ALDO ROSSI
Arquitecto italiano nacido en Milán en 1932 y fallecido en un accidente de tránsito en su
tierra natal en el año 1997. Sus méritos no se limitan al campo de la arquitectura, sino que
fue también diseñador, teórico, profesor y autor.
Comienza sus estudios en la Facultad de Arquitectura del Politécnico de Milán, en este
tiempo trabajó como redactor de las revistas Casabella-Continuita pero es en 1956 que
comienza a ejercer en estudios de arquitectura. Posterior a esto obtiene su título en
arquitectura en 1959, en el Politécnico de Milán y pocos años después comenzó a ejercer
como asistente del arquitecto y urbanista italiano Ludovico Quaroni. Poco después, 1966,
publica su libro “La Arquitectura de la Ciudad”, donde establecía sus teorías sobre el diseño
urbanístico. En esta entiende la ciudad como arquitectura y lugar de las interacciones
humanas: cobra vida en la memoria del colectivo mostrada a través de los monumentos
mientras introduce conceptos como tipo, lugar, monumento, forma urbana.
En el año 1971 sufrió un accidente de tránsito que lo llevó a reflexionar sobre la muerte
sosteniendo que los cementerios también requieren planificación y diseño; este
pensamiento lo llevó a ser ganador del concurso para el cementerio de San Cataldo en
Módena.
Así mismo, en esta época surge su primer complejo de viviendas en un barrio en la
periferia de Milán: Gallaratese, donde evoca la tradicional casa de vecindad milanesa.
Desde este momento hizo numerosos proyectos residenciales, viviendas y hoteles como el
Hotel Il Palazzo en Fukuoka, Japón.
Por sus trabajos, entre sus premios se encuentran el premio al mejor arquitecto de la
ciudad de Fukuoka y el prestigioso premio Pritzker de arquitectura, en 1990.
Como profesor de arquitectura ejerció en la Escuela Politécnica de Milán, en el Instituto
Universitario de Arquitectura de Venecia, en la Escuela Técnica Superior de Zúrich y en la
escuela Cooper Union de Nueva York, ya que en el transcurso de su carrera también realizó
importantes proyectos en Estados Unidos.
Ya entre sus últimos trabajos, está el edificio del Museo Bonnefanten en los Países Bajos de
1995, donde está presente la noción de museo como símbolo cultural, las conexiones entre
el pasado y el presente, característico de Rossi. Esto hace que su arquitectura forme parte
del movimiento Tendenza en Italia, donde se pretende reflejar en la arquitectura y la ciudad
una vuelta a la tradición y al pasado.
Sin embargo, como arquitecto su producción no es muy numerosa, pero toda ella
responde a un riguroso y meditado proceso de realización. Así fue un importante renovador
ideológico y plástico de la arquitectura contemporánea; su interés por la condición
atemporal de la arquitectura y desligarla de sus obligaciones funcionales, por la poesía, la
geometría, la memoria e invitar a recorrer la herencia del pasado adaptándola a las
exigencias del momento, lo hizo uno de los más importantes arquitectos y urbanistas de la
segunda mitad del siglo XX.