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Intersección y Funciones en Conjuntos

Este documento define las relaciones de orden lexicográfico (L) y producto (P) en el conjunto de números complejos C. L establece que z1 es menor que z2 si su parte real es menor o si son iguales y la parte imaginaria de z1 es menor. P establece que z1 es menor que z2 si ambas partes son menores. Se demuestra que L y P son relaciones de orden en C, aunque C no es un cuerpo ordenado.
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Intersección y Funciones en Conjuntos

Este documento define las relaciones de orden lexicográfico (L) y producto (P) en el conjunto de números complejos C. L establece que z1 es menor que z2 si su parte real es menor o si son iguales y la parte imaginaria de z1 es menor. P establece que z1 es menor que z2 si ambas partes son menores. Se demuestra que L y P son relaciones de orden en C, aunque C no es un cuerpo ordenado.
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NÚMEROS Y CONJUNTOS

SEGUNDO EXAMEN FINAL.


21 de junio de 2002

1. Definir la intersección de dos conjuntos. Sea f una aplicación entre dos conjuntos X e Y , y sean
A, B subconjuntos de X. Definir f (A).
¿Son iguales siempre los conjuntos f (A ∩ B) y f (A) ∩ f (B)? ¿Es siempre uno subconjunto
de otro? ¿Por qué? ¿Hay alguna condición sencilla sobre f que permita afirmar que

f (A ∩ B) = f (A) ∩ f (B)

cualesquiera que sean A, B ⊆ X?


Justificar las respuestas mediante las demostraciones o los contraejemplos adecuados. (10 puntos)

Definición. Dados dos conjuntos A y B, su intersección es el conjunto

A ∩ B = {x : x ∈ A y x ∈ B},

formado por los elementos que pertenecen simultáneamente a ambos conjuntos.

Definición. Sea f : X → Y una aplicación y sea A ⊆ X. Llamamos conjunto imagen de A por


f al conjunto
f (A) = {f (x) : x ∈ A}
que forman la imágenes por f de los elementos de A.

En general, dada una aplicación f entre dos conjuntos X e Y , y dos subconjuntos A, B de X,


f (A ∩ B) es un subconjunto de f (A) ∩ f (B):

f (A ∩ B) ⊆ f (A) ∩ f (B) siempre.

Demostración. De acuerdo con las definiciones anteriores, será:

y ∈ f (A ∩ B) ⇐⇒ ∃x ∈ A ∩ B tal que f (x) = y; (1)



∃a ∈ A tal que f (a) = y,
y ∈ f (A) ∩ f (B) ⇐⇒ y ∈ f (A) e y ∈ f (B) ⇐⇒ (2)
∃b ∈ B tal que f (b) = y.

A su vez, (1) significa que existe un mismo x, que está tanto en A como en B, tal que f (x) = y.
Por tanto, comparando vemos que (1) =⇒ (2) sin más que tomar a = b = x. Ası́ pues,
y ∈ f (A ∩ B) =⇒ y ∈ f (A) ∩ f (B), o lo que es lo mismo,

f (A ∩ B) ⊆ f (A) ∩ f (B) como querı́amos probar.

Por contra, no está claro que funcione la implicación contraria, ya que (en principio al menos)
podrı́amos encontrar f (a) = y = f (b) sin que a = b. ¿Tenemos algún contraejemplo sencillo a
(2) =⇒ (1)? SÍ: cualquier aplicación no inyectiva tendrá al menos dos elementos a = b para los que
f (a) = f (b); tomando A = {a}, B = {b}, es A ∩ B = ∅, f (A ∩ B) = ∅, f (A) = {f (a)} = {f (b)} =
f (B), por lo que
f (A) ∩ f (B) = {f (a)} ⊆ ∅ = f (A ∩ B).
Si queremos dar ejemplos concretos, f puede ser una aplicación constante en un conjunto con más
de un elemento, o puede ser f : x ∈ R → f (x) = x2 ∈ R, y entonces podrı́amos tomar incluso A
y B con infinitos elementos e intersección no vacı́a: por ejemplo, A = (−∞, 1), B = (−1, +∞),
f (A ∩ B) = f ((−1, 1)) = [0, 1), f (A) ∩ f (B) = [0, +∞).

1
Observando lo que acabamos de decir, la manera de “arreglar” la situación para llegar a la
igualdad entre ambos conjuntos es obvia: basta que f sea INYECTIVA.

