¿Qué es el medio ambiente?
El medio ambiente es el producto de la interacción dinámica de todos los elementos,
objetos y seres vivos presentes en un lugar. Todos los organismos viven en medio de
otros organismos vivos, objetos inanimados y elementos, sometidos a diversas influencias
y acontecimientos. Este conjunto constituye su medio ambiente.
Plantas y animales dependen de los componentes y características del medio para crecer
y reproducirse. A lo largo de su evolución, muchas especies han desarrollado una
tolerancia para resistir ciertas limitaciones. Esta tolerancia o adaptación es un proceso
que les permite vivir sometidas a condiciones ambientales que pueden no ser adecuadas
para otras especies.
Los seres vivos se ajustan al medio mediante adaptaciones producidas por cambios
genéticos que han aparecido a lo largo de muchos siglos. A su vez, plantas y animales
actúan sobre el ambiente en el que se desarrollan, modificándolo.
En el medio ambiente hay dos aspectos básicos, que se influyen recíprocamente y que
podemos separar únicamente para definirlos mejor:
los aspectos físicos y biológicos (naturaleza), divisibles en factores abióticos y
bióticos.
los aspectos sociales (creados por el ser humano): economía, política,
tecnología, cultura, historia, moral, estética.
FACTORES QUE INFLUYEN EN EL
Factores abióticos
Entre los factores físicos figuran elementos del clima (como la insolación, la temperatura y
la lluvia), la composición del suelo y del agua, la altitud, la latitud y la existencia de
protección y sitios de cría. Como en estos factores no intervienen los seres vivos, se los
llama factores abióticos.
Muchas funciones vitales dependen de los factores abióticos. Si estos factores coinciden
con las condiciones óptimas para determinado ser vivo, éste despliega el máximo de su
actividad. Por el contrario, cuando estos factores no se adaptan a sus requisitos, se
producen efectos perjudiciales para su vida.
El clima
Nuestro planeta recibe casi toda su energía del sol. Como la Tierra gira alrededor de un
eje que está inclinado, se suceden períodos de luz (día) y oscuridad (noche), que tienen
distinta duración según la latitud y las estaciones.
La temperatura desciende a medida que nos alejamos del ecuador o cuando aumenta la
altitud. En el primer caso, porque al variar la latitud, varía la inclinación de los rayos
solares que generan calor. En el segundo caso, la densidad del aire disminuye
gradualmente al aumentar la altura, perdiendo la capacidad de retener el calor del sol.
También influyen en el clima los mares y océanos porque el agua y la tierra no absorben,
mantienen y liberan el calor que reciben con igual intensidad. Esta diferencia -
conjuntamente con el movimiento de rotación de la Tierra- produce los vientos y las
corrientes oceánicas. Y vientos y corrientes oceánicas, a su vez, repercuten en la
temperatura y las lluvias de determinada región.
Los factores climáticos mencionados -luz, temperatura, lluvias, vientos- intervienen en los
procesos de la vida.
La luz es esencial para la fotosíntesis. La duración de la luz diurna contribuye a
determinar los ciclos reproductivos de plantas y animales.
La temperatura tiene influencia en los procesos bioquímicos de los organismos vivos.
Algunos animales -como las aves y mamíferos- han desarrollado la capacidad de
mantener estable la temperatura corporal y esta capacidad les permite sobrevivir en
distintos climas. Otros -como los insectos, peces y reptiles- no tienen mecanismos para
regular su temperatura corporal y son más vulnerables a las oscilaciones externas.
La temperatura también interviene en la transpiración que se produce a través de los
poros situados en las hojas de las plantas y en la piel de los animales.
El agua que todos las vegetales y animales terrestres necesitan depende de las lluvias. El
agua es indispensable para la vida vegetal porque disuelve los nutrientes del suelo,
permitiendo que las raíces puedan absorberlos. Además, es utilizada en la fotosíntesis
que realizan las plantas que poseen clorofila. Asimismo, es la fuente del oxígeno liberado
en ese proceso. Y este oxígeno, a su vez, es indispensable para la respiración de los
animales.
El tipo, variedad y cantidad de vida vegetal y animal característicos de cada región tienen
relación con la lluvia caída y su distribución durante el año.
La lluvia es el principal agente de erosión del suelo no protegido. Indirectamente, la
erosión del terreno también influye en el clima, porque con la pérdida de suelo disminuye
la vegetación y aumentan las variaciones de temperatura.
