UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO DOMINGO
(UASD)
Recinto San Francisco de Macorís
Facultad de ciencias de la salud
Escuela de medicina
Presentación
Grupo 7
Integrantes
De Jesús Herrera Frederly 100519921
De León Mejía Carolin E. 100212680
Disla Ramos Luz C. 100472998
Fernández Benítez Yelissa 100353125
Fernández Pereyra Anyelina 100264610
Sección
23
Introducción
La cardiopatía isquémica resulta un problema para el mundo sanitario por su alta
prevalencia y su alto grado de peligrosidad, sus factores de riesgos como pueden
ser la obesidad, diabetes mellitus o una alimentación rica en grasas no paran de
aumentar a nivel mundial, lo que se traduce como un aumento de personas
afectadas por la cardiopatía isquémica, esto representa un alto costo anual que
se realiza para la prevención y manejo de esta enfermedad que no resulta muy
efectivo.
Debido a que, en los países en vías de desarrollo adoptan mas un estilo de vida
occidental esto provoca un aumento en el padecimiento de esta enfermedad que
puede cursar de manera asintomática hasta llegar a afectar una gran parte del
corazón donde producirá insuficiencia cardiaca.
Estudio de posible paciente con cardiopatía: Cardiopatía isquémica
Epidemiologia y tendencia globales
La cardiopatía isquémica causa más muertes y discapacidad y tiene un costo
monetario mayor que cualquier otra enfermedad en los países desarrollados. Es
la enfermedad más común, grave, crónica y peligrosa en Estados Unidos, donde
13 millones de personas la padecen.
La obesidad, resistencia a la insulina y diabetes mellitus tipo 2 se están
incrementando en frecuencia y son factores de riesgo importantes para la
cardiopatía isquémica.
Con la urbanización en países con economías nacientes y clase media creciente,
se están adoptando elementos de alimentación hipercalórica occidental. Como
resultado, están aumentando rápidamente la prevalencia de factores de riesgo
de cardiopatía isquémica y la prevalencia de cardiopatía isquémica de la misma.
Fisiopatología
En situaciones normales, en cualquier nivel de necesidad de oxígeno, el
miocardio controla el suministro de oxígeno en la sangre para evitar la deficiencia
de perfusión de los miocitos y la aparición de isquemia e infarto.
Los factores determinantes de la demanda de oxígeno por el miocardio son la
frecuencia cardiaca y la contractilidad del miocardio, así como la presión sobre
la pared del miocardio. La circulación coronaria normal es dominada y controlada
por las necesidades de oxígeno del miocardio.
Al reducir la luz de las arterias coronarias, la aterosclerosis limita el incremento
correspondiente de la perfusión cuando aumenta la demanda, como sucede
durante el ejercicio o la excitación. Cuando esta obstrucción luminal es
pronunciada, disminuye la perfusión del miocardio en estado basal.
También puede haber isquemia miocárdica cuando aumenta en exceso la
demanda de oxígeno y cuando la circulación coronaria es limitada, como ocurre
en la hipertrofia ventricular izquierda grave por estenosis aórtica. A menudo
coexisten dos o más causas de isquemia, como una mayor demanda de oxígeno
por hipertrofia ventricular izquierda secundaria a hipertensión y reducción del
aporte de oxígeno secundaria a aterosclerosis coronaria y anemia.
Efectos de la isquemia
Durante la fase de hipoperfusión causados por aterosclerosis coronaria, la
presión miocárdica de oxígeno desciende y puede causar alteraciones
transitorias de las funciones del corazón.
Durante la isquemia, perturbaciones regionales de la contractilidad ventricular
originan hipocinesia y acinesia segmentarias. El desarrollo brusco de la isquemia
grave, como sucede en la oclusión completa o parcial, provoca la interrupción
casi instantánea de la contracción y la relajación normales del músculo.
La isquemia de grandes segmentos del ventrículo da lugar a insuficiencia
ventricular izquierda transitoria y, si se afectan los músculos papilares, puede
ocurrir insuficiencia mitral que complica el episodio.
La isquemia también causa alteraciones en el electrocardiograma
características, como anomalías de la repolarización, que se manifiestan por
inversión de la onda T y cuando es más grave desplazamiento del segmento ST.