Proposición. Sea f una aplicación inyectiva entre dos conjuntos X e Y , y sean A, B, dos
subconjuntos de X. Entonces
f (A ∩ B) = f (A) ∩ f (B).

Demostración. Como ya hemos visto, se verifica ciertamente que f (A ∩ B) ⊆ f (A) ∩ f (B). Pero la
inyectividad de f da que también f (A) ∩ f (B) ⊆ f (A ∩ B), puesto que y ∈ f (A ∩ B) implica que
existe a ∈ A tal que f (a) = y y que existe b ∈ B tal que f (b) = y, lo que por ser f inyectiva obliga
a que a = b, y por tanto a = b ∈ A ∩ B =⇒ y = f (a) ∈ f (A ∩ B).
En consecuencia, f (A ∩ B) = f (A) ∩ f (B) en este caso.

Releyendo atentamente lo anterior vemos que hemos conseguido realmente un resultado más preciso: la
inyectividad de f es necesaria (contraejemplo) y suficiente (proposición) para que la igualdad de los conjuntos
del enunciado se verifique sin excepciones.

2. Definir máximo común divisor y mı́nimo común múltiplo de dos números enteros.
Dados tres números enteros a, b, c, dar una condición necesaria y suficiente para que la
ecuación
ax + by = c
tenga soluciones x e y enteras en cada uno de los casos siguientes:

(i) a = 0 = b;
(ii) a = 0, b = 0;
(iii) a = 0, b = 0;
(iv) a = b = 0.

(Debe DEMOSTRARSE en cada caso que la condición que se dé es, en efecto, necesaria y
suficiente. Si a lo largo de la demostración hace falta alguna proposición previa, se enunciará con
precisión sin demostrarla.) (10 puntos)

Si a, b, son números enteros no nulos, existe m = max F , donde F = {k ∈ Z : k|a, k|b} (F = ∅,


pues 1 y −1 ∈ F , y k ∈ F =⇒ k ≤ min{|a|, |b|}, y podemos aplicar el principio del máximo).
Además, m ≥ 1 (1 ∈ F ), luego m ∈ N; de hecho, m = max{k ∈ N : k|a, r|b}. Esto justifica la
siguiente definición.

Definición. Sean a, b, números enteros no nulos. Su máximo común divisor es el mayor


número, natural siempre, que divide a a y b simultáneamente. Lo denotaremos por mcd(a, b).
A veces se amplı́a la definición poniendo mcd(a, 0) = |a|, mcd(0, 0) = 0.

Definición. Sean a, b, números enteros no nulos. Su mı́nimo común múltiplo es el menor


número entero positivo que es múltiplo de a y b simultáneamente. Se escribe mcm(a, b).
(Cuando ab = 0, suele definirse mcm(a, b) = 0.)

(i) Dados tres números enteros a, b, c, tales que a = 0 = b, una condición necesaria y suficiente
para que la ecuación
ax + by = c
tenga soluciones x e y enteras es que mcd(a, b)|c. En efecto:

2
Proposición (Resolubilidad de ecuaciones diofánticas). Sean a = 0, b = 0, c, tres números
enteros y d = mcd(a, b). La ecuación
ax + by = c
tiene soluciones enteras si y sólo si d|c.
Demostración. Sea ax + by = c para ciertos enteros x, y. Como existen p, q ∈ Z tales que a = pd,
b = qd, sustituyendo c = pdx + qdy = (px + qy)d, y d|c.
Recı́procamente, supongamos que d|c, es decir, c = kd para algún k ∈ Z. Puesto que existen
enteros u, v, para los que d = ua + vb (identidad de Bézout), multiplicando por k obtenemos
c = kd = kua + kvb, es decir, x = ku, y = kv nos da una solución de la ecuación propuesta.

