Título IV. Hechos y actos jurídicos Capítulo 1.
Disposiciones generales (*)
ARTÍCULO 257. Hecho jurídico El hecho jurídico es el acontecimiento que, conforme al ordenamiento
jurídico, produce el nacimiento, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas.
ARTÍCULO 258. Simple acto lícito El simple acto lícito es la acción voluntaria no prohibida por la ley, de la
que resulta alguna adquisición, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas
ARTÍCULO 259. Acto jurídico El acto jurídico es el acto voluntario lícito que tiene por fin inmediato la
adquisición, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas.
ARTÍCULO 260. Acto voluntario El acto voluntario es el ejecutado con discernimiento, intención y libertad,
que se manifiesta por un hecho exterior
ARTÍCULO 261. Acto involuntario Es involuntario por falta de discernimiento: a) el acto de quien, al
momento de realizarlo, está privado de la razón; b) el acto ilícito de la persona menor de edad que no ha
cumplido diez años; c) el acto lícito de la persona menor de edad que no ha cumplido trece años, sin
perjuicio de lo establecido en disposiciones especiales.
ARTÍCULO 262. Manifestación de la voluntad Los actos pueden exteriorizarse oralmente, por escrito, por
signos inequívocos o por la ejecución de un hecho material
ARTÍCULO 263. Silencio como manifestación de la voluntad El silencio opuesto a actos o a una interrogación
no es considerado como una manifestación de voluntad conforme al acto o la interrogación, excepto en los
casos en que haya un deber de expedirse que puede resultar de la ley, de la voluntad de las partes, de los
usos y prácticas, o de una relación entre el silencio actual y las declaraciones precedentes.
ARTÍCULO 264. Manifestación tácita de voluntad La manifestación tácita de la voluntad resulta de los actos
por los cuales se la puede conocer con certidumbre. Carece de eficacia cuando la ley o la convención exigen
una manifestación expresa.int
Capítulo 2. Error como vicio de la voluntad
ARTÍCULO 265. Error de hecho El error de hecho esencial vicia la voluntad y causa la nulidad del acto. Si el
acto es bilateral o unilateral recepticio, el error debe, además, ser reconocible por el destinatario para
causar la nulidad
ARTÍCULO 267. Supuestos de error esencial El error de hecho es esencial cuando recae sobre: a) la
naturaleza del acto; b) un bien o un hecho diverso o de distinta especie que el que se pretendió designar, o
una calidad, extensión o suma diversa a la querida; c) la cualidad sustancial del bien que haya sido
determinante de la voluntad jurídica según la apreciación común o las circunstancias del caso; d) los
motivos personales relevantes que hayan sido incorporados expresa o tácitamente; e) la persona con la
cual se celebró o a la cual se refiere el acto si ella fue determinante para su celebración
ARTÍCULO 268. Error de cálculo El error de cálculo no da lugar a la nulidad del acto, sino solamente a su
rectificación, excepto que sea determinante del consentimiento
ARTÍCULO 269. Subsistencia del acto La parte que incurre en error no puede solicitar la nulidad del acto, si
la otra ofrece ejecutarlo con las modalidades y el contenido que aquélla entendió celebrar.
ARTÍCULO 270. Error en la declaración Las disposiciones de los artículos de este Capítulo son aplicables al
error en la declaración de voluntad y en su transmisión.
Capítulo 3. Dolo como vicio de la voluntad
ARTÍCULO 271. Acción y omisión dolosa Acción dolosa es toda aserción de lo falso o disimulación de lo
verdadero, cualquier artificio, astucia o maquinación que se emplee para la celebración del acto. La omisión
dolosa causa los mismos efectos que la acción dolosa, cuando el acto no se habría realizado sin la reticencia
u ocultación.
ARTÍCULO 272. Dolo esencial El dolo es esencial y causa la nulidad del acto si es grave, es determinante de
la voluntad, causa un daño importante y no ha habido dolo por ambas partes
ARTÍCULO 273. Dolo incidental El dolo incidental no es determinante de la voluntad; en consecuencia, no
afecta la validez del acto.
