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NEWTON

Este documento resume las principales fuentes de fondos que los alemanes acumularon en la Argentina durante la Segunda Guerra Mundial, incluyendo las cuotas del partido nazi, donaciones de grandes empresas alemanas, y capitales privados transferidos clandestinamente, posiblemente incluyendo bienes saqueados. También examina los casos de la Banca Wehrli y las empresas del grupo Mandl, que se sospecha desempeñaron un papel en la transmisión secreta de grandes sumas de dinero entre Alemania y la Argentina antes, durante y después de

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  • Contrabando,
  • Expropiaciones,
  • Operaciones clandestinas,
  • Historia económica,
  • Propiedades confiscadas,
  • Judíos,
  • Intereses económicos,
  • Empresas alemanas,
  • Inversiones,
  • Espionaje
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NEWTON

Este documento resume las principales fuentes de fondos que los alemanes acumularon en la Argentina durante la Segunda Guerra Mundial, incluyendo las cuotas del partido nazi, donaciones de grandes empresas alemanas, y capitales privados transferidos clandestinamente, posiblemente incluyendo bienes saqueados. También examina los casos de la Banca Wehrli y las empresas del grupo Mandl, que se sospecha desempeñaron un papel en la transmisión secreta de grandes sumas de dinero entre Alemania y la Argentina antes, durante y después de

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  • Judíos,
  • Intereses económicos,
  • Empresas alemanas,
  • Inversiones,
  • Espionaje

Ciclos, Año X, Vol. X, N° 19, 1er.

semestre de 2000

Las inversiones nazis en la Argentina:


El caso de la Banca Wehrli
y de las empresas del grupo Mandl.

. Ronald C. Newton' y Christel K. Converse"

Introducción
A pesar de haber aceptado las resoluciones de las conferencias interamericanas
de La Habana (1940) y Río de Janeiro (1942), la Argentina no rompió relaciones
diplomáticas con el Eje hasta comenzado el año 1944, hecho que colocó al país en
conflicto directo con la política estadounidense de solidaridad hemisférica, como
así también con la estrategia económica y de guerra de los Estados Unidos y sus
aliados.
La continuidad de la política exterior independiente de la Argentina, país que
ya se había mantenido neutral durante la Primera Guerra Mundial, le permitió a
Alemania seguir comerciando y desarrollando actividades propagandísticas y
clandestinas, tales como poner a resguardo bienes, ejercer el contrabando de ma-
teriales estratégicos, mantener actividades encubiertas de inteligencia y continuar
con el soborno y apoyo a funcionarios argentinos que simpatizaban con el Eje! In-
cluso después del corte de las relaciones diplomáticas, se sospechaba que el go-
bierno militar y el de Perón se habían abstenido de implementar .con suficiente
fuerza las restricciones que debían impedir la afluencia de nazis y/o de bienes ex-
poliados por éstos.
La toma de pertenencias de judíos alemanes y austríacos comenzó antes de
1939. Las empresas fueron expropiadas mediante maniobras legales y cuasi lega-
les. Los judíos y disidentes políticos debieron desprenderse de inmuebles, joyas,

* Simon Fraser University, Canadá


** U. S. National Archives, E.E.U.U.
52 Ronald Newton y Chrjistel Converse

obras de arte y mobiliario en condiciones harto desventajosas. Los más afortuna-


dos ocultaron y transfirieron al exterior sus pertenencias para evitar las confisca-
ciones nazis. El temor a una guerra inminente también impulsó a compañías ale-
manas con bienes en el extranjero a protegerse. Durante la Segunda Guerra Mun- .
dial, los alemanes saquearon las reservas europeas, las obras de arte y todos los
bienes pertenecientes a los judíos, incluido el oro, los fondos en efectivo y otros
instrumentos financieros. El grueso delo expoliado asistió al esfuerzo bélico ale-
mán en materia comercial; una parte de lo saqueado fue a parar al hemisferio oc-
cidental, incluyendo, ostensiblemente, a la Argentina. '
Este artículo. persigue dos objetivos. En primer lugar, examina las principales
fuentes de fondos que cayeron en manos de los alemanes en la Argentina, tenien-
do en cuenta que durante la era del nazismo las categorías convencionales de en-
tidades gubernamentales alemanas (tales como su representación diplomática), el
Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP), las empresas y los par-
ticulares estaban profundamente entremezclados. En segundo lugar, ofrece un
examen más detallado de los intereses de Mandl y Wehrli, y de su alegado rol en
la trasmisión clandestina de grandes sumas de dinero a través del Atlántico antes,
durante y' después de la conflagración acontecida entre los años 1939 y 1945.1

El financiamiento de las actividades alemanas en la Argentina


Los alemanes en la Argentina emplearon diversos medios para acumular fondos.
Resulta imposible calcular los montos involucrados sin recurrir a fuentes docu-
mentales, hasta ahora Inexistentes, para su veriñcación. Sin embargo, se identífi-
caron varias formas de acumulación. .
En 1931, se fundó el Landesgruppe Argentinien del NSD~ la rama argentina
del partido nazi. Ésta estaba principalmente compuesta por elementos margina-
les, en su mayoría pobres, algunos de ellos completamente desposeídos. Su línea

1. Las principales fuentes de este trabajo provienen de diversos repositorios: los Natio-
nal Archives estadounidenses (USNA),.sítuados. en College Park, en especial los docu-
-mentos de guerraalemanes capturados, investigaciones-Sajehaven de los aliados, in-
vestigaciones de agencias de inteligencia estadounidenses y comisiones especiales en
el hemisferio occidental y Europa, y registros diplomáticos estadounidenses del perío-
do comprendido entre el año 1939 y fmes de la década del'40; documentos del Schwei-
zerische Bundesarchiv (SB) de Berna; el Politisches Archiv des Auswaertigen Amtes
,(PAAA)en Bonn; materiales de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, y los
así llamados Informes Eizenstat de mayo de 1997 y junio de 1998. Véase también Ro-
nald C. Newton, The "Nazi Menace" in Argentina, 1931-1947, Stanford, 1992, y la ver-
sión en castellano de esa obra, El cuarto lado del triángulo. La "amenaza nazi" en la
Argentina, 1931-1947, Buenos Aires, 1995. De gran utilidad fueron los comentarios de
Vincent Peloso a una versión preliminar de este trabajo.
Las inversiones nazis en la Argentina 53

ideológica era radicalmente populista y anticapitalísta," En un comienzo, el Lan-


desgruppe Argentinien no sólo hizo todo lo posible para atacar a socialistas y re-
publicanos alemanes, sino también al grupo conservador de empresarios germa-
nos en el país. El Landesgruppe disponía de escasos fondos y limitadísimo acce-
so a fuentes locales de recursos, al menos hasta el arribo de Hitler al poder, en
enero de 1933. Aún después de tal fecha, sus mayores ingresos provinieron de las
cuotas de afiliados, las donaciones para la campaña de invierno (destinadas a ob-
jetivos caritativos) y los aportes del círculo de sacrificados (constituido por quie-
nes no deseaban o no podían afiliarse al NSDAP). Dado que por entonces el Ter-
cer Reich estaba muy necesitado de divisas, la central del NSDAP en Berlín requi-
só un quinto de 10 recaudado localmente (la mitad de lo obtenido para la campa-
ña de invierno) por sus ramas en el extranjero. Estas remesas forzadas provoca-
ron quejas continuas en la Argentina. Se decía que grupos locales del NSDAP
(Ortsgruppen) mantenían cajas en negro (schwarze Kassen) para evitarlas. Sea
que ello hubiese acontecido o no, lo cierto es que las exigencias de remitir parti-
das a Berlín declinaron hacia fines de la década del '30.
En 1935 fue la primera vez que donantes extrapartidarios tuvieron un gran pa-
pel. Urgidos por Willi Koehn, el comisario del NSDAP para América del sur que,
también se desempeñaba como agregado de prensa de la embajada alemana, las '
filiales de grandes empresas germanas en la Argentina crearon el Firmen-Ring
para la provisión sistemática de fondos destinados a la propaganda alemana en el
país. Tales contribuciones se compensaban mediante pagos y créditos a las casas
matrices de esas empresas en Alemania. A partir de entonces, éste sería el princi-
pal mecanismo de recaudación de fondos operativos para proyectos del NSDAP
en la Argentina," No obstante, hacia 1941, la división de política económica del Mi-

2. Departamento de Guerra de los Estados Unidos, "List of Nazi Party Members Outside
Germany", 4 vols., Washington, 26 mayo 1946;Primer suplemento, 16julio 1946;Segun-
do suplemento, 20 septiembre 1946. El grueso de la membresía del Landesgruppe Ar-
gentinien la constituía inmigrantes recientes, la mayoría de los cuales había sufrido re-
veses económicos o había tenido escaso éxito. Fueron pocos los grandes hombres de
negocios que se afiliaron.
3. Los documentos respecto del papel cumplido por el Firmen-Ring pueden hallarse en-
tre los materiales de la acusación en el juicio de posguerra seguido a la empresa IG
Farben en Nurenburgo. Véase especialmente, USNA, Record Group (RG) 238, críme-
nes de guerra, H. Homann (Bayer Argentina) a la Zentral-Abteilung IG Farben, Bue-
nos Aires, 5 junio 1935, tema "Correspondence Bureau", NI 4613 (El Correspondence
Bureau era una agencia noticiosa que colocaba artículos de propaganda en los medios
argentinos, empleando para ello a criollos que supuestamente desconocían el hecho de
que eran asalariados de los alemanes); IG Farben Berlín al Departamento de Asuntos
Bancarios de IG Farben, Leverkusen, Memo para la Embajada, 9-enero 1941, NI 7140;
telegrama 639 del embajador Edmund von Thermann al Ministerio de Relaciones Ex-
teriores de Alemania (en adelante AA), Buenos Aires, 29 abril 1941, NI [Link]én,
as and Allied Wartime and Postwar Relations and Negotiations with Argentina,
54 Ronald Newton y Christel Converse

nisterio de Relaciones Exteriores en Berlín objetó el hecho de que firmas alema-


nas en la Argentina fuesen presionadas para efectuar donaciones de fondos, inclu-
so para la "propaganda económica".' .
A fines de la década de 1930, se alegaba que agentes económicos y testaferros
de destacadas figuras del movimiento nazi europeo habían transferido clandesti-
namente capitales privados a la Argentina. Entre ellos, los más importantes eran
Ludwig' Freude, Thilo Martens, Heinrich Doerge y Fritz Mandl. Freude y Martens
llegaron de jóvenes a la Argentina; hacia 1945, ambos se habían hecho inmensa-
mente ricos, el primero en la industria de la construcción, el segundo como agen-
te de navegación y representante del Lloyd noralemán. Luego de la partida de to-
da la representación diplomática alemana, a mediados de 1944, Freude tomó las
riendas de la influencia política y económica germana y se tomó, indudablemen-
te, en la figura más poderosa de la colectividad alemana en la Argentina. Como tal,
era intensamente buscado por los aliados." Sin embargo, Freude era amigo del co-
ronel Juan D.. Perón y uno de los importantes contribuyentes de fondos a su cam-
'paña presidencial (1945-1946); también pudo haber canalizado las donaciones de
otros empresarios alemanes. El quid pro quo requerido y logrado por éstos incluía
la protección frente a las exigencias norteamericanas de que fuesen deportados,
como así también la oportunidad de resguardar los bienes de firmas "enemigas",
que debían ser liquidadas por la Junta de Vigilancia. Heinrich Doerge llegó a la Ar-
gentina a comienzos de la Segunda Guerra; especialista en asuntos bancarios, se
creía que era el agente financiero de Hjalmar Schacht, presidente del Reichsbank
hasta el momento de su encarcelamiento, luego del golpe de julio de 1944~ Su pa-
. pel como asesor de los bancos alemanes en Buenos Aires despertó también gran
atención de parte de los investigadores aliados, pero jamás fue aclarado.
Luego de iniciada la Segunda Guerra, en septiembre de 1939, los alemanes in-
virtieron generosamente en la promoción de su causa en la Argentina, aunque qui-
zás no más generosamente' que los británicos y estadounidenses. Según una inves-
tigación Safehaven, entre el año 1939 y el mes de enero de 1944; la embajada ale-
mana recibió un total de 13,9 millones de pesos, tanto por medios convenciona-
les, como por otros conductos bancarios no convencionales. De esa cifra, el 65