IHD asintomática y sintomática
En pacientes donde la cardiopatía isquémica es asintomática Las pruebas de
esfuerzo pueden mostrar signos de isquemia asintomática, como son cambios
electrocardiográficos inducidos por el ejercicio, que no van acompañados de
angina, la angiografía coronaria de estos pacientes a menudo revela placas y
obstrucción de la arteria coronaria que no se había identificado antes.
La fase sintomática se debe cardiomegalia e insuficiencia cardiaca producida por
la isquemia y el paciente referirá molestias torácicas causadas por angina o
infarto agudo del miocardio. Una vez en la fase sintomática, el enfermo puede
presentar un curso estable o progresivo, permanecer asintomático o morir en
forma súbita.
Angina de pecho estable
Es una molestia o dolor torácico que en la mayoría de los casos ocurre con
actividad o estrés emocional. La angina se debe a la mala circulación a través
de los vasos sanguíneos en el corazón.
En la angina de pecho estable el dolor presenta características clásicas y no
varia en forma sustancial en relación con el número, intensidad y duración en los
últimos 2 meses de enfermedad. Casi siempre lo desencadenan los esfuerzos o
aparecen en reposo y suele ser breve en duración y desaparece con los nitratos
La valoración clínica con una persona con alguna enfermedad cardiovascular
confirmada o sospechada comienza con los clásicos métodos de la anamnesis
y la exploración física dirigida. La amplitud de ambas actividades depende del
contexto médico para la fecha en que el paciente acude al médico, que van
desde la visita de “seguimiento” de tipo ambulatorio planeada hasta una revisión
más dirigida en una sala de urgencias
Exploración física general
Cualquier exploración comienza con la valoración del aspecto general de la
persona y el medico se percatará de su edad, postura, conducta y estado general
de salud.
El paciente tiene dolor o está sentado de manera tranquila, muestra disnea,
¿tiene diaforesis importante?
¿El paciente evita algunas posiciones corporales para aplacar o eliminar el dolor,
como en el caso de que se sospeche pericarditis aguda? Se advierten signos
que denotan que la disnea pudiera provenir de los pulmones, como en los casos
de deformidad del tórax en tonel con incremento del diámetro anteroposterior,
¿taquipnea y respiración con los labios entrecerrados? Es posible advertir
fácilmente la presencia de palidez, cianosis o ictericia en la piel y ello aporta
datos adicionales.
El sujeto caquéctico, con mal aspecto con un cuadro crónico puede sugerir la
presencia de insuficiencia cardiaca de larga evolución u otros cuadros de índole
general como un cáncer
Se evalúa desde la piel, cuello, tórax, extremidades, etc.
Exploración cardiovascular
se evalúa la presion venosa yugular y trazo yugular abarcando las diferentes
ondas, se valora la presion arterial pulso arterial, etc.
Inspección y palpación del corazón El choque de punta del ventrículo
izquierdo puede ser visible en la linea meso clavicular al nivel del quinto espacio
intercostal en adultos delgados y con tórax angosto.
Auscultación del corazón
Ruidos cardiacos La sístole ventricular se define gracias al intervalo que media
entre el primer ruido (S1) y segundo ruido (S2) cardiacos estos pueden ser ruidos
sistólicos y diastólicos.
Soplos cardiacos Los soplos cardiacos son consecuencia de vibraciones
audibles que aparecen por la mayor turbulencia de la corriente sanguínea y que
se les define por el punto que ocupan en la escala cronológica dentro del ciclo
cardiaco. Pueden se r sistólicos, diastólicos, o continuos.
Electrocardiograma
El electrocardiograma (ECG o EKG) es el registro grafico de los potenciales
eléctricos generados por el corazón. Las señales se reciben a través de
electrodos metálicos que se adhieren a las extremidades y a la pared torácica y
posteriormente se amplifican y registran con el electrocardiógrafo.
Las derivaciones del ECG reciben, en realidad, las diferencias instantáneas de
potencial entre estos electrodos.
La utilidad clínica del ECG se deriva de su disponibilidad inmediata como técnica
sin penetración corporal, es económica y sumamente versátil. Además de
identificar arritmias, alteraciones de la conducción e isquemia miocárdica, la
electrocardiografía revela datos relacionados con alteraciones metabólicas que
ponen en peligro la vida del enfermo hiperpotasemia) o aumentan la
predisposición a la muerte cardiaca súbita (p. ej., síndromes de prolongación de
QT).
