0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas10 páginas

Lección II Resumen.

El documento habla sobre la protección de datos personales y el derecho a la privacidad. Explica que la automatización de datos ha aumentado las preocupaciones sobre el uso indebido e inexactitud de la información recopilada. También describe el derecho a Hábeas Data establecido en la constitución argentina en 1994, el cual permite a las personas acceder y corregir sus datos personales almacenados en bases de datos públicas y privadas.

Cargado por

Francisca Styles
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas10 páginas

Lección II Resumen.

El documento habla sobre la protección de datos personales y el derecho a la privacidad. Explica que la automatización de datos ha aumentado las preocupaciones sobre el uso indebido e inexactitud de la información recopilada. También describe el derecho a Hábeas Data establecido en la constitución argentina en 1994, el cual permite a las personas acceder y corregir sus datos personales almacenados en bases de datos públicas y privadas.

Cargado por

Francisca Styles
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Lección II: “Protección de datos personales”

Los problemas asociados con el tratamiento automatizado de datos personales se han centrado en
la protección de la intimidad y la privacidad, aunque también se menciona la "autodeterminación
informativa." Algunos autores han propuesto un nuevo derecho, el derecho a los datos personales.
Aunque la recopilación de datos personales no es nueva, la automatización ha aumentado la
preocupación por riesgos como la inexactitud y el uso indebido de la información recopilada.

El derecho de la Intimidad o vida privada:

El derecho a la intimidad se reconoce como el derecho de toda persona a mantener asuntos, deseos
o asuntos personales en privado, lejos de la vista de los demás. Este derecho se basa en la idea de
que hay información verdadera y reservada, cuya divulgación puede causar daño. Aunque en el
pasado se consideraba principalmente una cuestión de costumbre social y respeto moral, ahora se
considera un derecho legal. Se protege en documentos internacionales como la Declaración de los
Derechos del Hombre de las Naciones Unidas de 1948 y la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, y en la legislación argentina, como la Constitución Nacional (artículos 19, 18 y 33), la Ley
de Propiedad Intelectual y el Código Civil (artículo 1071 bis). El derecho a la intimidad garantiza a las
personas un espacio donde puedan vivir sin intrusión ni vigilancia indebida.

El principio de Reserva es el fundamento del Derecho a la Privacidad o Intimidad. Este derecho se


define como la capacidad que posee cada individuo para controlar un espacio personal sin la
interferencia de otros individuos o el Estado, según la definición proporcionada por Mario Midon. En
resumen, el Derecho a la Privacidad se basa en el principio de Reserva y garantiza la autonomía de
una persona en su espacio personal, protegiéndolo de intromisiones indebidas de terceros o
entidades gubernamentales.

Las acciones privadas: la noción de privacidad no se limita solo a las acciones que no son públicas.
A pesar de una interpretación estricta del término, se reconoce que conductas y situaciones que
pueden ser observadas por terceros y hacerse públicas pueden considerarse parte de la privacidad,
especialmente si están relacionadas con aspectos esenciales de la vida privada, como la forma de
vestir, el peinado, la asistencia a lugares específicos, la elección de amistades, la relación familiar, las
preferencias deportivas o políticas. En resumen, la privacidad abarca aspectos personales incluso
cuando pueden ser advertidos por otros y hacerse públicos, si son esenciales para la vida privada.

La irrupción de la informática llevó a repensar el derecho a la intimidad debido a la creación de


grandes bases de datos personales y la posibilidad de cruzar información entre ellas. Esto condujo a
reconocer que el derecho a la intimidad no se limita a la mera ausencia de información sobre una
persona en la mente de otros, sino que implica el control de la información personal en bases de
datos. La constitucionalización del Habeas Data en 1994, como se establece en el artículo 43 de la
Constitución, permite a las personas acceder a sus datos en registros públicos o privados, exigir
rectificaciones o supresión en caso de falsedad o discriminación, y garantiza el secreto de las fuentes
periodísticas. Este cambio es de gran importancia en el contexto de la protección de la privacidad en
la era de la informática.

El hábeas data:
La Informática, como conjunto de conocimientos que permite el tratamiento automático de la
información, ha introducido la preocupación de que los bancos de datos, que acumulan y procesan
información de individuos, puedan invadir su privacidad. La información recopilada incluye detalles
importantes de la vida de las personas, como estado civil, propiedad, ocupación, antecedentes
penales, creencias religiosas y más. La recopilación y correlación de estos datos pueden dar lugar a
un perfil detallado de la personalidad de un individuo, lo que aumenta el poder de quienes tienen
acceso a esta información y disminuye la capacidad de defensa de la persona que desconoce este
proceso. La informática ha planteado desafíos importantes en términos de privacidad y el uso de
datos personales.

