Historia
Bajo el lema “La tierra para el que la trabaja”, la Reforma Agraria de
1967 (Ley 16.640) significó la dignificación del campesinado cuya
vida hasta entonces estaba marcada por la precariedad y la pobreza,
limitando su acceso a la salud, la educación y los derechos laborales.
El trabajo de los campesinos era muy mal remunerado y en muchos
casos ni siquiera era pagado.
Antes de la reforma, los terratenientes, dueños de la gran mayoría de
las tierras sin ningún tipo de restricción, se negaron a modernizar los
procesos agrícolas potenciando la baja productividad. A esto se le sumó
la explotación que sufría la clase campesina, forzando a estos a emigrar
a las ciudades en busca de mejores oportunidades. Todo esto produjo
que la industria agrícola sufriera una grave crisis durante los años 50,
derivando en un déficit alimentario por la poca producción que incluso
obligó al país a importar alimentos.
El mundo rural representa aproximadamente un 25 % de la
población del país. Destaca en ellos la agricultura familiar
campesina que equivale al 90 % del total de unidades
productivas agrícolas del país, concentrándose el 70 % de ellos
entre la región del Libertador Bernardo O’Higgins y la región
de Los Lagos.
Las nuevas leyes publicadas permitieron que los
campesinos fueran propietarios de las tierras que
trabajaban, se incorporaran las familias a la vida social,
cultural y política del país, se mejorara la productividad
agrícola, se reformara el sistema de manejo y
aprovechamiento de las aguas y la reestructuración de los
organismos públicos relacionados con la agricultura.
Por otra parte, la reforma estableció el límite de
acumulación de tierra en el país en un máximo de 80
hectáreas, es decir, ningún chileno podía conservar más de
80 ha. y en el caso que las tuviera, ese excedente debía ser
expropiado y redistribuido.
A más de 50 años de su promulgación, estas leyes
significaron un progreso significativo en la vida de los
campesinos y sus familias, ayudando a una sociedad más
democrática y justa.
Se trata de engrandecer el trabajo y esfuerzo
de cada uno de los agricultores que día a día
trabajan por mantener vivas las costumbres y
tradiciones del campo chileno.
El Día del Campesino es un reconocimiento oficial
efectuado por diversos países latinoamericanos, Chile,
Bolivia, Perú, Cuba y Colombia al trabajo de la población
campesina.
El Día del Campesino se celebra en Chile el 28 de julio,
conmemorando la promulgación de la Ley 16.640 de
reforma agraria y la Ley 16.625 de sindicalización
campesina, el 28 de julio de 1967 durante el gobierno de
Eduardo Frei Montalva.
28 de Julio
Día Nacional del
Campesino y
Campesina