Yesenia Ortiz Figueroa Profesora: Ivette Ortiz
Fecha: 20 de septiembre de 2023 Curso: Dispensaciones
TRABAJO ESPECIAL
EL PACTO CON ABRAHAMICO
El pacto de Dios con Abraham fue establecido desde que Él lo llamó a salir de su tierra
y dejar su parentela (Génesis 12:1). Este es un pacto incondicional hecho por primera
vez a Abraham, y contiene la bendición de Dios como promesa, para hacer su nombre
grande y hacer una gran nación de todos sus descendientes (Génesis 12:2). Dios
también prometió que bendeciría a los que bendigan a Abraham, y que en él serian
bendecidas todas las familias de la tierra (Génesis 12:3 y 18:18). Dios también le
prometió a Abraham la bendición de la propiedad terrenal, (Génesis 13:14-18 y 15:7).
Cuando Abraham hizo un sacrificio a Dios después de haberle oído hablar, se selló
otra promesa del pacto que incluye el territorio de Israel. La Biblia dice: «En aquel día
hizo Jehová un pacto con Abram diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde
el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates;…» -Génesis 15:18. — Está es
la promesa que incluye la «semilla» principal de la esperanza, para todas las
generaciones de Abraham.
Dios también le prometió a Abraham un heredero de su descendencia (Génesis 15:4-
5). Está promesa se cumplió en Isaac, su primer hijo, como «el hijo de la promesa»
(Génesis 21:5). Algunos años después Dios garantiza el pacto en Isaac, como el
heredero de la promesa (Génesis 21:12). Este fue el asunto que explica el apóstol
Pablo, poniendo énfasis en la promesa de una descendencia en la fe de Abraham,
diciendo: «Ni por ser simiente de Abraham, son todos hijos; mas: En Isaac te
será llamada simiente.» -Romanos 9:7. — Esta explicación se deriva de la primera
declaración específica de la salvación por gracia por medio de la fe, en la «simiente»
de Abraham (Génesis 22:18 y Hebreos 11:17-19). Las promesas del pacto de Dios
con Abraham se cumplen en el establecimiento del pueblo de Israel, y en la venida de
Jesús, El Salvador del mundo, como descendiente de Abraham. La bendición para
todos los descendientes de Adán vino a través de Jesucristo, quien fue de la línea
ancestral de Abraham.
La circuncisión fue una señal del pacto de Dios hecho con Abraham (Génesis 17:9-14
y Romanos 4:11). El cumplimiento de este pacto se ve en la historia de los
descendientes de Abraham y en la creación de la nación de Israel. Abraham tenía que
creer, confiar, y esperar el tiempo en que Dios cumpliría su promesa.
EL PACTO MOSAICO
El Pacto de la Ley fue dado a Israel a través de Moisés en el monte Sinaí. Dios dijo:
«Ahora pues, si diereis oído á mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi
especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y
vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras
que dirás á los hijos de Israel.» -Éxodo 19:5-6. — Dios establece los principios
fundamentales de su pacto con Israel, después que los libró de la esclavitud del
pueblo egipcio. Además, Dios le dio a Israel la ley moral contenida en el Decálogo
(Éxodo 20:1-26). En el pacto se incluye la ley civil (Éxodo 21-24); y la ley ceremonial
de Israel (Éxodo 25-40). Todas las ceremonias de los sacrificios están escritos en el
libro de Levítico. Israel acordó cumplir el pacto y se comprometió a guardarlo cuando
dijeron: «…Todo lo que Jehová ha dicho haremos. Y Moisés refirió las palabras
del pueblo á Jehová.» -Éxodo 19:8. — Dios le prometió a Israel bendiciones por la
obediencia, y maldiciones por la desobediencia.
El pacto de la Ley de Moisés es condicional, e incluye las bendiciones, las
maldiciones, y muchos aspectos más contenidos en Deuteronomio capítulo 11. El
Pacto de Moisés estuvo vigente desde que fue promulgado y establecido en el monte
Sinaí, hasta la venida y muerte de Jesús en la cruz. El Antiguo Testamento es el
cumplimiento de ese pacto de juicio por el pecado, prometiendo la bendición en lo que
la ley señalaba como un fin.
