánica multitud de disposiciones de policía,
registrales, municipales, tributarias, laborales, de comercio exterior que rigen imperativamente a la
actividad mercantil.
La idea de un código único de las obligaciones viene siendo manejada con insistencia, desde largo tiempo
atrás:
EL 1ER CONGRESO NACIONAL DE DERECHO COMERCIAL (BS AS, 1940) aprobó, con mayoría de votos, una
moción por la cual se preconizaba la sanción de un código único de las obligaciones, civiles y comerciales.
Ya en 1926 la 2º CONFERENCIA NACIONAL DE ABOGADOS había designado una comisión de juristas
encargada de realizar una labor de simplificación y unificación de normas del derecho de las obligaciones.
LA VI CONFERENCIA DE ABOGADOS (LA PLATA, 1959) fue más allá y aprobó la siguiente declaración:
- QUE ES CONVENIENTE LA SANCIÓN DE UN CÓDIGO ÚNICO DEL DERECHO PRIVADO
- PARA EL LOGRO DE ESA FINALIDAD (COMO ETAPA INMEDIATA) PROCEDE SANCIONAR UN
CODIGO UNICO DE OBLIGACIONES Y CONTRATOS.
- Y QUE, EN UNA ETAPA ULTERIOR, DEBE LLEGARSE A LA UNIFICACION DEL DERECHO PRIVADO
EN LOS ESTADOS LATINOAMERICANOS” Precisamente Salas, al fundamentar el despacho, expreso que
se hace necesaria una síntesis de los llamados derechos civil y comercial, ya que ambos regulan la
misma sustancia jurídica: las relaciones de los particulares entre sí.

EL 3ER CONGRESO NACIONAL DE DERECHO CIVIL (CÓRDOBA, 1961) recomendó también que se unifique el
régimen de las obligaciones civiles y comerciales elaborando un cuerpo único de reglas sobre obligaciones y
contratos como libro del código civil.
Así queda planteado el esquema de posibilidades:
a) o la unificación de ambas ramas del derecho privado, civil y comercial, o
b) la más viable unificación del régimen de las obligaciones en general, y los contratos en particular, civiles
y comerciales.

Las propuestas se repitieron (con diferente alcance) en


CONGRESO NACIONAL DE DERECHO COMERCIAL (ROSARIO,
1969),
MESA REDONDA SOBRE UNIFICACION DE LOS DERECHOS CIVIL Y COMERCIAL (UNIVERSIDAD DE BELGRANO,
1979)
EN EL 3ER CONGRESO DE DERECHO SOCIETARIO (SALTA, 1982)
EN LA CONFERENCIA NACIONAL DE ABOGADOS Y FACULTADES DE DERECHO (ROSARIO, 1982)
EN EL CONGRESO ARGENTINO DE DERECHO COMERCIAL (BS AS, 1984)
EN LA MESA REDONDA SOBRE UNIFICACION DE LAS OBLIGACIONES CIVILES Y COMERCIALES (INSTITUTO
ARGENTINO DE DERECHO COMERCIAL Y COLEGIO DE ESCRIBANOS DE LA CAPITAL FEDERAL, 1986)
EN LAS JORNADAS NACIONALES SOBRE UNIFICACION DE LAS OBLIGACIONES CIVILES Y COMERCIALES (BS
AS, 1986)
Así queda planteado el esquema de posibilidades: o la unificación de ambas ramas del derecho privado
(civil y comercial), o la más viable unificación del régimen de las obligaciones en general y los contratos en
particular (civiles y comerciales).

El código de comercio de 1859, anterior al civil, importo un principio de unificación de ambas ramas, por
cuanto sus redactores debieron intercalar disposiciones propias del derecho civil, ante la ausencia por
entonces del código especifico de esta materia. También se puede considerar que el CODIGO MERCANTIL
1889 brinda cierta base de reunificación, pero a la inversa: ya no incluye normaciones civiles, pues existian
en el código civil, pero se remite a este, y como se expresa en el informe de la Comisión reformadora de
1889, “la falta de un código civil obligo a los autores del código de comercio (1859) a introducir en este
numerosos titulos y disposiciones sobre materia civil que era forzoso suprimir después de la sanción de
aquel código. Queda así el código civil como la regla general que rige al comercio mismo en los casos no
previstos especialmente por la legislación comercial.”

Antecedentes nacionales (Proyectos de reformas):


La realidad demuestra que, el derecho mercantil, que fue una forma jurídica sectorial desarrollada en el
Medioevo para atender exigencias del tráfico de los comerciantes, fue extendiendo su vigencia de la trama
del Derecho común y generó lo que muchos autores denominan “la comercialización del derecho civil”.
En el año 1986 la cámara de diputados de la nación creó una COMISION ESPECIAL DE UNIFICACION
LEGISLATIVA CIVIL Y COMERCIAL y se encomendó la redacción del correspondiente proyecto a una
comisión especial honoraria compuesto por los doctores ALEGRÍA, ALTERINI (Aníbal y Horacio), ARAYA, DE
LA VEGA, FARGOSI, LE PERA, PIAGGI. Esta comisión definió un criterio para la unificación y propuso el
remozamiento del sistema vigente, concluyó su tarea en abril de 1987 y la cámara de diputados sancionó
su proyecto en julio de ese mismo año.
El senado nacional en 1988, a su vez, creó una comisión técnica jurídica para asesorar a su comisión de
legislación general. Los frutos de esa comisión revisora no fueron publicados, y el senado, en 1991,
sancionó como ley el proyecto de la cámara de diputados del año 1987, sin modificación alguna. Esta ley de
unificación de legislación civil y comercial, fue vetada íntegramente por el poder ejecutivo.
En El año 1922 surgió un proyecto originado en la resolución de la cámara de diputados de la nación, de la
cual resulto la constitución de la denominada comisión federal; en 1993 esta comisión federal propuso a la
comisión de legislación general de la cámara de diputados el texto de un código único civil y comercial. Ese
proyecto tuvo sanción de la cámara de diputados en noviembre de 1993 y paso en revisión al Senado.
Otro proyecto fue elaborado a instancias del PE. El texto fue remitido al senado.

Concreciones legislativas extranjeras: La idea unificadora tiene importantes antecedentes legislativos: El


código suizo de las obligaciones, a partir de 1881 e incorporado como libro V del Código Civil en 1912; el
Código polaco de las obligaciones y contratos, de 1934, el código civil italiano de 1942, que incluye un
tramo fundamental del derecho comercial, etc. Ha habido, también, intentos de unificación internacional,
como el proyecto de código uniforme de las obligaciones y contratos franco-italiano, de 1928, criterio
unificador que – en cuanto al derecho obligacional interamericano- ha sido también preconizado por
distintas conferencias internacionales.

Legislación comparada:
- Institutas de Justiniano (año 553): se dividieron en 4 libros: Personas (en sí mismas y en las relaciones
de familia); Derechos reales, donaciones, testamentos; Sucesiones sin testamento, obligaciones, contratos;
Hechos ilícitos, acciones.
- Código civil francés (1804): sigue en alguna medida ese esquema básico: Personas (semejante a las
institutas). Bienes y modificaciones de la propiedad (derechos reales). De las diferentes maneras como se
adquiere la propiedad.
- Esbozo: el esbozo de Freitas obedece a esta estructura:
o De los elementos de los derechos, vale decir, una parte general comprensiva de personas, cosas y
hechos.
o De los derechos personales, que abarca: derechos personales en general, en las relaciones de familia y
en las relaciones civiles.
o Derechos reales.
o Sucesiones.

3- EVOLUCION DEL CONCEPTO DE LA OBLIGACION Y DEL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES:


Origen lógico y cronológico de la obligación. Su relación con la economía y la moral. Breve reseña
histórica. Aporte del derecho romano. Transformaciones posteriores. Los principios individualistas y sus
consecuencias en esta materia. La tendencia socializadora del derecho y su institucionalización.
Limitaciones a los principios de la autonomía de la voluntad y de la fuerza obligatoria del contrato. Los
derechos fundamentales de la persona. La protección a la parte económicamente débil y la tutela del
interés social. El derecho del consumo. La constitucionalización del derecho privado y la función del CC y
C. Desafíos contemporáneos: Problemática en torno al concepto de persona: nuevas subjetividades en
debate: naturaleza, animales no humanos- generaciones futuras.

Evolución del concepto de obligación y del derecho de las obligaciones:


La propia etimología del vocablo obligación (ob-ligare) denota en el concepto de “sujeción”. Esta sujeción,
en el derecho romano, era eminentemente personal: se consideraba al deudor estrechamente ligado
respecto del acreedor. La figura del nexum (ligar-anudar), surgía por convenio, luego de 60 días de
detención del deudor sujeto a nexum, el acreedor podía llevarlo a la otra orilla del Tiber, venderlo como
esclavo y aun matarlo y repartir su cadáver en caso de haber pluralidad de acreedores. Esta situación fue
expulsada con la ley Poetelia Papiria del año 326 A.C. Mas adelante otras leyes fueron modificando
favorablemente la situación del deudor, que pudo inclusive hacer cesión de sus bienes a sus acreedores,
limitando así su responsabilidad a los bienes patrimoniales. Como consecuencia en el derecho clásico se
estableció que la obligación debía ser contraída personalmente (y no por representantes) que no podía ser
cambiada ni la persona del acreedor ni la del deudor, y que no se concebían el pago por terceros. De
cualquier manera, la obligación actual tiene esencialmente una estructura semejante a la que concibió el
derecho romano, sin perjuicio de sus variaciones. (  SUJECION DERECHO ROMANO)

El moderno derecho de las obligaciones tiene grandes resabios de las enseñanzas de los canonistas. Su
incidencia se halla fundamentalmente en lo que versa sobre el sentido moral de la relación obligatoria. El
panorama actual del derecho de las obligaciones obedece a móviles de distinta índole. Por lo pronto
existen móviles morales, esta parte del derecho debe estar penetrada de sentido moral. Así Ripert señala
que el imperativo ético constituye un motor del progreso de las ideas.
Existen además móviles económicos y su incidencia en las transformaciones del derecho de las obligaciones
no es más que una derivación del modo en que interactúan lo económico y lo jurídico. El derecho de las
obligaciones es el motor de la economía, es lo que necesita un país para funcionar.
El mercado no debe introducir las reglas, sino que el derecho tiene que regular el mercado. La economía
debe ir en consonancia con el derecho. El derecho es el ELEMENTO REGULADOR. El mercado es un
elemento más del estado.
Acreedor y deudor están ligados a una relación jurídica, a una relación de cooperación.

Existen por fin móviles políticos y sociales. La tendencia de hoy muestra un claro intervencionismo estatal
en relaciones particulares que anteriormente quedaban liberadas al juego de la autonomía de la voluntad.

LOS PRINCIPIOS INDIVIDUALISTAS: En el Código del siglo XIX. Lo que se pensaba es la relación de persona
individual y no en el margen colectivo. Cuando comienza a surgir el trabajo por ejemplo, y lo que tiene que
ver con el ámbito colectivo, aparece a analizarse el término “riesgo” (que en nuestro código aparece ya con
la ley 17711) generalmente relacionándolo con los accidentes de trabajo (tendencia socializadora), creando
así algunos límites.

LA CONSTITUCIONALIZACION DEL DERECHO PRIVADO: A través de la reforma constitucional de 1994 y la


incorporación de los 11 tratados internacionales con jerarquía constitucional, se empieza a
constitucionalizar el derecho privado. La mayoría de los códigos existentes se basaban en la división
tangente entre el derecho público y el derecho privado. Este nuevo código da una importancia relevante a
los derechos de incidencia colectiva en consecuencia con la CN, ya que en la tradición histórica el sujeto de
derecho privado ha sido el hombre. Se ha cambiado este paradigma concibiéndolo en términos igualitarios.

ART 1: Los casos que este código rige deben ser resueltos según las leyes que resulten aplicables, conforme
con la con, y los tratados de derecho humano en los que la republica sea parte. A tal efecto se tendrá en
cuenta la finalidad de la norma, los usos prácticas y costumbres son vinculantes cuando los particulares se
refieran a ellos en situaciones no regidas legalmente, siempre que no sean contrarias a derecho.
ART 240: El ejercicio de los derechos individuales debe ser compatible con los derechos de incidencia
colectiva

Desafíos contemporáneos: problemática en torno al concepto de persona. Nuevas subjetividades en


debate: naturaleza, animales no humanos – generaciones futuras. BERROS RESUMEN TEXTOS:

UNIDAD 2

4 – ELEMENTOS DE LA OBLIGACIÓN: CLASIFICACIÓN Y ENUMERACIÓN.

En toda relación jurídica pueden ser aislados sus elementos, es decir, los componentes necesarios que la integran
de tal manera que la relación jurídica es inconcebible sin ellos. En la relación jurídica obligacional, existen los
siguientes elementos: sujetos, objeto, fuente y coercibilidad.

A- Los sujetos activos y pasivos.


El sujeto de la relación jurídica resulta de la respuesta a la pregunta quién. Hay un sujeto activo, titular de la
facultad que, en la obligación, es el acreedor. Y un sujeto pasivo, a cuyo cargo está el deber que, en la obligación,
es el deudor. La calidad de sujeto corresponde a la persona, sea ésta humana o jurídica.

El Código Civil derogado definía a la persona “física” (humana) como “todo ente que presente signos
característicos de humanidad, sin distinción de cualidades o accidentes” (art. 51). El nuevo Código Civil y
Comercial no define lo que es persona humana, pero, al referirse a ella con ese término, es elocuente entender
que se trata del sujeto que goza de los atributos inherentes a su humanidad (nombre, capacidad, domicilio,
estado) y de los derechos personalísimos que derivan de esa condición.

En los años 70 surge un movimiento ambientalista y animalista, trayendo consigo una teoría acerca de pensar el
vínculo moral que tenemos con los animales. El nuevo Código Civil y Comercial no aclara el interrogante sobre si
los animales no humanos podrían ser sujetos de derecho. Vélez catalogaba a los animales no humanos como
cosas y establecía un sistema de responsabilidad civil ante daños ocasionados por estas “cosas”. También se los
regulaba como objetos de apropiación, lo que ha sido largamente desarrollado en el área del derecho de
propiedad. Desde miradas que la ética animal catalogaría como “reformistas” se desarrollan multiplicidad de
regulaciones bajo el prisma del bienestar animal.

El interrogante sobre la posibilidad de que los animales no humanos titularicen derechos no es nuevo.
Actualmente, se entiende que la ética animal constituye el estudio del estatuto moral de los animales o de la
responsabilidad moral de los humanos en relación a los animales individualmente considerados; y se indica la
década del setenta del siglo pasado como la fecha en que comienza a identificarse la existencia de un dominio
particular de investigación organizado bajo esa expresión.

En Ecuador, la reforma constitucional de 2008 introduce, en su articulo 71 y siguientes, el reconocimiento de la


naturaleza, Madre Tierra, Pachamama, como sujeto de derecho. Luego, en el año 2010, se replica a nivel legal en
Bolivia; incorporándose así dos leyes al ordenamiento jurídico boliviano: una que crea una institución para la
protección de la Madre Tierra, y la otra que establece el vivir bien, contemplando así el derecho de la Madre
Tierra.

Por un largo período, desde el derecho se reflexionó sobre el ambiente en términos de propiedad y
aprovechamiento, incluso “ilimitado”, desde una postura ética antropocéntrica. Por el otro, y con posterioridad,
se focalizó en pautar límites a la explotación, así como en la necesidad de pensar holísticamente y proteger el
ambiente, entendido en términos de derecho a un ambiente sano, a lo que subyacen éticas en mayor o menos
grado antropocéntricas.

Generaciones futuras es una categoría que aparece dentro del derecho ambiental; plantea que cualquier tipo de
cambio no puede afectar las generaciones futuras. Esto viene de la idea de humanidad, de la responsabilidad que
tenemos nosotros ante as generaciones futuras, aunque no sepamos quienes o en cuanto tiempo disfrutaran de
esa responsabilidad actual nuestra.

El articulo 41 de nuestra Constitución contempla claramente el tema de la naturaleza y el de generaciones


futuras: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo
humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las
generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación
de recomponer, según lo establezca la ley…”

Establecido que la existencia de sujetos es imprescindible en toda relación jurídica, va de suyo que también lo es
en la obligación. En toda relación obligacional debe haber, pues, un sujeto acreedor y otro deudor, o varios de
ellos.
Lo dicho no obsta, sin embargo, a que el sujeto (activo o pasivo) esté provisionalmente indeterminado, pues
basta que sea determinable, es decir, susceptible de determinación.

Por cierto que, generalmente, tanto el acreedor como el deudor están determinados desde el nacimiento mismo
de la obligación. Pero en ciertas circunstancias tal determinación se produce con posterioridad al origen dela
relación obligacional, aunque siempre en tiempo anterior o simultáneo con el del cumplimiento; carecería de
sentido que no se supiera, en ese momento, quién debe cumplir (deudor), o a favor de quién se debe cumplir
(acreedor).

La indeterminación provisional del deudor se da en las obligaciones propter rem. La del acreedor ocurre en los
titulos al portador (como pagaré a la orden, transmisible por simple entrega o por endoso), y en las promesas de
recompensa concebidas a favor de quien halle una cosa extraviada.

Cuando la obligación surge de un acto jurídico (como un contrato), es indudable que el sujeto debe ser capaz de
derecho; si fuera incapaz de ejercicio o con capacidad restringida, tal incapacidad sería suplible por
representación. Pero cuando la obligación nace de un hecho ilícito, la capacidad del sujeto no es exigible. Un
incapaz de ejercicio puede ser acreedor de la indemnización del daño, aunque para reclamarla judicialmente
precise que actúe su representante; y puede ser deudor de la indemnización – deuda que soporta su
representante – por un hecho ilícito suyo.

Promesa de recompensa. Es una declaración de voluntad en virtud de la cual una persona se obliga,
generalmente, a entregar una suma de dinero a quien realice determinada prestación. La obligación nace cuando
el tercero realiza la prestación, y es ahí donde se determina el sujeto activo de la relación. Por ej: recuperar un
perro; quien lo encuentre será el acreedor de la recompensa.

Título1 al portador. Los titulos al portador, al igual que la promesa de recompensa, no tienen determinado el
sujeto activo o acreedor en el inicio de la obligación; éste será determinado en el momento del pago, según quien
acredite la posesión del titulo.

Obligaciones disyuntivas (art. 853 – 854). Las obligaciones “disyuntas”, “disjuntas” o “disyuntivas” se caracterizan
por presentar inicialmente varios sujetos, ya sea del lado activo o del pasivo; pero con la particularidad de que
éstos quedan supeditados a una opción que se hará entre ellos, de modo que el elegido será en definitiva el
titular del crédito o el obligado de la deuda.

Busso sostuvo que más que obligaciones de sujeto múltiple, lo son de “sujeto indeterminado”.

La alternatividad o disyunción puede ser entonces, activa o pasiva. Hay ciertos caracteres comunes a ambas
categorías:

a. Pluralidad originaria de vínculos: los sujetos están en alternativa desde el nacimiento de la obligación. Si
fuese una alternatividad sobre venida, estaríamos ante una novación de la obligación primitiva.

b. Sujetos indeterminados: como consecuencia de la alternatividad, los sujetos activos o los pasivos se
encuentran provisoriamente indeterminados. Con la elección se produce la determinación.

c. Hay unidad en el objeto de la obligación: el pago que realice el deudor o el hecho a favor del acreedor
que han sido elegidos, extingue la obligación en su totalidad para todos los sujetos intervinientes.

Cuando se trata de disyunción activa le corresponde al deudor elegir al acreedor. No rige el principio de
prevención, por lo que mantiene su facultad de elegir inclusive habiendo sido demandado por otro acreedor.

1
Título: instrumento
Es posible que exista un acuerdo entre los acreedores donde decidirán entre ellos a quien el deudor le efectuará
el pago.

En los casos de disyunción pasiva corresponde al acreedor elegir a qué deudor habrá de exigirle el cumplimiento
de la prestación.

Una vez operada la elección del acreedor o del deudor, según el caso, estaremos ante una obligación de sujeto
singular.

Contrato por cuenta de quien corresponda (art. 1030). Este contrato es aquel en que uno de los otorgantes, al
tiempo de la formación del acto, se reserva la facultad de designar el nombre de la parte para una oportunidad
posterior y dentro de un plazo prefijado. La razón está dada en la circunstancia de que, al momento de formarse
el contrato, ignora o se halla indeterminada la persona que, una vez individualizada, habrá de ocupar su lugar (el
del otorgante) desligándose este último de la relación contractual.

El Código sujeta el contrato a las reglas de la condición suspensiva (arts. 343 a 349), de modo que sólo la
determinación del beneficiario obliga a cumplir las prestaciones convenidas. Es un acto jurídico de eficacia
pendiente, no produce sus efectos propios (aunque produce efectos tendientes a asegurar su futura eficacia para
el caso que la condición se cumpla), ya que respecto de esos efectos propios, es ineficaz. Esta ineficacia actual
está pendiente del cumplimiento de la condición suspensiva.

De esta forma, al celebrarse el contrato uno de los contratantes sólo tiene formal o aparentemente el carácter de
parte, puesto que necesaria y forzosamente será reemplazado más tarde por el verdadero contratante quien,
hasta ese momento, es un tercero.

La relación obligacional no se enlaza necesariamente entre un sujeto acreedor y un sujeto deudor. Puede haber
pluralidad en una u otra parte, o en ambas, desde el nacimiento de la relación (pluralidad originaria), o surgir con
ulterioridad (pluralidad sobreviniente, por ej. si muere el deudor o acreedor singular, y la deuda o el crédito se
divide entre varios herederos).

B- El objeto.

El objeto de las obligaciones es la prestación que satisface el interés del acreedor. El objeto de la prestación, a su
vez, consiste en una conducta (de dar, hacer o no hacer) por parte del deudor, que responde a un interés del
acreedor.

El articulo 725 del Código Civil y Comercial establece que la prestación que constituye el objeto de la obligación
debe ser material y jurídicamente posible, lícita, determinada o determinable y susceptible de valoración
económica.

- Posibilidad.

El nuevo Código se refiere a la necesidad de que la prestación sea “material y jurídicamente posible”. En cuanto a
lo primero, significa que el contenido de la prestación no puede contradecir las leyes físicas o de la naturaleza; los
ejemplos de cruzar el océano a nado, o volar a otro planeta, han sido elocuentes. El pacto que contenga algo así
lleva a la nulidad de la obligación. Lo mismo ocurre cuando la imposibilidad es jurídica, como el caso de prometer
la venta de un bien que pertenece al dominio público del Estado.

Esta imposibilidad debe ser originaria y no sobreviniente, absoluta y objetiva. Ya que si resulta imposible en el
desarrollo de la obligación el acto es válido, pero puede tener otras consecuencias. Al igual que cuando la
imposibilidad es parcial. En cuanto a lo objetivo, es un elemento imprescindible porque el contenido de la
prestación prescinde de las condiciones personales de los sujetos, ya que hace al propio atributo de la dirección
del impedimento.

- Licitud.

La prestación debe ser conforme a la ley y a las buenas costumbres.

No se puede contratar sobre hechos ilícitos, cosas que están fuera del comercio, contrario a la moral y buenas
costumbres, libertad de las personas, libertad de conciencia, etc.

La ilicitud se diferencia con la imposibilidad jurídica porque ésta implica un “no se puede” y tiene como
consecuencia la ineficacia del acto, mientras que la ilicitud involucra un “no se debe” y genera una pena (nulidad
del acto).

- Determinada o determinable.

La individualización del objeto explica este carácter; cuando lo es desde el inicio de la obligación la prestación se
encuentra “determinada”, como por ejemplo las obligaciones de dar cosas ciertas, o de hacer o no hacer; cuando
se deja para un momento posterior, se brinda la “indeterminación” o la naturaleza de lo “determinable”.

- Patrimonialmente valorable.

Éste es un tema de extenso debate en la doctrina de los autores. La cuestión queda centrada en determinar si es
necesario que la prestación tenga o no contenido económico.

El articulo 725 distingue entre la patrimonialidad de la prestación y el interés del acreedor. La prestación debe
tener ese contenido ya que importa como elemento objetivo que deba realizarse un sacrificio económico para
lograr sus beneficios. Pero por otra parte, el interés del acreedor puede no ser estrictamente económico, ya que
muchas veces, mediante la prestación, se satisfacen necesidades espirituales o de simple contenido placentero.

C- La fuente.

Toda relación jurídica proviene de un hecho con virtualidad suficiente para establecerla; lo mismo sucede en la
relación obligacional. De allí que se denomine fuente (causa fuente) de la obligación al hecho que da origen a la
misma. Son fuente de la obligación: el contrato, la responsabilidad civil, la gestión de negocios, el empleo útil, los
titulos valores, la declaración unilateral de voluntad, el enriquecimiento sin causa, las obligaciones nacidas de la
conducta social tipica, el abuso del derecho.

1. El contrato

Contrato es el acto jurídico mediante el cual dos o más partes manifiestan su consentimiento para crear, regular,
modificar, transferir o extinguir relaciones jurídicas patrimoniales.

Los elementos constitutivos o esenciales del contrato son: el consentimiento, el objeto y la causa. Están en
normas imperativas y necesariamente deben darse para que el contrato sea válido. Además, pueden presentar
otro tipo de elementos: naturales o accidentales. Los naturales son aquellos que ordinariamente y por ministerio
de la ley supletoria corresponden al contrato pero pueden ser excluidos por cláusula expresa; mientras que los
accidentales son los que normalmente no corresponden a determinado contrato pero que, sin embargo, pueden
ser introducidos por las partes, por ej.: las modalidades.
Los efectos del contrato son la creación, modificación, transferencia o extinción de obligaciones, a los cuales las
partes deben respetar y cumplir como si fueran la ley misma.

Nuestro Código Civil y Comercial establece la siguiente clasificación de los contratos:

a. Unilaterales/Bilaterales (art. 966): Los contratos son unilaterales cuando una de las partes se obliga
hacia la otra sin que ésta quede obligada. Son bilaterales cuando las partes se obligan recíprocamente la una
hacia la otra.

b. Onerosos/Gratuitos (art. 967): Los contratos son a titulo oneroso cuando las ventajas que procuran a
una de las partes les son concedidas por una prestación que ella ha hecho o se obliga a hacer a la otra. Son a
titulo gratuito cuando aseguran a uno o a otro de los contratantes alguna ventaja, independiente de toda
prestación a su cargo.

c. Conmutativos/Aleatorios (art. 968): Estos son una subespecie de los contratos onerosos. En los
conmutativos las ventajas dadas y recibidas son ciertas. En los aleatorios tales ventajas para una o para todas las
partes dependen de un acontecimiento incierto. Este criterio, que había sido desarrollado por la doctrina, ha sido
explícitamente convertido en texto legal. De lo expuesto se desprende que el contrato puede ser aleatorio para
una de las partes y conmutativo para la otra, como sucede en el seguro. O puede ser aleatorio para ambas partes,
como acontece en el juego y la renta vitalicia.

d. Formales (art. 969): Dentro de esta categoría, encontramos tres subtipos de contratos. Los primeros son
aquellos contratos que la doctrina considera solemnes absolutos; la importancia radica en que al estar la forma
exigida como requisito de validez del negocio, éste es nulo si la forma no ha sido satisfecha. Los segundos
(contratos de solemnidad relativa), son aquellos contratos en los que una forma es requerida pero no bajo pena
de nulidad. En estos casos, el no cumplimiento de la forma, no anula el contrato como tal, sino le otorga validez
como contrato en el cual las partes se obligan a cumplir con la formalidad. Es una hipótesis de conversión del
negocio jurídico; esto es, el contrato vale como el de menores requisitos, y obliga a satisfacer los recaudos de
forma exigidos para que se produzcan los efectos perseguidos por las partes. Por último, el tercer tipo de
contratos son aquellos en que la ley o las partes no imponen una forma determinada; en estos casos, la forma
tiene una finalidad puramente probatoria.

e. Nominados/Innominados (art. 970): Los contratos nominados son aquellos regulados especialmente por
la ley (tipicos); por el contrario, los innominados son aquellos que no están regulados por la ley (atipicos).

2. Responsabilidad Civil

La responsabilidad civil es la obligación que recae sobre una persona de cumplir su obligación o de reparar el
daño que ha causado a otro. Habitualmente, mediante el pago de una indemnización. Según Díaz Picazo, la
responsabilidad civil es una sujeción de una persona, que vulnera un deber de conducta impuesto en interés de
otro sujeto, a la obligación de reparar el daño producido.

Las funciones de la responsabilidad civil, según lo establecido en el articulo 1708 del Código Civil y Comercial, son
la prevención del daño y su reparación. Es decir que, si bien este instituto tiene por finalidad principal compensar
el daño y restablecer el equilibrio roto, puede al mismo tiempo, y aunque no sea un objetivo buscado, prevenir y
sancionar al mismo tiempo.

3. Gestión de Negocios
Según el articulo 1781 del Código Civil y Comercial, hay gestión de negocios cuando una persona asume
oficiosamente la gestión de un negocio ajeno por un motivo razonable, sin intención de hacer una liberalidad y sin
estar autorizada ni obligada, convencional o legalmente.

Se trata de una fuente autónoma de obligaciones.

Al decir que la persona “asume oficiosamente” la gestión de un negocio, hacemos referencia a una conducta de
modo diligente por parte del gestor. Esto quiere decir que la actividad que lleva adelante el mismo está
desprovista de intereses personales, su intervención está inspirada en un propósito noble: impedir un daño al
dueño del negocio. Es que, como opina parte de la doctrina, la figura aquí tratada cumple una función social.

La gestión de negocios encuentra su justificativo en la imposibilidad o dificultad del dueño de tutelar sus propios
intereses (motivo razonable).

En otras palabras, hay gestión de negocios cuando alguien no obligado por contrato ni por representación legal
realiza espontáneamente una gestión útil para otro. Corresponde puntualizar que la intromisión del gestor debe
responder además de la espontaneidad, fundamentalmente a la imposibilidad en que se halla el dueño de tutelar
sus intereses.

4. Empleo Útil

El articulo 1791 establece que quien, sin ser gestor de negocios ni mandatario, realiza un gasto, en interés total o
parcialmente ajeno, tiene derecho a que le sea reembolsado su valor, en cuanto haya resultado de utilidad,
aunque después ésta llegue a cesar. El reembolso incluye los intereses, desde la fecha en que el gasto se efectúa.

El empleo útil es siempre una inversión y nunca un gasto de administración, salvo que se administren sólo los
bienes propios y, por razones circunstanciales, naciera la necesidad de hacer algún gasto en beneficio de otra
persona. Es decir que, el empleo útil, se produce por actos circunstanciales y aislados, que no llevan en sí la
intención de administrar o gestionar.

La diferencia entre empleo útil y gestión de negocios tiene que ver con una relación de género a especie. Ello es
así en tanto la gestión comprende todo servicio prestado por el gestor, sean actos materiales o servicios, mientras
que el empleo útil se trata específicamente de gastos en dinero.

Respecto de su diferencia con el enriquecimiento sin causa, observa que la acción que emana del empleo útil
puede intentarse aunque hubiera cesado la utilidad del gasto, no ocurriendo lo propio con el enriquecimiento sin
causa.

La condición para tener derecho al reembolso es que el gasto haya sido de utilidad.

La cuantia de la inversión realizada se mensura en atención a la utilidad obtenida en el patrimonio del


enriquecido, al momento de recibir ese beneficio. Dicha utilidad, requisito del empleo útil, debe consistir en una
ventaja inicial que alguien recibe de otra persona, sin importar si luego, por caso fortuito o por culpa del
beneficiario, cesara. Se prevé que el reembolso de los gastos incluye los intereses desde la fecha en que el gasto
se efectúa.

5. Títulos Valores

Los titulos valores incorporan una obligación incondicional e irrevocable de una prestación y otorgan a cada
titular un derecho autónomo (derecho inoponible a las defensas personales que pueden existir contra anteriores
portadores).
Según Vivante, “titulo de crédito es el documento necesario para ejercer el derecho literal y autónomo en él
expresado”.

Se trata de la inserción de un derecho en una cosa mueble, normalmente un papel, es decir, la documentación de
un derecho.

El firmante del titulo incorpora al documento una declaración de voluntad, incondicionada e irrevocable, de
carácter constitutivo y con alcance patrimonial mediante la cual se coloca en una posición de obligado cambiario
ante quien resulte portador legítimo del documento.

6. Declaración Unilateral de Voluntad

La declaración unilateral de voluntad es el poder de la sola voluntad del deudor para crearse obligaciones a su
cargo perfectamente válidas y exigibles, antes de la concurrencia de la voluntad del acreedor; y cuyo
apartamiento, lógicamente, le impondrá responsabilidad civil por los perjuicios ocasionados.

El articulo 1800 del Código Civil y Comercial establece que este instituto causa una obligación jurídicamente
exigible en los casos previstos por la ley o por los usos y costumbres.

En cierto modo, darle hoy una legislación propia al instituto de la declaración unilateral de voluntad significa ni
más ni menos que asumir ab initio a la autonomía de la voluntad como fuente productora, por sí misma, de
obligaciones.

