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ADOLESCENCIA

La adolescencia es una transición entre la niñez y la adultez que implica cambios físicos, cognitivos y psicosociales. Físicamente, se caracteriza por la pubertad y la maduración sexual, incluyendo el desarrollo de características primarias y secundarias como la menstruación y producción de esperma. Psicosocialmente, los adolescentes se separan de sus padres para formar su propia identidad, y sus amigos se vuelven más importantes.

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ADOLESCENCIA

La adolescencia es una transición entre la niñez y la adultez que implica cambios físicos, cognitivos y psicosociales. Físicamente, se caracteriza por la pubertad y la maduración sexual, incluyendo el desarrollo de características primarias y secundarias como la menstruación y producción de esperma. Psicosocialmente, los adolescentes se separan de sus padres para formar su propia identidad, y sus amigos se vuelven más importantes.

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ADOLESCENCIA

En las sociedades más modernas, el paso de la niñez a la adultez no se distingue


por un único suceso, sino por un largo periodo conocido como adolescencia, una
transición del desarrollo que implica cambios físicos, cognoscitivos, emocionales y
sociales, y que adopta distintas formas en diferentes escenarios sociales, culturales y
económicos.
Un cambio físico importante es el inicio de la pubertad, el proceso que lleva a la
madurez sexual o fertilidad, es decir, la capacidad para reproducirse. Tradicionalmente
se creía que la adolescencia y la pubertad empezaban al mismo tiempo, alrededor de
los 13 años, pero, como veremos, en algunas sociedades occidentales los médicos
han comprobado que los cambios puberales tienen lugar mucho antes de los 10 años.
La adolescencia se suele dividir en tres etapas:
- Adolescencia temprana: abarca aproximadamente desde los 10 u 11
años hasta los 14. Se caracteriza fundamentalmente por el inicio de la
pubertad, donde se producen los grandes cambios físicos, que afectan al
crecimiento y maduración sexual.
- Adolescencia media: entre los 15 y los 17 años. Caracterizada, sobre
todo, por los conflictos familiares, debido a la importancia que adquiere el
grupo.
- Adolescencia tardía: desde los 18 a los 21 años. Caracterizada por la
reaceptación de los valores paternos y por asumir las tareas y
responsabilidades propias de la edad adulta.
Adolescencia: Transición del desarrollo entre la niñez y la adultez que implica
importantes cambios físicos, cognoscitivos y psicosociales.
Pubertad: Proceso mediante el cual una persona alcanza la madurez sexual y la
capacidad para reproducirse.
1. DESARROLLO FÍSICO
Pubertad
La pubertad implica cambios biológicos notables. Esos cambios forman parte de
un largo y complejo proceso de maduración que empezó antes del nacimiento, y sus
ramificaciones psicológicas continúan en la adultez.
1.1. Cómo empieza la pubertad: cambios hormonales
La pubertad es resultado de la producción de varias hormonas. El incremento en
el hipotálamo de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) da lugar al aumento
en dos hormonas reproductivas clave: la hormona luteinizante (LH) y la hormona
folículo estimulante (FSH). En las niñas, los mayores niveles de la hormona folículo
estimulante dan inicio a la menstruación. En los varones, la hormona luteinizante inicia
la secreción de testosterona y androstenediona (Buck Louis et al., 2008). La pubertad
está marcada por dos etapas 1) la activación de las glándulas suprarrenales y 2) la
maduración de los órganos sexuales unos cuantos años más tarde.
La primera etapa discurre entre los seis u ocho años. Durante esta etapa, las
glándulas suprarrenales, localizadas sobre los riñones, secretan niveles gradualmente
crecientes de andróge- nos, sobre todo dehidroepiandrosterona (DHEA) (Susman y
Rogol, 2004). A los 10 años, los niveles de DHEA son 10 veces mayores de lo que
eran entre las edades de uno y cuatro años. La DHEA influye en el crecimiento del
vello púbico, axilar y facial, así como en un crecimiento corporal más rápido, mayor
grasa en la piel y en el desarrollo del olor corporal.
