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Tema

Este documento describe la ampliación del Colegio Nuestra Señora de las Maravillas en Madrid, diseñada por el arquitecto Alejandro de la Sota en 1960-1962. La ampliación incluyó la construcción de un nuevo gimnasio para resolver el desnivel del terreno de 12 metros entre dos calles. De la Sota diseñó una estructura de cerchas metálicas de 20 metros que permitió crear un espacio iluminado y ventilado, además de ampliar el patio escolar sobre la cubierta. El cuidadoso diseño de De

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Este documento describe la ampliación del Colegio Nuestra Señora de las Maravillas en Madrid, diseñada por el arquitecto Alejandro de la Sota en 1960-1962. La ampliación incluyó la construcción de un nuevo gimnasio para resolver el desnivel del terreno de 12 metros entre dos calles. De la Sota diseñó una estructura de cerchas metálicas de 20 metros que permitió crear un espacio iluminado y ventilado, además de ampliar el patio escolar sobre la cubierta. El cuidadoso diseño de De

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UNIVERSIDAD CATÓLICA NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN

Hernandarias – Alto Paraná – Paraguay

FACULTAD DE CIENCIAS Y TECNOLOGÍAS

CARRERA DE ARQUITECTURA

TEMA:

La ampliación del colegio Nuestra Señora de las Maravillas (Madrid, Alejandro de la Sota, 1960-62)

CÁTEDRA:

HISTORIA DE LA ARQUITECTURA 4

INTEGRANTES:

 Dahiana Almada
 Fernanda Fornazari
 Saidy Recalde
 Keren Ledesma
 Karina Aranda
 Alejandro duarte
 Dhoran Knackfuss
IDENTIFICACION

El colegio Maravillas, de los hermanos de la Salle ocupa la parte alta de esta ladera ubicada en [Link]
edificio responde a una difícil topografía, un desnivel de 12 metros entre las calles Guadalquivir y
Joaquín Costa. Entrados los años 60 se presentó la necesidad de ampliar el colegio y el gimnasio,
encargando a Alejandro de la Sota la realización de la obra. El arquitecto prolongó la cubierta para
ampliar el patio del colegio y vació la ladera para crear el nuevo gimnasio del polideportivo a la vez que
dotaba al colegio con nuevas aulas, resolviendo el encargo a partir de un especial proyecto que reúne
estructura, lugar, función, luz y materialidad.

El cuidado y cariño que Alejandro de la Sota pone en los detalles constructivos y en la constante
modulación, que va de las ventanas al edificio como conjunto, convierten en el gimnasio un proyecto
que el mismo Mies Van der Rohe querría haber proyectado.

FUNCION Y CONCEPTO

Se trató de conseguir un ambiente cargado de humanidad, neutralizador de la frialdad gimnástica,


conseguir dicho ambiente fue la principal preocupación arquitectónica.

Tema dominante: gimnasio cubierto.

Construir un gimnasio con aulas y salas de conferencias que permitiese ampliar el patio de recreo de
niños era el objetivo principal del proyecto del Gimnasio Maravillas. Esto debía conseguirse teniendo en
cuenta factores como el desnivel del solar, la zona urbana o una orientación favorable que permitía
aprovechar al máximo la luz natural.

En el Gimnasio Maravillas la estructura da solución a todo ello. Esta no se añade al proyecto diseñado
para sustentarlo, si no que estructura y proyecto van de la mano, pues son las necesidades funcionales
las que obligan al arquitecto a estas soluciones estructurales y es la estructura la encargada de diseñar
los espacios.

Con estas situaciones, el edificio no podía ser de otra manera.


LINEA DE TIEMPO. TRAYECTORIA Y PRINCIPALES OBRAS DEL ARQUITECTO

ALEJANDRO SOTA

Alejandro de la Sota Martínez nace en Pontevedra, en


1913. Estudió dos años de Matemáticas en la Universidad
de Santiago de Compostela antes de titularse, en 1941, en
la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid. Durante 16
años (desde 1956 hasta 1972) trabajó de profesor en esta
misma escuela, dando clases de Elementos y Proyectos.
Impartió conferencias en las principales escuelas de
arquitectura, tanto en España como en el extranjero
(Harvard, Londres, Munich, etc.). También participó como
jurado en numerosos concursos nacionales e internacionales. El Gobierno Civil de Tarragona y el
Gimnasio Maravillas de Madrid son dos de sus edificios más representativos. En 1975 gana el Premio
Nacional de Arquitectura por el aulario de la Universidad de Sevilla. Falleció en Madrid, en 1996.