Portugal, Spain, Sweden, and Turkey on Looted Gold and German External Assets
and US Concerns about the Fate of the Wartime Ustasha Treasury: Supplement to
Preliminary Study on US and AUied Efforts to Recover and Restore Gold and Other
Assets Stolen or Hidden by Germany during World War II (en adelante, Segundo In-
.forme Eizenstat), Departamento de Estado, Washington, junio 1998,p. 3, especialmen-
te nota 9.
4. Sin embargo, IG Farben y Siemens ya habían suministrado 120.000pesos, a ser devuel-
tos por el Reichsbank. Ver USNA, RG 242, T-120, rollo 178,Handakten Clodius, cuadros
86646-47,86798,86811,86844.
5. Freude jamás fue miembro del NSDAP y, después de 1945, insistió que, esencialmente,
era un hombre de convicciones democráticas.
Las inversiones nazis en la Argentina 55

por ciento fue' destinado a pagar los gastos fijos de la representación diplomática
germana (130.000 pesos mensuales), y el 5, por ciento al mantenimiento de los
miembros internados de la tripulación del Graf Spee, acorazado de bolsillo vola-
do por su capitán frente al puerto de Montevideo en diciembre de 1939. Una par-
te de los 4 millones de pesos restantes pudo haber sido invertida en un fondo de
reserva para el período post-bélico. Sin embargo, gran parte del dinero fue gasta-
do en actividades propagandísticas, de espionaje y de contrabando." Esta impor-
tante cifra habría cubierto gastos tales como el millón de pesos invertidos por la
embajada alemana entre los años de 1940 y 1941 para asegurarse el apoyo de ar-
gentinos "influyentes", o los cuantiosos fondos a disposición de J.S. Becker, jefe
de la red de espionaje del Sicherheitsdienst (SD) en América del sur, luego de su
arribo como polizón desde España, en enero de 1943.7 También cubría el costo de
mercancías de alto valor unitario (diamantes industriales, platino, extracto 'de hí-
gado), que se adquirían secretamente en América del sur para ser contrabandea-
das a Alemania, generalmente vía España," Los fondos restantes, que comporta-
ban 700.000 pesos, además de 280.000 pesos en monedas de oro de diversas deno-
minaciones, e inmuebles, fueron entregados por la embajada alemana a los suizos
en calidad de fideicomisos, luego del corte de relaciones diplomáticas."
Los dos bancos alemanes que actuaban en la plaza argentina desde hacía dé-
cadas, el Banco Alemán Transatlántico (BAT) y el Banco Germánico de la Améri-
ca del Sur (BGAS), siguieron operando hasta junio de 1945 gracias a la laxitud ale-
gada en la implementación de medidas de control por parte del Banco Central de
la República Argentina (BCRA). A comienzos de 1942, el BCRAlos sometió a con-
tralores más estrictos para consternación de la embajada alemana. lO Otros bancos
europeos se pusieron a disposición de los alemanes."

6. Segundo Informe Eizenstat, op. cit., p. 15.


7. Los fondos fueron entregados a Becker en Buenos Aires por un tal Herbert Strehmel,
desconociéndose cómo éstos llegaron a manos de Strehmel.
8. Segundo Informe Eizenstat, op. cit., pp. 4-6. Ver varios informes sobre tales envíos en
USNA, RG 242, T-120, AA, Abwehr Suedamerika, rollo 763.
9. Según documentos suizos, los bienes de la representación alemana - inmuebles y fon-
dos en pesos y oro amonedado de distintos países- fueron entregados al gobierno ar-
gentino entre los años de 1945 y 1950. SB, E 2001 (E) 1967/113 B.52.30 Arg., E 2200.60
(-), E 2001-02 (-).
10. Segundo Informe Eizenstat, op. cit., p. 14. La embajada tenía tres cuentas en el BAT y
cuatro más en el BGAS. Ver Informe N°2, Comisión Investigadora de Actividades An-
tíargentinas, Cámara de Diputados, Buenos Aires, 5 septíembre 1941, p. 7; USNA, RG
242, T-120, rollo 25, AA, cuadros 26664-5, 26845.
11. Consultation among the American Republics with Respect to the Argentine Situa-
·tion (en adelante Libro Azul), Departamento de Estado, Washington, 1946, p. 50. En-
tre esas instituciones crediticias, cabe mencionar al Banco Fonseca Santos y Vianna de
Lisboa, y un individuo o grupo en Suiza de nombre Finkler. Ver también PAAA, Ofici-
na del Secretario de Estado, vol. 3, Meynen 2165 al AA, Buenos Aires, 26 junio 1941.
56 Ronald Newton y Christel Converse

También se recurrió a otros métodos ingeniosos para juntar fondos. Los admi-
nistradores alemanes en Buenos Aires hicieron uso, aparentemente, de los exce-
dentes favorables al Reich de la cuenta de compensación creada en virtud del
acuerdo comercial germano-argentino de 1934.12 Se vendieron en la Argentina y/o
en otros lugares del hemisferio materias primas y demás productos acumulados.
A pesar del hecho de que los detalles sobre tales operaciones son extremadamen-
te escasos, la así llamada Etappen-Dienst, creada en 1930, adquirió y acumuló
clandestinamente esas materias primas, petróleo en particular, destinadas a las
operaciones navales alemanas en tiempos de guerra. Hasta los primeros años del
conflicto bélico los fondos para esos objetivos y para la adquisición de mercan-
cías a ser contrabandeadas, eran enviados desde Alemania a través de casas ale-
manás del rubro exportacíón-ímportacíón." Sin embargo, después de septiembre
de 1939, la marina británica mantuvo el Atlántico bajo su control; la guerra naval
no aconteció como se había previsto, y gran parte del stock acumulado por la
Etappen-Dienst jamás fue suministrado a navíos de guerra o mercantes alemanes.
Entre los meses de septiembre de 1939 y diciembre de 1941, ñrmas comerciales
alemanas importaron desde los Estados Unidos y otros lugares, a la vez que acu-
mularon, una variedad de materias primas industriales para protegerse contra es-
caseces previsibles del período bélico. Estas adquisiciones ayudaron a la prospe-
rídad de establecimientos alemanes, a pesar de las acciones bélicas aliadas. Algu-
nas de las mercancías acumuladas fueron vendidas en la plaza local a precios ele-
vados. 14 '

Ciertas empresas argentinas, que pertenecían a ciudadanos de países europeos


conquistados por el Reich, fueron traspasadas a manos alemanas; tal es el caso de

Hacia 1942, las transacciones bancarias para mover fondos destinados a la propagan-
da se tornaron más difíciles de realizar, ver USNA, RG 242, T-120, rollo 25, cuadros
26796-97, 26809 Y26813.
12. En el período comprendido entre los meses de julio de 1940 y junio de 1941,la cuenta
de la embajada recibió 884.600 pesos moneda nacional de la cuenta de compensación,
Juan C. de Mendoza, La Argentina y la swástica, Buenos Aires, 1941, pp. 98-99. Para
el acuerdo 'de compensación/clearing de 1934,ver Newton, op. cit., pp. 95-100.
13. Se trataba de los Kriegsmaterialjonds, fondos para materiales de guerra, que prove-
nían del Verkehrministerium del Reich. USNA, documentos de guerra alemanes cap-
turados, TI022/PG32007-4/4088/doc 778, Sección Extranjero del OKM 1618/41 a las
Secciones 1 y 3 del OKM:, 10 junio 1941.
14. Un estudio de posguerra de la Office of Strategic Services (en adelante OSS) concluyó
que "millones de marcos del Reich han sido invertidos y dejados en América del sur,
especialmente en la Argentina. Muchos fondos fueron invertidos en productos conser-
vables por largo tiempo. Algunos stocks fueron canjeados anualmente por otros (por
ejemplo, 150.000bolsas de café). Compañías terceras fueron empleadas para ello. Las
adquisiciones fueron organizadas por la embajada alemana". USNA, RG 226, OSS, XL
19569, Memorándum de Jonas Steigmann (OSS) a propósito de los documentos sobre
América Latina del AA en el repositorio de Marburg, 31 septiembre 1945.
Las inversiones nazis en la Argentina 57

la Ganz-Werke de Hungría, fabricantes de material ferroviario." Estas pueden o


no haber ingresado en las listas negras de los aliados (la Statutory List británica-
y la Proclaimed List estadounidense). Aparentemente, no existe un estudio deta-
llado de la suerte corrida por tales empresas.
Las propiedades de argentinos en países conquistados por los alemanes pue-
den haber sido devueltas en la Argentina a cambio del pago de rescates. 16 Además,
en 1942, los aliados tomaron conocimiento del hecho de que nazis locales habían
contactado a judíos residentes en la Argentina con miras a extorsionarlos a cam-
bio de las vidas de sus seres queridos en la Europa ocupada." Adicionalmente, la
-embajada alemana y/u organizaciones nazis recibieron numerosas transferencias,
habitualmente de pequeñas cantidades en efectivo o de valores negociables. A co-
mienzos de la guerra, éstas incluían posibles transferencias físicas desde Europa
a bordo de aeronaves de las líneas Cóndor y LATI I8 , además de 6.100 libras ester-
linas con las que contaba el Graf Spee", que llegaron a la embajada alemana en
Buenos Aires. La representación diplomática del Reich también recibió fondos de
las naves mercantes alemanas internadas en la Argentina y otros lugares. No hu-
bo transmisión de fondos por vía submarina. 20
A medida que otros países declaraban la guerra al Eje, la embajada alemana en
Buenos Aires recibía desde otras capitales sudamericanas fondos pertenecientes
a las sedes diplomáticas y partidarias." Parte de los dólares estadounidenses ex-
poliados por el Reich en Europa fueron lavados en Buenos Aires sin que se conoz-
ca el mecanismo de transferencia a la Argentina. La misión diplomática estadou-

