Cultivo y Origen del Pistacho
Cultivo y Origen del Pistacho
PISTACHO
(Pistacia vera L.)
Arturo Lavín A.
Marisol Reyes M.
Patricio Almarza D.
3.2. Origen
43
la cuenca del Mediterráneo y del norte de África, en áreas con clima riguroso,
extremadamente secos, con altas temperaturas estivales y muy bajas en invierno,
casi sin lluvias y en suelos alcalinos con pH sobre 8.
Pistacia vera L. parece ser originaria de Siria o de una zona bastante amplia
comprendida entre Asia Menor, Palestina y Turkmenistán, donde se le encuentra
en estado silvestre, pero también crece en Pakistán, India, Líbano, Palestina,
Siria, Irán y la Isla de Chipre (Spina, 1984), aunque no ha sido posible establecer
con certeza el origen de la especie. Desde allí fue distribuido por toda la cuenca
del Mediterráneo, donde se cultiva por sus frutos desde hace más de 2.000
años.
El pistacho cultivado (P. vera) es un árbol caducifolio (de hoja caduca), de copa
redondeada, con una altura promedio de 4 a 5 metros y que puede alcanzar hasta
10 metros de diámetro (Foto 3.1.). Sus ramas madres y secundarias son abiertas
y colgantes. La madera es muy dura, pesada y resistente, de color amarillo intenso
cuando joven, mientras que en árboles adultos cambia a rojo oscuro surcada por
ductos de resina que le dan un aroma característico. Las hojas son alternas,
44
compuestas de 1 a 7 folíolos, imparipinadas1, vellosas cuando jóvenes, tornándose
glabras2 y coriáceas3, y de color verde grisáceo (Sudzuki, 1996; Maggs, 1975).
1
Que posee hojas con un último foliolo al final del raquis, por lo que su número es impar.
2
Sin vellosidad.
3
De aspecto similar al cuero.
45
La yema terminal del brote es vegetativa, mientras que las yemas axilares son
vegetativas o reproductivas. Las yemas vegetativas son pequeñas y fácilmente
diferenciadas de las florales que son de mayor tamaño y que no tienen primordio
vegetativo.
4
La polinización se realiza por la acción del viento.
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polen, generalmente antes que los pistilos de las flores hembras estén receptivos
(Westwood, 1982). Los árboles, además de diferenciarse por el sexo de las
flores, también presentan características morfológicas distintas en yemas, hojas y
ramas (Sudzuki, 1996). Las flores son pequeñas, apétalas, y crecen en panículas
laterales cortas.
El fruto es una drupa que comercialmente se llama nuez (Foto 3.4.). Consta
de una semilla dentro de una cáscara bivalva delgada y dura, rodeada de una
cubierta carnosa y resinosa de un peso que oscila entre 1,4 y 1,8 gramos. El
epicarpio y mesocarpio conforman el pelón, el cual encierra la semilla formada
por el endocarpio y en cuyo interior se encuentra la parte comestible. Esta última
corresponde aproximadamente al 54% del total del fruto.
47
Cuando el fruto madura, la cubierta carnosa se suaviza y se separa parcialmente de
la cáscara. Ésta toma un color blanquecino opaco y se abre desde su ápice en dos
valvas, dejando expuesta la cubierta roja y purpúrea de la semilla (Maggs, 1975).
Esta característica, llamada dehiscencia, es deseable en los frutos de esta especie,
exigiéndose a las variedades comerciales un promedio mínimo de 70% de apertura.
La fructificación se produce solo sobre madera de dos años (IFoto 3.5.). La floración
se inicia 4 o 5 años después de la plantación, pero a los 7 u 8 años comienzan las
producciones económicamente significativas (University of Georgia, 2005).
48
Algunas experiencias productivas en nuestro país señalan que la entrada en
producción puede ocurrir entre los 8 y 12 años, según la variedad, llegando a
producir hasta 12 ton/ha de fruta con cáscara. La cosecha es gradual y se
realiza entre los meses de febrero y abril. La madurez fisiológica de los frutos
está determinada por la apertura del pelón. La calidad comercial de los pistachos
está muy influenciada por la época de cosecha, ya que una vez que el pelón
madura, por traspaso de taninos desde él, las valvas, que deben ser de un color
blanco mármol, se tiñen de color rojizo en su extremo, perdiendo condiciones de
presentación. Esta tinción aumenta mientras más tiempo permanece el fruto con
pelón maduro en el árbol. Además, se ha comprobado que el peso máximo de
la semilla o nuez se alcanza justo cuando el pelón se pone opaco y se suelta.