(ii) Suponiendo ahora que a = 0, b = 0, la ecuación queda reducida a ax = c. Decir que esta
ecuación tiene una solución entera x es otra manera de enunciar la definición de divisibilidad: a|c
por definición si y sólo si existe x ∈ Z tal que ax = c. Por tanto, en este caso, para que la ecuación
propuesta tenga solución
es condición necesaria y suficiente que a|c.
Cumplida la condición a|c, es trivial obtener todas las soluciones de ax + 0 · y = c [aunque el enunciado
no las pida]: serán los (x, y) ∈ Z × Z con x = c/a e y ∈ Z arbitrario.
(iii) Cuando a = 0, b = 0, para que la ecuación by = c tenga soluciones enteras
es condición necesaria y suficiente que b|c.
(Adaptar la demostración precedente.)
Como antes, cuando b|c, las soluciones de 0 · x + by = c serán los valores (x, y) ∈ Z × Z con x ∈ Z
arbitrario e y = c/b.
(iv) Si a = b = 0, la ecuación 0 · x + 0 · y = c sólo puede tener soluciones si c = 0 (puesto que
0 · x + 0 · y = 0 cualesquiera que sean x, y ∈ Z.) Recı́procamente, si c = 0, todos x, y ∈ Z son
soluciones de la ecuación. En resumen, para que la ecuación tenga solución en este caso,
es condición necesaria y suficiente que c = 0.

En el primer apartado hemos usado la


.:. Identidad de Bézout. Sean a y b enteros no nulos, y d = mcd(a, b). Entonces existen enteros
u, v tales que
d = ua + vb.

3. Definir relación de orden en un conjunto. En C se definen las siguientes relaciones:

(i) para z1 , z2 ∈ C, es z1 L z2 cuando y sólo cuando z1 < z2 , o z1 = z2 y z1 ≤ z2 .


(ii) para z1 , z2 ∈ C, es z1 P z2 cuando y sólo cuando z1 ≤ z2 y z1 ≤ z2 .

Probar que L y P son ambas relaciones de orden en C (el orden lexicográfico y el orden producto,
respectivamente).
¿Por qué, sin embargo, decimos que C “no es un cuerpo ordenado”? (5 puntos)

Definición. Una relación de orden en un conjunto A es una relación (binaria) R en A que


tiene las propiedades
• reflexiva: para todo a ∈ A es a R a;

• antisimétrica: para a, b ∈ A, que sea simultáneamente a R b y b R a obliga a que a = b;

• transitiva: siempre que para a, b, c ∈ A es a R b y b R c, también es a R c.

3
Veamos que L tiene estas propiedades:
• reflexiva: para todo z ∈ C es z = z y z ≤ z (z = z), luego se cumple;
• antisimétrica: para z1 , z2 ∈ C, si es z1 L z2 y z2 L z1 , se tendrá simultáneamente
o bien z1 < z2 , o bien z1 = z2 y z1 ≤ z2 (porque z1 L z2 );
o bien z2 < z1 , o bien z2 = z1 y z2 ≤ z1 (porque z2 L z1 ).
Puesto que z ∈ R para todo z ∈ C, no puede ser z1 < z2 (que excluirı́a z1 = z2 y
obligarı́a a que también z2 < z1 , imposible); por tanto, z1 = z2 , z1 ≤ z2 , z2 ≤ z1 ,
con lo que z1 = z2 y finalmente z1 = z2 .
• transitiva: siempre que para z1 , z2 , z3 ∈ C es z1 L z2 y z2 L z3 , tenemos las siguiente
posibilidades:
 

 z2 < z3 =⇒ z1 < z3 =⇒ z1 L z3
 z 1 < z2
z2 = z3=⇒ z1 < z3 =⇒ z1 L z3

 z2 < z3 =⇒ z1 < z3 =⇒ z1 L z3
 z1 = z2 , z1 ≤ z2
z2 = z3 , z2 ≤ z3 =⇒ z1 = z3 , z1 ≤ z3 =⇒ z1 L z3
luego en todos casos z1 L z3 .
Que P también tiene estas propiedades se comprueba de manera más sencilla:
• reflexiva: para todo z ∈ C es z ≤ z y z ≤ z, luego se cumple z P z;
• antisimétrica: para z1 , z2 ∈ C, si es z1 P z2 y z2 P z1 , se tendrá simultáneamente
z1 ≤ z2 y z1 ≤ z2 (porque z1 P z2 );
z2 ≤ z1 y z2 ≤ z1 (porque z2 P z1 ),
y en consecuencia z1 = z2 , z1 = z2 con lo que finalmente z1 = z2 .
• transitiva: siempre que para z1 , z2 , z3 ∈ C es z1 P z2 y z2 P z3 , tenemos:
z1 P z2 z 2 P z3 =⇒ ?
z1 ≤ z 2 z2 ≤ z3 =⇒ z 1 ≤ z3
=⇒ z1 P z3 .
z1 ≤ z2 z2 ≤ z3 =⇒ z1 ≤ z3

