REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
DE LOS LLANOS CENTRALES “RÓMULO GALLEGOS”
ÁREA DE CIENCIAS POLÍTICAS Y JURÍDICAS
PROGRAMA MUNICIPALIZADO DE FORMACIÓN EN DERECHO
NÚCLEO CALABOZO
TEMA 17: EL CONTENCIOSO TRIBUTARIO.
TEMA 18: EL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO AGRARIO.
Profesor: Participantes:
Caro Reina C.I.: 20.183.736
Abg. Leonel Barrios Cavallo Carol C.I.: 13.540.178
Gerardo Mcphail C.I.: 12.475.609
Meléndez Yuscarlys C.I.:28.266.381
Navarro Ana C.I.:15.548.701
Núñez Elis C.I.:28.282.629
Yturbe Yvana C.I.:29.791.474
4to Año sección 2
Calabozo, Octubre 2023
Tema 17 : El contencioso tributario
En el contencioso tributario se resuelven las controversias entre el sujeto
activo y pasivo de la obligación tributaria, las cuales pueden girar en torno al
nacimiento de las obligaciones tributarias y a su cuantificación, así como a la
aplicación de sanciones en esta materia.
Cuando se habla de competencia judicial administrativa, tributaria, laboral,
civil o comercial, muchas veces se incurre en la imprecisión terminológica de
referirse a esos fueros judiciales como jurisdicciones independientes, a saber: la
jurisdicción civil, laboral, mercantil, etc. Cuando la verdad es que la jurisdicción es
una sola como potestad inherente al Estado de Derecho. Por lo tanto, lo que
existen son “órdenes jurisdiccionales” diversos en los cuales se reparte y
distribuye la misma.
El orden jurisdiccional contencioso tributario no es la excepción. Su
existencia radica en la necesidad de un conjunto de órganos judiciales
especializados para controlar a la Administración Pública, cuando ésta se
relaciona con los administrados como consecuencia de la relación jurídico-
tributaria. En tal sentido, el orden jurisdiccional contencioso-tributario resulta en
garantía de los derechos e intereses de los administrados en su condición de
contribuyentes y como sujetos pasibles de un estatuto constitucional y legal que
les protege de las arbitrariedades del Poder Público.
Así pues, este orden jurisdiccional está integrado por un conjunto de órganos
judiciales especiales creados con el propósito de conocer en primera instancia los
procedimientos judiciales previstos en el Título VI del Código Orgánico Tributario
relativos a los tributos regidos por dicha norma, a saber: el Recurso Contencioso
Tributario, el Amparo Tributario, la Transacción Judicial y el Arbitraje Tributario.
Con la excepción de los procedimientos relativos a los ilícitos sancionados con
penas restrictivas de libertad, cuyo conocimiento corresponde a la jurisdicción
penal ordinaria. Dichos órganos judiciales especiales son los Tribunales
Superiores de lo Contencioso Tributario (Artículos 337 y 338 del COT).
Evolución de la Jurisdicción Contenciosa Tributaria en Venezuela
En este sentido, el surgimiento de la jurisdicción contencioso-administrativa
en Venezuela está íntimamente ligado con los orígenes mismos de la República.
En efecto, la Constitución del 21 de septiembre de 1830, que en opinión de
algunos historiadores constituye nuestra primera Carta Fundamental como Estado
autónomo e independiente, consagra por primera vez la atribución de competencia
a la Corte Suprema de Justicia para «conocer de las controversias que resulten de
los contratos o negociaciones que celebre el Poder Ejecutivo por sí solo o por
medio de agentes». Es decir, que se trata de una competencia basada en la
responsabilidad contractual de la Administración.
Al respecto, la doctrina patria ha señalado que esta disposición es el origen,
aunque incipiente, de nuestro contencioso administrativo, referido en este caso, a
la responsabilidad contractual de la Administración.
Posteriormente, las Constituciones de 1857 y 1858 no aportan nada especial
en el aspecto contencioso, pero la Carta Magna del 28 de marzo de 1864 sí es
muy importante en el orden judicial y en la evolución del contencioso
administrativo, ya que la referida Carta crea en nuestro país dos jurisdicciones: la
jurisdicción de los Estados federados y la jurisdicción Federal en cuya cúspide
estaba la Alta Corte Federal, es decir, que como órgano máximo del Poder Judicial
se crea la Alta Corte Federal, que vino a sustituir a la Corte Suprema de Justicia y
a la cual se le otorgan amplias facultades que la convierten en guardián del
sistema federal, era la reguladora de la Federación.
