UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO,
UTESA SISTEMA CORPORATIVO
Área:
Ciencia de la salud
Carrera:
Medicina
Asignatura:
MED-632-009 Biología Celular Y MOL.
Tema:
Informe
Reproducción Asexual: Espermatogénesis
Presentado por:
Iliana Bencosme 2-21-0203, Sherli Pérez 1-21-1590,
Marianny Rodríguez 1-21-0005, Alexandria Valerio 1-21-
0074, Miguel Rodríguez 1-21-1452
Entregado a:
Docente: Miguel García
Santiago, República Dominicana
Introducción de espermatogénesis
La espermatogénesis es un proceso fundamental en la reproducción
sexual masculina, que culmina en la producción de espermatozoides, las
células reproductoras masculinas. Este proceso altamente regulado y
complejo se desarrolla en los testículos y se extiende a lo largo de la vida
de un hombre.
La espermatogénesis es esencial para la perpetuación de la especie, ya
que los espermatozoides generados son necesarios para la fertilización
del óvulo femenino y la creación de una nueva vida.
A lo largo de este proceso, las células madre denominadas
espermatogonias se transforman en espermatozoides maduros a través
de una serie de divisiones celulares y diferenciaciones. Estos
espermatozoides son altamente especializados para su función, con una
cabeza que contiene el material genético, una cola para la movilidad y un
acrosoma que facilita la penetración del óvulo.
La espermatogénesis es el proceso de formación de los espermatozoides,
que son los gametos masculinos. Tiene lugar en los túbulos seminíferos
testiculares con una duración aproximada de 62 a 75 días en la especie
humana.
La formación de espermatozoides comienza alrededor del día 24 del
desarrollo embrionario en el saco vitelino, produciéndose unas 100
células germinales que migran hacia los esbozos de los órganos genitales.
Alrededor de la cuarta semana de desarrollo ya se acumulan alrededor de
4000 de estas células germinales, pero no será hasta la pubertad cuando
los testículos comiencen a producir espermatozoides.
Proceso que se mantendrá a lo largo de la vida del varón, aunque si bien,
la calidad y la cantidad de los espermatozoides que se formen mediante
la espermatogénesis pueden ir descendiendo con el tiempo.
En esta introducción a la espermatogénesis, exploraremos las etapas
clave de este proceso, su importancia en la reproducción humana y los
factores que pueden influir en su funcionamiento. La comprensión de la
espermatogénesis es esencial tanto desde el punto de vista médico como
científico, ya que puede arrojar luz sobre problemas de fertilidad y el
desarrollo de nuevas estrategias de contracepción y reproducción
asistida.
¿Qué es la espermatogénesis?
La espermatogénesis es el proceso mediante el cual se forman los
espermatozoides.
Ocurre continuamente en los hombres
adultos y, para que se realice un ciclo
completo de espermatogénesis, son
necesarios aproximadamente 75-90 días
en la especie humana.
Los espermatozoides son los gametos
masculinos, es decir, las células sexuales
del hombre. Por tanto, son haploides
(contienen la mitad de la información
genética) y durante la espermatogénesis
se debe pasar de células somáticas con
46 cromosomas (diploides) a células
sexuales con 23 cromosomas
(haploides). Esto se consigue gracias a la
meiosis.
La función biológica de esta reducción
del número de cromosomas en los
gametos es que una vez ocurra la fusión
de los dos gametos, la fecundación, el cigoto resultante tenga el número
correcto de cromosomas que seria 46.
Para que este proceso sea posible, es necesario un específico control
hormonal del eje hipotálamo-hipófisis-testicular que favorezca la
producción de los espermatozoides. Esto ocurre por primera vez con el
inicio de la pubertad en el hombre. A partir de ese momento, los testículos
producirán espermatozoides continuamente gracias al inicio de la cascada
hormonal.
- Fases de la espermatogénesis
Como veremos a continuación, existen tres etapas básicas durante la
formación de los espermatozoides: fase proliferativa, fase meiótica y
espermiogénesis.
- Fase proliferativa
También denomina fase
espermatogénica. A partir de una
célula madre germinal, se forman las
espermatogonias tipo A. Éstas, por
mitosis (división celular), darán lugar
a espermatogonias tipo A y B:
Tipo A: Seguirá replicándose y puede
dar lugar a espermatogonias de tipo A
y B.
Tipo B: Dará lugar a un espermatocito
primario que, a su vez, dará lugar a
cuatro espermatozoides maduros una vez haya acabado la
espermatogénesis.
Una vez llegada la edad reproductiva del hombre (pubertad o
adolescencia), estas células se dividirán múltiples veces para formar un
tipo de célula denominada espermatocito primario. A lo largo de estas
divisiones, se van produciendo algunos cambios celulares.
Se conoce como fase proliferativa por la multitud de mitosis que se
producen. El principal objetivo es formar muchas células precursoras de
espermatozoides, es decir, muchos espermatocitos.
- Fase meiótica
También conocida como espermatocito génesis, es la etapa en la que
se inicia un nuevo tipo de división celular, la meiosis, que reduce la
información genética a la mitad. Gracias a ella, se producen unas células
haploides denominadas espermátidas.
Podemos dividir la meiosis en
dos subetapas:
Meiosis I: Cada espermatocito
primario da lugar a dos
espermatocitos secundarios
haploides.