Pero C no es un cuerpo ordenado con el orden L o con el orden P . Para que lo fuese, L o
P deberı́an ser relaciones de orden totales —lo es L , pero no P , como se comprueba fácilmente—
de manera que, además, dados z1 , z2 , z3 ∈ C, habrı́a de verificarse
(1) (Compatibilidad del orden con la suma) si z1 L z2 , entonces z1 + z3 L z2 + z3 ;
(2) (Compatibilidad del orden con el producto por elementos no negativos) si z1 L z2 , y además
0 L z3 , entonces z1 z3 L z2 z3 .
También puede verse que L cumple (1), pero no (2): por ejemplo, como 0 L i, multiplicando por i
se seguirı́a de (2) que 0 = 0 · i L i · i = −1, mientras que lo cierto es que −1 L 0 y −1 = 0.
Curiosamente, P tiene las propiedades (1) y (2), pero como hemos dicho, no es un orden total.
(En realidad, es posible demostrar que ningún orden total en C puede tener las dos propiedades probando
que el cuadrado de cualquier elemento no nulo es necesariamente “mayor o igual” que 0 en una tal ordenación,
y comparando 1 = 12 , −1 = i2 .)

4. Encontrar todos los números complejos a tales que


 √   √ 

a − i 2 = 1 − a i 2 .

(Justificar la respuesta.) (5 puntos)

4
Puesto que el módulo de un número complejo es un número real no negativo, dos complejos
tienen el mismo módulo si y sólo si son iguales los cuadrados de sus módulos. Éstos pueden
expresarse en términos de productos de conjugados, y recordando las propiedades de la conjugación,
podemos poner entonces:
 √   √   √ 2  √ 2
 
 a − i 2  
= 1 − a i 2  ⇐⇒  a − i 2  =  1 − a i 2
√ √ √ √
⇐⇒ (a − i 2)(a + i 2) = (1 − a i 2)(1 + a i 2)
√ √ √ √
⇐⇒ aa + ai 2 − i 2 a + 2 = 1 + ai 2 − ai 2 + 2aa
⇐⇒ 1 = aa ⇐⇒ |a|2 = 1
⇐⇒ |a| = 1,

es decir, los a ∈ C que satisfacen la igualdad del enunciado son exactamente los de módulo 1
(gráficamente, los puntos de la circunferencia de centro el origen y radio 1.)
Alternativamente: También puede hacerse expresando los módulos en términos de la parte
real y de la parte imaginaria.

5. Enunciar el principio de inducción.

(i) Si A = {a}, entonces ℘(A) = {∅, {a}}; si A = {a, b}, ℘(A) = {∅, {a}, {b}, {a, b}}; si
A = {a, b, c}, ℘(A) = {∅, {a}, {b}, {c}, {a, b}, {a, c}, {b, c}, {a, b, c}}. En general, si A
es un conjunto finito con n elementos, ¿es ℘(A) un conjunto finito? En caso afirmativo,
¿cuántos elementos tiene ℘(A)? Probarlo por inducción.
(ii) Demostrar por inducción que para dos polinomios cualesquiera p, q ∈ K[X] y para todo
n ∈ N es
 n 
n n k n−k
(p + q) = p q .
k=0
k

(10 puntos)

Enunciemos el
.:. Principio de inducción. Si para cada número natural n se tiene una propiedad Pn que puede
ser cierta o falsa, de tal manera que
• P1 es cierta, y

• para cada n ∈ N, suponiendo que Pn es cierta se puede demostrar que Pn+1 es cierta.
Entonces se cumple que
• Pn es cierta para todo n ∈ N.