Lo cierto es que con esta simple inclusión legislativa no se hace más que reconocer en la palabra dada o
prometida por una persona una fuerza que, desde el momento mismo en que se exteriorizó, resulta
potencialmente capaz de generar un vínculo jurídico con otro sujeto, que es indeterminado en su génesis pero
determinable en su desarrollo y conclusión.

Si bien en el Código Civil de Vélez Sarsfield no existe normativa del tenor de la regulada en el nuevo Código, cabe
señalar que en aquel texto legal pueden reconocerse algunos institutos, como la oferta a plazo o la promesa de
recompensa, que se explican como supuestos de declaración unilateral.

Así también, es pertinente señalar que la temática incorporada y el modo de sistematización de los supuestos
que responden a esta figura, también han sido seguidos en el Proyecto de 1998.

En el orden local, la figura de la declaración unilateral de voluntad ha sido receptada en el Proyecto de 1987, en el
Proyecto del Poder Ejecutivo de 1993, en el Proyecto de la Comisión Federal de la Cámara de Diputados de 1993
y, como se dijo, en el Proyecto de 1998.

Los casos previstos por el derecho argentino en los cuales opera la voluntad unilateral como creadora de vínculos
jurídicos, son los siguientes:

- Oferta a término e irrevocable: obligan al emisor en virtud de la teoría de la declaración unilateral de


voluntad. En ambos casos queda, por el sólo imperio de su voluntad, obligado a no hacer, esto es, a no retirar la
oferta, a mantenerla, durante un plazo. Aunque la oferta sea irrevocable está sujeta a un plazo indeterminado.

- Oferta en el derecho del consumidor: la oferta dirigida a consumidores potenciales indeterminados


obliga a quien la emite duramente el tiempo en que se realice. Por lo tanto, por la sola emisión de la oferta, el
proveedor de productos o de servicios queda obligado.

- Promesa pública de recompensa: consiste en una declaración unilateral de voluntad, corporizada bajo la
forma de un llamado a la solidaridad, mediante la cual una persona se obliga a hacer efectiva una prestación a
favor de la persona que, entre muchas, obtenga un determinado resultado o preste un cierto servicio,
generalmente de índole afectiva o extrapatrimonial. Los tipicos ejemplos de promesas de recompensa son los
casos de búsqueda de mascotas o equipajes perdidos, aunque en el último tiempo hemos visto como se han
proliferado este tipo de ofertas para la búsqueda de personas extraviadas o secuestradas.

- Donaciones y promesa de fundaciones: no puede hacerse donación a personas inexistentes civil o


naturalmente. Puede, sin embargo, hacerse a corporaciones que no tengan aún el carácter de personas jurídicas,
cuando se hiciere con el fin de fundarlas y requerir después la competente autorización.

7. Enriquecimiento sin causa

El articulo 1794 establece que toda persona que sin una causa lícita se enriquezca a expensas de otro, está
obligada, en la medida de su beneficio, a resarcir el detrimento patrimonial del empobrecido.

El patrimonio de una persona puede tener variaciones siempre que tengan como antecedente una causa jurídica.
Pero si la transformación operada en el patrimonio no reconoce una causa lícita, el beneficiado tiene el deber de
restituir lo mal habido.

Es justamente la ausencia de una causa lícita lo que hace que el enriquecimiento sea ilegítimo y que, en
consecuencia, esa circunstancia deba ser corregida, restituyendo quien resultó beneficiado lo que corresponda,
según el caso.

En lo atinente al alcance de la conducta estimamos que, al fijarse como pauta normativa “…en la medida de su
beneficio…”, como lo anticipamos al opinar sobre el empleo útil, puede tratarse tanto de una erogación dineraria
cuanto de un servicio prestado, además de cualquier actividad que repercuta en un beneficio para el enriquecido,
sin causa que lo justifique. El beneficio para el enriquecido puede redundar en cualquiera de esas circunstancias,
no quedando reducido a un gasto como ocurre, según entendemos y hemos expuesto, respecto de aquella figura.

En ese sentido, quedan comprendidas en la noción de enriquecimiento: las prestaciones satisfechas en virtud de
un contrato nulo, los servicios prestados a quien se beneficia con ellos, la explotación comercial de un invento
efectuado por un empleado, así como cualquier actividad susceptible de apreciación pecuniaria 2 que redundase
en beneficio de otra persona, como las lecciones impagas dadas a un menor, que contratasen los parientes de
éste.

En Roma hubo un antecedente directo de la institución en el Digesto: “según el Derecho natural y la equidad,
nadie debe enriquecerse en perjuicio de otro”. Esta es la regla básica que rige la materia, aunque este concepto
sea incompleto, pues no incluye a la totalidad de los elementos que requiere la figura.

En este sistema se la consagró a través de algunas conditiones, y de algunas acciones:

1) La conditio indebiti, que corresponde al pago indebido;

2) La conditio causa data causa non secuta, cuando era efectuada una prestación con miras a una causa
futura que no tenia ocasión de realizarse;

3) La conditio ob turpem causam, cuando había una causa inmoral, una torpeza, por ejemplo el pago de
rescate por un secuestro, efectuado a un delincuente;

2
Pecuniaria: adj. Del dinero o relacionado con él.
4) La conditio ob injustam causam, que se separó de la anterior en el derecho justinianeo. No es ya una
causa inmoral, sino ilícita, contraria al derecho, por ejemplo, la obligación del poseedor de mala fe de restituir el
valor de los frutos consumidos al legítimo titular del fundo; y

5) La conditio sine causa, conditio residual que era concedida en supuestos no comprendidos por las
anteriores.

También se conocieron acciones y, entre ellas, la acción in rem verso, particularizada al caso en que el filius o
servus realizara un negocio con intención de obligar al padre o dueño, y que redundase en utilidad para aquellos;
siendo el negocio inválido, el tercero tenía derecho a reclamar por el beneficio que hubiera resultado en el
patrimonio de éste.

Si bien en Roma tal acción estaba circunscripta a este único supuesto, en el derecho moderno es la apropiada a
los casos de enriquecimiento sin causa.

La institución ha tenido diferente tratamiento en los distintos países:

- Francia. Domat y Pothier aceptaron la existencia del enriquecimiento sin causa en algunos supuestos en
que eran concedidas acciones de restitución. El Código francés siguió esa línea, y no sentó una regla general
vigente en todos los supuestos: aplicó el principio en casos especiales.

- Alemania. El Código alemán consagró la regla genérica de la indemnizabilidad del enriquecimiento sin
causa cuándo: 1) se trata de un pago que no tiene causa jurídica; o 2) cuya causa desaparece; o 3) si no se realiza
el resultado perseguido por medio de la prestación.

- Suiza. El Código suizo de las obligaciones establece que “Aquel que sin causa legítima se enriquece en
perjuicio de otro, está obligado a la restitución. La restitución es debida en particular, de todo aquello que
hubiera sido recibido sin causa valedera, en virtud de una causa que no se hubiese realizado, o de una causa que
hubiese cesado de existir”.

- Italia. Consagra la regla con sentido genérico y establece el requisito de que no haya otra acción
reconocida por la ley.

- España. Existia un principio parecido al de Roma: “nadie debe enriquecerse contra derecho, con daño de
otro”. La jurisprudencia española ha aceptado la acción de enriquecimiento sin causa en un fallo del Tribunal
Supremo. Cabe señalar que el Código español sólo se refiere a supuestos aislados y parcializados.

- Iberoamérica. Los códigos civiles de la región que han dado cabida al principio, en general, lo han
admitido como procedente sólo cuando el perjudicado no dispone de otra acción.

Para la regulación de esta institución en el Código Civil y Comercial se ha seguido la metodología diagramada en el
Proyecto de 1998, en que se establecían disposiciones generales para el enriquecimiento sin causa y particulares
para el pago indebido. Ello no obstante, los dos primeros articulos (1794 y 1795) son una reproducción del
Proyecto del Poder Ejecutivo de 1993, mientras que los restantes, sí, ya responden a la redacción del Proyecto de
1998.

El principio establecido en el articulo 1794 encuentra base, a su vez, en las notas a los arts. 499 y 784 del Código
Civil de Vélez Sarsfield.

Nuestro ordenamiento pone a disposición de los sujetos una acción especial de restitución o reintegro, que se
concede al empobrecido contra quien se ha enriquecido injustamente a sus expensas, a la que se denomina
acción in rem verso y que presenta los siguientes requisitos:
→ Enriquecimiento del demandado: ha de ser de tipo patrimonial o extrapatrimonial, susceptible de valoración
económica. Puede derivar de un lucro emergente o daño cesante.

→ Empobrecimiento del demandante: para dar lugar a la acción, el enriquecimiento debe producir un detrimento
del demandante; esto es, debe haber un empobrecimiento correlativo en su patrimonio.

→ Relación causal entre el enriquecimiento y el empobrecimiento: debe mediar una relación de causa a efecto
entre el enriquecimiento y el empobrecimiento.

→ Ausencia de causa: el desplazamiento patrimonial debe haberse realizado sin causa que lo justifique, en el
sentido de falta de causa jurídica con el alcance definido al tratar la causa – fuente de las obligaciones.

→ Carencia de toda otra acción: la acción in rem verso exige que no se tenga a disposición ninguna otra acción, o
vía de derecho, por medio de la cual pueda ser determinada la indemnización del perjuicio sufrido (art. 1795).

El articulo 1795 establece que la acción in rem verso no es procedente si el ordenamiento jurídico concede al
damnificado otra acción para obtener la reparación del empobrecimiento sufrido. Esto quiere decir que la acción
de enriquecimiento sin causa funciona sólo subsidiariamente, cuando no existe ninguna otra disposición que
proteja un interés legítimo u obste a la consumación de un daño injustificado y sólo es procedente cuando el
interesado no cuenta con otra acción o vía de derecho para restablecer su equilibrio patrimonial, siendo la ultima
ratio que le queda al beneficiario o portador.

8. Las obligaciones nacidas de la conducta social tipica

Entre los distintos casos cabe señalar: la obligación alimentaria; las obligaciones a cargo de los tutores o
curadores, en razón de su función; la obligación de exhibir; la garantia por evicción; la garantia por vicios
redhibitorios; las obligaciones tributarias que pesan sobre los contribuyentes; etc.

9. Abuso del derecho

La doctrina del abuso del derecho subjetivo es un límite al ejercicio de los derechos por parte de las personas;
establece la legitimidad del uso de los derechos pero no la de su abuso, los derechos deben ser utilizados con un
fin útil y justo, teniendo en cuenta siempre el principio de buena fe. Esta doctrina logró su consagración legal con
la reforma de la ley 17.711 al Código Civil de Vélez Sarsfield.

Los criterios para determinar cuándo debe reputarse que un ejercicio ha sido ejercido abusivamente son los
siguientes:

a) Cuando el derecho ha sido ejercido sin interés alguno y con el sólo propósito de perjudicar a terceros;

b) Cuando el derecho se ha ejercido en contra de los fines económicos y sociales que inspiraron la ley en la
cual se lo otorgó;

c) Cuando el derecho se ha ejercido en contra de la moral y la buena fe.

Nuestro nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, consagra la doctrina del abuso del derecho en el articulo 10,
estableciendo lo siguiente:

“El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de una obligación legal no puede constituir como
ilícito ningún acto.
La ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos. Se considera tal el que contraría los fines del
ordenamiento jurídico o el que excede los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas
costumbres.

El juez debe ordenar lo necesario para evitar los efectos del ejercicio abusivo o de la situación jurídica abusiva
y, si correspondiere, procurar la reposición al estado de hecho anterior y fijar una indemnización.”

D- La Coercibilidad.

La coercibilidad es la posibilidad del acreedor de exigir forzadamente el cumplimiento de una obligación por parte
del deudor, a través de los medios que el derecho le proporciona para obtener la satisfacción de su interés.

El articulo 728 del Código Civil y Comercial establece que lo entregado en cumplimiento de deberes morales o de
conciencia es irrepetible. Este tipo de deberes se equiparan con las llamadas "obligaciones naturales", que actúan
como causa suficiente y lícita de la atribución patrimonial que se realiza. En otras palabras, son deberes no
coercibles, que la persona cumple por el sólo hecho de guiarse por imperativos éticos o convicciones íntimas.
Además, la norma establece que el objeto entregado en cumplimiento de este tipo de deberes, no puede ser
luego reclamado por la parte que lo otorgó. Por ejemplo, si un sujeto deudor realiza el pago de un crédito ya
prescripto, guiándose por su deber moral de cumplimiento, no puede arrepentirse después y reclamar la
devolución del mismo.

Los efectos de las obligaciones naturales, según el Código de Vélez Sarsfield, son:

- Pago voluntario

El pago voluntario de una obligación natural trae como consecuencia su irrepetibilidad (arts. 515 y 516 del Código
Civil de Vélez), es decir que no puede reclamarse lo pagado. El pago puede ser total o parcial. La ejecución parcial
de una obligación natural, no le da el carácter de obligación civil; tampoco el acreedor puede reclamar el pago de
lo restante de la obligación.

- Garantia de terceros

El articulo 518 del Código Civil establece que las fianzas, hipotecas, prendas y cláusulas penales, constituidas por
terceros para seguridad de las obligaciones naturales, son válidas, pudiendo pedirse el cumplimiento de estas
obligaciones accesorias.

- Reconocimiento

El reconocimiento de la obligación natural no altera su carácter, sólo se convierte en civil cuando la existencia de
ambas obligaciones es incompatible.

- Novación

La doctrina acepta que la obligación natural puede ser transformada por acuerdo de partes en una obligación
civil; se cumple con el requisito establecido por el articulo 802 respecto de la novación, ya que hay una verdadera
obligación que le sirve de causa.

Terminológicamente es más exacto hablar de “conversión” que de novación, no se trata de dos obligaciones
civiles, sino que existe una transformación del carácter de la obligación natural.
- Compensación

Las obligaciones naturales no son compensables con las civiles por no reunir los requisitos de subsistencia civil y
exigibilidad. Pero, si bien no puede haber compensación legal, son viables la compensación voluntaria y
facultativa.

UNIDAD 3

5 – EL VÍNCULO.

El vínculo es uno de los elementos de la obligación, y se manifiesta por la sujeción del deudor a ciertos poderes
del acreedor; éste constriñe al deudor a cierto comportamiento concreto, que es la prestación.

Algunos autores, sin embargo, entienden que el vínculo no es un elemento propio de la obligación, sino común a
todo derecho subjetivo. Sin duda es así; pero lo mismo sucede con los demás elementos ya desarrollados.

El vínculo puede ser simplemente mancomunado, lo cual significa que hay solamente pluralidad de sujetos, es
decir que cada deudor debe pagar su cuota o parte de la deuda y que cada acreedor tiene derecho a reclamar
sólo su cuota o parte del crédito; o puede ser también mancomunadamente solidario, en los que existe pluralidad
de sujetos pero cualquiera de los deudores debe pagar íntegramente la deuda y cualquier acreedor está facultado
a la percepción íntegra del crédito. Además, el nuevo Código Civil y Comercial incorpora una nueva categoría de
vínculo: las obligaciones concurrentes; éstas comprometen a una pluralidad de deudores, que deben el mismo
objeto, pero en razón de causas diferentes. También en este caso el acreedor puede reclamar toda la prestación a
cualquiera de los deudores, siendo que la insolvencia de uno de ellos afecta a los demás.

La experiencia más elemental indica que, comúnmente las reglas de derecho son cumplidas de modo
espontáneo. Cumplir con la obligación del sujeto deudor es una de esas reglas generalmente acatadas. Aún así,
existe un sistema de protección al crédito a través de la regulación de sanciones jurídicas para el deudor que no
cumple; ahí es cuando nace la responsabilidad. En estos casos, el acreedor está investido de un poder de agresión
que consiste en la facultad de emplear las vías legales tendientes a obtener la ejecución específica de lo debido, o
un equivalente indemnizatorio.

En otras palabras, todo derecho subjetivo implica un vínculo complejo por relación de deuda y responsabilidad. La
deuda, desde que nace, se cumple; cuando esto no sucede, nace la responsabilidad de indemnizar.

Las obligaciones pueden ser unilaterales o bilaterales. En las primeras, el vínculo obligacional surge sólo para una
de las partes, por ejemplo en el caso de la donación, sólo el donante está obligado a dar; mientras que en las
obligaciones bilaterales existen vínculos para las dos partes, por ejemplo en la compraventa, una persona está
obligada a dar la cosa y la otra a pagar el precio convenido.

6 – LA CAUSA.

El articulo 726 del Código Civil y Comercial establece que: “No hay obligación sin causa, es decir, sin que derive de
algún hecho idóneo para producirla, de conformidad con el ordenamiento jurídico”. Esta norma se refiere a la
causa eficiente o fuente de la obligación.

La “causa” en el derecho tiene diferentes acepciones; una es la de “causa eficiente o causa fuente”, a que se
refiere el articulo, y otra es la denominada “causa fin”, donde se analiza la razón o el porqué de la relación
jurídica.

En este articulo se regula lo relativo a la causa fuente; exige la norma que la obligación tenga causa fuente, no hay
obligación sin causa. Debe ser un hecho idóneo para producirla y de conformidad con el ordenamiento jurídico.
La
idoneidad va a estar establecida en el orden jurídico (por ejemplo, un contrato, un hecho ilícito, enriquecimiento
sin causa, gestión de negocios, abuso de derecho, etc.) y esa precisión o conformidad con el orden jurídico va a
relacionarse con su licitud.

Por otro lado, el articulo 281 del Código Civil y Comercial establece que la causa es el fin inmediato autorizado por
el ordenamiento jurídico que ha sido determinante de la voluntad. Y que también integran la causa los motivos
exteriorizados cuando sean lícitos y hayan sido incorporados al acto en forma expresa, o tácitamente si son
esenciales para ambas partes. Aquí hace referencia a la causa fin, la cual es importante para la teoría de los actos
jurídicos.

El problema de la causa tiene largo desarrollo filosófico – jurídico. Ya Aristóteles distinguía las causas formal,
material, eficiente y final. La causa formal determinaba la materia para ser algo, en tanto la causa material
implicaba el sustrato, la condición necesaria para que ese algo fuese lo que era. Las causas eficiente y final
pertenecían al devenir: la causa eficiente, como agente que daba lugar al acto; la causa final significando el por
qué de ese acto. Es clásico el ejemplo de la estatua: causa formal es la idea del escultor (responde a ¿cómo?);
causa material, el mármol con el cual se la construye (¿de qué?); causa eficiente, el escultor mismo (¿quién?,
¿qué?); causa final, el propósito determinante de su obra (¿para qué?).

A partir del Renacimiento la ciencia moderna desarrolló en especial la noción de causa eficiente, en la que
subsumió el concepto de causa.

En el debate en cuanto a la teoría de la causa, existen tres corrientes:

- Causalistas: La causa se encuentra separada de las motivaciones individuales de las partes; esta
implicada por la naturaleza del contrato, y es invariable cualesquiera fueren los intervinientes en el acto, los
motivos, variables, eran referido a la intenciones de cada sujeto. Estos motivos carecen de virtualidad jurídica,
pero la obligación debe tener una causa final para ser válida.
- Anticausalistas: Están en contra del causalismo; sostienen que la noción de causa final resulta inútil y
que sus problemas pueden ser resueltos a través de la regulación del objeto.
- Neocausalistas: Pretenden restablecer el distingo racional que existe entre causa-fin y objeto. Asimismo
se preocupan por la causa-fin en el acto jurídico. Para ellos, las motivaciones individuales sí son importantes ya
que, una vez exteriorizadas, sirven como causa.

Los actos pueden ser abstractos o causados. En estos últimos, según hemos visto, la carencia, ilicitud o falsedad
de la causa – fin determina que sean inválidos; mientras que en los abstractos, en cambio, esas circunstancias no
juegan ningún papel cuando el acreedor pretende el cumplimiento, sin perjuicio de que puedan tener relevancia
con ulterioridad. En el acto abstracto no es discutible lo relativo a la causa – fin cuando el acreedor formula su
reclamo: el deudor debe cumplir, pero, ulteriormente, tiene derecho a exigir la repetición de lo que pagó si
demuestra la carencia, ilicitud o falsedad de la causa – fin del acto generador. Así, por ejemplo, en la ejecución de
un pagaré (tipico acto abstracto) el deudor no puede discutir la causa de la obligación. No es que el acto abstracto
carezca de causa – fin (elemento de todo acto jurídico), sino que lo relativo a ella no obsta al éxito de un reclamo
del acreedor fundado en un titulo suficiente, y sólo puede ser debatido con posterioridad e independientemente
de aquel reclamo.

En síntesis, cuando el acto es causado, la existencia, licitud y veracidad de la causa – fin se presume juris tantum
(admite prueba en contrario); mientras que cuando el acto es abstracto, tales circunstancias sólo son discutibles
luego del cumplimiento por el obligado.

Otros ejemplos de casos de actos abstractos son aquellos por los cuales un tercero garantiza el crédito: fianza,
constitución de hipoteca, prenda y/o anticresis. En estas situaciones, el tercero que presentó dichas garantias, no
puede oponer al acreedor defensas concernientes a la finalidad de su relación con el deudor, como sería por ej.
Que erró al considerarlo merecedor de un favor de ese tipo. Es necesario que primeramente cumpla con su
obligación.
El articulo 282 instituye el principio de presunción de causa; es decir que, aunque la causa no esté expresada en el
acto, se presume que existe mientras no se pruebe lo contrario. El acto es válido aunque la causa expresada sea
falsa si se funda en otra causa verdadera. Plantea 2 supuestos.

1- Si la causa no fue expresada se presume su existencia hasta prueba en


contrario. 2- Si la causa expresada es falsa pero se funda en otra verdadera el acto es válido.

La falta de causa, según lo expresado en el articulo 1013 del Código, da lugar, según los casos, a la nulidad,
adecuación o extinción del contrato. Si el acto carece de causa al momento de su formación y/o celebración, el
acto es considerado nulo.

El segundo párrafo del articulo 282 dispone que el acto es válido aunque la causa sea falsa si se funda en otra
causa verdadera. La falsedad de la causa no provoca por sí misma la invalidez del negocio sino que invierte la
carga de la prueba; es decir que quien alega la falsedad de la causa, deberá presentar la prueba. Acreditado que
la causa es falsa, quien pretende mantener el acto deberá probar que el negocio tiene causa y que ella es lícita.
De allí, que el negocio simulado no siempre es inválido; si la simulación es lícita produce efectos el acto real si
concurren los requisitos propios de su categoría (art. 334). En cambio, el acto celebrado con error esencial
autoriza la declaración de nulidad (arts. 265 y 267). También la autoriza la simulación ilícita (art. 334). La
defección por falsa causa se da en la etapa genética del acto.

La causa del acto debe ser lícita, es decir que debe adecuarse al ordenamiento jurídico y ser conforme a la moral,
el orden público y las buenas costumbres. No obstante, es posible invalidar el acto probando la ilicitud de la
finalidad, pero tal alegación no es admitida a quien invoca su propia torpeza. Si se comprueba la ilicitud de la
causa por ser contraria a la moral, el orden público y las buenas costumbres, el acto es inválido y podrá ser
declarado nulo.

La causa de las obligaciones está regulada en los articulos 726, 727 y 735. En lo que respecta al derecho
obligacional, importa la causa eficiente ya que no existe obligación sin que ésta derive de algún hecho idóneo
para producirla, de conformidad con el ordenamiento jurídico (fuentes de las obligaciones: contrato,
responsabilidad civil, enriquecimiento sin causa, gestión de negocios, etc.). Se presume que la obligación nace de
fuente legítima mientras no se acredite lo contrario; es una presunción “iuris tantum” ya que si el deudor
pretende la inexistencia de la causa debe demostrarlo.

La causa en los contratos se encuentra regulada por los articulos 1012, 1013 y 1014 y, según lo establecido en la
primera de éstas normas, se le aplican las disposiciones de la causa de los actos jurídicos (art. 281, 282 y 283). La
causa debe existir en la formación del contrato y durante su celebración y subsistir durante su ejecución. La falta
de causa da lugar, según los casos, a la nulidad, adecuación o extinción del contrato. El contrato es nulo cuando
su causa es contraria a la moral, al orden público o a las buenas costumbres, y cuando ambas partes lo han
concluido por un motivo ilícito o inmoral común. Si sólo una de ellas ha obrado por un motivo ilícito o inmoral, no
tiene derecho a invocar el contrato frente a la otra, pero ésta puede reclamar lo que ha dado, sin obligación de
cumplir lo que ha ofrecido.

La causa en los actos jurídicos está regulada por los articulos 281, 282 y 283. Según el articulo 281, la causa es el
fin inmediato autorizado por el ordenamiento jurídico que ha sido determinante de la voluntad. Además, también
integran la causa los motivos exteriorizados cuando sean lícitos y hayan sido incorporados al acto en forma
expresa, o tácitamente si son esenciales para ambas partes. Aunque la causa no esté expresada en el acto se
presume que existe mientras no se pruebe lo contrario. El acto es válido aunque la causa expresada sea falsa si se
funda en otra causa verdadera. La inexistencia, falsedad o ilicitud de la causa no son discutibles en el acto
abstracto mientras no se haya cumplido, excepto que la ley lo autorice.

7 – LA INTERDEPENDENCIA DE LAS OBLIGACIONES.


Generalmente las obligaciones tienen vida propia e independiente, de tal modo que existen por sí, fundándose
sólo en la causa que las origina; pero en algunos supuestos la razón de ser de una obligación está dada por la
existencia de otra de la cual depende.

Nuestro Código consagra este principio en su articulo 856, estableciendo dos tipos de obligaciones: principales y
accesorias. Las obligaciones principales son aquellas cuya existencia, régimen jurídico, eficacia y desarrollo
funcional son autónomos e independientes de cualquier otro vínculo obligacional. Los derechos y obligaciones
son accesorios a una obligación principal cuando dependen de ella en cualquiera de los aspectos
precedentemente indicados, o cuando resultan esenciales para satisfacer el interés del acreedor.

En otras palabras, la norma plantea que la obligación es principal cuando existe por sí misma,
independientemente de cualquier otra vinculación obligatoria. Mientras que son accesorias cuando dependen de
otra obligación principal o cuando resultan esenciales para satisfacer el interés del acreedor. El articulo 856
incluye tanto a las obligaciones accesorias como a los derechos accesorios.

La interdependencia entre la principal y la accesoria constituye un ámbito de excepción, por lo cual en caso de
duda, se deberá recurrir al carácter principal de la obligación.

Casos de obligaciones y derechos accesorios (clasificación):

a. Hay obligaciones accesorias con relación al objeto: cuando se contraen para asegurar el cumplimiento de una
obligación principal. Es el caso de la cláusula penal.

b. Hay obligaciones son accesorias con relación a las personas: cuando para garantizar el cumplimiento de la
prestación, al sujeto pasivo se le agrega un tercero en calidad de sujeto pasivo accesorio. Es el caso de la fianza.

c. Los derechos accesorios: que pueden ser constituidos por el propio deudor o por terceros, como en el caso de
la prenda y de la hipoteca.

El articulo 857 del Código Civil y Comercial establece que la extinción, nulidad o ineficacia del crédito principal,
extinguen los derechos y obligaciones accesorios, excepto disposición legal o convencional en contrario.

Esto quiere decir que la vida de la obligación accesoria depende de la principal. Así, la obligación de pagar
intereses se extingue cuando el acreedor recibe el pago del capital sin hacer una reserva expresa de aquellos.
Cuando una obligación principal se extinga, independientemente del medio por el que se produzca, la obligación
accesoria se extinguirá también.

Por el contrario, cuando se produce la extinción de la obligación accesoria, ello no implica que suceda lo mismo
con la principal, como en el caso de la fianza que se extingue por hechos o actos de negligencia del acreedor.

La regla es que la nulidad de la obligación principal, produce la nulidad de la accesoria. Al igual que en el caso de
la extinción, la nulidad de la obligación accesoria no afecta a la principal.

Aun así, existen excepciones a la regla por las que, en algunos casos, no se aplica el principio de que lo accesorio
sigue la suerte de lo principal.

UNIDAD 4

MODALIDADES DE LOS ACTOS JURIDICOS:


Caracterización. Especies. Metodología. Obligaciones modales
Las modalidades de los actos jurídicos son aquellas estipulaciones accesorias de un acto jurídico que restan
algo de su plenitud a la obligación principal, haciendo insegura su existencia, o limitando su exigibilidad en
el tiempo, u obligando a quien resulta titular del derecho al cumplimiento de una prestación accesoria.
Encontramos como obligaciones modales a las sometidas a condición, plazo y cargo.
Las modalidades afectan a los actos jurídicos, en general, y las consecuencias que estos generan.

Los actos jurídicos pueden ser puros y simples o modales:


-Puras y simples: son las obligaciones no sujetas a ninguna modalidad. Actos jurídicos puros y simples son
aquellos que no están sujetos a modalidad alguna.
-Modales: son actos jurídicos que están sujetos a alguna modalidad. Las modalidades son: la condición, el
plazo o cargo.
Clásicamente, las obligaciones contenían una clasificación basada en sus modalidades, distinguiéndose
según si eran puras y simples, caso en el cual no quedaban afectadas por modalidad alguna, o bien
modales, cuando se hallaban sujetas a un plazo, a una condición o bien a un cargo.
Las modalidades interesan no sólo a las obligaciones, sino al género de los actos jurídicos del cual aquéllas
son una especie.
Las obligaciones puras y simples: Llamadas también "de exigibilidad inmediata", se trata de
obligaciones no sujetas a modalidad alguna, es decir, que no les resulta aplicable un plazo, una condición,
ni un cargo. En su caso, el pago se debe desde el momento de su nacimiento (art. 871, inc. a], CCyCN).
En el caso de estas obligaciones, cuando la exigencia de pago no fuere inmediata, el acreedor puede
requerir el cumplimiento y el deudor pagar en cualquier tiempo, dentro de los límites de la buena fe.
Pueden citarse como ejemplos de estas obligaciones, la del comodatario, de restituir la cosa a pedido del
comodante (conf. Art. 1536, inc. e], CCyCN) y la obligación de restituir del depositario (conf. art. 1358
CCyCN).

Metodología: las modalidades de los actos jurídicos se encuentran en el capítulo 7, del titulo 4
correspondiente a la temática atinente a los "Hechos y actos jurídicos", libro primero parte general. Desde
el articulo 343 hasta el articulo 357.

A- CONDICION (ARTS. 343 A 349): concepto. Requisitos. Caracteres. Condición y hecho


condicionante. Hecho condicionante presente y pasado ignorado. Clases: suspensivas y resolutorias;
positivas y negativas; causales, potestativas y mixtas; posibles e imposibles; licitas e ilícitas y contrarias a
las buenas costumbres; simples, conjuntas y disjuntas o alternativas. Cumplimiento de la condición:
tiempo de cumplimiento, forma, indivisibilidad, cumplimiento real y ficticio. Efectos: retroactividad,
condición suspensiva y resolutoria. Pendiente la condición, no cumplida la condición, cumplida la
condición.

CONDICION
Art. 343. “Alcance y especies. Se denomina condición a la cláusula de los actos jurídicos por la cual las
partes subordinan su plena eficacia o resolución a un hecho futuro e incierto.
Las disposiciones de este capítulo son aplicables, en cuanto fueran compatibles, a la cláusula por la cual las
partes sujetan la adquisición o extinción de un derecho a hechos presentes o pasados ignorados.”
Concepto: la condición constituye una estipulación accesoria y contingente de los actos jurídicos, por la
cual se supedita su eficacia o resolución a la verificación de un evento futuro e incierto, que puede o no
acontecer. En otros términos, esta especie de modalidad puede importar, por un lado, que el inicio de la
producción de los efectos propios o normales de un negocio jurídico, esto es, aquellos que las partes
persiguieron al otorgarlo, quede sujeto a que ocurra un suceso futuro e incierto (condición suspensiva); o,
por el otro, que la extinción de los efectos propios o normales de un acto jurídico plenamente eficaz, se
encuentre subordinada a la ocurrencia de un hecho futuro e incierto (condición resolutoria).
A diferencia del plazo, la nota distintiva de la condición está dada por la incertidumbre que entraña la
verificación del acontecimiento futuro.

LA CONDICION ES UNA MODALIDAD DE LOS ACTOS JURIDICOS POR LA CUAL SE SUPEDITA LA ADQUISICION
O PERDIDA DE UN DERECHO A UN HECHO FUTURO E INCIERTO.

Requisitos: el hecho condicionante debe ser incierto y futuro:


 Incierto: el hecho condicionante puede ocurrir o no ocurrir por lo cual es contingente. La
incertidumbre en nuestro derecho debe ser objetiva y no subjetiva, es decir, que es considerado hecho
condicionante el que es incierto para la generalidad de las personas.
 Futuro: este carácter está muy conectado con el anterior, todo hecho pasado, a pesar de ser
ignorado por las partes, pierde su incertidumbre, no siendo en consecuencia valido como hecho
condicionante.
 Debe ser lícito: no debe ser contrario a la moral y a las buenas costumbres.
 Debe ser posible (posibilidad material y jurídica).
 No puede estar supeditada solamente a la voluntad del deudor.
 Retroactivo.