15. Franz Klein, que trabaió para Mandlluego de haber- estado al servicio de Ganz, estuvo
involucrado en una oscura lucha por el control de los bienes argentinos de Ganz. Bajo
ese nombre, Ganz- Werke no aparece en la lista negra estadounidense, USNA, RG-
353/250/67/30/07, cajas 1-2, US Proclaimed Lists 1941-1945.
16. Informe N°2, Opa cit., pp. 5, 38.
17. Segundo Informe Eizenstat, Opa cit., p. 4.
18. Newton, op',cit., pp. 248, 258.
19. También se recibieron 18 lingotes de plata, tomados del buque mercante Doric Star,
de bandera inglesa, que los británicos recobraron cuando se les permitió ingresar a la
ex embajada de Alemania en 1945.
20. Véase Ronald C. Newton, "Actividades ciandestinas de la marina alemana en aguas ar-
gentinas (1930-1945), con referencia especial a la rendición de dos submarinos alema-
nes en Mar del Plata en 1945", en Tercer Informe de Avance, Comisión para el Escla-
recimiento de las Actividades del Nazismo en la Argentina (CEANA), Buenos Aires,
noviembre 1998.
21. En el mes de mayo de 1943, se descubrió que varios nazis en la Argentina, entre ellos
Thilo Martens, estaban recibiendo fuertes sumas de dinero de colegas en Bolivia a tra-
-vés de la ñrma Pascual Hnos. USNA, RG 56/450/1/21/1-2IArg/9/00/War, caja 34, Depar-
tamento del Tesoro, Foreign Enforcement Section, 5 mayo 1943; información adicio-
nal en TIR Argentina 45.
58 Ronald Newton yChristel Converse

nidense siguió de cerca las operaciones de mercado negro de un tal André Lestoi-
He, vinculado a la embajada alemana." Los productos farmacéuticos y efectivo
traidos al país en julio de 1944 a bordo del velero Santa Barbara constituyen el
único intento conocido de una tardía transmisión física de fondos durante la gue-
rra. Desgraciadamente para los alemanes, éstos fueron confiscados por la policía
argentina." Hacia fines del conflicto bélico, se supone que la transferencia de fon-
dos se hizo por valija diplomática española y/o por aquella del agregado militar ar-
gentino en Berlín, el coronel Servando Santillana, durante su regreso al país." Los
activos de empresas alemanas que pasaron a manos del Estado argentino luego de
la declaración de guerra de marzo de 1945 fueron administrados, hasta elmomen-
to de su liquidación, por la Junta de Vigilancia de la Propiedad Enemiga."
Finalmente, en lo concerniente a la dispersión de fondos .acumulados en efec-
tivo, Heinrich Juerges, el renegado nazi y fabulador indudable, aseveró que en
1943 la embajada alemana adquirió a través de ambos bancos germanos gran par-
te' del empréstito de 300 millones de pesos del gobierno argentino, emitido en
agosto de ese año. Los bonos fueron depositados en manos de testaferros argen-
tinos. A pesar de su dudosa autoría, esta historia intrigante merece ser estudiada
con mayor profundidad. 26

22. PAAA, Oficina del Secretario de Estado, Argentina, 1942, vol. 3, Meynen 1488 y 1702 al
AA, Buenos Aires, 11 y 28 mayo 1942; vol. 4, Meynen al AA, 3 agosto 1942; Koecher a
Meynen, Berna, 1 septiembre 1942. En el mes de mayo de 1942, la embajada alemana
afirmaba tener a su disposición más de 120.000 dólares en efectivo. En febrero de 1944,
luego del corte de relaciones, la embajada alemana contaba todavía con los servicios
de Lestoille para operaciones de mercado negro. A este respecto, ver USNA, resúme-
nes Magic, rollo 8, 693, 17 febrero 1944; Segundo Informe Eizenstat, op. cit., p. 4.
23. Newton, El cuarto lado, op. cit., pp. 312-314.
24. Tallo aseverado por el notorio Heinrich Juergues, un ex nazi que se había opuesto a
sus colegas partidarios de antaño. Un extorsionador y falsiñcador responsable de la
preparación de docenas de informes sobre actividades nazis, Juergues vendía tales fá-
bulas a las representaciones diplomáticas aliadas siendo la más conocida de éstas el
informe de 1939 sobre los nazis y la Patagonía, USNA, RG 260/390/44/33/05, OMGUS-
Argentina, caja 645, legajo Arg. Inv., declaración de Heinrich Juergues (en adelante
HJ), Berlín, 29 noviembre 1946, transmitida por Albert P Bender, Jr. a W.W. Blancke,
Departamento de Estado, Washington, 4 febrero 1947.
25. En el Libro Azul (p. 83) se alegaba que, antes de su liquidación, era una práctica gene-
ralizada dispersar los bienes de las empresas alemanas. También puede hallarse lo mis-
mo enUSNA, RG 59, Libro Azul, caja 3, legajo 36, Embajada de los Estados Unidos
2000 al Departamento de Estado, Buenos Aires, 9 febrero 1946. Miguel Miranda admi-
tió lo mismo en conversación con el embajador George Messersmith, ver USNA, RQ
59, Departamento de Estado, Asuntos Rioplatenses, caja 20, Memorándum de conver-
sación, 21 agosto 1946, 11 septiembre 1946.
26. USNA, RG 260/390/44/33/05, OMGUS-Argentina, caja 645, legajo Arg. Inv., declaración
HJ, Berlín, 29 noviembre 1946, transmitida en Bender a Blancke, 4 febrero ~947.
Las inversiones nazis en la Argentina 59

Luego de 1945, resulta indudable que fondos nazis ingresaron a la Argentina a


través de países neutrales, no siempre en compañía de los individuos y entidades
que, por lo general, los habían robado. El caso más sensacional de este tipo tiene
su origen en aquello que se ha dado en llamar "el robo más grande del siglo", a sa-
ber, la sustracción de aproximadamente 500 millones de dólares de 1945 en oro
amonedado y otros, además de divisas, de los vastos recursos precipitadamente
trasladados por el Reichsbank a Baviera en la primera mitad de ese año, e infruc-
tuosamente ocultados allí. En los hechos hubo trece diferentes robos, llevados a
cabo por docenas de individuos y pequeños grupos alemanes y estadounidenses.
Se sabe que por lo menos cinco alemanes, los beneficiarios de una temprana "ac-
ción?", vinieron a la Argentina a fines de la década de 1940 o comienzos de la si-
guiente. Es posible que parte de la legendaria opulencia de lugares tales como La
Cumbrecita, en la provincia de Córdoba, tenga su origen en el tesoro del Reichs-
bank. 28

La conexión Mandl-Wehrli
Fritz Mandl era un fabricante de armas europeo de gran habilidad comercial, y no
menor ignorancia técnica y flexibilidad ideológica. En Austria había sido un inte-
grante activo del Heimwehr de derecha; sin embargo, sus fábricas, situadas a lo
largo de Europa, proveyeron armas y municiones a todo comprador. Se dice que
sus ventas a ambos bandos en la Guerra Civil española enojaron tanto a Benito
Mussolini, uno de sus mayores apoyos y clientes previos, que el régimen fascista
pasó a considerar al "judío Mandl" como enemigo." Respecto de su judaísmo,
Mandl, al igual que su madre, era católico apostólico y romano, en tanto que su
padre era judío. Mandl había visitado la Argentina en 1937 para estudiar las pers-
pectivas para la fabricación local de armas e invertir parte de su fortuna personal
allí; en 1939 pasó a residir en Buenos Aires y más adelante adquirió la ciudadanía
argentina. Gran parte de sus bienes fueron invertidos en la Argentina, otros fue-
ron destinados a los Estados Unidos. 30

27. Los cinco eran Klaus Bremme, Matthias Stinnes, Herbert .v0n Bluecher, y los corone-
les Otto Pfeiffer y Friedrich Rauch. Largamente requerido para ser interrogado (dados
los vínculos que lo ligaban a Lammers y el mismo Hitler), en 1978 Rauch vivía apaci-
blemente en la ciudad austríaca de Graz.
28. Jan Sayer y Douglas Botting, Nazi Gold, Londres, 1985, pp. 291-300. No todo el consi-
derable expolio desaparecido en el sur de Alemania y Austria en la confusión de 1945
provenía del Reichsbank. Una parte puede haber llegado de los fondos secretos del Mi-
nisterio de Relaciones Exteriores de Alemania (Ribbentrop gold), el Abwehr, o la SD
de Emst Kaltenbrunner.
29. Newton, The 'Nazi Menace', p. 317.
30. La embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires supo por boca de Mandl que en
el momento del acuerdo de 1938 poseía bienes personales en Suiza, Gran Bretaña y la
60 Ronald Newton y Christel Converse

Luego del Anschluss de Austria, en marzo de 1938, los alemanes se apodera-


ron de la Hirtenbergwerke, su fábrica de municiones austríaca, y otras propieda-
des, en virtud de las leyes de arianización. Prevenido de lo que habría de aconte-
cer, Mandl ya había retirado del país su considerable fortuna personal, además de
los activos líquidos de la Hirtenbergwerke, que sumaban 15 millones de francos
suizos. Estos últimos fueron depositados en cuentas de la empresa controladas
por Mandl en la Schweizerische Bank de Zurich y Seligman Fréres de París. Lue-
go de la toma de la fábrica de municiones, empero, los nazis reemplazaron el di-
rectorio de la misma, revocaron el poder de Mandl y embargaron los depósitos en
Suiza y Francia. A MandIle fue comunicado que llevaba las de perder en una ac-
ción judicial y recurrió entonces al Johann Wehrli Bank de Zurich, que se había
hecho de una reputación por lograr la liberación de fondos extranjeros en Alema-
nia. En mayo de 1938,Mandl aceptó las mejores condiciones que le ofrecieron los
representantes del régimen nazi por intermedio de la banca Wehrli.31 Estas le per-
mitían conservar ellO por ciento de lo depositado en las cuentas de la Hirten-
bergwerke en Suiza y Francia, a cambio de la entrega de todas las acciones y bie-
nes de esa empresa, legitimando de esa manera la confiscación. Si bien existen
distintas versiones respecto de las condiciones del acuerdo, Mandl no se empo-
breció a causa de éste. Wehrli le comentó a Federico Bemberg en 1938 o 1939 que
Mandl había logrado resguardar 400.000 libras esterlinas de manos de los alema-
nes y que el total de su fortuna alcanzaba los 5 millones de dólares." Durante la
guerra, Mandl también retuvo una participación en la fábrica suiza de armamen- '
tos Solothurn; ésta le redituó buenas ganancias, aparentemente recibidas por in-
termedio de Wehrli, dadas sus ventas de material bélico a Alemania e Italia. Es po-
sible que Mandl también obtuviera beneficios de su participación accionaria en
una de las cervecerías de Bemberg en Alemania,"

Argentina por valor de 22 millones de francos suizos. Parte de sus bienes estaban en
, oro depositado en el BCRAy en el Lloyds Bank de Londres. Véase USNA, RG 226, OS8,
XL 7924.
31. Habitualmente llamado Johann Wehrli a secas en la documentación norteamericana, el
banco le debía su nombre al abuelo de Charles Wehrli, el entonces dueño de éste, tam-
bién conocido como Carl Wehrli-Thielen oJean Henri Charles Wehrli.
32. Para el informe de la embajada estadounidense en Buenos Aires en el que se confirma-
ba la inspección de toda la documentación relevante, ver USNA, RG 226, 088, XL 7924,
2 junio 1944. Para los montos en la cuenta que Mandl mantenía en la banca Wehrli, y
que fueron transferidos en el año 1938 o 1939a la firma CICAde Buenos Aires, propie-
dad de los Bemberg, ver USNA, 088, XL 6986, memorándum de D.V: Ryan, 7 noviem-
bre 1944; embajada estadounidense 17414 al Departamento de Estado, Buenos Aires,
2'marzo 1945.
33. Desde el año 1941 hasta el colapso del régimen italiano en 1943,las ventas de material
bélico a Italia llegaron a sumar 40 millones de francos suizos, redituándole a Mandl 3
millones de francos suizos en concepto de comisiones. USNA, RG 131/230/38/28/01, ca-
ja 392, legajos, control de fondos extranjeros, Wehrli, legación estadounidense en Ber-
Las inversiones nazis en la Argentina 61

