Hipoxia Tisular y PO2 en Tejidos
Hipoxia Tisular y PO2 en Tejidos
50
PO2 mm Hg
25
0
A B C
Figura 6-9. Esquema que muestra el descenso de PO entre capilares adyacentes abier-
2
hipoxia tisular puede deberse a: a) una Po2 baja en la sangre arterial causada, por
ejemplo, por una enfermedad pulmonar («hipoxia hipóxica»); b) una disminución
de la capacidad de la sangre para transportar O2, como en la anemia o la intoxica-
ción con monóxido de carbono («hipoxia anémica »), o c) una disminución del
flujo sanguíneo tisular, ya sea generalizado, como en el shock, o bien debido a
obstrucción local («hipoxia circulatoria»). Otra causa añadida es alguna sustancia
tóxica que interfiera con la capacidad de los tejidos para utilizar O 2 disponible
(«hipoxia histotóxica»). Un ejemplo es el cianuro, que impide el uso del O 2 por la
citocromo oxidasa. En este caso, la concentración de O2 de la sangre venosa es
alta, y el consumo de O2 de los tejidos es extremadamente bajo. La ingestión, por
ejemplo, de pesticidas para roedores o almendras amargas puede causar una
intoxicación por cianuro. El incendio de una fábrica en que se produce cianuro
mediante la quema de productos poliméricos también puede provocar una intoxi-
cación por cianuro. La tabla 6-1 resume algunas de las características de los dis-
tintos tipos de hipoxemia e hipoxia tisular.
Tabla 6-1. Características de diferentes tipos de hipoxemia o
hipoxia tisulara
P AO ¿Administración
PACO PaO PaCO CaO SaO P vO C vO
2 2 2 2 2 2 2 2 de O2 útil?
Pulmones
Hipoventilación ↓ ↑ ↓ ↑ ↓ ↓ ↓ ↓ Sí
Alteración O O ↓ O ↓ ↓ ↓ ↓ Sí
de la difusión
Cortocircuito O O ↓ O ↓ ↓ ↓ ↓ Síb
[Link]
VA/Q Varía ↑oO ↓ ↑oO ↓ ↓ ↓ ↓ Sí
Sangre
Anemia O O O O ↓ O ↓ ↓ Síb
Intoxicación O O O O ↓ Oc ↓ ↓ Síb
por CO
Tejidos
Intoxicación O O O O O O ↑ ↑ No
por cianuro
a
O, normal; ↑, aumentado; ↓, disminuido.
b
De algún valor (aunque limitado) a causa del aumento de oxígeno disuelto (v. fig. 5-4 para
cortocircuito).
c
Si se calcula la saturación de O2 para hemoglobina no unida a CO.
PREGUNTAS
Elija la mejor respuesta para cada pregunta.
9. La Po2 (en mm Hg) en las células del músculo esquelético durante el esfuerzo
está más cerca de:
A. 3
B. 10
C. 20
D. 30
E. 40
12. Un paciente con disnea está respirando aire a nivel del mar, y en una muestra
de sangre arterial se obtienen los siguientes valores: Po2 90 mm Hg, Pco2 32
mm Hg, pH 7,30. Suponiendo que el cociente de intercambio respirato-rio es
de 0,8, estos datos indican:
A. Alcalosis respiratoria primaria con compensación metabólica.
B. Diferencia alveoloarterial de Po2 normal.
C. Saturación arterial de O2 inferior al 70 %.
D. La muestra se tomó, por error, de una vena.
E. Acidosis metabólica parcialmente compensada.
13. Un varón de 46 años es hospitalizado tras ser rescatado de un incendio en
un almacén de muebles. Durante la evaluación inicial, estaba disneico y
mareado, pero ahora presenta una disminución del nivel de conciencia. Su
saturación de oxígeno arterial es del 99 % con oxígeno suplementario. La
radiografía de tórax muestra ausencia de opacidades focales, mientras que la
electrocardiografía sólo muestra una frecuencia cardíaca rápida. Las prue-
bas analíticas revelan una Po2 arterial de 200 mm Hg, una hemoglobina de
15 g/dl y un nivel elevado de ácido láctico. Se coloca un catéter en la arteria
pulmonar y se observa que la saturación de oxígeno en sangre venosa mixta
es del 85 %. ¿Cuál de los siguientes es más probable que explique la situación
clínica del paciente?
A. Carboxihemoglobina.
B. Intoxicación por cianuro.
C. Shock hipovolémico.
D. Metahemoglobina.
E. Edema pulmonar.
14. Una mujer de 41 años recibe ventilación mecánica tras una sobredosis de
drogas. Al quinto día del ingreso, presenta fiebre (39 ºC) y se observa que
tiene una infección de la sangre. La gasometría arterial realizada esa mañana
mostró una Po2 arterial de 72 mm Hg, que no había variado respecto a los
resultados de la gasometría del día anterior. ¿Cuál de los siguientes cambios
fisiológicos cabría esperar?
A. Disminución de la producción de dióxido de carbono.
B. Disminución de la fracción de cortocircuito.
C. Aumento de la concentración de oxígeno arterial.
D. Aumento de la saturación de oxígeno arterial.
E. Aumento de la P50 para la hemoglobina.
108
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 109
Inspiración
El músculo más importante de la inspiración es el diafragma, que consiste en una
lámina muscular delgada, en forma de cúpula, que se inserta en las costillas infe-
riores, y que está inervado por los nervios frénicos de los segmentos cervicales 3,
4 y 5. Cuando se contrae, se empuja el contenido abdominal hacia abajo y hacia
delante, y aumenta la dimensión vertical de la cavidad torácica. Además, los már-
genes costales de levantan y alejan, haciendo que aumente el diámetro transversal
del tórax (fig. 7-1).
En la respiración corriente normal, el nivel del diafragma se desplaza, aproxi-
madamente, 1 cm, pero en la inspiración y la espiración forzadas, puede produ-
cirse un desplazamiento total de hasta 10 cm. Cuando un lado del diafragma se
paraliza, asciende, en lugar de descender, con la inspiración, porque disminuye la
presión intratorácica. Es lo que se conoce como movimiento paradójico, y puede
demostrarse mediante radioscopia cuando el paciente inhala.
Los músculos intercostales externos conectan costillas adyacentes y se mueven
hacia abajo y hacia delante (fig. 7-2). Cuando se contraen, empujan las costillas
hacia arriba y hacia delante, haciendo que aumenten los diámetros lateral y ante-
roposterior del tórax. La dimensión lateral aumenta a causa del movimiento en
«asa de cubo» de las costillas. Los músculos intercostales están inervados por los
nervios intercostales, que proceden de la médula espinal al mismo nivel. La pará-
lisis de los músculos intercostales solos no afecta gravemente a la respiración en
reposo, porque el diafragma es muy eficaz.
Los músculos accesorios de la inspiración son los músculos escalenos, que elevan
las dos primeras costillas, y el esternocleidomastoideo, que eleva el esternón.
Existe escasa actividad, o ninguna, en estos músculos durante la respiración
en reposo, pero durante el esfuerzo pueden contraerse enérgicamente. Otros
Inspiración
Diafragma
Espiración
Músculos
abdominales
Activa
Pasiva
Músculos
intercostales
Externos
Columna Internos
vertebral
Costillas Cabeza
Eje de rotación
Figura 7-2. Cuando se contraen los músculos intercostales externos, las costillas se
empujan hacia arriba y hacia delante, y rotan sobre un eje que une la cabeza con el tubérculo
costal. Como resultado, aumentan los diámetros lateral y anteroposterior. Los intercostales
internos ejercen una acción opuesta.
músculos que pueden desempeñar un papel menor son los alares de la nariz, que
producen el movimiento de las aletas de la nariz, y pequeños músculos en la
cabeza y el cuello.
Espiración
Es pasiva durante la respiración en reposo. El pulmón y la pared torácica son elás-
ticos, y tienden a regresar a sus posiciones de equilibrio tras expandirse activamente
en el transcurso de la inspiración. Durante el esfuerzo y la hiperventilación volun-
taria, la espiración pasa a ser activa. Los músculos más importantes de la espiración
son los de la pared abdominal, entre ellos los rectos abdominales, los músculos obli-
cuos externos e internos y el transverso abdominal. Cuando estos músculos se con-
traen, aumenta la presión intraabdominal, y el diafragma sufre un empuje hacia
arriba. La contracción de estos músculos se fuerza durante la tos, el vómito y la
defecación.
Los músculos intercostales internos contribuyen a la espiración activa empujando
las costillas hacia abajo y hacia dentro (acción opuesta a la de los músculos inter-
costales externos), con lo que disminuye el volumen torácico. Además, ponen rígi-
dos los espacios intercostales para evitar que sobresalgan hacia fuera durante la
tensión. Estudios experimentales muestran que las acciones de los músculos respi-
ratorios, especialmente los intercostales, son más complicadas de lo que esta breve
explicación indica.
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 111
Curva presión-volumen
Supongamos que tomamos los pulmones extirpados de un animal, canulamos la
tráquea y lo colocamos en un frasco (fig. 7-3). Cuando la presión en el interior del
frasco disminuye por debajo de la presión atmosférica, el pulmón se expande, y
puede medirse su variación de volumen con un espirómetro. Se mantiene la pre-
sión a cada nivel, como indican los puntos, durante unos segundos, para permitir
al pulmón que vuelva a la situación de reposo. De este modo, puede representarse
la curva de presión-volumen del pulmón.
En la figura 7-3, la presión que se expande alrededor del pulmón está generada
por una bomba, pero en los seres humanos, se produce por un aumento del volu-
men de la caja torácica. El hecho de que el espacio intrapleural entre el pulmón y
la pared torácica es mucho menor que el espacio entre el pulmón y la botella de la
figura 7-3 no supone una diferencia esencial. El espacio intrapleural contiene sólo
unos mililitros de líquido.
La figura 7-3 muestra que las curvas que sigue el pulmón durante la insuflación
y el desinflado son diferentes. Este comportamiento se denomina histéresis.
Obsérvese que el volumen pulmonar para cualquier presión concreta durante el
desinflado es mayor que durante la insuflación. Obsérvese también que el pulmón sin
presión de expansión tiene algo de aire en su interior. De hecho, incluso si la
presión que rodea al pulmón aumenta por encima de la presión atmosférica, es
escaso el aire adicional que se pierde, porque se cierran pequeñas vías respirato-
rias, atrapando aire en los alvéolos (compárese con la fig. 7-9). Este cierre de vías
respiratorias se produce con mayores volúmenes pulmonares al aumentar la edad y
también en algunos tipos de neumopatías.
Volumen (l)
Volumen 1,0
Bomba
0,5
Presión
Pulmón
0 – 10 –20 – 30
Presión alrededor del pulmón (cm H2O)
Distensibilidad
La pendiente de la curva de presión-volumen, o el cambio de volumen por unidad
de presión, es lo que se conoce como distensibilidad. Por lo tanto, la ecua- ción es
V
Distensibilidad
P
En el intervalo normal (presión de expansión de unos –5 a –10 cm H2O), elpulmón
es muy distensible. La distensibilidad del pulmón humano es de unos 200 ml/cm
H2O. Sin embargo, con presiones de expansión elevadas, el pulmón es más rígido, y su
distensibilidad es menor, tal como muestra la pendiente más apla- nada de la curva.
Una disminución de la distensibilidad se produce por un aumento del tejido
fibroso pulmonar (fibrosis pulmonar); también disminuye por edema alveolar, que
impide la insuflación de algunos alvéolos, así como en caso de que el pulmón no
ventile durante un largo período, especialmente si su volumen es bajo. Esto puede
deberse, en parte, a atelectasia (colapso) de algunas unidades, pero también se
producen aumentos de la tensión superficial (v. más adelante). La distensibilidad
también disminuye algo si la presión venosa pulmonar aumenta y el pulmón se
congestiona con sangre.
