LEY Nº 24.
660 de Ejecución de la pena privativa de libertad
- Está basado en la progresividad procurando limitar la permanencia del condenado en establecimientos cerrados
y promoviendo en lo posible y conforme a su evolución favorable su incorporación a instituciones semiabiertas o
abiertas.
- Deberá ser programado, individualizado y obligatorio en cuanto a disciplina, convivencia y trabajo.
- Su base imprescindible es un programa de tratamiento interdisciplinario, individualizado, dinámico y a cargo de
un equipo técnico profesional.
I - Período de Observación-
Durante este periodo el organismo técnico – criminológico tendrá a su cargo:
Realizar el estudio médico, psicológico y social del condenado, formulando el diagnóstico y el pronóstico
criminológico y todo ello se asentará en una historia criminológica.
Se indica el periodo, el establecimiento y sección al cual se propone incorporar al condenado.
II - Período de tratamiento-
El tratamiento es fraccionado en fases (4) que importen para el condenado una paulatina atenuación de las restricciones
inherentes a la pena. Se busca comenzar a promover la autodisciplina.
Las fases son:
a- Fase de socialización: comprenderá el conjunto de medidas considerando el interés profesional en artes,
adecuación laboral, formativa y educativa, actividades espirituales, culturales y sociales que refuerzan los
aspectos positivos de la personalidad.
b- Fase de consolidación: cumplimiento de programas de tratamiento del interno en materia laboral, educacional,
artística, etc. Se lo supervisa a los fines de verificar la paulatina aceptación de pautas y normas sociales.
c- Fase de afianzamiento: consiste en el inicio de un programa gradual y progresivo de supresión de exigencias
institucionales, tendientes a promover el régimen de autodisciplina.
d- Fase de confianza: una mayor supresión de las restricciones inherentes a al régimen, para evaluar la
internalización o no de los valores para una adecuada convivencia social.
III - Período de Prueba.
Comprenderá sucesivamente:
a- La posibilidad de obtener salidas transitorias. Tiempo: salidas de 12, de 24 o de hasta 72 horas. Motivo: para
mejorar los lazos sociales y familiares, para cursas estudios. Nivel de confianza: acompañado por un empleado,
confiado a la tuición de un familiar o bajo palabra de honor.
Pone a prueba al interno y al tratamiento en espacios de menor rigor o abiertas, pone a prueba su capacidad de
autocontrol.
b- La incorporación al régimen de semilibertad. Permitirá al condenado trabajar fuera del establecimiento sin
supervisión continúa, en iguales condiciones a la vida libre, incluso salario y seguridad social regresando al
alojamiento asignado al fin de cada jornada laboral.
IV - Periodo de libertad condicional
La salida en libertad hasta el momento de finalización de la condena. El organismo encargado de controlar es el
Patronato de Liberados.
Se debe tener ¾ partes de la condena cumplida.