El artículo "Cada paso deja una huella para los bancos de datos" de Clarín, publicado el 27 de
noviembre de 1998, advierte sobre la creciente recopilación de datos personales. Describe cómo las
acciones cotidianas de las personas, como comprar con tarjetas de crédito, interactuar con cámaras
de video y usar teléfonos celulares, generan numerosos registros electrónicos que van a parar a
bancos de datos. Estos bancos de datos contienen información detallada sobre la vida personal,
ingresos, hábitos de consumo y relaciones de las personas, lo que ha sido facilitado por el auge de
las computadoras y las redes telemáticas. Además, el artículo menciona la existencia de un mercado
negro de listados electrónicos con información confidencial.

En 1994, la reforma constitucional en Argentina incorporó la acción de Hábeas Data como una de las
tres garantías constitucionales clave, junto con el Hábeas Corpus y el Amparo. Estas garantías son
esenciales para permitir a las personas hacer efectivos sus derechos reconocidos por el ordenamiento
jurídico, incluido el derecho a la información. Sin estas garantías, los derechos, en este caso, el
derecho a la información, serían ineficaces.

La reforma constitucional de 1994 en Argentina estableció el derecho de toda persona a acceder a


los datos que le conciernen, conocer su finalidad y contenido en registros públicos y privados. En
caso de que estos datos sean falsos o discriminatorios, se puede exigir su eliminación, rectificación,
actualización y confidencialidad. Este derecho se conoce como "hábeas Data" y se considera una
subespecie de la acción de amparo. El hábeas Data guarda cierto paralelismo con el hábeas corpus,
ya que, mientras el hábeas corpus busca la presentación del cuerpo de una persona, el hábeas Data
busca la presentación de los datos personales.

La acción de hábeas Data busca garantizar que una persona pueda acceder a su información personal
contenida en registros específicos. A diferencia del hábeas corpus en materia penal, que indaga sobre
la privación de la libertad, el hábeas Data tiene como objetivo ejercer el derecho de acceso a la
información y obtener respuestas fundadas de quienes la detentan. Además, permite verificar la
exactitud, actualidad y pertinencia de los datos personales registrados. En resumen, mientras el
hábeas corpus busca poner fin a la privación ilegal de la libertad, el hábeas Data busca detener el
registro de datos incorrectos, desactualizados o que se consideren públicos cuando deberían ser
reservados o secretos.

El Hábeas Data es una garantía constitucional que permite a cualquier persona, incluyendo a
personas físicas y jurídicas poder recurrir a una acción judicial para acceder a los datos que le
conciernen en un banco de datos. Además, la Corte Suprema de Justicia, en el caso "Urteaga," ha
ampliado el alcance de esta garantía al reconocer la legitimación de familiares directos para solicitar
información, lo que constituye una opción válida para reglamentar la acción de Hábeas Data.

En el caso Urteaga, el accionante, Facundo Raúl Urteaga, presentó una acción de Habeas Data en
busca de investigaciones en archivos de instituciones de seguridad para obtener información sobre
el destino del cuerpo de su hermano, quien supuestamente fue abatido el 19 de julio de 1976 en
Villa Martelli, Partido de Vicente López, Provincia de Buenos Aires.

El texto constitucional, a nuestro juicio, ha confundido la forma con el fondo. Debió haber
consagrado el plexo de derechos referidos a proteger los datos personales, y habilitar una vía
procesal, por supuesto también expedita y rápida. Al consagrar el "Hábeas data", asimilándolo a la
acción de amparo, se corre el serio riesgo de desvirtuar la finalidad del instituto. Mientras el amparo
como remedio o vía procesal de naturaleza excepcional, requiere que exista "ilegalidad o
arbitrariedad manifiesta", el "hábeas data" en cambio tiene una finalidad muy específica, que es
otorgar a toda persona un medio procesal eficaz para proteger su intimidad, evitar DERECHO
INFORMÁTICO I.E.S.A T.S.A.S. Abg. Alberto Kühle.- 2022 que terceras personas hagan un uso
indebido de información de carácter personal que le concierne, pero fundamentalmente, para poder
conocer y controlar la información de carácter personal

El amparo protege los derechos y garantías en general establecidos en la Constitución Nacional,


excepto la libertad física, mientras que el "hábeas data" se enfoca en hacer efectivos los derechos
relacionados con datos personales en registros operados por terceros. Estos derechos incluyen el
acceso, rectificación, actualización y cancelación de datos personales, además de otros que se
encuentran en legislaciones comparadas.