El grueso de los bienes de Hirtenbergwerke fue entregado a la Fundación Wil-


helm Gustloff (véase más abajo) en Alemania, cuyo nombre era el del líder de los
nazis germanos en Suiza." Corrían rumores que los nazis no habían sido demasia-
do severos con Mandl corno quid pro quo a su acuerdo para invertir en la Argen-
tina fondos pertenecientes a jerarcas nazis, tales como Hermann Goering, Joa-
chim von Ribbentrop, y el Dr. Wilhelm Keppler, que representó al Reich en las ne-
gociaciones con Mandl. Durante la guerra, los negocios de Mandl fueron motivo
de repetidas investigaciones aliadas; también fue demonizado por los medios de
comunicación norteamericanos y permaneció en su lista negra (Proclaimed List)
hasta bastante después del cese de las hostilidades. Sin embargo, no se halló evi-
dencia concluyente de que hubiera canalizado capitales alemanes a la Argentina.
Sin embargo, en los Estados Unidos la campaña de prensa contra Mandl se tor-
nó tan vitriólica que los Departamentos de Estado y del Tesoro lo colocaron en la
Proclaimed List en noviembre de 1944, como concesión a una opinión pública
que ellos mismos habían ayudado a generar. Si bien Mandl había tenido un papel
de liderazgo en las propuestas de militares argentinos de un programa de fabrica-
ción de armas, el coronel Perón se vio forzado a concluir que, de seguir partici-
pando en éstos, los aliados permanecerían implacablemente opuestos a él. En
consecuencia, Mandl fue alejado de su interés en la manufactura de armas y a co-
mienzos de 1945 fue arrestado por razones no explícitas. Aparentemente, debía
ser entregado como ofrenda de bienvenida al nuevo embajador de los Estados
Unidos, Spruille Braden; sin embargo, las relaciones entre Braden y Perón se de-
terioraron rápidamente, y, a decir verdad, los estadounidenses tampoco querían a
Mandl, por temor a no poder probar las acusaciones en su contra. Al episodio tra-
gicómico de la huida de Mandl al Uruguay le siguió la traición de ex amigos y be-
neficiarios, además de las negociaciones y, en última instancia, el costoso acuer-
do alcanzado con Perón." Hacia fines· de 1945, Mandl disfrutaba nuevamente del
visto bueno de Perón y estaba abocado a la preparación de proyectos que integra-
ban las fuentes de carbón peruano a la industria del acero argentina para la fabri-

na 3850 a la embajada estadounidense en Buenos Aires, 10 agosto 1945; embajada es-


tadounidense en Buenos Aires al Departamento de Estado, 28 agosto 1945..En virtud
del arreglo con los nazis, Mandl recibió 1,24 millones de marcos del Reich de los que
debió asignar 425.000 marcos al pago de impuestos sobre sus otras propiedades en
Austria, que fueron confiscadas por la Gestapo poco después. Al estar vedada la sali-
da de capitales alemanes, Mandl invirtió el resto en la cervecería Holstein de Hambur-
go, USNA, RG 226, XL 7924, 2 junio 1944.
34. Gustloff había sido muerto por un joven judío en Suiza en el año 1935. La frustración
generada por banqueros suizos "enojosos" y dinero "judío" dieron lugar al nombra-
miento de la fundación. Para los métodos de arianización de la Fundación Gustloff, ver
más abajo.
35. Mandl declaró que el gobierno de Farrell y Perón requirió 6 millones de pesos para au-
torizar su permanencia en Buenos Aires. USNA, RG 226/190/4/22/1, caja 316, informe
Sajehaven 432, 8 octubre 1945.
62 Ronald Newton y Christel Converse

cación de armas. Según Hans Harnisch (véase más abajo), fue en ese entonces que
Mandl comenzó a administrar algunas cuentas personales de Perón.
En 1950, los intentos de radicación de Mandl en Suiza para participar del ne-
gocio internacional de armas, América latina incluida, fueron vetados por las au-
toridades helvéticas, que todavía temían provocar la ira de las potencias occiden-
tales. Finalmente, en 1955, Mandl recobró sus propiedades en Austria y volvió a
fabricar armas allí. Falleció en 1977.36
Un par de razones justifican la actual reapertura de la investigación de los
asuntos de Mandl. Por un lado, se tiene el vínculo entre Mandl y los intereses de
Wehrli, que-siguió floreciendo durante la Segunda Guerra y después de ésta. El
descubrimiento reciente en los National Archives norteamericanos de documen-
tación sobre los Wehrli y sus contactos en Europa, los Estados Unidos y la Argen-
tina durante el período bélico ha dado lugar a nuevas acusaciones según las cua-
les Mandl también pudo haber servido como nexo mayor en operaciones financie-
ras internacionales, aún cuando, nuevamente, no se hayan encontrado papeles
que permitan comprobar esto último. Por otro lado, está el hecho de que tal nexo
pudo haber incluido los vínculos financieros entre Mandl y Perón, luego del triun-
fo electoral de éste en 1946. Según Hans Harnisch, uno de los mayores agentes de
inteligencia germana deportados de la Argentina en 1946 y luego interrogado por
oficiales aliados en Alemania, Mandl se ocupaba de las inversiones privadas de
Perón en ñrmas con nombres tan inocuos como Broadway e Impar." Se carece de
información adicional sobre tales inversiones, así como sobre su ubicación.
A diferencia de Mandl, los Wehrli eran una familia patricia. Habían detentado
el Buergerrecht de Zurich desde 1551, y tenían vínculos con Alemania. Desde an-
tes de la Primera Guerra disfrutaban de cierto renombre en la escena local por ha-
ber contado con el kaiser Wilhelm entre sus huéspedes, amén del hecho de que la
esposa del principal directivo del banco, Carla Charles Wehrli, era alemana. Du-
rante la Primera Guerra, Wehrli había ideado mecanismos para mover capitales a
América del sur, y luego siguió atendiendo a una clientela que en gran parte era
de habla germana; se trataba de gente adinerada que residía en América del sur
pero cuyos intereses económicos estaban en Europa. Hacia 1930, Wehrli había
amasado una gran fortuna en bienes raíces en Suiza y la Argentina, cuyo valor se
calculaba en hasta 40 millones de francos suizos. En consecuencia, Charles redu-

36. La única biografía existente de Mandl puede hallarse en Newton, The 'Nazi Menace',
op. cit., pp. 315-342 (versión castellana en El cuarto lado, op. cit., pp. 376-408). La
cuenta de Mandl en la banca Wehrli era la número 2. Ver USNA, RG 226, OSS, XL 6986,
memorándum para el legajo Mandl, 7 noviembre 1944;embajada estadounidense 17414
al Departamento de Estado, Buenos Aires, apéndice -1, 2 marzo 1945; SB, vol. 2298,
E4320 (B) 1990/266:77, Schweizerische Bundesanwaltschaft, Aktennotiz, Berna, 17
noviembre 1950.
37. USNA, RG' 84, caja 102, documentos de Buenos Aires, 820.02, USPOLAD Alemania
11208, Interrogatorio a Hans Hamisch, Berlín, apéndice 6, 31 octubre 1947.
Las inversiones nazis en la Argentina 63

jo el nivel de sus actividades, contrayéndose el personal y operaciones dé la ban-


ca Wehrli. Se lo reconocía como patriota suizo, el que a pesar de sus incontables
conexiones en Alemania no era afecto a los nazis. Según amistades británicas de
Wehrli, éste había viajado al Reich en 1941 con el consentimiento del gobierno
helvético para trasmitirle a miembros íntimos del entorno de Hitler los argumen-
tos suizos en contra de una invasión alemana." Un yerno de Wehrli era un oficial
británico bien conectado, el capitán Max Binney, vicecónsul británico en Lugano;
la familia Wehrli también mantenía excelentes relaciones con el consulado britá-
nico en Zurich. Peter, hijo de Charles, contrajo enlace en 1943 con una mujer es-
tadounidense, Mary Knowlton, oriunda de Syosset, en el estado de Long Island. A
ojos de funcionarios norteamericanos, el problema con esta familia altamente res-
petable eran los personajes un tanto extraños que aparecían en su compañía.
Uno de ellos .era el mismo Mandl. Detestado por la izquierda austríaca y euro-
pea, por los nazis y, eventualmente, por los fascistas italianos, a comienzos de la
década de 1940, Mandl también se convirtió en la béte noire del establishment bri-
tánico y estadounidense, cuyas actitudes no estuvieron desprovistas de una cier-
ta dosis de antisemitismo. Tras la caída de Francia en 1940, se pensaba que Wehr-
li había vuelto a actuar en favor de Mandl; tales alegaciones no mejoraron la per-
cepción de éstos a los ojos de los aliados." A pesar del oportunismo de Mandl, ja-
másse lograron verificar las peores acusaciones en su contra.
Junto con la Schroeder Banking Corp. de Nueva York, Mandl desarrolló planes
para la construcción de una acería en la Argentina en 1939 y contrató a H.A. Bras- .
sert & Co., empresa que había participado antes en proyectos de construcción de
la Reichswerke Hermana Goerinq, para la realización de un estudio de factibili-
dad. En el período comprendido entre comienzos de 1940 y 1941, Mandl mantuvo
correspondencia con un viejo conocido, Guido Schmidt, antiguo secretario de Re-
laciones Exteriores de Austria y, para 1940, miembro del directorio de la Reichs-
werke Hermann Goering de Berlín, a quien envió también una copia del estudio