ARTÍCULO 275. Responsabilidad por los daños causados El autor del dolo esencial o incidental debe reparar
el daño causado. Responde solidariamente la parte que al tiempo de la celebración del acto tuvo
conocimiento del dolo del tercero.
Capítulo 4. Violencia como vicio de la voluntad
ARTÍCULO 276. Fuerza e intimidación La fuerza irresistible y las amenazas que generan el temor de sufrir un
mal grave e inminente que no se puedan contrarrestar o evitar en la persona o bienes de la parte o de un
tercero, causan la nulidad del acto. La relevancia de las amenazas debe ser juzgada teniendo en cuenta la
situación del amenazado y las demás circunstancias del caso.
ARTÍCULO 277. Sujetos El autor de la fuerza irresistible y de las amenazas puede ser una de las partes del
acto o un tercero.
ARTÍCULO 278. Responsabilidad por los daños causados El autor debe reparar los daños. Responde
solidariamente la parte que al tiempo de la celebración del acto tuvo conocimiento de la fuerza irresistible
o de las amenazas del tercero.
Capítulo 5. Actos jurídicos
Sección 1ª. Objeto del acto jurídico
ARTÍCULO 279. Objeto El objeto del acto jurídico no debe ser un hecho imposible o prohibido por la ley,
contrario a la moral, a las buenas costumbres, al orden público o lesivo de los derechos ajenos o de la
dignidad humana. Tampoco puede ser un bien que por un motivo especial se haya prohibido que lo sea.
ARTÍCULO 280. Convalidación El acto jurídico sujeto a plazo o condición suspensiva es válido, aunque el
objeto haya sido inicialmente imposible, si deviene posible antes del vencimiento del plazo o del
cumplimiento de la condición
Sección 2ª. Causa del acto jurídico ARTÍCULO 281. Causa La causa es el fin inmediato autorizado por el
ordenamiento jurídico que ha sido determinante de la voluntad. También integran la causa los motivos
exteriorizados cuando sean lícitos y hayan sido incorporados al acto en forma expresa, o tácitamente si son
esenciales para ambas partes.
ARTÍCULO 282. Presunción de causa, Aunque la causa no esté expresada en el acto se presume que existe
mientras no se pruebe lo contrario. El acto es válido, aunque la causa expresada sea falsa si se funda en
otra causa verdadera.
ARTÍCULO 283. Acto abstracto La inexistencia, falsedad o ilicitud de la causa no son discutibles en el acto
abstracto mientras no se haya cumplido, excepto que la ley lo autorice.
ARTÍCULO 287. Instrumentos privados y particulares no firmados Los instrumentos particulares pueden
estar firmados o no. Si lo están, se llaman instrumentos privados. Si no lo están, se los denomina
instrumentos particulares no firmados; esta categoría comprende todo escrito no firmado, entre otros, los
impresos, los registros visuales o auditivos de cosas o hechos y, cualquiera que sea el medio empleado, los
registros de la palabra y de información.
ARTÍCULO 288. Firma La firma prueba la autoría de la declaración de voluntad expresada en el texto al cual
corresponde. Debe consistir en el nombre del firmante o en un signo. En los instrumentos generados por
medios electrónicos, el requisito de la firma de una persona queda satisfecho si se utiliza una firma digital,
que asegure indubitablemente la autoría e integridad del instrumento.
Sección 4ª. Instrumentos públicos (*)
ARTÍCULO 289. Enunciación Son instrumentos públicos:
a) las escrituras públicas y sus copias o testimonios;
b) los instrumentos que extienden los escribanos o los funcionarios públicos con los requisitos que
establecen las leyes;
c) los títulos emitidos por el Estado nacional, provincial o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, conforme a
las leyes que autorizan su emisión.