Se produce un aumento de la distensibilidad en el enfisema pulmonar y en el
pulmón sano de más edad. En ambos casos, la causa probable será una alteración
del tejido elástico de los pulmones.
La distensibilidad de un pulmón depende de su tamaño. Claramente, el cambio
de volumen por unidad de cambio de presión será mayor en un pulmón humano
que, por ejemplo, en el pulmón de un ratón. Por este motivo, a veces, se mide la
distensibilidad por unidad de volumen del pulmón, o distensibilidad específica,
cuando se desea extraer conclusiones sobre las propiedades elásticas intrínsecas
del tejido pulmonar.
La presión que rodea a los pulmones es menor que la presión atmosférica en
la figura 7-3 (y en el tórax en vida) debido a la retracción elástica del pulmón.
¿Cuál es la causa del comportamiento elástico del pulmón, es decir, de su ten-
dencia a regresar a su volumen de reposo después de la distensión? Un factor es
el tejido elástico, que puede verse en los cortes histológicos. Pueden observarse
fibras de elastina y colágeno en las paredes alveolares y alrededor de vasos y
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 113
Tensión superficial
Otro factor importante en el comportamiento de la presión-volumen pulmonar es
la tensión superficial de la película de líquido que tapiza los alvéolos. La tensión
superficial es la fuerza (en dinas, por ejemplo) que actúa a través de una línea ima-
ginaria de 1 cm de longitud en la superficie del líquido (fig. 7-4A). Se origina
porque las fuerzas de atracción entre moléculas adyacentes del líquido son mucho
más intensas que las fuerzas entre el líquido y el aire, con lo que la superficie del
líquido se hace tan pequeña como le es posible. Este comportamiento puede verse
claramente en una burbuja de jabón al final de un tubo (fig. 7-4B). Las superficies
de la burbuja se contraen cuanto pueden, formando una esfera (la menor superfi-
cie para un determinado volumen) y generando una presión que puede preverse
por la ley de Laplace:
4T
P
r
donde P es la presión, T es la tensión superficial, y r el radio. Cuando sólo inter-
viene una superficie en un alvéolo esférico tapizado de líquido, el numerador tiene
el número 2 en lugar del 4.
El primer dato de que la tensión superficial podría contribuir al comporta-
miento de la presión-volumen del pulmón se obtuvo cuando se demostró que los
1 cm
P r
Burbuja de jabón P = 4T
A B C
Figura 7-4. A) La tensión superficial es la fuerza (p. ej., en dinas) que actúa a través de una
línea imaginaria de 1 cm de longitud en una superficie líquida. B) Las fuerzas superficiales en
una burbuja de jabón tienden a reducir el área de la superficie, y generan una presión en el
interior de la burbuja. C) Como la burbuja más pequeña genera una mayor presión, aumenta
la burbuja mayor.
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 114
pulmones insuflados con solución salina tienen una distensibilidad mucho mayor
(se distienden con mayor facilidad) que los pulmones llenos de aire (fig. 7-5).
Como la solución salina eliminaba las fuerzas de tensión superficial, pero proba-
blemente no afectaba a las fuerzas tisulares del pulmón, esta observación significó
que la tensión superficial contribuía en gran medida a la fuerza de retracción está-
tica del pulmón. Algún tiempo después, fisiólogos que estudiaban la espuma del
edema que procedía de pulmones de animales expuestos a gases nocivos observa-
ron que diminutas burbujas de aire de la espuma eran enormemente estables.
Reconocieron que esto indicaba que existía una tensión superficial muy baja, una
observación que condujo al importante descubrimiento del surfactante o agente
tensioactivo pulmonar.
Se sabe, actualmente, que algunas de las células que tapizan los alvéolos secre-
tan una sustancia que disminuye profundamente la tensión superficial del líquido
que tapiza los alvéolos. El agente tensioactivo es un fosfolípido, y la dipalmitoil
fosfatidilcolina (DPPC) es un constituyente importante. Las células del epitelio
Solución
salina
200
150 Insuflación
de aire Figura 7-5. Comparación
Volumen (ml)
de curvas de presión-vo-
lumen de pulmones llenos
100 de aire y llenos de solu-
ción salina (gato). Círculos
vacíos, insuflación; círculos
50 llenos, desinflado. Obsér-
vese que los pulmones lle-
nos con solución salina
tienen una mayor distensi-
0
0 10 20 bilidad y, también, una his-
téresis mucho menor que
Presión (cm H2O) los que están llenos de aire.
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 115
alveolar son de dos tipos. Las células de tipo I tienen forma de huevo frito, con
largas extensiones citoplásmicas que se extienden ligeramente sobre las paredes
alveolares (v. fig. 1-1). Las células de tipo II son más compactas (fig. 7-6), y la
microscopía electrónica muestra cuerpos lamelados en su interior, que se expulsan
a los alvéolos y se transforman en agente tensioactivo. Parte de éste puede elimi-
narse de pulmones de animales aclarándolos con solución salina.
El fosfolípido DPPC se sintetiza en los pulmones a partir de ácidos grasos que
se extraen de la sangre o que se sintetizan en los pulmones. La síntesis es rápida, y
el recambio de agente tensioactivo es veloz. Si desaparece el flujo sanguíneo hacia
una región pulmonar a consecuencia de un émbolo, por ejemplo, puede desapare- cer
el agente tensioactivo allí. Esta sustancia se forma relativamente tarde en la vida
fetal, y los recién nacidos sin cantidades adecuadas de agente tensioactivo
presentarán dificultad respiratoria y pueden fallecer sin apoyo ventilatorio.
Figura 7-6. Microfotografía electrónica de una célula de tipo II del epitelio alveolar
(× 10 000). Obsérvense los cuerpos lamelados (LB), el gran núcleo y las microvellosidades
(flechas). El recuadro superior derecho es una microfotografía electrónica que muestra la
superficie de una célula de tipo II con su característica distribución de microvellosidades
(× 3 400).
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 116
Transductor
de fuerza
Barrera Extracto
100
móvil pulmonar
0 25 50 75
Tensión superficial (dinas/cm)
A B
Figura 7-7. A) Equilibrio superficial. El área de la superficie se altera, y se mide la tensión
superficial a partir de la fuerza ejercida sobre una tira de platino colocada en la superficie.
A) Representaciones de la tensión superficial y el área obtenidas con un equilibrio de super-
ficie. Obsérvese que los lavados pulmonares muestran un cambio en la tensión superficial
con el área, y que la tensión mínima es muy pequeña. Los ejes se elijen para permitir una
comparación con la curva de presión-volumen del pulmón (figs. 7-3 y 7-5).
Los efectos de esta sustancia sobre la tensión superficial pueden estudiarse con
una balanza de superficie (fig. 7-7), que consiste en una bandeja con solución
salina en la que se coloca una pequeña cantidad de material de prueba. El área de
la superficie se expande y comprime, alternativamente, con una barrera móvil,
mientras se mide la tensión superficial a partir de la fuerza ejercida sobre una tira de
platino. La solución salina pura proporciona una tensión superficial de unas 70
dinas/cm (70 mN/m), independientemente del área de su superficie. Si se añade
detergente, se reduce la tensión superficial, pero esto es, de nuevo, indepen-
dientemente del área. Cuando se colocan los lavados pulmonares en la solución
salina, se obtiene la curva que se muestra en la figura 7-7B. Obsérvese que la
tensión superficial cambia enormemente con el área de la superficie, y que existe
histéresis (compárese la fig. 7-3). Obsérvese también que la tensión superficial
desciende a valores extremadamente bajos cuando el área es pequeña.
¿Cómo reduce tanto la tensión superficial el agente tensioactivo? Aparen-
temente, las moléculas de DPPC son hidrófobas en un extremo e hidrófilas en
el otro, y se alinean en la superficie. Cuando esto sucede, sus fuerzas de repul-
sión intermolecular se oponen a las fuerzas de atracción normales entre las
moléculas de la superficie del líquido que son responsables de la tensión super-
ficial. La disminución de la tensión superficial es mayor cuando se comprime
la película, porque las moléculas de DPPC se apiñan más y se repelen másentre
sí.
¿Cuáles son las ventajas fisiológicas del agente tensioactivo? En primer lugar,
una baja tensión superficial en los alvéolos aumenta la distensibilidad del pul-
món y disminuye el trabajo de expandirlo con cada respiración. Además, se pro-
mueve la estabilidad de los alvéolos. Los 500 millones de alvéolos parecen ser
inherentemente inestables, porque se forman con frecuencia áreas de atelectasia
(colapso) cuando existe alguna patología. Se trata de un tema complejo, pero
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 117
En la figura 2-7, se mostraba que las regiones más inferiores de los pulmones venti-
lan más que las zonas superiores, y éste es un buen momento para comentar la causa
de estas diferencias topográficas. Ya se ha mostrado que la presión intrapleural es
menos negativa en la base que en el vértice pulmonar (fig. 7-8), y la razón es el peso
del órgano. Todo lo que se sostiene necesita una mayor presión abajo que la que se
necesita arriba, para equilibrar las fuerzas del peso, que actúan hacia abajo, y los
pulmones, que se sostienen en parte por la caja torácica y el diafragma, no son una
excepción. Así pues, la presión en la base es mayor (menos negativa) que en el vértice.
La figura 7-8 muestra la forma en que el volumen de una parte del pulmón
(p. ej., un lóbulo) se expande cuando disminuye la presión que le rodea (compá-
rese con la fig. 7-3). La presión en el interior del pulmón es la misma que la pre-
sión atmosférica. Obsérvese que el pulmón es más fácil de inflar a volúmenes bajos
que a volúmenes elevados, cuando se vuelve más rígido. Como la presión de
expansión en la base pulmonar es pequeña, esta región tiene un volumen de reposo
pequeño. Sin embargo, como se sitúa en una parte empinada de la curva de pre-
sión-volumen, se expande bien con la inspiración. Por el contrario, el vértice del
pulmón tiene una gran presión de expansión, un gran volumen en reposo y cam-
bios pequeños de volumen en la inspiración1.
– 10 cm H2O
Presión
intrapleural
–2,5 cm H2O
100%
Volumen
1
La explicación es una simplificación excesiva porque el comportamiento presión-volumen de una parte
de una estructura como el pulmón puede no ser idéntica a la del órgano entero.
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 119
Presión
intrapleural (VR)
+3,5 cm H2O
100%
Volumen (%)
Al igual que es elástico el pulmón, también lo es la caja torácica. Esto puede ilus-
trarse introduciendo aire en el espacio intrapleural (neumotórax). La figura 7-10
muestra que la presión normal en el exterior del pulmón es subatmosférica, como
lo es en el recipiente de la figura 7-3. Cuando se introduce aire en el espacio intra-
pleural, elevando la presión a atmosférica, el pulmón se colapsa hacia dentro, y la
pared torácica se dirige hacia fuera. Esto muestra que, en situaciones de equili-
brio, la pared torácica es empujada hacia dentro mientras el pulmón lo es hacia
fuera, equilibrándose los empujes entre sí.
Estas interacciones pueden verse más claramente si representamos una curva de
presión-volumen para el pulmón y la pared torácica (fig. 7-11). Para ello, la per-
sona inspira o espira desde un espirómetro, y luego relaja los músculos respirato-
rios mientras se mide la presión en la vía respiratoria («presión de relajación»).
Incidentalmente, esto es difícil para alguien no entrenado. La figura 7-11 muestra
que, en la capacidad residual funcional (FRC), la presión de relajación del pulmón
y la pared torácica es atmosférica. En realidad, la FRC es el volumen de equilibrio
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 121
P=0 P = –5 P=0
P=0 P=0
P=0
Normal Neumotórax
Figura 7-10. La tendencia del pulmón a retraerse a su volumen desinflado se equilibra con
la tendencia de la caja torácica a expandirlo. Como resultado, la presión intrapleural es
subatmosférica. El neumotórax permite que el pulmón se colapse y que el tórax se expanda.