38. USNA, RG 260/350/44/32/01, caja 569, documentos de la ocupación estadounidense,


cuartel central, Segunda Guerra, control de propiedad y bienes externos, consulado
general británico en Zurich a Lomax, secretariado comercial en Berna, 3 febrero 1942.
39. Parece que el informe Safehaven 1, enviado desde Buenos Aires ellO de marzo de
1945, que citaba la carta 15807 de la embajada estadounidense, del 22 agosto de 1944,
puede haber malinterpretado y combinado distintas declaraciones sin vinculación en-
tre sí. El despacho 15807 no menciona a Wehrli y/o a Francis Klein (un ex empleado de
Mandl que terminó en lnalos términos con éste y no fue ajeno a la fabricación de his-
torias) en conexión co~ la correspondencia de la Reichswerke Hermann Goering. Re-
sulta obvio que para ese entonces los funcionarios estadounidenses poseían informa-
ción adversa sobre las operaciones de Wehrli, puesto que Mandl se quejó de haber si-
do extensamente interrogado respecto de Wehrli y su subsidiaria argentina, Securitas.
Ver USNA, RG 226, 088, XL 7927, embajada estadounidense 15131 al Departamento de
Estado, Buenos Aires, 19 junio 1944.
64 Ronald Newton y Christel Converse

de Brassert, La Reichswerke Hermann Goering empleaba un proceso de fabrica-


ción especial que le permitía utilizar mineral de hierro de escaso nivel de concen-
tración y chatarra. Nada resultó de esto: en 1941, Schmidt informó a Mandl que
sólo podría contar con asistencia técnica y escasos aportes de insumos. La banca
Wehrli tampoco tuvo rol alguno en este proyecto."
Mandl aprovechó cuanta oportunidad se le presentó para iniciar o inmiscuirse
en la producción de armas y negocios asociados. Utilizó los medios que tuvo a ma-
no para obtener asistencia técnica y abastecimientos, ora de amigos, ora de ene-
migos. En 1943, Mandl trató de obtener una licencia para la fabricación de moto-
res de aviación de una empresa estadounidense. Existen informes, que luego re-
sultaron ser falsos, que hablaban de la adquisición de tales motores por parte de
Industrias Metalúrgicas Plásticas Argentinas (IMPA). Los intentos de Mandl para
.asegurarle a IMPA suministros de Monsanto fueron igualmente infructuosos."
En 1938, los esfuerzos desplegados por Wehrli en favor de Mandl dieron pie a
acusaciones que involucraban otras dos conexiones cuestionables. En primer lu-
gar, se acusaba a Wehrli de haber viajado a Berlín para obtenerla aprobación' del
ministro de Relaciones Exteriores, Joachim van Ribbentrop, con quien mantenía
una relación estrecha a través de los Henkell, la familia de la mujer de Von Rib-
bentrop."
Sin embargo, parece que las familias Henkell y Von Ribbentrop no disfrutaban
de tal relación, en gran parte debido al hecho de que se le habían denegado accio-
nes en la empresa Henkell a la señora Van Ribbentrop. Luego de la muerte de su
padre, Otto Henkell, acontecida en 1929, su tío Karl insistió que, desde su crea-
ción, los estatutos de la firma sostenían que sólo los hijos varones podían acceder
al paquete accionario. En vez de tal participación; ambas hijas de Otto percibie-
ron pagos anuales, y después de la muerte de éste ciertas anualidades fueron

40. USNA, RG 319/270/10/20/3-4, caja 625, memorándum de la embajada británica (con co-
pias de la correspondencia Mandl-Schmidt), 7 julio 1944. El envío del estudio de facti-
bilidad preparado por Brassert se tomó un asunto embarazoso para Mandl.
. 41. USNA, RG 60/230/30/50/4-5, caja 4, Departamento de Justicia, proyectos especiales,
293A.
42. Para las acusaciones másextremas, ver USNA, RG 59/250/48/31/1, caja 28, informe Ar- .
gentina MID, 13 febrero 1946; RG 260/390/44/32/01, caja 569, control de propiedad y
bienes externos, despacho 362, s/f. Poco después de que el New York Herald Tribune
vinculara a Wehrli y Securitas con Henkell y Von Ribbentrop, en mayo de 1944, Mandl
hizo una declaración sobre la amistad entre Wehrli y Von Ribbentrop. Ver también, US-
NA, RG 226, OSS, xr, 7924;. RG 84/350/68/29/6, caja 113 (para la amistad entre Kessler
y Von Ribbentrop). El interrogatorio a Von Ribbentrop y allegados a éste no logró com-
'probar la amistad entre el otrora ministro de Relaciones Exteriores alemán y Wehrli.
Ver USNA, RG 56/450/81/15/03, caja 239, división finanzas, rama de bienes externos de
individuos.
Las inversiones nazis en la Argentina 65

transferidas a una asociación de la señora Van Ribbentrop y su hermana en la


compañía Henkell. 43
Bien conocidos, los Henkell eran destacados participantes en la industria del
champagne. A través de una sociedad suiza por acciones, la Vinco AG de Glarus,
le confiaron a la banca Wehrli la adquisición del 51 por ciento de una empresa es-
tadounidense, la American Wine Co. de Sto Louis. El 29 de agosto de 1939, los
Henkell se desprendieron de 125.000de las 135.000acciones de Vinco en la Ame-
rican Wine Co., que fueron vendidas a un banco holandés. En lo que parece ha-
ber sido una operación de resguardo, tales acciones eventualmente fueron a pa-
rar a manos de un holding en el estado norteamericano de Delaware. A comien-
zos de 1941, Vinco vendió las 10.000 acciones restantes a Securitas SA de Buenos
Aires, uno de tres holdings pertenecientes a Wehrli, con opción a readquirirlas.
Esta transacción pudo haber constituido otra operación de resguardo por parte de
una empresa cuyos intereses habían estado representados por la banca Wehrli
desde 1924.44 Cuando investigadores del Departamento del Tesoro norteamerica-
no descubrieron la operación, los Estados Unidos le denegaron a Peter Wehrli, hi-
jo de Charles, un visado de salida del país. Esto obligó a Peter y su flamante espo-
sa norteamericana a permanecer en los Estados Unidos por el resto de la guerra. 45
Los estadounidenses pensaron, obviamente, que el depósito de acciones en Bue- .
nos Aires había sido hecho en beneficio de Van Ribbentrop, en caso de que la du-
ración del Tercer Reich no llegase al milenio. Sus conclusiones estuvieron basa-
das en los nexos genealógicos entre los Henkell y Van Ribbentrop; en el hecho de
que la fecha de venta hubiese sido el 29 de agosto de 1939, dos días antes del de-
sencadenamiento de la Segunda Guerra; y en la propaganda británica difundida
por la radioemisora Atlantiksender (radio Atlántica). Los norteamericanos sostu-
vieron repetidamente que "sabían" de la titularidad o control de Van Ribbentrop
sobre gran parte de las propiedades de Henkell, o al menos de Vinco. Sin embar-
go, una pormenorizada investigación del tema realizada por autoridades gubema-

43. USNA, RG 319/631/31/63/2, caja 241B, legajos IRR, Von Ribbentrop, interrogatorio de
Alice Riedel Henkell, viuda de Karl Henkell; RG 56/450/81/15/03, caja 239, documentos
del cuerpo legal, interrogatorio a Von Ribbentrop, 27 diciembre 1945.
44. Respecto de la venta de las 125.000 acciones en la American Wine Co., véase USNA,
RG 84/350/68/29/6, 22 agosto 1944. Los libros de Securitas SA revelan la posesión de
10.000 acciones en la American Wine Co., cuyos certificados estaban depositados a
nombre de Securitas con Hallqarten. & Co. de Nueva York. Para ésta y otras transac-
ciones asociadas con los Henkel1, ver USNA, RG 407/270/69/23/01, caja 1033, Embaja-
da de los Estados Unidos Berna, 13 julio 1945; SB, vol. 1076, 7160.07 1968/54, corres-
pondencia de la oficina suiza de compensaciones, 22 diciembre 1945. Para los prepa-
rativos para la certificación de Wehrli, el21 diciembre 1947,ver SB, id. ant., sección de
certificación.
45. USNA, RG 131/230/38/28/1, caja 392, legajos control de fondos extranjeros, Wehrli. An-
tes de la prohibición, Peter y Mary habían planeado una luna de miel en la Argentina.
66 Ronald Newton y Christel Converse

mentales helvéticas y la auditoría de Price Waterhouse no lograron suministrar


evidencia alguna al respecto."
La segunda de las conexiones cuestionables de la banca Wehrli era el vínculo
con la Fundación Wilhelm Gustloff, beneficiaria en junio de 1938 de la entrega por
parte de esa institución bancaria del 90 por ciento del paquete accionario y acti-
vos de Mandl en Hirtenberquierke:" Domiciliada en Weimar, la fundación indus-
trial había sido ideada por tres personas: Fritz Sauckel, líder del N8DAP y gober-
nador de Thuringia; Wilhelm Keppler, representante económico de Hitler, y Otto
Eberhard, consejero económico de Thuringia. En 1935, después de una exitosa
confiscación cuasi legal de una fábrica local de armas de sus propietarios judíos,
la fundación se transformó en un pequeño complejo armamentístico. En 1936, la
fundación recibió el nombre de un mártir del nazismo. Para complementar la fa-
bricación de armas con la de municiones, la Fundación Gustloff agregó en 1938 la
Hirtenbergwerke, habiéndose asegurado para ello la autorización de Hermann
Goering. Normalmente, según los términos del plan cuadrienal, esa fábrica de mu-
niciones habría sido integrada a la Reichswerke Hermann Goering. Asistido por
abogados vieneses, se le atribuía a Otto Eberhard la "liberación" de la empresa
Hirtenberg Cartridge, propiedad de Mandl, de manos judías. Eventualmente, esa
empresa recibió el nombre de Eberhard. La gestión del arreglo de Mandl con la
Fundación Gustloff, como así también la subsiguiente inversión de los fondos ale-o
manes, fueron responsabilidad de la banca Wehrli.48

46. En términos elegidos con sumo cuidado, la oficina suiza de compensaciones enumeró
los cargos de los Estados Unidos contra la banca Wehrli en diciembre de 1945. SB, vol.
1076, 716007 1958/54,caso especial N°14, 22 diciembre 1945. Reafirmadas, parafrasea-
das o harto maquilladas, tales alegaciones son numerosas y aparecen en una variedad
de memoriales e informes de agencias gubernamentales de los Estados Unidos. El
asunto de la Atlantiksender es tratado más abajo.
47. Mandl recibió 170.000 libras esterlinas y 1,24 millón de marcos del Reich, parte de los
cuales ·se emplearon para saldar el impuesto a las propiedades de Austria, que se ha-
bía acordado no podía dejar de pagarse. Un mes después del acuerdo, la Gestapo acu-
só a Mandl de alta traición y confiscó la propiedad. La utilización de parte de las com-
pensaciones acordadas para el pago de impuestos sobre propiedades confiscadas ha-
bía sido práctica corriente de la Fundación Gustloff en casos anteriores. U8NA, RG
226, 088, XL 7924, 2 junio 1944. Respecto de la Fundación Gustloff, véase Erich Buch-
mann, Von der juedischen. Firma Simson zur Nationalsozialistischen Industriestif-
tung Gustloff-Werke, Erfurt, 1944. Buchmann fue uno de los negociadores de la Fun-
dación Gustloff. .
48. U8NA, RG 226,088, XL 7924, embajada estadounidense en Buenos Aires 1931 al De-
partamento de Estado, 2 junio 1944; RG 260/350/44132/01, caja 569, documentos de la
ocupación estadounidense, Mandl, informe Safehaven, 12 junio 1945; RG
59/250/63/25/04, bienes alemanes en Austria, carta a atto Eberhard respecto de las ac-
ciones de Hirtenbergwerke, 22 junio 1938. Los documentos antes mencionados identi-
fican equivocadamente a la Fundación Gustloff como teniendo su sede en Suiza. Res-
Las inversiones nazis en la Argentina 67

Entre los años 1938 y 1939 Charles Wehrli y socios montaron tres subsidiarias
en Buenos Aires para administrar los asuntos de sus acaudalados clientes transa-
tlánticos durante el período bélico. Se trataba de Securitas SA, San Juan SA y Ste-
lla SA, también conocidas como la triple S. Desde 1939 y hasta 1941, la banca
Wehrli les transfirió cincuenta y dos cuentas numeradas, que tomadas en su con-
junto representaban un valor agregado de '6 millones de dólares. La' mayoría de
esas transacciones acontecieron entre el año 1938y comienzos de 1939,y revelan
un intento de ocultar en el extranjero fondos en peligro. De hecho, el auditor de
tales cuentas, un miembro de la sección de asuntos económicos de la embajada
de los Estados Unidos, notó el retiro de muchos fondos a poco de la llegada a la
Argentina de sus propietarios." Ello, empero, no excluyó escasos intentos de pro-
teger los bienes de unos pocos viejos clientes alemanes. Charles Wehrli puso a su
hijo Peter, de 27 años de edad, al frente de las compañías subsidiarias argentinas.
Peter había aprendido el oficio durante sus años en la empresa familiar en Suiza,
los Estados Unidos y la Argentina, país este último en el que estuvo durante gran
parte del año [Link] menos al principio, sin embargo, la organización de las sub-
sidiarias contó con la asistencia, el personal y los gerentes de la gran empresa in-
ternacional Bemberg, incluyendo a Juan Enrique Martín, unsobrino de los Wehr-
liy gerente de compañías pertenecientes 'a los Bemberg. La banca Wehrli tenía
'gran relación con los negocios de Bemberg desde hacía tiempo. A pesar de sospe-
chas iniciales en sentido contrario y una investigación a fondo, el magnate inter-
nacional Otto Bemberg era generalmente considerado como afín a la causa alia-
da."

