El término aves de compañía designa a aves enjauladas y criadas sólo para uso
ornamental. Estas aves suelen ser del grupo de las paseriformes, también
llamadas aves de canto, como son los canarios (canaries), los pinzones (finches),
o los gorriones (sparrows). Otro grupo frecuente son las psitácidas, de pico
curvado, como son los periquitos (parakeets, burgerigars), los loros (parrots), los
guacamayos, las aves del amor –inseparables- (love birds –Agapornis spp.-), o las
cacatúas pequeñas encrestadas australianas (cocktail –Nymphicus hollandicus-).
Estas aves pueden ser portadoras y transmisoras de enfermedades zoonóticas,
algunas con un impacto importante para la salud humana, como la clamidofilosis
(infecciones por Chlamydophila psittaci), la salmonelosis (infecciones por distintas
serovariedades de Salmonella enterica subsp. enterica, o la tuberculosis aviar
porMycobacterium avium, entre otras causas como comentamos a continuación.
Enfermedades bacterianas
Clamidofilosis (clamidiosis, psitacosis –cuando afecta a psitácidas-, ornitosis –
cuando afecta a
otras aves o a personas-, o fiebre por loros)
Esta afección es causada por una bacteria gramnegativa intracelular,
Chlamydophila psittaci (antes
Chlamydia psittaci), que se multiplica dentro del citoplasma celular en forma de
cuerpos reticulados,
que después de su replicación se condensan en forma de cuerpos elementales,
que son liberados
por rotura de la célula hospedadora para infectar nuevas células. Actualmente se
conocen 7
genotipos de esta bacteria (A a F y E-B) basados en las diferencias observadas en
la secuencia del
gen ompA. Esta enfermedad recibe el nombre de psitacosis porque las psitácidas
son las aves
infectadas con mayor frecuencia y a partir de ellas las personas se infectan con
más frecuencia. Sin
embargo, las aves paseriformes no están exentas de infectarse, habiéndose
descrito la infección en
465 especies de aves pertenecientes a 30 órdenes diferentes, con al menos 153
especies de
psitácidas. En [Link]. las aves más afectadas son los pavos, las palomas y las
psitácidas. En
Europa las más afectadas son los patos y los gansos.
La primera descripción de infección en una persona por esta bacteria correspondía
a un veterinario
que se contagió accidentalmente a partir de pavos infectados; la segunda
descripción fue de un
estudio de la Universidad de Ghent que señaló un alto porcentaje de infección
humana en
Instituto Valenciano de Microbiología
(IVAMI)
Masía El Romeral
Ctra. de Bétera a San Antonio Km. 0,3
46117 Bétera (Valencia)
Tel. 96 169 17 02
Fax 96 169 16 37
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[Link]
CIF B-96337217
propietarios y veterinarios que trabajaban en criaderos de aves de psitácidas.
Esta infección se transmite por contacto directo con aves que eliminan los cuerpos
elementales de
C. psittaci por sus secreciones nasales y con las heces, los cuales son muy
infectivos y resistentes
a las condiciones ambientales externas. El polvo fecal contaminado es el elemento
infectante más
importante. La eliminación puede no ser continua, sino esporádica, a veces
inducida por estrés. El
estado de portador puede durar años. El organismo sobrevive al secado de las
secreciones y
heces, lo que facilita la contaminación ambiental y de ropas o equipos. Puede
transmitirse ave-ave,
ave-persona y persona-persona. Las personas más propensas a infectarse son
aquellas que tienen
contactos con aves, como son los propietarios de aves de compañía, criadores de
aves
especialmente de psitácidas, trabajadores de plantas de despieces de pavos,
trabajadores de
zoológicos donde se encuentren aves, veterinarios, asistentes a ferias de aves,
visitantes de
tiendas de animales, o casos ocasionales en personal de aduanas que controlan
su importación,
como el ocurrido en Antwerp Custom Office, …
El periodo de incubación desde la transmisión es de 4 a 15 días (10 días). Las
aves infectadas
padecen diarrea, tos, exudación ocular y nasal, aunque pueden ser asintomáticas
o evolucionar
fatalmente. En las personas infectadas las manifestaciones van de signos
respiratorios leves a
neumonía grave, aunque también se pueden afectar otros órganos y los pacientes
manifestar
diarrea, conjuntivitis, artritis o afectación genital. Lo más frecuente es un proceso
respiratorio febril,
de comienzo brusco con escalofríos, mialgias, artralgias, cefaleas, tos, anorexia y
dolor torácico.