100 100
80
75
Capacidad pulmonar total (%)
60
Capacidad vital (%)
respiratorio
40 50
20
Volumen 25
0
Volumen
0
–20 –10 0 +10 +20 +30
Presión de la vía respiratoria (cm H2O)
Laminar Turbulento
C
P
De transición
B
Figura 7-12. Patrones de flujo de aire en tubos. A) El flujo es laminar. B) Transitorio con
formación de remolinos en las ramificaciones. C) Turbulento. La resistencia es (P1 – P2)/flujo.
Pr 4
V
8nl
donde P es la presión impulsora (ΔP en la fig. 7-12A), r es el radio, n es la viscosi-
dad, y l es la longitud. Puede o·bservarse que la presión impulsora es proporcional
a la velocidad de flujo, o P = KV. Como la resistencia al flujo R es la presión impul-
sora dividida por el flujo (compárese con la pág. 45), tenemos:
8nl
R
r4
Obsérvese la vital importancia del radio del tubo; si el radio se reduce a la mi-
tad, ¡la resistencia aumenta 16 veces! Sin embargo, si se duplica la longitud, la
resistencia sólo se multiplica por dos. Obsérvese también que la viscosidad del
aire, y no la densidad, afecta a la relación presión-flujo en situaciones de flujo
laminar.
Otra característica del flujo laminar cuando está totalmente desarrollado es que el
aire del centro del tubo se desplaza a una velocidad que duplica la velocidad
promedio. Así, hay una punta de aire que se desplaza rápidamente por el eje del
tubo (fig.7-12A). Esta velocidad cambiante a través del diámetro del tubo es lo que se
conoce como perfil de velocidad.
El flujo turbulento tiene propiedades diferentes. En este caso, la presión no es
proporcional ·a la velocidad de flujo, sino que lo es, aproximadamente, a su cua-
drado: P = KV2. Además, la viscosidad del aire se hace relativamente poco impor-
tante, aunque un aumento de la densidad del aire aumenta la caída de presión para
un determinado flujo. El flujo turbulento no presenta la elevada velocidad de flujo
axial que es característica del flujo laminar.
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 124
Que el flujo sea laminar o turbulento depende en gran medida del número de
Reynolds, Re, que viene dado por:
2rvd
Re
n
donde d es densidad, v es velocidad promedio, r es radio y n es viscosidad. Como
la densidad y la velocidad están en el numerador, y la viscosidad en el denomina-
dor, la expresión proporciona el cociente de fuerzas de inercia con respecto a
fuerzas viscosas. En tubos rectos y finos, es probable que exista turbulencia cuando
el número de Reynolds sea mayor de 2 000. La expresión muestra que es más pro-
bable que se produzca turbulencia cuando la velocidad de flujo es alta y el diáme-
tro del tubo es grande (para una velocidad determinada). Obsérvese también que
un gas de densidad baja, como el helio, tiende a producir menos turbulencia.
En un sistema complicado de tubos como el árbol bronquial con sus numerosas
ramificaciones, cambios de calibre y superficies irregulares de las paredes, la apli-
cación de los principios anteriores es difícil. En la práctica, para que se produzca
flujo laminar, son vitales las condiciones de entrada del tubo. Si se forman turbu-
lencias en un punto previo de la ramificación, la alteración se transporta hacia
delante una cierta distancia, antes de desaparecer. Así, en un sistema de rápida
ramificación como es el pulmón, es probable que sólo se produzca un flujo lami-
nar totalmente desarrollado (fig. 7-12A) en las vías respiratorias muy pequeñas,
donde los números de Reynolds son muy bajos (aproximadamente 1 en los bron-
quíolos terminales). En la mayor parte del árbol bronquial, el flujo es de transición
(B), mientras que la turbulencia real puede producirse en la tráquea, especial-
mente con el esfuerzo, cuando las velocidades de flujo son elevadas. En general, la
presión impulsora· está d·eterminada tanto por la velocidad de flujo como por su
cuadrado: P = K1V+ K2V2.
Inspiración Espiración
0
Volumen
0,1 (l)
0,2
0,3
0,4
P1 A
–5 Presión
intrapleural
–6 (cm H2O)
–7 B
P2 8 B' C
+0,5 Flujo
(l/s)
0
–0,5
+1 Presión
alveolar
(cm H2O)
0
–1
Figura 7-13. Presiones durante el ciclo respiratorio. Si no hay resistencia de la vía respi-
ratoria, la presión alveolar permanecería en cero, y la presión intrapleural seguiría la línea
discontinua ABC, que está determinada por la retracción elástica pulmonar. El descenso de
la presión alveolar es responsable de la parte sombreada de presión intrapleural (v. texto).
2
La presión intrapleural puede calcularse colocando una sonda con globo en el esófago.
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 126
3
Existe también una contribución debida a la resistencia tisular, que se considera más adelante, en este
capítulo.
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 127
0,08
0,06
0,04
Bronquios Bronquíolos
segmentarios terminales
0,02
0 5 10 15 20
Generación de vía respiratoria
Figura 7-14. Localización del punto principal de resistencia de la vía respiratoria. Ob-
sérvese que los bronquios de tamaño intermedio contribuyen a la mayoría de la resistencia,
y que relativamente poca corresponde a las vías respiratorias muy pequeñas.
4 4
RVR
Resistencia de vías respiratorias
2 Conductancia 2
Flujo
CPT VR
Volumen
Figura 7-16. Curvas flujo-volumen. A) Una inspiración máxima se siguió con una espira-
ción forzada. B) La inspiración fue inicialmente lenta, y luego forzada. C) El esfuerzo espi-
ratorio fue submáximo. En los tres, las partes descendentes de las curvas están casi
superpuestas. CPT, capacidad pulmonar total; VR, volumen residual.
4 Volumen medio
Figura 7-17. Curvas isovolu-
métricas de presión-volumen re-
2 presentadas para tres volúmenes
Volumen bajo
pulmonares. Cada una de ellas se
obtuvo de una serie de espi-
raciones e inspiraciones forzadas
–20 –15 –10 –5 5 10 15 20 25 (v. texto). Obsérvese que, para el
Presión intrapleural volumen más elevado, un au-
(cm H2O) mento de la presión intrapleural
2
(por aumento del esfuerzo espira-
torio) produce un mayor flujo es-
piratorio. Sin embargo, para los
4
volúmenes medio y bajo, el flujo
se vuelve independiente del es-
Flujo inspiratorio fuerzo después de superar una
(l/s) 6 determinada presión intrapleural.
de la vía respiratoria es de cero (no hay flujo) en todas partes, y como la pre- sión
intrapleural es de –5 cm H2O, hay una presión de 5 cm H2O (es decir, presión
transparietal) que mantiene abierta la vía respiratoria. Cuando empieza la inspi-
ración (B), tanto la presión intrapleural como la alveolar disminuyen 2 cm H2O(el
mismo volumen pulmonar que en A, y se desprecia la resistencia tisular), y se
inicia el flujo. Debido a la caída de presión a lo largo de la vía respiratoria, la pre-
sión en el interior es de –1 cm H2O, y existe una presión de 6 cm H2O que man-
+5 +6
–5 –7
O O –2 –1
Son varios los factores que exageran este mecanismo de limitación del flujo.
Uno de ellos es cualquier aumento de la resistencia de las vías respiratorias perifé-
ricas, porque eso aumenta la caída de presión a través de ellas y, por tanto, dismi-
nuye la presión intrabronquial durante la espiración (19 cm H 2O en D). Otro es un
volumen pulmonar pequeño, porque disminuye la presión impulsora (alveolar-
intrapleural). Esta presión impulsora también disminuye si lo hace la presión de
retracción, como en el enfisema. También en esta enfermedad, la tracción radial
sobre las vías respiratorias está disminuida, y se comprimen más rápidamente.
Realmente, mientras que este tipo de limitación de flujo se observa sólo durante la
espiración forzada en personas sanas, puede suceder durante las espiraciones de una
respiración normal en pacientes con una neumopatía grave.
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 132
FEV1
FEV1 FVC
Litros
FVC
FEV1
FVC
Figura 7-19. Medición del volumen espiratorio forzado (FEV 1) y la capacidad vital forza-
da (FVC).
Volumen
Inspiración Espiración
Tiempo
Se necesita trabajo para mover los pulmones y la pared torácica. En este contexto,
es más conveniente medir el trabajo como presión × volumen.
1,0 D C
Trabajo útil
Eficacia (%) = × 100
Energía total gastada (o coste de O2)
CONCEPTOS CLAVE
1. La inspiración es activa, pero la espiración durante el reposo es pasiva. El mús-
culo más importante de la respiración es el diafragma.
2. La curva de presión-volumen pulmonar no es lineal y muestra histéresis. La
presión de retracción pulmonar puede atribuirse a su tejido elástico y a la ten-
sión superficial de la capa que tapiza los alvéolos.
3. El agente tensioactivo (surfactante) pulmonar es un fosfolípido producido por las
células de tipo II del epitelio alveolar. Si el sistema del surfactante es inma-
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 136
duro, como sucede en algunos recién nacidos prematuros, los pulmones tienen
una escasa distensibilidad, y son inestables y edematosos.
4. La pared torácica es elástica, al igual que el pulmón, pero normalmente tiende
a expandirse. En la FRC, la retracción del pulmón hacia dentro y la retracción
hacia fuera de la pared torácica están en equilibrio.
5. En el flujo laminar, como el que existe en las pequeñas vías respiratorias, la
resistencia es inversamente proporcional a la cuarta potencia del radio.
6. La resistencia de la vía respiratoria pulmonar disminuye al aumentar el volu-
men pulmonar. Si se contrae el músculo liso de la vía respiratoria, como sucede
en el asma, la resistencia se reduce mediante tratamiento con agonistas adre-
nérgicos β2.
7. La compresión dinámica de las vías respiratorias durante una espiración for-
zada produce un flujo que no depende del esfuerzo. La presión impulsora es
entonces la presión alveolar menos la presión intrapleural. En los pacientes
con enfermedad pulmonar obstructiva, puede producirse compresión diná-
mica durante el esfuerzo leve, lo que causa una importante discapacidad.
CASO CLÍNICO
PREGUNTAS
Elija la mejor respuesta para cada pregunta.
5. Las regiones basales del pulmón humano en posición vertical están, normal-
mente, mejor ventiladas que las regiones superiores porque:
A. La resistencia de las vías respiratorias hacia las regiones superiores es mayor
que la de las regiones inferiores.
B. Existe menos agente tensioactivo en las regiones superiores.
C. El flujo de sangre hacia las regiones inferiores es mayor.
D. Las regiones inferiores tienen un pequeño volumen en reposo y un au-
mento de volumen relativamente grande.
E. La Pco2 de las regiones inferiores es relativamente alta.
10. Según la ley de Poiseuille, la disminución del radio de una vía respiratoria a
una tercera parte, ¿cuántas veces aumentaría la resistencia?
A. 1/3
B. 3
C. 9
D. 27
E. 81
13. ¿Cuál de los siguientes factores aumenta la resistencia de las vías respiratorias?
A. Aumento del volumen pulmonar por encima de la FRC.
B. Aumento de la estimulación simpática de la musculatura lisa de las vías
respiratorias.
C. Ascender a gran altitud.
D. Inhalación del humo de cigarrillos.
E. Respiración de una mezcla de O2 al 21 % y helio al 79 % (peso molecu-
lar de 4).