pecto de los orígenes, objetivos y prácticas de arianización de la fundación, véase


Buchmann, Von der juedischen Firma, op. cit.; Fritz Sauckel, Die Wilhelm-Gustloff
Stiftung. Ein Tatsachen und Recheschaftsbericht ueber Sozialismus der Gesinnung
und der Tat in einem Nationalsozialistishen Musterbetrieb des Gaues Thueringen
der N8DAP,,Weimar, 1938.
49. Entre los años de 1933 y 1945, se calcula que ingresaron, a la Argentina hasta 45.000 ju-
díos, pudiendo suponerse que el grueso de ellos permaneció allí; sus coétnicos admití-
dos en los Estados Unidos no excedieron los 21.000, según el Segundo Informe Ei-
zenstat. Para una discusión sobre la discrepancia entre distintas cifras relativas al in-
greso de judíos en el primero de esos países durante ese período, y su desagregado, ver
Ignacio Klich, "La inmigración judía a la Argentina", Estudios Migratorios Latinoame-
ricanos, año 10 N°30, agosto 1995, pp. 518-520. Wehrli manejaba varias cuentas judías,
ver más abajo.
50. Los intereses de Bemberg fueron examinados por funcionarios del Departamento del
Tesoro, en parte debido a sus vínculos con Wehrli. USNA, RG 84/350/68/29/6, caja 113,
Departamento de Estado 2495 a legación estadounidense en Berna, 16 noviembre 1944;
embajada estadounidense en Buenos Aires 15807, 22 agosto 1944. Para un listado de
los bienes de Bemberg, ver USNA, RG 84/350/68/27/01, caja 9, legajo 1, Target 19, julio
1944. Los documentos anteriores a la inspección de los libros de Wehrli realizada en-
tre los años 1945 y 1946 incluyen muchas acusaciones no comprobadas. Para datos so-
68 Ronald Newton y Christel Converse

Desde la perspectiva aliada, sin embargo, las actividades más sospechosas de


Wehrli durante la guerra fueron su continuo trato con alemanes, nazis o no, sea
que estuvieran dentro o fuera del Reich. El pareció haber buscado evitar la proxi-
midad, de' los nazis, lo que desembocó en el hecho de que muchas transacciones
de importancia fueran cerradas por uno de sus directores, Karl Kessler, Este reco-
nocido simpatizante suizo de los nazis estaba a cargo del manejo de la diversidad
de intereses de los Bemberg en Alemania, necesitando de viajes quincenales para
su atención. 51 Las amistades' británicas de Wehrli consideraron esa relación con
indulgencia, preguntándose cómo, después de todo, podría esa casa bancaria se-
guir maniobrando' en ese nido de víboras que era la Alemania nazi. 52 Con las nego-
ciaciones de 1938 a favor de Mandl, la banca Wehrli adquirió notoriedad "por su
capacidad de retirar capitales de Alemania".. El vínculo entre la Reichswerke Her-
mamm. Goering y la Fundación Gustloff, al igual que el incomprendido papel de
Wehrli en sus tratativas con la fundación, dieron pie a nuevas sospechas. En 1942,
cuando se realizaron varias transacciones de envergadura que involucraban a la
banca Wehrli (junto a otras instituciones de crédito suizas), y a Karl Kessler -en-
tre ellas cuentas cuestionables como las de Josef Angerer y Eugen Lang, Sofindus
e
de Madrid individuos asociados con éstas-, los aliados recordaron, nuevamente
que uno de los clientes de la banca Wehrli era la compañía de champagne Henkell
y que Van Ribbentrop era yerno de uno de sus copropietarios. La triple S de la Ar-
gentina despertó la atención de los aliados cuando una nota periodística "divulgó"
que el custodio de la propiedad extranjera había descubierto que acciones de Van
Ribbentrop en la American Wine Co. de Sto Louis habían sido transferidas a Secu- .
ritas en Buenos Aires. Ello derivó en mayo de 1944 en una investigación a fondo
" de los libros de la triple S por un auditor de la embajada estadounidense en Bue-
/ nos Aires. 53

bre cuentas pertenecientes a judíos y otros refugiados de los nazis, ver SB, oficina sui-
za de compensaciones, Protokoll Nr. 2 ueber die Revision bei der Bank Johann Wehr-
li & Co., AG, 21 diciembre 1945, para el caso Sachs Syndikat Keramos; Protokoll Nr. 1,
para el caso del oro y otros valores pertenecientes a un refugiado judío, que fueron
guardados en Brasil; USNA, RG 131/230/38/27/06, caja 386, control de fondos extranje-
ros, 15 julio 1946.
51. USNA, RG 84, caja 113, legajos Safehaven 1942-1949, Wehrli, consulado estadouniden-
se en Zurich a legación estadounidense en Berna, 15 agosto 1942. El consulado nortea-
mericano recomendó el ingreso de Wehrli, Kessler y Max Reutter (el tercer director del
banco) en la lista negra. Así se hizo en el caso de los dos últimos a pesar de ser Reut-
ter considerado conlO pro-aliado, aun si carente de una personalidad fuerte.
52. U8NA, RG 260/350/44/32/01, caja 569, legajos de la ocupación estadounidense, Mandl, con-
sulado británico en Zurich al secretariado comercial británico en Berna, 3 febrero 1942.
53. La prensa porteña publicó el cable de United Press, tal como apareciera en elNew Yo'rk
Herald Tribune. USNA, RG 226, OS8, X7924, Bohan a la embajada estadounidense,
Buenos Aires, 2junio 1944; RG 84/350/6829/6, caja 113, 23 junio, 21 septiembre y 29 oc-
tubre 1942.
Las inversiones nazis en la Argentina 69

Los norteamericanos también creían que un tal Angerer oficiaba de contacto


entre Hennann Goering y Wehrli." Otro acusado de servir como correo de Goe-
ring era un ingeniero metalúrgico y embaucador, Hermann Brassert, quien pudo
haber estado, asociado con Mandl y Wehrli. Es por lo menos cierto que Mandl ha-
bía estado en contacto con éste durante su estadía en los Estados Unidos en 1940.
Según Fritz Thyssen, durante la guerra, Brassert efectuaba "viajes frecuentes a
Suiza para transferir fondos al extranjero para Goering", A este respecto, no se en-
contró ninguna otra declaración. En 1945, cuando agentes aliados andaban tras él,
Brassert era huésped de Mandl en Mar del Plata. 55 Un tercer acusado de servir co-
mo agente de Goering, también asociado con Wehrli, era un tal Bernhard Berg-
haus, un alemán cuyo nombre aparecía en la Proclaimed List durante la guerra;
en mayo de 1945 cruzó a Suiza, en ese momento un hecho de difícil realización pa-
ra un ciudadano alemán." A su tumo, Berghaus estaba de alguna manera involu-
crado con Johannes Bernhardt, el directivo de Sofindus (la agencia oficial alema-
na de compras en la España franquista) que en junio de 1942 ordenó al Credit
Suisse en Zurich pagarle 1 millón de francos suizos a Wehrli, para Kessler, en
nombre de un tal Hienig. Entre los años 1941 y 1943 se realizaron diversas tran-
sacciones en divisas a favor del Reichskredit Bank de Berlín, que también involu-
craban al CreditSuisse y a otros bancos distintos del Wehrli, a través de varias
cuentas en la banca Wehrli de Zurich. En la mayoría de los casos se trataba de
operaciones en pesetas españolas y escudos portugueses, gestionadas por Kess-
ler.57 De hecho, el rol jamás aclarado de Kessler en Sofindus fue uno de los mayo-
res asuntos contenciosos entre los Estados Unidos y la banca Wehrli, lo que casi
provoca el ingreso de la firma en la lista negra en 1943. En el año 1944, y nueva-

54. El nombre Angerer fue empleado por una o más personas, incluido Eugen Lang, para
diversas transacciones con bancos suizos, la banca Wehrli incluida. Ver USNA, RG
84/350/68/29/6, caja 113, carta del consulado británico en Zurich, 17 febrero 1942; RG
260, caja 648, OMGUS, informe final y recomendaciones, 8 febrero 194ft
55. USNA, RG 260, caja 648, OMGUS, informe final y recomendaciones, 8 febrero 1946. Los
norteamerícanos llegaron a la conclusión que "no existe evidencia real que Goering
tenga intereses directos o indirectos en algún activo en el extranjero".
56. USNA, RG 131/230/38/28/01, caja 392, legajos control de fondos extranjeros, Wehrli, le-
gación estadounidense en Berna 11025 y 2830 al Departamento de Estado, 2 marzo y
23 mayo 1945. Walter Schellenberg recordó que Berghaus, vinculado con la Reichswer-
ke Hermann Goering, trató de emplear personal del Abwehr para invertir fondos en
Suiza a fines de la guerra. [Link], RG 56/450/81/15/03, caja 239, legajo RSHA.:
57. USNA, RG 84/350/68/29/6, caja 113, legajos Safehaven 1942-1949, Wehrli, legación bri-
tánica en Berna al consulado británico en Zurich, 3 julio 1942; aviso del Wehrli Bank,
21 septiembre 1942; memorándum, 29 octubre 1942. En los dos últimos, aparecen men-
cionados Berghaus, Bernhardt y Hienig sin aclarar sus respectivos roles. Ver también
USNA, RG 226/390/44/32/01, caja 5~9, OMGUS, informe Safehaven, 30 julio 1945.
70 Ronald Newton y Christel Converse

mente en 1945, la emisora Atlantiksender acusó a la banca Wehrli de ocultar bie-


nes de un prominente nacional socialista alemán y de nazis húngaros. 58
Además, no faltaban investigadores estadounidenses. que creían que Wehrli te-
nía importantes conexiones con el Reichssicherheitshauptamt (RSHA), el impe-
rio policial de Heinrich Hímmler, en particular con las operaciones en el extranje-
ro de la SD,59 cuya realización requería del fácil acceso [Link] divisas. Se pen-
saba que la sección' sexta del RSHA (inteligencia política extranjera) y la de inte-
ligencia militar habían depositado grandes sumas de dinero fuera de Alemania,
particularmente en España, Portugal y Suiza, fondos que por ahora no han sido
contabilizados." Es posible argumentar que un nazi de alto rango, Emst Kalten-
brunner, hacia fines de la guerra el segundo de Himmleren la jerarquía del RSHA,
tenía vínculos personales con la banca Wehrli. En 1943, Kaltenbrunner hizo un im-
portante depósito - 100.000 francos suizos - allí; existía la sospecha entre los in-
vestigadores aliados de que a comienzos de 1945 desvió un monto mayor aun, 1,5
millones de francos suizos, a la misma cuenta, parte del rescate pagado por los ju-
díos húngaros que fueron evacuados a Suiza (el así llamado Kastner Transporty'"
De cualquier manera, Kaltenbrunner no llegó a disfrutar de tales fondos al ser uno
de los principales nazis enjuiciados y ejecutados en Nurenburgo en 1946.