(i) Vemos que


card A = 1 =⇒ card ℘(A) = 2, card A = 2 =⇒ card ℘(A) = 4, card A = 3 =⇒ card ℘(A) = 8 = 23 ,

luego parece que card A = n =⇒ card ℘(A) = 2n , finito. Para probarlo, observamos que una
manera “ordenada” de pasar de ℘({a, b}) a ℘({a, b, c}) la sugiere el esquema
℘({a, b}) ∅ {a} {b} {a, b}
℘({a, b, c}) ∅ {a} {b} {a, b}
{c} {a, c} {b, c} {a, b, c}

5
donde en la primera lı́nea figuran los subconjuntos de {a, b} vistos como elementos de ℘({a, b}),
en la segunda estos mismos vistos como elementos de ℘({a, b, c}), y en la tercera los restantes
elementos de ℘({a, b, c}), obtenidos añadiendo a cada uno de los anteriores el elemento c. De esta
manera completamos todos los subconjuntos de {a, b, c}, listándolos una sóla vez cada uno y sin
dejar ninguno fuera de la lista. Vemos ası́ el proceso “de duplicación” que nos permitirá pasar
en el caso general de los subconjuntos de un conjunto con n elementos a los subconjuntos de un
conjunto con n + 1 elementos, pudiendo aprovechar entonces la hipótesis de inducción. Probemos
ya en detalle mediante inducción que para todo n ∈ N, si A es un conjunto,

card A = n =⇒ card ℘(A) = 2n . (∗)

Para n = 1, ya hemos visto que la propiedad (∗) es cierta.


Dado un número natural n arbitrario, supongamos cierta la propiedad (∗) para n.
Tomemos ahora un conjunto A con n + 1 elementos x1 , x2 , . . . , xn , xn+1 . El conjunto A =
{x1 , x2 , . . . , xn } tiene n elementos, y por tanto 2n subconjuntos según la hipótesis de inducción.
Sean éstos S0 = ∅, S1 , . . . , S2n . Adaptando el esquema que hemos visto antes, tendrı́amos
℘(A ) S0 S1 . . . S2n
℘(A) S0 S1 . . . S2n
S0 ∪ {xn+1 } S1 ∪ {xn+1 } . . . S2n ∪ {xn+1 }

que muestra que el número de subconjuntos se ha duplicado exactamente, ya que tenemos en la


segunda lista todos los subconjuntos de A, relacionados una sóla vez : en efecto, si un B ⊆ A no
contiene a xn+1 , también B ⊆ A y está entre los Sk (1 ≤ k ≤ 2n ); mientras que si B ⊆ A contiene
a xn+1 , quitando xn+1 , B  = B \ {xn+1 } es uno de los Sk y B = B  ∪ {xn+1 } está “en la última
fila”. Además, todos los conjuntos de la lista de ℘(A) son distintos, puesto que o son subconjuntos
distintos de A , o difieren en xn+1 , o corresponderı́an a Sj ∪ {xn+1 } = Sk ∪ {xn+1 }, que quitando
xn+1 llevarı́a a Sj = Sk y por tanto a j = k.
En conclusión, el cardinal de ℘(A) viene dado por

card ℘(A) = 2 · card ℘(A ) = 2 · 2n = 2n+1 ,

como tenı́amos que demostrar.

(ii) Probemos por inducción que para dos polinomios cualesquiera p, q ∈ K[X] y para todo n ∈ N
se cumple
n 
n n k n−k
Pn :: (p + q) = p q .
k
k=0

1 1 k 1−k = 1 · p0 q 1 + 1 · p1 q 0 , es decir, que


Para n = 1, P1 afirma que (p + q)1 = k=0 k p q
p + q = q + p, lo cual es obviamente cierto.
Dado un número natural n arbitrario, supongamos que Pn es cierta. Para pasar a Pn+1 , basta
tener en cuenta que
  
n n n! n! n! 1 1
+ = + = +
k−1 k (k − 1)!(n − k + 1)! k!(n − k)! (k − 1)!(n − k)! n − k + 1 k
n! k+n−k+1 n!(n + 1)
= · =
(k − 1)!(n − k)! (n − k + 1) k (k − 1)! k · (n − k)!(n − k + 1)

(n + 1)! n+1
= =
k!(n − k + 1)! k

para 1 ≤ k ≤ n (visto en el curso), y entonces

6
 n 
n+1 n n k n−k
(p + q) = (p + q) (p + q) = ( p q ) (p + q)
k
k=0
   
n n k n−k n
= n
q + pq n−1
+ ··· + p q + ··· + pn−1 q + pn (p + q)
1 k n−1
   
n 2 n−1 n k+1 n−k n
= n
pq + p q + ··· + p q + ··· + pn q + pn+1
1 k n−1
   
n n k n−k+1 n
+ q n+1 + p qn + · · · + p q + ··· + pn−1 q 2 + pn q
1 k n−1
     
n n n n
= q n+1 + + p qn + · · · + + pk q n−k+1 + · · ·
0 1 k−1 k
  
n n
+ + pn q + pn+1
n−1 n
  
n+1 n + 1 k n−k+1 n+1 n
= q n+1
+ pq + ··· +
n
p q + ··· + p q + pn+1
1 k n
 n + 1
n+1
= pk q n−k+1
k
k=0

que es lo que afirma Pn+1 .