MECÁNICA DE LA RESPIRACIÓN 140
14. Una persona sana realiza un esfuerzo inspiratorio contra una vía respiratoria
cerrada. Se espera que ocurra lo siguiente:
A. Disminuye la tensión en el diafragma.
B. Se activan los músculos intercostales internos.
C. Aumenta la presión intrapleural (se vuelve menos negativa).
D. La presión alveolar desciende más que la presión intrapleural.
E. Desciende la presión en el interior de los capilares.
15. Una mujer de 30 años da a luz a una niña a las 29 semanas de gestación. Poco
después del nacimiento, el bebé presenta dificultad creciente para respirar
e hipoxemia, y necesita ventilación mecánica. El fisioterapeuta respiratorio
observa que la resistencia de las vías respiratorias es normal, pero que la dis-
tensibilidad es inferior a la prevista. ¿Cuál de los siguientes factores es proba-
ble que sea el causante de la insuficiencia respiratoria en este caso?
A. Disminución de la actividad de los macrófagos alveolares.
B. Disminución de la concentración de agente tensioactivo alveolar.
C. Aumento de la producción de moco en las vías respiratorias.
D. Aumento del edema de las paredes de las vías respiratorias.
E. Aumento de la contracción de la musculatura lisa de las vías respirato-
rias.
16. A un varón de 20 años se le pide que realice una espirometría como parte de
un proyecto de investigación. En el primer intento, exhala deliberadamente
con sólo el 50 % de su esfuerzo máximo. En el segundo intento, exhala con
el 100 % de su esfuerzo máximo. Si analizara los datos del segundo intento,
¿qué patrón de cambios cabría esperar ver en el flujo espiratorio máximo
y el flujo en la última parte de la espiración en comparación con el primer
intento?
CONTROL DE
LA VENTILACIÓN
CÓMO SE REGULA
EL INTERCAMBIO DE GASES
• Controlador central
Tronco encefálico
Corteza cerebral
Y a hemos visto cómo la principal función
de los pulmones es intercambiar O2 y CO2 entre
Otras partes del encéfalo la sangre y el aire, y mantener así los niveles
• Efectores normales de PO2 y PCO2 en la sangre arterial.
En este capítulo, veremos que, a pesar de las
• Sensores
demandas muy diferentes de captación de O2 y
Quimiorreceptores centrales
Quimiorreceptores expulsión de CO2 por parte del organismo, la PO2
periféricos y la PCO2 arteriales suelen mantenerse dentro
Receptores pulmonares de unos límites estrechos. Esta importante
Otros receptores regulación del intercambio de gases es posible
gracias a que el nivel de ventilación está
• Respuestas integradas
controlado cuidadosamente. En primer lugar,
Respuesta al dióxido
de carbono comentaremos el controlador central y, a
Respuesta al oxígeno continuación, los diversos quimiorreceptores
Respuesta al pH y otros receptores que le proporcionan
Respuesta al esfuerzo información. Se describen, finalmente, las
respuestas integradas al dióxido de carbono,
• Patrones respiratorios
la hipoxia y el pH.
anómalos
142
CONTROL DE LA VENTILACIÓN 143
Controlador central
Bulbo raquídeo,
Estímulo protuberancia, otras partes Estímulo
del encéfalo eferente
Sensores Efectores
Los tres elementos básicos del sistema de control respiratorio (fig. 8-1) son:
1. Sensores, que recogen información y la conducen al
2. Controlador central en el encéfalo, que coordina la información y, a su vez,
envía impulsos a los
3. Efectores (músculos respiratorios), que producen la ventilación.
Veremos que el aumento de actividad de los efectores suele disminuir, finalmente,
el impulso sensitivo al encéfalo, por ejemplo, disminuyendo la Pco2 arterial. Es
una muestra de retroalimentación negativa.
Tronco encefálico
La naturaleza periódica de la inspiración y la espiración está controlada por el
generador del patrón central que comprende grupos de neuronas localizadas en la
protuberancia y el bulbo raquídeo. En la actualidad, se reconocen tres grupos
principales de neuronas.
1. Centro respiratorio bulbar, en la formación reticular del bulbo raquídeo, por
debajo del suelo del cuarto ventrículo. Existe un grupo de células en la
región ventrolateral, que se denominan complejo pre-Botzinger, que parece
ser esencial en la generación del ritmo respiratorio. Además, un grupo de
células de la región dorsal del bulbo raquídeo (grupo respiratorio dorsal) se
CONTROL DE LA VENTILACIÓN 144
Corteza cerebral
La respiración está bajo control voluntario en gran medida, y la corteza cerebral
puede ignorar la función del tronco encefálico dentro de unos límites. No es difí-
cil reducir a la mitad la Pco2 arterial mediante hiperventilación, aunque la consi-
guiente alcalosis puede causar tetania, con contracción de los músculos de las
manos y los pies (espasmo carpopedio). La reducción a la mitad de la Pco2 aumenta
el pH arterial en, aproximadamente, 0,2 unidades (v. fig. 6-8).
La hipoventilación voluntaria es más difícil. La duración de la contención de la
respiración está limitada por varios factores, entre ellos la Pco2 y la Po2 arteriales. Un
período preliminar de hiperventilación aumenta el tiempo de contención de la
respiración, especialmente si se respira oxígeno. Sin embargo, intervienen otros
factores, además de los químicos, y se demuestra por la observación que si, en el
punto de interrupción de la contención respiratoria, se inhala una mezcla de gases
que eleva la Pco2 arterial y disminuye la Po2, es posible un período adicional de
contención respiratoria.
Quimiorreceptores centrales
Un quimiorreceptor es un receptor que responde a un cambio en la compo-
sición química de la sangre u otro líquido que le rodee. Los receptores más
importantes que intervienen en el control minuto a minuto de la ventilación son
los situados cerca de la superficie ventral del bulbo raquídeo, en la vecindad de la
salida de los pares craneales IX y X. En los animales, la aplicación local de H+ o
CO2 disuelto en esta zona estimula la respiración en unos segundos. En un tiempo,
se pensó que el propio centro respiratorio bulbar era el lugar de acción del CO2,
pero actualmente se acepta que los quimiorreceptores están separados anatómica-
mente. Algunos datos indican que se encuentran unos 200 mm a 400 µm por
debajo de la superficie ventral del bulbo raquídeo (fig. 8-2).
Los quimiorreceptores centrales están rodeados por líquido extracelular encefá-
lico (LEE), y responden a cambios de la concentración de H+. Un aumento de
la concentración de H+ estimula la ventilación, mientras que una disminución la
inhibe. La composición del líquido extracelular alrededor de los receptores está
regida por el líquido cefalorraquídeo (LCR), el flujo sanguíneo local y el metabo-
lismo local.
De todos ellos, el LCR es, aparentemente, el más importante. Está separado de
la sangre+ por la –barrera hematoencefálica, que es relativamente impermeable a los
iones H y HCO , aunque el CO molecular difunde a través de ella con facilidad.
3 2
Cuando aumenta la Pco2 sanguínea, el CO2 difunde al LCR desde los vasos sanguí-
neos cerebrales, liberando iones H+, que estimulan los quimiorreceptores. Así, el
nivel de CO2 en la sangre regula la ventilación, principalmente, por su efecto sobre
el pH del LCR. La hiperventilación resultante disminuye la Pco2 en la sangre y, por
Encéfalo
Vaso
sanguíneo
H+ 3 2
Barrera
LEE
Quimiorreceptor
LCR
pH
Cráneo
Figura 8-2. Entorno de los quimiorreceptores centrales. Están bañados por el líquido
extracelular encefálico (LEE), a través del cual difunde fácilmente el CO 2 desde los vasos
sanguíneos al líquido cefalorraquídeo (LCR). El CO 2 disminuye el pH del LCR, con lo que
estimula el quimiorreceptor. Los iones H+ y HCO–3no pueden atravesar fácilmente la barrera
hematoencefálica.
CONTROL DE LA VENTILACIÓN 147
Quimiorreceptores periféricos
Los quimiorreceptores periféricos se localizan en los cuerpos carotídeos, en la
bifurcación de las arterias carótidas primitivas, y en los cuerpos aórticos, por
encima y por debajo del arco o cayado aórtico. Los cuerpos carotídeos son los
más importantes en el ser humano. Contienen células glómicas de dos tipos. Las
células de tipo I muestran una intensa tinción fluorescente, debido a su gran
contenido de dopamina, y están en estrecha aposición a las terminaciones del
nervio del seno carotídeo aferente (fig. 8-3). El cuerpo carotídeo también con-
tiene células de tipo II y abundantes capilares. El mecanismo preciso de los
cuerpos carotídeos sigue en duda, aunque muchos fisiólogos creen que las célu-
las glómicas son los lugares de quimiorrecepción, y que la regulación de la libe-
ración de neurotransmisores de las células glómicas mediante estímulos
fisiológicos y químicos afecta al ritmo de descarga de las fibras aferentes del
cuerpo carotídeo (fig. 8-3A).
Los quimiorreceptores periféricos responden a disminuciones de la Po2 y el
pH arteriales, y a aumentos de la Pco2 arterial. Son característicos entre los teji-
CONTROL DE LA VENTILACIÓN 148
SNC
75
II I
25
Cap 0
P O2 PCO2 50 100 500
pH
PO2 arterial (mm Hg)
A B
Figura 8-3. A) Esquema de un cuerpo carotídeo que contiene células de tipo I y de tipo II
con muchos capilares (Cap). Los impulsos se desplazan hacia el sistema nervioso central
(SNC) por el nervio del seno carotídeo. B) Muestra la respuesta no lineal a la P O arterial. 2
Obsérvese que la respuesta máxima se produce por debajo de una PO2 de 50 mm Hg.
En los seres humanos, los cuerpos carotídeos, aunque no los aórticos, respon-
den al descenso del pH arterial. Esto sucede independientemente de si la causa es
respiratoria o metabólica. Se produce la interacción de los diversos estímulos. Así, los
aumentos de la actividad de los quimiorreceptores en respuesta a descensos de la
Po2 arterial se potencian por aumentos de la Pco2 y, en los cuerpos carotídeos,por
descensos del pH.
Receptores pulmonares
1. Receptores de estiramiento pulmonar
También conocidos como receptores de estiramiento pulmonar de adaptación
lenta, se cree que se encuentran en la musculatura lisa de las vías respiratorias.
Estos receptores emiten impulsos como respuesta a la distensión pulmonar, y su
actividad se mantiene con la insuflación pulmonar; es decir, muestran una escasa
adaptación. Los impulsos discurren por el nervio vago a través de grandes fibras
mielínicas.
El principal efecto reflejo de estos receptores es una lentificación de la fre-
cuencia respiratoria, debido a un aumento del tiempo espiratorio. Es lo que se
conoce como reflejo de insuflación de Hering-Breuer. Puede demostrarse bien en
una preparación de conejo en la que el diafragma contiene un trozo de mús- culo
del que pueden obtenerse registros sin interferir con los demás músculos
respiratorios. Los experimentos clásicos mostraban que la insuflación de los pul-
mones tendía a inhibir la actividad adicional de los músculos inspiratorios.
También se observa la respuesta opuesta; es decir, el desinflado de los pulmones
tiende a iniciar la actividad inspiratoria (reflejo de desinflado). Así pues, estos
reflejos pueden proporcionar un mecanismo autorregulador de retroalimenta-
ción negativa.
Se llegó a pensar que los reflejos de Hering-Breuer desempeñaban un papel
importante en la ventilación determinando la frecuencia y la profundidad respira-
torias. Esto podría hacerse utilizando la información de estos receptores de esti-
ramiento para regular el mecanismo de «desactivación» del bulbo raquídeo. Por
ejemplo, la vagotomía bilateral, que elimina el impulso que llega a estos recepto-
res, causa una respiración lenta y profunda en la mayoría de los animales. Sin
embargo, estudios más recientes indican que los reflejos están fundamentalmente
inactivos en los seres humanos adultos, salvo que se supere 1 litro el volumen
corriente, como sucede en el esfuerzo. El bloqueo bilateral transitorio de los ner-
vios vagos por anestesia local en seres humanos despiertos no cambia ni la fre-
cuencia ni el volumen respiratorios. Algunos datos apuntan que estos reflejos
pueden ser más importantes en los recién nacidos.