Posteriormente, la semilla se arruga y pierde peso por deshidratación (Crane,
1978).
49
que también es un potente cancerígeno. Mientras más se atrase la cosecha hay
mayores probabilidades de desarrollo de estos hongos, los que también pueden
prosperar en almendras, maní, nueces, frijoles y granos para ganado.
3.4.1. Suelos
El pistacho puede crecer en una amplia gama de suelos, aunque prefiere los
arenosos, profundos, con buen drenaje y pH sobre 7. Las características químicas
y de profundidad no son tan importantes como sí lo es el evitar la saturación
del suelo, ya que no la resiste, y es altamente sensible a Verticilosis (Crane and
Maranto, 1982; Hobman and Bass, 1987). Es más tolerante a suelos alcalinos o
salinos que la mayoría de los frutales.
50
3.4.2 Clima
Requiere clima similar a aquellos aptos para el cultivo del olivo (Crane and Maranto,
1982), con veranos cálidos y secos, y suficiente frío invernal para el desarrollo de
sus yemas frutales (700 a 1000 horas bajo 7 °C). Resiste el frío invernal, pero
no tolera heladas primaverales. El viento fuerte y desecante o las lluvias durante
la floración, pueden reducir la cosecha al interferir en la polinización (Crane and
Maranto, 1982; Hobman and Bass, 1987). Una alta humedad ambiental afectaría
la polinización, dificultando el transporte del polen y, en otro sentido, podría
favorecer la incidencia de enfermedades.
Para obtener una maduración óptima de los frutos, la plantación debe ubicarse en
zonas donde se acumulen suficientes unidades de calor (UC) durante el periodo
vegetativo, sobre todo para las variedades tardías. Estas necesidades se sitúan
entre 2800 y 3600 UC.
3.4.3 Riego
Los requerimientos hídricos van a variar en función del suelo y su exposición. Bajo
condiciones de secano, para obtener una producción aceptable, se ha adoptado
un límite de 700 mm de agua, que corresponde a una provisión de 7.000 metros
cúbicos por hectárea/año, considerando 3 meses de sequía. Si la pluviometría no
supera los 400 mm/año, el cultivo debe desarrollarse bajo condiciones de riego,
salvo que tengan lluvias tardías en el verano, lo que de todas maneras afectaría
el llenado de los frutos y, en definitiva, su calidad (Almarza, P., comunicación
personal).
51
En la zona de Choapinos, comuna de Rengo, con 3.200 grados día, una
pluviometría de 450 mm y un suplemento de 9 riegos equivalentes a 250 mm,
se han logrado cosechas de entre 1,6 hasta 8,6 kilos por árbol en las variedades
Kerman, Larnaca y Aegina. En España, donde en muchos casos la lluvia no
sobrepasa los 250 mm, se suplementan con 4.500 metros cúbicos/hectárea/
año, y se obtienen cosechas de alrededor de 1.500 kilos/hectárea (Almarza, P.,
comunicación personal).
3.4.4. Nutrición
52
Cuadro 3.2. Síntomas de deficiencia y estándares nutricionales foliares para pistacho.
Elemento Síntomas de deficiencia Rango normal
Nitrógeno Disminución del crecimiento de la parte aérea y radical. 2,3 – 2,7 %
Los brotes son cortos, delgados, con la corteza rojiza. Las
hojas son pequeñas, verde pálidas, con las venas y pecíolos
rojizos. Posteriormente las hojas se tornan amarillas y caen
prematuramente.
Potasio Palidez general en las hojas. En las hojas más viejas la 1,0 – 2,0 %
clorosis comienza en la punta y progresa por los márgenes.
Posteriormente, las áreas cloróticas se vuelven necróticas.
Boro Los síntomas aparecen en los brotes principales, temprano 60 – 230 ppm
en la temporada. Las hojas jóvenes y puntos de crecimiento
aparecen quemados. Hojas de apariencia deformada,
retorcidas, acopadas y rizadas son características de la
deficiencia de boro. En la madera se desarrollan áreas
ampolladas irregularmente. La punta de los brotes
normalmente muere.
