El color es la impresión producida por un tono de luz en los órganos visuales, o más
específicamente, es una percepción visual que se genera en el cerebro de los humanos y
otros animales al interpretar las señales nerviosas que le envían los fotorreceptores en
la retina del ojo, que a su vez interpretan y distinguen las distintas longitudes de onda que
captan de la parte visible del espectro electromagnético. Es estudiado por la ciencia del
color.1
Para observar el color debe de haber luz, cuando la luz se refleja los colores rebotan del
objeto.
Todo cuerpo iluminado absorbe una parte de las ondas electromagnéticas y refleja las
restantes. Las ondas reflejadas son captadas por el ojo e interpretadas en el cerebro como
distintos colores según las longitudes de ondas correspondientes.
El ojo humano solo percibe las longitudes de onda cuando la iluminación es abundante.
Con poca luz se ve en blanco y negro. En la superposición de colores luz (denominada
"síntesis aditiva de color"), el color blanco resulta de la suma de todos los colores luz,
mientras que el negro es la ausencia de luz. En la mezcla de los colores primarios en
la síntesis sustractiva de color, (pigmentos amarillo, cian y magenta); el blanco solo se da
si el pigmento o el soporte son de ese color, reflejando toda la luz blanca, mientras que el
negro es resultado de la superposición completa de los colores cian, magenta y amarillo y
verde y una mezcla que en cierta medida logra absorber todas las longitudes de onda de la
luz.
La luz blanca puede ser descompuesta en todos los colores del espectro visible por medio
de un prisma (dispersión refractiva). En la naturaleza esta descomposición da lugar
al arcoíris.
En el arte de la pintura, el diseño gráfico, el diseño visual, la fotografía, la imprenta y en
la televisión, la teoría del color es un grupo de reglas básicas en la mezcla de colores
para conseguir el efecto deseado combinando colores de luz o pigmento. El color negro se
puede producir combinando los colores luz secundarios: cian, mezcla de verde y
azul, magenta, mezcla de azul y rojo, amarillo, mezcla de rojo y verde; y mientras que
combinando los colores luz primarios: rojo, verde y azul se produce el color blanco.
En resumen la combinación de los colores luz secundarios (cian, magenta, amarillo)
sustraen luz, como su nombre lo indica, y se obtiene el color negro. Y la combinación de
los colores luz primarios (verde, rojo, azul) suman luz, y se obtiene el color blanco.
La percepción del color en la visión humana[editar]
En la visión humana, los conos captan la
luz en la retina del ojo. Hay tres tipos de conos (denominados en inglés S, M, y L), cada
uno de ellos capta solamente las longitudes de onda señaladas en el gráfico.
Transformadas en el cerebro se corresponden con el azul, verde y rojo.
Los bastones captan las longitudes de onda señaladas en la curva R.
La visión es el sentido de la percepción que consiste en la habilidad de detectar la luz y de
interpretarla. Es propia de los animales teniendo estos un sistema dedicado a ella llamado
sistema visual. La primera parte del sistema visual se encarga de formar la imagen óptica
del estímulo visual en la retina (sistema óptico), donde sus células son las responsables de
procesar la información. Las primeras en intervenir son los fotorreceptores, los cuales
capturan la luz que incide sobre ellos. Los hay de dos tipos: los conos y los bastones.
Otras células de la retina se encargan de transformar dicha luz en impulsos
electroquímicos y en transportarlos hasta el nervio óptico. Desde allí, se proyectan
al cerebro. En el cerebro se realiza el proceso de formar los colores y reconstruir las
distancias, movimientos, formas de los objetos observados y distinción de los colores.
La percepción del color en el ojo humano se produce en las células sensibles de
la retina que reaccionan de forma distinta a la luz según su longitud de onda. Los bastones
perciben las tonalidades de oscuridad, y solo permiten distinguir las distintas tonalidades
de grises entre el negro y el blanco. Los conos son medidores de cuantos de luz,
radiaciones electromagnéticas, que se transforma en información de impulsos eléctricos
que más tarde darán lugar a impresiones ópticas. Hay tres clases de conos, cada uno de
ellos posee un fotopigmento opsina que solo detecta unas longitudes de onda concretas,
que transformadas en el cerebro se corresponden aproximadamente a los colores azul,
rojo y verde, es decir, los tres colores primarios con cuya combinación podemos percibir
toda la gama de colores. En el sistema de la tricromática los tres grupos de conos
combinados permiten cubrir el espectro completo de luz visible y son los siguientes:
captación de ondas largas (650 nm), de la zona del espectro correspondiente a la
Cono L:
luz roja, mediante el fotopigmento eritropsina.
ondas medias (530 nm), en la zona del espectro correspondiente a los verdes,
Cono M:
mediante la cloropsina.
(por el inglés short) ondas cortas (430 nm), en la zona del espectro
Cono S:
correspondiente a los tonos azules, mediante la cianopsina.