Caracteres:
 Es accesoria, de la obligación o del acto jurídico, por cuanto su vida no es independiente, sino
que su razón de ser es la obligación.
 Es accidental del acto jurídico del que forma parte, ya que normalmente no se encuentra en él,
pero puede ser introducida por las partes.
 Es excepcional, debido a que no se presume la existencia de la condición sino que debe ser
probada por quien la alega, y en caso de duda se reputa que el acto jurídico es puro y simple.
 No es coercible, porque en sí no constituye una obligación ni un deber jurídico.
 Voluntaria

DISTINCIONES FUNDAMENTALES
CONDICION: Es la clausula o estipulación inserta en el acto jurídico de la que se hace depender la eficacia o
la extinción de un derecho (en nuestro caso concreto de un derecho de crédito).
HECHO JURIDICO CONDICIONANTE: Es el acontecimiento futuro e incierto al cual se supedita la eficacia o la
extinción de una obligación, y que constituye el presupuesto factico de la condición.
OBLIGACION CONDICIONAL: Es aquella que emerge de un acto condicional y cuya eficacia depende de la
producción o frustración del hecho condicionante.

Condición y hecho condicionante: El hecho futuro e incierto al cual la condición supedita a la existencia de
un hecho es, el hecho condicionante; éste no integra el acto jurídico, sino que se encuentra fuera de él.
La condición más el hecho condicional, integran un supuesto de hecho jurídico complejo al que la ley
vincula las consecuencias del acto jurídico que engendra la obligación, supeditándose la existencia de ésta
(mediante la condición) al acaecimiento del hecho condicionante.
El hecho condicionante debe ser incierto y futuro

Clases:
 Suspensivas y resolutorias: la obligación bajo condición suspensiva es la que debe existir o no
existir, según que un acontecimiento futuro e incierto suceda o no suceda. SE SUBORDINA AL HECHO
CONDICIONANTE LA ADQUISICION DE UN DERECHO.
Mientras que la obligación es formada bajo condición resolutoria, cuando las partes subordinaren a un
hecho incierto y futuro la resolución de un derecho adquirido. SE SUBORDINA AL HECHO CONDICIONANTE
LA PERDIDA DE UN DERECHO.
 Positivas y negativas: son positivas o negativas según el hecho condicionante consista en una
acción o en una omisión. Por ej.: te daré $10.000 si te gradúas de abogado (positiva); o te daré $5.000 si no
te gradúas de abogado.
En la condición positiva el hecho previsto consiste en una acción. En las negativas consiste en una omisión.
 Casuales, potestativas y mixtas:
Casuales es cuando el hecho condicionante depende del azar o del hecho de un tercero. Ej.: te daré
$10.000 si llega al puerto un carguero de Europa. EL HECHO CONDICIONANTE DEPENDE PARA SU
REALIZACION DE CIRCUNSTANCIAS COMPLETAMENTE AJENAS A LA VOLUNTAD DE LAS PARTES DEL ACTO
DEL CUAL EMANA EL DERECHO CONDICIONAL, (por ej., acontecimientos de la naturaleza o el hecho de
terceros extraños al negocio jurídico)

Potestativas son aquellas en que el hecho condicionante depende solo de la voluntad del deudor. Ej.: te
pago $3.000 si quiero. La ley le quita eficacia, por cuanto no es serio obligarse de tal modo que cumplir o
no con la obligación quede librado al arbitrio del deudor. DEPENDEN EN TODO O EN PARTE DE LA
VOLUNTAD DE LOS INTERESADOS. RECONOCEN DOS ESPECIES: Puramente potestativas (se derivan
exclusivamente de la voluntad de una parte. Por ej, si quiero) y las Simplemente potestativas (exceden ese
mero querer pues se integran al desarrollo de una destreza, esfuerzo, etc.)

Mixtas son aquellas en que el hecho condicionante depende en parte de la voluntad del deudor, y en parte
le es ajeno. Ej.: si hoy se juega el partido de tenis y concurro a presenciarlo te llevare conmigo. SE REFIEREN
A HECHOS QUE INVOLUCRAN CONJUNTAMENTE LA VOLUNTAD DE UNO DE LOS CONTRATANTES Y EL DE
UN TERCERO O FACTORES EXTRAÑOS A LA PARTE.

 Posibles e imposibles: la imposibilidad puede ser material (tocar el cielo con las manos) o
jurídica (prendar un inmueble).
El hecho condicionante debe ser imposible de manera objetiva (para todos) pero no subjetiva (para el
deudor), ej.: que el deudor pinte un cuadro aunque no sea pintor.
Cuando una obligación es subordinada al acaecimiento de un hecho condicionante imposible positivo, la
obligación es ineficaz. Pero cuando el hecho condicionante imposible es negativo (te daré un libro si no
tocas el cielo con las manos), hay una obligación eficaz que es pura y simple y no condicional.
 Licitas e ilícitas y contrarias a las buenas costumbres: la condición es ilícita cuando supedita la
existencia de la obligación a un hecho condicionante que, en sí mismo, es ilícito. Ej.: te daré un libro si
matas a Pedro. Cuando el hecho condicionante es inmoral, o contrario a las buenas costumbres, invalida la
obligación. Ello deriva de que si ésta, como acto, no puede tener un objeto inmoral, tampoco la condición;
como cláusula del acto, estar referida a un hecho condicionante inmoral, por ej.: te pagare $1.000 si me
embriago.
 Simples, conjuntas o disjuntas: la existencia de una obligación puede estar supeditada
a que suceda un solo hecho condicionante (simple), o al de varios hechos condicionantes; en este supuesto
hay que distinguir si fueron impuestos de manera conjunta o disjunta. En el primer caso (hechos
condicionantes conjuntos), todos los hechos condicionantes deben producirse para que exista la
obligación; en cambio, en el segundo caso (hechos condicionantes disyuntos), basta con la producción de
uno o de otro de los previstos.

Art. 344. “Condiciones prohibidas. Es nulo el acto sujeto a un hecho imposible, contrario a la moral y a las
buenas costumbres, prohibido por el ordenamiento jurídico o que depende exclusivamente de la voluntad
del obligado. La condición de no hacer una cosa imposible no perjudica la validez de la obligación, si ella
fuera pactada bajo modalidad suspensiva. Se tienen por no escritas las condiciones que afecten de modo
grave la libertades de la persona, como la de elegir domicilio o religión, o decidir sobre su estado civil.”

CONDICIONES PROHIBIDAS QUE ACARREAN LA NULIDAD DEL ACTO:

1. Imposibles: Cuando al momento de contraerse la obligación existe certidumbre respecto que el hecho
condicionante no habrá de ocurrir en virtud de un obstáculo material o legal que lo impide. Puede ser
material o jurídica.

2. Contrarias a la moral, prohibidas por las leyes o contrarias al orden publico:

3. Puramente potestativas

CONDICIONES PROHIBIDAS 2. EXCEPCION: La condición de no hacer una cosa imposible no perjudica la


validez de la obligación, si ella fuera pactada bajo modalidad suspensiva. “Te pagare 5000 si no tocas el
cielo con las manos”; como nadie puede hacerlo se entiende que el acreedor quiso pagarlo y el acto es
puro y simple.

CONDICIONES PROHIBIDAS 3: SE TIENEN POR NO ESCRITAS: Condiciones que afectan de modo grave la
dignidad de la persona: elegir domicilio, religión, decidir sobre su estado civil. Si además de afectar de
modo grave la dignidad, están prohibidas, hay nulidad. REQUIEREN UN EXAMEN CUIDADOSO DE LA
CLAUSULA.

Art. 345. “Inejecución de la condición. El incumplimiento de la condición no puede ser invocado por la
parte que, de mala fe, impide su realización.”

Art. 346. “Efecto. La condición no opera retroactivamente, excepto pacto en contrario.”


El precepto examinado sienta la regla según la cual la condición opera hacia el futuro. No obstante ello,
tratándose de una disposición de naturaleza supletoria, las partes podrían válidamente estipular la
retroactividad de la condición de que se trate.
Mediante la incorporación de la norma anotada se resguarda mejor la seguridad del tráfico jurídico, sobre
todo si de lo que se trata es de proteger a los terceros de buena fe.
El nuevo Código dispone que la condición no opera retroactivamente, salvo pacto en contrario.
Es uno de los grandes cambios respecto al código anterior. Se sustituye el efecto retroactivo por el principio
de efecto inmediato o hacia al futuro. Esta directiva es aplicable tanto a la condición suspensiva como a la
resolutoria.

Art. 347. “Condición pendiente. El titular de un derecho supeditado a condición suspensiva puede solicitar
medidas conservatorias.
El adquirente de un derecho sujeto a condición resolutoria puede ejercerlo, pero la otra parte puede
solicitar, también medidas conservatorias.
En todo supuesto, mientras la condición no se haya cumplido, la parte que constituyó o transmitió un
derecho debe comportarse de acuerdo con la buena fe, de modo de no perjudicar a la contraparte.”

ANALISIS
Condición suspensiva pendiente: Encontrándose pendiente de cumplimiento la condición suspensiva, en
virtud de no haberse verificado el acontecimiento futuro e incierto previsto por la partes en el negocio
jurídico modal, el titular del derecho eventual o virtual puede solicitar medidas conservatorias, efectuar los
actos tendientes a mantener el status quo e impedir el menoscabo del derecho de que se trate, verbigracia
un embargo preventivo. Pero, no puede pretender todavía el ejercicio del derecho como si no fuese
condicional.
B: Pendiente la condición, las partes tienen legítimas expectativas y pueden preservarlas mediante el
ejercicio de medidas judiciales idóneas para garantizar sus derechos. En concreto, pueden solicitar el
dictado de providencias cautelares, o conservatorias, sustanciales, como simulación o fraude, y también la
subrogatoria.
Condición resolutoria pendiente: El adquirente del derecho subordinado a una condición resolutoria en
estado de pendencia, puede proceder al ejercicio de todas las prerrogativas que el mismo comporta; pero
la parte eventualmente beneficiaria de la realización de la condición resolutoria, puede también peticionar
la adopción de medidas conservatorias del eventual derecho.
B: Mientras el hecho condicional no sea cumplido, el titular del derecho subjetivo sujeto a la condición
resolutoria puede ejercerlo. La otra parte puede solicitar medidas conservatorias.
Condiciones en estado de pendencia: Tratándose de condiciones en estado de pendencia los derechos y
obligaciones condicionales son transmisibles a los sucesores universales.
Art. 348. “Cumplimiento de la condición suspensiva y resolutoria. El cumplimiento de la condición obliga a
las partes a entregarse o restituirse, recíprocamente, las prestaciones convenidas, aplicándose los efectos
correspondientes a la naturaleza del acto concertado, a sus fines y objeto.
Si se hubiese determinado el efecto retroactivo de la condición, el cumplimiento de ésta obliga a la entrega
recíproca de lo que a las partes habría correspondido al tiempo de la celebración del acto. No obstante,
subsisten los actos de administración y los frutos quedan a favor de la parte que los ha percibido.”

ANALISIS ART 348


CUMPLIDA LA CONDICION La obligación se convierte en pura y simple. Obliga a las partes a entregarse
o restituirse recíprocamente las prestaciones convenidas.
CUMPLIDA LA CONDICION RESOLUTORIA Opera la pérdida del derecho. Si se hubiese determinado el
efecto retroactivo de la condición, el cumplimiento de esta obliga a la entrega reciproca de lo que a las
partes habría correspondido al tiempo de la celebración del acto. No obstante subsisten los actos de
administración y los frutos quedan a favor de la parte que los ha percibido.
CUMPLIDA LA CONDICION SUSPENSIVA El titular del derecho consolida su situación.
Art. 349. No cumplimiento de la condición suspensiva. Si el acto celebrado bajo condición suspensiva se
hubiese ejecutado antes del cumplimiento de la condición, y ésta no se cumple, debe restituirse el objeto
con sus accesorios pero no los frutos percibidos.”

Cumplimiento de la condición (FIAMA)


Tiempo de cumplimiento: en primer lugar debemos diferenciar entre aquellas en que existe plazo o
aquellas en que hay inexistencia de plazo.
1. En el primero de los casos (cuando existe plazo) si el hecho condicionante es positivo, la
obligación caduca cuando ese hecho condicionante no sucede en el tiempo establecido, o desde que se
tiene certeza de que no sucederá.
Si el hecho condicionante es negativo, la condición se da por cumplida si en el plazo fijado no ocurrió ese
hecho condicionante y, por lo tanto, la obligación tiene plena vigencia.
2. En el supuesto de inexistencia de plazo, el hecho condicionante debe suceder en el plazo en
que verosímilmente las partes entendieron que habría de ocurrir.

Forma: sobre la forma o modo en que deben ser cumplidas las condiciones, el art 533 del código civil de
Vélez establecía que lo serán de la manera en que las partes verosímilmente quisieron y entendieron que
habían de cumplirse.

Indivisibilidad: el hecho condicionante debe producirse íntegramente. Si, en el caso de la condición


suspensiva, sucede parcialmente, no habilita al acreedor a pedir el cumplimiento parcial de la obligación.
La indivisibilidad del cumplimiento de la condición es independiente de la indivisibilidad del objeto sobre el
cual ella recae.

Cumplimiento real o ficticio: el cumplimiento de la condición puede ser real cuando el hecho
condicionante acaeció o puede ser ficticio cuando a pesar de no haber acaecido el hecho, la ley da por
cumplida la condición. El código civil de Vélez mencionaba los siguientes casos:
 Cuando las partes a quienes su cumplimiento aprovecha, voluntariamente las renuncien.
 Cuando, dependiendo del acto voluntario de un tercero, éste se niegue al acto, o rehúse su
consentimiento.
 Cuando la persona que se obligó condicionalmente impide voluntariamente (por dolo o culpa)
el cumplimiento de la condición.
 Cuando fuere indudable que el acontecimiento no sucederá.

Cumplimiento real y cumplimiento ficto: el cumplimiento de la condición puede ser efectivo (porque el
hecho condicionante acaeció) o ficto (cuando a pesar de no haber acaecido el hecho, la ley da por cumplida
la condición)

INCUMPLIMIENTO FICTO DE LA CONDICION


Opera cuando la ley juzga cumplida la condición pese a que efectivamente el hecho condicionante no se ha
realizado. Si es suspensiva, se tiene a la condición por cumplida. Si es resolutoria, se la tiene por fracasada.

TIEMPO DEL CUMPLIMIENTO: Debe preverse que este hecho debe verificarse en determinado lapso
temporal, teniendo distintas consecuencias según se trate de condición suspensiva (se tiene por no
cumplida) o resolutoria (consolida la situación jurídica). Si no se preveo un plazo debe tomarse en un
tiempo verosímil que las partes entendieron que debía cumplirse, caso contrario debe fijarse judicialmente.

B- PLAZO (ARTS. 350 A 353): concepto. Diferencia entre plazo y condición. Especies:
determinado o indeterminado. Expreso o tácito. Cierto o incierto. Esencial o accidental. Inicial
(suspensivo) o final (resolutorio). A quien favorece el plazo. Computo. Efectos antes y después de
vencido. Pago anticipado. Caducidad del plazo. Transmisibilidad de las obligaciones a plazo.

CONCEPTO PLAZO: El plazo es una modalidad de los actos jurídicos por la cual se posterga el ejercicio de
los derechos, a que se refiere. A diferencia de la condición, su ocurrencia es inexorable aun en los casos de
plazo indeterminado o determinado incierto, que fatalmente habrán de ocurrir.

DIFERENCIA ENTRE PLAZO Y CONDICION:


- Plazo: Tienen en común que se refieren a un acontecimiento futuro. Sin embargo el plazo es
de producción inexorable, fatalmente se produce. El plazo determina el comienzo o fin de la
exigibilidad de un derecho.
- Condición: La condición es necesariamente incierta y contingente. La condición subordina la
eficacia al hecho incierto.

A diferencia de la condición, que es esencialmente contingente el rasgo privativo del plazo está dado por la
certeza que supone la materialización del evento futuro. En la condición el hecho es incierto, puede o no
suceder. En el plazo, el hecho es cierto en el sentido de que ocurrirá necesariamente o fatalmente. En la
condición los efectos son retroactivos, en el plazo no.

Art. 350. “Especies. La exigibilidad o la extinción de un acto jurídico pueden quedar diferidas al
vencimiento de un plazo.”
Conforme surge de la norma, un acto jurídico se halla sujeto a plazo cuando su exigibilidad (plazo
suspensivo) o su aniquilación (plazo resolutorio o extintivo) dependen del acaecimiento de un hecho futuro
y cierto, es decir, que ocurrirá fatal o necesariamente.

PLAZO SUSPENSIVO: (inicial) cuando el inicio de los efectos propios o normales del acto jurídico se
posterga hasta el cumplimiento del período de tiempo fijado. (plazo inicial) Posterga hasta su vencimiento
el nacimiento de un derecho. B: Se persigue el diferimiento en el tiempo del ejercicio de las facultades que
incumben al titular de un derecho. “Me obligo a transferirte la propiedad de mi dpto. el día que cumplas 25
años”
RESOLUTORIO: (final) cuando la producción de sus efectos propios o normales se limita hasta cierto
momento. (Plazo final) A su vencimiento se extingue el derecho. B: Se persigue la caducidad o extinción de
un derecho. “Te transfiero la propiedad de mi dpto. Hasta el día que cumplas 25 años”

DETERMINADO: Aquel que ha sido fijado por las partes, la ley o el juez.
INDETERMINADO: Aquel que no fue determinado de manera precisa, por lo que para determinarlo, debe
ponderarse la naturaleza o circunstancias de la obligación, o solicitar la fijación judicial.
CIERTO: es cierto cuando se conoce antemano y con precisión el momento en que vencerá, como cuando
fuese fijado para terminar en designado año, mes o día, o cuando fuese comenzado desde la fecha de la
obligación, o de otra fecha cierta.
INCIERTO: aunque el hecho sea fatalmente cierto no se sabe cuándo va a llegar el término; es fijado con
relación a un hecho futuro necesario, para terminar el día en que ese hecho necesario se realice. B: El
vencimiento se ha fijado en consideración a un hecho futuro y necesario que se ignora en qué momento
ocurrirá. (muerte)

ESENCIAL: hay un plazo esencial cuando el tiempo en que debe ser cumplida la obligación es un motivo
determinante para el acreedor. El cumplimiento solo es útil en el tiempo designado, por lo que no cumplir
en termino equivale a incumplimiento definitivo.
ACCIDENTAL/NO ESENCIAL: Por lo contrario, el plazo accidental no ha determinado que la obligación fuera
celebrada.
Bailo puso NO ESENCIAL: Cuando pese al vencimiento el cumplimiento sigue siendo de utilidad para el
acreedor o sujeto interesado. Es importante para determinar la diferencia entre mora e incumplimiento
definitivo.

EXPRESO: está expresamente convenido en la obligación. Su existencia surge de manera explícita e


inequívoca del negocio jurídico.
TACITO: no está expresamente convenido, pero resulta de la naturaleza y circunstancias de la obligación.
Surge implícitamente de la naturaleza o circunstancias del acto o de la obligación.

Art. 351. “Beneficiario del plazo. El plazo se presume establecido en beneficio del obligado a cumplir o a
restituir a su vencimiento, a no ser que, por la naturaleza del acto, o por otras circunstancias, resulte que
ha sido previsto a favor del acreedor o de ambas partes.”

Beneficiario del plazo. Análisis respecto al cumplimiento: Es otro cambio respecto al código anterior (que
lo presumía establecido a favor de ambas partes). Es un cambio trascendente por lo siguiente:
1. Si el plazo está establecido a favor del deudor, este podrá imponer el cumplimiento al acreedor antes de
su vencimiento y si el acreedor se rehúsa a aceptarlo, podrá acudir al pago por consignación.
2. Lo mismo si en el acto jurídico se menciona que fue establecido a favor del acreedor, porque este podrá
exigir el pago en cualquier momento, es decir, con anticipación o bien con posterioridad. En este caso el
acreedor no solo dispone de las medidas conservatorias sino que tiene también a su disposición las
tendientes a lograr la ejecución de lo prometido.
3. En cambio, cuando en el titulo del acto se convino que el plazo se establecía en beneficio de ambas
partes, el principio es que deberá cumplirse el dia del vencimiento del plazo, ni antes ni después, como
ocurria en el régimen anterior.

Cómputo: se aplican los principios generales que el código civil de Vélez que establecía en los art. 23 a 29.
El plazo cierto vence a las 24 horas del día establecido, o del último día del plazo.
El plazo incierto vence a las 24 horas del día en que ocurrió el acontecimiento.
El plazo indeterminado vence a las 24 horas del día que fijo el juez, o el último día del plazo fijado por el
juez.

Efectos:
Antes del vencimiento: el plazo, como modalidad, supedita la exigibilidad de la obligación, pero ésta existe
plenamente. De ello surgen las siguientes consecuencias:
En el plazo suspensivo el acreedor no tiene derecho a pedir el cumplimiento de la obligación; asimismo le
están impedidas las medidas de carácter ejecutivo contra el deudor.
El acreedor puede ejercer toda clase de actos conservatorios de su crédito.
El deudor que paga el crédito no tiene derecho a repetir lo pagado.
Los derechos, en las obligaciones sujetas a plazo cierto, son transmisibles, ya sea por actos entre vivos,
como de última voluntad.
En las obligaciones sujetas a plazo incierto, los derechos solo son transmisibles por actos entre vivos, pues
cuando provienen de actos de última voluntad no son transmisibles si el legatario muere antes de llegado
el término, salvo que el legado haya sido instituido a favor del legatario y sus herederos.
Después del vencimiento: la obligación se convierte en pura y simple, por lo que es exigible y, ante el
incumplimiento del deudor, reclamable en juicio.
El deudor tiene el derecho de pagar, y si el acreedor es reacio está facultado para consignar.

Art. 352. “Pago anticipado. El obligado que cumple o restituye antes del plazo no puede repetir lo pagado.”

Puede suceder que el deudor haya cumplido o restituido antes de operarse la expiración del plazo
convenido, en cuyo caso no tiene derecho a la repetición de lo pagado o a la devolución de lo entregado.
El fundamento de la norma reposa en que se supone que el deudor no puede ignorar el plazo que él mismo
ha pactado.

El deudor no puede ignorar el plazo que pacto, de allí, aun cuando el acreedor tiene titulo para recibirlo, la
invocación del error por caso en tanto se trate de un elemento accesorio y contingente, carece de
relevancia para operar la restitución de los bienes o cosas que se entregaron en forma prematura.

Art. 353. Caducidad del plazo. El obligado a cumplir no puede invocar la pendencia del plazo si se ha
declarado su quiebra, si disminuye por acto propio las seguridades otorgadas al acreedor para el
cumplimiento de la obligación, o si no ha constituido las garantias prometidas, entre otros supuestos
relevantes.
La apertura del concurso del obligado al pago no hace caducar el plazo, sin perjuicio del derecho del
acreedor a verificar su crédito, y a todas las consecuencias previstas en la legislación concursal.

TRANSMISIBILIDAD DEL PLAZO: El plazo es transmisible a los sucesores universales, junto con los derechos
a los que accede. Si se trata de un acto o de un crédito personal a plazo que se transmite a un tercero
(sucesor singular o particular) el plazo incorporado igualmente se transmite.

C- CARGO (ARTS. 354 A 357): concepto, caracteres, diferencia con la condición, consejo o ruego.
Forma, objeto y sujetos del cargo. Clases. Cumplimiento: como y cuando sebe cumplirse, quienes deben y
quienes pueden cumplirlo. Efectos del incumplimiento: regla general, excepciones, quienes pueden exigir
el cumplimiento, quienes pueden pedir la revocación o resolución del derecho a que accede el cargo.
Efectos contra 3ros. Cargos prohibidos. Transmisión del cargo. Extinción.

Concepto de cargo: El cargo llamado también “modo” es una modalidad accesoria y excepcional de los
actos jurídicos, que se impone al adquirente de un derecho en general, a quien recibe una liberalidad. Ej:
Me obligo a transferirte la propiedad de mi dpto. el día que termines tu carrera universitaria, siempre y
cuando mantengas intacta la biblioteca que tu abuelo construyo en el comedor.

Caracteres:
Se trata de una obligación, cuyo cumplimiento es coercitivamente exigible. El cargo es una modalidad que
grava a una de las partes, por tanto, es susceptible de ser ejecutada en caso de que el sujeto no cumpliera
con la prestación.
Es impuesto al adquirente de un derecho.
Es accesorio, por cuanto sigue la suerte del derecho a que accede. Es accesorio pero inescindible a la
adquisición del derecho. No sería posible adquirir el derecho, si al propio tiempo no se asume la obligación
que el cargo trae aparejada.
Es excepcional, ya que, como obligación, no es propio del negocio jurídico en el que fue previsto.
Su incumplimiento no impide, ni extingue los efectos propios o normales del acto. No deriva
ordinariamente del acto jurídico, ni es su complemento natural, sino que es independiente del derecho.

Diferencia con la condición, consejo o ruego:


Con la condición: Savigny sostiene que mientras la condición es suspensiva y no coercitiva, el cargo es
coercitivo y no suspensivo.
Existe no obstante un cargo que se acerca mucho a la condición: el cargo condicional que subordina la
existencia de la obligación a su cumplimiento. El cargo condicional no produce sus efectos
retroactivamente hacia el pasado, como la condición, sino hacia el futuro.
La condición opera de pleno derecho, en cambio la pérdida del derecho resultante del cargo condicional
debe ser decidida por el juez; todo cargo es en cierta manera potestativo, en cambio la condición nunca
puede serlo.
Con el plazo: el plazo supedita la exigibilidad de la obligación, en tanto el cargo es un gravamen que se le
impone al adquirente de un derecho; en el plazo el acontecimiento es futuro y cierto, mientras que en el
cargo es futuro e incierto; el plazo no es coercible y su vencimiento supedita la exigibilidad del derecho, en
tanto el cargo es coercible y su incumplimiento no incide en la exigibilidad del derecho.
Con el consejo: el cargo es coercible y el mero consejo no lo es.

BAILO DIFERENCIAS:
DIFERENCIA CARGO Y CONDICION
CARGO: El cargo simple es coercitivo pero no suspensivo. No incide en la eficacia del acto. En el cargo
condicional, los efectos son hacia el futuro, y no produce sus efectos de pleno derecho.
CONDICION: Es suspensiva pero no coercitiva. Incide en la eficacia del acto. La condición produce sus
efectos de pleno derecho.

Art. 354. “Cargo. Especies. Presunción. El cargo es una obligación accesoria impuesta al adquirente de un
derecho. No impide los efectos del acto, excepto que su cumplimiento se haya previsto como condición
suspensiva, ni los resuelve, excepto que su cumplimiento se haya estipulado como condición resolutoria. En
caso de duda, se entiende que tal condición no existe.”

Especies:
Cargo simple: La inejecución del cargo simple no imposibilita, ni aniquila los efectos propios o normales del
negocio jurídico, y sólo se confiere acción judicial para exigir su cumplimiento.
Cargo condicional suspensivo: Cuando el cumplimiento del cargo o modo ha sido instituido con el carácter
de una condición suspensiva, el inicio de la producción de los efectos propios o normales del acto, se
subordina a la ejecución del mismo.
Cargo condicional resolutorio: En la hipótesis en que el cumplimiento del cargo o modo haya sido
estipulado como una condición resolutoria, la extinción de los efectos propios o normales del negocio
jurídico involucrado, se supedita a la ejecución de aquél.
Presunción: En el supuesto de existir dudas acerca de si la obligación impuesta al beneficiario, es cargo o
condición, se juzgará que se trata de un mero modo, por resultar ésta la solución más favorable al
adquirente del derecho.

La forma de cumplimiento puede ser establecida por las partes; en su defecto, se debe tenerse en cuenta
la manera en que el disponente verosímilmente quiso y entendió que debía ser cumplido.

Art. 355. “Tiempo de cumplimiento. Prescripción. Al plazo de ejecución del cargo se aplica lo dispuesto en
los articulos 350 y concordantes. Desde que se encuentra expedita, la acción por cumplimiento prescribe
según establecido en el articulo 2559.”

Tiempo y forma: las partes pueden fijar expresa o tácitamente el plazo en que debe ser cumplido el cargo,
en caso contrario lo determina el juez.
La FORMA también puede ser establecida por las partes, en su defecto, se debe tener en cuenta la manera
en que el disponente verosímilmente quiso y entendió que debía ser cumplido.
Si las partes pactaron un plazo para la ejecución del cargo, debe estarse a ese plazo (conf. arts. 355 y 350
CCyCN). En cambio, si nada pactaron, la obligación deberá ser considerada como de plazo indeterminado,
y cumplirse en el término que fije el juez, a solicitud de cualquiera de las partes, mediante el
procedimiento más breve que prevea la ley local (arts. 871, inc. d], y 887, inc. b], CCyCN).

Art. 356. “Transmisibilidad. El derecho adquirido es transmisible por actos entre vivos o por causa de
muerte y con él se traspasa la obligación de cumplir el cargo, excepto que sólo pueda ser ejecutado por
quien se obligó inicialmente a cumplirlo. Si el cumplimiento del cargo es inherente a la persona y ésta
muere sin cumplirlo, la adquisición del derecho principal queda sin efecto, volviendo los bienes al titular
originario o a sus herederos. La reversión no afecta a los terceros sino en cuanto pudiese afectarlos la
condición resolutoria.”

Transmisión del cargo: El cargo se transmite a los sucesores universales del deudor, salvo que sea inherente
a su persona. Con esa misma salvedad, también se transmite por actos entre vivos.
Accesoriedad del cargo: Se aplican aquí los efectos de las obligaciones accesorias. Por tanto, cuando se
extingue la obligación principal, se aniquila también el cargo. No se aplica esta solución en el caso inverso.

IMPOSIBILIDAD DE CUMPLIMIENTO:
Cuando la imposibilidad de cumplimiento del cargo es sobreviniente a su constitución, lo extingue siempre
que el hecho no hubiere sido causado por culpa del deudor.
Si, por el contrario, medió culpa en la imposibilidad sobrevenida, el beneficiario tiene a su disposición la
indemnización sustitutiva por la imposibilidad del pago del cargo. Esta solución, que es de la aplicación
cuando se trata de un cargo simple, no corre cuando se trata de un cargo resolutorio, en que su
incumplimiento trae aparejada la extinción de la obligación principal. Si se trata de un cargo que funciona
como condición suspensiva, el incumplimiento por culpa impide directamente la adquisición del derecho.

Art. 357. “Cargo prohibido. La estipulación como cargo en los actos jurídicos de hechos que no pueden
serlo como condición, se tiene por no escrita, pero no provoca la nulidad del acto.”

Responsabilidad y efectos del cargo.


1. Por tratarse de una obligación, el incumplimiento del cargo faculta al acreedor (que puede ser la misma
persona que transmite un derecho, o bien un tercero) a ejercer las medidas compulsivas pertinentes.
2. Como el cargo (cuando es simple) es coercitivo, no afecta la adquisición del derecho sino que dará lugar
a la acción para hacer efectivo al cumplimiento. Esta solución no se aplica cuando ha sido impuesto como
condición suspensiva o resolutoria.
3. En caso de inejecución de un cargo resolutorio, el beneficiario tiene dos acciones: 1. Puede exigir el
cumplimiento para obtener la ejecución especifica de lo debido o bien la indemnización sustitutiva. 2.
Puede pedir la resolución del derecho principal
4. En caso de que el cargo no sea resolutorio sino simple, producida la mora, el acreedor puede demandar
el cumplimiento por vía judicial.

UNIDAD 5

4- DE LOS EFECTOS DE LAS OBLIGACIONES EN GENERAL (ARTS. 729 A 732)

Concepto. Distinción con los efectos de los contratos. A quienes alcanzan: partes, sucesores, terceros.
Cumplimiento voluntario. Cumplimiento por auxiliares del deudor (art 732). El cumplimiento por terceros, en
favor de terceros y a cargo de un tercero (arts. 881, 882, 1025, 1026 y cctes. CCC). Como deben cumplirse las
obligaciones: el principio de buena fe (art 729).

Concepto: los efectos son consecuencias. Las obligaciones no producen efectos sino entre acreedor y deudor, y
sus sucesores a quienes se transmiten Tales consecuencias surgen de la relación obligacional y se proyectan:

- Con relación al acreedor, en una serie de dispositivos tendientes a que obtenga la satisfacción del
interés suyo que la sustenta.
- Con relación al deudor, como verdaderos derechos correlativos de su deber de cumplir.

Distinción con los efectos de los contratos: El contrato crea obligaciones, de manera que su efecto es,
precisamente, crearlas. Las virtualidades que son consecuencia de la obligación resultan de ella misma, y no
inmediatamente del contrato, por ej.: en el contrato de compraventa se generan obligaciones de dar, y los
acreedores de una y de otra pueden prevalerse de sus efectos ejecutándolas; esta ejecución, efecto de la
obligación, deriva del contrato sólo de manera inmediata.

A quienes alcanzan: la relación obligacional sólo produce efectos entre las partes y sus sucesores, y no puede ser
opuesta, ni mucho menos aún, perjudicar a terceros. Los terceros resultan ajenos a ella, y no son afectados por
las obligaciones. Deben abstenerse de perturbar el ejercicio de los derechos del acreedor, no obstante lo cual
están facultados para impugnar los actos fraudulentos y los simulados, y para suplir la inacción del deudor en
cobrar sus propios créditos, casos en los cuales pueden inmiscuirse en una relación jurídica ajena, en defensa de
sus propios derechos.
En la incorporación de terceros a relaciones obligacionales creadas sin su intervención se trata la figura del
contrato a favor de un tercero, este es un tercero con relación al contrato, pero como la convención ha sido
concebida a su favor, en determinadas circunstancias se convierte en acreedor de la obligación nacida de dicho
contrato. Para ello debe concurrir:
- El beneficiario debe aceptar la ventaja estipulada a su favor, lo cual es obvio pues sólo él puede juzgar acerca de
su conveniencia y no cabe que le sea impuesta.
- Debe hacerlo saber al obligado, que es quien promete su comportamiento.
- Todo ello antes de ser revocada.