Meiosis II: De cada espermatocito secundario se producen dos
espermátidas, por lo que, en total, de cada espermatocito primario
(diploide), obtenemos cuatro espermátidas (haploides).
Estas células ya son muy parecidas a los espermatozoides: ya podemos
apreciar en ellas la formación de un pequeño flagelo.
- Espermiogénesis
En la última etapa de la formación de espermatozoides ocurre la
maduración final de las espermátidas para dar lugar a los
espermatozoides maduros.
Su cola aumenta de tamaño y da lugar al flagelo, que permitirá su
desarrollo. La cabeza del espermatozoide disminuye y adquiere la forma
puntiaguda que le caracteriza por la reducción del citoplasma, el
alargamiento del núcleo y la formación del acrosoma.
Finalmente, los espermatozoides maduros se liberan al centro del
túbulo seminífero. A pesar de que en este momento el espermatozoide ya
esté preparado para ser eyaculado, será necesario que pase por el
proceso de la capacitación para que sea capaz de fecundar al óvulo.
De manera natural, la capacitación ocurre en el camino que recurre el
espermatozoide en el tracto reproductivo femenino hasta llegar al óvulo.
No obstante, también es posible llevarlo a cabo en el laboratorio en el
caso de que sea necesario recurrir a la fecundación in vitro.
También el núcleo se alarga y queda en la cabeza del espermatozoide,
las mitocondrias se colocan en el cuello y los centriolos originan
un flagelo o cola. Antes de salir por el pene para realizar la fecundación,
los espermatozoides pasan por el epidídimo del testículo donde se realiza
la espermio histogénesis; ahí obtienen el acrosoma (una vesícula que
contiene enzimas) y un glicolema (capa) que lo protege del pH de
la vagina.
La glicolema desaparece antes de llegar al óvulo.
La serie de cambios que experimentan las espermátidas para su
transformación en espermatozoide recibe el nombre de espermiogénesis.
- Regulación hormonal de la espermatogénesis
La espermatogénesis está regulada hormonalmente por
un feedback negativo (retroalimentación negativa) en el que intervienen
el hipotálamo, la hipófisis y los testículos.
Las hormonas implicadas en el control del proceso de formación de
espermatozoides son:
- Testosterona: es secretada por unas células situadas en el testículo
denominadas células de Leydig o intersticiales. Entre otras muchas
funciones en el organismo, la testosterona se encarga de activar genes
que promueven la diferenciación de las espermatogonias.
- FSH (hormona foliculoestimulante): la secreta la hipófisis y
actúa sobre el testículo. En concreto, ejerce su función sobre las células
testiculares conocidas como células de Sertoli o nodrizas, encargadas
de nutrir a los espermatozoides y favorecer su desarrollo y maduración.
- LH (hormona luteinizante): también la secreta la hipófisis. Su
función principal es activar la liberación de testosterona por parte de
las células de Leydig.
- Inhibina: es liberada por las células de Sertoli. Ejerce su función sobre
la hipófisis, inhibiendo la liberación de FSH y, por tanto, deteniendo la
espermatogénesis.
¿Cuántos espermatozoides forma cada espermatogonia?
¿Cuántos espermatozoides resultan de un espermatocito
secundario?
Durante la espermatogénesis, un espermatocito secundario experimenta
una división meiótica para dar lugar a cuatro espermátides haploides.
Estas cuatro espermátides son las células resultantes de la meiosis de un
solo espermatocito secundario. Cada una de estas espermátides tiene la
mitad del número de cromosomas que un espermatocito secundario, lo
que significa que son haploides, ya que contienen un solo conjunto de
cromosomas en lugar de dos (como las células diploides normales).
Estas espermátides posteriormente se transformarán en
espermatozoides maduros, que son las células reproductoras masculinas
funcionales.
Es importante destacar que, aunque se forman cuatro espermátides a
partir de un espermatocito secundario, no todas ellas necesariamente se
desarrollarán en espermatozoides maduros con éxito. Algunas pueden
no ser viables o pueden sufrir anomalías genéticas en el proceso .
Conclusiones
La espermatogénesis es un proceso esencial en la reproducción sexual
masculina que garantiza la producción continua de espermatozoides.
Comprender este proceso es crucial para abordar problemas de fertilidad
y desarrollar estrategias para el control de la natalidad y la reproducción
asistida. La regulación hormonal, la salud general y otros factores
pueden influir en la espermatogénesis, por lo que es importante tener en
cuenta estos elementos en la atención médica y la planificación familiar.
La espermatogénesis es esencial para la fertilidad.
En resumen, la producción continua de espermatozoides a lo largo de la
vida garantiza la fertilidad masculina, y la diversidad genética resultante
es crucial para la variabilidad genética en la descendencia. Comprender
la espermatogénesis es fundamental para abordar problemas de
fertilidad y promover la salud reproductiva en los hombres.
En conclusión, la espermatogénesis es un proceso biológico esencial para
la reproducción masculina que se caracteriza por su regulación precisa,
producción continua de espermatozoides y su importancia en la
diversidad genética y la reproducción humana. Su estudio y comprensión
son fundamentales para abordar cuestiones relacionadas con la fertilidad
y la salud reproductiva masculina.
Bibliografía
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