CONTROL DE LA VENTILACIÓN 150
3. Receptores J
Estos receptores son las terminaciones de fibras C amielínicas y, a veces, se cono- cen
por ese nombre. Se usa el término «yuxtacapilar», o J, porque se cree que estos
receptores se encuentran en las paredes alveolares, junto a los capilares. La prueba
de su localización es que responden con gran rapidez a sustancias químicas
inyectadas en la circulación pulmonar. Los impulsos ascienden por el nervio vago
en fibras amielínicas de conducción lenta, y pueden producir una respiración
rápida y superficial, si bien la estimulación intensa causa apnea. Hay datos que
indican que la congestión de los capilares pulmonares y los aumentos del volumen
del líquido intersticial de la pared alveolar activan estos receptores. Pueden des-
empeñar un papel en la respiración rápida y superficial, y la disnea (sensación de
dificultad respiratoria) asociadas a la insuficiencia cardíaca izquierda y la neumo-
patía intersticial.
4. Fibras C bronquiales
Están irrigadas por la circulación bronquial en lugar de por la circulación pulmo-
nar, como sucede con los receptores J descritos anteriormente. Éstas responden
rápidamente a las sustancias químicas inyectadas en la circulación bronquial. Las
respuestas reflejas a la estimulación son una respiración rápida y superficial, bron-
coconstricción y secreción de moco.
Otros receptores
1. Receptores nasales y de las vías respiratorias superiores
La nariz, la nasofaringe, la laringe y la tráquea contienen receptores que respon-
den a la estimulación mecánica y química. Son una extensión de los receptores de
sustancias irritantes definidas anteriormente. Se han descrito varias respuestas
reflejas, entre ellas el estornudo, la tos y la broncoconstricción. Puede producirse
espasmo laríngeo si la laringe sufre una irritación mecánica, por ejemplo, durante
la inserción de un tubo endotraqueal con anestesia local insuficiente.
3. Sistema gamma
Muchos músculos, entre ellos los músculos intercostales y el diafragma, contie-
nen husos musculares que perciben el alargamiento muscular. Esta información
se utiliza para controlar, de forma refleja, la potencia de la contracción. Estos
receptores pueden intervenir en la sensación de disnea que se produce cuando se
necesitan esfuerzos respiratorios inusualmente intensos para mover los pulmones
y la pared torácica, como cuando existe, por ejemplo, una obstrucción de las vías
respiratorias.
4. Barorreceptores arteriales
Un aumento de la tensión arterial puede causar hipoventilación refleja o apnea a
través de la estimulación de los barorreceptores del seno aórtico y carotídeo. Por
el contrario, una disminución de la tensión arterial puede causar hiperventilación.
5. Dolor y temperatura
La estimulación de muchos nervios aferentes puede causar cambios en la ventila-
ción. El dolor causa, con frecuencia, un período de apnea seguido de hiperventi-
lación. El aumento de temperatura de la piel puede producir hiperventilación.
Tras estudiar las diversas unidades que constituyen el sistema de control respira-
torio (fig. 8-1), es útil considerar las respuestas globales del sistema a los cambios del
CO2, el O2 y el pH arteriales, y al esfuerzo.
37
50
PO2 alveolar
110°
Ventilación (l/min BTPS)
40 47
o 169
30
Una disminución de la Pco2 arterial es muy eficaz para reducir el estímulo para
la ventilación. Por ejemplo, si el lector hiperventila voluntariamente durante unos
segundos, sentirá que no necesita respirar durante un corto período. Un paciente
anestesiado dejará de respirar, con frecuencia, durante un minuto, aproximada-
mente, si primero el anestesista lo hiperventila. En las carreras cortas, algunos
nadadores hiperventilan en el taco de salida para reducir la necesidad de respirar
durante la carrera.
La respuesta ventilatoria al CO2 disminuye con el sueño, el aumento de la edad,
y por factores genéticos, raciales y de personalidad. Los buceadores y deportistas
entrenados tienden a presentar una baja sensibilidad al CO 2. Varios fármacos depri-
men el centro respiratorio, entre ellos la morfina y los barbitúricos. Los pacientes
que han ingerido una sobredosis de uno de estos fármacos suelen presentan una
notable hipoventilación. La respuesta ventilatoria al CO 2 también disminuye si
aumenta el trabajo respiratorio, lo que puede demostrarse al hacer respirar a perso-
nas sanas a través de un tubo estrecho. No disminuye el impulso neurológico del
centro respiratorio, pero no es tan eficaz en la producción de ventilación. La res-
puesta ventilatoria anormalmente escasa a la CO2 y la retención de CO2 en algunos
pacientes con neumopatía puede explicarse, en parte, por el mismo mecanismo. En
estos pacientes, la disminución de la resistencia de las vías respiratorias con bronco-
dilatadores aumenta, con frecuencia, la respuesta ventilatoria. También hay signos
de que la sensibilidad del centro respiratorio está disminuida en estos pacientes.
Como ya hemos observado, el principal estímulo para aumentar la ventilación
cuando se eleva la Pco2 procede de los quimiorreceptores centrales, que respon-
den al aumento de la concentración de hidrogeniones del líquido extracelular
encefálico junto a los receptores. Un estímulo adicional procede de los quimiorre-
ceptores periféricos, producido tanto por el aumento de la Pco2 arterial como por
el descenso del pH.
Respuesta al oxígeno
El modo en que una disminución de la Po2 de la sangre arterial estimula la venti-
lación puede estudiarse haciendo que una persona respire mezclas de gases hipóxi-
cas. La Po2 y la Pco2 al final de la espiración se usan como medida de los valores
arteriales. La figura 8-5 muestra que cuando la Pco2 alveolar se mantiene a unos
36 mm Hg (alterando la mezcla inspirada), la Po2 puede disminuir hasta un valor
próximo a 50 mm Hg antes de que se produzca algún aumento apreciable de la
ventilación. La elevación de la Pco2 aumenta la ventilación con cualquier valor de Po2
(compárese la fig. 8-4). Obsérvese que cuando aumenta la Pco2, una disminu-ción
de la Po2 por debajo de 100 mm Hg estimula algo la ventilación, a diferencia de la
situación en la que la Po2 es normal. Así, los efectos combinados de ambos
estímulos superan la suma de cada estímulo por separado; es lo que se denomina
interacción entre estímulos de CO2 elevado y O2 bajo. Se producen respuestas
muy diferentes entre las distintas personas.
Dado que la Po2 puede disminuirse tanto, normalmente, sin provocar una res-
puesta ventilatoria, el papel que desempeña este estímulo hipóxico en el control
diario de la ventilación es pequeño. Sin embargo, si se asciende a gran altitud, se
produce un gran aumento de la ventilación en respuesta a la hipoxia (v. cap. 9).
CONTROL DE LA VENTILACIÓN 154
60
50
Ventilación (l/min BTPS)
40 PCO2
alveolar
30 48,7
20
43,7
Figura 8-5. Curvas de respuesta a la
10 hipoxia. Obsérvese que cuando la PCO es
2
Respuesta al pH
Una disminución del pH de la sangre arterial estimula la ventilación. En la prác-
tica, con frecuencia es difícil separar la respuesta ventilatoria producida por un
descenso del pH de la causada por una elevación acompañante de la Pco2. Sin
embargo, en animales de laboratorio en los que es posible disminuir el pH con
una Pco2 constante, puede demostrarse de forma convincente el estímulo para la
ventilación. Los pacientes con una acidosis metabólica parcialmente compensada
(como una diabetes mellitus no controlada) que tienen un pH bajo y una Pco2 baja (v.
fig. 6-8) muestran un aumento de la ventilación. Realmente, a esta se debe la
disminución de la Pco2.
Como ya hemos comentado, el principal lugar de acción de un pH arterial dis-
minuido son los quimiorreceptores periféricos. También es posible que los quimio-
rreceptores centrales o el propio centro respiratorio puedan verse afectados por un
cambio del pH sanguíneo, si es lo suficientemente importante. En este caso, la
barrera hematoencefálica se vuelve parcialmente permeable a los hidrogeniones.
Respuesta al esfuerzo
Con el esfuerzo, la ventilación aumenta rápidamente, y durante el esfuerzo agota-
dor puede alcanzar niveles muy elevados. Los jóvenes en forma que alcanzan un
consumo de oxígeno máximo de 4 l/min pueden presentar una ventilación total de
150 l/min, es decir, más de 15 veces su nivel de reposo. Este aumento de la venti-
lación se empareja estrechamente con el aumento de la captación de O 2 y la expul-
sión de CO2. Hay que señalar que se sabe poco acerca de la causa del aumento de
la ventilación durante el esfuerzo.
La Pco2 arterial no aumenta durante el esfuerzo; en realidad, durante el
esfuerzo intenso, es típico que descienda ligeramente. La Po2 arterial suele aumen-
tar ligeramente, aunque puede descender con niveles de esfuerzo intensos. El pH
arterial permanece casi constante durante el esfuerzo moderado, aunque durante
el esfuerzo intenso desciende, a causa de la liberación de ácido láctico por glucó-
lisis anaerobia. Está claro, sin embargo, que ninguno de los mecanismos que
hemos comentado hasta el momento pueden ser la causa del gran aumento de la
ventilación que se observa durante el esfuerzo leve a moderado.
Se han propuesto otros estímulos. El movimiento pasivo de las extremidades
estimula la ventilación tanto en los animales anestesiados como en los seres huma-
nos despiertos. Se trata de un reflejo con receptores probablemente localizados en
las articulaciones o los músculos, y puede ser responsable del brusco aumento de la
ventilación que se observa durante los primeros segundos del esfuerzo. Una hi-
pótesis sugiere que oscilaciones de la Po2 y la PCo2 arteriales pueden estimular los
quimiorreceptores periféricos, incluso aunque el nivel medio permanezca sin alte-
raciones. Estas fluctuaciones se deben a la naturaleza periódica de la ventilación, y
aumentan cuando lo hace el volumen corriente, como sucede con el esfuerzo. Otra
teoría sugiere que los quimiorreceptores centrales aumentan la ventilación para
mantener la PCo2 arterial constante por algún tipo de servomecanismo, igual que el
termostato puede controlar una caldera con pocos cambios en la temperatura. La
objeción de que la Pco2 arterial a menudo desciende con el esfuerzo se contesta con
la afirmación de que el nivel preferido de Pco2 se retoma (reset) de algún modo. Los
CONTROL DE LA VENTILACIÓN 156
que proponen esta teoría creen que la respuesta ventilatoria a la inhalación de CO2
puede no ser una indicación fiable de lo que sucede con el esfuerzo.
Otra de las hipótesis afirma que la ventilación está relacionada, de algún modo,
con la carga de CO2 adicional que llega a los pulmones en la sangre venosa mixta
durante el esfuerzo. En experimentos con animales, se ha demostrado que un au-
mento de esta carga, producida por infusión de CO2 en la sangre venosa o por un
aumento del retorno venoso, se relacionaba con la ventilación. Sin embargo, el pro-
blema que plantea esta hipótesis es que no se ha encontrado un receptor adecuado.
Entre otros factores que se han propuesto, se encuentran el aumento de la tem-
peratura corporal durante el esfuerzo, que estimula la ventilación, y los impulsos
desde la corteza motora. Sin embargo, ninguna de las teorías propuestas hasta la
fecha es totalmente satisfactoria.
Las personas con una hipoxia grave muestran a menudo un patrón de respiración
periódica conocido como respiración de Cheyne-Stokes. Se caracteriza por períodos de
apnea de 10 s a 20 s, separados por períodos aproximadamente iguales de hiper-
ventilación, en que el volumen corriente aumenta y disminuye gradualmente. Es
un patrón que se observa con frecuencia a grandes altitudes, especialmente por la
noche, durante el sueño. También se observa en algunos pacientes con cardiopatía
grave o lesión encefálica.
