PRESENTACIÓN DEL CASO
Refugio, tiene 52 años de edad, es casada y se dedica al hogar, estudió hasta sexto año de
primaria, vive en una colonia humilde, tiene siete hijos, todos sus hijos están casados a
excepción del hijo menor Luis de 26 años, quien vive con sus padres Refugio y Martin.
Los hijos casados sólo estudiaron hasta secundaria, algunos la completaron y otros no,
frecuentemente ellos tienen problemas económicos y acuden con Refugio y Martin para
que los apoyen, esto ha generado que Refugio tenga que gastar en ellos el poco
dinero que les queda disponible de la quincena pues el sueldo de su esposo es poco más
del salario mí[Link] hijo Luis se gasta con sus amigos el poco dinero que gana y Refugio
señala al respecto: “es bueno que mi hijo se distraiga porque de lo contrario se puede
deprimir”.Refugio tiene problema de sobrepeso, hace dos años le diagnosticaron
cáncer de mama y fue necesario realizarle una mastectomía radical derecha, no requirió
de quimioterapia ni de radioterapia, al preguntarle acerca del tema, ella menciona: “Gracias
a Dios que ya me curé porque de lo contrario sería una carga para mis hijas, bueno
para Rosa, quién es la única que me apoya (hija más chica), porque los demás tienen
problemas con sus hijos y sus esposos por el trabajo, porque son trabajos eventuales y
duran poco tiempo y se encuentran desocupados, además la comida tengo que hacerla
alcanzar para todos”.
Hace un año le diagnosticaron diabetes a Refugio y le indicaron tratamiento farmacológico,
un día estuvo hospitalizada por cuatro dias ya que le detectaron glucosa de 600 mg; ella
comenta al respecto: “el médico me dijo que de ahora en adelante me van a poner
insulina, me dieron tres frascos de insulina y no me dieron jeringas porque no tenían”.Fue
dada de alta con una receta donde le indican que debe ponerse la insulina por la mañana y
por la noche, no le explicaron cómo hacerlo. Refugio está muy triste y ha determinado que
no se pondrá la insulina porque no mira bien y los números de la jeringa están muy chicos;
también refiere “si me pongo la insulina me voy a morir más pronto, así le pasó a mi
hermana, tenía azúcar y le indicaron la insulina, quedó ciega, además siempre estuvo
muy mal hasta que murió, muy joven y todo por la insulina, si no le han dado eso de seguro
todavía estaría viva”. Por lo tanto, ella ha decido no ponerse la insulina, se tomará las
pastillas que le quedan,” sólo me tomaré las pastillas que me quedan y hasta ahí, pues no
me va a alcanzar para comprarlas; voy a hacer lo que me recomendó mi comadre Petra, es
una hierbita muy buena para aliviar la presión alta, azúcar, colesterol y hasta para curar el
cáncer”.