Cumplimiento voluntario: es el de excelencia. Son aquellos modos de extinguir las obligaciones satisfaciendo al
acreedor sin mediar coacción.

Cumplimiento por auxiliares del deudor: Art. 732. Actuación de auxiliares. Principio de equiparación. El
incumplimiento de las personas de las que el deudor se sirve para la ejecución de la obligación se equipara al
derivado del propio hecho del obligado.
Se trata de los casos en que un tercero interviene en el cumplimiento de la obligación a iniciativa del deudor, y
desarrolla una actividad que se refiere al contenido de la prestación. Se ha indica con toda razón que el
cumplimiento del auxiliar tiene la característica de un pago hecho por el deudor y nunca un pago por tercero. Por
ello el incumplimiento de este representante o ayudante, se traslada a la esfera del obligado principal
Equiparación de funciones
Cuando el contenido de la prestación resulta fungible y por lo tanto puede ser cumplida por otro que no sea el
deudor, puede surgir este tipo de relación. En la vida moderna las empresas o aun contratantes individuales
utilizan otras personas para cumplir con las obligaciones; y dichas personas son auxiliares, dependientes, o
representantes del sujeto pasivo de la relación. Lo importante es que se identifiquen las funciones y que el
incumplimiento de estos auxiliares, no constituyen por ello un hecho fortuito o ajeno a la relación. Es que no hay
sustitución jurídica, sino que debe ser considerada como si actuara el mismo deudor.

Art. 881. “Ejecución de la prestación por un tercero. La prestación también puede ser ejecutada por un tercero,
excepto que se hayan tenido en cuenta las condiciones especiales del deudor, o hubiere oposición conjunta del
acreedor y del deudor. Tercero interesado es la persona a quien el incumplimiento del deudor puede causar un
menoscabo patrimonial, y puede pagar contra la oposición individual o conjunta del acreedor y del deudor.”
Si bien la relación jurídica obligacional produce efectos entre deudor y acreedor, nada obsta a que en
determinadas circunstancias puedan interferir en el vínculo sujetos que, sin ser partes, asumen el rol de sujeto
activo del pago, ejecutan la prestación debida por el deudor, satisfaciendo el interés del acreedor.
Se trata de la figura del tercero, la que es generalmente explicada de forma negativa; se dice que es aquel que no
es parte en la obligación.

Art. 882. “Efectos que produce la ejecución de la prestación por un tercero .


La ejecución de la prestación por un tercero no extingue el crédito. El tercero tiene acción contra el deudor con
los mismos alcances que:
a) el mandatario que ejecuta la prestación con asentimiento del deudor;
b) el gestor de negocios que obra con ignorancia de éste;
c) quien interpone la acción de enriquecimiento sin causa, si actúa contra la voluntad del deudor.
Puede también ejercitar la acción que nace de la subrogación por ejecución de la prestación por un tercero.”

La nueva ley aclara y señala expresamente que el cumplimiento de la prestación por un tercero no extingue el
crédito. El art. 727 del Código de Vélez no era acertado cuando determinaba que la obligación se extinguía con
todos sus accesorios y garantias, ya que el pago del tercero no extingue la deuda, sino que cancela el crédito del
acreedor, pero el deudor continúa obligado frente al tercero. Se produce un desdoblamiento en la relación
obligacional cuyos efectos corresponde diferenciar en cuanto a las relaciones entre el tercero y el deudor; el
tercero y el acreedor y entre el acreedor y el deudor.
Con relación a la primera situación, el tercero que ha satisfecho la deuda tiene derecho con respecto al deudor, a
que éste le reintegre lo pagado, salvo que el pago se hubiera realizado mediando la extraña hipótesis de animus
donandi (circunstancia que no se presume).
Ahora bien, los alcances del derecho del tercero dependen del contexto en que se realizó el pago, ya que la ley
distingue tres supuestos: 1º) cuando el tercero actúa con el asentimiento del deudor, en cuyo caso se aplican las
reglas del mandato; 2º) cuando el tercero paga con ignorancia del deudor, caso en el que rigen las normas
relativas a la gestión de negocios y 3º) cuando el tercero paga en contra de la voluntad del deudor, hipótesis en
que la ley habilita el ejercicio de la acción de enriquecimiento sin causa.
Por último, la norma faculta también a entablar la acción que nace de la subrogación por ejecución de la
prestación por un tercero.

Art. 1025. “Contratación a nombre de tercero. Quien contrata a nombre de un tercero sólo lo obliga si ejerce su
representación. A falta de representación suficiente el contrato es ineficaz. La ratificación expresa o tácita del
tercero suple la falta de representación; la ejecución implica ratificación tácita.”

El contrato celebrado por el tercero no produce efectos y sólo resulta eficaz si se cumple con el requisito de la
ratificación. Producida la ratificación las relaciones entre el " falso procurador" y el dueño del negocio serán
regidas por las normas de la gestión de negocios ajenos (art. 369).
Se trata de un negocio jurídico de eficacia pendiente por estar sujeto a una condijo iuris de eficacia, el contrato es
ineficaz pero sujeto a la condición suspensiva de su ratificación para producir efectos.
La ratificación es un acto jurídico integrativo, posterior a aquel que integra, en virtud del cual el tercero pasa a ser
parte del acto ratificado, quedando obligado conforme sus términos y en condiciones de exigir su cumplimiento.
Por este medio confirmatorio suple la falta de representación y, por su intermedio, quien la efectúa aprueba lo
que otra persona hizo en su nombre sin apoderamiento.
Si el extraño, puesto así en juego su patrimonio como deudor, aprobase lo ofrecido en nombre de suyo, se
produciría el efecto retroactivo consiguiente, quedando convalidado el acto. Se juzgará que desde un principio se
ligó a lo convenido. En virtud de la naturaleza unilateral de dicha ratificación no se exige ni la conformidad del
oferente, ni la de los otros contratantes.

Art. 1026. “Promesa del hecho de tercero. Quien promete el hecho de un tercero queda obligado a hacer lo
razonablemente necesario para que el tercero acepte la promesa. Si ha garantizado que la promesa sea aceptada,
queda obligado a obtenerla y responde personalmente en caso de negativa.”

Sobre la figura de la promesa del hecho un tercero, la doctrina había cuestionado que se pueda hablar de un
verdadero contrato, se sostenía que en realidad lo prometido es un hecho propio (emplear los medios
necesarios), no se promete nada que deba hacer el tercero y no se pretende por la declaración obligar al tercero.
Naturalmente que si el tercero da al estipulante, éste nada podrá reclamar al promitente; pero tal efecto no se
explica porque se haya pactado a cargo de tercero, sino por aplicación de la regla de que el pago puede ser
efectuado por tercero.
Quien promete una prestación o hecho (que comprende todo aquello que puede ser materia de un contrato) a
cargo de un tercero, queda en principio sólo obligado a realizar lo necesario para que el tercero acepte esa
propuesta contractual.
El nuevo Código recepta una usual práctica contractual de pactar que el tercero solo ejercerá sus " buenos
oficios" o " mejores esfuerzos", evitando la responsabilidad cuando no obtiene el resultado deseado. Ahora, si ha
garantizado la aceptación del tercero, queda obligado a obtenerla y responderá por los daños que ocasione la no
aceptación del negocio.
El que acepta la promesa del hecho de un tercero, queda obligado a este como si con él hubiera contratado. En
todos los casos, la ratificación del tercero convierte el acto en un verdadero mandato con todos sus efectos
legales.
En cuanto al plazo de cumplimiento de la obligación, se entiende que el promitente goza de uno prudencial. Si el
tercero es un incapaz y ello es conocido, deberá interpretarse que el plazo se extiende hasta que desaparezcan
las razones que le impiden prestar el consentimiento.
Art. 1027. “Estipulación a favor de tercero. Si el contrato contiene una estipulación a favor de un tercero
beneficiario, determinado o determinable, el promitente le confiere los derechos o facultades resultantes de lo
que ha convenido con el estipulante. El estipulante puede revocar la estipulación mientras no reciba la aceptación
del tercero beneficiario; pero no puede hacerlo sin la conformidad del promitente si éste tiene interés en que sea
mantenida. El tercero aceptante obtiene directamente los derechos y las facultades resultantes de la estipulación
a su favor. Las facultades del tercero beneficiario de aceptar la estipulación, y de prevalerse de ella luego de
haberla aceptado, no se transmiten a sus herederos, excepto que haya cláusula expresa que lo autorice. La
estipulación es de interpretación restrictiva.”

Los contratos pueden contener estipulaciones a favor de terceros, se los suele llamar " contratos a favor de
terceros", como lo son el seguro de vida, la donación con cargo y la renta vitalicia. En estos casos hay una relación
base entre el estipulante (quien hace la estipulación) y el promitente (quien realiza la promesa y la puede revocar
mientras no es aceptada). El tercero generalmente llamado beneficiario no es parte del contrato base, sólo presta
una adhesión perfeccionante. Puede aceptar o no la ventaja, ya que se trata de una facultad de libre ejercicio. Si
la acepta debe hacerlo saber al obligado (promitente) y puede accionar directamente contra el promitente y
contra el estipulante.
En el derecho romano la regla era que el contrato hecho por una persona no podía hacer surgir obligaciones a
favor de otra, aunque la regla reconocía excepciones (p/ej. Las donaciones sub- modo).
Sobre la naturaleza jurídica del contrato a favor de terceros: para algunos autores, basados en el rechazo que el
derecho romano hacía de esta figura, el contrato a favor de terceros era siempre nulo, pero podía tomarse como
una oferta hecha a un tercero, que cuando es aceptada da nacimiento a un nuevo contrato. Para otros se trataba
de una " gestión de negocios", en donde el estipulante es el gestor y el dueño del negocio es el tercero. En una
tercera posición, se ha dicho que el beneficio del tercero surge de la declaración unilateral del promitente, que se
apoya en un marco contractual que le da vida.
La doctrina argentina, desde hace mucho tiempo, viene sosteniendo que el derecho del tercero surge de la
voluntad de los contratantes, conforme el principio de autonomía de la voluntad. Así, hay contrato o estipulación
a favor de un tercero cuando una de las partes del contrato (llamada estipulante) conviene en su propio nombre y
a mérito de un interés digno de tutela que la contraparte (llamada promitente) quede obligada hacia un tercero
(llamado beneficiario) a cumplir una prestación.
Se lo ha definido también como un " procedimiento instrumental" por el cual en un acto jurídico una parte
llamada "estipulante" "promisario" o " receptor de la promesa" que actúa sin vínculo de representación, en virtud
de un interés digno de protección legal no necesariamente pecuniario, obtiene de otra denominada "
promitente" u "obligado" que ésta asuma el deber jurídico de efectuar una atribución patrimonial favorable a
otro llamado " tercero" o " beneficiario", quien ha permanecido ajeno al acto básico y adquiere así un derecho
autónomo y directo, ejercitable contra el obligado sin requerirse la intervención del estipulante.
El tercero puede rechazar el beneficio otorgado y el promitente puede revocarlo antes que se produzca la
aceptación. El nuevo código establece que sola aceptación del tercero hace nacer el beneficio a su favor, pero
dicha aceptación no hace al tercero parte del contrato celebrado, sólo le da firmeza a la estipulación realizada a
su favor. Una vez aceptada la estipulación y haciendo saber esa aceptación al estipulante, el tercero podrá exigir
su cumplimiento.
En nuestro derecho son ejemplos de contratos a favor de terceros: la donación con cargo (art. 1562), la renta
vitalicia (art. 1599), el contrato de transporte contratado por el remitente a favor del destinatario, el seguro de
vida. En materia de responsabilidad médica se considera celebrado a favor de un tercero (el paciente) el contrato
que vincula a la clínica con el médico y el contrato por el cual el jefe incorpora un profesional al equipo médico.

Art. 1028. “Relaciones entre las partes. El promitente puede oponer al tercero las defensas derivadas del
contrato básico y las fundadas en otras relaciones con él.
El estipulante puede:
a) exigir al promitente el cumplimiento de la prestación, sea a favor del tercer beneficiario aceptante, sea a su
favor si el tercero no la aceptó o el estipulante la revocó;
b) Resolver el contrato en caso de incumplimiento, sin perjuicio de los derechos del tercero beneficiario.”
La estipulación en favor de tercero, que al formarse interesa a dos personas, pero en sus resultados engloba a
tres, conforma enlaces estructurales diversos tales como la relación de provisión entre el estipulante y el
promitente, la relación de valor entre el estipulante y el beneficiario y la acción directa entre el tercero y el
obligado.
En los contratos a favor de terceros se establecen básicamente tres tipos de relaciones jurídicas. La del
estipulante (quien contrata teniendo en mira beneficiar a un tercero) con el promitente (quien se obliga a favor
del tercero); la del estipulante con el beneficiario (relación de valor que implica para el tercero un
enriquecimiento patrimonial) que puede reconocer distintas causas jurídicas, la más común es el deseo del
estipulante de favorecer al beneficiario con una liberalidad; y por último, la relación entre el promitente obligado
y el tercero beneficiario, como consecuencia de la cual el tercero tendrá contra el promitente (y también contra
el estipulante) acción directa para obtener el cumplimiento de la obligación.
El promitente puede oponer al tercero las defensas derivadas del contrato básico y las fundadas en otras
relaciones con él. El promitente podría oponer la excepción de incumplimiento contractual o alegar la nulidad del
contrato.
En la relación entre el estipulante y el promitente, el primero puede exigir el cumplimiento de la promesa a favor
del tercero beneficiario o a su favor si el tercero no la aceptó o si él la revocó.
Ante el incumplimiento del promitente, le asiste al estipulante la posibilidad de resolver el contrato, sin perjuicio
de los derechos del tercero sí aceptó el beneficio; como establece el articulo anterior, el tercero obtiene
directamente los derechos y facultades resultantes de la estipulación a su favor.
La solución legal se justifica, el beneficiario no tiene una mera posición recepticia, está provisto de acción, es
titular libre y autónomo respecto del derecho asignado y tiene facultad para dirigirse por sí para exigir el
cumplimiento y, eventualmente, indemnización por inejecución.

Art. 1029. “Contrato para persona a designar. Cualquier parte puede reservarse la facultad de designar
ulteriormente a un tercero para que asuma su posición contractual, excepto si el contrato no puede ser celebrado
por medio de representante, o la determinación de los sujetos es indispensable.
La asunción de la posición contractual se produce con efectos retroactivos a la fecha del contrato, cuando el
tercero acepta la nominación y su aceptación es comunicada a la parte que no hizo la reserva. Esta comunicación
debe revestir la misma forma que el contrato, y ser efectuada dentro del plazo estipulado o, en su defecto,
dentro de los quince días desde su celebración.
Mientras no haya una aceptación del tercero, el contrato produce efectos entre las partes.”

Recibe la denominación de " contrato para la persona que se designará" o también de " contrato por o para la
persona a designar", cuando uno de los contratantes (estipulante, por ejemplo el comprador), se reserva la
facultad o posibilidad de designar en un momento posterior y dentro de un plazo al efecto prefijado a un tercera
persona, que en el momento de la celebración del contrato es desconocida o ha quedado indeterminada, la cual
ocupará en la relación contractual el lugar del estipulante, desligándose éste de la misma. Este contrato puede
cumplir dos finalidades. La primera es una finalidad de gestión. El estipulante se encuentra ligado al tercero, en
cuyo interés actúa y del que es gestor o mandatario. Hay una representación oculta. La segunda función o
finalidad posible de este contrato, es de mediación. En el momento de celebrar el contrato el estipulante actúa
por su propia cuenta y no se encuentra ligado por nadie. Es un intermediario que espera encontrar en un
momento posterior a una persona a quien ceder el contrato o los bienes adquiridos.
El Código remarca que este contrato no es posible cuando el acuerdo no puede ser celebrado por representante
o cuando la determinación de los sujetos del contrato es indispensable en el momento de la contratación.
Cuando el estipulante comunica la designación del tercero y éste acepta su designación, se produce la asunción
de la posición contractual con efecto retroactivo al momento de celebración del contrato.
La facultad de comunicar quien asumirá como parte del contrato puede tener un plazo establecido por acuerdo
de partes, pero si nada se acordó al respecto, el Código fija un plazo máximo para hacerlo de quince días desde la
celebración del contrato.
Si el tercero no acepta la estipulación a su favor, quien contrató invocando que lo hacía por él, quedará obligado
personalmente frente al otro contratante.
Art. 1030. “Contrato por cuenta de quien corresponda. El contrato celebrado por cuenta de quien corresponda
queda sujeto a las reglas de la condición suspensiva. El tercero asume la posición contractual cuando se produce
el hecho que lo determina como beneficiario del contrato.”

Existen circunstancias en que alguien—que no es propietario de ciertas cosas— se encuentra frente a la


necesidad de celebrar algún contrato referente a cosas por cuenta de quien resulte titular de un derecho sobre.
Ejemplos: en materia de transporte, cuando el portador no pudiendo conocer al consignatario o estando este
ausente o negándose a recibir las mercaderías, puede hacerlas depositar judicialmente por cuenta de quien
corresponda recibidas (art. 197 del Cód. Com.). En materia de compraventa, cuando el comprador devuelve la
cosa comprada sin conformidad del vendedor, éste puede hacerla depositar judicialmente por cuenta de quien
perteneciere (art. 470 del Cód.
Com.).
El contrato por cuenta de quien corresponda es aquel en que uno de los otorgantes, al tiempo de la formación del
acto, se reserva la facultad de designar el nombre de la parte para una oportunidad posterior y dentro de un
plazo prefijado. La razón está dada en la circunstancia de que, al momento de formarse el contrato, ignora o se
halla indeterminada la persona que, una vez individualizada, habrá de ocupar su lugar (el del otorgante)
desligándose este último de la relación contractual.
Probablemente se trata de una figura especial de gestión de negocios que se diferencia de la normal por el hecho
de que el sujeto a cuyo beneficio se estipula es indeterminado mientras que la gestión de negocios se ejerce en
interés y en nombre de un dominus determinado.
El Código sujeta el contrato a las reglas de la condición suspensiva (arts. 343 a 349), sólo la determinación del
beneficiario obliga a cumplir las prestaciones convenidas. Es un acto jurídico de eficacia pendiente, no produce
sus efectos propios (aunque produce efectos tendientes a asegurar que su futura eficacia para el caso que la
condición se cumpla), ya que respecto de esos efectos propios, es ineficaz. Esta ineficacia actual está pendiente
del cumplimiento de la condición suspensiva.
Al celebrarse el contrato uno de los contratantes sólo tiene formal o aparentemente el carácter de parte, puesto
que necesaria y forzosamente será reemplazado más tarde por el verdadero contratante quien, hasta ese
momento es un tercero.

Como deben cumplirse las obligaciones: el principio de buena fe

Art. 729. “Buena fe. Deudor y acreedor deben obrar con cuidado, previsión y según las exigencias de la buena
fe.” Concepto de buena fe
Se trata de un criterio valorativo que resulta un verdadero concepto y tiene como destino la conciencia ética. En
definitiva es la vigencia de la regla moral en el derecho, a lo cual Ripert señalaba como necesario en las miras del
legislador en la elaboración de la ley, en las del juez en la aplicación concreta, y en las del jurista en la
interpretación.
Clases
a) El subjetivo o también llamado de la buena fe " legitimante"; y b) el objetivo.
La primera se la considera como " la conciencia del sujeto de su situación jurídica o de la ajena, o de la que deriva
de su propio derecho".
En cuanto al aspecto objetivo, se nutre con la manera de apreciar la fidelidad, es decir el comportamiento fiel o
legal, la buena conducta y el ser confiable.
El articulo en comentario refiere a este último concepto ya que se refiere a las relaciones jurídicas que vinculan al
acreedor con el deudor las que, generalmente emergen del contrato.
Se puede decir que la buena fe es la vigencia de la regla moral en el derecho, tiene como destino la conciencia
ética.
Art. 730. “Efectos con relación al acreedor. La obligación da derecho al acreedor a:
a) emplear los medios legales para que el deudor le procure aquello a que se ha obligado;
b) hacérselo procurar por otro a costa del deudor;
c) obtener del deudor las indemnizaciones correspondientes.
Si el incumplimiento de la obligación, cualquiera sea su fuente, deriva en litigio judicial o arbitral, la
responsabilidad por el pago de las costas, incluidos los honorarios profesionales, de todo tipo, allí devengados y
correspondientes a la primera o única instancia, no debe exceder del veinticinco por ciento del monto de la
sentencia, laudo, transacción o instrumento que ponga fin al diferendo. Si las regulaciones de honorarios
practicadas conforme a las leyes arancelarias o usos locales, correspondientes a todas las profesiones y
especialidades, superan dicho porcentaje, el juez debe proceder a prorratear los montos entre los beneficiarios.
Para el cómputo del porcentaje indicado, no se debe tener en cuenta el monto de los honorarios de los
profesionales que han representado, patrocinado o asistido a la parte condenada en costas.”

Incumplimiento: consecuencias y medios de ejecución


El incumplimiento resulta siempre la infracción al deber jurídico que le corresponde en la actuación del deudor.
Para algunos autores se trata de una especie de incoincidencia entre la conducta obrada y la conducta debida.
Es muy difundido en la doctrina germana el término " perturbación de la prestación", que significa la lesión al
derecho de crédito; siendo sus posibilidades: la no prestación, la prestación defectuosa, y la prestación retardada.
En cuanto a los medios de ejecución se refieren al cumplimiento forzoso. Los dos primeros incisos se vinculan a
casos de ejecución directa, mientras el último a la ejecución forzada por equivalente pecuniario o indirecta.
Ejecución forzada específica
También denominada " ejecución in natura”, implica que el acreedor podrá lograr que su derecho creditorio
tenga una identidad plena con el contenido de la prestación, tal como si el deudor hubiera cumplido.
Se trata siempre de una ejecución forzosa, es decir por medio de la fuerza que suministra el Estado. A ello se
refiere la ley cuando indica que puede " emplear los medios legales...".
Ejecución por tercero
También se permite que quien realice el objeto de prestación sea alguien que no fue parte en la relación jurídica
de obligación.
Se plantean algunas cuestiones dudosas en las obligaciones de dar; es evidente posible en las de género y en las
de dar sumas de dinero, aunque en las que corresponde a las " cosas ciertas " exigen que se encuentren en poder
del tercero, en caso contrario la intervención del tercero resulta inútil.
En las de hacer y en las de no hacer resulta factible cuando no fuere condición del cumplimiento algunas
características o condiciones personales del deudor, es decir en las denominadas " intuitu personae".
Ejecución forzada indirecta
El inciso 3ro. Prevé el lograr el pago de las indemnizaciones que pudieren corresponder a los daños ocasionados
por el incumplimiento.
Considero que esta etapa es la última en el camino a recorrer, ya que el acreedor tiene el deber de seguir el
camino y las etapas dispuestas en la norma. O bien tiene que demostrar la imposibilidad del cumplimiento " in
natura”, ya sea porque el bien prometido no se encuentra en el patrimonio del deudor, o no se brindan las
condiciones en las obligaciones de hacer y de no hacer, o porque el impedimento se dio por culpa del deudor, etc.
Las costas judiciales
Se trata de una disposición de orden procesal que limita el importe de la imposición de costas en los procesos
judiciales o sus similares, donde se incluyen honorarios de los abogados, peritos, etc.

Art. 731. “Efectos con relación al deudor. El cumplimiento exacto de la obligación confiere al deudor el derecho a
obtener la liberación y el de rechazar las acciones del acreedor.”
Los derechos del deudor que cumple con la prestación prometida, resultan una especie de contrapartida de los
que tiene el acreedor para exigir.
Como principio el deudor tiene derecho a obtener la liberación y dejar esa condición; y ello tiene un justificativo
de toda razón, si pago debe quedar fuera de toda obligación y presión jurídica.
Como consecuencia la ley le otorga la facultad de oponer todas las defensas que lleven a " repeler las acciones del
acreedor".

5- EL PATRIMONIO COMO GARANTIA COMUN DE LOS ACREEDORES: (ART 242 A 243, 743 A 745):
concepto, fundamento, limitaciones, inembargabilidad, bienes afectados directamente a un servicio público
(art. 243), beneficio de competencia: (arts. 892 a 893) y pago a mejor fortuna (arts. 889 a 891): concepto:
régimen legal, clases de acreedores.

Principio de igualdad de los acreedores: Si bien los acreedores tienen igual grado de preferencia, es decir que
cobran en proporción al importe de sus acreencias (prorrata), esto ocurre cuando son " quirografarios" , y además
cuando el activo no alcance a cubrir la totalidad de los créditos. Hay otros acreedores que tienen preferencia o
privilegio a quienes no les alcanza el principio indicado.

Concepto: el patrimonio es concebido como el conjunto de bienes de una persona; su noción jurídica lo considera
como la universalidad jurídica de sus derechos reales y de sus derechos personales bajo la relación de un valor
pecuniario, es decir, como bienes. Es una universalidad de derecho sometida al poder de su titular para satisfacer
la perspectiva del bien individual. Pero, simultáneamente, es garantia común para los acreedores, a fin de
posibilitar la satisfacción de sus créditos en orden al bien común.

Art. 242 “Garantia común. Todos los bienes del deudor están afectados al cumplimiento de sus obligaciones y
constituyen la garantia común de sus acreedores, con excepción de aquellos que este Código o leyes especiales
declaran inembargables o inejecutables. Los patrimonios especiales autorizados por la ley sólo tienen por
garantia los bienes que los integran.”

El deudor responde por las obligaciones contraídas ante sus acreedores con el conjunto de bienes que conforma
su patrimonio. Todos aquellos que tienen un crédito contra una persona pueden, en pie de igualdad, agredir el
patrimonio del deudor para satisfacer su acreencia. No obstante, no es un principio absoluto ya que existen
muchas previsiones legales específicas sobre la inembargabilidad de determinados bienes.
En los articulos siguientes (capítulo 3: "Vivienda", arts. 244 y siguientes) se regula uno de los más importantes
supuestos de excepción a la regla general. Y hay muchos otros, como el lecho del deudor, determinados bienes
básicos, las jubilaciones y pensiones en cierta medida, etc.
La idea del patrimonio como prenda común es, en las acciones que otorga la ley a los acreedores contra sus
deudores, lograr en forma compulsiva el cumplimiento de las obligaciones, cuando ellas no son extinguidas en
forma voluntaria por el sujeto pasivo del nexo creditorio. De esta manera se pone en práctica la noción de
coercibilidad, tipica del derecho, entendida como posibilidad de coacción frente a los deudores, lo que constituye
el aspecto activo de las obligaciones.
Quien se coloca en la situación de acreedor de una persona, a la cual por ejemplo le presta dinero, normalmente
lo hace teniendo en cuenta el patrimonio de su mutuario, que en la generalidad de los casos no hará entrega del
dinero si considera que no existe en cabeza del solvens un patrimonio suficiente como para hacer frente a la
obligación. Y ello es así porque, si el deudor no cumple voluntariamente, el acreedor tiene la justa expectativa de
lograr el cumplimiento forzado de la obligación a través del embargo y la venta en pública subasta de los bienes
que integran el patrimonio de su contraparte.
De allí la importancia del patrimonio como "prenda común".
Todos los acreedores del deudor tienen el mismo derecho y pueden agredir el patrimonio del solvens para
cobrarse. Y en la medida en que el deudor no entre en cesación de pagos, los acreedores únicamente pueden
agredir su patrimonio individualmente. En cambio, si se da la situación de cesación de pagos, las "reglas del
juego" cambian y, a partir de allí, la agresión ya no es individual sino colectiva, debiendo todos los acreedores
soportar en forma proporcional a sus créditos, es decir a prorrata, la insolvencia de su deudor, salvo que cuenten
con privilegios que alteren el orden de pago. Y todo ello se lleva a cabo en el concurso del deudor, ya sea éste
preventivo o liquidativo (quiebra).
La ejecución individual y colectiva no sólo tienen presupuestos distintos (mero incumplimiento obligacional y
cesación de pagos) sino que también tienen finalidades y consecuencias diversas: La ejecución individual
únicamente tiene por objeto solucionar un incumplimiento obligacional específico y las consecuencias de su
ejercicio no se extienden a todo el patrimonio del deudor; la ejecución colectiva, en cambio, tiene por finalidad
solucionar una situación de insolvencia, persigue la satisfacción de todas las deudas del concursado en la medida
de lo posible, y sus efectos se proyectan a la universalidad del patrimonio.

Art. 243. “Bienes afectados directamente a un servicio público. Si se trata de los bienes de los particulares
afectados directamente a la prestación de un servicio público, el poder de agresión de los acreedores no puede
perjudicar la prestación del servicio.”

El ejercicio de los derechos individuales sólo puede desenvolverse en la medida en que no afecte el interés
general, y este articulo es una consagración de esa pauta, en tanto establece la imposibilidad de que los
acreedores agredan cualquier bien que se encuentre afectado directamente a la prestación de un servicio público
o, más específicamente, que esa agresión perjudique la prestación, porque si se encontrara alguna manera de
hacer efectiva la acreencia sobre bienes afectados directamente a un servicio público sin afectar su prestación, no
hay inconveniente en que la agresión se produzca, como podría ocurrir si se embargara y enajenara en remate
público el bien, tomando los recaudos necesarios para que el servicio que se venía prestando continúe
desarrollándose a pesar de la enajenación.

Art 743. Bienes que constituyen la garantia: Los bienes presentes y futuros del deudor constituyen la garantia
común de sus acreedores. El acreedor puede exigir la venta judicial de los bienes del deudor, pero solo en la
medida necesaria para satisfacer su crédito. Todos los acreedores pueden ejecutar estos bienes en posición
igualitaria, excepto que exista una causa legal de preferencia.
Es “solo en la medida necesaria para satisfacer su crédito” como se menciona arriba, ya que de lo contrario habría
abuso.
Es decir, si el deudor no paga el acreedor tiene el derecho de ejecutarle los bienes salvo aquellos bienes
prohibidos por ley (aquellos que tienen carácter alimentario, satisfacen las necesidades básicas de las personas y
hacen a su dignidad) como los presentes en el siguiente articulo:

LIMITACIONES: INEMBARGABILIDAD
Art 744 "Bienes excluidos de la garantia común. Quedan excluidos de la garantia prevista en el art. anterior:
"a) las ropas y muebles de uso indispensable del deudor, de su cónyuge o conviviente, y de sus hijos;
"b) los instrumentos necesarios para el ejercicio personal de la profesión, arte u oficio del deudor;
"c) los sepulcros afectados a su destino, excepto que se reclame su precio de venta, construcción o reparación.
"d) los bienes afectados a cualquier religión reconocida por el Estado;
"e) los derechos de usufructo, uso y habitación, así como las servidumbres prediales;
"f) las indemnizaciones que corresponden al deudor por daño moral y por daño material derivado de lesiones a su
integridad psicofísica;
"g) la indemnización por alimentos que corresponde al cónyuge, al conviviente y a los hijos con derecho
alimentario, en caso de homicidio;
"h) los demás bienes declarados inembargables o excluidos por otras leyes".
Se insiste en el error, porque en la retención no se sigue ejecución alguna de la propiedad, por lo que retener no
habilita subasta alguna. Por ende, en nuestro derecho no está en juego la subsistencia del deudor, nada sale de su
patrimonio. Tampoco la inembargabilidad se sigue exclusivamente del carácter de cosa imprescindible para la
subsistencia del deudor y su familia.

Beneficio de competencia:
E
Art. 892. Definición. El beneficio de competencia es un derecho que se otorga a ciertos deudores, para que
paguen lo que buenamente puedan, según las circunstancias, y hasta que mejoren de fortuna.

El beneficio de competencia consiste en un favor legal que se concede a determinados deudores —en general,
personas con derecho alimentario respecto del propio acreedor—, en virtud del cual resultan facultados a pagar
sólo lo que buenamente puedan, pudiendo conservar para sí lo suficiente para poder vivir.
Produce dos consecuencias: a) reduce la obligación del deudor dentro de los límites de lo que "buenamente
pueda pagar" y, recíprocamente, circunscribe el derecho del acreedor a cobrar sólo esa parte; y b) en cuanto al
saldo insoluto (no pagado) el deudor no queda liberado, sino que únicamente se difiere su exigibilidad hasta la
mejoría de fortuna.
En cuanto a su aplicación práctica, se señala que aquellos que se encuentran en circunstancias de necesidad
económica imperiosa deben hacer valer y alegar el beneficio en los procesos judiciales donde son reclamados,
siendo el juez autorizado para determinar el porcentaje a hacer efectivo.
Por lo tanto, esta franquicia funciona o resulta aplicable —en principio— a pedido de parte.
Se indican como requisitos para el beneficio: a) que el deudor se encuentre en la indigencia económica; b) que
sea de buena fe, y c) que el acreedor no se halle en la misma situación de miseria

Art. 893. Personas incluidas. El acreedor debe conceder este beneficio:


a) a sus ascendientes, descendientes y colaterales hasta el segundo grado, si no han incurrido en alguna causal de
indignidad para suceder;
b) a su cónyuge o conviviente;
c) al donante en cuanto a hacerle cumplir la donación.