Tipos de habeas data: A tenor de las diversas finalidades que puede proseguir el instituto la doctrina
ha laborado la siguiente categoría:

• Habeas data informativo: el propósito es obtener información contenida en registros o


bancos de datos, ya sean públicos o privados. Esta acción se relaciona con el proceso
constitucional y su objetivo es recopilar datos disponibles en dichos registros.
• Habeas data rectificador: Rectificar significa corregir o cambiar un dato que es incorrecto.
Por ejemplo, si en un registro una persona se registra como estudiante y luego se convierte
en profesional, se puede rectificar la información para reflejar su nuevo estado.
• Habeas data reservador: Se sugiere que algunos datos se mantengan secretos para evitar
dañar a la persona a la que se refieren. En este caso, la persona no niega que los datos
existan, pero quiere que se mantengan en el banco de datos sin ser divulgados. Por ejemplo,
un trabajador puede tener el derecho de que no se divulgue que fue despedido de su trabajo
anterior debido a su propia culpa.
• Habeas data cancelatorio o exclutorio: El actor busca que el banco de datos elimine
información considerada sensible, como la relacionada con su orientación política, creencias
religiosas, hábitos sexuales, consumo de drogas, salud mental, entre otros.

La norma se refiere a dos tipos de registros o bancos de datos: "públicos" y "privados destinados a
proveer informes". Los registros públicos son aquellos en organismos estatales de cualquier tipo,
incluyendo entes descentralizados, empresas públicas y dependencias provinciales y municipales. La
principal cuestión por resolver en este contexto será determinar los límites del derecho de acceso,
actualmente establecido solo con relación al secreto de las fuentes de información periodística.

El término "registros o bancos de datos públicos" no se refiere a registros de acceso público en


contraposición a registros reservados o secretos, sino a aquellos mantenidos por los titulares u
operadores de los registros o bancos de datos. Esto implica que la norma no establece excepciones
y que el derecho de acceso a los datos no debe ser restringido, aunque podría encontrarse
resistencia por parte de la administración pública invocando la necesidad de actuar
"manifiestamente" ilegal o arbitrario, lo que podría dar lugar a la apreciación discrecional del juez
en temas subjetivos como la "seguridad nacional" o la "salud pública". La opinión es que el derecho
de acceso no debe ser limitado, ya que la norma constitucional no contiene excepciones.

El texto constitucional incorpora a los registros o bancos de datos privados "destinados a proveer
informes" como sujetos pasivos de la acción de hábeas data. La interpretación sugiere que esta
inclusión de registros privados implica que todos los registros o bancos de datos operados por
organismos públicos también están comprendidos en la disposición constitucional. Excluir datos que
no están destinados a ser públicos del alcance de la protección proporcionada por el artículo 43 de
la Constitución Nacional sería absurdo, ya que privaría a las personas de una acción judicial en los
casos en que más se necesita.

Los registros o bancos de datos privados destinados a proporcionar informes son principalmente
empresas o individuos que recopilan información personal para sus clientes, como empresas de
informes comerciales o financieros que proporcionan información financiera a bancos y comercios.
También se incluyen colegios profesionales, escuelas y clubes deportivos, siempre que el acceso a
los datos esté legitimado para la persona involucrada. Incluso si la información personal es precisa,
si se recopila con una finalidad y se utiliza con otra, o si se recopila ilegalmente o de manera
reprochable, debe eliminarse debido a su impacto en la privacidad del individuo,
independientemente de su potencial discriminación o daño.

En resumen, destaca que toda información personal debe recopilarse de manera legal, ya sea con el
consentimiento del individuo o por autorización legal. Incluso si la información es precisa, debe
eliminarse si se obtuvo de manera ilícita. El texto también señala que la regulación no aborda la
retención innecesaria o excesiva de información, especialmente en el caso de datos "sensibles". Se
sugiere que lo apropiado habría sido prohibir la recopilación de este tipo de datos en lugar de invertir
la carga de la prueba, lo que podría ser difícil de demostrar por parte del afectado.

Finalmente, la Constitución argentina permite el acceso a la información personal contenida en bases


de datos o registros "destinados a proveer informes", a pesar de proteger el secreto de las fuentes
periodísticas. El derecho de acceso busca la rectificación, actualización, supresión o confidencialidad
de la información personal cuando sea inexacta o discriminatoria.