La maduración de los órganos sexuales desencadena una segunda explosión en
la producción de dehidroepiandrosterona (DHEA), que luego se eleva a niveles adultos
(McClintock y Herdt, 1996). En esta segunda etapa, los ovarios de las niñas aumentan
su producción de estrógeno, lo que estimula el crecimiento de los genitales femeninos
y el desarrollo de los senos y del vello púbico y axilar. En los varones, los testículos
incrementan la producción de andrógenos, en particular testosterona, que estimula el
crecimiento de los genitales masculinos, la masa muscular y el vello corporal. Niños y
niñas poseen ambos tipos de hormonas, pero en las mujeres son mayores los niveles
de estrógeno mientras que en los varones los niveles de andrógenos son más
elevados. En las niñas la testosterona influye en el crecimiento del clítoris, los huesos y
el vello púbico y axilar.
1.2. Características sexuales primarias y secundarias
Las características sexuales primarias son los órganos necesarios para la
reproducción, que en la mujer son los ovarios, las trompas de falopio, el útero, el
clítoris y la vagina. En los hombres incluyen los testículos, el pene, el escroto, las
vesículas seminales y la próstata. Durante la pubertad esos órganos se agrandan y
maduran.
Las características sexuales secundarias son signos fisiológicos de la
maduración sexual que no involucran de manera directa a los órganos sexuales, por
ejemplo, los senos en las mujeres y los hombros anchos en los varones. Otras
características sexuales secundarias son los cambios en la voz y la textura de la piel,
el desarrollo muscular y el crecimiento de vello: púbico, facial, axilar y corporal.
Signos de la pubertad Los primeros signos externos de la pubertad suelen ser el
tejido de los senos y el vello púbico en las niñas y el aumento de tamaño de los
testículos en los niños (Sus- man y Rogol, 2004). Los pezones de la niña crecen y
sobresalen, las areolas (las zonas pigmentadas que rodean a los pezones) se
agrandan y los senos adoptan primero una forma cónica y luego una redondeada.
Algunos varones observan con preocupación un crecimiento temporal del tejido
mamario, un desarrollo normal que puede durar hasta 18 meses.
El vello púbico, al principio lacio y sedoso, con el tiempo se vuelve grueso, oscuro
y rizado. Aparece en patrones diferentes en hombres y mujeres. A los muchachos
suele alegrarles ver el vello en el rostro y el pecho, pero las niñas, por lo general, se
sienten consternadas ante la aparición de incluso una pequeña cantidad de vello en el
rostro o alrededor de los pezones, aunque también esto es normal.
La voz se hace más profunda, en especial en los niños, lo que en parte es una
respuesta al crecimiento de la laringe y en parte a la producción de las hormonas
masculinas. La piel se vuelve más gruesa y grasosa. La mayor actividad de las
glándulas sebáceas puede producir espinillas y puntos negros. El acné es más común
en los varones y parece relacionarse con las mayores cantidades de testosterona.
Signos de la madurez sexual: producción de esperma y menstruación La
maduración de los órganos reproductivos genera el inicio de la menstruación en las
niñas y la producción de esperma en los niños. El principal signo de la madurez sexual
en los muchachos es la producción de esperma. La primera eyaculación, o
espermarquia, ocurre en promedio a los 13 años. Un niño puede despertar y
encontrar una mancha húmeda o seca y endurecida en las sábanas: el resultado de
una emisión nocturna, es decir, una eyaculación involuntaria de semen (conocida como
sueño húmedo). La mayoría de los adolescentes tienen esas emisiones, en ocasiones
en conexión con un sueño erótico.
El principal signo de madurez sexual en las niñas es la menstruación, el
desprendimiento mensual del tejido del revestimiento del útero. La primera
menstruación, llamada menarquia, ocurre bastante tarde en la secuencia del
desarrollo femenino; su momento normal de aparición puede variar entre los 10 años y
los 16 y medio años. En las niñas estadounidenses, la edad promedio de la menarquia
disminuyó de más de 14 años antes de 1900 a 12 y medio años en la década de 1990.
En promedio, las niñas negras experimentan la menarquia seis meses antes que las
niñas blancas.
1.3. Comportamiento
Los cambios súbitos y rápidos a nivel físico que experimentan los adolescentes
los lleva a ser acomplejados. Son sensibles y están preocupados por sus cambios
corporales. Pueden hacer comparaciones angustiosas respecto a ellos mismos y sus
compañeros.