Puede reproducirse el patrón en animales de experimentación aumentando la
distancia a través de la cual la sangre se desplaza en su camino hacia el cerebro
desde los pulmones. En estas circunstancias, existe un gran retraso antes de que
los quimiorreceptores centrales perciban la alteración de la Pco2 causada por un
cambio en la ventilación. Debido a ello, el centro respiratorio busca la situación
de equilibrio, llegando siempre más allá. Sin embargo, no todos los casos de res-
piración de Cheyne-Stokes pueden explicarse basándose en esto. En algunas
enfermedades, pueden observarse otros patrones respiratorios anómalos.
CONCEPTOS CLAVE
1. Los centros respiratorios responsables del patrón rítmico de la respiración se
localizan en la protuberancia y el bulbo raquídeo del tronco encefálico. La
corteza cerebral puede no hacer caso, en cierta medida, de los impulsos de
estos centros.
2. Los quimiorreceptores centrales se localizan junto a la superficie ventral del
bulbo raquídeo, y responden a cambios en el pH del LCR que, a su vez, se
deben a la difusión de CO2 desde capilares cerebrales. Las alteraciones de la
concentración de bicarbonato del LCR regulan el pH y, por lo tanto, la res-
puesta de los quimiorreceptores.
3. Los quimiorreceptores periféricos, principalmente en los cuerpos carotídeos,
responden a una disminución de Po2 y a un aumento de la Pco2 y la concen-
CONTROL DE LA VENTILACIÓN 157
CASO CLÍNICO
PREGUNTAS
Elija la mejor respuesta para cada pregunta.
Policitemia
L os pulmones sanos tienen grandes reservas
en reposo, lo que les permite satisfacer el
aumento de las demandas del intercambio de
gases durante el esfuerzo. Además, los pulmones
actúan como nuestro principal vínculo fisiológico
con el entorno en el que vivimos; su superficie es
aproximadamente 30 veces mayor que la de la
piel. El impulso humano por ascender cada vez
más y sumergirse más profundamente somete
al aparato respiratorio a un gran estrés, ¡aunque
estas situaciones son leves agresiones, en
comparación con el momento del nacimiento!
hiperbárico
161
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 162
4 150
UA
Lactato en sangre (mM)
10
100
VO2 (l /min)
2 La
VE 5
50
Q
0 0 0
0 100 200 300 0 2 4
A Índice de trabajo (vatios) B VO2 (l / min)
·
Figura 9-1. A) El consumo de O ( O ) aumenta de forma casi lineal con el índice de trabajo
2 V 2
·
hasta alcanzar el VO2 máx. B) La ventilación aumenta, en un principio, de forma lineal con el
consumo de O2, pero aumenta más rápidamente cuando se forman cantidades importantes de
lactato. Si existe un punto de inflexión claro, se denomina, a veces, umbral anaerobio o umbral
de ventilación (UA). El gasto cardíaco aumenta más lentamente que la ventilación.
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 163
controvertido. Las personas que no hacen ejercicio producen lactato con niveles
de esfuerzo relativamente bajos, mientras que las que están bien entrenadas pue- den
alcanzar niveles de esfuerzo bastante elevados antes de que aparezca una glu- cólisis
anerobia importante.
Son muchas las funciones del aparato respiratorio que varían en respuesta al
esfuerzo. La capacidad de difusión de los pulmones aumenta a causa de incremen-
tos en la capacidad de difusión de la membrana (DM) y del volumen de sangre en
los capilares pulmonares, Vc. Estos cambios se producen por reclutamiento y dis-
tensión de capilares pulmonares, particularmente en las partes superiores de los
pulmones. Normalmente, la capacidad de difusión aumenta, al menos, tres veces.
No obstante, algunos deportistas de élite muestran, con niveles de esfuerzo extre-
madamente elevados, una disminución de la Po2 arterial causada probablemente
por una limitación de la difusión debido al reducido tiempo disponible para la
carga de oxígeno en los capilares pulmonares (v. fig. 3-3).
El gasto cardíaco aumenta de forma, aproximadamente, lineal con respecto al
nivel de esfuerzo, a causa del aumento tanto de la frecuencia cardíaca como del
volumen sistólico. Sin embargo, el cambio del gasto cardíaco es sólo una cuarta
parte del aumento de la ventilación (en l/min). Esto tiene sentido, porque es
m· ucho ·más fácil desplazar aire que san·gre. Si observamos la ecuación de Fick,
Vo2 = Q (Cao2 – C –vo2), el aumento de Vo2 se produce tanto por un aumento del
gasto cardíaco como por un aumento de la diferencia arteriovenosa de O2 a causa
de la disminución de la concentración de oxígeno de la sangr ·e veno·sa. Por el con-
trario, si observamos la ecuación análoga de la ventilación, Vo2 = VE (FIo2 – FEo2),
la diferencia entre las concentraciones de O2 inspirado y espirado no varía. Esto es
compatible con el aumento mucho mayor de la ventilación que del flujo sanguí-
neo. El aumento del gasto cardíaco se asocia a elevaciones en las presiones tanto
arterial como venosa pulmonar, que son la causa del reclutamiento y la distensión de
capilares pulmonares. La resistencia vascular pulmonar desciende.
En las personas sanas, la magnitud del desequilibrio ventilación-perfusión dis-
minuye durante el esfuerzo moderado, debido a la distribución topográfica más
uniforme del flujo sanguíneo. Sin embargo, dado que el grado de desequilibrio
ventilación-perfusión en las personas sanas no es importante, las consecuencias
son escasas. Se ha observado que, en los deportistas de élite, se produce un cierto
desequilibrio ventilación-perfusión cuando realizan un esfuerzo muy intenso,
posiblemente a causa de un ligero nivel de edema pulmonar intersticial. Cier-
tamente, debe salir líquido de los capilares pulmonares a causa del aumento de
presión en su interior.
La curva de disociación del oxígeno se desplaza a la derecha en los músculos
que realizan esfuerzo, debido al aumento de la Pco2, la concentración de hidroge-
niones y la temperatura. Esto ayuda a la descarga de oxígeno en los músculos.
Cuando la sangre regresa a los pulmones, la temperatura de la sangre desciende
un poco y la curva se desplaza algo hacia la izquierda. En algunos animales, como
los caballos y los perros, el hematocrito aumenta con el ejercicio, porque se expul-
san hematíes desde el bazo, aunque es algo que no sucede en los seres humanos.
En los tejidos periféricos, se abren capilares adicionales, con lo que disminuye
la distancia de la vía de difusión a las mitocondrias. La resistencia vascular perifé-
rica disminuye porque el gran aumento del gasto cardíaco no se asocia en gran
parte con un aumento de la presión arterial media durante el esfuerzo dinámico,
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 164
como correr aunque la presión sistólica con frecuencia aumenta de manera consi-
derable. Durante el esfuerzo estático, como el levantamiento de peso, se producen
con frecuencia grandes aumentos de la presión arterial sistémica. El entrena-
miento aumenta el número de capilares y mitocondrias en el músculo esquelético.
Hiperventilación
La característica más importante de la aclimatación a las grandes altitudes es la
hiperventilación. Su valor fisiológico puede observarse al considerar la ecuación
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 165
Altitud (ft)
0 10 000 20 000
800
Presión atmosférica (mm Hg) A nivel del mar 150
Denver
0
0
0 2 000 4 000 6 000 8 000
Altitud (m)
Figura 9-2. Relaciones entre altitud y presión atmosférica. Obsérvese que la P O del aire 2
del aire alveolar para un alpinista en la cima del Everest. Si la Pco 2 alveolar del
alpinista fuera de 40 y el cociente de intercambio respiratorio 1 tuviera un valor
de 1, la Po2 alveolar del alpinista sería de 43 – (40/1) = ¡3 mm Hg! Sin embargo, al
multiplicar por cinco la ventilación del alpinista, y reducir así la Pco2 a 8 mm Hg
(v. pág. 20), la Po2 alveolar aumenta a 43 – 8 = 35 mm Hg. Normalmente, la Pco 2
arterial en residentes permanentes a 4 600 m es de unos 33 mm Hg.
El mecanismo de la hiperventilación es la estimulación hipóxica de los qui-
miorreceptores periféricos. La baja Pco2 arterial y la alcalosis resultantes
tienden a inhibir este aumento de la ventilación, pero al cabo de un día, aproxi-
madamente, el pH del líquido cefalorraquídeo regresa por la salida de bicarbo-
nato del LCR y, al cabo de 2 o 3 días, el pH de la sangre arterial regresa casi a la
normalidad, por la excreción renal de bicarbonato. Estos frenos sobre la ventila-
ción disminuyen, y esto hace que aumente más. Además, no hay signos de que la
sensibilidad de los cuerpos carotídeos a la hipoxia aumente durante la aclimata-
ción. Curiosamente, las personas que han nacido a gran altitud presentan una
disminución de la respuesta ventilatoria a la hipoxia, que sólo se corrige si des-
pués se vive a nivel del mar.
Policitemia
Otra característica aparentemente importante de la aclimatación a grandes altitu-
des es un aumento de la concentración sanguínea de hematíes. El consiguiente
incremento de la concentración de hemoglobina y, por lo tanto, de la capacidad de
1
Cuando R = 1, el factor de corrección mostrado en la pág. 81 desaparece.
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 166
100
4 600 m
50
0
Figura 9-3. Valores de PO desde el aire inspirado a la sangre venosa mixta a nivel del mar
2
nocivo, y algunos fisiólogos creen que la intensa policitemia que a veces se observa
es una respuesta inadecuada.
O2 Puro Aire
O2 (100)
H2O 47 H2O 47
Total 760 O2 40 Total 760
O2 55 CO2 45
CO2 45 N2 573
H2O 47 H2O 47
Total 147 Total 705
A B
Figura 9-4. Razones para la aparición de atelectasia de los alvéolos más allá de las vías
respiratorias bloqueadas cuando se respira O2 (A) y cuando se respira aire (B). Obsérvese
que, en ambos casos, la suma de las presiones parciales de los gases en la sangre venosa
mixta es menor que la de los alvéolos. B) La PO y la PCO se muestran entre paréntesis por-
2 2
que estos valores cambian con el tiempo. Sin embargo, la presión alveolar total permanece
a pocos mm Hg de 760.
Efectos de la descompresión
Durante la inmersión, la elevada presión parcial del N2 fuerza a este aire poco
soluble a entrar en solución en los tejidos corporales. Esto se produce sobre todo
en el tejido adiposo, que tiene una relativamente elevada solubilidad para el N 2.
Sin embargo, el aporte sanguíneo del tejido adiposo es escaso, y la sangre puede
transportar poco N2. Además, el gas difunde lentamente a causa de su escasa solu-
bilidad. Como resultado, el equilibrio entre los tejidos y el entorno tarda horas.
Durante el ascenso, el N2 se elimina lentamente de los tejidos. Si la descompre-
sión es excesivamente rápida, se forman burbujas de N2 gaseoso, igual que cuando
se libera CO2 al abrir una botella de champán. Pueden aparecer algunas burbujas sin
que se produzcan alteraciones fisiológicas, pero las grandes cantidades de burbujas
y el aumento de volumen que experimentan durante el ascenso pueden causar dolor,
especialmente en la región de las articulaciones. En casos graves, pueden aparecer
alteraciones neurológicas como sordera, alteración de la visión e incluso parálisis,
debido a burbujas en el sistema nervioso central que obstruyen el flujo sanguíneo.