58. SB, vol. 342, E 2001 CE) 1968/78,B.51.322.04, dossier Wehrli, 21 noviembre 1944 y 22 di-
ciembre 1945. La Atlantiksender o Soldatensender fue una operación de propaganda
negra británica que, aunque apuntada a soldados y marinos alemanes, también logró
confundir al espionaje estadounidense; de ahí, sus innumerables investigaciones de
acusaciones infundadas. Para más detalles, ver Newton, The "Nazi Menace', op. cit.,
pp. 279 y 355, notas 65-67 Co bien El cuarto lado, op. cit., pp. 332-333).
59. El servicio de inteligencia, o SD, no debe ser confundido con su amargo rival, la agen-
cia de inteligencia militar y naval, o Abwehr, en cuyas filas se contaban muchos agen-
tes antinazis y ajenos al nazismo. Hacia fines de la guerra, la SD tomó bajo su égida mu-
chas de las funciones del Abuiehr; el almirante Wilhelm Canaris, jefe del Abwehr, fue
encarcelado y más tarde ejecutado por los nazis.
60. No está excluida la posibilidad de que fondos del Abwehr, las SS y otras organizacio-
nes también hayan desaparecido. USNA, RG 260, caja 648, OMGUS, registros de la di-
visión de propiedades, informe final y recomendaciones, 8 febrero 1946; RG
56/450/81/15/02, caja 239, informe preliminar sobre fondos en el extranjero del RSHA.
61. USNA, RG 260/390/49/33/-05, caja 630, interrogatorio a Otto Ohlendorff, 14 diciembre
1945; interrogatorio a Theodor Paeffgen, 28 diciembre 1945; caja 631, interrogatorio a
Walter Schellenberg, diciembre 1945-enero 1946. Ohlendorff se desempeñó como jefe
del Departamento III de la RSHA entre los años de 1939 y 1945; Paeffgen fue jefe de la
Sección 6 de la SD del RSHA desde septiembre de 1942 hasta 1945; y Schellenberg es-
tuvo a cargo del reclutamiento de inteligencia en el extranjero de la SD del RSHA. La
investigación estadounidense concluyó que .era altamente probable que Emst Kalten-
brunner haya enviado secretamente fondos al extranjero. USNA, RG 260, caja 648, OM-
GUS, registros de la división de propiedades, informe final y recomendaciones, 8 febre-
ro 1946.
Las inversiones nazis en la Argentina 71

En el año 1943, los británicos convencieron a sus aliados estadounidenses de


que no debían colocar a Wehrli en la Proclaimed List; sin embargo, no cesaron las
actividades en Washington en sentido contrario. Ya en agosto de ese año, Charles
Wehrli propuso una auditoría de Price Waterhouse para limpiar el nombre de su
banco, pero las autoridades suizas no la autorizaron en virtud de un decreto de
noviembre de 1939, opuesto a tales controles." En 1945, los aliados requirieron
una auditoría completa de los libros de la banca Wehrli, llevada a cabo por Price
Waterhouse y pagada por Wehrli. Los resultados le fueron favorables. Tras exami-
nar sus transacciones entre los años 1939 y 1944, Price Waterhouse arribó a la
conclusión que la conducta comercial de esta casa bancaria no se alejaba de lo
que se consideraba normal para un banco suizo, y que no existía indicio alguno de
transferencias de fondos de cualquier escala "considerable" que pertenecieran a
ciudadanos de países del Eje. El informe tampoco registró violaciones desde ju-
nio de 1944 al código de conducta para los bancos suizos, fijado por los aliados.
Luego del infructuoso intento de encontrar bienes de Van Ribbentrop en Secu-
ritas, Wehrli buscó resarcirse por vía judicial, litigando contra Vinco AG para que
ésta se hiciese cargo de los honorarios de Price Waterhouse. Wehrli admitió "ho-
rrorizado" que su banco pudo haber sido engañado por Henkell-Vinco, dado que
el argumento de los estadounidenses sobre la fecha de venta de las acciones de la
American Wine Co. en 1939 quizás le aportaba credibilidad a la noción de que se -
trataba de una operación para proteger tales bienes. La oficina suiza de compen-
sacíones postergó la consideración del caso. En octubre de 1952, Wehrli volvió a
tratar de recuperar lo pagado a los auditores. No existía todavía evidencia alguna
sobre el papel de Von Ribbentrop y el petitorio fue redactado en términos idénti-
camente vagos al anterior. Se le sugirió a Wehrli que litigara, en su lugar, contra el
custodio de la propiedad extranjera. Finalmente, en 1948, la oficina suiza de com-
pensaciones recomendó la Zertijizierungsberechtigung, o derecho a ser certifi-
cado, a favor de Johann Wehrli AG, y de las compañías argentinas San Juan SA,
Securitas SA y Stella SA.63
El 22 de diciembre de 1945 la banca Wehrli redujo en un 90 por ciento su capi-
tal accionario de 1 millón de francos suizos, devolviendo y anulando acciones. El
1 de enero de 194.6 la banca Wehrli dejó de existir oficialmente, y la Union des
Banques Suisses se hizo cargo de su clientela. Charles Wehrli y Karl Kessler cesa-
ron en sus funciones y la filma Wehrli siguió actuando como administradora de
bienes raíces. 64

62. SB, vol. 342, E 2001 CE) 1968/78, B.51.322.04, dossier Wehrli, 27 agosto 1943.
63. Para una copia de la conclusión de Price Waterhouse, de fecha 4 septiembre 1945, ver
SB, oficina suiza de compensaciones, departamento de certificación, 12 marzo 1948,'
Respecto del intento de recobrar los honorarios pagados ver SB, vol. 1076, E 7160-07,
1968/54, caso especial N°14.
64. Si bien el documental de Stephen Crisman y Gaylen Ross, Blood Money: Switzerland's
Nazi Gold, ñlm realizado en 1997, sostiene-que la banca Wehrli transfirió todas sus
operaciones a Buenos Aires en el año de 1946, los siguientes documentos prueban lo
72 Ronald Newton y Christel Converse

Conclusiones
A ñnes de la década del '30 y comienzos ,de la del '40, el Landesgruppe Argenti-
nieti del N8DAP empleó diversos medios para conseguir fondos de miembros de
la colectividad germano-argentina, tanto de particulares como de empresas. Algu-
nos de los esquemas empleados no parecen haber tenido larga vida.
La embajada del Tercer Reích en Buenos Aires, al igual que las de los aliados,
invirtieron fondos en objetivos propagandísticos; sin embargo, la corresponden-
cia entre la primera de esas representaciones diplomáticas yBerlín revela que hu-
bo escasez de fondos para propaganda y sobornos, especialmente a partir de 1941.
"La práctica de tomar. prestado fondos de grandes empresas alemanas para "pro-
".paganda económica", empleando para ello el acuerdo de compensación con el
Reichsbamk, fue cuestionada incluso por el Ministerio de Relaciones Exteriores
. alemán. Los bienes entregados a la legación suiza en 1944 sugieren la existencia
de fondos operativos normales, y de un pequeño fondo de emergencia.
Si bien hubo movimiento o huida de capitales privados, este trabajo sugiere
que gran parte de esas transferencias no dejó rastro en la documentación ateso-
rada por los National Archives. Las restricciones gubernamentales del Reich a la
salida de capitales de Alemania regían para todos los germanos, aunque más aún
para los pertenecientes a judíos. La evidencia sugiere que otros tantos alemanes
emplearon los mismos métodos para resguardar bienes que los utilizados por los
refugiados del régimen nazi. Los casos de Mandl y la banca Wehrli ilustran tal ac-
cionar.
Arnedida que losgobiernos estadounidense y británico acrecentaron el con-
tralor, especialmente en el hemisferio occidental (otros países sólo fueron inclui-
dos después 'de diciembre de 1941), la transferencia de fondos a través de canales
oficiales, diplomáticos y económicos se volvió cada vez más difícil. Aun cuando
la Argentina estuvo catalogadacorno laxa en la aplicación de controles, éstos fue-
ron suficientes como para afectar adversamente un número de actividades alema-
nas.
La documentación investigada en los National Archives arroja escasa luz so-
bre la transferencia de fondos desde Alemania a la Argentina en el período de pos-
guerra. Este trabajo sugiere que no se habría recurrido a canales nonnales para
cualquier transferencia ilegal, y que por lo tanto, éstas no habrían dejado huella
en la documentación investigada. Es mucho más probable que oro y bienes de al-
to valor hayan ingresado luego de finalizada la guerra, sea en la compañía de in-
dividuos por encima de toda sospecha, o bien una vez que los controles aliados
fueron relajados' en gran medida. Todavía es dable esperar el descubrimiento de
importantes infracciones, pero es probable que éstas sólo puedan hallarse entre los

contrario: SB, E 2001 CE) 1968/78, B.322.04, extracto de la FeuiUe OfficieUe suisse du
Commerce, N°7, 10 enero 1946; anuncio concerniente a la Banque J. Wehrli & Co. AG
de Zurich, 3 marzo 1946.
Las inversiones nazis en la Argentina 73

documentos de entidades bancarias e industriales internacionales en la Argentina


como en el extranjero, incluido el Vaticano
En gran medida, la conexión Mandl-Wehrli resultó ser una "idea histérica" de
los aliados, quienes terminaron siendo víctimas de su propia propaganda y de la
d~ cada uno de ellos, tal como lo ilustra el caso de la Atlantiksender. A pesar de
sus intentos de verificar la existencia de vínculos entre Mandl, Goering, Wehrli y
Van Ribbentrop, o' distintas combinaciones de éstos, los aliados jamás lograron
hallar evidencias confiables que probasen la existencia de transgresiones mayo-
. res.
Con todo su oportunismo y otras cualidades menos deseables, ya en 1937, va-
le decir antes del acuerdo de mayo de 1938 que legitimó la confiscación de la Hir-
tenbergwerke, Fritz Mandl invirtió en la Argentina grandes sumas de dinero, pro-
venientes de su fortuna personal. No existe ninguna prueba de que éste haya ce-
rrado trato alguno con Goering u otros nazis. A decir verdad, Mandl carecía de ra-
zones para hacer tal cosa. A pesar de las acusaciones aliadas, los alemanes que
arianizaron la planta austríaca de municiones de Mandl, y sus bienes, admitieron
que habían "liberado" esas propiedades de manos del "judío Mandl" y que la suer-
te corrida por éste no fue mejor que la de quienes fueron victimizados antes por
Fritz Sauckel y la Fundación Gustloff. Normalmente, una planta de municiones
habría sido integrada a la Reichswerke Hermann Goering. En las circunstancias,
la Fundación Gustloff debió asegurarse el visto bueno de Goering para agregar tal
planta a la creación nazi de Sauckel. No obstante, un oportunista perenne como
Mandl, deseoso de participar en el desarrollo de la incipiente industria bélica ar-
gentina, contactó a un viejo conocido de la Reichswerke Hermann Goering en sus
intentos por asegurarse de maquinarias y/o asistencia técnica. El hecho de que
Mandl hiciera tal cosa en un período delicado de la guerra sólo habla de su caren-
cia de sensibilidad política. Tampoco existen evidencias o razones para pensar
que Van Ribbentrop actuó en favor de Mandl, o que se le solicitó que hiciera tal
cosa. Al igual que ciertos judíos antes que él, Mandl recibió una compensación ín-
fima, con la ayuda de banqueros suizos, aun si la cifra en cuestión fue vista como
demasiado grande por la Fundación Gustloff.
La banca Johann Wehrli y su propietario, Charles, disfrutaron de la "notoria"
reputación de poder sacar fondos de Alemania, y ello se debió primordialmente a
sus clientes Mandl y Henkell. Durante la guerra, la banca Wehrli fue blanco de
acusaciones aliadas sobre ocultamiento de fondos por parte de Van Ribbentrop,
en razón de ser éste el yerno de uno de los clientes más antiguos de esa institu-
ción de crédito, la familia Henkell y su compañía elaboradora de champagne. Los
aliados supusieron que los bienes de Henkell en Alemania, los Estados Unidos y
la Argentina estaban controlados por Van Ribbentrop. Dada la relación de vieja
data entre la banca Wehrli y los Henkell, los aliados también concluyeron que Van
Ribbentrop era amigo personal de Charles Wehrli y/o Karl Kessler; sostuvieron in-
sistentemente que la fecha de 1939 en que Henkell se desprendió de acciones en
la American" Wine Co., un intento altamente probable de proteger sus inversiones
en los Estados Unidos, pudo hacerse a escasas horas de la erupción de la Segun-
74 Ronald Newton y Christel Converse