Los niños, ancianos e inmunocomprometidos pueden desarrollar una enfermedad
más grave. Las
aves se tratan con clorotetraciclinas durante 45 días, pero las palomas y pavos
requieren un
tratamiento prolongado. En las personas se realiza un tratamiento durante 21 días.
Cuando las aves están parasitadas por el ácaro Dermanyssus gallinae, éstos
también pueden
transmitirla.
Salmonelosis
Se ha aislado Salmonella spp. de varias aves paseriformes o psitácidas, a veces
asociadas a
signos clínicos y otras en su ausencia (portadoras). Cuando manifiestan signos
clínicos las aves
presentan diarrea, anorexia, deshidratación o enfermedad multisistémica,
incluyendo septicemia u
osteomielitis. Salmonella enterica subsp. enterica serov. typhimurium se ha
descrito en aves
paseriformes con granulomas en hígado, ciego o bazo. En algunos casos ha sido
transmitida a
personas, por lo que debe tenerse cuidado al manejar las excretas de estas aves.
También se ha
descrito la transmisión por el ácaro Dermanyssus gallinae. En las personas, tras la
transmisión orofecal, el periodo de incubación puede ser de 6 a 72 horas (12-36),
manifestándose con un cuadro
de gastroenteritis con diarrea, vómitos y fiebre moderada. En algunos casos
progresa por
diseminación dando lugar a fiebre elevada, con cefaleas, esplenomegalia y
septicemia. Pueden dar
lugar a infecciones focales en cualquier órgano, incluyendo riñones, articulaciones,
meninges,
corazón o periosteo óseo.
Tuberculosis
Las especies de micobacterias aisladas con más frecuencia de las aves son
Mycobacterium avium
y Mycobacterium genavense. En las aves, Mycobacterium avium causa la
tuberculosis aviar, una
enfermedad crónica debilitante con nódulos granulomatosos. Las aves infectadas
se encuentran
deprimidas, delgadas, débiles y a veces diarreicas. Durante la infección eliminan
grandes
cantidades de esta bacteria al ambiente. Se cree que las personas se infectan a
partir del ambiente,
aunque no está claro. Afecta preferentemente a inmunodeprimidos. Los afectados
pierden peso,
suelen manifestar dolor abdominal, diarreas y cansancio.
En las personas, Mycobacterium avium puede causar infección local de heridas
con afectación de
los ganglios regionales. En los inmunodeprimidos puede provocar una enfermedad
diseminada por
ingestión de alimentos o agua contaminada con heces de aves. Es una infección
más difícil de
tratar que la tuberculosis.
La especie Mycobacterium tuberculosis, causante de la tuberculosos humana, se
ha encontrado
raramente en las aves. Se han descrito unos casos en Nueva York y Suiza en
guacamayos de alas
verdes (Ara chloroptera) que padecían síntomas de tuberculosis (letargia,
osteomielitis, paniculitis
granulomatosa y hepatitis granulomatosa). En ambos casos los propietarios
padecían tuberculosis
pulmonar con cultivo de esputo positivo y manifestaron que tenían contacto íntimo
con las aves,
como alimentarlos boca-pico. Esas aves vivieron tiempo suficiente como para que
pudiesen ser
fuente de infección para otras personas. Aparte de estos casos, que conozcamos,
sólo se ha
descrito el caso de un canario infectado con Mycobacterium truberculosis.