ARTÍCULO 290. Requisitos del instrumento público Son requisitos de validez del instrumento público: a) la
actuación del oficial público en los límites de sus atribuciones y de su competencia territorial, excepto que
el lugar sea generalmente tenido como comprendido en ella; b) las firmas del oficial público, de las partes, y
en su caso, de sus representantes; si alguno de ellos no firma por sí mismo o a ruego, el instrumento carece
de validez para todos
ARTÍCULO 295. Testigos inhábiles No pueden ser testigos en instrumentos públicos:
a) las personas incapaces de ejercicio y aquellas a quienes una sentencia les impide ser testigo en
instrumentos públicos;
b) los que no saben firmar;
c) los dependientes del oficial público;
d) el cónyuge, el conviviente y los parientes del oficial público, dentro del cuarto grado y segundo de
afinidad; El error común sobre la idoneidad de los testigos salva la eficacia de los instrumentos en que han
intervenido
ARTÍCULO 296. Eficacia probatoria El instrumento público hace plena fe: a) en cuanto a que se ha realizado
el acto, la fecha, el lugar y los hechos que el oficial público enuncia como cumplidos por él o ante él hasta
que sea declarado falso en juicio civil o criminal;
b) en cuanto al contenido de las declaraciones sobre convenciones, disposiciones, pagos, reconocimientos y
enunciaciones de hechos directamente relacionados con el objeto principal del acto instrumentado, hasta
que se produzca prueba en contrario.
Sección 6ª. Instrumentos privados y particulares (*)
ARTÍCULO 313. Firma de los instrumentos privados Si alguno de los firmantes de un instrumento privado
no sabe o no puede firmar, puede dejarse constancia de la impresión digital o mediante la presencia de dos
testigos que deben suscribir también el instrumento
ARTÍCULO 314. Reconocimiento de la firma Todo aquel contra quien se presente un instrumento cuya firma
se le atribuye debe manifestar si ésta le pertenece. Los herederos pueden limitarse a manifestar que
ignoran si la firma es o no de su causante. La autenticidad de la firma puede probarse por cualquier medio.
El reconocimiento de la firma importa el reconocimiento del cuerpo del instrumento privado. El
instrumento privado reconocido, o declarado auténtico por sentencia, o cuya firma está certificada por
escribano, no puede ser impugnado por quienes lo hayan reconocido, excepto por vicios en el acto del
reconocimiento. La prueba resultante es indivisible. El documento signado con la impresión digital vale
como principio de prueba por escrito y puede ser impugnado en su contenido.
ARTÍCULO 315. Documento firmado en blanco El firmante de un documento en blanco puede impugnar su
contenido mediante la prueba de que no responde a sus instrucciones, pero no puede valerse para ello de
testigos si no existe principio de prueba por escrito. El desconocimiento del firmante no debe afectar a
terceros de buena fe. Cuando el documento firmado en blanco es sustraído contra la voluntad de la
persona que lo guarda, esas circunstancias pueden probarse por cualquier medio. En tal caso, el contenido
del instrumento no puede oponerse al firmante excepto por los terceros que acrediten su buena fe si han
adquirido derechos a título oneroso en base al instrumento.
ARTÍCULO 316. Enmiendas Las raspaduras, enmiendas o entrelíneas que afectan partes esenciales del acto
instrumentado deben ser salvadas con la firma de las partes. De no hacerse así, el juez debe determinar en
qué medida el defecto excluye o reduce la fuerza probatoria del instrumento.
ARTÍCULO 317. Fecha cierta La eficacia probatoria de los instrumentos privados reconocidos se extiende a
los terceros desde su fecha cierta. Adquieren fecha cierta el día en que acontece un hecho del que resulta
como consecuencia ineludible que el documento ya estaba firmado o no pudo ser firmado después. La
prueba puede producirse por cualquier medio, y debe ser apreciada rigurosamente por el juez.
ARTÍCULO 319. Valor probatorio El valor probatorio de los instrumentos particulares debe ser apreciado
por el juez ponderando, entre otras pautas, la congruencia entre lo sucedido y narrado, la precisión y
claridad técnica del texto, los usos y prácticas del tráfico, las relaciones precedentes y la confiabilidad de los
soportes utilizados y de los procedimientos técnicos que se apliquen.
Capítulo 6. Vicios de los actos jurídicos (*)
Sección 1ª. Lesión
ARTÍCULO 332. Lesión Puede demandarse la nulidad o la modificación de los actos jurídicos cuando una de
las partes explotando la necesidad, debilidad síquica o inexperiencia de la otra, obtuviera por medio de
ellos una ventaja patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación. Se presume, excepto
prueba en contrario, que existe tal explotación en caso de notable desproporción de las prestaciones. Los
cálculos deben hacerse según valores al tiempo del acto y la desproporción debe subsistir en el momento
de la demanda. El afectado tiene opción para demandar la nulidad o un reajuste equitativo del convenio,
pero la primera de estas acciones se debe transformar en acción de reajuste si éste es ofrecido por el
demandado al contestar la demanda. Sólo el lesionado o sus herederos pueden ejercer la acción.