da Guerra debido al conocimiento que Van Ribbentrop tenía de tal acontecimien-


to. Pero, para ese entonces, es seguro que cualquier hombre de negocios alemán
informado sabía que se avecinaba una guerra, como también tenían conocimien-
to de esa realidad muchos norteamericanos, un astuto senador incluido.
Wehrli se ganó la atención adicional de los aliados cuando, con la ayuda de los
Bemberg de la Argentina, otro viejo cliente con importantes bienes en Alemania,
fundó tres compañías en el primero de esos países para atender a distintos inte-
reses comerciales. De resultas de este proceso, Wehrli también ocultó las perte-
nencias de refugiados del nazismo. La mayoría de las actividades en cuentas ubi-
cadas en la triple S acontecieron entre los años 1938 y 1941. Mientras que Alema-
nia llevaba las de ganar, existieron escasas razones para que los nazis buscasen
resguardar bienes en el extranjero. No antes de la realización de dos auditorías,
una de ellas efectuada por un funcionario de la embajada de los Estados Unidos
en Buenos Aires, la otra por la renombrada firma Price Waterhouse, se pudo no-
tar que ningún nazi identificado poseía cuentas en las subsidiarias argentinas de
la banca Wehrli.
De hecho, se determinó que la banca Wehrli desempeñó sus actividades con la
normalidad característica de las instituciones de crédito suizas antes de 1945; lle-
gado ese año, la banca Wehrli había declinado considerablemente. Sin embargo;
las transacciones en divisas estaban incluidas entre sus actividades normales. En
conjunto con grandes bancos suizos, la banca Wehrli hizo operaciones en divisas
para clientes alemanes tales como la Reichsbank, Sofindus, y algunos personajes
cuestionables.
Price Waterhouse no logró verificar la existencia de considerables transferen-
cias de fondos en favor de ciudadanos del Eje. "Considerable" es el término ope-
rativo aquí. Wehrli fue una de las últimas en ser certificada por la oficina suiza de
compensaciones; ello no se debió a que la compañía fuese responsable de infrac-
ciones mayores. Puede asumirse que la razón de tal tardanza respondió al hecho
de que los aliados se habían convencido de su propia propaganda y extensas acu-
saciones, arrastrando en el proceso a funcionarios suizos en la misma dirección.
Mucha de la "inteligencia" aliada en América latina estaba basada en crudas
acusaciones, no analizadas, que adquirieron una vida propia al ser copiadas y
vueltas a copiar, reafirmadas, parafraseadas y vueltas a parafrasear, simplificadas,
adornadas, injertadas Ca menudo ignorando fechas) en impresionantes informes
que llegaron a diversas agencias y colecciones documentales en los National Ar-
chives, y a los medios de comunicación. Sirva de ejemplo sobre la cautela con la
que deben ser tratados los documentos de "inteligencia" y la prensa, el flagrante
artículo propagandístico sobre Mandl que Francis Rufus Bellamy publicó en The
American Mercury en enero de 1945; éste incluía materiales oficiales estadouni-
denses. Una vez reproducido por el Reader's Digest en Gran Bretaña, una corte
londinense emitió en 1950 el veredicto de que la pieza constituía un libelo. 65

65. El dictamen le valió a Mandl una disculpa, además de una generosa compensación ma-
terial. Ver Newton, The 'Nazi Menace', op. cit., pp. 315-317.
Las imoersionesnazis en la Argentina 75

RESUMEN

Este trabajo se ocupa, por 'un lado, de las distintas fuentes de recursos a dísposíción de la
rama argentina del partido nazi (NSDAP), haciendo centro en los estrechos vínculos que
ligaban al gobierno alemán y el NSDAP con empresas privadas e individuos. Por lo demás,
el artículo provee la más detallada evaluación de las acusaciones que Fritz Mandl, hombre
de negocios austríaco, y la banca Wehrli de Suiza tuvieron un papel en la transferencia
encubierta de grandes sumas de dinero a través del Atlántico en beneficio de líderes nazis,
sea antes, durante o después de la guerra. Basado en documentos estadounidenses y de
otros países, el artículo también aclara el alcance y las limitaciones de tales fondos docu-
mentales, contribuyendo a arrojar luz sobre hechos oscuros (la oscuridad de estos últimos
siendo consecuente con la naturaleza ilegal y anormal de tales transferencias), En el pro-
ceso, la responsabilidad de la inteligencia aliada en la elaboración de interpretaciones sim-
plistas de asuntos complejos es abordada, mientras que se sugieren otras modalidades más
plausibles del mismo fenómeno.'

ABsTRAeT

This article deals, on the one hand, with the oarious sources ojjunding jor the Argentine
branch oj the Nazi party (NSDAP), jocusing on the close bond that linked the German
government and NSDAP with prívate enterprise and ordinary people. On the other hand,
the article provides the most detailed assessment 01 the allegations that Austrian entre-
preneur Fritz .Mamdl. and the Swiss Wehrli Bank had a role in covertly transjerring large
sums ojmoney across the Atlantic on behalfojNazi bigwigs bejore, during and ajter the
war. Based upon United States and other documents, the article also clarifies the scope
and limitations oj such papers, while helping throw light on obscure jacts, the latter's
obscurity being consistent with the illegal and abnormal nature oj such transjers. In the
process, the responsibility ojAllied intelligence in coming up with simplistic interpre- .
tations oj complex [Link] tackled, while other more plausible modalitiesjor the same
phenomenon are suggested.

Common questions

Con tecnología de IA

The clandestine financial strategies employed by Germany in Argentina during the war had long-lasting implications. By embedding their financial operations within local banks and creating vast networks of fiduciaries, Germany could sustain its influence and propagation of ideologies. This not only protected Nazi financial interests during wartime but also facilitated post-war economic stability for certain enterprises and individuals facing potential investigations and asset seizures. These strategies have made historical investigations challenging but have provided insights into the complexities of economic warfare and the global reach of Nazi financial networks .

Nazi investments in Argentina during World War II were driven by a combination of economic strategy and political influence. These investments were part of a broader effort to stabilize and support pro-Nazi elements within the country. Outcomes of these investments included the establishment of significant financial networks that aided in propaganda dissemination and espionage activities. After the war, these networks allowed for the preservation of economic assets and influence in Argentina, demonstrating both the effectiveness and longevity of Nazi-aligned financial strategies beyond immediate wartime needs .

German economic interests significantly shaped the post-war political and social landscape of Argentina. By leveraging financial investments and strategic alliances, notably those with influential political figures like Juan D. Perón, German interests secured protection and facilitated the reintegration of assets from 'enemy' firms. Additionally, propaganda and espionage efforts maintained German cultural and economic influence within Argentina, impacting policy and public perception even beyond the war .

Swiss banks, exemplified by entities like the Wehrli Bank, were pivotal in managing and safeguarding German foreign assets during and after World War II. They facilitated the transfer and concealment of assets, often amidst complex and secretive transactions. The case of Hirtenbergwerke's asset transfer to the Wilhelm Gustloff Foundation underscores the importance of Swiss banking in these operations, with Swiss banks sometimes enabling Nazis to retain some economic benefits while apparently complying with asset confiscation laws. This highlights the intricate role of Swiss banks in navigating between neutrality and complicity with Nazi financial strategies .

World War II significantly impacted international banking alliances, as evidenced by the operations in Argentina. German banks, such as the Banco Alemán Transatlántico and BGAS, worked closely with other European banks and entities to maintain complex networks for assets management and propaganda activities. These alliances facilitated the clandestine movement and hiding of funds. However, as war progressed, subtle shifts such as the increased scrutiny by the BCRA and other international pressures began transforming these banking relationships, showing a shift from overt alliances to covert financial strategies to manage risks in a volatile economic climate .

The Banco Germánico de la América del Sur played a critical role in sustaining German espionage and propaganda operations. The bank was part of the financial network that enabled significant funding for these activities, crucially supporting agents like J.S. Becker, the head of the Sicherheitsdienst (SD) espionage network. Financial resources managed by such banks ensured continuity of these clandestine operations even as the geopolitical climate of the region became more contentious .

Despite the tightening regulations by the Banco Central de la República Argentina (BCRA) beginning in 1942, the Banco Alemán Transatlántico (BAT) and Banco Germánico de la América del Sur (BGAS) continued operations until June 1945. This continued operation was due in part to the BCRA's alleged leniency in enforcing control measures. These banks facilitated the distribution of resources necessary for Germany’s economic influence and strategic operations during the war .

The German Embassy utilized its financial resources for various purposes, including propagandistic activities, espionage, and contraband. A substantial portion of the funds, roughly a million pesos, was aimed at securing the support of influential Argentinians between 1940 and 1941. Additionally, significant sums were allocated for high-value contraband like industrial diamonds and platinum. Some funds were entrusted as fiduciary to Swiss parties following the severance of diplomatic relations, and others supported sailors from the Graf Spee .

Heinrich Doerge, serving as an advisor in German banking matters, drew significant attention from Allied investigators, indicating the influential economic role he played. He was believed to have acted as a financial agent of Hjalmar Schacht, connecting wartime banking practices to broader Nazi economic strategies. Despite Allied scrutiny, his exact role remained opaque, highlighting the complexity and clandestine nature of his financial operations that might have impacted post-war economic realignments and preservation of German financial interests in Argentina .

Freude became the most powerful figure within the German community in Argentina after the departure of the German diplomatic corps in mid-1944. He was a significant political influencer, notably through his friendship with Colonel Juan D. Perón and as a major campaign funder for Perón's presidential campaign in 1945-1946. Freude also may have facilitated financial contributions from other German businessmen, leveraging these resources to protect German interests against American demands for deportations, and helping safeguard assets of ‘enemy’ firms that were targeted for liquidation by the Argentinean government’s vigilance board .

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