Cuando la persona sufre de violencia suele ser traumático, desencadenar respuesta de estrés tóxico
asta logra causar daños fisiológicos y psicológicos inmediatos y a largo plazo. Cuando la persona
sufre de violencia suele ser traumático, problemas en la salud, educativo, social con trastornos
emocionales como también de comportamientos.
EL Dr. Etienne Krug, Director del Departamento de Prevención de la Violencia y los Traumatismos y
Discapacidad señala que el daño infligido por la violencia va mucho más allá del daño físico. La
violencia causa depresión, ansiedad y otras enfermedades mentales. También es una causa de
cáncer, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y VIH/SIDA, ya que las víctimas de la
violencia a menudo buscan hacer frente a sus experiencias traumáticas a través de conductas de
riesgo como el tabaco, el alcohol, el uso de drogas y el sexo de riesgo. También en este sentido, la
violencia puede conducir a una muerte prematura y una enfermedad de por vida.
Como nos damos cuenta las víctimas pasa por muchas citaciones y escenarios que puede afectarla
de muchas maneras causándole trastornos por estrés postraumáticos, trastornos de personalidad,
trastornos de sueño y alimentación. Aparte también sabemos que puede pasar a cosas extremas
como el suicidio cortés, autolesión ya que ellos tienen en su mente que no pueden salir de esos
problemas.
La violencia ha sido uno de los fenómenos que ha afectado a la sociedad en los distintos países con
una intensidad similar e independiente del grado de desarrollo de estos. Además de ocasionar el
deceso de millones de personas en el mundo, la violencia genera grandes consecuencias tanto físicas
como psicológicas a las víctimas y quienes las observan. Sin embargo, no es un problema de hace
poco, por el contrario, desde hace siglos la violencia se ha venido presentando en el entorno familiar
sin que se provocara ninguna reacción estatal, puesto que, en épocas pasadas, todo problema que
se diera en las familias tenía que resolverse de manera privada. No obstante, este panorama ha ido
cambiando a lo largo de los años y en este momento, las personas han tomado conciencia de lo
grave del problema y las personas se han mentalizado acerca de la importancia de defender sus
derechos fundamentales sin importar el sexo, edad o condición. (Rodríguez, 2018)
El interés en tratar todas las formas de abuso surge del hecho de que existe amplia evidencia de que
diferentes tipos de abuso pueden tener diferentes efectos en la salud de un individuo (Plazaola-
Castaño y Ruiz-Pérez 2004). Varios estudios han demostrado que todos los tipos de abuso tienen un
efecto acumulativo en las víctimas, y aquellos que han experimentado múltiples tipos de abuso
tienen peores efectos en la salud que aquellos que han experimentado solo un tipo de abuso
(Campbell, 2002). Teniendo en cuenta todos estos datos, es de gran interés analizar los efectos del
maltrato físico y/o psicológico sobre los procesos cognitivos y emocionales. Porque ambos tienen
un impacto significativo en la calidad de vida de las personas maltratadas.
A nivel cognitivo, el maltrato puede afectar al cerebro de tres formas (Hidalgo-Ruzzante et al., 2012).
Lesión directa por golpes repetidos en la cabeza. Daños indirectos por estrés postraumático. Esto
tiene implicaciones psicológicas y cognitivas. ¿Y qué sucede cuando se libera cortisol cuando los
niveles de estrés son altos.