Electrofisiología
La despolarización cardiaca es el paso que inicia la contracción. Las corrientes
eléctricas que viajan por el corazón se originan en tres elementos diferentes: las
células cardiacas con función de marcapasos, el tejido especializado de la
conducción y el propio miocardio. Sin embargo, el ECG solo registra los
potenciales de despolarización (estimulación) y repolarización (recuperación)
generados por el “trabajo” del miocardio auricular y ventricular.
La prueba de esfuerzo
También conocida como ergometría, muestra cómo se comporta el corazón
durante la actividad física. Debido a que el ejercicio hace que el corazón bombee
con más fuerza y más rápido, la prueba de esfuerzo puede revelar problemas
con el flujo de la sangre dentro del corazón.
La prueba de esfuerzo puede ayudar a:
● Guiar las decisiones sobre el tratamiento
● Determinar si el tratamiento funciona bien
● Diagnosticar la gravedad de una afección cardíaca existente
¿Por qué se realiza?
Diagnosticar la enfermedad de las arterias coronarias.
Las arterias coronarias son los principales vasos sanguíneos que suministran
sangre, oxígeno y nutrientes al corazón. La enfermedad de las arterias
coronarias se presenta cuando estas arterias se dañan o enferman,
generalmente debido a la acumulación de depósitos que contienen colesterol y
otras sustancias (placas).
Diagnosticar problemas en el ritmo cardíaco (arritmias). Las arritmias cardíacas
ocurren cuando los impulsos eléctricos que coordinan los latidos cardíacos no
funcionan adecuadamente. Una arritmia puede hacer que el corazón lata
demasiado rápido, demasiado lento o de manera irregular.
Guiar el tratamiento de trastornos cardíacos.
Una prueba de esfuerzo puede ayudar a determinar si el tratamiento actual está
funcionando. Los resultados de la prueba también ayudarán al médico a decidir
cuál es el mejor tratamiento para ti.
Antes de la cirugía, hazte un control del corazón. El médico puede usar la prueba
de esfuerzo para determinar si puedes someterte a una cirugía como un
reemplazo de válvulas o un trasplante de corazón de manera segura.
La prueba de esfuerzo electrocardiográfica sigue ocupando un lugar importante
en el manejo de los pacientes con cardiopatía isquémica crónica, no sólo en su
diagnóstico sino también en su evaluación pronóstica y funcional, así como en el
control de la respuesta a la terapeútica instaurada. Además, el registro
ambulatorio del electrocardiograma, el electrocardiograma de alta resolución y el
análisis de la variabilidad de la frecuencia cardíaca proporcionan información que
puede ser útil en determinados grupos de pacientes.
La prueba de esfuerzo convencional
Fundamentos
El ejercicio puede poner en evidencia alteraciones cardiovasculares que no
están presentes en reposo y, por tanto, se puede utilizar como medio de valorar
la función cardíaca. La respuesta del organismo al ejercicio dinámico consiste en
una serie compleja de adaptaciones cardiovasculares para proporcionar a los
músculos en actividad el aporte sanguíneo adecuado para sus necesidades
metabólicas, disipar el calor generado por dichos músculos activos y mantener
el aporte sanguíneo adecuado al cerebro y al corazón. A medida que aumenta
el gasto cardíaco durante el ejercicio dinámico, la resistencia periférica aumenta
en los órganos y tejidos que no funcionan durante el ejercicio y disminuye en los
músculos.
La presencia de diversas anomalías cardiovasculares puede así ponerse de
manifiesto por alteraciones de los diversos parámetros que se determinan
durante la prueba. Los cuatro objetivos básicos del empleo de la PE en el caso
de la cardiopatía isquémica crónica son:
1 . Valorar la probabilidad de que un individuo presente cardiopatía isquémica
significativa (valoración diagnóstica).
2 . Estimar la severidad de la enfermedad y la probabilidad de complicaciones
cardiovasculares ulteriores (valoración pronóstica)
3 . Analizar la capacidad funcional del individuo (valoración funcional).
4. Documentar los efectos de un tratamiento aplicado (valoración terapéutica).
Arteriografía coronaria
Una angiografía coronaria es un procedimiento que utiliza imágenes por rayos X
para ver los vasos sanguíneos del corazón. Por lo general, la prueba se hace
para ver si hay una restricción en el flujo sanguíneo que va al corazón.