La enumeración es taxativa, dado que se trata de una situación excepcional.


El articulo determina quiénes son los sujetos beneficiarios y que por ello pueden pretender el beneficio de
competencia. Ahora se trata sólo de supuestos en los que el deudor se encuentra en condiciones de reclamar
alimentos.

Pago a mejor fortuna:


Art. 889. “Principio. Las partes pueden acordar que el deudor pague cuando pueda, o mejore de fortuna; en este
supuesto, se aplican las reglas de las obligaciones a plazo indeterminado.” En caso de pasado un tiempo
razonable, el acreedor tiene derecho de exigir al juez el establecimiento de un momento en el que el contrato
deba cumplirse.
La norma faculta al deudor para cumplir la obligación cuando pueda o tenga medios para hacerlo. Se trata de una
cláusula contractual que se conoce con el nombre de "cláusula de pago a mejor fortuna" y que tiene por efecto
diferir el cumplimiento de la obligación para cuando el deudor pudiese o tuviese medios para hacerlo.
La disposición legal despeja una controversia. Algunos autores sostenían que se trataba de una cláusula que
importa una "condición" casual o mixta, el hecho condicionante resulta futuro e incierto, ya que consiste en una
mutación de la situación económica del deudor. Otros, en cambio, consideraban que se trataba de un "plazo
incierto" o "indeterminado", ya que la intención de las partes no era la de crear incertidumbre acerca del derecho
del acreedor, sino la de facilitar al deudor el cumplimiento de la prestación, dejando para ello sin determinar el
tiempo en que deberá pagarse. De tal forma, el acreedor tiene derecho, luego de pasado un tiempo razonable,
para reclamar que el juez establezca el momento en que debe cumplirse el contrato.
Se entendía además que se trata de un plazo incierto intuitu personae, ya que no existen razones para suponer
que el acreedor hubiese querido extender tan extraordinario favor a los sucesores del obligado; motivo por el
cual la obligación se vuelve exigible a la muerte del deudor, si hasta entonces el mismo no hubiese mejorado de
fortuna.
Por otra parte, cabe señalar que la constitución en mora exige para este caso la fijación del plazo e interpelación
por el acreedor, para lo cual corresponde remitirse a lo establecido en el art. 887 inc. B. La cláusula de pago a
mejor fortuna importa el establecimiento de un plazo, no de una condición.

Art. 890. “Carga de la prueba. El acreedor puede reclamar el cumplimiento de la prestación, y corresponde al
deudor demostrar que su estado patrimonial le impide pagar. En caso de condena, el juez puede fijar el pago en
cuotas.”

La norma en análisis no es más que la aplicación concreta de las reglas generales sobre el onus probandi del
derecho procesal civil y comercial. Es el deudor el que —ante el reclamo del acreedor— tiene la carga de
demostrar —el imperativo en el propio interés— que se encuentra imposibilitado de pagar.
Al respecto, cabe tener cuenta que el deudor tiene la libertad de probar dicho extremo por cualquier medio
probatorio previsto en los ordenamientos procesales provinciales. La ley también habilita al juez a fijar el pago en
cuotas como modo de facilitar el cumplimiento de la obligación por parte del deudor.

Art. 891. “Muerte del deudor. Se presume que la cláusula de pago a mejor fortuna se establece en beneficio
exclusivo del deudor; la deuda se transmite a los herederos como obligación pura y simple.”

La cláusula de pago a mejor fortuna se establece en beneficio exclusiva del deudor (salvo prueba en contrario) y
dicha facultad no se transmite a sus sucesores. Se trata de una obligación de plazo incierto intuitu personae, por
lo que no se extiende a favor de los sucesores del obligado.

BENEFICIO DE COMPETENCIA es diferente PAGO A MEJOR FORTUNA.


B DE COMP: Lo que “buenamente puedan”.
PAGO A MEJOR FORTUNA: Pague cuando pueda, o mejore su fortuna.

PAGO A MEJOR FORTUNA: concepto: En función del principio de autonomía de la voluntad, en general no hay
obstáculo para que el acreedor acepte el pago de la obligación mediante un objeto diferente, o de cualquier
modo renuncie a cobrar un crédito total o parcialmente. En esa medida, puede también acordar con su
deudor que éste le pague cuando pueda o mejore de fortuna.
Esta figura, ahora incorporada en el Código Civil y regulada en forma independiente, exige el acuerdo entre partes
para la concesión del beneficio (art. 889 CCyCN). Ello importa una diferencia relevante con relación al pago
con beneficio de competencia, donde también el deudor se halla autorizado a pagar cuando — buenamente—
pueda, pero cuya fuente es legal, asignándose tal derecho a determinados deudores según sus circunstancias
(arts. 892 y 893 CCyCN).
El pago a mejor fortuna se encuentra regulado en el régimen general de las obligaciones. Así las cosas, resulta
aplicable a éstas en base a iguales principios, con independencia de cuál sea el contrato involucrado (mutuo,
depósito, etc.).
Un conflicto tipico que involucra la figura bajo estudio, se refiere a qué sucede si no existe acuerdo entre las
partes sobre el momento en que debe efectivizarse el pago. Así, por ejemplo, si Candela presta $ 5000 a Rodrigo,
pactándose que él le reintegre esa suma cuando mejore de fortuna, y luego ella advierte que esa circunstancia se
ha materializado, pero el deudor se niega a la devolución por interpretar lo contario, ¿cómo debe resolverse la
cuestión? Debe en tal caso decidir el juez, mas el nuevo art. 890 CCyCN fija una pauta al efecto: "El acreedor
puede reclamar el cumplimiento de la prestación, y corresponde al deudor demostrar que su estado patrimonial
le impide pagar".
Es decir, ante la falta de acuerdo entre partes sobre la fecha de exigibilidad del pago, resuelve el juez, como de
hecho sucede con las obligaciones a plazo indeterminado, cuyo régimen la ley impone a las obligaciones con pago
a mejor fortuna (conf. art. 889 CCyCN). Pero su decisión debe contemplar si efectivamente el deudor mejoró de
fortuna, recayendo la carga de la prueba sobre el deudor. Y si éste acredita que tal mejora no se produjo, la
sentencia como mínimo deberá posponer la exigibilidad del pago.
Si bien la demanda de cumplimiento del acreedor podrá comprender la de fijación de plazo (conf. art. 887, inc. b],
CCyCN), dada la naturaleza de esta figura, no corresponde que el plazo sea establecido retrospectivamente.
Puede el juez fijar el pago en cuotas, así lo dispone expresamente el art. 890CCiv.

CLASES DE ACREEDORES: Todos los acreedores pueden ejecutar los bienes del deudor en posición igualitaria,
excepto que exista una causa legal de preferencia (conf. art. 743 CCyCN). Se distingue entre:

1- Los acreedores privilegiados, que son aquellos a quienes asiste algún tipo de derecho que les permite
cobrar con prioridad. los acreedores privilegiados por la ley. Tienen un derecho por ley para ser pagados con
preferencia a otros. El privilegio nace de la ley. Los privilegios pueden ser generales y especiales. Los generales
recaen sobre la generalidad de los bienes muebles e inmuebles de deudor. Los privilegios especiales recaen sobre
las cosas determinadas, sean muebles o inmuebles.
2- Los acreedores comunes o quirografarios: Son los que carecen de toda preferencia. Deben cobrar
después de los privilegiados y de los que tienen a favor un derecho real de garantia. Y si los bienes del deudor no
alcanzan a satisfacerlos cobran por prorrata de sus respectivos créditos (proporción).
3- Los acreedores que tienen a su favor un derecho real de garantia, gozan también de una preferencia en
el pago de sus créditos. El privilegio nace de la voluntad de las partes, apoyada en la ley.

La distinción es especialmente trascendente cuando el patrimonio del deudor resulta insuficiente para pagar a
todos sus acreedores. En esos supuestos, los acreedores privilegiados podrán hacer valer su preferencia para el
cobro, sea con relación al patrimonio global del deudor, o a determinados bienes. En cambio, los acreedores
comunes concurrirán al cobro con posterioridad, y percibirán sus créditos en forma proporcional o a prorrata

ARTÍCULO 745.- Prioridad del primer embargante. El acreedor que obtuvo el embargo de bienes de su deudor
tiene derecho a cobrar su crédito, intereses y costas, con preferencia a otros acreedores. Esta prioridad sólo es
oponible a los acreedores quirografarios en los procesos individuales. Si varios acreedores embargan el mismo
bien del deudor, el rango entre ellos se determina por la fecha de la traba de la medida. Los embargos posteriores
deben afectar únicamente el sobrante que quede después de pagados los créditos que hayan obtenido embargos
anteriores.

CUMPLIMIENTO COACTIVO: INCUMPLIMIENTO DE LA OBLIGACION. MODO DE OBRAR DE LA COACCION.

El cumplimiento coactivo opera cuando no se cumple la obligación de manera voluntaria; de esta manera el
acreedor posee del poder de ejercer la coacción para exigir el cumplimiento de la misma.

Incumplimiento de la obligación: Caso de resistencia y negativa injustificada por parte del deudor al
cumplimiento voluntario, exige una intervención judicial y el uso de la coacción.
Modo de obrar de la coacción:
1. Emplear los medios legales para que el deudor le procure aquello a que se ha obligado.
2. Hacérselo procurar por otro a costa del deudor.
3. Obtener del deudor las indemnizaciones correspondientes

A- MEDIOS DE COMPULSION: concepto, diferencia con los medios de ejecución. Clasificación: Sanciones
conminatorias (art 804): concepto, evolución, régimen legal, exigibilidad, multas, prisión por deudas (supresión
del instituto). Derecho de retención (arts. 2587 a 2593): concepto, fundamentos, naturaleza jurídica,
caracteres, requisitos, efectos, derechos y obligaciones del retenedor, Sustitución, Extinción, otros medios de
compulsión.

Medios de compulsión. CONCEPTO: cuando el deudor no cumple espontáneamente, la ley pone a disposición del
acreedor los medios legales para obligarlo a cumplir. Esta compulsión estará encaminada a lograr el pago
específico o in natura de lo debido; solo cuando ello no fuera posible o cuando lo prefiriese el acreedor, se
encaminara a sustituir el pago por la indemnización de daños.
No será posible obtener el cumplimiento forzado in natura:
Cuando se ha hecho imposible la entrega de la cosa debida.
En las obligaciones de hacer o no hacer cuando para obtener la ejecución forzada sea necesario ejercitar violencia
sobre la persona del deudor.
En las obligaciones nacidas de los contratos, el acreedor cuenta con ciertos recursos, a veces de origen legal, otras
convencional, destinados a obrar sobre la voluntad del deudor como incentivo para cumplir. Tales son: las multas,
la cláusula penal y actualmente se han incorporado los astreintes (ahora sanciones conminatorias).LOS MEDIOS
DE COMPULSION SON CONDENACIONES DINERARIAS IMPUESTAS POR LOS JUECES PARA OBLIGAR A CUMPLIR
ORDENES JUDICIALES A FIN DE VENCER LA RESISTENCIA INDUNDADA O ACAUSADA DEL OBLIGADO. TRATAN DE
INFLUIR SOBRE LA OSIQYIS DEL DEUDOR.

CLASIFICACION:
Sanciones conminatorias:
Art. 804. “Sanciones conminatorias. Los jueces pueden imponer en beneficio del titular del derecho,
condenaciones conminatorias de carácter pecuniario a quienes no cumplen deberes jurídicos impuestos en una
resolución judicial. Las condenas se deben graduar en proporción al caudal económico de quien debe satisfacerlas
y pueden ser dejadas sin efecto o reajustadas si aquél desiste de su resistencia y justifica total o parcialmente su
proceder.
La observancia de los mandatos judiciales impartidos a las autoridades públicas se rige por las normas propias del
derecho administrativo.”
Sanciones conminatorias - Concepto de "astreintes": Ésta es la denominación más común y corriente y tiene
origen en la doctrina francesa. Se indica que deriva del latin" atringere ", que significa imponer o coaccionar. A
más de la caracterización que utiliza el nuevo código de "condenaciones conminatorias", también la figura es
conocida como: " multas conminatorias", o "penas pecuniarias", o " construcciones", etc.
Son " Condenaciones dinerarias impuestas por los jueces para obligar a cumplir órdenes judiciales a fin de vencer
la resistencia infundada o acausada del obligado".

Evolución: tienen su origen y desarrollo en la jurisprudencia francesa. Las astreintes o sanciones conminatorias
consisten en una condena pecuniaria fijada a razón de tanto por día de retardo en el cumplimiento de la
sentencia.
Su práctica data de antiguo, como medio de hacer respetar las decisiones de los jueces. Pero recién a principios
del siglo pasado llamaron la atención de los jurisconsultos, que pusieron en tela de juicio su legitimidad.
Como primeros antecedentes en la jurisprudencia francesa moderna dos fallos de 1809 y 1811, desde entonces
los tribunales hicieron una práctica constante de las astreintes y fueron perfilando cada vez con mayor
precisión sus alcances y campo de aplicación.

Caracteres y funciones: a) Pena civil o sanción; b) conminatorias, c) accesorias; d) discrecionales o arbitrarias; e)


dinerarias; y f) provisionales.
Condiciones: dos condiciones que supeditan su aplicación: a) el hecho de imponer la penalidad, debe ser de
cumplimiento posible; y b) la conducta injustificada, obstinada y caprichosa del deudor.
La posibilidad de cumplimiento del deber impuesto es un elemento fundamental para seguir adelante con la
penalidad; y ello por una razón de todo peso, " nadie puede ser obligado a lo imposible".
Y segundo que la conducta del deudor debe tener las características particulares de ser: injustificada,
obstinada, es decir no tener ninguna base o elemento que la apoye o justifique. Ello deberá ser apreciado por
los jueces de manera estricta y apreciando los antecedentes y efectos del caso concreto.
Beneficiario: La ley proyecta que el beneficiario sea quien tiene derecho al cumplimiento, en la generalidad
pero no siempre, será el acreedor.
Cesación: Si el deudor justifica su comportamiento, o bien desiste de la resistencia opuesta la orden judicial,
los jueces "pueden " dejarlas sin efecto o disminuirlas.
En principio será el obligado en el decurso del proceso que deberá alegar y probar que su comportamiento
no ameritaba la imposición de la condena, o bien que ella estaba justificada por diversas causas. También
deberá sumar su arrepentimiento oportuno y el estar dispuesto a cumplir con lo ordenado.

MULTAS: la multa es un eficaz medio de compulsión que no ha podido ser despreciada por la ley. Numerosas
disposiciones sancionan con multa a quienes no cumplen con lo dispuesto por ellas. Son sanciones civiles
impuestas por el deudor. Pueden ser:
- Judiciales. Previstas en los códigos procesales.
- Convencionales: clausula penal, aquella en que una persona, para asegurar el cumplimiento de
una obligación, se sujeta a una pena o multa en caso de retardo o de no ejecutar la obligación.
Determinación anticipada de los daños.
- Legales. Por ejemplo la prevista en el código aduanero cuando ingresa mercadería no declarada.
Otro ejemplo es la ley de defensa del consumidor.
ARTICULO 52 BIS. DAÑO PUNITIVO: Al proveedor que no cumpla sus obligaciones legales o contractuales con el
consumidor, a instancia del damnificado, el juez podrá aplicar una multa civil a favor del consumidor, la que se
graduara en función de la gravedad del hecho y demás circunstancias del caso, independientemente de otras
indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un proveedor sea responsable del incumplimiento,
responderán todos solidariamente ante el consumidor, sin perjuicio de las acciones de regreso que les
correspondan. La multa civil que se imponga no podrá superar el máximo de la sanción de multa prevista en el
articulo 47, inciso b) de esta ley.

Prisión por deudas, supresión del instituto: durante muchos siglos y hasta la época contemporánea, subsistió la
prisión por deudas, que más que un recurso del acreedor contra la persona del deudor, era una sanción penal
contra el deudor irresponsable. En nuestro país fue reglamentada por la ley 50 y suprimida en 1872 por ley 514.
Subsiste la prisión para el caso de quiebra o concurso fraudulento, pero en este caso la pena se impone no en
razón de las deudas sino del delito cometido.

DERECHO DE RETENCION. CONCEPTO: facultad que corresponde al tenedor de una cosa ajena, para conservar la
posesión de ella hasta el pago de lo que le es debido por razón de esa misma cosa. Ej.: si alguien lleva su
automóvil a que le cambien ciertas piezas del motor, el tallerista tiene derecho de retención en tanto no le sea
pagado el precio respectivo.

Naturaleza jurídica: existen varias teorías:


-Derecho real (SALVAT): se la critica, ya que el código civil no lo enumera entre los derechos reales y tiene
fundamento en un crédito.
-Derecho personal (LAFAILLE): fundándose en que el derecho de retención accede a un crédito que es, por
definición, un derecho personal. El derecho personal no es accesorio, en cambio el derecho de retención si lo es.
-Privilegio (FERNANDEZ): posición rechazada por la jurisprudencia.
-De la excepción procesal: es la más compartible: el retenedor goza de una excepción dilatoria por la cual se
resiste a ser desapoderado de la cosa que se le reclama, hasta ser desinteresado

Caracteres:
Es accesorio de una obligación.
No es subsidiario, ya que por ejemplo, puede coexistir con la prenda.
Es ejercitable como excepción.
Es indivisible. Es transmisible, en sentido general.

Art. 2587. “Legitimación. Todo acreedor de una obligación cierta y exigible puede conservar en su poder la cosa
que debe restituir al deudor, hasta el pago de lo que éste le adeude en razón de la cosa.
Tiene esa facultad sólo quien obtiene la detentación de la cosa por medios que no sean ilícitos. Carece de ella
quien la recibe en virtud de una relación contractual a titulo gratuito, excepto que sea en el interés del otro
contratante.”

Art. 2588. “Cosa retenida. Toda cosa que esté en el comercio puede ser retenida, siempre que deba restituirse y
sea embargable según la legislación pertinente.”
REQUISITOS:
1. Sólo las cosas pueden ser objeto de la retención. No hay retención de prestaciones: Se propone excluir
del derecho argentino la retención de bienes que no sean cosas.
2. No hay retención de personas: Obviamente las personas no son cosas ni bienes. Sin embargo se recuerda el
intento de convalidar ante un tribunal francés el ejercicio de la facultad de retención sobre un niño por las
pensiones originadas por su estadía en un colegio, lo que se desestimó, porque la libertad de las personas Mes
un derecho personalísimo y no un bien de contenido patrimonial.
3. No hay retención de cadáveres: Los cadáveres no son personas. Son cosas extra commercium.
4. La cosa retenida puede ser ajena o propia del retenedor: Por regla, la retención se ejerce sobre cosa ajena
entregada por el que luego será deudor al futuro acreedor. El deudor puede no ser el dueño de la cosa. Incluso
más, el retenedor puede ser parcialmente dueño de la cosa, como el caso del condominio. El deudor pudo
haber entregado una cosa ajena de propiedad de un tercero al futuro acreedor, e incluso una cosa del propio
mismo acreedor que luego ejercerá la retención.
5. La cosa debe ser in commercium: El art. 2588 del Código Civil y Comercial exige erróneamente que la cosa
retenida esté en el comercio. Ése es un requisito sin fundamento. No corresponde exigirlo por dos razones. En
primer término, porque la facultad de retención se ejerce por medio de una relación real de tenencia, no de
posesión y para tener una cosa no se requiere que esté en el comercio. En segundo término porque por la
retención no se trata de incorporar al patrimonio del retenedor la cosa retenida, sino sólo de mantenerlo en la
tenencia que ya ejerce hasta el pago de lo que le es debido en razón de la misma cosa. No está en juego la
propiedad ni puede mudar la titularidad del dominio por ejercicio de la facultad de retención. "Lo que debe
estar en el comercio, entonces, no es la cosa (su propiedad), sino su tenencia, lo que sucede cuando el Estado
otorga una concesión administrativa de uso o de explotación.
6. La cosa debe ser embargable: El Código Civil y Comercial en el articulo también exige que la cosa retenida sea
embargable. Éste es otro error. El Código Civil, en la redacción dispone la imposibilidad de retener los bienes
que enunciaba. En el Código vigente dicho principio surge del art. 744, que expresa: "Bienes excluidos de la
garantia común. Quedan excluidos de la garantia prevista en el art. anterior:
"a) las ropas y muebles de uso indispensable del deudor, de su cónyuge o conviviente, y de sus hijos;"b) los
instrumentos necesarios para el ejercicio personal de la profesión, arte u oficio del deudor;"c) los sepulcros
afectados a su destino, excepto que se reclame su precio de venta, construcción o reparación;"d) los bienes
afectados a cualquier religión reconocida por el Estado;"e) los derechos de usufructo, uso y habitación, así como
las servidumbres prediales) las indemnizaciones que corresponden al deudor por daño moral y por daño material
derivado de lesiones a su integridad psicofísica; "g) la indemnización por alimentos que corresponde al cónyuge,
al conviviente y a los hijos con derecho alimentario, en caso de homicidio;"h) los demás bienes declarados
inembargables o excluidos por otras leyes".
Se insiste en el error, porque en la retención no se sigue ejecución alguna de la propiedad, por lo que retener no
habilita subasta alguna. Por ende, en nuestro derecho no está en juego la subsistencia del deudor, nada sale de su
patrimonio. Tampoco la inembargabilidad se sigue exclusivamente del carácter de cosa imprescindible para la
subsistencia del deudor y su familia.

Art. 2589. “Ejercicio. El ejercicio de la retención no requiere autorización judicial ni manifestación previa del
retenedor. El juez puede autorizar que se sustituya el derecho de retención por una garantia suficiente.” La
retención se ejerce extrajudicialmente: El ejercicio de la retención es unilateral, sin necesidad de concurrencia de
ninguna otra voluntad e incluso contra la voluntad del deudor. No se requiere reclamo previo del acreedor, ni
actividad procesal alguna, ni declaración judicial sobre el derecho que se cautela.

DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL RETENEDOR:


Art. 2590. “Atribuciones del retenedor. El retenedor tiene derecho a:
a) ejercer todas las acciones de que dispone para la conservación y percepción de su crédito, y las que
protegen su posesión o tenencia con la cosa retenida;
b) percibir un canon por el depósito, desde que intima al deudor a pagar y a recibir la cosa, con
resultado negativo;
c) percibir los frutos naturales de la cosa retenida, pero no está obligado a hacerlo.
Si opta por percibirlos, debe dar aviso al deudor. En este caso, puede disponer de ellos, debiendo imputar su
producido en primer término a los intereses del crédito y el excedente al capital.”

Art. 2591. “Obligaciones del retenedor. El retenedor está obligado a:


a) no usar la cosa retenida, excepto pacto en contrario, en el que se puede determinar los alcances de dicho
uso, inclusive en lo relativo a los frutos;
b) conservar la cosa y efectuar las mejoras necesarias a costa del deudor;
c) Restituir la cosa al concluir la retención y rendir cuentas al deudor de cuanto hubiera percibido en concepto
de frutos.”

Art. 2592. Efectos. La facultad de retención:


a) se ejerce sobre toda la cosa cualquiera sea la proporción del crédito adeudada al retenedor;
b) se transmite con el crédito al cual accede;
c) no impide al deudor el ejercicio de las facultades de administración o disposición de la cosa que
le corresponden, pero el retenedor no está obligado a entregarla hasta ser satisfecho su crédito;
d) no impide el embargo y subasta judicial de la cosa retenida, por otros acreedores o por el propio retenedor.
En estos casos, el derecho del retenedor se traslada al precio obtenido en la subasta, con el privilegio
correspondiente;
e) mientras subsiste, interrumpe el curso de la prescripción extintiva del crédito al que accede;
f) en caso de concurso o quiebra del acreedor de la restitución, la retención queda sujeta a la
legislación pertinente.

Art. 2593. Extinción. La retención concluye por:


a) extinción del crédito garantizado;
b) pérdida total de la cosa retenida;
c) renuncia;
d) entrega o abandono voluntario de la cosa. No renace aunque la cosa vuelva a su poder;
e) confusión de las calidades de retenedor y propietario de la cosa, excepto disposición legal en contrario;
f) falta de cumplimiento de las obligaciones del retenedor o si incurre en abuso de su derecho.

B- EJECUCION FORZADA ESPECIFICA (ARTS. 730 Y 777): ejecución especifica directa y con la intervención
de un 3ro. Su posibilidad en las obligaciones de dar, hacer y no hacer, limites, incoercibilidad de la conducta:

Art. 777. “Ejecución forzada. El incumplimiento imputable de la prestación le da derecho al acreedor a:


a) exigir el cumplimiento específico;
b) hacerlo cumplir por terceros a costa del deudor;
c) reclamar los daños y perjuicios.”

ARTICULO 730.- Efectos con relación al acreedor. La obligación da derecho al acreedor a:


a) emplear los medios legales para que el deudor le procure aquello a que se ha obligado;
b) hacérselo procurar por otro a costa del deudor;
c) obtener del deudor las indemnizaciones correspondientes. Si el incumplimiento de la obligación, cualquiera sea
su fuente, deriva en litigio judicial o arbitral, la responsabilidad por el pago de las costas, incluidos los honorarios
profesionales, de todo tipo, allí devengados y correspondientes a la primera o única instancia, no debe exceder
del veinticinco por ciento del monto de la sentencia, laudo, transacción o instrumento que ponga fin al diferendo.
Si las regulaciones de honorarios practicadas conforme a las leyes arancelarias o usos locales, correspondientes a
todas las profesiones y especialidades, superan dicho porcentaje, el juez debe proceder a prorratear los montos
entre los beneficiarios. Para el cómputo del porcentaje indicado, no se debe tener en cuenta el monto de los
honorarios de los profesionales que han representado, patrocinado o asistido a la parte condenada en costas.

La ejecución forzada específica (ejecución in natura) implica que el acreedor podrá lograr que su derecho
creditorio tenga una identidad plena con el contenido de la prestación, tal como si el deudor hubiera cumplido.
El art. 777 del nuevo código se ocupa del incumplimiento imputable del deudor, y consecuentemente de los
derechos del acreedor para lograr la satisfacción del crédito.
Incumplimiento imputable: Es éste el presupuesto indispensable que abre el camino a la ejecución forzada de la
obligación. Tiene una relación inmediata con lo que el nuevo código dispone en el art. 730. Resulta acertado
referir al " incumplimiento imputable ", se trata de un supuesto de atribución de responsabilidad del deudor, y
además dicha imputabilidad puede corresponder a factores de atribución subjetivos (culpa), u objetivos (riesgo,
garantia).

Ejecución forzada específica: El primer inciso dispone que el acreedor puede pretender el cumplimiento
específico por el mismo deudor, es decir tal como se había prometido en la obligación.
De esa manera se siguen los principios y reglas de la obligación moderna donde debe tenderse al logro de lo que
fuera prometido.
En el Código Civil (art. 629) se acuerda igual remedio, aclarándose que ello tiene un límite legal, y es que puede
exigirse siempre que " no sea necesario ejercer violencia física sobre la persona del obligado".

Ejecución por terceros: El inciso siguiente (b) preceptúa que el acreedor puede reclamar hacer cumplir la
obligación "por otro a costa del deudor”. Se trata de otra vía mediante la intervención de un tercero que subroga
al deudor para hacer efectivo el contenido de prestación. De ese modo se continúa en el camino del
cumplimiento lo más cercano posible a lo prometido en la originaria relación.
Ha quedado planteado como cuestión dudosa si el acreedor debe seguir el orden dispuesto o bien puede acudir,
ante la imposibilidad de que cumpla el deudor, a reclamar directamente los "daños y perjuicios”. La mayoría de
los autores sigue esta tesis, salvo Alfredo Colmo quien entiende que, cuando el hecho puede ser efectivizado por
los terceros, debe seguirse ese orden, y salvo la imposibilidad de hacerlo, recién llegar a los " daños y perjuicios”.
Si bien el nuevo código nada indica, en general se sostiene que la actuación del tercero debe ser autorizada
judicialmente, fundamentalmente para que el demandado pueda ejercer el derecho de defensa, o bilateralidad
de la audiencia en el proceso judicial, y de ese modo los gastos y costos de dicha intervención ser controlados en
la jurisdicción. Todo ello tiene como excepción la urgencia en ciertos casos excepcionales.

Se permite que quien realice el objeto de prestación sea alguien que no fuese parte en la relación jurídica de
obligación. Su posibilidad en las obligaciones de dar posible en las de genero y en las de dar sumas de dinero, en
las que corresponde a las “cosas ciertas” exigen que se encuentren en poder del tercero, pues en caso contrario
la intervención del tercero seria inútil.
En las de hacer o no hacer, es factible cuando no fuere condición del cumplimiento algunas características o
condiciones personales del deudor, es decir, las llamadas “intuitupersonae”.

La indemnización de los daños y perjuicios: Es el último de los incisos el que permite que el acreedor, ante la
imposibilidad del cumplimiento específico por el propio deudor, o mediante un tercero, reclame la indemnización
de los perjuicios que le fueron ocasionados. Se trata de un medio subsidiario que llega como cuestión final a
resolver la sanción ante la falta de efectivización de la prestación.
Ello también ocurre en las obligaciones de hacer no fungibles, que por su propia naturaleza no puede cumplirse
por terceros.
1. Para acceder a la ejecución forzada por medio de terceros, el acreedor debe solicitar autorización judicial.
2. Los jueces no pueden negar la debida autorización para el cumplimiento forzado se realice por terceros
3. Si median razones de urgencia, como en el caso del Consorcio que hizo reparar un caño de desagüe que
inundada un departamento, se justifica la falta de autorización de la justicia.

LIMITACIONES A LA EJECUCIÓN FORZADA


1. OBLIGACIONES DE DAR: la ejecución forzada solo es posible cuando se cumplen 3 requisitos con relación a la
cosa debida:
Debe existir
Debe estar en el patrimonio del deudor
El deudor debe tener la posesión de la cosa.
2. OBLIGACIONES DE HACER: el acreedor no puede ejercer violencia contra la persona del deudor. Se trata de una
derivación necesaria de la dignidad humana.
3. OBLIGACIONES DE NO HACER: no obstante el silencio de la ley respecto de estas, se las estima sometidas al
igual impedimento que las de hacer

La ejecución forzada cabe tanto en las obligaciones de hacer como en las de no hacer, pero los poderes del
acreedor tienen una valla infranqueable en la prohibición de violentar la persona del deudor. Si no se ejerce tal
violencia, la ejecución forzada se realiza sin inconvenientes: se puede constreñir al deudor de un hacer mediante
astreintes (sanciones valuadas en dinero contra el deudor que demora el cumplimiento de una orden judicial, y
que son requeridas por el juez a razón de una suma de dinero por cada día, cada semana o cada mes en que un
deudor retarda el cumplimiento de una obligación
Por el contrario en las obligaciones de dar, cuando la ejecución forzada es viable por concurrir los requisitos
expresados, no hay impedimento en el ejercicio de violencia personal: es el caso del desalojo por la fuerza pública
del inquilino obligado a dar para restituir al dueño.

INCOERCIBILIDAD DE LA CONDUCTA: Cuando se produce la imposibilidad del cumplimiento, es decir, de


imputarle al deudor, el objeto se transforma en indemnización.
ART 955: La imposibilidad sobrevenida, objetiva, absoluta y definitiva de la prestación, producida por el caso
fortuito o fuerza mayor, extingue la obligación, sin responsabilidad. Si la imposibilidad sobreviene debido a causas
imputables al deudor, la obligación modifica su objeto y se convierte en la de pagar indemnización de los daños
causados.

C- EJECUCION FORZADA INDIRECTA: LA INDEMNIZACION DE DAÑOS Y PERJUICIOS: concepto y


naturaleza.. Procedimientos ejecutivos individuales y colectivos: concepto, efectos.
Ejecución forzada indirecta: Mediante esta medida se busca satisfacer el interés del acreedor mediante el pago
de la indemnización de los daños y perjuicios.
Se trata de reparar económicamente el daño ocasionado.
El reclamo por el resarcimiento surge cuando el cumplimiento es imposible porque:
• El bien prometido no se encuentra en el patrimonio del deudor.
• El mismo obligado con su accionar imposibilito el cumplimiento.
• Por la imposibilidad en obligaciones de dar, hacer o no hacer.

Procedimientos ejecutivos individuales y colectivos:


1- La ejecución individual procede:
Cada acreedor demanda a su deudor y ejecuta sus bienes hasta cobrarse su crédito.
2- Ejecución colectiva: Todos los acreedores proceden conjuntamente y de distribuyen el patrimonio
del deudor de la siguiente manera: primero se paga a los acreedores privilegiados, de acuerdo a su rango. El
saldo que resta se distribuye entre los comunes a “prorrata” del monto de sus respectivos créditos. El deudor
puede realizar el concurso o quiebra, mientras que los acreedores pueden pedir solo esta última. Para los
bienes de garantia patrimonial y los excluidos, volvemos a hacer referencia a los art 743 y 744.