3.4.5. Fructificación
5
Fenómeno que se caracteriza por la producción de una gran cosecha un año, seguido de una muy
pequeña al período siguiente.
53
en la yema frutal que desarrollará fruta en la temporada siguiente. La formación
de 20 o más frutos por racimo floral, en la mayoría de las variedades provoca
fuerte abscisión de yemas florales. Lo anterior puede deberse a competencia
por fotosintatos6 entre el proceso de inducción y el de formación de óvulos, o a
la presencia de hormonas inhibitorias traslocadas desde las hojas, que en ese
momento están en pleno desarrollo, hacia las yemas florales (Sudzuki, 1996).
Los procesos que inducen el fenómeno y los medios para prevenirlo aún se
desconocen. Se recomienda raleo de frutos y anillado de tallos entre la sección
fructífera (ramas de dos años) y la portadora de yemas (ramas del año).
Debido a que este fruto se comercializa para ser abierto con la mano, la
dehiscencia8 de las valvas del endocarpio es una característica muy deseable.
Ésta comienza desde el ápice distal hacia la sutura ventral y dorsal. Se inicia a
fines de enero, al menos un mes antes de la madurez del embrión, y continúa
hasta la cosecha a mediados de marzo (Sudzuki, 1996).
6
Productos químicos resultantes de la fotosíntesis.
7
Formación de frutos sin que haya polinización y fecundación previa.
8
Abertura o eclosión del fruto.
54
La magnitud de la indehiscencia del endocarpio varía de un cultivar a otro, entre
uno y otro árbol de la misma variedad, y entre un año y otro. En los frutos vanos
el endocarpio no se parte. No está claro el mecanismo que la induce ni cómo
prevenirla.
3.4.6. Portainjertos
55
P. khinjuk. Es originario de Anatolia, en Turquía, donde es usado, y de algunas
regiones de Irán, donde no se usa como portainjerto. Es de lento crecimiento en
altura y diámetro, y difícil de injertar por bajo prendimiento de los injertos. Crece
hasta 10 metros y tiene buena tolerancia a bajas temperaturas.
P. vera. Es el que posee mejor afinidad con las variedades comerciales, ya que
son de la misma especie. Es muy sensible a Verticillium, lo que en suelos con
exceso de humedad es un problema. Es el portainjerto más usado en Irán.
56
3.4.7. Variedades
Kerman, Momtaz y Akbar Aghai son variedades de madurez tardía, con frutos
grandes, pero de color verde pálido. Sirora madura antes que Kerman y tiene el
fruto más chico y de forma más alargada. Italiano, Aegina y Red Alepo son de
madurez temprana. Tienen frutos pequeños, pero de color verde intenso.
57
‘Kerman’ [Fandoghi]
9
United States Department of Agriculture.
58
‘Sirora’ [Badami]
Variedad hembra. Tuvo su origen a partir de una semilla obtenida desde un árbol
de Kerman polinizado al azar, en el CSIRO10 de Australia (Ferguson, 1995). En
Irán existe una variedad similar, Badami, por lo que algunos sostienen que se
llevó desde allá. Esta variedad se caracteriza por una mayor precocidad y vigor
que Kerman (Navarrete, 1991). Sin embargo, bajo las condiciones agroclimáticas
de Buin, presentó menor vigor y producción que Kerman. Además, presentó
mayor porcentaje de dehiscencia (54,35%) y una nuez más pequeña. El período
de floración de esta variedad, medido en Buin entre las temporadas 1994/95 y
1997/98, fue de 9 a 10 días (Valenzuela et al., 1999).
‘Aegina’
‘Larnaca’
‘Peters’
10
The Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation.
59
Su floración coincide tanto para las variedades de floración temprana, como Red
Aleppo y Trabonella, como para las de floración más tardía como Kerman. Peters
es un prolífico productor de polen (Lemus y Negrón, 2001). En Los Tilos, para las
temporadas 1994/95, 1996/97 y 1997/98, el período de floración fue de 13, 15 y
14 días, respectivamente (Valenzuela et al., 1999).
‘Askar’ o ASK
60
3.4.8. Plantación
61
Figura 3.2. Disposición de árboles machos y hembras en una plantación
(con viento dominante noroeste).