LEY Nº 25.326
1. Objeto
2. Definiciones
3. Presupuestos para la recolección de datos
4. Derechos de las personas
“La presente ley tiene por objeto la protección integral de los
datos personales asentados en archivos, registros, bancos de
datos, u otros medios técnicos de tratamiento de datos, sean
estos públicos, o privados destinados a dar informes, para
Objeto garantizar el derecho al honor y a la intimidad de las personas,
así como también el acceso a la información que sobre las
mismas se registre, de conformidad a lo establecido en el
artículo 43, párrafo tercero de la Constitución Nacional.

El 4 de octubre de 2000 se aprobó la Ley 25.326, conocida como "Ley de Protección de datos
personales y Hábeas Data", con el propósito de regular la protección de datos personales en archivos
y registros, tanto públicos como privados destinados a proporcionar informes. La ley busca garantizar
el derecho al honor y la intimidad de las personas, así como permitir el acceso a la información sobre
ellas. La norma consta de 48 artículos distribuidos en 7 capítulos, y excluye bases de datos y fuentes
de información periodísticas. Se otorga un plazo de 180 días para su reglamentación por el Poder
Ejecutivo y contiene disposiciones transitorias.

Definiciones:
La información se compone de datos, donde los datos son antecedentes necesarios para comprender
una realidad. Cuando la realidad es una persona, se trata de datos personales. Un "fichero" o "banco
de datos" es donde se almacenan estos datos. Por sí solos, los datos no proporcionan conocimiento
útil; es necesario procesarlos para obtener información significativa. La información es el resultado
de este procesamiento de datos.

Los datos pueden pertenecer a personas o cosas, y los registros pueden clasificarse de varias
maneras. En este contexto, nos enfocamos en los datos personales contenidos y procesados en
bancos de datos. Un banco de datos es una colección estructurada de datos, centralizada o
distribuida en diferentes lugares, accesible según criterios específicos, y su propósito es facilitar el
uso o la comparación de datos relacionados con personas.

Los datos personales son aquellos que permiten identificar a una persona específica, en contraste
con los datos que se refieren a personas no identificadas. Los datos sensibles se refieren a aspectos
como religión, raza, ideología política y otros que pueden revelar la moral y la orientación ideológica
de una persona. La preocupación principal en el tratamiento de estos datos es la protección de la
privacidad y la prevención de la discriminación.

El término "protección de datos personales" se ha popularizado con la difusión de la tecnología de


la información. Aunque en un primer vistazo parece que se refiere a la protección de los datos en sí,
en realidad se enfoca en salvaguardar la parte del derecho a la intimidad que se relaciona con la
información individual. Este enfoque, sin embargo, tiene sus limitaciones, ya que la categoría de
"protección de datos" se aplica a nuevas realidades legales que no se pueden describir
completamente mediante la noción tradicional de "intimidad". Este derecho se ajusta al contexto de
la era de la información y puede cuestionar si esta disciplina legal estaba implícita en las referencias
generales al derecho a la intimidad en normativas anteriores a la era de la información.

El derecho a la protección de datos personales no se limita al derecho tradicional a la intimidad. Va


más allá al proteger los intereses de un grupo social contra la recopilación, almacenamiento y
procesamiento de información, especialmente cuando existen prácticas discriminatorias. Aunque
está relacionado con la intimidad individual, también se trata de proteger datos personales de la
esfera privada. Este derecho se centra en el control de la información personal y se relaciona con la
autonomía de las personas para decidir cuándo y qué información sobre ellos se puede procesar
automáticamente. Se le llama "autodeterminación informativa" o "libertad informática".

La protección de datos personales no es solo un problema individual, sino que involucra a toda la
comunidad internacional, especialmente en el contexto del flujo internacional de datos. El
procesamiento automatizado de datos personales se ha convertido en una herramienta estratégica
para manipular el comportamiento individual, y la aplicación de métodos avanzados de
procesamiento de datos es cada vez más común. Esto ha llevado a la consideración del derecho a la
protección de datos personales en un contexto internacional, ya que trasciende las fronteras
nacionales y afecta las relaciones internacionales.