D- PRIVILEGIOS: (ARTS 2573 A 2586): concepto y origen. Naturaleza jurídica. Caracteres. Fundamentos.
Clases. Asiento del privilegio. Alcance de la preferencia. Extinción. Créditos privilegiados; acreedores del
concurso y del fallido. Régimen legal de los privilegios. Formas de hacerlos valer. Otras causas de
preferencia.

Pensar en los privilegios supone reflexionar sobre el orden de prelación en que se ubicarán los créditos de los
distintos acreedores, para hacerse efectivos sobre el patrimonio del deudor, justamente cuando exista una
situación de insuficiencia de bienes:

Art. 2573. “Definición. Asiento. Privilegio es la cualidad que corresponde a un crédito de ser pagado con
preferencia a otro. Puede ejercitarse mientras la cosa afectada al privilegio permanece en el patrimonio del
deudor, excepto disposición legal en contrario y el supuesto de subrogación real en los casos que la ley admite. El
privilegio no puede ser ejercido sobre cosas inembargables declaradas tales por la ley.”El art. 2573 define al
privilegio como la "cualidad que corresponde a un crédito de ser pagado con preferencia a otro". Al definirlo
como calidad o cualidad de un crédito y no como un derecho del acreedor (como lo hacía Vélez) se termina con la
disputa sobre si éste es un derecho real o personal.
Es una causa de preferencia, se dan porque el legislador (único en crearlo) reconoce que ese crédito tiene una
cualidad.

Naturaleza jurídica: Autores como Segovia y Salvat entendían que el privilegio era un derecho real
(principalmente por ser de origen legal y por la especie de acción persecutoria en materia de inmuebles y algunos
muebles). Por el contrario, la doctrina mayoritaria, sostenía que el privilegio se trataba de un derecho personal,
ya que el mismo no crea una relación directa e inmediata entre el acreedor y la cosa; ni tampoco importa un
desmembramiento del dominio, ni confieren en general ese ius persequendi contra terceros. Además no figura
entre los derechos reales enumerados por el art. 2503 del Código Civil de Vélez.
No obstante ello, algunos autores ya veían en los privilegios una simple solución brindada por la ley para el caso
de conflicto de acreedores cuando los bienes del deudor común resultaran insuficientes para satisfacer a todos.
Vale decir que no se trata de un derecho autónomo, sino una de las facultades comprendidas en algunos
derechos de créditos cuando la ley concedió tal facultad —preferencia— en atención a la naturaleza misma del
crédito.
En esa misma línea se señaló que los privilegios no son en realidad ni derechos personales, ni reales, ya que no
constituyen derechos subjetivos contra el deudor, sino meras cualidades, propiedades o modos de ser de ciertos
créditos que les permiten ser pagados con preferencia a otros pero que carecen de autonomía.
Este Código sigue esta última tendencia, la cual tiene en consideración más al crédito que al acreedor; a la calidad,
facultad o cualidad, que al derecho. Se opta en la definición por resaltar la objetividad del privilegio.

También se determina en el articulo comentado que el privilegio puede ejercitarse mientras la cosa afectada a
éste —asiento— "permanece en el patrimonio del deudor, excepto disposición legal en contrario y el supuesto de
subrogación real". Es claro que con esta directiva legal se descarta, como regla, el carácter reipersecutorio del
privilegio, aunque siempre queden a salvo disposiciones legales que contemplen lo contrario, como ser el caso de
ciertos créditos laborales.
Se puede sostener que de las tipicas características del derecho real del ius praeferendi y del ius persequendi, el
privilegio goza, en principio, sólo de la primera.

En la última parte se aclara que el privilegio no puede ser ejercido sobre cosas inembargables declaradas por ley.
Es lógico ya que las cosas que no se pueden embargar tampoco pueden ejecutarse. Y el privilegio trata
justamente sobre la ejecución forzosa de ciertos bienes de un deudor común a varios acreedores, cuyos bienes
en principio son insuficientes para atender a todos los créditos debidos. Allí es donde los acreedores podrán
hacer valer sus privilegios, siempre por la calidad de sus créditos y no en razón de las personas involucradas.

Fundamento: para fundar el instituto se sostiene que se trata de evitar cierta desigualdad. Se trata también de
demostrar que los privilegios han sido establecidos no solo en beneficio del acreedor, sino también del deudor.

Art. 2574. “Origen legal. Los privilegios resultan exclusivamente de la ley. El deudor no puede crear a favor de un
acreedor un derecho para ser pagado con preferencia a otro, sino del modo como la ley lo establece.”

En nuestro ordenamiento los autores distinguen entre causas legítimas de preferencia y privilegios. Todo
privilegio implica una causa legítima de preferencia, pero no a la inversa.
La causa legítima de preferencia tiene una extensión mayor que el concepto del privilegio, ya que también abarca
a la hipoteca, la prenda y los demás derechos de garantia generadores de preferencias.
En este sentido se predica la convencionalidad como presupuesto de las garantias reales, desde que nuestro
sistema no admite la existencia de hipotecas u otros derechos reales tácitos o judiciales; y la legalidad respecto de
los privilegios, "en el sentido de que los privilegios sólo pueden ser creados por la ley".

La causa del crédito es el elemento que sirve para "distinguir los privilegios (cuyo origen inmediato es la ley, que
toma en consideración la causa del crédito), de las preferencias nacidas de los derechos reales (cuya fuente
inmediata es la convención y la mediata es la ley y en las que ninguna relevancia tiene la causa de la obligación)".
También se ha señalado que los privilegios no constituyen en puridad una creación del legislador, "sino la
consagración en las legislaciones particulares de un principio universal, que reposa en la valoración que la
sociedad concede a ciertos créditos por su naturaleza. Sólo pueden ser establecidos por la legislación nacional".
Caracteres: excepcionalidad; inseparabilidad; objetividad y otorgan una prelación en cuanto al pago.
Son excepcionales, accesorios, indivisibles (art 2576), renunciables (excepto los laborales, art 2575)
 Son excepcionales porque quiebran el principio de igualdad. Marcan una excepción a la regla de que
todos los acreedores están en un plano de igualdad frente al patrimonio de su deudor común. Y al ser
excepcionales los privilegios, su interpretación ha de ser de carácter restrictivo, no pudiéndose crear
privilegios por analogía.
 Son inseparables, indivisibles. no sólo son accesorios de los créditos a los cuales se refieren, sino
que también son inseparables y se transmiten junto a los mismos.
 En cuanto a la objetividad: dicha preferencia que otorga la ley a ciertos créditos "no tiene vinculación
con los sujetos que son titulares, sino con la naturaleza misma de la prestación realizada por el acreedor y que
ha sido la causa del nacimiento del crédito".
 Sólo confieren "un derecho de preferencia o prelación sobre el precio de las cosas afectadas al
privilegio, y no un derecho sobre las cosas mismas". Esta cualidad ha sido fundamental para que la doctrina
entienda que los privilegios no eran derechos reales, ya que el acreedor no puede hacer efectivo su derecho
directamente sobre la cosa misma, sino que deberá recurrir a la Justicia para efectuar la liquidación y recién
entonces actuará su privilegio, acordándole una preferencia sobre el precio obtenido de dicha liquidación, lo
cual le permitirá cobrar antes que otros acreedores.
 Siendo cualidades de ciertos créditos, los privilegios son accesorios a ellos y quedan ligados a su
suerte, salvo el caso de novación
 Son renunciables y postergables, salvo que se trate de privilegios de créditos laborales (art.
2575 CCyCN): no hay obstáculo para que el acreedor renuncie a su facultad de cobro preferente, derivada
de la cualidad de su crédito, en un ámbito en que rige la autonomía de la voluntad.

Art. 2575. “Renuncia y postergación. El acreedor puede renunciar a su privilegio. El acreedor y el deudor pueden
convenir la postergación de los derechos del acreedor respecto de otras deudas presentes o futuras; en tal caso,
los créditos subordinados se rigen por las cláusulas convenidas, siempre que no afecten derechos de terceros.
El privilegio del crédito laboral no es renunciable, ni postergable.”

Art. 2576. “Indivisibilidad. Transmisibilidad. Los privilegios son indivisibles en cuanto al asiento y en cuanto al
crédito, independientemente de la divisibilidad del asiento o del crédito. La transmisión del crédito incluye la de
su privilegio.”

Los privilegios no sólo son accesorios de los créditos a los cuales se refieren, sino que también son inseparables de
éstos y se transmiten junto a los mismos. Por ello el articulo dice en forma expresa que la trasmisión del crédito
incluye la de su privilegio, "disposición lógica si se parte de la base de que 'el privilegio es una calidad que
corresponde al crédito'".
Por otro lado también los privilegios son indivisibles, tanto respecto del asiento, cuanto del crédito,
independientemente de la divisibilidad de cualquiera de ellos.
Esta regla de la indivisibilidad implica que todo el producido de la cosa o cosas, y cada parte de ese producido
"quedan afectados al pago de todo el crédito y de cada parte de él, de modo que la división de las cosas o del
crédito no afecta la integridad del privilegio y éste subsiste hasta tanto haya sido totalmente satisfecho el
acreedor".

Art. 2577. “Extensión. El privilegio no se extiende a los intereses, ni a las costas, ni a otros accesorios del crédito,
excepto disposición legal expresa en contrario.”
Art. 2578. “Cómputo. Si se concede un privilegio en relación a un determinado lapso, éste se cuenta
retroactivamente desde el reclamo judicial, excepto disposición legal en contrario.”

Al ser los privilegios de carácter excepcional, los mismos no se deben extender a los intereses ni a las costas.
Tampoco se extienden a otros accesorios del crédito, aclara la norma.
Dicho carácter restrictivo de los privilegios justifica que no se extiendan ni a los intereses, ni a las costas y otros
accesorios.
En cuanto al art. 2578, debe tenerse en cuenta que si el privilegio que se pretende hacer valer se encuentra en
relación con un determinado lapso temporal, éste por regla se contará en forma retroactiva desde el reclamo
judicial.
Una aplicación común de esta situación será la referida a las remuneraciones por seis meses debidas al
trabajador, privilegio consagrado en el art. 2582, inc. b).

CLASES:
Art. 2579. “Procesos universales. Régimen aplicable. En los procesos universales los privilegios se rigen por la ley
aplicable a los concursos, exista o no cesación de pagos.”
Art. 2580. “Privilegios generales. Los privilegios generales sólo pueden ser invocados en los procesos
universales.”

A partir de la entrada en vigor de este Código los privilegios generales se deberán hacer valer sólo en los
procesos colectivos. Por eso este Código regula sólo los privilegios especiales. Los generales rigen sólo en los
procesos universales, haya o no insolvencia.
Es decir que si el proceso es universal (también en el caso del proceso sucesorio), rige la ley concursal y no el
Código Civil y Comercial. "De este modo los procesos sucesorios quedan sujetos a este régimen —el concursal—
cuando se trate de graduar el orden de cobro de los acreedores".
Este nuevo Código mantiene la distinción entre privilegios generales y especiales, y dispone que los privilegios
generales sólo puedan ser invocados en los procesos universales, rigiéndose por la ley aplicable a los concursos
(art. 2580).

Art. 2581. “Créditos quirografarios. Los acreedores sin privilegio concurren a prorrata entre sí, excepto
disposición expresa en contrario de este Código.”

Esta disposición sienta un principio que por ser tan lógico en anteriores ordenamientos legales no se enunciaba.
Tampoco disponía Vélez, por ejemplo, que el patrimonio constituía la prenda —garantia— común de los
acreedores, pero nadie ponía en duda la validez universal de dicho principio elemental que ahora el nuevo Código
recoge, también, en forma expresa.
Los creedores comunes o quirografarios resultan por exclusión de aquellos a quienes se les ha reconocido
un privilegio. "Precisando la calificación de privilegiado de un texto legal expreso, sin que pueda extenderse
por analogía, a falta de tal texto el crédito es quirografario".

Art. 2582. “Enumeración. Tienen privilegio especial sobre los bienes que en cada caso se indica:
a) los gastos hechos para la construcción, mejora o conservación de una cosa, sobre ésta. Se incluye el crédito
por expensas comunes en la propiedad horizontal;
b) los créditos por remuneraciones debidas al trabajador por seis meses y los provenientes de indemnizaciones
por accidentes de trabajo, antigüedad o despido, falta de preaviso y fondo de desempleo, sobre las
mercaderías,
materias primas y maquinarias que, siendo de propiedad del deudor, se encuentren en el establecimiento donde
presta sus servicios o que sirven para su explotación.
Cuando se trata de dependientes ocupados por el propietario en la edificación, reconstrucción o reparación de
inmuebles, el privilegio recae sobre éstos;
c) los impuestos, tasas y contribuciones de mejoras que se aplican particularmente a determinados bienes,
sobre éstos;
d) lo adeudado al retenedor por razón de la cosa retenida, sobre ésta o sobre las sumas depositadas
o seguridades constituidas para liberarla;
e) los créditos garantizados con hipoteca, anticresis, prenda con o sin desplazamiento, warrant y
los correspondientes a debentures y obligaciones negociables con garantia especial o flotante;
f) los privilegios establecidos en la Ley de Navegación, el Código Aeronáutico, la Ley de Entidades Financieras,
la Ley de Seguros y el Código de Minería.”

El presente Código deriva los privilegios generales al régimen concursal, por ello sólo se ocupa de los especiales.
Dichos privilegios especiales sólo se harán valer en las ejecuciones individuales, normalmente mediante tercerías
de mejor derecho, las colectivas caen en el ámbito concursal.
Frente a la situación de concurso o quiebras del deudor, se aplicará la ley que regula los concursos, aun respecto
de los privilegios especiales.
La armonía y unificación buscada en esta materia radica precisamente en la analogía que existe entre la
disposición objeto de comentario con la ley concursal (art. 241). De esta forma se eliminaron algunos privilegios
que contenía el Código de Vélez, tales como el del vendedor de inmuebles, el de los coparticipes por la garantia
de evicción, el del locador, etc. Esta limitación del número es positiva. No debe olvidarse que "la permanente
multiplicación de los créditos privilegiados llega a veces a tales extremos que nadie es privilegiado, siéndolo
todos, de hecho se vuelve a la situación de igualdad".
Son seis los incisos que contiene la norma analizada:
El primero se refiere al privilegio comúnmente denominado del conservador. Su asiento es la cosa conservada,
sea inmueble o mueble. También se incluye en el inc. a) al crédito por expensas comunes en la propiedad
horizontal, crédito que si bien no aparece mencionado en forma expresa en la legislación concursal, la doctrina y
jurisprudencia lo consideraban incluido.
También quedan incluidos en el privilegio del conservador, los créditos por expensas en los conjuntos
inmobiliarios propiamente dichos —club de campos, barrios cerrados, parques industriales, empresariales o
náuticos y cualquier otro emprendimiento urbanístico (regulados en este Código en los arts. 2073 a 2086) , aun en
la hipótesis de que no se sujeten al régimen de propiedad horizontal.
También se debe incluir a los gastos del sistema en el tiempo compartido (ver art. 2995, inc. d], y 2098 del
presente Código), y la cuota del servicio para el mantenimiento y funcionamiento del cementerio privado (art.
2108, inc. b]).
Estas inclusiones no implican la creación de privilegios por vía analógica, sino una mera interpretación conforme
a las reglas comunes de hermenéutica en la materia, que ciertos créditos por su naturaleza encuadran en y se
hayan cubiertos por el privilegio ya establecido por la ley, más allá de su estricta literalidad.
El inc. b) le otorga el carácter de privilegiados a ciertos créditos debidos al trabajador y determina cuál será su
asiento (mercaderías, materias primas y maquinarias).
El tercer inciso coincide con el art. 241, inc. 3º, de la ley concursal, con la inclusión expresa a la contribución de
mejoras, lo cual mejora el sistema al disipar las dudas planteadas sobre si constituían, o no, créditos privilegiados.
El crédito del retenedor está consagrado en el inc. d), el cual coincide con el de la ley.
El inc. e) es coincidente con la ley concursal. La novedad es que se concede un privilegio al acreedor anticresista,
privilegio que no lo tenía consagrado ni el Código Civil de Vélez, ni la ley de Concursos y Quiebras y que, sin
embargo, había sido juzgado pertinente por la doctrina.
El último inciso se corresponde con la ley concursal.
Debido a sus particularidades, estos privilegios se dejan librados a su propia legislación.

Art. 2583. Extensión. Los privilegios especiales se extienden exclusivamente al capital del crédito, excepto en los
siguientes casos:
a) los intereses por dos años contados a partir de la mora, de los créditos laborales mencionados en el inc. b)
del art. 2582;
b) los intereses correspondientes a los dos años anteriores a la ejecución y los que corran durante el
juicio, correspondientes a los créditos mencionados en el inc. e) del art. 2582;
c) las costas correspondientes a los créditos enumerados en los incs. b) y e) del art. 2582;
d) los créditos mencionados en el inc. f) del art. 2582, cuya extensión se rige por los respectivos ordenamientos.

Los privilegios al tener carácter excepcional, no se deben extender a los intereses ni a las costas. Tampoco se
extienden a otros accesorios del crédito. Siendo los privilegios de derecho estricto —como diría Vélez—, los
mismos no son susceptibles de extenderse. Se veda en esta materia la aplicación analógica a supuestos no
contemplados. Además, los mismos se extienden exclusivamente al capital del crédito. Esta regla será así, salvo
que la ley disponga algo distinto. Y hay cuatro situaciones excepcionales amparadas por el privilegio del crédito al
que acceden, o del que provienen.

Art. 2584. “Subrogación real. El privilegio especial se traslada de pleno derecho sobre los importes que sustituyen
los bienes sobre los que recae, sea por indemnización, precio o cualquier otro concepto que permite la
subrogación real.”

Es positivo que expresamente se haya previsto la subrogación real, cuestión que el anterior Código guardaba
silencio.
El privilegio se trasladará "sobre los importes y no sobre las cosas que sustituyan al asiento originario.

Art. 2585. “Reserva de gastos. Antes de pagar el crédito que goza de privilegio especial, del precio del bien sobre
el que recae, se debe reservar los importes correspondientes a su conservación, custodia, administración y
realización.
En todos los casos, también debe calcularse una cantidad para atender los gastos y los honorarios generados por
las diligencias y tramitaciones llevadas a cabo sobre el bien y en interés del acreedor.”

Cuando hablamos el alcance de la extensión de los privilegios, dijimos que los mismos al ser de carácter
excepcional, eran restrictivos y que no se extendían ni a los intereses, ni a las costas. Pero también aclaramos que
ello era así a no ser que la ley disponga lo contrario.
Ahora, antes de pagar el crédito que goza de privilegio especial, se deben reservar los importes correspondientes
a su conservación, custodia, administración y realización. La ley y la doctrina llaman a esta situación como una
reserva de gastos.

Art. 2586. “Conflicto entre los acreedores con privilegio especial. Los privilegios especiales tienen la prelación
que resulta de los incisos del art. 2582, excepto los siguientes supuestos:
a) los créditos mencionados en el inc. f) del art. 2582 tienen el orden previsto en sus respectivos ordenamientos;
b) el crédito del retenedor prevalece sobre los créditos con privilegio especial si la retención comienza a
ser ejercida antes de nacer los créditos privilegiados;
c) el privilegio de los créditos con garantia real prevalece sobre los créditos fiscales y el de los gastos de
construcción, mejora o conservación, incluidos los créditos por expensas comunes en la propiedad horizontal,
si los créditos se devengaron con posterioridad a la constitución de la garantia;
d) los créditos fiscales y los derivados de la construcción, mejora o conservación, incluidos los créditos
por expensas comunes en la propiedad horizontal, prevalecen sobre los créditos laborales posteriores a
su nacimiento;
e) los créditos con garantia real prevalecen sobre los créditos laborales devengados con posterioridad a
la constitución de la garantia;
f) si concurren créditos comprendidos en un mismo inciso y sobre idénticos bienes, se liquidan a prorrata.”

La enumeración de dichos privilegios especiales que la realiza el art. 2582. Dispone este articulo que la prelación
entre los distintos acreedores muñidos de privilegios especiales va a resultar del orden que realiza la mentada
disposición, como regla. También consagra sus excepciones.
Los privilegios regulados por leyes especiales se regirán por sus respectivos ordenamientos (art. 2586, inc. a]).
También y principalmente, en caso de conflictos.
Es claro que si concurren créditos comprendidos en un mismo inciso y sobre idénticos bienes, volvemos a la regla
universal de liquidación a prorrata, ya que desaparece, por así decirlo, la situación de preferencia generada por
el privilegio.

Extinción de los privilegios: Se extinguen cuando desaparecen la preferencia o prelación de pago concedida a un
acreedor por la ley.
Los medios de extinción pueden agruparse en 2 grupos:
Los medios indirectos: en los cuales el privilegio concluye como consecuencia de la extinción del crédito principal
al que accede.
Los directos solo alcanzan al privilegio, dejando incólume el crédito principal, aunque como quirografario.

El asiento del privilegio es el bien o conjunto de bienes sobre cuyo producido habrán de satisfacer el crédito del
acreedor privilegiado.
Soporte sobre el cual se asienta el privilegio:
Pizarro: desde el momento que nace el crédito y hasta el momento de la realización del bien - al asiento del
privilegio es el bien.
En realidad el privilegio se asienta sobre sumas de dinero y no sobre cosas.
Asiento básico: el privilegio se ejerce sobre el precio obtenido de la venta en subasta judicial de, él o los objetos
que estaban afectado.
Asiento subsidiario el privilegio se ejerce sobre sumas de dinero que no provienen del remate judicial, sino que
tienen un origen distinto.

Créditos privilegiados: acreedores del concurso y del fallido:


Clasificación de la Ley de Concursos (24.522/1995): En líneas generales, esta ley distingue las situaciones de las
siguientes personas: a) acreedores de la masa o también llamados "acreedores del concurso" (arts. 239 a 250),
quienes cobran con prioridad sobre todos los demás; b) acreedores con privilegio especial (art. 240); y c)
acreedores con privilegio general (art. 246).
Los acreedores de la masa son aquellos que han realizado tareas a favor de todos los acreedores que
reciben su beneficio. Por ejemplo, los honorarios del síndico y los gastos de liquidación del activo, hacen a
conceptos propios de este grupo de acreedores. Poseen como característica la prioridad de cobro y pueden
ser percibidos cuando se tornan exigibles, sin esperar hasta la distribución.
Luego, tienen privilegio especial: los gastos hechos para la construcción, mejora o conservación de una cosa
mientras esté en poder del concursado; los créditos laborales de los últimos seis meses y los debidos por
indemnizaciones de accidentes de trabajo, despido u otra causa; los impuestos y tasas sobre determinados
bienes; los créditos con garantia real; los que corresponden a debentures u obligaciones especiales y los del
retenedor. También se incluyen en esta categoría aquellos créditos que surgen de lo dispuesto en el Código
Aeronáutico (17.285/1967), y en las leyes de Navegación (20.094/1973), de Entidades Financieras (21.526/1977) y
de Seguros (17.418/1967).
Finalmente, tienen privilegio general:
a) aquellas sumas que se adeudan a los trabajadores por salarios y subsidios familiares de los últimos seis
meses, y las demás indemnizaciones que les pudieren corresponder;
b) el capital adeudado por el sistema de seguridad social;
c) si el concursado es una persona física: los gastos funerarios; los gastos de última enfermedad durante
los últimos seis meses de vida; y alimentos y alojamientos de los seis meses anteriores al concurso;
d) el capital por impuestos y tasas que se adeuden al Fisco;
e) el capital por facturas de crédito aceptadas, con límites precisos.
UNIDAD 6:

 ACCIONES CONSERVATIVAS DE LA SOLVENCIA DEL DEUDOR: nociones generales, fundamento

El ordenamiento jurídico brinda la facultad de obtener ciertas medidas que sirven para resguardar la posibilidad
de percibir un crédito. Son acciones que permiten garantizarle al deudor que cobrara su crédito. Son
herramientas del derecho.

 ACCION SUBROGATORIA (ARTS. 739 A 742): concepto, caracteres, naturaleza jurídica, fundamento,
acreedores que pueden ejercerla, requisitos para promover la acción, partes en el proceso, derechos sobre los
que se ejerce, efectos entre el subrogante y deudor directo, efectos entre el subrogante y el tercero
demandado, efectos entre el subrogante y demás acreedores, efectos entre el deudor directo y el tercero
demandado.

Art. 739. “Acción subrogatoria. El acreedor de un crédito cierto, exigible o no, puede ejercer judicialmente los
derechos patrimoniales de su deudor, si éste es remiso en hacerlo y esa omisión afecta el cobro de su acreencia.
El acreedor no goza de preferencia alguna sobre los bienes obtenidos por ese medio.”

CONCEPTO: La acción subrogatoria, también denominada " indirecta" u " oblicua", consiste en un derecho que la
ley le otorga a los acreedores quirografarios para que hagan valer derechos y obligaciones que le corresponden a
su deudor, ante el descuido o inercia del obligado". Subrogar es sustituir o colocarse en lugar de otro.

Por esta vía se le permite al acreedor que accione en nombre de su deudor, a fin de obtener de terceros la
entrega de bienes, o aceptando una herencia, o también oponiendo la defensa de prescripción liberatoria, etc.

Es un mecanismo de protección de los intereses del acreedor, que tiene como finalidad mantener el patrimonio
del deudor, con el cual responde este del cumplimiento de sus obligaciones, persiguiendo que pasen a formar
parte del mismo, bienes y derechos que perteneciendo a este no han entrado en su patrimonio por no haber
ejercitado sus derechos y acciones del deudor (no hay acción).

CARACTERES

a) para algunos tiene carácter conservatorio, el subrogante sólo procuraría mantener sin lesión el patrimonio de
su deudor.

b) para otros tiene carácter ejecutivo, tiende a la satisfacción del crédito del acreedor, mediante la apropiación de
bienes y valores que el deudor deja abandonados.

c) para algunos tiene carácter mixto, según que el subrogante se limite a conservar la integridad del patrimonio
del deudor o bien actúe ejecutivamente apropiándose directamente de los bienes para satisfacer su crédito.

d) para nosotros (Llambías, Planiol, Alterini, Borda) tiene una naturaleza especial, la acción tiene un carácter
abstracto y neutro que no puede identificarse con la función conservatoria o ejecutiva; y en si misma tiene un
carácter puramente instrumental y serán los derechos ejercidos mediante ella, los que podrán calificarse de actos
conservatorios o ejecutivos.

Naturaleza jurídica- distintas teorías:

-Gestión de negocios: la actuación del acreedor seria semejante a la del gestor de negocios. Sin embargo, este
último actúa desinteresadamente, no así el acreedor, que persigue mantener la vigencia de su garantia común.
-Cesión tácita: esta teoría explica el derecho del acreedor como resultado de una cesión tacita de las acciones del
deudor. No se puede hablar empero, de cesión, puesto que el deudor nada cede, ni aún tácitamente, y el
acreedor tiene derecho a ejercer la acción sin necesidad del consentimiento del deudor.

-Mandato legal: el acreedor ejercería la acción en virtud de un mandato que la propia ley le concede. El acreedor
en la acción subrogatoria se mueve por su exclusivo interés; no por un mandato.

-Título propio: se trataría de un derecho propio del acreedor. Pero según la acertada critica de LLAMBIAS, decir
que algo es un derecho no aclara la naturaleza jurídica de ese derecho.

-Institución compleja: participamos de la opinión de LLAMBIAS, que caracteriza a la acción como una
representación legal en interés del representante.

FUNDAMENTO: está en defender el patrimonio del deudor que es la garantia común de los acreedores, que
quedaría desvirtuado si no se reconociera a los acreedores la facultad de actuar en sustitución del deudor, en
caso de inacción del deudor de perseguir a sus acreedores. De esta manera, reconocer a los acreedores derecho a
subrogarse, significa reforzar los medios con que cuenta para evitar el deterioro del patrimonio del deudor.

ACREEDORES QUE PUEDEN EJERCERLA: la ley no hace distinciones y por lo tanto, en principio, cualquier acreedor
puede ejercerla. No interesa si es quirografario o privilegiado, ni la fecha de su crédito. Sin embargo, el acreedor
debe ser titular de un crédito cierto.

REQUISITOS: La ley sólo menciona dos características pero elude otros requisitos para su ejercicio.

 Indica que debe tratarse de un acreedor de un crédito " cierto", sea o no exigible, pero da como
presupuestos tácitos que el deudor sea remiso o se halle inactivo, y que el acreedor demuestre un interés
legítimo.

No se requiere el carácter de exigible.

La inacción del deudor importa; que el derecho se encuentre descuidado o casi abandonado, y sea susceptible de
una utilización más provechosa que la que realiza el deudor.

 Y también debe existir un " interés legítimo" del acreedor para poder incursionar en la vida de su
deudor; ello implica alegar y demostrar que no hay otros bienes en cabeza del obligado para embargar o hacer
efectivo el crédito. Esta prueba que no llega hasta la demostración de la insolvencia, resulta necesaria, ante lo
excepcional del ejercicio de la acción indirecta.

 Desinteresa que el crédito que de base a la acción subrogatoria sea privilegiado o quirografario, pero se
exige que sea " cierto", y surgir de los documentos y antecedentes que se invocan.

 El que reclama debe probar su carácter de acreedor con relación al deudor que pretende subrogar

En resumen, debe haber: inacción por parte del deudor para ejercer su derecho, el crédito debe ser cierto
(exigible o no), el acreedor no goza de preferencia alguna sobre los bienes obtenidos por ese medio, el deudor
debe ser citado para que tome intervención en el juicio respectivo.

PARTES EN EL PROCESO: Intervención procesal de los acreedores en juicio en que el deudor es parte: en
resguardo del patrimonio del deudor, que representa la garantia común de los acreedores, estos pueden
intervenir en los litigios en trámite que tengan a sus deudores como partes.
El acreedor cuando tiene interés jurídico en la conservación del patrimonio de su deudor, se halla facultado para
intervenir en el proceso, en su apoyo, sustentando el derecho que pudiere asistirle, para evitar que se produzca
un menoscabo o detrimento en su patrimonio que impida o dificulte, el cobro de su propio crédito.

La intervención del tercero en ningún caso hace retrogradar el juicio ni suspender su curso pero, después de su
intervención, el tercero queda afectado por la sentencia dictada, de la misma manera que los litigantes
principales.

DERECHOS SOBRE LOS QUE SE EJERCE: en principio son ejercitables todos los derechos y acciones del deudor
como, por ejemplo, solicitar medidas cautelares; interrumpir la prescripción como así también pedir el
cumplimiento, resolución, rescisión o revocación de los contratos celebrados por el deudor, y reclamar daños que
hayan derivado de su incumplimiento.

Excepciones: pese a la extensión con que se reconoce el derecho a ejercer la acción, el acreedor no podrá
entrometerse en la administración de los bienes del deudor, ya que la sola existencia del vínculo obligacional no
lo autoriza a inmiscuirse en el manejo de su patrimonio, mientras éste actúe de buena fe y con relativa diligencia.

Se excluye de la subrogación los derechos inherentes a la persona, los derechos extrapatrimoniales, los derechos
inembargables.

EFECTOS

Efectos entre:

El subrogante y deudor directo: la utilidad que puede conseguir el subrogante del ejercicio de la acción le
corresponde íntegramente al subrogado, que es el titular del crédito en virtud del cual se acciona. En
consecuencia, el subrogante no se puede apropiar de su producido, y tampoco tiene preferencia frente a los
demás acreedores del subrogado.

La sentencia que se dicta en el juicio llevado a instancias del subrogante hace cosa juzgada frente al subrogado.

El subrogante y el tercero demandado: el acreedor subrogante actúa en lugar del verdadero titular del derecho,
por lo cual el demandado sólo tiene derecho a oponerle las defensas que hubieran podido prosperar contra el
deudor subrogado, y no las que tuviere contra el acreedor subrogante a titulo personal. La sentencia alcanza a la
totalidad del crédito del deudor subrogado y no solamente al monto de la deuda pendiente con el acreedor
subrogante.

El subrogante y demás acreedores: el ejercicio de la acción no genera preferencia alguna a favor del acreedor
subrogante; por lo tanto, se halla en pie de igualdad con los restantes acreedores que pudiera tener el deudor
subrogado. El producido de la acción ingresa en el patrimonio del deudor y sirve de garantia común para todos
los acreedores.

El deudor directo y tercero demandado: la relación obligacional existente entre ambos no queda afectada por la
acción del subrogante, por lo cual el subrogado puede recibir pagos directamente del demandado (siempre y
cuando no medie embargo) o realizar transacciones, quitas, esperas, etc.

Art. 740. Citación del deudor. El deudor debe ser citado para que tome intervención en el juicio respectivo.”

Citación a juicio del deudor subrogado: Este requisito que, es de suprema utilidad, no se encuentra en el
Código Civil y tuvo algún debate en la doctrina de los autores.

Por una parte entendiendo que la ley no lo exige y que la acción subrogatoria supone un debate entre el acreedor
subrogante y el tercero demandado, se considera de inutilidad traer al juicio al deudor directo.

Otros consideran relevante y ventajosa traer al deudor al proceso, ya que de esa forma la sentencia completa los
efectos de la cosa juzgada y además, le permite formular oposición al ejercicio de la acción oblicua y responder
las defensas del reclamado.

Lo cierto es que el nuevo código ordena la citación al deudor directo.

