Fonética
Llamamos fonética al estudio de los sonidos que intervienen en la
comunicación: cómo son, cómo se producen y cómo se perciben. Así, el
estudio de cómo son los sonidos en sí mismos es la fonética acústica; el
estudio de cómo se producen los sonidos del habla es la fonética
articulatoria; y el estudio de cómo se perciben los sonidos en los procesos
comunicativos, la fonética perceptiva.
Es la que estudia los sonidos, sus características físicas, cómo son
percibidos por el oído, como se producen, etc.
Vocal
Las vocales son aquellos sonidos que consisten en la salida limpia de
la voz. Ya hemos visto que las vocales también se articulan (al modificar la
forma de la boca). Su principal característica, sin embargo, es que el aire
sale libremente, sin ningún obstáculo.
Como sabemos, las vocales son la /a/, /e/, /i/, /o/, /u/. Estos fonemas
se forman cuando el aire que hace vibrar las cuerdas vocales pasa
libremente por la boca, sin otra modificación que una mayor o menor
abertura de ésta. Lo único que se produce en estas emisiones vocálicas es
simplemente un moldeamiento adecuado de la boca, la lengua, el velo del
paladar, la mandíbula y otros, produciéndose los diferentes sonidos que
corresponden clara y distintivamente a cada una de las cinco vocales.
Cada vocal se genera por un número diferente de vibraciones de las
cuerdas vocales. Así, el número de vibraciones para la producción de la /u/
es mayor que para cualquier otra; luego en un orden decreciente le sigue
la /o/, la /a/, la /e/ y, con un número menor de vibraciones la /i/.
De acuerdo con estas características el ordenamiento técnico de las
vocales es como sigue: /u/, /o/, /a/, /e/, /i/. Pero, como sabemos, en el
abecedario español (o de castellano) el orden es /a/, /e/, /i/, /o/, /u/.
Estas vocales, a su vez, se dividen en dos tipos:
- Orales: /a/, /e/, /o/
- Nasales: /i/, /u/
En la emisión de las vocales orales el velo del paladar entra en
contacto con la parte posterior de la faringe y la abertura entre la lengua y el
paladar se mantiene abierta (para la /a/) o semiabierta (para la /e/ y /o/). En
cambio, cuando el velo del paladar baja y la abertura entre la lengua y el
paladar se cierra, se producen las vocalizaciones nasales /i/, /u/.
Estos detalles son de gran utilidad para comprender ciertas formas de
nasalización o desnasalización de las vocales. Según esto, hay personas
que hablan "por la nariz" nasalizando en exceso o desnasalizando.
Igualmente hay niños que, debido a causas de carácter funcional u orgánico
en el aparato de fonación y sus componentes, convierten en nasal un fonema
que no debería serlo, esto es, transforman un fonema oral en nasal,
produciéndose una nasalización forzada a la que se llama rinolalia abierta
(denominada también como rinofonía o rinolalia). En cambio, otros niños
suelen desnasalizar un fonema que debería ser nasalizado, dando lugar a la
rinolalia cerrada (hiperrinofonía o hiperrinolalia).
Finalmente, como una referencia complementaria, cabe señalar que
algunos especialistas como L. Fuentes (1985), suelen clasificar las vocales
de acuerdo al timbre y posición de la lengua al emitirlas. Así, la /i/ y la /e/ son
agudas y para emitirlas la lengua se ubica en la parte anterior de la boca.
La /a/ tiene un timbre intermedio y para emitirla la lengua se ubica en la parte
central de la boca; y, por último, la /u/ y la /o/ son graves y se las pronuncia
colocando la lengua en la parte posterior de la boca, tal como se ve el
Cuadro de los Fenómenos Vocálicos.
Consonante
Consonante Las consonantes, en cambio, son aquellos sonidos que
consisten, precisamente, en poner un obstáculo en la salida del aire. Si el
obstáculo se opone a la salida de voz, entonces hablamos de “consonantes
sonoras”; si el obstáculo se opone a la salida del aire, sin voz, hablamos de
“consonantes sordas”. Son consonantes las oclusivas sordas [p], [t], [k] (de
“petaca”), las oclusivas sonoras [b], [d], [g] (de “bodega”), las fricativas [f], [],
[s], [x] (de “fe”, “cien”, “sal”, genio”) y la africada [t] (de “coche”).