Sección 2ª. Simulación
ARTÍCULO 333. Caracterización La simulación tiene lugar cuando se encubre el carácter jurídico de un acto
bajo la apariencia de otro, o cuando el acto contiene cláusulas que no son sinceras, o fechas que no son
verdaderas, o cuando por él se constituyen o transmiten derechos a personas interpuestas, que no son
aquellas para quienes en realidad se constituyen o transmiten.
ARTÍCULO 334. Simulación lícita e ilícita La simulación ilícita o que perjudica a un tercero provoca la nulidad
del acto ostensible. Si el acto simulado encubre otro real, éste es plenamente eficaz si concurren los
requisitos propios de su categoría y no es ilícito ni perjudica a un tercero. Las mismas disposiciones rigen en
el caso de cláusulas simuladas.
ARTÍCULO 335. Acción entre las partes. Contradocumento Los que otorgan un acto simulado ilícito o que
perjudica a terceros no pueden ejercer acción alguna el uno contra el otro sobre la simulación, excepto que
las partes no puedan obtener beneficio alguno de las resultas del ejercicio de la acción de simulación. La
simulación alegada por las partes debe probarse mediante el respectivo contradocumento. Puede
prescindirse de él, cuando la parte justifica las razones por las cuales no existe o no puede ser presentado y
median circunstancias que hacen inequívoca la simulación
ARTÍCULO 336. Acción de terceros Los terceros cuyos derechos o intereses legítimos son afectados por el
acto simulado pueden demandar su nulidad. Pueden acreditar la simulación por cualquier medio de
prueba.
ARTÍCULO 337. Efectos frente a terceros. Deber de indemnizar La simulación no puede oponerse a los
acreedores del adquirente simulado que de buena fe hayan ejecutado los bienes comprendidos en el acto.
La acción del acreedor contra el sub adquirente de los derechos obtenidos por el acto impugnado sólo
procede si adquirió por título gratuito, o si es cómplice en la simulación. El sub adquirente de mala fe y
quien contrató de mala fe con el deudor responden solidariamente por los daños causados al acreedor que
ejerció la acción, si los derechos se transmitieron a un adquirente de buena fe y a título oneroso, o de otro
modo se perdieron para el acreedor. El que contrató de buena fe y a título gratuito con el deudor, responde
en la medida de su enriquecimiento
Sección 3ª. Fraude
ARTÍCULO 338. Declaración de inoponibilidad Todo acreedor puede solicitar la declaración de
inoponibilidad de los actos celebrados por su deudor en fraude de sus derechos, y de las renuncias al
ejercicio de derechos o facultades con los que hubiese podido mejorar o evitado empeorar su estado de
fortuna.
ARTÍCULO 339. Requisitos Son requisitos de procedencia de la acción de declaración de inoponibilidad:
a) que el crédito sea de causa anterior al acto impugnado, excepto que el deudor haya actuado con el
propósito de defraudar a futuros acreedores;
b) que el acto haya causado o agravado la insolvencia del deudor;
c) que quien contrató con el deudor a título oneroso haya conocido o debido conocer que el acto
provocaba o agravaba la insolvencia.
ARTÍCULO 341. Extinción de la acción Cesa la acción de los acreedores si el adquirente de los bienes
transmitidos por el deudor los desinteresa o da garantía suficiente.
ARTÍCULO 342. Extensión de la inoponibilidad La declaración de inoponibilidad se pronuncia
exclusivamente en interés de los acreedores que la promueven, y hasta el importe de sus respectivos
créditos
Capítulo 7. Modalidades de los actos jurídicos Sección 1ª. Condición
ARTÍCULO 343. Alcance y especies Se denomina condición a la cláusula de los actos jurídicos por la cual las
partes subordinan su plena eficacia o resolución a un hecho futuro e incierto. Las disposiciones de este
capítulo son aplicables, en cuanto fueran compatibles, a la cláusula por la cual las partes sujetan la
adquisición o extinción de un derecho a hechos presentes o pasados ignorados.