Art. 741. Derechos excluidos. Están excluidos de la acción subrogatoria:

a) los derechos y acciones que, por su naturaleza o por disposición de la ley, sólo pueden ser ejercidos por su
titular;

b) los derechos y acciones sustraídos de la garantia colectiva de los acreedores;

c) Las meras facultades, excepto que de su ejercicio pueda resultar una mejora en la situación patrimonial del
deudor.”

Los que sólo se pueden ejercer por su titular: la definición dada en el inc. a) del articulo en comentario, resulta
coincidente con la expresión que utiliza el Código Civil de " Derechos inherentes a la persona". Estos son los que
no resultan trasmisibles a los herederos (art. 498 del Cód. Civil), o bien “...que por su naturaleza o por la ley,
resulta inconcebible su ejercicio por otro que no sea el titular del derecho".

De allí que surgen como ejemplos: la acción de divorcio, de revocación de donación por ingratitud, el de reclamar
la reversión en la donación, el de solicitar la exclusión de heredero por indignidad, etc.

Los que están fuera de la garantia común: se trata de derecho de carácter patrimonial que no integran la porción
del patrimonio que es objeto de garantia común de los acreedores. Esto son los bienes denominados "
inembargables", y por las mismas razones que imponen dicha cualidad, están fuera de la acción de subrogación.

Las meras facultades: En principio estas " meras facultades" se encuentran excluidas del ejercicio de la acción
subrogatoria. El problema es saber qué son y de qué se trata. Si bien el tema tiene alguna dificultad por su
parentesco con los derechos subjetivos, la mera facultad es " la posibilidad de actuar que tiene una persona por
formar parte del contenido de una situación jurídica". Sus características son que tienen como contenido un
ámbito libre de actuación y carecen de independencia por estar unidas a una situación jurídica principal.

Y como resultan parte de un derecho subjetivo, o de una situación jurídica o aparecen unidas al sujeto, no
resultan prescriptibles, ni renunciables, ni embargables, y por eso, muchos menos pueden integrar el objeto de la
acción subrogatoria. Sin embargo, la nueva ley tiene como excepción al impedimento, cuando del ejercicio de la
mera facultad aparecen evidentes ventajas para el deudor subrogado que mejora su situación patrimonial.
Dándose como ejemplos válidos de ello la aceptación de una herencia, el ejercicio del pacto de retroventa en la
compraventa, de promover el pacto comisorio para resolver el contrato, etc.
Art. 742. “Defensas oponibles. Pueden oponerse al acreedor todas las excepciones y causas de extinción de su
crédito, aun cuando provengan de hechos del deudor posteriores a la demanda, siempre que éstos no sean en
fraude de los derechos del acreedor.”

El demandado es quien tiene este derecho, y las defensas son las que le corresponden contra su propio acreedor
o el verdadero titular del derecho que se le reclama. Y ello porque, en las relaciones entre el subrogante (que es
adversario aparente) y el deudor directo, el demandado debe comportarse como si lo demandara su verdadero
acreedor. Es decir, puede argüir todas las excepciones que tenga contra su propio acreedor, pero nunca las que
pudieran surgir entre el subrogante y el deudor directo.

Hechos posteriores a la demanda: la duda se plantea en si el demandado puede oponerle al acreedor aparente
que demanda, defensas fundadas en hechos que acaecieron después de promovida la pretensión en justicia.

En general se sostiene, como lo hace el articulo, que ello es posible en la medida que no se demuestre el fraude
concertado entre el demandado y el verdadero acreedor.

ACCION REVOCATORIA

 ACCION REVOCATORIA (ARTS. 338 A 342): Concepto, caracteres, naturaleza jurídica, acreedores que
pueden ejercerla, requisitos para promover la acción: actos a titulo gratuito- actos a titulo oneroso- casos de
subadquirentes, actos atacables, efectos: con relación al acto, con relación al adquirente y subadquirente, con
relación a los demás acreedores, diferencias entre la acción revocatoria y la acción subrogatoria.

Art. 338. “Declaración de inoponibilidad. Todo acreedor puede solicitar la declaración de inoponibilidad de los
actos celebrados por su deudor en fraude de sus derechos, y de las renuncias al ejercicio de derechos o facultades
con los que hubiese podido mejorar o evitado empeorar su estado de fortuna.”

Caracteres: (Sacado de Llambias)

- Personal: porque ha sido concebida por la ley a todo acreedor que se considere perjudicado por el
deudor, para que pueda ejercerla en su propio nombre y directamente contra quienes fueron los participes del
acto.
- Individual: Lo es en dos sentidos: 1. Porque para su ejercicio no es necesario que existan o concurran
varios acreedores. Puede existir un solo acreedor y ese único podrá interponerla. 2. Porque el beneficio que
puede obtener el acreedor que hizo uso de la revocatoria podrá ser aprovechado exclusivamente por el.
- Subsidiaria: Porque para que pueda ser ejercida es necesario que el deudor se encuentre en estado de
insolvencia, es decir, es reconocida en subsidio cuando el deudor carece de bienes.
- Conservatoria: Porque con relación al crédito del demandante, tiende a mantener el patrimonio del
deudor en el mismo estado en que se encontraba antes de la realización del acto revocable.

Naturaleza jurídica:

 Para ESPIN CANOVAS la acción tiende a lograr la extinción del acto por vía de la rescisión.

 Para COLIN- CAPITANT la acción no puede ser subsumida en ninguna otra figura porque es una acción
específica, una acción sui generis.
 Para MESSINEO, la acción siempre desemboca inmediatamente en la declaración de ineficacia relativa al
acto de disposición perjudicial.

 La redacción original de los art. 954 y 1045 del código civil sirvió fundamento para considerar a la acción
revocatoria como una acción de nulidad parcial con fin de indemnización.

Según Alterini, el acto revocable es inoponible. En tanto la nulidad priva al acto de sus efectos propios erga omnes
– lo cual incluye a las partes mismas –la inoponibilidad mantiene la validez del acto entre las partes, aunque sin
que se produzcan efectos respecto a ciertos terceros. Es decir, el acto es válido entre las partes, pero ineficaz en
relación a ciertos terceros. Tal es, precisamente, el caso del acto revocable (conf. Llambias, Borda, Martinez Ruiz)

Acreedores que pueden ejercerla: (REVISAR, SI ES CODIGO VIEJO O SE MANTIENE): el art. 961 del código civil
solo menciona a los acreedores quirografarios. SALVAT sostiene que solamente tienen la acción los acreedores
quirografarios. Mientras que otra corriente (LAFAILLE, BORDA, LLAMBIAS) admite la acción para toda clase de
acreedores, incluso los privilegiados; la mención de los quirografarios en el art. 961 indica que incluso ellos tienen
derecho a ejercerla.

Art. 339. “Requisitos. Son requisitos de procedencia de la acción de declaración de inoponibilidad:

a) Que el crédito sea de causa anterior al acto impugnado, excepto que el deudor haya actuado con el propósito
de defraudar a futuros acreedores;

b) Que el acto haya causado o agravado la insolvencia del deudor;

c) Que quien contrató con el deudor a titulo oneroso haya conocido o debido conocer que el acto provocaba o
agravaba la insolvencia.”

Análisis de la normativa anterior: Los requisitos para ejercer la acción pauliana, se encontraban dispersos en
varios articulos. Asi, el art 962 del C de Vélez establecía el requisito de que el acto que se cuestionara como
fraudulento debía agravar la insolvencia del deudor, y fijaba que el crédito sea de fecha anterior al acto que se
buscaba declarar fraudulento, teniendo el art 963 una excepción a este requisito que consistia en que el deudor
realizara el acto fraudulento en forma previa y con miras a cometer un delito. Luego en el art 968 se fijaba como
requisito la verificación entre la complicidad entre el deudor –que quiere defraudar- y parte del negocio jurídico.
Cuando el acto era a titulo oneroso (en él a titulo gratuito no era necesario) indicando e art 969 que dicha
complicidad surgía de que e tercero contratante conociera la insolvencia del deudor (permite presumirla) y en e
deudor su ánimo de defraudar debía surgir presumido de su propio estado de insolvencia.

Análisis nueva normativa CCyC: La simplificación y unificación de los requisitos es beneficiosa, pues trae mayor
certidumbre sobre el funcionamiento del instituto, aunque sin relevantes cambios en cuanto a su configuración.
Asi entonces el requisito de la fecha anterior del crédito se mantiene, aclarándose que el acreedor de fecha
posterior solo podrá requerir la acción si demuestra que el deudor actuó con el propósito de defraudarlo. Se
continúa sosteniendo como pauta patrimonial que justifica la declaración de la inoponibilidad del acto, la
insolvencia del deudor, y finalmente se ratifica que en los actos a titulo oneroso debe probarse la mala fe de la
parte contratante, eliminándose la refería a la intención del deudor. También se elimina la indicación a titulo
gratuito del contratante por ser superflua.

ALTERINI- CODIGO VIEJO – REQUISITOS A TITULO ONEROSO Y A TITULO GRATUITO: REVISAR


Condiciones para su ejercicio: los requisitos de ejercicio de la acción revocatoria son distintos según se trate de
actos a titulo gratuito o de actos a titulo oneroso. Para los primeros, basta el perjuicio, en tanto para los segundos
es menester el fraude. El código civil consagra requisitos generales. El art. 962 dispone que para ejercer esta
acción es preciso:

Que el deudor se halle en estado de insolvencia. Este estado se presume desde que se encuentra fallido.

-Que el perjuicio de los acreedores resulte del acto mismo del deudor, o que antes ya que se hallase insolvente.

- Que el crédito, en virtud del cual se intenta acción, sea de una fecha anterior al acto del deudor.

Para atacar las enajenaciones a titulo oneroso rige lo dispuesto en el art. 968 del código civil: si la acción de los
acreedores es dirigidos contra un acto del deudor a titulo oneroso, es preciso para la revocación del acto, que el
deudor haya querido por ese medio defraudar a sus acreedores y que el tercero con el cual ha contratado, haya
sido cómplice en el fraude. Por ello, los requisitos son:

1. Intención fraudulenta del deudor, que se presumen por su estado de insolvencia.

2. Complicidad en el fraude del adquirente, que se presume si éste conocía el estado de insolvencia del deudor.

Art. 340. Efectos frente a terceros. Deber de indemnizar. El fraude no puede oponerse a los acreedores del
adquirente que de buena fe hayan ejecutado los bienes comprendidos en el acto.”

La acción del acreedor contra el subadquirente de los derechos obtenidos por el acto impugnado sólo procede si
adquirió por titulo gratuito, o si es cómplice en el fraude; la complicidad se presume si, al momento de contratar,
conocía el estado de insolvencia.

El subadquirente de mala fe y quien contrató de mala fe con el deudor responden solidariamente por los daños
causados al acreedor que ejerció la acción, si los derechos se transmitieron a un adquirente de buena fe y a titulo
oneroso, o de otro modo se perdieron para el acreedor. El que contrató de buena fe y a titulo gratuito con el
deudor, responde en la medida de su enriquecimiento.

Análisis: La norma viene a replicar la misma situación de casos y efectos en materia de simulación en cuanto a los
subadquirentes y sus acreedores. Asi, los acreedores que ejecutan el bien de buena fe quedan a salvo de los
efectos de la acción. En cuanto a los subadquirentes, si los adquieren a titulo gratuito la acción le es extensible en
cuanto a sus efectos, mientras que si lo es a titulo oneroso debe probarse que conocían de la insolvencia.
Finalmente, respecto de la reparación del daño, la misma corresponde para el caso de mala fe, pero acotada a
que la cosa se hubiera perdido o el adquirente sea de buena fe y a titulo oneroso (ahora si el articulo lo indica
especialmente) mientras que para el titulo gratuito, se limitara a la medida del enriquecimiento.

ALTERINI:

Efectos: con relación al acto: la revocación de los actos del deudor será solo pronunciada en el interés de los
acreedores que la hubiesen pedido y hasta el importe de sus créditos.

Efecto de la acción frente a los acreedores del enajenante: Como en el caso de la simulación, el Código establece
que el fraude no puede oponerse a los acreedores que de buena fe hubieren ejecutado los bienes objeto del
negocio fraudulento.
Efectos de la acción respecto de subadquirentes: La acción contra el subadquirente procede si lo es a titulo
gratuito; o si siéndolo a titulo oneroso es cómplice en el fraude.

Responsabilidad por daños: Quien contrató con el deudor y los subadquirentes de mala fe responden por los
daños y perjuicios causados al acreedor si la acción se paralizase por existir un subadquirente de buena fe y a
titulo oneroso. El subadquirente de buena fe y a titulo gratuito responde en la medida de su enriquecimiento.

Art. 341. “Extinción de la acción. Cesa la acción de los acreedores si el adquirente de los bienes transmitidos por
el deudor los desinteresa o da garantia suficiente.”

Análisis: este art. mantiene la misma opción para el contratante o subadquirente, es decir, pagar sus créditos,
íntegros o el monto que acuerden, o dar garantia suficiente de ello (pues así se torna abstracta la cuestión), lo
que produce la extinción de la acción.

Art. 342. “Extensión de la inoponibilidad. La declaración de inoponibilidad se pronuncia exclusivamente en


interés de los acreedores que la promueven, y hasta el importe de sus respectivos créditos.”

Diferencias entre la acción revocatoria y la acción subrogatoria:

La acción revocatoria o pauliana es un medio que la ley les otorga a los acreedores para obtener la reconstrucción
del patrimonio del deudor, deteriorado por actos fraudulentos. Se dirige siempre contra un acto real, pero
perjudicial. Protege al acreedor del deudor. Pretende la declaración de inoponibilidad. Beneficia solo a los
acreedores que la intentaron y en la medida de sus créditos (salvo que ejerza la acción revocatoria en la quiebra,
que beneficia a todos los acreedores).

La acción subrogatoria es la que permite al acreedor ejercer los derechos de su deudor cuando éste se encuentra
inactivo o los abandona. El acreedor subroga (reemplaza) al deudor en sus derechos. Al igual que la acción
pauliana, la acción subrogatoria tiene un carácter subsidiario, y por ello sólo podrá ser ejercida cuando los
acreedores no hayan encontrado otro modo de hacer efectivo su crédito contra el deudor. Pero no es necesario
que la insolvencia del deudor sea total ni que se declare en un proceso previo.

La acción pauliana ataca un acto realizado por el deudor y la acción subrogatoria supone la inactividad del
deudor. También hay diferencias respecto al fin que persiguen: la subrogatoria busca ingresar en el patrimonio de
deudor los bienes que resulten de un actuar responsable y diligente. La pauliana persigue que se declare ineficaz
con relación al accionante el acto de disposición del deudor, restituyéndose, de ese modo, la garantia patrimonial
común.

ACCION DE SIMULACION

 ACCION DE SIMULACION (ARTS 333 A 337): Concepto, la acción de simulación como medio de la
garantia común. Requisitos para promover la acción. Efectos. Diferencias entre la acción de simulación y la
acción revocatoria. Posibilidad de su acumulación con la acción revocatoria. Prueba de la simulación.

Art. 333. “Caracterización. La simulación tiene lugar cuando se encubre el carácter jurídico de un acto bajo la
apariencia de otro, o cuando el acto contiene cláusulas que no son sinceras, o fechas que no son verdaderas, o
cuando por él se constituyen o transmiten derechos a personas interpuestas, que no son aquellas para quienes
en realidad se constituyen o transmiten.”

Concepto: El vicio de simulación es definido como el defecto de buena fe del acto jurídico consistente en la
discordancia consciente y acordada entre la voluntad real y la declarada por los otorgantes del acto, efectuada
con ánimo de engañar, de donde puede resultar, o no, lesión al orden normativo o a los terceros ajenos al acto.
Simular significa hacer parecer lo que no es, mostrar una cosa que realmente no existe.

La acción de simulación busca dejar sin efecto el acto y que se restituya lo que se han dado las partes.
Instrumento legal apto para atacar el acto insincero que tiende a desvanecer los efectos del acto simulado.

- Demostrando que detrás de el no hay nada


- Dejando a la luz el acto verdadero o simulado.

Requisitos para su ejercicio:

 Todo acto simulado supone una declaración de voluntad ostensible y otra oculta, destinada a
mantenerse reservada entre las partes: es esta última la que expresa la verdadera voluntad entre ellas.

 El acto simulado tiene por objeto provocar un engaño. El engaño sin siempre supone daño, puesto que
algunas simulaciones son innocuas.

 Por lo general la simulación se concierta de común acuerdo entre las partes con el propósito de engañar
a terceros.

Requisitos para que se presente un acto simulado:

1. Discordancia entre la voluntad real y la voluntad declarada.


2. Es necesario que haya un acuerdo simulatorio (esta discordancia es aceptada por las partes)
3. Debe haber ánimo de engañar 2. Perjuicio para terceros 3. Violación al ordenamiento jurídico (Puede
ser o no, no es de la esencia que sea siempre ilícito. Hay actos simulados lícitos pero son pocos.

Posibilidad de su acumulación con la acción revocatoria: la acción de simulación tiende a demostrar que un acto
no es real; la revocatoria presupone un acto real, pero que perjudica a los acreedores accionantes.
Consiguientemente, sería contradictorio demandar simultáneamente por simulación y por acción revocatoria. Por
ello se admite solamente que la acción sea planteada de manera subsidiaria: se demanda por simulación del acto,
y en subsidio se sostiene que de ser real el acto del caso, sería fraudulento. De esta manera sin caer en
contradicciones lógicas, pueden ser articuladas ambas acciones en un mismo juicio, resguardo siempre, del
patrimonio del deudor como garantia común de los acreedores.

Art. 334. “Simulación lícita e ilícita . La simulación ilícita o que perjudica a un tercero provoca la nulidad del acto
ostensible. Si el acto simulado encubre otro real, éste es plenamente eficaz si concurren los requisitos propios de
su categoría y no es ilícito ni perjudica a un tercero. Las mismas disposiciones rigen en el caso de cláusulas
simuladas.”

La simulación es ilícita cuando perjudica a terceros o tiene una finalidad ilícita, no siendo necesario que ese fin se
haya consumado. Por lo tanto es lícita cuando no tiene tal finalidad ni perjudica a un tercero.
Art. 335. “Acción entre las partes. Contradocumento. Los que otorgan un acto simulado ilícito o que perjudica a
terceros no pueden ejercer acción alguna el uno contra el otro sobre la simulación, excepto que las partes no
puedan obtener beneficio alguno de las resultas del ejercicio de la acción de simulación.

La simulación alegada por las partes debe probarse mediante el respectivo contradocumento. Puede
prescindirse de él, cuando la parte justifica las razones por las cuales no existe o no puede ser presentado y
median circunstancias que hacen inequívoca la simulación.” PRUEBA DE LA SIMULACION

Art. 336. “Acción de terceros. Los terceros cuyos derechos o intereses legítimos son afectados por el acto
simulado pueden demandar su nulidad (relativa). Pueden acreditar la simulación por cualquier medio de prueba.”

Art. 337. —“Efectos frente a terceros . Deber de indemnizar. La simulación no puede oponerse a los acreedores
del adquirente simulado que de buena fe hayan ejecutado los bienes comprendidos en el acto.

La acción del acreedor contra el subadquirente de los derechos obtenidos por el acto impugnado sólo procede si
adquirió por titulo gratuito, o si es cómplice en la simulación.

El subadquirente de mala fe y quien contrató de mala fe con el deudor responden solidariamente por los daños
causados al acreedor que ejerció la acción, si los derechos se transmitieron a un adquirente de buena fe y a titulo
oneroso, o de otro modo se perdieron para el acreedor. El que contrató de buena fe y a titulo gratuito con el
deudor, responde en la medida de su enriquecimiento.”

Efectos frente a terceros: Todos los terceros se benefician con la declaración del acto simulado, aun aquellos que,
expresa o tácitamente, hayan manifestado su voluntad de no impugnarlo, un acto no puede ser válido e inválido
al mismo tiempo. Esta es una diferencia crucial con la acción revocatoria que solo beneficia al acreedor que la ha
ejercido.

DIFERENCIAS ENTRE ACCION DE SIMULACION Y ACCION REVOCATORIA

La acción de simulación pretende anular un acto ostensiblemente simulado para que este no produzca sus
efectos y si lo haga el acto real, si no hay, o no haya efecto alguno si se trata de simulación absoluta. Persigue la
nulidad de un negocio jurídico. Al anular un negocio, beneficia por igual a todos los acreedores.

En cambio la acción revocatoria se dirige siempre contra un acto real, pero perjudicial. Protege al acreedor del
deudor. Pretende la declaración de inoponibilidad. Beneficia solo a los acreedores que la han intentado y en la
medida de sus créditos.

 ACCION DIRECTA (ARTS 736 738): Noción, requisitos, efectos, casos:

ART 736 ACCION DIRECTA.000 Acción directa es la que compete al acreedor para percibir lo que un tercero debe
a su deudor, hasta el importe del propio crédito. El acreedor la ejerce por derecho propio y en su exclusivo
beneficio. Tiene carácter excepcional, es de interpretación restrictiva, y sólo procede en los casos expresamente
previstos por la ley.”

CONCEPTO:" es la acción que tiene una persona contra otra, a la que personalmente no le liga ningún lazo de
derecho en razón de la intervención de un tercero y que ejercita sin recurrir a este último”. También es “...una
figura especial en la que un tercero puede dirigirse para el cobro de su crédito contra un sujeto (deudor de su
deudor) con el que no ha contratado".

CARACTERES: Es una acción que corresponde a ciertos acreedores, se establecen por la ley en casos de
excepción, el deudor está obligado a cumplir a quien no es su verdadero acreedor, y tiene como límite económico
el importe menor entre lo que al reclamante le corresponde y a lo que debe el demandado.

Por ello se indica que sus características son: ser excepcional, un medio de ejecución, y la interpretación de los
supuestos, restrictiva.

ART 737 REQUISITOS DE EJERCICIO: El ejercicio de la acción directa por el acreedor requiere el cumplimiento de
los siguientes requisitos:

a) un crédito exigible del acreedor contra su propio deudor;

b) una deuda correlativa exigible del tercero demandado a favor del deudor;

c) homogeneidad de ambos créditos entre sí;

d) ninguno de los dos créditos debe haber sido objeto de embargo anterior a la promoción de la acción directa;

e) citación del deudor a juicio.

1. Crédito exigible contra el deudor: El primer requisito que se enuncia es que el crédito que tiene el
demandante debe ser exigible. Ello es que no puede estar sometido a una condición suspensiva ni a un término
inicial. Como afirma Llambías: " No puede iniciar una acción contra un tercero quién no está habilitado todavía
para ejecutar a su propio deudor".

2. Deuda del tercero demandado a favor del deudor: Es de toda necesidad que el demandado sea deudor del
deudor directo, si no nadie podría reclamarle el pago.

3. Homogeneidad de los créditos: Es importante que ambos créditos sean fungibles entre sí, porque de lo
contrario el demandante no podría satisfacer su interés, lo que debe el demandado resulta totalmente ajeno a
ello.

4. Ambos créditos deben encontrarse expeditos: Si alguno de los créditos está embargado o bien se encuentra
prendado, no es posible que sea objeto de la acción directa en virtud de su " indisponibilidad".

5. Citación del deudor a juicio: Se trata de traer a juicio al deudor principal que no resulta demandado en la
acción directa. En general no se encuentra entre los presupuestos necesarios de ejercicio de este tipo de
pretensión, pero no es posible ignorar su importancia de orden procesal. Es que la comparecencia al proceso del
obligado primario, es de utilidad en cuanto a las defensas que puede oponer el demandado (deudor del deudor),
y la respuesta de su propio acreedor.

ART 738 EFECTOS. La acción directa produce los siguientes efectos:

a) la notificación de la demanda causa el embargo del crédito a favor del demandante;

b) el reclamo sólo puede prosperar hasta el monto menor de las dos obligaciones;
c) el tercero demandado puede oponer al progreso de la acción todas las defensas que tenga contra su propio
acreedor y contra el demandante;

d) el monto percibido por el actor ingresa directamente a su patrimonio;

e) el deudor se libera frente a su acreedor en la medida en que corresponda en función del pago efectuado por el
demandado.

1. Notificación de la demanda: la notificación de la demanda que se hace al tercero deudor demandado, causa el
embargo del crédito. Si luego de dicho anoticiamiento el deudor le pagare a su verdadero acreedor, dicho
cumplimiento es " inoponible" al acreedor demandante.

2. Monto de procedencia: El demandante reclama todo el crédito que tiene como tal, pero el tercero deudor
demandado no puede ser obligado a pagar más de lo que debe; como conclusión de ello y simplificando, el
reclamo prosperará por el importe menor de ambas cantidades.

3. Defensas oponibles por el demandado: El tercero reclamado no puede ver cercenado su derecho a oponer
todas las excepciones y defensas que tenga, tanto con relación a su propio acreedor, como con respecto al
acreedor que pide el cumplimiento.

Con respecto al primer, ya que el demandado no puede encontrarse en diferente situación jurídica al ser
demandado por un tercero que si lo hubiera sido por su propio acreedor.

Lo mismo en cuanto al acreedor demandante. La cuestión no ofrece variantes, ya que no tendría sentido negarle
las excepciones como por ejemplo la compensación, exigiendo una nueva instancia judicial para ese reclamo.

4. Ingreso de la prestación al patrimonio del acreedor demandante: Es éste quizá el principal efecto del ejercicio
de la acción directa, y el que muestra su gran diferencia con la acción subrogatoria. Lo que el deudor reclamado
debe no pasa por el patrimonio de su propio acreedor, sino que viaja — si se permite la digresión— hacia el
patrimonio del actor.

5. Medida de la liberación del deudor demandado: El deudor cumple lo que debe, y de esa manera se libera de
la obligación; si por circunstancias del caso particular el reclamo judicial fuere menor, resta cumplir dicha parte a
favor de su propio acreedor.

CASOS: La acción directa solo procede en los casos previstos por la ley, y estos son:

El subcontrato. ARTICULO 1071.- Acciones del subcontratado. El subcontratado dispone:

a) de las acciones emergentes del subcontrato, contra el subcontratante;

b) de las acciones que corresponden al subcontratante, contra la otra parte del contrato principal, en la extensión
en que esté pendiente el cumplimiento de las obligaciones de éste respecto del subcontratante. Estas acciones
directas se rigen por lo dispuesto en los articulos 736, 737 y 738.

La locación de cosas. ARTICULO 1072.- Acciones de la parte que no ha celebrado el subcontrato. La parte que no
ha celebrado el subcontrato mantiene contra el subcontratante las acciones emergentes del contrato principal.
Dispone también de las que corresponden al subcontratante contra el subcontratado, y puede ejercerlas en
nombre e interés propio.

El leasing. ARTICULO 1216.- Acciones directas. Sin perjuicio de sus derechos respecto al locatario, el locador tiene
acción directa contra el sublocatario para cobrar el alquiler adeudado por el locatario, en la medida de la deuda
del sublocatario. También puede exigir de éste el cumplimiento de las obligaciones que la sublocación le impone,
inclusive el resarcimiento de los daños causados por uso indebido de la cosa.

Recíprocamente, el sublocatario tiene acción directa contra el locador para obtener a su favor el cumplimiento de
las obligaciones asumidas en el contrato de locación.

La conclusión de la locación determina la cesación del subarriendo, excepto que se haya producido por confusión.

El mandato. ARTICULO 1327.- Sustitución del mandato. El mandatario puede sustituir en otra persona la
ejecución del mandato y es responsable de la elección del sustituto, excepto cuando lo haga por indicación del
mandante. En caso de sustitución, el mandante tiene la acción directa contra el sustituto prevista en los articulos
736 y concordantes, pero no está obligado a pagarle retribución si la sustitución no era necesaria. El mandatario
responde directamente por la actuación del sustituto cuando no fue autorizado a sustituir, o cuando la
sustitución era innecesaria para la ejecución del mandato.

ACCIONES DIRECTAS: Subcontrato – locación de cosas – leasing – mandato

 MEDIDAS CAUTELARES: Concepto, clases: embargo, inhibición, prohibición de innovar, medida


innovativa, anotación de Litis, medidas de no innovar.

CONCEPTO: las medidas cautelares o precautorias aseguran el cumplimiento de una sentencia futura desde antes
de la iniciación del proceso. Bajo este concepto se comprende una serie de sentencias tendientes a evitar la
modificación de la situación de hecho existente al tiempo de deducirse la pretensión, o la desaparición de los
bienes del deudor que aseguran el cumplimiento de la sentencia de condena que pueda recaer en ese o en otro
proceso.

PUEDEN SER. CLASES:

 Embargo: consiste en la individualización de un bien de propiedad del deudor. Podemos distinguir entre
embargo “ejecutivo” y embargo “preventivo”, en tanto aquel constituye una etapa de ejecución. Efectos: el bien
embargado puede ser enajenado, pero la enajenación en inoponible al embargante.

El bien embargado puede ser enajenado, pero la enajenación es inoponible al embargante.

Además el embargante tendrá derecho a cobrar íntegramente su crédito, intereses y costas, con preferencia a
otros acreedores, salvo en el caso de concurso. Se trata de una preferencia a favor del embargante, que es
establecida por orden de traba de embargos, en el caso de haber varios: los embargos posteriores afectaran
únicamente el sobrante que quedare después de pagados los créditos que hayan obtenido embargos anteriores.
Forma de trabarlo: si se trata de una cosa inmueble, o de una cosa mueble registrable, basta con comunicar el
embargo al registro respectivo. Si se trata de cosas que se hallan en poder de un tercero o de un crédito en que es
titular el deudor, basta también con la comunicación al tenedor de aquellas, o al deudor de éste. En los demás
casos en preciso diligenciar un mandamiento por medio del oficial de justicia, que es un funcionario auxiliar del
juez que embarga bienes suficientes, a su juicio, para cubrir la cantidad fijada en el mandamiento.

 Inhibición: impedir el egreso del patrimonio de bienes no desconocidos. la prohibición de vender o


gravar los bienes, y procede en todos los casos en que habiendo lugar a embargo éste no pudiera hacerse
efectivo por no conocerse bienes del deudor, o por no cubrir éstos el importe del crédito.

Esta medida es efectivizada, respecto de los bienes sujetos a registro. Durante cinco años el deudor no puede
enajenar los bienes inscriptos o que se inscriban posteriormente.

 Prohibición de innovar: procede cuando existe el peligro de que la modificación de la situación de


hecho o de derecho pueda influir en la sentencia o convertir su ejecución en ineficaz o imposible. A veces se
admiten medidas cautelares innovativas que implican el retorno a una situación anterior.

 Medida innovativa: se trata de una medida excepcional según la cual el juez tiene injerencia en la esfera
de la libertad de los justiciables mediante una orden para que cese una actividad contraria a derecho o que se
retrotraiga las cosas a su estado anterior.

 Anotación de Litis: anotación de la demanda que tiende a hacer conocer la existencia de un litigio. No
impide la transformación del bien. Significa asentar en un registro la existencia de un litigio pendiente, y procede
cuando es deducida una pretensión que puede tener como consecuencia una modificación de la respectiva
inscripción.

Sirve para que los eventuales terceros que contraten con relación al bien de que se trata conozcan la existencia
del pleito relativo a él que se ventila.

 Medidas de no innovar: Ante la inminencia de un perjuicio irreparable, puede el juez dictar medidas
destinadas a reponer un estado de hecho o de derecho cuya alteración vaya a ser o es el sustento de la demanda.
Esta medida es excepcional por lo que solo se concederá cuando no resulte aplicable otra prevista en la ley.
(confuso con la prohibición de innovar y las medidas innovativas).

MEDIDAS CAUTELARES: embargo, inhibición de bienes, prohibición de innovar, anotación de litis.

UNIDAD 7

OBLIGACIONES DE DAR (ARTS 746 A 772): caracterización (arts. 746 a 749). Tradición: concepto, funciones
que puede cumplir. Deberes del deudor: antes de la entrega, con relación al momento de la entrega, después
de la entrega: obligación de saneamiento. Supuesto de entrega de cosa mueble o bajo cubierta.

Caracterización: Las obligaciones pueden ser de dar, de hacer o de no hacer. En las obligaciones de dar, el objeto
consiste en entregar una cosa o un bien. Estas obligaciones se clasifican en obligaciones de dar cosas ciertas, de
dar cosas inciertas —fungibles o no fungibles—, y de dar sumas de dinero.

Sus reglas se aplican también, a los casos en que la prestación debida consiste en transmitir o poner a disposición
del acreedor un bien que no es cosa (art. 764 CCyCN).
Tradición: antes de la tradición no se adquiere derecho real sobre la cosa. En el sistema argentino existe un
derecho a la cosa, que se convierte en derecho sobre la cosa recién después de producida la entrega. Antes de
ella el acreedor de la obligación de dar para constituir derechos reales tiene un derecho a que se le entregue la
cosa, pero no un derecho real sobre la cosa.

Tiene que ver con la ENTREGA Y RECEPCION VOLUNTARIA por la otra parte. Por ejemplo, en el caso de
compraventa, cuando el vendedor efectúa la tradición al comprador, este, al recibirlo, se convierte en dueño.