Por otra parte, la jurisdicción de los Estados significaba que cada uno de
ellos era autónoma e independiente, en otras palabras, la justicia nacía y moría en
cada Estado, es decir, que existían unas Cortes Supremas Estadales, cuyas
decisiones no tenían revisión ante la autoridad judicial federal. Pero, al propio
tiempo aplicaban la legislación nacional civil, mercantil y penal, con lo cual podía
producir que cada Estado interpretara las leyes a su manera, resultando así
amenazada la unidad legislativa nacional. Fue por eso que el Presidente Guzmán
Blanco el 13 de junio de 1876 promulgó la Ley que introdujo en Venezuela el
recurso de casación, facultándose a la Alta Corte Federal para conocer del mismo,
pero al poco tiempo fue tachada de inconstitucional porque se alegaba que
atentaba contra los principios de la autonomía de los Estados. Sin embargo, es en
la Constitución de 1881 cuando se crea la Corte de Casación, la cual se concibe
como un tribunal de los Estados, y la Alta Corte Federal se instituye como un
tribunal de la Federación, es decir, que se establece en nuestro país un régimen
de dualidad de jurisdicciones en el Poder Judicial.
Ahora bien, algunos de los autores patrios consideran que el contencioso
administrativo surge en Venezuela a partir de la Constitución de 1925, pues en
esta Carta Magna se afirman los criterios básicos que configuran un sistema
contencioso administrativo.
El Procedimiento Contencioso Tributario
El procedimiento contencioso tributario tiene por objeto cuestionar una
decisión de la administración tributaria. Se fundamenta en el derecho de defensa y
el Principio del Debido Procedimiento Administrativo. Permitirá al contribuyente:
Exponer sus argumentos. Ofrecer o producir pruebas y obtener una decisión
motivada.
INICIO DEL PROCEDIMIENTO
Acto administrativo de la administración tributaria.
No estoy de acuerdo.
Considero que no se ajusta a ley.
Puedo iniciar el procedimiento contencioso tributario.
ETAPAS DEL PROCEDIMIENTO
Reclamación ante la Administración tributaria
Apelación
Resolución de la administración tributaria
Fin de la primera etapa
Resolución del Tribunal Fiscal (RTF)
Fin de la segunda y última etapa.
Acciones
Comprende todas las diligencias y acciones tramitadas por las autoridades
tributarias. Ocurre en caso exista un reclamo por parte de la organización y
que deba ser llevado hasta un tribunal fiscal para una apelación.
El Amparo Tributario
El Amparo Tributario es una acción dirigida a restituir el derecho de los
particulares cuando ante una solicitud concreta de éstos, la Administración
incurra en demoras excesivas que causen un perjuicio grave al solicitante
que no sea reparable por los medios procesales ordinarios.
El recurso puede interponerse ante la oficina de la administración tributaria
de donde se emitió el acto, y será remitido al tribunal competente, de ser
posible dentro de los 5 días hábiles siguientes; sin embargo el interesado
puede introducir la solicitud contenciosa directamente ante el tribunal con
competencia en materia tributaria.
Tema 18 : El Contencioso Administrativo Agrario
Haciendo un breve recuento por los antecedentes del contencioso
administrativo agrario venezolano podemos señalar que, antes de la entrada
en vigencia de la Constitución de 1999, y bajo el imperio de la
Constitución del 1961, la Ley de Reforma Agraria del 5 de marzo de
1960 no advirtió el problema de la necesidad de una jurisdicción contencioso
administrativa que atendiera fundamentalmente las causas agrarias, dejando
algunas acciones y recursos incoados principalmente contra
el extinto Instituto Agrario Nacional (IAN) y demás entes de naturaleza
agraria, a expensas de una incipiente y poco especializada jurisdicción
contencioso administrativa ordinaria.
En el año 1976 la Ley Orgánica de Tribunales y Procedimientos Agrarios
pretendió fallidamente implantar una jurisdicción agraria especial
en el país. No fue sino hasta el año 1982, con la reforma de dicha Ley,
cuando se dieron los primeros pasos para la formación de una verdadera
jurisdicción agraria. Se crearon –por lo menos en texto de la Ley–
juzgados de primera instancia y superiores agrarios para conocer de las
causas agrarias entre particulares, así como del contencioso administrativo
agrario. A pesar de este esfuerzo de parte de la Magistratura,
predominó y en la actualidad aún predomina, la jurisdicción agraria inmersa
en los juzgados con multiplicidad de competencias, en los que la
agraria resultaba una materia más.
Con la entrada en vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela fue consagrado en su artículo 259 el principio de la
universalidad del control por parte de los órganos de la jurisdicción
contenciosa administrativa16 para garantizar el apego de la actividad de los
órganos y entes de la Administración Pública Centralizada y Descentralizada
al marco constitucional y legal, principalmente, las que atañen
al debido proceso y al derecho a la defensa como garantías fundamentales
de todo Estado democrático, social, de derecho y de justicia.
Dicha norma le atribuyó a la jurisdicción contencioso administrativa ordinaria
un abanico de competencias que van desde anular los actos administrativos
de efectos generales o particulares contrarios a derecho,
condenar al pago de sumas de dinero, reparar daños y perjuicios originados
en responsabilidad de la administración, conocer de reclamos por
la prestación de servicios públicos y disponer lo necesario para el
restablecimiento de las situaciones jurídicas subjetivas lesionadas por la
actividad administrativa.