Los cambios físicos quizá no ocurran en un plazo regular y sin problemas. Por lo
tanto, los adolescentes podrían pasar por etapas de incomodidad, tanto en su
apariencia como en su coordinación física. Las niñas pueden estar ansiosas si no
están listas para el comienzo de los periodos menstruales. Los niños pueden
preocuparse si no saben acerca de las emisiones nocturnas.
Durante la adolescencia, es normal que los jóvenes empiecen a separarse de sus
padres y a crear su propia identidad. En algunos casos, esto puede ocurrir sin
problemas de los padres y otros miembros de la familia. Sin embargo, esto puede
provocar conflicto en algunas familias a medida que los padres tratan de mantener el
control.
Los amigos se vuelven más importantes a medida que los adolescentes se alejan
de los padres en búsqueda de su propia identidad.
Su grupo de amigos puede convertirse en un refugio seguro. Esto le permite al
adolescente probar nuevas ideas.
En la adolescencia temprana, el grupo de compañeros casi siempreo consiste de
amistades no románticas. Estas a menudo incluyen "pandillas", bandas o clubes. Los
miembros del grupo de compañeros con frecuencia intentan comportarse y vestirse en
forma semejante, tener códigos secretos o rituales y participar en las mismas
actividades.
A medida que el joven avanza hacia la adolescencia media (14 a 16 años) y más
allá, el grupo de compañeros se extiende para incluir amistades románticas.
Desde la mitad hasta el final de la adolescencia, los jóvenes a menudo sienten la
necesidad de establecer su identidad sexual. Necesitan estar cómodos con su cuerpo
y sentimientos sexuales. Los adolescentes aprenden a expresar y recibir intimidad o
insinuaciones sexuales. Las personas jóvenes que no tienen la oportunidad de tales
experiencias pueden tener mayores dificultades para establecer relaciones íntimas
cuando sean adultos.
Los adolescentes muy a menudo demuestran comportamientos congruentes con
varios mitos de la adolescencia:
El primer mito es que ellos están "en escena" con la atención de otros
constantemente centrada en su apariencia o en sus acciones. Este es un egocentrismo
normal. Sin embargo, puede parecer (especialmente para los adultos) que raya en la
paranoia, el amor propio (narcisismo) o incluso la histeria.
Otro mito de la adolescencia es la idea de que "eso nunca me sucederá, solo a
los demás". "Eso" puede representar resultar embarazada o contraer una enfermedad
de transmisión sexual luego de tener sexo sin protección; causar un accidente
automovilístico mientras se conduce bajo la influencia del alcohol o las drogas, o
cualquiera de los otros numerosos efectos negativos de los comportamientos
peligrosos.
1.4. Seguridad
Los adolescentes se vuelven más fuertes y más independientes antes de haber
desarrollado buenas destrezas para tomar decisiones. Una fuerte necesidad de la
aprobación de los amigos podría tentar a los jóvenes a tomar parte en
comportamientos riesgosos.
Se debe hacer énfasis en la seguridad con los vehículos motorizados. Debe
enfocarse en el rol del conductor, del pasajero y del peatón, los riesgos del abuso de
substancias y la importancia de utilizar los cinturones de seguridad. Los adolescentes
no deben tener el privilegio de utilizar vehículos motorizados a menos que puedan
demostrar que los pueden usar de manera segura.
2. DESARROLLO COGNITIVO
La adolescencia es un período de cambios constantes y es precisamente por ello
que representa un desafío no solo para los individuos que la viven sino también para
quienes estudian el tema científica y académicamente.
Siendo esta una etapa crucial de la formación, los adolescentes deben
principalmente lograr tres cosas:
- La autonomía y la independencia respecto a sus padres.
- Desarrollar su personalidad y carácter.
- Formar su identidad creando un yo integral que combine en forma
armoniosa varios elementos de la personalidad.
De acuerdo con Piaget e Inhelder (1969), ha sido demostrado que así como el
cuerpo pasa por cambios físicos que le capacitan para adaptarse al entorno, la mente
también construye estructuras psicológicas que le permiten adaptarse al mundo
exterior.
- Durante la adolescencia ¡todo aumenta!: Durante la adolescencia, la
capacidad y el estilo del pensamiento se expanden y la conciencia, la imaginación, el
juicio y la intuición se aumentan.