EL PACTO PALESTINO (DE LA TIERRA DE ISRAEL)
El pacto de la posesión del territorio judío afirma la continuación, la renovación, y el
cumplimiento de los Pactos hechos con Abraham y Moisés, porque éste define la
relación entre Israel y la tierra prometida. La tierra fue prometida a la descendencia
física de Abraham, Isaac, y Jacob; y fue anunciada y reafirmada con Moisés para su
ocupación, con las condiciones de la obediencia en cada una de sus generaciones. El
pacto de la tierra es incondicional, y fue establecido por Dios a través de Moisés.
Desde este pacto hecho a Israel, Dios tiene pendiente el cumplimiento de los demás
pactos que vienen en orden a las promesas hechas a los que Dios escogió, para ser
receptores de su palabra (2 Samuel 7:10).
Primero, Dios les señaló la promesa de dispersarlos si desobedecían (Deuteronomio
30:1). Después Dios les prometió retornarlos, si se convertían y volvían a Él desde
donde estuvieran esparcidos (Deuteronomio 30:2-4). De esta manera, Dios prometió
que los regresaría a su tierra, diciendo: «Y volverte ha Jehová tu Dios á la tierra
que heredaron tus padres, y la poseerás; y te hará bien, y te multiplicará más
que á tus padres.» -Deuteronomio 30:5. — Este pacto se ha cumplido dos veces:
Primero, con el cautiverio babilónico y su retorno para la reconstrucción de Jerusalén
bajo La orden de Ciro el Grande. Segundo, con la destrucción de Jerusalén en el año
70 d.C., seguido de la reinstauración de la nación de Israel en 1948. Eso significa que
aún está pendiente el cumplimiento de ese pacto de la tierra; y fue algo que le
preguntaron a Jesús resucitado, antes de su ascensos tronó de Dios (Hechos 1:6).
7- EL PACTO DAVIDICO
El pacto con David tiene la promesa de que el Mesías vendría de su linaje, y que el
reino mesiánico nunca será destruido. El reino existe actualmente en forma espiritual,
pero su cumplimiento definitivo se realizará con la segunda venida de Cristo. El profeta
Natán fue el mensajero de ésta promesa profética, entregada directamente al Rey
David (2 Samuel 7:8-19). Este pacto es incondicional y encierra la promesa de
bendecir la línea familiar de David y asegurar un reino eterno a través de él.
Jesús vino de la misma línea familiar del Rey David, y la promesa del trono y la
eternidad de su reino, confirman y afirman el pacto para el futuro (Lucas 1:32-33).
Jesús fue llamado Hijo de David (Mateo 9:7 y 27; 20:30; Marcos 10:47; 12:35 y Lucas
18:38), porque Él mismo es el cumplimiento de este pacto.
EL NUEVO PACTO (EL REINICIO)
El Nuevo Pacto se encuentra detallado por el profeta Jeremías, cuando profetizaba en
momentos difíciles en Israel (Jeremías 31: 31-34). Una de las partes del Nuevo Pactó
con Israel, es la promesa de la restauración del reino. El profeta dijo: «Así ha dicho
Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para
luz de la noche; que parte la mar y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es
su nombre. Si estas leyes faltaren delante de mí, dice Jehová, también la
simiente de Israel faltará para no ser nación delante de mí todos los días.» -
Jeremías 31:35-36. — Este es el último Pacto que cumple todo el resto faltante de las
promesas divinas en todos los demás pactos. El apóstol Pablo asocia la salvación por
medio del sacrificio de Jesús, como el cumplimiento del Nuevo Pacto, y hace cita del
profeta Jeremías, donde Dios promete perdonar los pecados y tener una relación
íntima con el pueblo de Israel (Hebreos 8:8-12). La promesa del Nuevo Pacto fue
hecha a Israel y ahora se ha hecho extendida a todos los que creen en la fe de Jesús.
Cuando fue establecida la comunión en el pan y el vino, Jesús dijo: «Porque esto es
mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de
los pecados.» -Mateo 26:28. — Aquí Jesús está establecido el cumplimiento del
Nuevo Pacto en lo que sería el sacrificio del Cordero por los pecados del mundo. La
epístola a los Hebreos pone como “Mejor Pacto” la obra de Jesús en su sacrificio, y lo
identifica como el mediador entre Dios y los hombres (Hebreos 9:15 y 12:24).