ÁCIDOS.
ÁCIDO LÁCTICO
Sustancia elaborada con azúcares de la leche por la acción de
ciertas enzimas. Se usa en productos para el cuidado de la piel
para disminuir las arrugas y suavizar la piel.
El ácido láctico permite exfoliar la piel con suavidad. Favorece
la hidratación, la eliminación de células muertas y la renovación
celular. Ayuda a suavizar y retener la hidratación en la piel y
darle luminosidad. También ayuda a mantener el pH de la flora
cutánea.
Modo de uso: El ácido láctico es mejor utilizarlos en la rutina
facial de noche y, al principio, no más de dos veces por semana. Recuerda empezar con
concentraciones bajas (menos del 5%). Antes de aplicar el serum, limpia y seca bien la
piel. Aplica 3 o 4 gotas del serum con ácido láctico en la cara y extiéndelo bien.
ÁCIDO GLICOLICO
Uno de sus fuertes es que actúa en todas las capas de la piel y, como resultado, se
obtiene un cutis más parecido al de un niño, donde las líneas de expresión son más
difusas y aumenta la luminosidad y el tono uniforme.
En el momento de elegir un producto de ácido glicólico para usar en casa debemos
fijarnos en dos cosas fundamentales: la concentración y el pH.
Si la concentración es menor del 4% produce una exfoliación suave.
Si está entre 4-10% es ideal para tratar los signos de envejecimiento a largo
plazo y mejorar la textura de la piel.
Por encima del 20% se utiliza solo bajo prescripción médica para acné severo,
psoriasis o casos avanzados de pigmentación.
ÁCIDO SALICÍLICO
El ácido salicílico es un betahidroxiácido, que actúa cómo
queratolítico de la piel (o sea, que elimina las células
muertas de la piel y suaviza la piel para evitar el bloqueo
de los poros), y es comedolítico, es decir, que abre los
poros obstruidos.
El ácido salicílico tópico alivia el acné al reducir la
hinchazón y enrojecimiento y abrir los poros de la piel obstruidos, lo que permite que
las espinillas se sequen. Alivia otras enfermedades de la piel al suavizar y aflojar la piel
seca, escamosa o engrosada para facilitar su desprendimiento o eliminación.
ÁCIDO HIALURONICO.
El Ácido Hialurónico es una molécula de azúcar
amante del agua que se encuentra naturalmente en la
piel. El Ácido Hialurónico, un humectante que
ayuda a conservar o retener la humedad, es un
ingrediente de confianza para las fórmulas
hidratantes. El Ácido Hialurónico ayuda a reponer la
piel para aumentar la hidratación, mejorar la
elasticidad y fortalecer la piel. Al estar presente de forma natural en la piel, es altamente
compatible con ella, lo que la convierte en un ingrediente de confianza y eficaz para el
cuidado de la piel.
Además de potenciar la hidratación, el Ácido Hialurónico beneficia a la piel ayudando
a:
Alisar inmediatamente las superficies ásperas
Proporcionar una capa protectora que ayuda a la piel a retener la humedad
Fortalecer la piel para mejorar su elasticidad y resistencia
Elastina
}La elastina es una proteína en la fibra
del tejido conectivo de la piel que le da
resistencia y elasticidad. Es lo que le da a
la piel esa apariencia rejuvenecida y
completa que se suele asociar con un cutis joven y saludable.
Entre las funciones de la elastina en la piel, esta proteína se encarga de conservar la
hidratación de la dermis y proteger las fibras de colágeno, así como de mantenerlas en
su lugar para preservar la elasticidad de la piel y su aspecto firme.