Gracias al desarrollo de estas habilidades se desarrolla en el joven la posibilidad
de recolectar más información y de acumular conocimientos que expanden la
profundidad y el rango de abordaje a los problemas y demás cuestiones que
enriquecen y complican la vida de los individuos en este período.
- Llegan al pensamiento operacional: Los niños entre 10 y 11 años de edad
usualmente se encuentran en lo que se llama un estado de pensamiento operacional,
tal como ha sido establecido por la teoría piagetiana, quiere decir que pueden
organizar grupos de palabras de acuerdo a sus características y significado, logran la
elaboración semántica, tienen una imaginería mental viva y una eficiente recolección y
desarrollo de estrategias de recuperación cognitiva. Su capacidad de vigilar el
pensamiento y la memoria se encuentran en su nivel más alto y ya pueden formular
teorías sobre el mundo que los rodea, al igual que reflexionar y hasta prever lo que
sucederá. Sin embargo, esta capacidad está limitada a objetos y relaciones sociales
concretas. El pensamiento en este estadio puede considerarse rígido y enfocado en
hechos observables.
- Logran el Pensamiento Operativo Formal: Como consecuencia de la
maduración biológica y en función a las vivencias individuales, entre los 12 y 15 años
de edad comienza a surgir en el adolescente la habilidad para el pensamiento
operativo formal. El procesamiento intelectual cambia de rígido a abstracto y se hace
especulativo e independiente de las circunstancias inmediatas. En este estadio, el
adolescente considera las diferentes posibilidades y las compara con el deber ser,
incluso con las opciones probables de lo que pudiera ser y no ser. Este pensamiento
exige la capacidad de formular, aprobar y evaluar hipótesis; requiere igualmente
manipular no solo lo conocido y verificable, sino también las cosas contrarias a los
hechos. Para Piaget, en esta etapa se disuelven las cualidades rígidas, estáticas e
irreversibles del pensamiento infantil y adicionalmente se desarrolla la capacidad para
planear y prever (Craig & Baucum, 2009).
Este cambio de estadio afecta la manera en que los adolescentes piensan de sí
mismos y de los demás, al igual que la manera de apreciar y valorar las normas
impuestas hasta ese momento (Oliva & Parra, 2004). Piaget refiere que los
adolescentes en estas edades se presentan con reglas nuevas y más lógicas a través
de la reflexión interna.
- Desarrollan su cognición social: Al igual que las diferentes etapas descritas
por Piaget, la cognición social también se va desarrollando. A los 10 años de edad los
niños ya pueden inferir lo que otras personas están pensando, pero para ellos esos
pensamientos son los mismos que los de ellos. La exactitud de la inferencia social
mejora hacia el final de la adolescencia (Flavell, Green, & Flavell 1993).
- Desarrollan la responsabilidad social: La responsabilidad social se desarrolla
por la acumulación de información sobre las obligaciones derivadas de la amistad, el
respeto a la autoridad y los conceptos de legalidad y justicia.
- Realmente comienzan a comprender (y a cuestionar) las normas sociales:
La comprensión de normas sociales se aprenden inicialmente de forma mecánica o por
imitación, las cuales se aplican rigurosamente. Más adelante, el niño se flexibiliza y
reflexiona ante la validez de estas costumbres y decide su nivel de aceptación ante
ellas. Durante esta última etapa los niños comprenden que las reglas son creadas y
aceptadas de forma cooperativa y éstas se pueden modificar si es necesario. Este
conocimiento lleva al niño a entender que no existe ni un bien ni un mal absoluto y que
la moral no se basa en las consecuencias sino en las intenciones (Craig & Baucum,
2009).
- Nace el egocentrismo adolescente: La capacidad de los adolescentes para
pensar en abstracto, combinada con los cambios que están experimentando, supone
que empiecen a pensar más sobre sí mismos. Piaget creía que la llegada de la última
etapa viene acompañada por el egocentrismo operacional formal, que se refiere a la
incapacidad de distinguir las perspectivas abstractas de sí mismo y de los otros, la cual
se representa en lo que él llama distorsiones cognitivas.

3. DESARROLLOS PSICOSOCIALES
Es sabido desde los trabajos de Piaget que durante la adolescencia se pasa del
pensamiento concreto al abstracto con proyección de futuro, característico de la
madurez14. Sobre los 12 años se alcanza el desarrollo cognitivo con capacidad de
pensar en abstracto, a los 15–16 el desarrollo moral, saberlo que está bien y mal.
