INSTRUMENTOS DE RENTA FIJA
Los instrumentos de renta fija son títulos valores que representan deuda y son
emitidos por empresas (principalmente en el mercado de valores) a fin de obtener
recursos para financiar sus actividades. Generalmente, los bonos son emitidos en
mercados centralizados y pueden ser negociados en mercados secundarios, sin
embargo, existen determinados bonos cuyas características no les permiten ser
libremente negociados.
Los instrumentos de renta fija son instrumentos que implican la creación de un valor,
típicamente un bono o papel comercial, que representa el compromiso de una
empresa de pagar el capital que obtenga en préstamo más un rendimiento
específico, en un plazo determinado. Estas obligaciones son llamadas de renta fija,
ya sea a largo o corto plazo, por establecer, desde el inicio de la emisión, la tasa de
retorno que pagarán desde el inicio de la emisión.
Los instrumentos de renta fija son títulos negociables con la finalidad de captar
fondos directamente del público, por los que el emisor se compromete a pagar unos
intereses y a devolver el principal en unos momentos prefijados. Los títulos de renta
fija pueden ser emitidos por empresas y organismos públicos o por empresas
privadas.
La renta fija es un tipo de inversión que se centra en la conservación del capital y
los ingresos. Esta inversión está representada en títulos valores como bonos del
Estado, bonos de grandes corporaciones, certificados de depósito y fondos del
mercado monetario. Además, ofrece al inversor un flujo constante de renta, con
menos riesgo que las acciones. Cuando se compra o se invierte en acciones, se
está comprando una participación en una empresa, pero, cuando se compra valores
de renta fija, se está prestando dinero al emisor.
Con la amplia gama de valores de renta fija disponibles, es fundamental que como
inversor se encuentre los valores que satisfagan los deseos y necesidades de una
inversión. Eso significa que, si se quiere un alto nivel de seguridad para una
inversión, se debe elegir valores con una alta calificación crediticia. Sin embargo,
se recibe una tasa de interés comparativamente más baja. Por otro lado, en el caso
de valores de renta fija con una calificación crediticia más baja, existe la opción de
recibir una tasa de interés alta, con un riesgo de inversión más alto.
El inversionista tiene derecho a la devolución del capital bajo unas condiciones
financieras determinadas en el momento de la emisión del título, que son
inmodificables hasta la fecha de vencimiento. Estas inversiones pueden adquirirse
en el momento de la emisión en el mercado primario, o comprarse a otros
inversionistas a través de la Bolsa de Valores en el mercado secundario.
Por el dinero prestado, los inversionistas reciben los derechos a futuro establecidos
en el bono, es decir, reciben intereses periódicamente y el pago del valor nominal
al final del plazo establecido (esta estructura es conocida como “bullet”), de la
siguiente forma:
Características de renta fija
Todos los activos de renta fija se basan en la entrega de dinero de un inversor a un
emisor, y la devolución por parte de éste del capital, más intereses a lo largo o al
cabo de un determinado período.
La inversión en instrumentos de renta fija, es aquella en la cual el inversor adquiere
un título de renta fija. Es decir, es un título de deuda emitido por una agencia
gubernamental, corporación u otra entidad con el fin de financiar y desarrollar su
negocio. La compra de cualquier producto de este tipo equivale a un préstamo del
inversor, al emisor del instrumento. Este tipo de valores ofrecen a los inversores una
rentabilidad en forma de pagos periódicos fijos; el capital también se puede
reembolsar al vencimiento.
Las inversiones en renta fija se están convirtiendo cada vez más en el centro de
atención de los inversores monetarios. El objetivo es que el dinero se incremente
con varios tipos de inversiones. Por supuesto, la seguridad es un aspecto
fundamental. Pero aquellos que desean inversiones seguras, deben tener claro que
normalmente, solo obtendrán rendimientos bajos. Estas inversiones ofrecen la
seguridad y la certeza de saber desde el primer día qué cantidad recibirás al final
del plazo contratado.
En general, las inversiones de renta fija ofrecen exactamente lo que prometen. Los
valores de renta fija pueden ser una parte importante de una cartera bien
diversificada. Para muchos inversores, las inversiones en instrumentos de renta fija
son una forma segura y de bajo riesgo de generar ingresos estables. Cuando se
mantienen hasta el vencimiento, los valores proporcionan un rendimiento
garantizado sobre el capital invertido en forma de pagos predeterminados. Las
inversiones en renta fija ofrecen mayor estabilidad que la participación en acciones.