Igualmente, debemos referirnos a la importancia del principio de legalidad17
como uno de los principios fundamentales que informan el derecho
administrativo y que obliga a la Administración Pública a someter
todos sus actos a las prescripciones de la ley, a objeto de garantizar el
ejercicio de los derechos de los particulares frente a ésta.
Estos principios de rango constitucional serían desarrollados por cada
jurisdicción contenciosa administrativa especial, de acuerdo con las
especificidades y características propias de la materia que atienden.
En el caso de la agraria, su ley especial (Ley de Tierras y Desarrollo
Agrario) instituyó una jurisdicción con las competencias para anular actos
administrativos de efectos particulares dictados por los entes agrarios, así
como el conocimiento de todas las acciones que por cualquier
causa fueran intentadas con ocasión a la actividad u omisión (abstención o
carencia) de los mismos, incluyendo el régimen de los contratos
administrativos, el régimen de las expropiaciones, las demandas
patrimoniales y demás acciones con arreglo al derecho común que sean
interpuestas contra éstos.
Podemos concluir, que la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela como ley de leyes y a través de su autonomía en los planos
antes expuestos, sentó las bases de una sólida jurisdicción contenciosa
administrativa especial agraria, cuya misión va más allá de un simple
control de legalidad agrario, y que procura mantener la vigencia del
cometido constitucional, previsto en los artículos 305, 306 y 307 a través
de los órganos jurisdiccionales como garantes de una efectiva aplicación de
la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario y demás normativas que versen sobre
la materia.
Los Actos Recurribles
Un acto recurrible es aquel que puede ser impugnado o apelado por las
partes afectadas. Se refiere a una decisión o resolución tomada por una
autoridad o entidad, que puede ser objeto de revisión mediante un proceso
legal establecido.
Cuando un acto es recurrible, la parte afectada tiene la oportunidad de
presentar un recurso o apelación ante una autoridad superior, solicitando la
revisión y revocación de la decisión inicial. Este proceso puede involucrar la
presentación de documentos y argumentos legales, y en algunos casos,
puede requerir la asistencia de un abogado.
Es importante tener en cuenta que no todos los actos son recurribles. Existen
ciertos criterios y requisitos legales que determinan si un acto puede ser
objeto de recurso. Por ejemplo, en algunos casos el recurso puede estar
limitado a ciertos plazos de tiempo, o puede ser necesario agotar
previamente otros medios de solución de controversias antes de recurrir a los
tribunales.
Los actos recurribles pueden abarcar una amplia gama de decisiones o
resoluciones. Algunos ejemplos comunes pueden incluir la denegación de
una solicitud de licencia o permiso, la imposición de una sanción o multa, la
revocación de un contrato o la resolución de un litigio. En todos estos casos,
las partes afectadas tienen el derecho de impugnar la decisión y buscar una
revisión justa y equitativa.
Tribunales Competentes
Los Tribunales de Primera Instancia Agraria conocen a través del
procedimiento ordinario agrario, los conflictos entre particulares con motivo a
las actividades agrarias y tienen las competencias que se encuentran
establecidas en el artículo 197 de la Ley de Reforma Parcial de la Ley de
Tierras y Desarrollo Agrario (2010), de la forma siguiente: Los juzgados de
primera instancia agraria conocerán de las demandas entre particulares que
se promuevan con ocasión de la actividad agraria, sobre los siguientes
asuntos:
1. Acciones declarativas, petitorias, reivindicatorias y posesorias en materia
agraria.
2. Deslinde judicial de predios rurales.
3. Acciones relativas al uso, aprovechamiento, constitución de servidumbres y
demás derechos reales, para fines agrarios.
4. Acciones sucesorales sobre bienes afectos a ¡a actividad agraria.
5. Acciones derivadas del derecho de permanencia. 6. Procedimientos de
desocupación o desalojos de fundos. Competencia de los Tribunales de
Primera Instancia Agraria.
Constitución de los Tribunales Agrarios La Jurisdicción Agraria en Venezuela
está integrada por la Sala de Casación Social y los demás Tribunales
señalados por la Ley, estos son los Tribunales Superiores Regionales
Agrarios y los Tribunales de Primera Instancia Agraria. Así tenemos entonces
que son los siguientes:
Tribunales de Primera Instancia Agraria .
Tribunales de Segunda Instancia Agraria o Tribunales Superiores
Agrarios con competencia por la ubicación del inmueble o predio
rústico o rural.
Sala Especial Agraria de la Sala de Casación Social del Tribunal
Supremo de Justicia.
Procedimientos:
Introducción y Preparación de la Causa, Reconvención, Intervención de
Terceros, Audiencia Preliminar, Audiencia de Pruebas y Desconocimiento de
Instrumentos. Apelación y Ejecución de la Sentencia. Procedimiento
Contencioso Administrativo Agrario: La Nulidad.