Giedd en 200415,16 demostró que hasta los 25–30 años no se alcanza el desarrollo
completo de la corteza prefrontal, gracias a lo cual se adquiere la capacidad para
discernir lo que conviene hacer (planificación, razonamiento y control de impulsos), la
maduración definitiva. Esto explica la implicación del joven, hasta entonces, en
conductas de riesgo. A diferencia del adulto, que tiene el lóbulo frontal totalmente
desarrollado, un adolescente puede dejarse llevar por el primer impulso emocional de
ira (amígdala) ante un compañero que le insulta y empezar una pelea, o
comprometerse en conductas arriesgadas.
Aparte del importante crecimiento y desarrollo, los objetivos psicosociales a
conseguir son17–18:
Adquirir independencia familiar. Durante la adolescencia temprana existe
menor interés en actividades paternas y recelo para aceptar sus consejos; se produce
un vacío emocional que puede crear problemas de comportamiento y disminución del
rendimiento escolar. Búsqueda de otras personas para amar. El comportamiento y el
humor son inestables. En la adolescencia media aumentan los conflictos con los
padres y se dedican a los amigos. Al final de la adolescencia se integra con la familia y
es capaz de apreciar sus consejos y valores. Algunos dudan en aceptar
responsabilidades, tienen dificultad para conseguir independencia económica y
continúan dependiendo de su familia.
Tomar conciencia de la imagen corporal y aceptación del cuerpo. En la fase
temprana, por los cambios puberales, hay una gran inseguridad sobre sí mismo
(extraños dentro del cuerpo), preocupación por su apariencia y su continua pregunta:
¿soy normal? Se comparan con otros y existe creciente interés sobre la anatomía y la
fisiología sexual. Durante la fase media, va aceptando el cuerpo, intentando hacerlo
más atractivo. Pueden aparecer trastornos alimentarios. En la adolescencia tardía, se
han completado el crecimiento y desarrollo puberal, se aceptan los cambios. La
imagen solo preocupa si hay anomalías.
Relación con amigos, se establecen las parejas. En la fase temprana existe
gran interés por amigos del propio sexo, adquiriendo gran influencia sus opiniones y
relegando a los padres. Puede suponer un estímulo positivo (deporte, lectura) o
negativo (alcohol, drogas). Sensaciones de ternura hacia sus iguales, y puede
conducirles a miedos y relaciones homosexuales. En la adolescencia media es
poderoso el papel de los amigos, la intensa integración en la subcultura de estos, la
conformidad con valores, reglas y forma de vestir, separándose más de la familia
(piercing, tatuajes, conductas). Integración creciente en relaciones heterosexuales y en
clubes. En la fase tardía, el grupo pierde interés, hay menos exploración y
experimentación y se establecen relaciones íntimas (parejas).
Identidad. En la fase precoz, empieza a mejorar la capacidad cognitiva: evolución
del pensamiento concreto al pensamiento abstracto flexible, con creciente autointerés y
fantasías. Se establecen objetivos vocacionales irreales (estrella del rock, piloto…),
mayor necesidad de intimidad (diario), emergen sentimientos sexuales, existe falta de
control de impulsos que puede derivar en desafío a la autoridad y comportamiento
arriesgado. En la fase media, hay mayor capacidad intelectual, creatividad,
sentimientos y empatía. Aparecen los sentimientos de omnipotencia e inmortalidad que
pueden llevarle a conductas arriesgadas (accidentes, drogadicción, embarazos,
infecciones). En la adolescencia tardía, el pensamiento ya es abstracto con proyección
de futuro, se establecen los objetivos vocacionales prácticos y realistas. Se delimitan
los valores morales, religiosos y sexuales, estableciendo la capacidad para
comprometerse y establecer límites. Independencia financiera.
ACTIVIDADES
1. Concepto de:
- Pubertad
- Adolescencia
2. ¿Cuáles son las etapas de la adolescente?
3. Habla de las características sexuales primarias y secundarias
4. ¿Cuáles son los signos de la madurez sexual del adolescente?
5. Describe el comportamiento y la seguridad del adolescente
6. Explica el desarrollo cognitivo del adolescente
7. Describe el desarrollo psicosocial del adolescente

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