3.4.9. Injertación
El porcentaje de prendimiento del injerto figura como una de las principales razones,
por las que este cultivo no se haya podido introducir en muchos países, incluido
Chile. En INIA Rayentué, Región de O’Higgins, se han desarrollado diversos
trabajos y consultorías internacionales, donde se ha buscado solucionar los
principales problemas que afectan esta especie bajo las condiciones nacionales.
Entre éstas, se ha dado relevancia a la injertación, motivo por el cual se entregan
algunas recomendaciones sobre este punto.
62
Seleccionar ramillas lignificadas del año anterior, con yemas vegetativas bien
desarrolladas, que sean obtenidas de huertos jóvenes que aún no entran en
producción y en pleno receso vegetativo.
Guardar las ramillas en paquetes de 25 unidades, envueltas en papel húmedo
y en bolsas negras selladas a 2 °C.
Injertar a comienzos de primavera, con temperaturas entre 20 y 22 °C, con
injerto de chip (yema con un trozo de madera).
El diámetro de la ramilla debe ser muy parecido al del porta injerto, para que
la yema calce bien.
Se debe amarrar con firmeza y envolver de arriba hacia abajo, para que la
yema se inserte en el sacado hecho en el porta injerto y haga contacto.
Las amarras no deben ser retiradas antes de que el injerto esté completamente
brotado (a lo menos 4 hojas).
Este tipo de injerto es utilizado en Chile en viveros con plantas en bolsas y se
obtiene entre un 50 y 60% de prendimiento. Los resultados de prendimiento en
terreno definitivo superan el 70%.
Este injerto se realiza con yemas lignificadas del año. En Chile esto ocurre a
mediado de enero.
Se utiliza una cuchilla de doble hoja, que debe tener 1,5 cm de separación
entre ambas cuchillas.
Este injerto debe realizarse en horas de menor temperatura (en la mañana o
al atardecer). Las ramillas deben ser mantenidas en cajas de aislapol para su
conservación.
En Chile es usado, principalmente, en terreno definitivo. Su porcentaje de
prendimiento es superior al injerto de chip, habiéndose obtenido resultados
de 90%.
63
3.5. Comportamiento agronómico de la especie en Cauquenes
3.5.1. Metodología
[Link]. Crecimiento. De acuerdo con lo descrito por Westwood (1982), existe una
relación lineal entre el peso o el volumen de la copa de un árbol con el área de la
sección transversal de tronco. Así entonces, es posible obtener una medida lineal
sencilla a partir de la cual se puede estimar la superficie fructificante por hectárea.
Por lo tanto, el crecimiento se expresó como Área de Sección Transversal de
Tronco, ASTT, en cm2 en función del tiempo, al nivel del injerto y del portainjerto,
utilizando regresiones lineales para su descripción.
11
Evaluación de nuevas alternativas frutícolas para el secano interior, Informes técnicos presentados a
Odepa 1984, 1985, 1987, 1988, 1989,1990, 1991,1992 y 1993).
64
Debido a las dificultades en la injertación, fue necesario realizar una normalización
de los datos. Para esto se consideró el año 1 como el año en que cada árbol fue
injertado.
La eficacia de las plantas fue medida calculando la productividad por árbol, lo que
de acuerdo a lo señalado por Westwood (1982), se estima calculando los gramos
o kilos por cm2 de sección de tronco. Así, entonces, se obtiene la productividad de
la superficie fructífera.
65
Flor masculina: Alargamiento de amentos
Plena emisión de polen
Amento seco
Caída de amentos
3.6.1. Supervivencia
Cuadro 3.4. Supervivencia de tres variedades de pistacho (%), injertados sobre dos
portainjertos, en la quinta temporada de crecimiento, en Cauquenes.
Variedad Portainjerto
Atlántica Palaestina
Peters 75 (3)* 75 (3)
Sirora 100 (4) 100 (4)
Kerman 100 (4) 100 (4)
Portainjerto 93 (15) 93 (15)
*() Corresponde al número de árboles evaluados.
3.6.2. Crecimiento
66
Figura 3.3. ASTT (cm2) de dos portainjertos de pistacho, desde la primera a la
decimoquinta temporada de crecimiento, en Cauquenes.
67
Figura 3.4. ASTT (cm2) de tres variedades de pistacho, injertados sobre dos
portainjertos, por quince temporadas de crecimiento (1987/88 a 2002/03),
en Cauquenes.