1962 1965
Gimnasio del Bloque de
Colegio viviendas en
Maravillas Salamanca

1957-1959 1963 1974

RESIDENCIA INFANTIL Naves del Centro Edificio de aulas


DE VERANO. Nacional de y seminarios de
Miraflores de la Sierra, Investigaciones la Universidad de
Madrid Metalúrgicas Sevilla

HISTORIA GIMNASIO DEL COLEGIO MARAVILLAS


Estudio b76 y Virai Arquitectos llevan desde 2017 trabajando en el proyecto de reforma del edificio
original del Colegio Ntra. Sra. de las Maravillas de la Calle Gualdalquivir, 9 de Madrid.

Los antecedentes históricos del Colegio Maravillas son fundamentales para entender la esencia de una
institución educativa en continua evolución.

La larga historia del Colegio Ntra. Sra. de las Maravillas, se remonta a septiembre de 1892, con su primer
curso de 12 alumnos en su ubicación junto a Cuatro Caminos, Bravo Murillo 106, donde actualmente se
ubica el Mercado Maravillas y donde originalmente existió una fábrica de papeles satinados “Las
Maravillas”, cuyo nombre adoptó el nuevo colegio.

Posteriormente se traslada al Paseo de la Castellana, 54, donde permanece diez años, hasta que
finalmente se traslada a su actual ubicación en la Colonia del Viso.

El primer edificio fue proyectado y dirigido por el Arquitecto diocesano, D. Francisco de Cubas y
González, Marqués de Cubas.

El 11 de mayo de 1931, con la llegada de la 2ª República, las revueltas populares anti eclesiásticas se
generalizan y numerosos edificios e instalaciones religiosas y educativas son incendiadas, entre ellas el
Colegio Maravillas.

En 1933 se refunda el Colegio en un pequeño chalet del Paseo de la Castellana, con los Hermanos
“disfrazados” de seglares y prácticamente en la clandestinidad, por estar prohibido que las órdenes
religiosas impartieran educación, salvo la propiamente religiosa.

Chalet del Paseo de la Castellana, donde se ubicó el colegio tras haber sido incendiado (1939).

A finales de 1941 hay noticias del futuro Edificio Colegial que se ubicará en terrenos del antiguo
hipódromo y cuyo proyecto es elaborado por los Arquitectos D. Pedro Muguruza Otaño y D. José del
Hoyo
En 1948 se termina la primera fase del colegio, correspondiente a la totalidad de la edificación de la calle
Guadalquivir, faltando la capilla y salón de actos.

El 15 de mayo de 1954 se termina la capilla.

En 19 de mayo de 1955 se inaugura el salón de actos, con lo que el proyecto de Muguruza queda
concluido.

Se trata de un edificio bien concebido, cuya estructura es similar a su antecesor de Cuatro Caminos,
donde el cuerpo central, con el acceso, Iglesia, salón de actos y despachos de dirección y profesorado,
da paso a ambas alas, este y oeste donde se ubican las aulas, amplias y con grandes ventanales que
garantizan luz y ventilación natural.

El 14 de enero de 1957, aprovechando el magnífico Salón de Actos, se crea el Cineforum, donde se


proyectan películas y donde posteriormente especialistas analizan el film proyectado.

En 1959, el Colegio cuenta ya con 1950 alumnos y para atender ambos cursos de párvulos se
acondiciona un aula en la azotea del ala oeste, empleando dicha azotea como patio de recreo.

En ese mismo año se abre la cafetería en la última planta del edificio que daba a la calle Joaquín Costa y
con acceso desde los patios. También se abre el servicio de atención médica, atendido por dos médicos
y un practicante.

En 1960 se inician las obras del gimnasio del colegio. El 25 de mayo de 1962 se inaugura, convirtiendo al
Colegio Maravillas en una de las mejores instituciones educativas de Europa.

