HISTORIA DEL MOTOR DIÉSEL
Un antiguo
motor diésel estacionario de un único cilindro
Fue inventado en 1893 por el ingeniero
alemán Rudolf Diesel, empleado de la
firma MAN SE, que por aquellos años ya
estaba en la producción de motores y
vehículos de carga de rango pesado.
Rudolf Diesel estudiaba los motores de
alto rendimiento térmico, con el uso
de combustibles alternativos en los motores
de combustión interna para reemplazar a los
viejos motores de vapor que eran poco
eficientes, muy pesados y costosos. Su
invento le costó muy caro, ya que sufrió un
accidente que les provocó lesiones a él y a
sus colaboradores, incluso casi le costó la
vida a causa de la explosión de uno de sus
motores experimentales.
Motor diésel
El motor diésel es un motor térmico de combustión interna cuyo principio de
funcionamiento es la autoignición del combustible, debido a altas temperaturas
derivadas de la alta relación de compresión que tiene, según el principio del ciclo
diésel. Puede utilizar como combustible el diésel o aceites pesados derivados del
petróleo, como también aceites vegetales como el aceite de girasol, ya que, de hecho,
el primer combustible utilizado en este motor fue el aceite de cacahuate.
Corte de un motor diésel moderno fabricado por Mercedes-Benz, mostrando su interior
Motores diésel
Los motores gasolina y diésel pueden usarse para realizar las mismas tareas, si bien
son estos últimos los más utilizados cuando se requieren grandes potencias como que
se emplean para mover barcos, locomotoras, vehículos de carga o generadores de
gran capacidad.
Por ello, no es de extrañar que los motores de combustión interna diésel nacieran en
1893 siguiendo los ciclos a cuatro tiempos de los motores a gasolina de la mano de un
empleado de la firma de camiones MAN; Rudolf Diésel, quien les dio su nombre, con
la idea de encontrar un rendimiento térmico superior a través de un volátil combustible
alternativo: el fuel oil.
Cuando en 1927 Boch creó la primera bomba de inyección para motores diésel ya
estaba logrado: habían desarrollado motores de combustión interna con un consumo
más bajo, un combustible más económico y con una relación de compresión
superior (entre 16:1 y 24:1) capaz de trabajar entre los 700º y los 900º C de
temperatura.
¿Cómo funciona un motor diésel?
Básicamente se trata de un motor térmico de combustión interna alternativa con
autoencendido gracias a las altas temperaturas derivadas de la compresión del aire en
el cilindro.
La principal diferencia con un motor gasolina reside precisamente en este punto: los
motores diésel no necesitan chispa para encenderse sino que cuentan con bujías
incandescentes que van subiendo la temperatura de la cámara de combustión para
mejorar el arranque en frío y aprovechan ese calor una vez alcanzada la temperatura
óptima.
Los cuatro tiempos de un motor diésel trancurren del siguiente modo:
Admisión: En ese primer tiempo, se produce el llenado de aire ya que la válvula
de admisión permanece abierta mientras el pistón va descendiendo hacia el
punto muerto inferior. Siempre se admite la cantidad total de aire en cualquier
condición de carga, y cuanto más fresco, menos densidad y más cantidad
podrá entrar aumentando así la combustión (para esto se utilizan
los intercooler o radiadores de aire).
Compresión: La válvula de admisión se cierra cuando el pistón llega al punto
muerto inferior y comienza el recorrido hasta el superior comprimiendo así el
aire que se encuentra dentro del cilindro en una relación aproximada de 18:1 y
elevando significativamente la temperatura.
Combustión: Poco antes de llegar al punto muerto superior, el inyector
pulveriza el combustible dentro de la cámara, y éste se inflama de inmediato al
entrar en contacto con el aire caliente. (Sin necesidad de la chispa de la bujía,
sólo con el calor que transmite su incandescencia).
Escape: La presión que genera la temperatura impulsará el pistón hacia abajo
con fuerza, y parte de esa energía se empleará para devolverlo al punto muerto
superior expulsando así los gases quemados y dejando que la inercia vuelva a
comenzar el ciclo.
El gasóleo o gasoil siempre se ha considerado un combustible más económico y
con un rendimiento por litro más efectivo que la gasolina. Si bien, al hablar de
precios no debemos olvidar que los vehículos diésel son más caros al adquirirlos en el
mercado y más costosos de mantener.
Pese a que los niveles de contaminación siempre son superiores en un motor
diésel, (incluso con EGR, filtros de partículas, catalizadores…) el hecho de que se
desarrollen más tecnologías alrededor de éstos que de los de gasolina les da más
salida y reputación, de manera que sus ventas han ido en aumento hasta superarlos
Ventajas y desventajas
Ventajas
Menor consumo de combustible en comparación con un motor homólogo de ciclo Otto,
además de un mayor rendimiento térmico.
Mayor par motor que un motor homólogo de ciclo Otto.
Mayor fiabilidad mecánica, con un régimen de giro menor y una construcción más
robusta.
Permite usar combustibles vegetales.
Permiten un uso con mayor carga que un motor Otto homólogo con el mismo nivel de
estrés mecánico.
Desventajas
Mayor costo de fabricación.
Complejidad en el tratamiento de emisiones.
Mayor sonoridad en ciertos motores de tecnología de inyección antigua