Sección 2ª. Plazo
ARTÍCULO 350. Especies La exigibilidad o la extinción de un acto jurídico pueden quedar diferidas al
vencimiento de un plazo
ARTÍCULO 351. Beneficiario del plazo El plazo se presume establecido en beneficio del obligado a cumplir o
a restituir a su vencimiento, a no ser que, por la naturaleza del acto, o por otras circunstancias, resulte que
ha sido previsto a favor del acreedor o de ambas partes.
ARTÍCULO 352. Pago anticipado El obligado que cumple o restituye antes del plazo no puede repetir lo
pagado
ARTÍCULO 353. Caducidad del plazo El obligado a cumplir no puede invocar la pendencia del plazo si se ha
declarado su quiebra, si disminuye por acto propio las seguridades otorgadas al acreedor para el
cumplimiento de la obligación, o si no ha constituido las garantías prometidas, entre otros supuestos
relevantes. La apertura del concurso del obligado al pago no hace caducar el plazo, sin perjuicio del
derecho del acreedor a verificar su crédito, y a todas las consecuencias previstas en la legislación concursal
Sección 3ª. Cargo
ARTÍCULO 354. Cargo. Especies. Presunción El cargo es una obligación accesoria impuesta al adquirente de
un derecho. No impide los efectos del acto, excepto que su cumplimiento se haya previsto como condición
suspensiva, ni los resuelve, excepto que su cumplimiento se haya estipulado como condición resolutoria. En
caso de duda, se entiende que tal condición no existe.
ARTÍCULO 355. Tiempo de cumplimiento. Prescripción Al plazo de ejecución del cargo se aplica lo dispuesto
en los artículos 350 y concordantes. Desde que se encuentra expedita, la acción por cumplimiento
prescribe según establecido en el artículo 2559
ARTÍCULO 356. Transmisibilidad El derecho adquirido es transmisible por actos entre vivos o por causa de
muerte y con él se traspasa la obligación de cumplir el cargo, excepto que sólo pueda ser ejecutado por
quien se obligó inicialmente a cumplirlo. Si el cumplimiento del cargo es inherente a la persona y ésta
muere sin cumplirlo, la adquisición del derecho principal queda sin efecto, volviendo los bienes al titular
originario o a sus herederos. La reversión no afecta a los terceros sino en cuanto pudiese afectarlos la
condición resolutoria.
ARTÍCULO 357. Cargo prohibido La estipulación como cargo en los actos jurídicos de hechos que no pueden
serlo como condición, se tiene por no escrita, pero no provoca la nulidad del acto
Sección 2ª. Representación voluntaria
ARTÍCULO 362. Caracteres La representación voluntaria comprende sólo los actos que el representado
puede otorgar por sí mismo. Los límites de la representación, su extinción, y las instrucciones que el
representado dio a su representante, son oponibles a terceros si éstos han tomado conocimiento de tales
circunstancias, o debieron conocerlas obrando con cuidado y previsión
ARTÍCULO 363. Forma El apoderamiento debe ser otorgado en la forma prescripta para el acto que el
representante debe realizar
ARTÍCULO 364. Capacidad En la representación voluntaria el representado debe tener capacidad para
otorgar el acto al momento del apoderamiento; para el representante es suficiente el discernimiento.
ARTÍCULO 365. Vicios El acto otorgado por el representante es nulo si su voluntad está viciada. Pero si se ha
otorgado en ejercicio de facultades previamente determinadas por el representado, es nulo sólo si estuvo
viciada la voluntad de éste. El representado de mala fe no puede aprovecharse de la ignorancia o la buena
fe del representante.
Capítulo 9. Ineficacia de los actos jurídicos (*)
Sección 1ª. Disposiciones generales
ARTÍCULO 382. Categorías de ineficacia Los actos jurídicos pueden ser ineficaces en razón de su nulidad o
de su inoponibilidad respecto de determinadas personas.