Ahora veamos cómo se forman las consonantes: /b/, /c/, /d/y /z/. En
primer lugar, cabe señalar, que la pronunciación de estos fonemas no se
puede hacer sin el concurso de las vocales. Estas consonantes se clasifican
principalmente tomando en cuenta dos aspectos:
1. Punto o zona de articulación.
2. Modo de articulación.
1. Por el punto o zona de articulación:
Aquí se toman en consideración los lugares de la boca donde
contactan o estrechan los órganos articulatorios para la producción de los
sonidos.
La articulación de las consonantes se genera por la aproximación del
órgano inferior (móvil) al superior (rígido e inmóvil), dando lugar a la
clasificación de dichos fonemas en función de los puntos de articulación que
a continuación señalamos:
a) Bilabiales: Por aproximación de los labios (/b/, /p/, /m/).
b) Labiodentales: Cuando se pronuncia con el labio inferior sobre los
dientes, tal como ocurre con la /f/.
c) Interdentales: Cuando se pronuncia con la punta de la lengua entre
los dientes superiores e inferiores /z/.
d) Linguodentales: Cuando se pronuncia con el ápice de la lengua
sobre los dientes /t/, /d/.
e) Linguoalveolares: Cuando se pronuncia con el ápice de la lengua
sobre el alveolo /s/, /l/, /r/, /rr/, /n/.
f) Linguopalatales: Cuando se pronuncia con el predorso de la lengua
sobre el paladar /ch/, /y/, /ll/, /ñ/.
g) Linguovelares: Cuando se pronuncia con el dorso de la lengua
sobre el paladar, tal como ocurre con la /k/, /g/,/j/.
Cabe señalar, además, algunas particularidades como las que siguen:
a) Las consonantes /m/, /n/ y /ñ/ pertenecen al grupo indicado como
consonantes nasales.
b) La /s/, además de alveolar (linguoalveolar), es sibilante o silbante.
c) La /h/ es una consonante muda. Las palabras como "hombre",
"Huacho", "huevo", etc., se pronuncian como "ombre", "uacho", "uevo".
d) La /z/, considerada académicamente como interdental, es alveolar
para los hispanoamericanos, pues, la pronunciamos como /s/.
e) La /l/ y /r/ son consonantes líquidas cuando van precedidas
inmediatamente por la consonante denominada licuante. Por
ejemplo: Braulio, blanco, el bravo torero, brindo por todos. Observamos aquí
que la licuante y la líquida son pronunciadas en una misma articulación.
2. Por el modo de articulación
De acuerdo con este criterio las consonantes suelen dividirse en dos
grandes grupos:
a. Las oclusivas.
b. Las constrictivas.
2.a. Las consonantes oclusivas
Estas consonantes se producen por la formación de un obstáculo u
oclusión completa de los órganos bucales, súbitamente el sonido al ser
liberado el aire comprimido en la boca, razón por la que se le da el nombre
también de plosivas o explosivas.
Veamos con un ejemplo: la /p/ es una consonante oclusiva que se
genera cuando se juntan los labios y luego se los separa bruscamente,
liberando el aire comprimido dentro de la boca, explotando de ese modo la
/p/, la /b/, la /t/, la /d/, la /k/ y la /g/, como consecuencia de la oclusión hecha.
2.b. Las consonantes constrictivas
La emisión de estos fonemas se produce debido a un estrechamiento
o constricción parcial de los órganos de la boca para la salida del aire. Por
ejemplo, a diferencia de la /p/ que es oclusiva, cuando usted se muerde el
labio inferior y pronuncia la /f/, simplemente crea un estrechamiento para la
salida del aire (constricción), obstaculizando parcialmente su paso y dando
lugar a la emisión de la /f/.
Ahora bien, fijémonos también lo siguiente: una vez emitida la /p/ cesa
todo sonido después de la explosión, en cambio usted puede prolongar el
sonido de la /f/ de acuerdo con su aliento /fffff…/, lo que no es posible con
la /p/, siendo ésta la diferencia entre dichos tipos de consonantes.