Las angiografías coronarias forman parte de un grupo más amplio de
procedimientos conocidos como cateterismo del corazón (cardiaco). Los
procedimientos de cateterismo cardiaco pueden tanto diagnosticar cómo tratar
afecciones del corazón y de los vasos sanguíneos. La angiografía coronaria, que
puede ayudar a diagnosticar afecciones del corazón, es el tipo de procedimiento
de cateterismo cardíaco más común.
Por qué se realiza.
El médico puede recomendar una angiografía coronaria por lo siguiente:
Síntomas de enfermedad de las arterias coronarias, como dolor en el pecho
(angina de pecho)
Dolor en el pecho, la mandíbula, el cuello o el brazo, que no puede explicarse
mediante otras pruebas
Dolor nuevo o intensificado en el pecho (angina de pecho inestable)
Un defecto cardíaco de nacimiento (enfermedad cardíaca congénita)
Resultados anormales en una prueba de esfuerzo cardíaco no invasiva
Otros problemas de los vasos sanguíneos o un traumatismo de tórax
Un problema en las válvulas cardíacas que requiere cirugía.
Riesgos
Al igual que la mayoría de los procedimientos que se realizan en el corazón y los
vasos sanguíneos, una angiografía coronaria tiene ciertos riesgos, como la
exposición a la radiación de los rayos X utilizados. Sin embargo, las
complicaciones importantes son poco frecuentes. Los posibles riesgos y
complicaciones comprenden:
● Ataque cardíaco
● Accidente cerebrovascular
● Lesión en la arteria cateterizada
● Ritmo cardíaco irregular (arritmias)
● Reacciones alérgicas al tinte o a los medicamentos usados durante el
procedimiento
● Daño renal
● Sangrado excesivo
● Infección
Prevención y tratamiento de las enfermedades
La prevención de las enfermedades cardiovasculares, sobre todo la arteriopatía
coronaria, es una de las tareas más importantes de quienes brindan atención
primaria y también de los cardiólogos. La prevención comienza con la valoración
del riesgo seguida de la intervención para modificar el estilo de vida, como lograr
un peso óptimo, actividad física y suspender el tabaquismo y el tratamiento
intensivo de todos los factores de riesgo anormales, como son hipertensión,
hiperlipidemia y diabetes mellitus.
Una vez establecido el diagnóstico completo, por lo general se dispone de
diversos tratamientos. A continuación se enumeran algunos ejemplos para
mostrar las modalidades terapéuticas de estos trastornos:
. Cuando no se encuentra cardiopatía se comunicará al paciente de for- ma clara
y definitiva y no se le citará para revisión en el futuro. Si no existe enfermedad,
una atención continuada puede causar ansiedad y preocupación del enfermo
sobre la posibilidad de una cardiopatía.
2. Si no se detecta enfermedad cardiovascular, pero el enfermo tiene uno o
varios factores de riesgo que favorecen la cardiopatía isquémica, conviene
diseñar un plan para reducirlos y valorar en forma periódica al enfermo a fin de
comprobar si cumple el tratamiento y si se han reducido los factores de riesgo.
3. En pacientes con valvulopatía que se encuentran asintomáticos o tienen
síntomas leves, es necesaria una revisión periódica cada seis o 12 meses,
mediante exploración clínica sin penetración corporal. De esta manera se
pueden reconocer los primeros signos de deterioro de la función ventricular y
efectuar, en los casos indicados, una intervención quirúrgica antes de que
aparezcan los síntomas incapacitantes, una lesión irreversible del miocardio o se
eleve el riesgo de la intervención quirúrgica.
4. En pacientes con arteriopatía coronaria se considerarán las directrices de
ejercicio clínico al tomar la decisión sobre el tipo de tratamiento (farmacológico,
intervención coronaria percutánea o revascularización quirúrgica).
La revascularización mecánica tal vez se emplea con demasiada frecuencia en
Estados Unidos y quizá con muy poca frecuencia en Europa oriental y en los
países en vías de desarrollo. La simple presencia de angina de pecho o la
demostración de una estenosis crítica de la arteria coronaria, o ambas a la vez,
no debe ser motivo automático para tomar la decisión de tratar al paciente
mediante revascularización. Más bien, estos procedimientos deben limitarse a
enfermos con arteriopatía coronaria cuya angina de pecho no ha respondido en
forma adecuada al tratamiento farmacológico o en quienes se ha demostrado
que la revascularización mejora la evolución natural (p. ej., síndrome coronario
agudo o arteriopatía coronaria de múltiples vasos con disfunción del ventrículo
izquierdo).