Los vientos, según se originen en zonas húmedas o secas, pueden aportar humedad o
aumentar la sequedad del suelo. Asimismo, determinan cambios de temperatura y
algunos fenómenos atmosféricos, como huracanes y tornados.
También tienen un efecto mecánico que causa erosión del terreno y actúa sobre la
vegetación: arranca hojas y ramas secas y transporta polen y semillas. Los vientos secos
y cálidos aumentan la evaporación de la humedad que se produce por la transpiración de
las hojas.
El suelo
La composición (roca de origen, contenido de materia orgánica, presencia de nutrientes),
estructura y espesor del suelo determinan su capacidad de retener aire y humedad y las
posibilidades de vida de la vegetación.
La roca madre establece la composición original y tamaño de las partículas del suelo. A la
roca madre característica de una región, se suman otras partículas arrastradas por el
agua y el viento, y provenientes de la erosión de zonas distantes. En zonas de montaña
con volcanes en actividad, se depositan cenizas volcánicas sobre el suelo. Esta
composición influye en los nutrientes disponibles y puede transformarse: se enriquece con
la presencia de materia orgánica o empobrece con el deterioro de la calidad del terreno
por erosión, pérdida de nutrientes o contaminación.
El humus regula la capacidad de retención de agua y la aireación de los suelos
(recordemos que las plantas necesitan aire y agua en contacto con sus raíces). Conserva
la humedad en los suelos arenosos y facilita el drenaje de los suelos densos. Asimismo,
suministra el medio adecuado para los microorganismos que transforman la materia
orgánica.
Los microorganismos despedazadores (lombrices e insectos) y los que la descomponen la
materia orgánica (hongos y bacterias) liberan los nutrientes minerales para que sean
nuevamente utilizados.
La geografía
La altitud (altura sobre el nivel del mar) tiene influencia sobre la presión atmosférica y la
temperatura. En general, en regiones situadas en la misma latitud, cuando aumenta la
altura, disminuye la presión y temperatura.
La cantidad de lluvias y de luz solar que reciben las laderas de una montaña dependen de
su orientación. Los vientos húmedos que chocan contra una ladera ascienden, se enfrían
y descargan en ella la lluvia. Cuando continúan hacia la ladera opuesta, se han
transformado en vientos secos. En el hemisferio sur, las laderas orientadas hacia el norte
reciben mayor cantidad de radiación solar (insolación). En el hemisferio norte, son las
laderas orientadas al sur las que reciben más luz.
La mayor inclinación de una ladera aumenta la erosión por arrastre de la lluvia y vientos.
En las pendientes muy acentuadas, el bosque protege el terreno. En aquellas de menor
inclinación, dedicadas al cultivo, es necesario frenar la fuerza del agua y del viento. Para
lograrlo, se debe arar en curvas de nivel, plantar setos vivos, construir barreras de piedra
y zanjas de infiltración, cultivar en andenes y terrazas y otras técnicas que se mencionan
con más detalle en el capítulo relacionado con el suelo.
La cercanía de mares y océanos tiene un efecto moderador sobre los cambios de
temperatura, permitiendo el desarrollo de una mayor variedad de flora y fauna. Este efecto
se debe a que las grandes masas de agua absorben el calor del sol, lo mantienen y
liberan lentamente.
Factores bióticos
Las relaciones entre los seres vivos también condicionan las posibilidades de vida de una
determinada planta o animal. Son los factores bióticos, en los que se incluyen animales,
plantas y microorganismos. Puede tratarse de la presencia o ausencia de representantes
de su misma especie o de otras especies.
En las plantas, intervienen: los microorganismos que enriquecen el suelo.
otras plantas que les brindan protección o compiten por la luz, agua y nutrientes.
los animales que las consumen y los que contribuyen a la polinización y a la diseminación
de las semillas.
En los animales influye:
la disponibilidad de alimento (existencia de plantas en el caso de los herbívoros y de otros
animales en el caso de los carnívoros y de los que se alimentan de insectos).
la presencia de otras especies que compiten por el alimento o los lugares de protección y
cría. Existen, además, relaciones depredador-presa, parásito-huésped, comensalismo
(cuando organismos de dos especies conviven sin perjudicarse) y simbiosis (cuando la
asociación es beneficiosa para ambos).