El reto difícil que tenía que afrontar el arquitecto sería salvar el desnivel de cerca de 12 metros entre las
calles guadalquivir y Joaquín costa.

Para ello se planteó una estructura metálica de cerchas de 20 m bajo las que se encuentra la pista
principal y a través de las cuales tiene paso a la luz natural.
el encargo primero de realizar el gimnasio en el complicado soldar desnivelado y de planta trapezoidal
Alejo al colegio le fue hecho el arquitecto Alfredo Ramón laca cuyo proyecto recibió el visto bueno de la
propiedad y fue aprobado por el ayuntamiento en abril de 1959

Ramón ya desarrollaba la idea de aprovechar la cubierta del gimnasio para ampliar la razón del colegio
en la calle Guadalquivir agrandando el patio de juegos descubierto

la con construcción en inicio pero Por algún motivo la obra se paralizó y el colegio encarga un nuevo
proyecto Alejandro de la Sota

la Nueva propuesta mantenía el semisótano bajo la rasante de la calle Joaquín Costa y la idea del patio
de recreo sobre la cubierta del edificio deportivo en lo demás la diferencias frente al conjunto de ideas
convencionales de proyecto inicial hicieron que el nuevo proyecto de la Sota su pieza una ruptura radical
con la que el otro

La diferencia de cotas entre las dos calles a la quedaba el solar y com ligado a encajar el volumen de una
manera poco convencional condiciono todo el proyecto

Para empezar era necesario crear un espacio iluminado y ventilado también era preciso que la fachada
a la calle Joaquín Costa entonces paseo de ronda y calle principal con abundante tráfico tuviese la
condición de no permitir el paso de los ruidos que distraje es en la atención de los alumnos por lo que la
iluminación debería prevenir desde lo alto del edificio la altura permitida aprovechar el espacio en tres
alturas qué mezclas en los usos propiamente deportivos como cancha gimnasio y piscina con otro de
tipo académico como aulas

La respuesta dada por de la Sota al problema de Cómo cubrir el gimnasio sin soportes intermedios fue el
uso de cerchas en el interior de cuyos cantos se incluiría un aulario re traqueado que no tocaba la
fachada Y qué cerrado con cristalera dejaba pasar la luz al gimnasio y al mismo tiempo la recibía en su
interior la vendí lación se resolvió como entradas de aire en la parte baja a ras de suelo junto a la
fachada que una vez caliente sale al exterior por las aberturas ideas en la parte superior en una energías
en el patio del colegio por lo que la renovación de aire es constante
Esta ampliación conecta física y formalmente con el proyecto de de la Sota. Toman prestado de su
antecesor la forma de introducir la luz sobre un espacio a doble altura, “el Ágora”, al que vierten las
aulas, así como los materiales empleados en revestimientos y tabiquería.

A su vez, los materiales y la modulación de la fachada a Joaquín Costa nos permiten hacer una lectura
continua entre el proyecto del gimnasio y la ampliación de Gonzalo Polo y Fernando Meléndez.

Entrados los años 60 se presentó la necesidad de ampliar el colegio y el gimnasio, encargando a


Alejandro de la Sota la realización de la obra. El arquitecto prolongó la cubierta para ampliar el patio del
colegio y vació la ladera para crear el nuevo gimnasio del polideportivo a la vez que dotaba al colegio
con nuevas aulas, resolviendo el encargo a partir de un especial proyecto que reúne estructura, lugar,
función, luz y materialidad.

ESPACIOS

Accesos

El gimnasio cuenta con dos accesos, uno inferior, desde la calle y otro superior desde el patio.

El acceso al colegio estaba situado en la calle Guadalquivir, encontrándose el patio de juegos de niños a
cota 0 con respecto a ella. Se tomó la decisión de colocar el acceso del gimnasio por la otra calle, la de
Joaquín Costa, aprovechando los 12 metros de diferencia para albergar el programa del edificio y
quedando así su cubierta útil para la ampliación del patio de recreo.