Revascularización coronaria con injerto o derivación aortocoronaria
Durante esta cirugía se realiza la anastomosis de una o ambas arterias mamarias
internas o de la arteria radial con la arteria coronaria distal a la lesión obstructiva,
éste es el procedimiento preferido. En las obstrucciones adicionales en las que
no se puede derivar una arteria, se utiliza un fragmento de vena (por lo general
de la safena) para formar un puente entre la aorta y la coronaria distal a la lesión
obstructiva.
Las indicaciones de la cirugía de derivación aortocoronaria suelen basarse en la
gravedad de los síntomas, la anatomía coronaria y el funcionamiento del
ventrículo izquierdo. El paciente elegible ideal es un varón menor de 80 años sin
otras enfermedades, con síntomas molestos o incapacitantes que no se
controlan de manera adecuada con el tratamiento médico o que no toleran dicho
tratamiento, que desean llevar una vida más activa y padecen una estenosis
grave de dos o tres arterias coronarias epicárdicas con signos objetivos de
isquemia miocárdica como causa de las molestias primordiales. En estos
enfermos puede predecirse un gran beneficio sintomático.
La insuficiencia cardiaca congestiva, la disfunción del ventrículo izquierdo o
ambas, la edad avanzada (>80 años), la repetición de la cirugía, la necesidad de
cirugía urgente y la presencia de diabetes se asocian a una mayor mortalidad
perioperatoria. La disfunción ventricular izquierda puede deberse a los
segmentos no contráctiles o hipo contráctiles que aún son viables, pero con
isquemia crónica (miocardio en hibernación). Como consecuencia de la
reducción prolongada del flujo sanguíneo al miocardio, los segmentos ajustan su
función contráctil. Esto se detecta con estudios de la perfusión y del metabolismo
del miocardio por medio de radionúclidos, PET, CMR o gammagrafía de fase
tardía con talio-201; o bien con el mejoramiento del deterioro funcional regional
provocado por dobutamina en dosis pequeña. En dichos casos, la
revascularización mejora el flujo sanguíneo al miocardio, permite la recuperación
del funcionamiento y prolongan la supervivencia.
Tratamientos heterodoxos para la cardiopatía isquémica
En ocasiones, el médico deberá atender a una persona con angina persistente
e incapacitante a pesar de administrar el tratamiento máximo tolerado y en quien
la revascularización no constituye una opción (p. ej., enfermedad difusa de vasos
fi nos en que es imposible implantar una endoprótesis o encontrar lugares
aceptables para la colocación de un injerto de revascularización). En dichos
casos habrá que pensar en tratamientos distintos de los acostumbrados. La
contrapulsación externa intensificada utiliza manguitos neumáticos en las
extremidades inferiores para la intensificación diastólica y la descarga sistólica
de la presión arterial con el fin de disminuir el trabajo del corazón y el consumo
de oxígeno, al tiempo que se mejora el flujo sanguíneo coronario. Estudios en
seres humanos han demostrado que la aplicación regular de tal técnica mejora
la angina, la capacidad de esfuerzo y la perfusión regional del miocardio. Están
en fase de estudio activo métodos experimentales como la genoterapia y el uso
de células progenitoras.
Isquemia asintomática
La CAD obstructiva, el infarto agudo de miocardio y la isquemia miocárdica
transitoria a menudo no generan síntomas. Durante la vigilancia
electrocardiográfica ambulatoria continua, la mayor parte de los sujetos
ambulatorios con una típica angina crónica estable tuvo signos objetivos de
isquemia del miocardio (depresión del segmento ST) durante episodios de
molestias torácicas (retroesternales), en tanto continuaban sus actividades
extrahospitalarias. Además, muchos de los pacientes en cuestión también
tuvieron episodios más frecuentes de isquemia asintomática. Los episodios de
isquemia (sintomática y asintomática) durante las actividades cotidianas, al
parecer se acompañan de una mayor posibilidad de que surjan episodios
coronarios adversos (muerte e infarto del miocardio). Además, los individuos con
isquemia asintomática después de un infarto de miocardio están expuestos a un
mayor riesgo de un segundo episodio coronario. El uso extendido del ECG de
esfuerzo ha permitido identificar también a algunos de estos pacientes con
coronariopatía asintomática que antes no se identificaban. Los estudios
longitudinales demuestran que la frecuencia de episodios coronarios es mayor
en enfermos asintomáticos con una prueba de esfuerzo positiva.