ARTÍCULO 383. Articulación La nulidad puede argüirse por vía de acción u oponerse como excepción. En
todos los casos debe sustanciarse.
ARTÍCULO 384. Conversión El acto nulo puede convertirse en otro diferente válido cuyos requisitos
esenciales satisfaga, si el fin práctico perseguido por las partes permite suponer que ellas lo habrían
querido si hubiesen previsto la nulidad
ARTÍCULO 385. Acto indirecto Un acto jurídico celebrado para obtener un resultado que es propio de los
efectos de otro acto, es válido si no se otorga para eludir una prohibición de la ley o para perjudicar a un
tercero.
Sección 2ª. Nulidad absoluta y relativa
ARTÍCULO 386. Criterio de distinción Son de nulidad absoluta los actos que contravienen el orden público,
la moral o las buenas costumbres. Son de nulidad relativa los actos a los cuales la ley impone esta sanción
sólo en protección del interés de ciertas personas.
ARTÍCULO 387. Nulidad absoluta. Consecuencias La nulidad absoluta puede declararse por el juez, aun sin
mediar petición de parte, si es manifiesta en el momento de dictar sentencia. Puede alegarse por el
Ministerio Público y por cualquier interesado, excepto por la parte que invoque la propia torpeza para
lograr un provecho. No puede sanearse por la confirmación del acto ni por la prescripción.
ARTÍCULO 388. Nulidad relativa. Consecuencias La nulidad relativa sólo puede declararse a instancia de las
personas en cuyo beneficio se establece. Excepcionalmente puede invocarla la otra parte, si es de buena fe
y ha experimentado un perjuicio importante. Puede sanearse por la confirmación del acto y por la
prescripción de la acción. La parte que obró con ausencia de capacidad de ejercicio para el acto, no puede
alegarla si obró con dolo.
Sección 3ª. Nulidad total y parcial
ARTÍCULO 389. Principio. Integración Nulidad total es la que se extiende a todo el acto. Nulidad parcial es la
que afecta a una o varias de sus disposiciones. La nulidad de una disposición no afecta a las otras
disposiciones válidas, si son separables. Si no son separables porque el acto no puede subsistir sin cumplir
su finalidad, se declara la nulidad total. En la nulidad parcial, en caso de ser necesario, el juez debe integrar
el acto de acuerdo a su naturaleza y los intereses que razonablemente puedan considerarse perseguidos
por las partes.
Sección 4ª. Efectos de la nulidad
ARTÍCULO 390. Restitución La nulidad pronunciada por los jueces vuelve las cosas al mismo estado en que
se hallaban antes del acto declarado nulo y obliga a las partes a restituirse mutuamente lo que han
recibido. Estas restituciones se rigen por disposiciones relativas a la buena o mala fe según sea el caso, de
acuerdo a lo dispuesto en las normas del Capítulo 3 del Título II del Libro Cuarto.
ARTÍCULO 391. Hechos simples Los actos jurídicos nulos, aunque no produzcan los efectos de los actos
válidos, dan lugar en su caso a las consecuencias de los hechos en general y a las reparaciones que
correspondan
Sección 5ª. Confirmación
ARTÍCULO 393. Requisitos Hay confirmación cuando la parte que puede articular la nulidad relativa
manifiesta expresa o tácitamente su voluntad de tener al acto por válido, después de haber desaparecido la
causa de nulidad. El acto de confirmación no requiere la conformidad de la otra parte.
ARTÍCULO 394. Forma Si la confirmación es expresa, el instrumento en que ella conste debe reunir las
formas exigidas para el acto que se sanea y contener la mención precisa de la causa de la nulidad, de su
desaparición y de la voluntad de confirmar el acto. La confirmación tácita resulta del cumplimiento total o
parcial del acto nulo realizado con conocimiento de la causa de nulidad o de otro acto del que se deriva la
voluntad inequívoca de sanear el vicio del acto.
ARTÍCULO 395. Efecto retroactivo La confirmación del acto entre vivos originalmente nulo tiene efecto
retroactivo a la fecha en que se celebró. La confirmación de disposiciones de última voluntad opera desde
la muerte del causante. La retroactividad de la confirmación no perjudica los derechos de terceros de
buena fe.