El tratamiento de los efectos de la descompresión es una nueva compresión. Se
reduce así el volumen de las burbujas, y se las fuerza a volver a entrar en solución,
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 171
Toxicidad del O2
Ya comentamos que la inhalación de O 2 al 100 % a 1 atmósfera puede dañar los
pulmones. Otra forma de toxicidad del O2 es la estimulación del SNC, que pro-
duce convulsiones, cuando la Po2 supera considerablemente los 760 mm Hg. Las
convulsiones pueden ir precedidas por síntomas como náuseas, pitidos en los
oídos y espasmo facial.
La probabilidad de que aparezcan convulsiones depende de la Po2 inspirada y
de la duración de la exposición, y aumenta si las personas realizan esfuerzo. Con
una Po2 de 4 atmósferas, aparecen convulsiones, frecuentemente, en 30 min. En
inmersiones cada vez más profundas, la concentración de O2 disminuye progresi-
vamente para evitar los efectos tóxicos, y puede, finalmente, ser de tan sólo un 1 %
¡para una Po2 inspirada normal! El submarinista aficionado nunca debe llenar sus
tanques con O2, a causa del peligro de sufrir una convulsión bajo el agua. Sin
embargo, los militares utilizan el O2 puro, en ocasiones, para inmersiones a poca
profundidad, porque un circuito respiratorio cerrado con un dispositivo para
absorber CO2 no produce burbujas detectables. No se conoce bien la base bioquí-
mica de los efectos nocivos de una elevada Po2 sobre el SNC, pero es probable que
se encuentre en la inactivación de determinadas enzimas, especialmente deshidro-
genasas que contienen grupos sulfhidrilo.
Puede encontrar más información en JB West, Fisiopatología pulmonar, 8.ª ed., Lippincott Williams &
1
Es posible que los mamíferos sobrevivan unas horas respirando líquido en lugar de
aire, algo que se observó por primera vez con ratones en solución salina en los que se
aumentó la concentración de O2 por la exposición a O2 al 100 % a 8 atmósferasde
presión. Posteriormente, ratones, ratas y perros han sobrevivido un período
respirando fluorocarburo expuesto a O 2 puro a 1 atmósfera. Este líquido presenta
una gran solubilidad tanto para el O2 como para el CO2. Los animales volvieron
sin problema a respirar aire.
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 174
Como los líquidos tienen una densidad y viscosidad mucho mayores que el
aire, el trabajo respiratorio aumenta notablemente. Sin embargo, puede lograrse
la oxigenación adecuada de la sangre arterial si se eleva lo suficiente la concentra-
ción inspirada. Curiosamente, la eliminación de CO2 es un grave problema.
Comentamos anteriormente que la difusión en las vías respiratorias es fundamen-
talmente responsable del intercambio de gases que se produce entre los alvéolos y
los bronquíolos terminales o respiratorios, donde se produce la mayor parte del
flujo por convección. Como los índices de difusión de gases en líquido son muchos
órdenes de magnitud menores que en la fase de gas, esto significa que debe man-
tenerse una gran diferencia de presión parcial de CO 2 entre los alvéolos y los
bronquíolos terminales. Los animales que respiran líquido, sin embargo, suelen
presentar retención de CO2 y acidosis. Obsérvese que la presión de difusión del
O2 puede elevarse siempre aumentando la Po2 inspirada, pero esta opción no
existe para contribuir a eliminar CO2.
A la cabeza
25
Pulmón CA Pulmón
V 19
C 14
S
AD AI
FO Ao
VCI 22
VD VI
14
Tejidos
30
Placenta
Figura 9-5. Circulación sanguínea en el feto humano. Los números muestran la PO apro-
2
Ver a continuación el resumen de las tres diferencias más importantes entre las
circulaciones fetal y del adulto:
1. La placenta está dispuesta en paralelo a la circulación de los tejidos, mien-
tras que el pulmón está en serie en el adulto.
2. El conducto arterioso desvía la mayor parte de la sangre desde la arteria
pulmonar a la Ao descendente.
3. La corriente en la aurícula derecha significa que la sangre oxigenada de la
placenta llega preferentemente a la aurícula izquierda a través del foramen
oval y, por lo tanto, ascendiendo de la Ao al cerebro.
Primera respiración
La llegada de un niño al mundo es quizá el mayor cataclismo de su vida. Es bom-
bardeado repentinamente con una diversidad de estímulos externos. Además, el
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 176
Cambios circulatorios
Tras las primeras respiraciones, se produce un espectacular descenso de la resis-
tencia vascular pulmonar. En el feto, las arterias pulmonares están expuestas a la
presión sanguínea sistémica total a través del conducto arterioso, y sus paredes son
muy musculares. Debido a ello, la resistencia de la circulación pulmonar es enor-
memente sensible a agentes vasoconstrictores como la hipoxemia, la acidosis y la
serotonina, y a vasodilatadores como la acetilcolina. Son varios los factores que
intervienen en el descenso de la resistencia vascular pulmonar al nacer, entre ellos el
brusco ascenso de la Po2 alveolar, que elimina la vasoconstricción hipóxica, y el
aumento del volumen de los pulmones, que aumenta el calibre de los vasos extra-
alveolares (v. fig. 4-2).
Con el aumento resultante del flujo sanguíneo pulmonar, aumenta la presión
en la aurícula izquierda, y el foramen oval se cierra rápidamente. Un aumento de
la presión aórtica, como resultado de la pérdida de la circulación umbilical para-
lela, también aumenta la presión en la aurícula izquierda. Asimismo, la presión en
la aurícula derecha desciende a medida que se interrumpe el flujo umbilical. El
conducto arterioso empieza a contraerse en unos minutos después, en respuesta a
la acción directa del aumento de Po2 sobre su musculatura lisa. Además, a esta
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 177
CASO CLÍNICO
Esfuerzo Esfuerzo
Variable Reposo intermedio máximo
Consumo de O2 250 2 000 4 000
(ml/min)
Gasto de CO2 (ml/min) 200 1 950 4500
Ventilación (l/min) 6 60 150
Presión arterial 110/70 180/75 230/80
sistémica (mm Hg)
Presión arterial pulmo- 25 28 35
nar sistólica (mm Hg)
PO2 arterial (mm Hg) 90 90 89
PCO2 arterial (mm Hg) 40 39 31
pH 7,4 7,39 7,10
120
3 000
90
VO2 2 000 VE
(ml/min) (l/min) 60
1 000
30
0 0
0 100 200 300 400 500 0 100 200 300 400 500
PREGUNTAS
Elija la mejor respuesta para cada pregunta.
1. En cuanto al esfuerzo:
A. Puede aumentar el consumo de oxígeno más de diez veces, en comparación
con el reposo.
B. El cociente de intercambio respiratorio no puede ser mayor de 1,0.
C. La ventilación aumenta menos que el gasto cardíaco.
D. Con el esfuerzo leve, las concentraciones de lactato aumentan, normal-
mente, con rapidez.
E. El cambio que se produce en la ventilación durante el esfuerzo puede
explicarse totalmente por el descenso del pH arterial.
9. Una mujer de 23 años asciende desde el nivel del mar hasta la cima de una
montaña de 4 000 m en 1 día. Si se le toma una muestra de sangre arterial
poco después de llegar a la cima, ¿cuál de los siguientes cabría esperar?
A 7,33 50 90 26
B 7,40 40 90 23
C 7,47 32 55 22
D 7,41 29 55 18
E 7,38 50 55 29
10. Una mujer de 48 años pedalea hasta su capacidad máxima de esfuerzo du-
rante una prueba de esfuerzo cardiopulmonar a nivel del mar y otra vez tras
el ascenso a una altitud de 5 400 m. Se realiza una gasometría arterial en
reposo y con el esfuerzo máximo. A continuación se muestran los valores de
la Po2 arterial en mm Hg:
¿Cuál de los siguientes mecanismos es más probable que explique los cambios
observados en la Po2 arterial?
A. Disminución de la fracción de espacio muerto.
B. Disminución de la concentración de hemoglobina.
C. Hipoventilación.
D. Aumento de la fracción de cortocircuito.
E. Reducción del tiempo de tránsito de los hematíes en los capilares.
10
APARATO RESPIRATORIOY ESTRÉS 182
PRUEBAS
FUNCIONALES
RESPIRATORIAS
CÓMO SE APLICA
FEV
LA FISIOLOGÍA RESPIRATORIA
PARA MEDIR LA FUNCIÓN
PULMONAR1
1
El presente capítulo es sólo una introducción breve a las
pruebas funcionales respiratorias. Una descripción más de-
tallada el lector la puede encontrar en JB West, Fisiopato-
logía pulmonar, (8.ª ed). Lippincott Williams & Wilkins.
Barcelona, 2013.
182
PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS 183
Espiración forzada
La medición del volumen espiratorio forzado (FEV) y la capacidad vital forzada
(FVC) se ha explicado en el capítulo 7 (v. fig. 7-19). A veces, esto se denomina
espirometría.
Otro método útil de contemplar las espiraciones forzadas es con curvas de flujo-
volumen (v. fig. 7-16). La figura 10-1 nos recuerda que después de exhalar una
cantidad de aire relativamente pequeña, el flujo se ve limitado por la compresión
de la vía respiratoria, y está determinado por la fuerza de retracción elástica del
pulmón y la resistencia de las vías respiratorias previas al punto de colapso. En las
enfermedades restrictivas, disminuye el flujo máximo, como el volumen total espi-
rado. Sin embargo, si se relaciona el flujo con el volumen pulmonar absoluto (es
decir, incluyendo el volumen residual, que no puede medirse mediante una sola
espiración), el flujo es entones anormalmente alto durante la última parte de
la espiración, debido al aumento de la retracción pulmonar (fig. 10-1B). Esto
puede explicarse por el aumento de la retracción pulmonar y el aumento de la
tracción radial que mantienen las vías respiratorias abiertas. Por el contrario, en
las enfermedades obstructivas, el flujo es muy bajo con respecto al volumen pulmo-
nar, y a menudo se observa un aspecto hundido tras el punto de máximo flujo.
¿Qué importancia tienen estas medidas de espiraciones forzadas? La FVC
puede disminuir en su extremo superior o inferior (fig. 10-1). En las enfermedades
restrictivas, la inspiración está limitada por la disminución de la distensibilidad de los
pulmones o de la pared torácica, y la debilidad de los músculos inspiratorios.
PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS 184
A B
Colapso de vías respiratorias
8 8
Normal
Flujo (l/s)
6 Parte independiente 6
del esfuerzo
4 4
Obstructiva Restrictiva
2 2
6 5 4 3 2 1 0 9 8 7 6 5 4 3 2 1 0
Figura 10-1. Curva de flujo-volumen obtenida mediante el registro del flujo frente al vo-
lumen durante una espiración forzada desde una inspiración máxima. La figura muestra
volúmenes pulmonares absolutos, aunque no pueden medirse por espiraciones únicas. Véase
texto para más detalles.
Volúmenes pulmonares
La determinación de los volúmenes pulmonares por espirometría y la medición de
la capacidad residual funcional (FRC) mediante el método de dilución de helio y
pletismografía corporal ya se comentaron anteriormente (v. figs. 2-2 a 2-4). La
FRC también puede determinarse haciendo que el paciente respire O2 al 100 %
durante varios minutos y arrastrando todo el N2 de sus pulmones.
Supongamos que el volumen pulmonar es V1, que el volumen total de aire
espirado en 7 min es V2 y que su concentración de N2 es C2. Sabemos que la
concentración de N2 en los pulmones antes del lavado era del 80 %, y podemos
PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS 185
medir la concentración que queda en los pulmones mediante una muestra de aire
espirado y un medidor de N2 en los labios. Llamemos C3 a esta concentra- ción.
Ahora, suponiendo que no existe variación neta en la cantidad de N2,podemos
escribir: V1 × 380 = (V1 × C3) + (V2 × C2). A partir de aquí, puede deri- varse V1.