Sótano

En el nivel sótano se ubicaron los vestuarios del gimnasio, una piscina y el campo de entrenamiento de
jockey sobre patines.
Planta baja

Cancha para la práctica de diferentes juegos y dependencias para los profesores de gimnasia.
ESQUEMA VENTILACION

La geometría del edificio responde así a la necesidad funcional, que no solo se resume en la manera de
distribuir el programa, sino también en aspectos como la luz y la ventilación.

Por un lado, el gimnasio debía estar insonorizado con respecto a la calle para no perder la concentración
de los niños. La luz se sitúa así en
la parte superior, mediante unos
grandes ventanales que iluminan
en todo momento la sala, pues
como hemos comentado la
orientación es idónea para ello.
Como sobre el gimnasio se
encuentran las aulas, estas se
retranquean permitiendo que la
luz entrase tanto al pabellón
como a su interior, mientras que
los miradores que sobresalen en
fachada iluminan las salas de
profesorado de la tercera planta.

Para la ventilación se utiliza un sistema de ranuras basado en el principio físico de renovación de aire: el
aire caliente, al pesar más, tiende a subir dejando que el aire frío ocupe su espacio. Así, este flujo de aire
constante se consigue con la colocación de ranuras a ras del gimnasio que permiten la entrada de aire
nuevo desde la calle, y superiores en el patio de juegos de la cubierta que lo dejan salir.
ESTRUCTURA

Los pórticos principales del gimnasio están constituidos por pilares de acero de 8 metros de altura y 6 de
crujía que sujetan las grandes cerchas de 20 metros de longitud. Estos soportes se conforman con
perfiles de acero en cajón, al igual que las grandes cerchas denominadas Bowstring, cuya característica
principal es que están formadas por un cordón ien forma arco.

Este tipo de cercha se combina con la cercha Tipo Howe, caracterizada por contener montantes
verticales y diagonales entre sus cordones superior e inferior. Alejandro De la Sota coloca estas cerchas
“del revés”, lo que permite ubicar entre sus crujías parte del programa y sujetar la cubierta transitable.

Sobre estas cerchas se coloca una subestructura formada por otro tipo de cerchas, las Tipo Warren,
cuyas diagonales forman un conjunto de triángulos equiláteros dando lugar a una estructura simétrica.
Esta característica las hace perfectas para absorber cargas variables37, razón por la cual se decidió
utilizarlas como soporte de la cubierta del gimnasio destinada al patio de juegos.
El resto de plantas también se construyen mediante un sistema de pilares, vigas y viguetas metálicas,
utilizando piezas IPE de acero laminado en taller.

Vigas cerchas bowstring

Vigas cerchas Warren

MATERIALES
Se trata de neutralizar la frialdad de este tipo de construcción mediante el uso de materiales calientes,
tanto en textura como en color.

En las canchas se colocó suelo elástico de madera, que otorga calidez al interior del recinto.

En la fachada se utilizan diferentes materiales como el ladrillo visto combinado con grandes ventanales y
lucernarios, cuyos marcos metálicos fueron pintados en color gris oscuro. En este juego de planos y
texturas desempeña también un importante papel la levedad de la malla metálica dispuesta entre
ligeros pies derechos de tubo, que, como límite del patio de juegos del colegio en que se convierte la
azotea, remata superiormente el alzado.

Los muros de contención obligatorios debido al desnivel del terreno se realizaron con hormigón
reforzado, al igual que la estructura del sótano.
Las gradas formadas por una estructura de hierro y madera con accesos independientes para cada nivel
Sótano de hormigón armado; sobre rasante cerchas, vigas y soportes metálicos más paneles Viroterm
que forman los forjados, colocados entre las viguetas también metálicas y dejados sin revestir.
Reja metálica de cubierta, protección del patio del colegio.

CONCLUSION

Función y entorno condicionaron desde el principio las decisiones a tomar para el diseño del gimnasio,
que terminó articulándose gracias a la elección de la estructura. Se optó por una estructura mixta de
hormigón en el sótano y metálica a partir de la cota 0.

La construcción de un gimnasio exigía un espacio diáfano de hasta 20 metros de ancho, por lo que era
necesario colocar una estructura que pudiese trabajar con semejantes luces. Alejandro De la Sota
decidió no continuar con la estructura de hormigón y pasarse a la metálica porque esta es mucho más
ligera y más fácil de construir.

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