OBLIGACIONES DE DAR

Art. 746. “Efectos. El deudor de una cosa cierta está obligado a conservarla en el mismo estado en que se
encontraba cuando contrajo la obligación, y entregarla con sus accesorios, aunque hayan sido
momentáneamente separados de ella.”
Deberes del deudor: conservar la cosa, entrega de la cosa
Antes de la entrega debe conservarla, en el momento de la entrega, la cosa no debe tener vicios (se presume que
así lo sea) y después de la entrega el acreedor tiene un plazo de caducidad de tres días desde la recepción para
reclamar por defectos de cantidad, calidad o vicios aparentes.

ARTICULO 230.- Cosas accesorias. Son cosas accesorias aquellas cuya existencia y naturaleza son determinadas
por otra cosa de la cual dependen o a la cual están adheridas. Su régimen jurídico es el de la cosa principal,
excepto disposición legal en contrario.

Si las cosas muebles se adhieren entre sí para formar un todo sin que sea posible distinguir la accesoria de la
principal, es principal la de mayor valor. Si son del mismo valor no hay cosa principal ni accesoria.

Entregar con sus accesorios hace referencia a la extensión. Por ejemplo: ARTICULO 1146.- Obligación de entregar
documentos. Si el vendedor está obligado a entregar documentos relacionados con las cosas vendidas, debe
hacerlo en el momento, lugar y forma fijados por el contrato. En caso de entrega anticipada de documentos, el
vendedor puede, hasta el momento fijado para la entrega, subsanar cualquier falta de conformidad de ellos, si el
ejercicio de ese derecho no ocasiona inconvenientes ni gastos excesivos al comprador.

Art. 747. “Entrega. Cualquiera de las partes tiene derecho a requerir la inspección de la cosa en el acto de su
entrega. La recepción de la cosa por el acreedor hace presumir la inexistencia de vicios aparentes y la calidad
adecuada de la cosa, sin perjuicio de lo dispuesto sobre la obligación de saneamiento en la Sección 4ª, Capítulo 9,
Título II del Libro Tercero.” Que obliga al transmitente a responder por evicción y por vicios ocultos. El articulo
sólo es aplicable a las obligaciones de dar cosas ciertas

Art. 748. “Entrega de cosa mueble cerrada o bajo cubierta. Cuando se entrega una cosa mueble bajo cubierta y
sin inspeccionar al tiempo de la tradición, el acreedor tiene un plazo de caducidad de tres días desde la recepción
para reclamar por defectos de cantidad, calidad o vicios aparentes.”. Pensamos que en estos casos la prueba
sobre la efectiva inspección recaerá sobre quien entregue la cosa, aunque la existencia de una practica estándar
de verificación de todo producto en el acto de la entrega, permitirá excluir la caducidad prevista. A su vez, esta
caducidad no excluye la caducidad de revocación de la aceptación en el caso de ventas domiciliarias por
correspondencia y otras, según el art 34 de la Ley de defensa del consumidor.
Cosas entregadas bajo cubierta y falta de inspección: Es una forma y característica que solamente se puede
prever para las cosas muebles. Implica que su entrega se hará en cajas cerradas, o contienen la
característica negativa que no pueden ser revisadas.
Esto lleva a que, como indica el art. 750 del nuevo código, después del acto de la tradición, si los bienes no fueron
inspeccionados en su calidad o por la existencia de vicios aparentes, se sumará una presunción de buena calidad
y cosa sin vicios.
Plazo para reclamar: En este caso muy particular el acreedor tiene un término de tres días, como plazo
de caducidad, para reclamar por la existencia de vicios redhibitorios aparentes o mala calidad.

Art. 749. “Obligación de dar cosas ciertas para transferir el uso o la tenencia. Remisión. Cuando la obligación de
dar una cosa determinada tenga por objeto transferir solamente el uso o la tenencia de ella, se aplican las normas
contenidas en los titulos especiales.”

Este articulo efectúa una remisión valiosa, indica que deben aplicarse "...las normas contenidas en los titulos
especiales". Es decir de los contratos que regulan los efectos de este tipo de finalidades.
Ejemplo: ver contrato de depósito, arrendamiento, leasing, etcétera.

OBLIGACIONES DE SANEAMIENTO

Obligación de saneamiento (arts. 1033, 1034…):


Art. 1033. “Sujetos responsables. Están obligados al saneamiento:
a) el transmitente de bienes a titulo oneroso;
b) quien ha dividido bienes con otros;
c) Sus respectivos antecesores, si han efectuado la correspondiente transferencia a titulo oneroso.”

Art. 1034. “Garantias comprendidas en la obligación de saneamiento. El obligado al saneamiento garantiza por
evicción y por vicios ocultos conforme a lo dispuesto en esta Sección, sin perjuicio de las normas especiales.”
Análisis: Si bien no hay grandes cambios de fondo, mas allá de la incorporación de este instituto del saneamiento
de forma general, la metodología persigue reordenar y regular de forma mas breve y concreta ambos supuestos
(evicción y vicios redhibitorios), lo cual puede advertirse de la circunstancia de ubicarlos en este articulo, como
supuestos garantizados del saneamiento y derivar su reglamentación a esta sección.
OBLIGACIONES DE DAR COSAS CIERTAS

14- OBLIGACIONES DE DAR COSAS CIERTAS: Concepto, régimen legal según la finalidad de la entrega.
En las obligaciones de dar cosas ciertas, su objeto se encuentra individualizado desde el momento del inicio de la
obligación (ej., entrega del departamento sito en la calle Córdoba, nro. x, de la Ciudad de Rosario; entrega del
cuadro titulado El campo, pintado por el artista..., etc.). Por el contrario, en las demás obligaciones de dar, al
principio su objeto se encuentra relativamente indeterminado.
Al regular estas obligaciones, el nuevo Código adopta criterios ampliamente compartidos por la doctrina. Los
deberes esenciales que encierran estas obligaciones, aparecen descriptos en el art. 746, que expresa: "El deudor
de una cosa cierta está obligado a conservarla en el mismo estado en que se encontraba cuando contrajo la
obligación, y entregarla con sus accesorios, aunque hayan sido momentáneamente separados de ella".
La obligación es de dar cosas ciertas cuando la prestación consiste en una cosa determinada, no fungible, por
ejemplo, una fracción de campo, una casa. Las cosas fungibles en cambio, son siempre indeterminadas.
La obligación de dar consiste en la entrega de una cosa; cosas son los objetos materiales susceptibles de tener un
valor. La obligación de dar, es la que tiene por objeto la entrega de una cosa mueble o inmueble, con el fin de
constituir sobre ella derechos reales, o de transferir solamente el uso o la tenencia, o de restituirla a su dueño.

PARA CONSTITUIR DERECHOS REALES:


Importancia de esta categoría. Exigencia de la tradición: Cuando el acreedor, que al inicio solo es titular de
un derecho personal, adquiere la titularidad de un derecho real. Sobre este tema se establece la TRADICION:
Art. 750. “Tradición. El acreedor no adquiere ningún derecho real sobre la cosa antes de la tradición,
excepto disposición legal en contrario.”
Es decir, que para la transmisión del derecho real, se exige la entrega material de la cosa.
Valoración del régimen nacional: Tanto el Código Civil como el nuevo código se atienen y consagran el régimen
de la "tradición" para la constitución del derecho real. Ello rige tanto para los bienes muebles como los
inmuebles. Exige para su concreción y como regla que, se realicen actos materiales de entrega o de recepción,
resultando insuficiente la mera declaración verbal de uno u otro sujeto.

ART 1892: La adquisición por actos entre vivos de un derecho real requiere la recurrencia de TITULO (acto jurídico
que da origen a la obligación) y MODO (que es la tradición e inscripción registral) suficiente.

ARTICULO 757. CONCURRENCIA DE ACREEDORES: COSAS MUEBLES:


Si varios acreedores reclaman la misma cosa mueble prometida por el deudor, son todos de buena fe y a titulo
oneroso, tiene mejor derecho:
a) El que tiene emplazamiento registral precedente (si se trata de bienes muebles registrables)
b) El que ha recibido la tradición, si fuese no registrable.
c) En los demás supuestos, el que tiene titulo de fecha cierta anterior.

La norma referida distingue entre bienes muebles registrables y no registrables. Ello se corresponde con la
diferente situación jurídica de esa clase de bienes, ya que algunos deben ser inscriptos en registros especiales
para constituir el derecho real respectivo, como por ejemplo los automotores, las aeronaves, etc.
Bienes registrables: Para esta clase de bienes prevalece siempre el acreedor cuyo titulo se encuentra inscripto en
el registro respectivo. Para ello desinteresa que otro haya recibido el bien mediante tradición, o se encuentre en
posesión. La ley exige, a más de la inscripción, que se trate de una adquisición a titulo oneroso y el acreedor sea
de buena fe.
Bienes no registrables: se le otorga mejor derecho al acreedor de buena fe que hubiera recibido la posesión
mediante tradición. Si ninguno tuviere posesión, el beneficiario será el que de buena fe contrató a titulo oneroso
y tiene fecha cierta anterior.

ARTICULO 756. CONCURRENCIA DE ACREEDORES: COSAS INMUEBLES.


Si varios acreedores reclaman la misma cosa inmueble prometida por el deudor, son todos de buena fe y a titulo
oneroso, tiene mejor derecho:
a) El que tiene emplazamiento registral y tradición
b) El que ha recibido la tradición
c) El que tiene emplazamiento registral precedente
d) En los demás supuestos, el que tiene titulo de fecha cierta anterior.

Pérdida o deterioro sin culpa o por culpa del deudor:


Art. 755. “Riesgos de la cosa. El propietario soporta los riesgos de la cosa. Los casos de deterioro o pérdida, con o
sin culpa, se rigen por lo dispuesto sobre la imposibilidad de cumplimiento.”
DETERIORO SIN CULPA O POR CULPA DEL DEUDOR
ARTICULO 955. DEFINICION. La imposibilidad sobrevenida, objetiva, absoluta y definitiva de la prestación,
producida por caso fortuito o fuerza mayor extingue la obligación sin responsabilidad. Si la imposibilidad
sobreviene debido a causas imputables al deudor, la obligación modifica su objeto y se convierte en la de pagar
una indemnización de los daños causados.
ARTICULO 956. IMPOSIBILIDAD TEMPORARIA: La imposibilidad sobrevenida, objetiva, absoluta y temporaria de la
prestación, tiene efecto extintivo cuando el plazo es esencial, o cuando su duración frustra el interés del
acreedor de modo irreversible.

MEJORAS: Es el aumento del valor intrínseco de la cosa. Pueden ser: NATURALES O ARTIFICIALES.

NATURALES: Ajenas al hombre. Producen un enriquecimiento sin causa. Por ejemplo, el rio deposita arena
sobre las cosas, produce una ampliación del terreno

ARTICULO 1959.- Aluvión. El acrecentamiento paulatino e insensible del inmueble confinante con aguas
durmientes o corrientes que se produce por sedimentación, pertenece al dueño del inmueble. No hay
acrecentamiento del dominio de los particulares por aluvión si se provoca por obra del hombre, a menos que
tenga fines meramente defensivos.
No existe aluvión si no hay adherencia de la sedimentación al inmueble. No obsta a la adherencia el curso de agua
intermitente.
El acrecentamiento aluvional a lo largo de varios inmuebles se divide entre los dueños, en proporción al frente de
cada uno de ellos sobre la antigua ribera.
Se aplican las normas sobre aluvión tanto a los acrecentamientos producidos por el retiro natural de las aguas,
como por el abandono de su cauce.

ARTICULO 1961.- Avulsión. El acrecentamiento del inmueble por la fuerza súbita de las aguas que produce una
adherencia natural pertenece al dueño del inmueble. También le pertenece si ese acrecentamiento se origina en
otra fuerza natural.
Si se desplaza parte de un inmueble hacia otro, su dueño puede reivindicarlo mientras no se adhiera
naturalmente. El dueño del otro inmueble no tiene derecho para exigir su remoción, mas pasado el término de
seis meses, las adquiere por prescripción.
Cuando la avulsión es de cosa no susceptible de adherencia natural, se aplica lo dispuesto sobre las cosas
perdidas
ARTIFICIALES: Provenientes de hecho del hombre. Se clasifican en:
- Necesarias: conservación de la cosa. Son obligatorias. El código le impone al deudor la obligación
de realizar todas las mejoras necesarias e impide el reclamo reparatorio.
- Útiles: Benefician a toda persona sin hacer conservación de la cosa. Por ej.: cuando pasa el
agua potable.
- De mero lujo, recreo o sustentarías.

Art. 751. “Mejoras. Concepto y clases. Mejora es el aumento del valor intrínseco de la cosa. Las mejoras pueden
ser naturales o artificiales. Las artificiales, provenientes de hecho del hombre, se clasifican en necesarias, útiles
y de mero lujo, recreo o suntuarias.”
Art. 752. “Mejora natural. Efectos. La mejora natural autoriza al deudor a exigir un mayor valor. Si el acreedor
no lo acepta, la obligación queda extinguida, sin responsabilidad para ninguna de las partes.”
Art. 753. “Mejoras artificiales. El deudor está obligado a realizar las mejoras necesarias, sin derecho a percibir su
valor. No tiene derecho a reclamar indemnización por las mejoras útiles ni por las de mero lujo, recreo o
suntuarias, pero puede retirarlas en tanto no deterioren la cosa.”
Art. 754. “Frutos. Hasta el día de la tradición los frutos percibidos le pertenecen al deudor; a partir de esa fecha,
los frutos devengados y los no percibidos le corresponden al acreedor.”
Hasta el día de la tradición los frutos percibidos le pertenecen al deudor, a partir de esa fecha, los frutos
devengados y no percibidos le corresponden al acreedor.

Art. 758. “Acreedor frustrado. El acreedor de buena fe que resulta frustrado en su derecho, conserva su acción
contra el deudor para reclamar los daños y perjuicios sufridos.”

Acción del perjudicado: El acreedor de buena fe que adquirió a titulo oneroso, y resultó burlado en razón de la
prioridad jurídica de otro, queda frustrado en la obtención del bien prometido.
El art. 758 del nuevo código le otorga la facultad de reclamar la indemnización de los perjuicios sufridos; acción
que tiene contra el deudor responsable.

Para restituir a su dueño (arts. 759 a 761). Transmisión a terceros: muebles- inmuebles. Perdida o deterioro sin
culpa o por culpa del deudor. Mejoras naturales y del hombre. Frutos.

Obligaciones de dar para restituir:

Art. 759. Regla general. En la obligación de dar para restituir, el deudor debe entregar la cosa al acreedor, quien
por su parte puede exigirla. Si quien debe restituir se obligó a entregar la cosa a más de un acreedor, el deudor
debe entregarla al dueño, previa citación fehaciente a los otros que la hayan pretendido

Transmisión a terceros:
Art. 760. “Entrega de la cosa a quien no es propietario. Bienes no registrables. Con relación a terceros, cuando la
obligación de dar cosas ciertas tiene por fin restituirlas (*) a su dueño, si la cosa es mueble no registrable y el
deudor hace, a titulo oneroso, tradición de ella a otro por transferencia o constitución de prenda, el acreedor no
tiene derecho contra los poseedores de buena fe, sino solamente cuando la cosa le fue robada o se ha perdido. En
todos los casos lo tiene contra los poseedores de mala fe.”
EL SUPUESTO PREVISTO (QUE PROTEGE AL TERCER ADQUIRENTE) ES EL DE LA ENTREGA MEDIANTE TRADICION A
UN TERCERO ACREEDOR DE BUENA FE, QUIEN LO HAGA A TITULO ONEROSO. ELLO IMPONE QUE DICHO
ACREEDOR DESCONOZCA QUE EL DEUDOR CARECIA DEL DERECHO A ENAJENAR O CONSTITUIR PRENDA.

Art. 761. “Entrega de la cosa a quien no es propietario. Bienes registrables. Si la cosa es inmueble o mueble
registrable, el acreedor tiene acción real contra terceros que sobre ella aparentemente adquirieron
derechos reales, o que la tengan en su posesión por cualquier contrato hecho con el deudor.”

Para transferir el uso o la tenencia. Régimen legal (art 749).


Art. 749. “Obligación de dar cosas ciertas para transferir el uso o la tenencia. Remisión. Cuando la obligación de
dar una cosa determinada tenga por objeto transferir solamente el uso o la tenencia de ella, se aplican las normas
contenidas en los titulos especiales.

OBLIGACIONES DE HACER
15- OBLIGACIONES DE HACER (ARTS. 773 A 777): concepto, clases, modo y tiempo de cumplimiento,
ejecución por tercero, inejecución: sanción legal, posibilidad de ejecución forzada en especie directamente
por el deudor o con la intervención de un tercero. Imposibilidad por culpa y sin culpa. Casos especiales:
promesa del hecho de un tercero (art 1026), promesa de contrato (art 995).

Art. 773. “Concepto. La obligación de hacer es aquella cuyo objeto consiste en la prestación de un servicio o en la
realización de un hecho, en el tiempo, lugar y modo acordados por las partes.”

El articulo explica bien en qué consiste el objeto de la prestación, e indica: a) la concreción de un servicio; b) la
realización de un hecho.
En lo primero (La concreción de un servicio) se incluyen todo tipo de servicios, aun los profesionales o bien donde
se concretan tareas específicas laborales o el transporte.
A más de todo ello se suman los hechos en general, lugar donde el deudor está obligado a observar una conducta
que hace a la estructura fáctica objetiva.
Modo de cumplimiento: El articulo se completa disponiendo la forma y manera de cumplimiento de la obligación
de hacer; es decir que sea en tiempo, lugar y modo pactados. Ello se ajusta a los requerimientos que el mismo
nuevo código prevé como objeto del pago (arts. 867 y ss.).

Art. 774. “Prestación de un servicio. La prestación de un servicio puede consistir:


a) en realizar cierta actividad, con la diligencia apropiada, independientemente de su éxito. Las cláusulas
que comprometen a los buenos oficios, o a aplicar los mejores esfuerzos están comprendidas en este inciso;
b) en procurar al acreedor cierto resultado concreto, con independencia de su eficacia;
c) en procurar al acreedor el resultado eficaz prometido. La cláusula llave en mano o producto en mano
está comprendida en este inciso.
Si el resultado de la actividad del deudor consiste en una cosa, para su entrega se aplican las reglas de las
obligaciones de dar cosas ciertas para constituir derechos reales.”

Caso a) Por ejemplo el caso de un medico que no te asegura que te va a curar pero realiza el tratamiento
actuando con diligencia. Se trata de obligaciones de medios.
Mientras que los inc. b) y c) hacen referencia a las obligaciones de resultados, por ejemplo: un medico que realiza
una cirugía plástica. Ambas son importantes de reconocer, ya que nos permiten saber cómo nos vamos a liberar
de la responsabilidad. En los casos de obligaciones de modo, me libero en un plano subjetivo, probando mi obrar
diligente. Mientras que en las obligaciones de resultado me libero en un plano objetivo.

Clasificación según el contenido de la prestación: Resulta difundida la idea que considera que conforme al
contenido de la prestación, las obligaciones son de medios o de resultado.
La base de la clasificación se apoya en los deberes que tiene que cumplir el deudor en la relación de obligación,
cuyo objeto es la prestación.
Obligaciones de medios: En estas el interés que se tutela es meramente instrumental o de segundo grado y llega
solamente a cubrir la actividad del deudor. Por ello no tiene una correspondencia directa con el término final de
la obligación. De ahí que lo que se juzga es la conducta del deudor de conformidad a los deberes de diligencia.
Por ello resulta de toda notoriedad que uno de los principales efectos de la obligación de medios es que el
acreedor asume la carga de la prueba de la culpa para que el deudor sea responsable del incumplimiento.
El proyecto afirma bien que ciertas cláusulas, como la de " buenos oficios ", o " mejores esfuerzos ", hacen que se
incluya la relación en este tipo de obligación.
Obligaciones de resultado: El inciso b) del articulo refiere a las llamadas " obligaciones de resultado " o de fines,
aclarando que dicha finalidad prevista en la norma hace que ella sea independiente de su eficacia. Es decir se
trata de una obligación de garantia o seguridad intermedia. Alguien se obliga a un resultado pero no lo garantiza
en plenitud.
El inciso c) se refiere a las obligaciones de resultado propiamente dichas. En éstas, el deber del deudor está en
agotar el interés del acreedor mediante el cambio o mutación de la situación fáctica de origen. Su objetivo no se
satisface con un comportamiento o conducta, sino que el cumplimiento se identifica con el logro de un resultado
útil.
La misma ley da, como ejemplos válidos, las cláusulas " llave en mano ", o " producto en mano" . Por otra parte, si
lo que se promete es un objeto material, se deben aplicar las normas sobre la " obligación de dar cosas ciertas
para constituir derechos reales”.
Art. 775. “Realización de un hecho. El obligado a realizar un hecho debe cumplirlo en tiempo y modo acordes con
la intención de las partes o con la índole de la obligación. Si lo hace de otra manera, la prestación se tiene por
incumplida, y el acreedor puede exigir la destrucción de lo mal hecho, siempre que tal exigencia no sea abusiva.”

Ejecución por un tercero:

Art. 776. “Incorporación de terceros. La prestación puede ser ejecutada por persona distinta del deudor, a no ser
que de la convención, de la naturaleza de la obligación o de las circunstancias resulte que éste fue elegido por sus
cualidades para realizarla personalmente. Esta elección se presume en los contratos que suponen una confianza
especial.”

Clases de obligaciones de hacer: las obligaciones de hacer fungibles, y las " intuitu personae " o "no fungible”.
1- Las obligaciones de hacer fungibles: pueden ser cumplidas efectivamente por otra persona que no
sea
el deudor, ya que lo que se tiene en cuenta es el aspecto objetivo del contenido de prestación, desinteresando las
condiciones o cualidades personales del obligado.
2- Las obligaciones " intuitu personae ": son las opuestas ya que la ley o las partes exigen que sea la
actividad personal del deudor, por sus aptitudes o condiciones personales, la que integre el contenido de la
prestación. En ese supuesto, el sujeto deudor ingresa como elemento esencial y adquiere el carácter relevante de
la obligación, ya que el interés del acreedor solamente se ve satisfecho con la actividad del propio obligado. El
art. 776 agrega como presunción " iuris tantum " dicha circunstancia en los contratos que " suponen una
confianza especial”.

Posibilidad de ejecución forzada en especie directamente por el deudor o con la intervención de un tercero:
Art. 777. “Ejecución forzada. El incumplimiento imputable de la prestación le da derecho al acreedor a:
a) exigir el cumplimiento específico;
b) hacerlo cumplir por terceros a costa del deudor;
c) Reclamar los daños y perjuicios.”
Incumplimiento imputable: Es éste el presupuesto indispensable que abre el camino a la ejecución forzada de la
obligación. Resulta acertado referir al " incumplimiento imputable ", con lo cual queda aclarado que se trata de
un supuesto de atribución de responsabilidad del deudor, y además que dicha imputabilidad puede corresponder
a factores de atribución subjetivos (culpa), u objetivos (riesgo, garantia).
Ejecución forzada específica: El primer inciso dispone que el acreedor puede pretender el cumplimiento
específico por el mismo deudor, es decir tal como se había prometido en la obligación. De esa manera se siguen
los principios y reglas de la obligación moderna donde debe tenderse al logro de lo que fuera prometido.
En el Código Civil (art. 629) se acuerda igual remedio, aclarándose que ello tiene un límite legal, y es que puede
exigirse siempre que " no sea necesario ejercer violencia física sobre la persona del obligado”.
Ejecución por terceros: El inciso (b) preceptúa que el acreedor puede reclamar hace cumplir la obligación "por
otro a costa del deudor”. Se trata de otra vía mediante la intervención de un tercero que subroga al deudor para
hacer efectivo el contenido de prestación. De ese modo se continúa en el camino del cumplimiento lo más
cercano posible a lo prometido en la originaria relación. Ha quedado planteado como cuestión dudosa si el
acreedor debe seguir el orden dispuesto o bien puede acudir, ante la imposibilidad de que cumpla el deudor, a
reclamar directamente los "daños y perjuicios”. La mayoría de los autores sigue esta tesis amplia.
Si bien el nuevo código nada indica, en general se sostiene que la actuación del tercero debe ser autorizada
judicialmente, fundamentalmente para que el demandado puede ejercer el derecho de defensa, o bilateralidad
de la audiencia en el proceso judicial, y de ese modo los gastos y costos de dicha intervención ser controlados en
la jurisdicción.
La indemnización de los daños y perjuicios: Es el último de los incisos el que permite que el acreedor, ante la
imposibilidad del cumplimiento específico por el propio deudor, o mediante un tercero, reclame la indemnización
de los perjuicios que le fueron ocasionados.
Se trata de un medio subsidiario que llega a resolver la sanción ante la falta de efectivización de la prestación.
Ello también acaece en las obligaciones de hacer no fungibles, que por su propia naturaleza no puede cumplirse
por terceros.

Casos especiales: promesa del hecho de un tercero art. 1026 y promesa de contrato art. 995:
Art. 1026. “Promesa del hecho de tercero. Quien promete el hecho de un tercero queda obligado a hacer lo
razonablemente necesario para que el tercero acepte la promesa. Si ha garantizado que la promesa sea aceptada,
queda obligado a obtenerla y responde personalmente en caso de negativa.”
Art. 995. “Promesa de celebrar un contrato. Las partes pueden pactar la obligación de celebrar un contrato
futuro. El futuro contrato no puede ser de aquellos para los cuales se exige una forma bajo sanción de nulidad. Es
aplicable el régimen de las obligaciones de hacer.”

OBLIGACIONES DE NO HACER

16- OBLIGACIONES DE NO HACER: (ART. 778): concepto, clases, modo de cumplimiento:


Art. 778. “Obligación de no hacer. Es aquella que tiene por objeto una abstención del deudor o tolerar una
actividad ajena. Su incumplimiento imputable permite reclamar la destrucción física de lo hecho, y los daños y
perjuicios.”

Concepto y clases: Las obligaciones de " no hacer " se corresponden con el género de las obligaciones negativas y
consisten en abstenciones. Están impuestas por la voluntad de las partes o por la ley.
Tienen un evidente parentesco con las obligaciones de hacer, en ambas la prestación se nutre del
comportamiento del deudor, en un caso de manera afirmativa, en el otro, negativa. Se dan como ejemplos de
obligaciones de no hacer: no revelar un secreto, no establecerse con un comercio en determinado lugar, no
contratar con ciertas personas, etc.
Entre las diferentes clases se distinguen:
a) Las de no realizar un hecho o no dar una cosa;
b) Las convencionales y las legales, según la fuente de cada una;
c) Las de simplemente "no hacer”, y las de " tolerar”. A esta última clasificación alude el articulo en comentario.

Según el articulo y teniendo en cuenta el régimen aplicable a las obligaciones de hacer, que por naturaleza
común, se impone por lo general a las obligaciones bajo estudio, cabo interpretar:
TIEMPO Y MODO: La abstención deberá mantenerse por el tiempo y con los alcances que surjan de la voluntad de
las partes o bien de la índole de la obligación.
MORA: En este supuesto no corresponde la interpelación en caso alguno, pues se incurre en mora. O en su caso,
se incumple definitivamente la obligación, con la sola prestación del servicio o realización del hecho que no debió
llevarse a cabo.
INCUMPLIMIENTO IMPUTABLE: Si el resultado del incumplimiento se hubiere materializado en un bien físico, el
acreedor puede reclamar su destrucción, mas los daños y perjuicios sufridos. Entendemos que en principio el
reclamo deberá dirigirse al propio deudor o bien reclamarse por vía judicial.
La necesidad de ejercer algún tipo de violencia sobre la persona del deudor o de sacrificar un valor muy superior
al interés del acreedor en la destrucción, justificara la negativa. En ese caso, el acreedor tendrá derecho a la
reparación de los daños sufridos.
También corresponderá la indemnización de los daños y perjuicios cuando directamente fuere imposible destruir
lo hecho. (Revelación de un secreto industrial a la empresa competidora del acreedor. Coca y Pepsi.

RENDICION DE CUENTAS
RENDICION DE CUENTAS (ART 858 A 864): concepto, obligación de rendir cuentas: oportunidad, aprobación:
Art. 858. “Definiciones. Se entiende por cuenta la descripción de los antecedentes, hechos y resultados
pecuniarios de un negocio, aunque consista en un acto singular.
Hay rendición de cuentas cuando se las pone en conocimiento de la persona interesada, conforme a lo dispuesto
en los articulos siguientes

Definición de rendición de cuentas: Rendir cuentas de un negocio es poner en conocimiento de las personas
interesadas todos los antecedentes, hechos y resultados de la operación.
La rendición de cuentas se presenta entonces como un aspecto económico contable y un aspecto jurídico. En el
primero de ellos expone una serie de datos que dan razón del resultado económico de la actividad llevada a cabo
por una persona que actúa en interés ajeno ( el mandatario, gestor, comisionista, etc.), en la cual cada asiento o
partida reflejados en los libros de comercio debe estar en perfecta correspondencia con los recibos, órdenes,
cuentas, contratos y otros documentos que justifiquen tal asiento o partida en el Debe y el Haber. El segundo
aspecto implica la demostración cabal y documentada de las operaciones acabadas con determinado resultado, lo
que permite acreditar que quien realizó la negociación resulta ser deudor o acreedor frente al otro sujeto a quien
tiene la obligación de rendir cuentas.
La forma como se realice es secundaria: lo esencial es que ella concuerde, con los libros de quien rinde la cuenta,
y se agreguen los respectivos comprobantes.
En materia civil, la rendición de cuentas es una obligación que nace exclusivamente del contrato o cuasi-contrato
(mandato, gestión de negocios, etc.). El cumplimiento de tal obligación afecta sólo el interés privado, y, por
consiguiente, puede relevarse de dicho cumplimiento al mandatario o gestor. En materia comercial, si bien la
rendición de cuentas se forma también en un contrato, es además una obligación inherente al ejercicio del
comercio y, por lo tanto, una obligación legal a la vez.

Art. 859. “Requisitos. La rendición de cuentas debe:


a) ser hecha de modo descriptivo y documentado;
b) incluir las referencias y explicaciones razonablemente necesarias para su comprensión;
c) acompañar los comprobantes de los ingresos y de los egresos, excepto que sea de uso no extenderlos;
d) concordar con los libros que lleve quien las rinda.”

Art. 860. “Obligación de rendir cuentas. Están obligados a rendir cuentas, excepto renuncia expresa del
interesado:
a) quien actúa en interés ajeno, aunque sea en nombre propio;
b) quienes son parte en relaciones de ejecución continuada, cuando la rendición es apropiada a la naturaleza
del negocio;
c) quien debe hacerlo por disposición legal.
La rendición de cuentas puede ser privada, excepto si la ley dispone que debe ser realizada ante un juez.

Art. 861. “Oportunidad. Las cuentas deben ser rendidas en la oportunidad en que estipulan las partes, o dispone
la ley. En su defecto, la rendición de cuentas debe ser hecha:
a) al concluir el negocio;
b) Si el negocio es de ejecución continuada, también al concluir cada uno de los períodos o al final de cada
año calendario.”

La disposición legal es una norma supletoria. En caso de ausencia de estipulación en contrario, o de un precepto
normativo que establezca otra circunstancia, las cuentas deben ser rendidas en oportunidad de concluirse el
negocio, lo cual resulta lógico y, cuando se trate de obligaciones de ejecución continuada, al finalizar cada uno de
los períodos pactados o bien al terminar el año calendario.

Art. 862. “Aprobación. La rendición de cuentas puede ser aprobada expresa o tácitamente. Hay aprobación tácita
si no es observada en el plazo convenido o dispuesto por la ley o, en su defecto, en el de treinta días de
presentadas en debida forma. Sin embargo, puede ser observada por errores de cálculo o de registración dentro
del plazo de caducidad de un año de recibida.”
La rendición de cuentas puede ser privada, excepto si la ley dispone que debe ser realizada ante un juez.”

Art. 863. “Relaciones de ejecución continuada. En relaciones de ejecución continuada si la rendición de cuentas
del último período es aprobada, se presume que también lo fueron las rendiciones correspondientes a los
periodos anteriores.”

El articulo consagra una presunción iuris tantum: si el interesado aprueba la última, la rendición de cuentas
correspondiente al último período de una obligación de ejecución continuada, se entiende que las anteriores
también lo fueron.
Es una norma que facilita el desenvolvimiento de los negocios jurídicos y, a la par, la prueba del cumplimiento de
tal obligación cuando se controversia entre las partes interesadas.

Art. 864. “Saldos y documentos del interesado. Una vez aprobadas las cuentas:
a) su saldo debe ser pagado en el plazo convenido o dispuesto por la ley o, en su defecto, en el de diez días;
b) El obligado a rendirlas debe devolver al interesado los titulos y documentos que le hayan sido
entregados, excepto las instrucciones de carácter personal.”
El nuevo Código establece un plazo de 10 días para satisfacer el saldo que arroje la
cuenta, salvo que el acuerdo de partes o disposición legal establezca otro término. El
diez a quo es la aprobación de la cuenta, sea expresa o tácita.
La norma dispone una obligación de dar, esto es, la de entregar o restituir todo lo que
se hubiere recibido con motivo del negocio u operación realizada. Sin embargo, tal
deber tiene una limitación: lo consumido por el obligado o lo que se extinguió en razón
de la utilización para cumplir con los fines del contrato o negocio.
Tampoco debe devolver las cartas o instrucciones personales relativas a la ejecución del
encargo.

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