Varios Estados provinciales en Argentina han incorporado la preocupación por la protección de datos
personales en sus reformas constitucionales, incluyendo disposiciones como el derecho de acceso y
la consideración del impacto de la informática en esta materia. La legislación establece que los
archivos, registros, bases o bancos de datos se definen como conjuntos organizados de datos
personales sujetos a tratamiento, ya sea electrónico o no. El tratamiento de datos implica diversas
operaciones y procedimientos, incluyendo la recolección, conservación, ordenación,
almacenamiento, modificación, relacionamiento, evaluación, bloqueo, destrucción y procesamiento
general de datos personales, así como su cesión a terceros a través de comunicaciones, consultas,
interconexiones o transferencias.

La ley identifica al "responsable de archivo, registro, base o banco de datos" como el titular de dichos
archivos o registros, ya sea una persona física o una entidad pública o privada. El "titular de datos"
se refiere a cualquier persona física o entidad con domicilio legal o sucursales en el país cuyos datos
están sujetos a tratamiento según esta ley. Un "usuario de datos" es cualquier persona, ya sea
pública o privada, que realiza el tratamiento de datos en sus propios archivos, registros o bancos de
datos o a través de conexiones con los mismos. Finalmente, la "disociación de datos" se refiere al
tratamiento de datos personales de manera que la información obtenida no pueda asociarse a una
persona específica o determinable.

Derecho comprado: El Convenio 108 de Estrasburgo y la Directiva 95/46 de la Unión Europea


establecen principios fundamentales para la protección de datos personales. Estos principios
requieren que los datos sean tratados de manera justa y legal, recogidos con fines específicos y
legítimos, y no procesados de manera incompatible con esos fines. Se permite el tratamiento
posterior de datos para fines históricos, estadísticos o científicos con garantías adecuadas.
Presupuestos:
A. Licitud: “La formación de archivos de datos será lícita cuando se encuentren debidamente
inscriptos, observando en su operación los principios que establece la presente ley y las
reglamentaciones que se dicten en su consecuencia.
Los archivos de datos no pueden tener finalidades contrarias a las leyes o a la moral
pública.” Art. 3º.
B. Certidumbre y finalidad:
1. Los datos personales deben ser verídicos, adecuados y relevantes para el propósito
para el que se recopilaron, sin exceder lo necesario.
2. La recolección de datos no puede hacerse por medios desleales, fraudulentos o en
forma contraria a las disposiciones de la presente ley.
3. La información que está siendo procesada no puede ser empleada con propósitos
diferentes o que sean incompatibles con los que originaron su recopilación.
4. Los datos deben ser exactos y actualizarse en el caso de que ello fuese necesario.
5. Los datos deben ser almacenados de modo que permitan el ejercicio del derecho
de acceso de su titular.” Art 4º.

C. Conocimiento del registrado:


1. El procesamiento de datos personales es ilegal a menos que el titular otorgue su
consentimiento de manera libre, explícita e informada, ya sea por escrito o de otra manera
equivalente según las circunstancias. Si el consentimiento se da junto con otras
declaraciones, debe destacarse claramente y notificarse al solicitante de datos sobre la
información descrita en el artículo 6 de la ley.
2. No se necesitará consentimiento en los siguientes casos:
a) Los datos se obtengan de fuentes de acceso público irrestricto
b) Se recaben para el ejercicio de funciones propias de los poderes del Estado o en
virtud de una obligación legal.
c) Se trate de listados cuyos datos se limiten a nombre, documento nacional de
identidad, identificación tributaria o previsional, ocupación, fecha de nacimiento y
domicilio.
d) Deriven de una relación contractual, científica o profesional del titular de los datos,
y resulten necesarios para su desarrollo o cumplimiento
e) Deriven de una relación contractual, científica o profesional del titular de los datos,
y resulten necesarios para su desarrollo o cumplimiento

D. Autocorrección de datos inexactos: Cuando se identifiquen datos inexactos o incompletos,


el encargado del archivo o la base de datos debe corregirlos o completarlos, sin perjuicio de
los derechos del titular según el artículo 16 de la ley. (Artículo 4)
E. Destrucción de datos: Los datos deben ser destruidos cuando hayan dejado de ser
necesarios o pertinentes a los fines para los cuales hubiesen sido recolectados.” Artículo 4.
F. Prohibición de recolectar datos sensibles:
1. Ninguna persona puede ser obligada a proporcionar datos sensibles.
2. Los datos sensibles solo se pueden recopilar y procesar cuando haya razones de
interés general autorizadas por ley. También se pueden utilizar para fines
estadísticos o científicos si no se puede identificar a los titulares.
3. Está prohibida la creación de archivos con información que revele datos sensibles,
salvo para la Iglesia Católica, asociaciones religiosas y organizaciones políticas y
sindicales, que pueden llevar registros de sus miembros.
4. Los datos relativos a antecedentes penales o contravencionales sólo pueden ser
objeto de tratamiento por parte de las autoridades competentes, en el marco de las
leyes.