Campilobacteriosis (Campylobacter spp.)
La campilobacteriosis es la zoonosis más frecuente en la Unión Europea.
Campylobacter spp., y en
concreto Campylobacter jejuni, es responsable de la enfermedad transmitida por
alimentos (foodborne), manifestada por gastroenteritis (diarreas y vómitos).
Campylobacter spp. es eliminado por
amplia variedad de aves de compañía, paseriformes y psitácidas, así como por
aves migratorias,
por lo que se considera que pueden ser reservorio y causar la infección de
personas y de otros
animales, como los domésticos.
Fiebre Q (Coxiella burnetii; Query fever)
Coxiella burnetii es una bacteria intracelular endémica en todo el Mundo. La forma
aguda suele ser
una enfermedad autolimitada febril, con frecuencia asociada a neumonitis o
hepatitis. Esta bacteria
se ha encontrado en aves, roedores, marsupiales, peces e incluso en artrópodos,
como más de 40
especies de garrapatas duras y blandas, en piojos, ácaros y moscas parásitas. El
ganado bovino,
las ovejas y las cabras se consideran el principal reservorio para la transmisión a
personas. La
exposición de personas al parto de perros y gatos se considera un factor de
riesgo. Los animales
infectados eliminan la bacteria por orina y heces, localizándose preferentemente
en el útero y
glándulas mamarias, alcanzando un número muy elevado en la placenta. Puede
estar presente en
suelos durante meses. La inhalación de aerosoles contaminados se considera el
principal
mecanismo de transmisión interhumana, así como la ingestión de leche fresca.
También se ha
descrito la transmisión vertical durante la gestación, la transmisión de persona-
persona, la
contaminación al realizar autopsias de animales, o incluso al aplastar una
garrapata entre los
dedos. Respecto a aves de compañía se han descrito brotes por contaminación a
partir de
palomas.
Enfermedad de Lyme (Borrelia burgdorferi sensu lato)
Diferentes cepas de Borrelia burgdorferi sensu lato se han aislado de garrapatas
duras recogidas
de aves de canto en diferentes partes del mundo, incluida Europa.
Mediante infecciones experimentales se ha podido comprobar que los canarios
inoculados
desarrollan rápidamente una espiroquetemia leve, sin síntomas clínicos o muy
escasos. Esto
sugiere que las aves paseriformes serían de escasa importancia como reservorio
de amplificación
de la borreliosis de Lyme. No se han encontrado psitácidas infectadas con Borrelia
burgdorferi.
Además, las garrapatas son detectadas fácilmente en las plumas de las aves de
compañía, por lo
que se les retirarían, disminuyendo el potencial para transmisión por picaduras de
esas garrapatas
a personas.
Por ello, se considera que no existe riesgo de transmisión de borreliosis de Lyme
de aves de
compañía a personas, y en todo caso las aves podrían actuar como portadoras de
las garrapatas
infectadas a distancia.
Otras bacterias
Se han encontrado muchas bacterias gramnegativas en aves de compañía
patógenas humanas,
como: Pasteurella spp., Klebsiella spp., Yersinia spp., Pseudomonas spp.,
Escherichia coli,
incluyendo E. coli O157: H7 transmitida de aves paseiformes a ganado bovino y
desde estas
introducida en la cadena alimentarias. No se ha demostrado la trasmisión desde
aves a personas.
Enfermedades virales
Las infecciones virales con posible transmisión humana no son frecuentes en las
aves de
compañía, a menos que se mantengan en criaderos en el exterior donde puedan
contactar con aves
migratorias infectadas u otras aves domésticas que hayan podido ser infectadas
con aquellas. Los virus
transmitidos por aves a personas son los relacionados a continuación, y como
decíamos lo han sido a
través de la exposición a aves salvajes, de vida libre, o a través de aves
domésticas contagiadas por
aquellas.