68
Cuadro 3.5. Relación ASTT variedad/portainjerto (cm2/cm2) de tres variedades de
pistacho, injertados sobre dos portainjertos, en la decimoquinta temporada desde
plantación, en Cauquenes.
ASTT variedad/portainjerto (cm2/cm2)
Atlántica Palaestina
Peters 1,31 ± 0,11 1,33 ± 0,40
Sirora 1,19 ± 0,34 1,23 ± 0,21
Kerman 1,13 ± 0,40 1,28 ± 0,16
Promedio 1,20 ± 0,28 1,27 ± 0,21
Peters presentó, sobre ambos portainjertos, la relación más alta, con 1,31 ± 0,11
y 1,33 ± 0,40 para P. atlantica y P. palaestina, respectivamente, lo que parece
indicar que tendría una menor afinidad con estos portainjertos que los otras dos
variedades.
3.6.3. Producción
69
Cuadro 3.6. Producción promedio (kg/árbol) y producción estimada (kg/ha) de dos
variedades de pistacho injertadas sobre dos portainjertos para once temporadas
evaluadas, en Cauquenes.
Producción
Evaluada (kg/árbol) Estimada (kg/ha)
Sirora/atlántica 1,6 319,8
Sirora/palaestina 1,1 229,6
Kerman/palaestina 0,8 154,8
Promedio 1,2 234,7
Figura 3.5. Producción acumulada de dos variedades de pistacho para once temporadas
evaluadas en Cauquenes.
70
Cuadro 3.7. Producción promedio (kg/árbol) de dos variedades de pistacho, injertados
sobre dos portainjertos, para once temporadas evaluadas en Cauquenes.
Temporada Variedad/portainjerto (kg/árbol)
Sirora/Atlántica Sirora/Palaestina Kerman/Palaestina
1991/92 0,01 2,17
1992/93 0,36 0,03
1993/94 0,08 0,70 1,51
1994/95 0,47 1,42
1995/96 0,69 0,69 0,01
1996/97 3,17 2,10
1997/98 0,41 0,20
1998/99 3,31 2,90 0,85
1999/00 3,70 1,70
2000/01 1,96 1,96 0,07
2001/02 0,61 0,60
Promedio 1,60 0,77
Cuadro 3.8. Productividad promedio (g/cm2) de dos variedades sobre dos portainjertos
de pistacho para once temporadas en Cauquenes.
Temporada Productividad promedio (g/cm2)
Sirora/Atlántica Sirora/Palaestina Kerman/Palaestina
1991/92 3,60 0,27
1992/93 5,83 12,62
1993/94 0,97 10,12
1994/95 5,14 4,27 0,04
1995/96 6,54 11,55
1996/97 26,57 0,98
1997/98 3,05 12,96 3,82
1998/99 22,57 6,94
1999/00 23,12 7,41 0,26
2000/01 11,30 2,09
2001/02 3,25 3,69 2,49
Promedio 11.39 ± 10 6,31 ± 3,91 3,25 ± 4,83
71
3.6.4. Características de los frutos
Los resultados del análisis de peso de la nuez (Cuadro 3.9.), muestran que
las nueces de mayor peso, en promedio, correspondieron a Kerman con 1,11
g, mientras que Sirora fue levemente inferior con 1,07g. Este comportamiento
concuerda con lo descrito por Valenzuela et al., quienes también obtuvieron mayor
peso para Kerman en relación con Sirora. Sin embargo, los pesos descritos por
ellos fueron superiores, con 1,68 g y 1,19 g, respectivamente.
Variedad Temporada Peso nuez (g) Peso semilla (g) Llenado (%)
Sirora 1993/94 0,95 0,41 42,69
1994/95 1,08 0,52 48,09
1995/96 1,03 0,40 38,82
1996/97 1,16 0,58 49,91
1997/98 1,02 0,42 40,88
1998/99 1,17 0,56 47,61
Promedio 1,07 ± 0,09 0,48 ± 0,08 44,66 ± 4,48
Kerman 1993/94 1,21 0,54 44,51
1995/96 0,88 0,30 34,39
1996/97 1,20 0,52 43,85
1998/99 1,16 0,44 37,93
Promedio 1,11 ± 0,16 0,45 ± 0,11 40,17 ± 4.86
72
Figura 3.6. Evolución de los pesos de semilla y producción promedio para la variedad
Sirora, para seis temporadas evaluadas en Cauquenes.