De este modo, estas consonantes se producen por la constricción
parcial de los órganos de la boca, formándose, a su vez, diferentes
modalidades de obstáculos parciales que dan lugar a las siguientes
subclases:
Africadas: A este tipo de fonemas pertenece la /ch/, algunos también
consideran a la /g/, a la que hemos clasificado como oclusiva. Este
tipo de consonante se produce por una combinación de una oclusión
seguida de fricción.
Fricativas: La emisión de estas consonantes se producen cuando el
obstáculo es parcial y sólo se da un roce. A este tipo pertenecen las
consonantes /f/, /z/, /s/, /y/, /j/.
Laterales: Estas consonantes son la /l/ y la /ll/, en cuyas emisiones se
produce la salida del aire por un lado de la cavidad bucal.
Vibrantes: Entre estas tenemos a la /r/ y la /rr/, en cuyas emisiones la
lengua no queda inmóvil, sino que su punta entra en vibración, por lo
que se le conoce como fonemas vibrantes, siendo además ambos
fonemas linguoalveolares por su punto de articulación.
Otros especialistas suelen clasificar también a las consonantes en
sordas y sonoras. En las sordas la laringe, donde se encuentran las cuerdas
vocales, no vibra. En cambio, en las sonoras se generan vibraciones. Esto
puede comprobarse apoyando la mano sobre el tiroides o la nuez de Adán y
pronunciando la /s/ en forma prolongada, observándose que en esta emisión
no hay vibración; pero cuando se pronuncia la /m/ notaremos que sí hay
vibración. Como tal, la primera es sorda y la segunda sonora.
Las expresiones en el idioma castellano de los fonemas consonánticos
ubicados en el cuadro respectivo, se pronuncian con la utilización de la
vocal /e/ (be, ce, de, efe, ele, etc.)
Fonema
El concepto de fonema que divulga Trubetzkoy en los Principios de
Fonología se debe expresamente a Jakobson. De él toma las definiciones
que aparecen en el cuerpo del texto. La primera de ellas se expresa como
sigue: "Las unidades fonológicas que, desde el punto de vista de la lengua
tratada, no pueden ser analizadas en unidades fonológicas aún más
pequeñas y sucesivas, serán llamadas fonemas" (Trubetzkoy 1973 [1939]:
32). La definición adapta esta otra de Jakobson, defendida en 1929 en su
trabajo "Remarques sur l'evolution phonologique du russe": "Tous termes
d'opposition phonologique non susceptibles d'être dissociés en sous-
oppositiones plus menues sont appelés phonèmes". Nótese que Trubetzkoy
ha añadido la palabra sucesivas. Se trata de un cambio que se introdujo en
el "Projet de terminologie phonologique standarisée".
La importancia otorgada a los rasgos distintivos llevará a Jakobson a
replantear la definición misma de fonema que había dado en 1929. Tanto
Trubetzkoy, como el propio Jakobson en una conferencia de 1962 evocan el
año 1932 como el momento en que el segundo ofrece su nueva propuesta de
definición de fonema: "By this term we designate a set of those concurrent
sound properties which are used in a given language to distinguish words of
unlike meaning". En la misma conferencia, Jakobson, señala que después
adoptó la expresión rasgos distintivos (distinctive features), tomándolos de
Bloomfield y Sapir en 1933.
Este pasaje no debe pasar desapercibido, porque en nuestra opinión
presenta un contenido revolucionario. A pesar de que el rasgo distintivo se
toma en otros autores como un paso necesario en la descripción fonológica 5,
la teoría que Alarcos esboza en la primera edición de la Fonología
española enlaza con la teoría de Jakobson que desarrolla a partir de 1938,
una teoría que poco a poco desplazará el interés de los fonemas hacia los
rasgos distintivos, y que llevará en el generativismo a prescindir
prácticamente del concepto de fonema.
Oralidad
El elemento más propio y personal de todos. Se refiere al lenguaje de
cada persona, el vocabulario, las palabras que utiliza cuando habla. Es como
el ropaje, la vestimenta de la comunicación oral. En este inciden diferentes
aspectos, que se entrelazan: procedencia, educación, entorno social donde
ha vivido, profesión o edad, entre otros. Por ello, es el que más nos permite
adaptarnos al contexto y el oyente.