Uno de los inconvenientes de este método es que la concentración de nitrógeno
en el aire recogido tras 7 min es muy baja, y un pequeño error en la medición
produce un mayor error en el volumen pulmonar calculado. Además, parte del N2
que es eliminado procede de los tejidos corporales, y eso debe tenerse en cuenta.
Este método, al igual que la técnica de dilución de helio, sólo mide volumen
pulmonar ventilado, mientras que, como vimos en la figura 2-4, el método de
pletismografía corporal incluye aire atrapado más allá de las vías respiratorias
cerradas.
La medición del espacio muerto anatómico mediante el método de Fowler ya
se describió anteriormente (v. fig. 2-6).
Desigualdad de la ventilación
Puede determinarse mediante los métodos de respiración única y respiración múl-
tiple. El método de respiración única es muy similar al descrito por Fowler para
medir el espacio muerto anatómico (v. fig. 2-6). Allí vimos que si se mide la con-
centración de N2 en los labios tras una respiración única de O2, la concentración
de N2 del aire alveolar espirado es casi uniforme, proporcionando una «meseta
alveolar» casi plana. Esto refleja la dilución aproximadamente uniforme del aire
alveolar por el O2 inspirado. Por el contrario, en pacientes con neumopatía, la
concentración de N2 alveolar sigue aumentando durante la espiración, a causa de
la dilución desigual del N2 alveolar por el O2 inspirado.
PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS 186
La razón por la que la concentración aumenta se debe a que los alvéolos mal
ventilados (aquellos en los que el N2 se ha diluido menos) se vacían siempre al
final, probablemente porque tienen constantes prolongadas (v. figs. 7-20 y 10-4).
En la práctica, el cambio en el porcentaje de concentración de N 2 entre 750 ml y
1 250 ml de volumen espirado se usa con frecuencia como índice de ventilación
desigual. Es una prueba sencilla, rápida y de utilidad.
El método de respiración múltiple se basa en la velocidad de eliminación de N 2,
como muestra la figura 10-2. Se conecta al paciente a una fuente de O2 al 100 %
y un medidor de N2 de respuesta rápida obtiene muestras en los labios. Si la ven-
tilación pulmonar fuera uniforme, la concentración de N 2 se reduciría la misma
fracción en cada respiración. Por ejemplo, si el volumen corriente (excluyen-
do el espacio muerto) fuera igual a la FRC, la concentración de N2 se reduciría
a la mitad con cada respiración. En general, la concentración de N2 es FRC/[FRC
+ (VT – VD)] veces el de la respiración anterior, donde VT y VD son el volumen
corriente (tidal) y el espacio muerto anatómico, respectivamente. Como el N2
disminuye la misma fracción con cada respiración, la representación de la escala
logarítmica de la concentración de N2 frente a al número de respiraciones sería
una línea recta (fig. 10-2), si los pulmones se comportaran como un compar-
timiento único y uniformemente ventilado. Esto es casi lo que sucede en las per-
sonas sanas.
En los pacientes con neumopatías, sin embargo, la ventilación desigual, no
uniforme, produce una gráfica curva porque unidades pulmonares diferentes
diluyen su N2 a diferentes velocidades. Así pues, los alvéolos ventilados rápida-
mente producen un descenso rápido inicial del N2, mientras que los espacios
ventilados lentamente son los que corresponden a la larga cola de la eliminación
(fig. 10-2).
100% O2
Normal Anómalo
Concentración de N2 (%)
80 80 80
Medidor de N2
Espacio rápido
(escala log.)
40
8 8
Espacio
lento
0 0,8 0,8
0 1 2 3 4 5 0 10 20 30 40 0 10 20 30 40
Figura 10-2. Prueba con N2 obtenida cuando un paciente respira O 2 al 100 %. Los pulmo-
nes sanos proporcionan una gráfica casi lineal de concentración de N 2 frente al número de
respiraciones sobre papel semilogarítmico, pero esta gráfica no es lineal cuando existe ven-
tilación desigual.
PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS 187
Desequilibrio ventilación-perfusión
Riley introdujo una forma de medir el desajuste entre la ventilación y el flujo san-
guíneo en los pulmones enfermos. Se basa en las determinaciones de Po 2 y Pco2
en la sangre arterial y el aire espirado (los principios se describieron brevemente
en el cap. 5). En la práctica, el aire espirado y la sangre arterial se obtienen al
mismo tiempo del paciente, y se computan varios índices de desequilibrio ventila-
ción-perfusión.
Una medida útil es la diferencia alveoloarterial de Po2. En la figura 5-11 ya
observamos cómo se producía a causa de diferencias regionales del intercambio de
gases en el pulmón sano. La figura 10-3 es un gráfica O2-CO2 que nos permite
estudiar esto con más detalle. En primer lugar, supongamos que no existe desequi-
librio ventilación-perfusión y que todas las unidades pulmonares se representan
por un solo punto (i) en la línea de ventilación-perfusión. Es lo que se conoce
como punto «ideal». Cuando se produce desequilibrio ventilación-perfusión, las
unidades pulmonares empiezan a alejarse de i hacia v¯ (cocientes ventilación-
perfusión bajos) y hacia I (cocientes ventilación-perfusión elevados) (compárese la
fig. 5-7). La línea sobre la v hace referencia a sangre venosa mixta. Cuando esto
sucede, la sangre capilar mixta (a) y el gas alveolar mixto (A) también se alejan de
i. Lo hacen a lo largo de las líneas i a v¯ e i a I, que representan un cociente de
intercambio respiratorio constante (expulsión de CO2/captación de O2), ya que
éste se determina por el metabolismo de los tejidos corporales2.
60
–
V
i
40
PCO2 mm Hg
Línea del R a
de la sangre
20 A
I
0
40 60 80 100 120 140
PO2 mm Hg
Figura 10-3. Gráfica O2-CO2 que muestra el punto ideal (i), es decir, la composición hipo-
tética del aire alveolar y la sangre al final de los capilares cuando no existe desequilibrio
ventilación-perfusión. Cuando aparece desequilibrio, los puntos arterial (a) y alveolar (A)
divergen a lo largo de las líneas de sus respectivos R (cociente de intercambio respiratorio).
La diferencia alveoloarterial mixta de la PO es la distancia horizontal entre los puntos.
2
2
En esta descripción, necesariamente simplificada, se omiten algunos detalles. Por ejemplo, cuando el
punto de sangre venosa mixta se altera durante el desequilibrio ventilación-perfusión.
PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS 188
. .
Distensibilidad pulmonar
La distensibilidad se define como el cambio de volumen por unidad de cambio de
presión a través del pulmón. Para obtenerla, es necesario conocer la presión intra-
pleural. En la práctica, la presión esofágica se mide mediante un pequeño globo
en el extremo de una sonda introducida en el esófago del paciente. Esta presión no es
idéntica a la presión intrapleural, pero refleja bastante bien sus cambios. La
medición no es fiable en decúbito supino, debido a la interferencia del peso de las
estructuras mediastínicas.
Una forma sencilla de medir la distensibilidad consiste en hacer espirar al
paciente desde la capacidad pulmonar total (CPT) en un espirómetro por etapas
de, por ejemplo, 500 ml, y midiendo la presión esofágica simultáneamente. La
glotis debe estar abierta, y debe dejarse que los pulmones se estabilicen durante
unos segundos después de cada etapa. De esta forma, se obtiene una curva pre-
sión-volumen similar a la línea superior de la figura 7-3. La curva entera es el
modo que proporciona más información sobre el comportamiento elástico de los
pulmones. Pueden derivarse índices a partir de la forma de la curva. Obsérvese
que la distensibilidad, que es la pendiente de la curva, variará dependiendo del
volumen pulmonar utilizado. Por convención, se recoge la pendiente sobre el litro por
encima de la FRC medida durante el desinflado. Aun así, la medición no puede
repetirse mucho.
También puede medirse la distensibilidad pulmonar durante la respiración en
reposo, como se muestra en la figura 7-13. En este caso, aprovechamos el hecho
de que, en puntos sin flujo (final de la inspiración o la espiración), la presión intra-
pleural refleja sólo las fuerzas de retracción elástica y no las asociadas al flujo de
aire. Así pues, la distensibilidad es la diferencia de volumen dividida por la dife-
rencia de presión en estos puntos.
Este método no es válido en pacientes con afecciones de las vías respiratorias,
porque la variación de constantes de tiempo a través del pulmón significa que
sigue existiendo flujo en el interior de los pulmones cuando ha cesado en la bo-
ca. La figura 10-4 muestra que, si consideramos una región pulmonar que tiene
una vía respiratoria parcialmente obstruida, siempre irá por detrás del resto del
pulmón (compárese con la fig. 7-20). De hecho, puede seguir llenándose cuando
el resto del pulmón ha empezado a vaciarse, con lo que el aire se desplaza a su
interior desde unidades adyacentes: es lo que se denomina pendelluft (aire osci-
lante). Cuando la frecuencia respiratoria aumenta, la proporción del volumen
corriente que se dirige a esta región parcialmente obstruida disminuye gradual-
PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS 191
A B
1 2 2
1
C D
1 2 1 2
mente. Así pues, cada vez es menor la parte pulmonar que participa en los cam-
bios del volumen corriente y, por lo tanto, el pulmón parece volverse menos
distensible.
Las presiones inspiratoria y espiratoria máximas también pueden medirse para
determinar si un paciente con un patrón restrictivo en la espirometría padece o no
un trastorno neuromuscular.
V
A B C
Figura 10-5. Medición de la resistencia de las vías respiratorias mediante un pletismó-
grafo corporal. Durante la inspiración, el aire alveolar se expande y, por lo tanto, aumenta la
presión en el habitáculo. A partir de esto, puede calcularse la presión alveolar. La diferencia de
presión entre los alvéolos y la boca, dividida por el flujo, proporciona la resistencia de las vías
respiratorias (v. texto).
Volumen de cierre
Puede buscarse una afección inicial en las vías respiratorias pequeñas usando el
método de respiración única con N2 (v. fig. 2-6) y, por tanto, aprovechando las
diferencias topográficas de ventilación (v. figs. 7-8 y 7-9). Supongamos que una
persona realiza una respiración hasta la capacidad vital con O2 al 100 % y, durante
la posterior exhalación, se mide la concentración de N2 en los labios (fig. 10-6).
Pueden reconocerse cuatro fases.
En primer lugar, se exhala el espacio muerto puro (1), seguido de una mezcla
del espacio muerto y el aire alveolar (2), y a continuación el aire alveolar puro (3).
PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS 193
CPT VR
CV
50
1 2 3 4
Concentración de N2 (%)
40
30
20
Volumen
10 de cierre
0
6 5 4 3 2 1 0
Volumen pulmonar (l)
Figura 10-6. Medición del volumen de cierre. Si una inspiración de O 2 al 100 % hasta la
capacidad vital va seguida por una espiración completa, pueden reconocerse cuatro fases en
la concentración de N2 medida a nivel de los labios (v. texto). La última se debe al vaciado
preferente del vértice pulmonar después de que se hayan cerrado las vías respiratorias de
zonas inferiores. CPT, capacidad pulmonar total; CV, capacidad vital; VR, volumen residual.
PREGUNTAS
Elija la mejor respuesta para cada pregunta.
7. Se lleva a cabo una prueba de respiración múltiple con nitrógeno como parte
de la evaluación de un varón con disnea crónica. La representación del loga-
ritmo de la concentración de N2 frente al número de respiraciones revela dos
fases distintas, con un descenso rápido de la concentración de N 2 en la primera
fase y más lento en la segunda. ¿Qué conclusión puede extraerse respecto a la
función del aparato respiratorio en este paciente?
A. La concentración de hemoglobina está disminuida.
B. El caudal de quimiorreceptores periféricos está disminuido.
C. La membrana alveolocapilar está engrosada.
D. El número de capilares pulmonares está disminuido.
E. El paciente tiene una ventilación no uniforme.
PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS 197
199
RESPUESTAS 200