El peso de la semilla también fue superior para Kerman (Cuadro 3.9.), similar a
lo obtenido por Valenzuela et al.; pero los valores descritos por estos autores son
mayores, ya que ellos obtuvieron pesos de semilla de 0,84 g y 0,65 g para Kerman
y Sirora, respectivamente.
3.6.5. Fenología
Para los años 1990 a 1999, en los que se midió la fenología floral del pistacho, la
acumulación de frío fue en promedio de 845 horas frío (HF <7,0 ºC, entre abril y
septiembre), con una variación bastante amplia, entre 582 y 1.292 para los años
1996 y 1998, respectivamente (Figura 3.7.). Aunque Crane and Maranto (1982)
73
señalan que la especie requiere entre 700 y 1000 HF para romper el receso
invernal, la brotación no se vio afectada en los años en que la acumulación de frío
fue menor a 700 HF.
Figura 3.7. Acumulación de frío invernal (entre 0 °C y 7 ºC) durante los años 1990
a 1999, en Cauquenes.
74
Figura 3.8. Acumulación de grados día (base 10 ºC) entre las temporadas 1989/90 a
1998/99, en Cauquenes.
75
Figura 3.9. Fenología floral de tres variedades de pistacho, para los años 1989 y 1991
a 1999 en Cauquenes.
En la Figura 3.9. se presenta la ocurrencia del estado receptivo para las flores
femeninas y el de liberación de polen para la flor masculina en diferentes
temporadas. Se puede observar que existió una gran variabilidad entre años para
la ocurrencia de un mismo estado y que, en general, el estado receptivo de la flor
femenina ocurre antes que el de liberación de polen en la flor masculina.
76
Cuadro 3.10. Duración (días) de la apertura floral y emisión de polen para tres
variedades de pistacho, para los años 1991-1999, en Cauquenes.
Año Apertura flor (días) Emisión de polen (días)
Sirora Kerman Peters
1991/92 0,01 2,17
1991 25 15 8
1992 14 29
1993 19 14 7
1994 11 11 22
1995 15 8 13
1996 8 8 17
1997 8 13 35
1998 17 23
Promedio ± D. estándar 14 ± 7 13 ± 3 19 ± 10
Al respecto, Shuraki and Sedgley (1994) señalan que se obtiene una producción
óptima de fruta cuando el polen es trasladado a las flores femeninas dentro de
los dos primeros días de floración. Lo anterior puede explicar el hecho que la
variedad Sirora en las temporadas 1996/97 y 1998/99, tuvo uno de los mayores
rendimientos observados (Cuadro 3.6.), ya que en ambas temporadas el inicio de
la emisión de polen cubrió la floración desde el comienzo.
77
Figura 3.10. Floración para dos variedades de pistacho y un polinizante durante las
temporadas 1991-1999, en Cauquenes.
Si bien los resultados obtenidos con la especie son buenos en cuanto a crecimiento,
pero no en cuanto a productividad, esta especie es de un gran potencial para el
desarrollo de plantaciones en el secano interior, si se logran superar los problemas
detectados en su cultivo.
Dos son los grandes problemas que inciden en que no se haya desarrollado su
cultivo actualmente: el alto costo de las plantas terminadas, debido a los bajos
índices de prendimiento de los injertos, y la baja cuaja de frutos, la que se
debe al desfase de la floración entre las plantas macho y las hembras. Como
mayoritariamente se ha usado Peters como polinizante y éste ha demostrado
no cubrir todo el período de apertura de flores hembras, es fundamental la
incorporación de más variedades macho en las plantacione, como, por ejemplo,
Askar o ASK que en sus primeras evaluaciones ha demostrado cubrir más
extensamente el período de flores hembras, como también la variedad Criss.
Una vez solucionados estos problemas, solo será necesario calibrar un manejo
agronómico adecuado, especialmente en cuanto a aporte de agua de riego, para
lograr producciones rentables. Esta especie tiene la gran ventaja de ser tolerante
78
a un bajo suministro hídrico y, además, bajo las condiciones del secano de la
provincia de Cauquenes, prácticamente no tiene enfermedades ni plagas que le
causen graves daños de crecimiento o producción.
Arakelian, J.P. 2005. El pistacho, una alternativa que tiene buenos mercados. http://
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