6. Sabiendo que el polinomio

p(X) = 4X 6 − 4X 5 − 7X 4 − 10X 3 − 12X 2 − 6X − 1

admite en C la raı́z z = i, hallar las otras raı́ces.


Descomponerlo (razonadamente) en factores irreducibles en Q[X], en R[X] y en C[X].
(10 puntos)

Busquemos primero todas las raı́ces complejas de p y después pasaremos a sus factorizaciones.
Sobre raı́ces imaginarias sabemos que

.:. Dado p ∈ R[X] ⊆ C[X] (es decir, un polinomio con coeficientes reales), si z ∈ C es raı́z de p,
también lo es z: p(z) = 0 =⇒ p(z) = 0.

Aplicado a nuestro caso, esto implica que −i también es raı́z del polinomio p del enunciado, por
lo que éste será divisible por X 2 + 1. Efectuando la división, se comprueba que

p(X) = 4X 6 − 4X 5 − 7X 4 − 10X 3 − 12X 2 − 6X − 1 = (X 2 + 1)(4X 4 − 4X 3 − 11X 2 − 6X − 1)

Llamando q(X) = 4X 4 − 4X 3 − 11X 2 − 6X − 1, las raı́ces de p(X) serán i, −i, y las raı́ces de q.
¿Tiene q raı́ces enteras o fraccionarias? Recordemos que:

.:. Dado un polinomio q(X) = bn X n + bn−1 X n−1 + · · · + b1 X + b0 con coeficientes b0 , . . . , bn ∈ Z,


de grado n,

(i) los ceros enteros de q son divisores del término independiente b0 .

(ii) si c ∈ Z es un cero de q, necesariamente (c − 1)|q(1) y (c + 1)|q(−1),

(iii) si c = a/b ∈ Q es un cero de q escrito en forma irreducible [es decir, a, b ∈ Z y mcd(a, b) = 1],
el numerador a divide al término independiente b0 , y el denominador b divide al coeficiente
director bn .

7
Por tanto, q no puede tener más raı́ces enteras que 1 y −1. Mediante el algoritmo de Horner-
Ruffini se comprueba que q(1) = −18, q(−1) = 2, luego no tiene raı́ces enteras. Como candidatos
a raı́ces fraccionarias tenemos 1/2, −1/2, 1/4, −1/4, y análogamente se ve que q(1/2) = −7, pero

4 −4 −11 −6 −1
−1/2) −2 3 4 1
4 −6 −8 −2 (0
−1/2) −2 4 2
4 −8 −4 (0

de manera que −1/2 es una raı́z DOBLE al menos, y


 2
1
q(X) = X+ 4X 2 − 8X − 4 = (2X + 1)2 (X 2 − 2X − 1);
2


4+4 √
puesto que − 2z − 1 = 0 ⇐⇒ z =
z2 = 1 ± 2, concluimos que las raı́ces en C de p
2
son exactamente
√ √ 1
i, −i, 1 + 2, 1 − 2 (simples), − (doble).
2
En consecuencia, como

.:. Un polinomio p ∈ K[X] de grado dos o de grado tres es irreducible en K[X] si y sólo si no posee
ninguna raı́z en K,

podemos afirmar que las descomposiciones de p(X) en factores irreducibles son:

• en C[X]:

1 2 √ √
p(X) = 4(X − i)(X + i) X + (X − 1 − 2)(X − 1 + 2).
2

• en R[X]:

1 2 √ √
p(X) = 4(X − 1) X +
2
(X − 1 − 2)(X − 1 + 2).
2

• en Q[X]:
 2
1
p(X) = 4(X − 1) X +
2
(X 2 − 2X − 1).
2

Notar que efectivamente


√ √ X 2 − 2X − 1 no tiene raı́ces en Q, pues si las tuviese serı́an también raı́ces
en R y 1 + 2, 1 − 2 ∈ / Q.

–—oOo—–

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