G. Seguridad y confidencialidad:
1. El responsable del archivo de datos debe tomar medidas técnicas y organizativas
para proteger la seguridad y confidencialidad de los datos personales, evitando la
pérdida, acceso no autorizado y detectando desviaciones.
2. Queda prohibido registrar datos personales en archivos, registros o bancos que no
reúnan condiciones técnicas de integridad y seguridad.” Art 9º

El incumplimiento de esos recaudos hará responsable al


titular del banco de datos, sobre quien peso el deber de
mantener el secreto profesional: “El responsable y las
personas que intervengan en cualquier fase del tratamiento
de datos personales están obligados al secreto profesional
respecto de estos. Tal obligación subsistirá aun después de
finalizada su relación con el titular del archivo de datos.”
Artículo 10º

Derecho de las Personas:


El principio de participación individual establece el derecho de acceso a los datos de manera libre y
sin restricciones, proporcionando información sobre el tratamiento de datos, sus fines, categorías
de datos y destinatarios, así como detalles sobre la lógica utilizada en los procesos automatizados.
Este acceso debe ser proporcionado de forma clara y sin costos excesivos.

La ley de referencia establece en lo que respecta a los derechos de las personas en el tratamiento
de sus DATOS los siguientes DERECHOS:

A. Derecho de información: “Toda persona puede solicitar información al organismo de control


relativa a la existencia de archivos, registros, bases o bancos de datos personales, sus
finalidades y la identidad de sus responsables. El registro que se lleve al efecto será de
consulta pública y gratuita. Art 13º.
B. Derecho de acceso:
1. El titular de los datos puede solicitar y obtener información sobre sus datos
personales en bancos de datos públicos o privados destinados a informes, previa
acreditación de su identidad.
2. El responsable o usuario debe proporcionar la información solicitada dentro de los
diez días corridos de haber sido intimado fehacientemente.
3. El derecho de acceso a que se refiere este artículo sólo puede ser ejercido en forma
gratuita a intervalos no inferiores a seis meses, salvo que se acredite un interés
legítimo al efecto.
4. El ejercicio del derecho al cual se refiere este artículo en el caso de datos de
personas fallecidas le corresponderá a sus sucesores universales.

C. Derecho de ratificación, actualización o supresión:


1. Toda persona tiene derecho a corregir, actualizar y, en su caso, eliminar o mantener
en confidencialidad sus datos personales en un banco de datos del que sea titular
2. El responsable o usuario del banco de datos debe corregir, eliminar o actualizar los
datos personales dentro de un plazo máximo de cinco días hábiles después de
recibir una solicitud o advertir un error o falsedad por parte del titular de los datos
3. Si no se cumple con esta obligación en el plazo establecido, el titular de los datos
podrá iniciar de inmediato una acción de protección de datos personales o hábeas
data de acuerdo con esta ley.
4. En caso de transferencia de datos, el responsable debe notificar la rectificación o
supresión al destinatario dentro de 5 días hábiles desde la realización del
tratamiento de los datos
5. La supresión no procede cuando pudiese causar perjuicios a derechos o intereses
legítimos de terceros, o cuando existiera una obligación legal de conservar los datos.
6. Durante la verificación y corrección de errores o falsedades en la información, el
responsable debe bloquear el archivo o indicar que está siendo revisado al
proporcionar información relacionada.
7. Los datos personales deben ser conservados durante los plazos previstos en las
disposiciones aplicables o en su caso, en las contractuales entre el responsable o
usuario del banco de datos y el titular de los datos. Art 16º.
¿Quiénes pueden interponer esta acción?

“La acción de protección de los datos


personales o de hábeas data podrá
ser ejercida por el afectado, sus
tutores o curadores y los sucesores
de las personas físicas, sean en línea
directa o colateral hasta el segundo
grado, por sí o por intermedio de “La acción procederá respecto de
los responsables y usuarios de
apoderado. Cuando la acción sea
ejercida por personas de existencia bancos de datos públicos, y de los
privados destinados a proveer
ideal, deberá ser interpuesta por sus
representantes legales, o apoderados informes.” ARTICULO 35. —
que éstas designen al efecto. En el (Legitimación pasiva).
proceso podrá intervenir en forma
coadyuvante el Defensor del Pueblo.”
ARTICULO 34. — (Legitimación
activa).

También podría gustarte