Tratamiento
Isquemia asintomática Es necesario individualizar el tratamiento de personas
con isquemia asintomática. Después de confirmar que existe una coronariopatía
es esencial el tratamiento intensivo de la hipertensión y de la dislipidemia y con
él aminorará el peligro de infarto y de muerte. El médico debe considerar los
aspectos siguientes:
1) grado de positividad de la prueba de esfuerzo, sobre todo el estadio del
ejercicio en el que aparecen los signos electrocardiográficos de isquemia,
magnitud y número de los defectos de perfusión de la gammagrafía con talio y
cambios electrocardiográficos o ventriculográficos (fracción de expulsión
ventricular izquierda) que se producen durante la isquemia, el ejercicio, o ambos;
2) las derivaciones electrocardiográficas que muestran una respuesta positiva;
los cambios de las derivaciones precordiales anteriores indican un pronóstico
menos favorable que los de las inferiores, y
3) la edad, la profesión y el estado clínico general del paciente.
Muchos expertos aceptarían que un piloto de aeronaves comerciales
asintomático de 45 años que muestra notable depresión del segmento ST (0.4
mV) en las derivaciones V1 y V4 durante el esfuerzo mínimo, debe ser sometido
a arteriografía coronaria, en tanto que un jubilado de 85 años, sedentario y
asintomático con una depresión de 0.1 mV del mismo segmento en las
derivaciones II y III durante la actividad máxima, no necesita de dicho método.
Sin embargo, no existe consenso en cuanto a la estrategia más adecuada en la
mayor parte de los enfermos en quienes priva una situación menos extrema.
Cabe considerar como individuos elegibles apropiados para la práctica de
CABG, a todos los pacientes asintomáticos con isquemia asintomática,
arteriopatía coronaria en tres vasos y deficiencia en la función de ventrículo
izquierdo.
Se ha demostrado que la erradicación de los factores de riesgo, en particular
disminución de los niveles de lípidos y control de la tensión arterial, como se
describió antes, así como el uso de ácido acetilsalicílico, de estatinas y de
bloqueadores β después del infarto, disminuye los episodios agudos graves y
mejora los puntos de valoración en pacientes asintomáticos y también en los
sintomáticos, con isquemia y CAD corroborada. La administración de
bloqueadores β, antagonistas de los conductos de calcio y nitratos de larga
acción puede disminuir la incidencia de isquemia sintomática, pero no hay
certeza de que sea necesaria dicha estrategia o sea conveniente en individuos
que no han mostrado un infarto del miocardio.
Conclusión
En pocas palabras las cardiopatías congénitas son defectos estructurales del
corazón, producidos por errores en la embriogénesis cardiaca, que en sus
formas graves pueden manifestarse en el feto, en el periodo neonatal o durante
la edad pediátrica y como ya vimos en el material anterior también pueden
permanecer hasta la edad adulta.
En resumen los pacientes adultos con cardiopatías congénitas se reconocen en
dos grupos, uno integrado por aquellos pacientes que evolucionaron sin haber
requerido un tratamiento intervencionista (comprendiendo aquellos cuya
variedad anatomo funcional permitió una buena tolerancia: comunicación
interauricular (CIA), válvula aórtica bicúspide, estenosis valvular pulmonar leve,
transposición corregida de las grandes arterias, etcétera), y otro integrado por
aquellos pacientes que fueron tratados en la edad pediátrica, con éxito, llegando
a la edad adulta sanos o con lesiones residuales, secuelas o complicaciones
dentro de una amplia gama de severidad (desde cierre de comunicaciones
interventriculares con persistencia de comunicaciones interventriculares
residuales mínimas que solo requieren profilaxis de endocarditis; transposición
completa de las grandes arterias, corregida por técnica de Senning o Mustard
que presentan insuficiencia ventricular derecha, disfunción de la válvula
tricúspide entre otras. Es claro que la evolución de la medicina han hecho posible
la subsistencia de estos pacientes e impulsa a los nuevos hallazgos que tiene
como objetivo corregir estos defectos antes del nacimiento.
Bibliografía
[Link]
angiogram/about/pac-20384904
[Link]
20385234
Harrison medicina interna ed 19