Así, por ejemplo, podemos asegurar que no tendrá la misma oralidad
alguien que ha estudiado Ingeniería que Trabajo Social. O alguien de
Extremadura que alguien de Cantabria. O una persona que haya vivido en
Carabanchel que en el barrio de Salamanca de Madrid. Por supuesto, ni que
decir tiene que no quiero decir que unos son mejores que otros, sino
simplemente que cada cual tiene la suya propia.
Puntos de Articulación
El punto de articulación tiene que ver con el lugar en el que los
articuladores forman obstáculos o el área donde se crea el obstáculo. En
español hay ocho puntos de articulación: bilabial, labiodental, interdental,
dental, alveolar, palatal, velar, y laríngeas.
Para producir las consonantes bilabiales ambos labios necesitan tener
contacto (completo o parcial). Entonces, las consonantes /p/, /b/, y /m/
son bilabiales porque los labios se tocan para articularlas. Por otro lado,
cuando se tocan los incisivos superiores con el labio inferior, se forma
la labiodental /f/.
La única interdental es la /θ/ de caza, y se articula con el ápice de la
lengua entre los dientes. Las articulaciones dentales, también llamadas
ápicodentales, se caracterizan por el contacto del ápice de la lengua con los
dientes superiores. Es decir, se articula una dental cuando se toca el
posterior de los incisivos superiores con el ápice de la lengua como se hace
con la /t̪ / de tiara t la /d̪ / de dar .
Las consonantes alveolares son categorizadas en las
ápicoalveolares y las láminoalveolares. Las ápicoalveolares son las
consonantes /l/ y /n/ que se forman por el contacto de la lengua con los
alvéolos. Además, la /ɾ/ simple y la /r/ múltiple son apicoalveolares porque el
ápice de la lengua toca los alvéolos. La única consonante láminoalveolar es
la /s/ que se produce por el contacto de la lámina de la lengua con los
alvéolos.
La articulación de las palatales viene del contacto de la lengua con el
paladar y se divide
en álveopalatales y láminopalatales. Las álveopalatales son las consonantes
con un sonido que pronunciamos con la lengua detrás de la cresta alveolar y
la lámina de la lengua elevado hacia el paladar. Se producen
las alveopalatales /tʃ/, /dʒ/, y /ʒ/ de esta manera. Las láminopalatales se
producen conla lámina de la lengua, empujando el paladar, como /ɲ/.
Entonces, las láminopalatales son la/ʃ/, /ʝ/, /ʎ/, y /ɲ/.
Las consonantes velares son la /k/, /g/, y /x/, y se caracterizan por la
articulación del dorso de la lengua con el velo.
Las laríngeas se articulan con una fricción que comienza en la laringe.
La [h] sorda, por ejemplo, en la palabra caja, es la única laríngea.
Sílabas
Según el número de letras que las componen:
Monolítera: sílaba de una sola letra. Ejemplo: a - é - re - o.
Bilítera: sílaba de dos letras. Ejemplo: ca - ma.
Trilítera: sílaba de tres letras. Ejemplo: can - tar.
Tetralítera: sílaba de cuatro letras Ejemplo: cons - ti - tu -cio - nal.
Recuerda que también puedes clasificar las palabras según el número de
sílabas que las componen. ¡Hazlo de esta manera!
Monosílaba: palabra de una sílaba. Ejemplo: voz.
Bisílaba: palabra de dos sílabas. Ejemplo: bos - que.
Trísilaba: palabra de tres sílabas. Ejemplo: ca - me - llo.
Tetrasílaba: palabra de cuatro sílabas. Ejemplo: bo - lí - gra - fo.
Pentasílaba: palabra compuesta por cinco sílabas.
Ejemplo: na - tu - ra - le - za.
Vocales Cerradas
Las palabras con vocales cerradas son aquellas que contienen
únicamente los sonidos vocálicos I y U. No abundan en español, a diferencia
de las palabras con vocales abiertas. Por ejemplo: iglú, misil, útil.
Las vocales cerradas, también conocidas como vocales débiles, son
las vocales cuya pronunciación no requiere de una abertura máxima de la
boca (requieren de en un mínimo espacio entre la lengua y el paladar). Se
contraponen a las vocales abiertas (A, E y O), también conocidas como
vocales fuertes, que son aquellas cuya pronunciación requiere de una mayor
apertura de la boca, separando la lengua del paladar.
Esta clasificación entre vocales abiertas y cerradas es importante para
separar las palabras en sílabas y para comprender las reglas ortográficas de
los diptongos, triptongos e hiatos.
Vocales Abiertas
Son aquellas que contienen únicamente los sonidos
vocálicos A, E y O. Por ejemplo: arrebato, manteca, sombrero.
Las vocales abiertas, también conocidas como vocales fuertes, son las
que, al pronunciarlas, necesitan una mayor apertura de la boca (es necesario
separar la lengua del paladar). Se contraponen a las vocales cerradas (I y U),
también conocidas como vocales débiles, que son las que, al pronunciarlas,
no necesitan una abertura máxima de la boca, sino que se producen en un
mínimo espacio entre la lengua y el paladar.
Esta clasificación entre vocales abiertas y cerradas es importante para
separar las palabras en sílabas y para comprender las reglas de
acentuación de los diptongos, triptongos e hiatos.
Semivocales
Hay una forma de clasificar los diptongos según si empiezan o no con
una vocal no silábica. Para ser más gráfico, vamos a llamar la vocal silábica
una vocal fuerte. Una vocal no silábica se puede llamar asimismo vocal débil.
Si el orden es débil-fuerte, el diptongo «crece». Si el orden es el inverso,
fuerte-débil, el diptongo «decrece».
Signos Fonéticos
Un símbolo fonético es una marca textual que representa a un sonido.
Se parecen mucho a las letras pero en verdad tienen más relación con las
notas musicales. Por ejemplo, cuando nos encontramos con /j/ no nos
referimos a la letra j, sino a un sonido semivocal que es con el que
empezamos palabras como yes y yellow.
El principio general del AFI es otorgar un símbolo por cada sonido (o
segmento del habla). Esto significa que el AFI no usa combinaciones de
letras a menos que el sonido representado pueda ser visto como una
secuencia de dos o más sonidos. El AFI usualmente tampoco
tiene letras separadas para dos sonidos si ningún idioma conocido distingue
entre ellos, y no usa letras que representen múltiples sonidos, en el modo en
que <x> representa el conjunto de consonantes [ks] en español. Además, en
el AFI ninguna letra tiene valores que dependan del contexto, como la <c> en
la mayoría de los idiomas europeos.
Los símbolos del AFI son 107 letras para consonantes y vocales,
31 diacríticos que especifican esos sonidos, y 19 suprasegmentales, que
indican cualidades tales como duración, tono, acento y entonación.
Procedencia de los signos del AFI.
Los símbolos escogidos para el AFI están hechos para armonizar con
el alfabeto latino. Por esta razón, muchos símbolos se representan con
letras latinas o griegas, o modificaciones de estas. Sin embargo, hay
símbolos que no lo son: por ejemplo, el símbolo para la oclusiva
glotal [ʔ] tiene la forma de un signo de interrogación "truncado", y fue
originalmente un apóstrofo. De hecho, algunos símbolos, como el de
la consonante faríngea sonora [ʕ], aunque modificada para parecer latina,
fueron inspirados por glifos de otros sistemas de escritura (en este caso, la
letra árabe <>ﻉ, `ain).
A pesar de su preferencia por letras que armonicen con el alfabeto
latino, la Asociación Fonética Internacional ha admitido ocasionalmente
símbolos que parecen no tener relación con las letras romanas. Por ejemplo,
antes de 1989, los símbolos del AFI para los chasquidos eran <ʘ>, <ʇ>, <ʗ>,
y <ʖ>, los cuales son claramente derivados de letras latinas y griegas, así
como signos de puntuación. Sin embargo, excepto por [ʘ], ninguno de estos
símbolos era representativo de la práctica contemporánea entre los
especialistas en lenguas joisanas y algunos especialistas en lenguas
bantú (quienes usan los símbolos para chasquidos más frecuentemente).
Como resultado, fueron reemplazados por los símbolos más icónicos <ʘ>,
<ǀ>, <ǃ>, <ǂ>, y <ǁ> en la Convención en Kiel de AFI en 1989.
República Bolivariana De Venezuela
Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Universitaria
Universidad Nacional Experimental Para Las Artes
“UNEARTE”
PROFESOR: Danny Hernández
CATEDRA: Música
FONETICA
REALIZADO POR:
Gómez Iraimar CI: 19.946.934
Punto Fijo; 06 de Noviembre de 2023