Ventajas que presenta la inversión en intrumentos de renta fija
Entre las ventajas que posee la inversión en renta fija podemos mencionar:
▪ Es un sistema de inversión confiable: los valores de renta fija son inversiones
a plazo fijo que generan intereses de forma regular. Estos pueden ser bonos
u obligaciones, entre otros. El monto del interés lo determina de antemano el
emisor del valor. Al final del plazo, se recibe el capital al valor nominal.
Además, se conoce el interés que se va a recibir en el plazo de tiempo
establecido. Así se sabe siempre lo que viene. Se puede planificar bien las
inversiones y la acumulación del patrimonio.
▪ Permite personalizar la inversión y recuperar el dinero rápidamente de ser
necesario: con la inversión en renta fija puedes elegir entre valores con
diferentes vencimientos y diferentes denominaciones. Desde unos meses
hasta años. Uno puede decidir lo que mejor que se adapta a la planificación
patrimonial. Además, si se necesita acceder al capital antes de que finalice
el plazo, también se puede hacerlo: se vende los valores nuevamente al
precio de mercado actual. Así que siempre se cuenta con fluidez de ser
necesario.
▪ Proporcionan ingresos fijos y constantes: los títulos de inversión con renta
fija pagan intereses de forma mensual, trimestral, semestral e incluso
anualmente. Estos pagos brindan ingresos regulares y predecibles. Este flujo
de ingresos regular también puede ayudar a reducir la volatilidad de los
rendimientos de una cartera y puede ser una fuente de liquidez para gastos
que no sean de inversión. Además, si se elige un emisor de bonos confiable
y calificado la inversión es bastante segura.
¿Se debe invertir todo en instrumentos de renta fija?
Decidir si se invierte todo el capital en renta fija depende principalmente del perfil
del inversor. Si se quiere incursionar de lleno en el mercado de valores y tener un
gran futuro como inversor, es más probable que se lo logre a través de
participaciones en acciones, con una rentabilidad variable. Si por el contrario si se
quiere mantener el capital y tener una fuente de ingresos segura y confiable se
puede invertir en instrumentos de renta fija.
Los valores de renta fija son una herramienta importante para estabilizar la
volatilidad general de la cartera, preservar el capital, controlar el riesgo y generar
ingresos. Las inversiones de este tipo deben considerarse como un portafolio
diversificado, que requiere la misma construcción cuidadosa que un plan de
inversión general. Las diferentes clases de inversiones que se realizan no solo
logran diferentes objetivos, sino que se adaptan a los diferentes intereses que se
tengan y las dinámicas del mercado.
La inversión en instrumentos de renta fija, aunque también es una inversión segura
y, en muchos casos a largo plazo, sí implica la inversión de valores individuales,
como bonos, que ofrecen un rendimiento fijo y constante. El inversor sabe desde el
momento de adquirir el título cuánto va a ganar. Por tanto, la inversión más
adecuada depende de las expectativas como inversor y el tiempo en el que se
quiera invertir el dinero.
Tipos de instrumentos de renta fija
Existen dos tipos de renta fija, la renta fija que proviene de deuda pública y la que
proviene de deuda privada, por otro lado, existen diferentes tipos de deuda en
relación a su capacidad de devolución asignado por las agencia de calificación
crediticia (agencias de calificación).
Como mencionamos los instrumentos de renta fija son títulos valores que emiten los
gobiernos, empresas o corporaciones con la finalidad de obtener dinero para la
financiación de sus proyectos. A cambio estos emisores garantizan un interés fijo,
en un tiempo determinado para quien lo adquiera. Estos instrumentos pueden ser
públicos o privados. Los instrumentos de renta fija pública son los emitidos por
Estados, Comunidades Autónomas y demás Administraciones u organismos
públicos. Ejemplos de estos instrumentos son Letras del Tesoro, Bonos y
Obligaciones de Estado.
La renta fija privada se refiere a aquellos instrumentos financieros que son emitidos
por corporaciones o empresas que requieren de financiación para la realización de
sus proyectos, o necesitan ampliar su capital. Estos instrumentos cotizan en el
mercado de valores y son supervisados por la Comisión Nacional del Mercado de
Valores. Ejemplos de esta son los pagarés de empresa, bonos y obligaciones de
empresas privadas, obligaciones subordinadas, titulaciones hipotecarias, cédulas
hipotecarias y cédulas territoriales.
A continuación se presenta el detalle de instrumentos de renta fija:
▪ Bonos Corporativos: valor de contenido crediticio, representa una parte
proporcional del préstamo colectivo de una empresa o sociedad comercial
nacional. El inversionista de este tipo de instrumento adquiere derechos
económicos a un determinado plazo y rentabilidad previamente fijada.
Son bonos emitidos por una empresa para captar fondos que le permita
financiar sus operaciones y proyectos. Son emitidos a un valor nominal, que
será pagado al titular del bono en una fecha de vencimiento determinada
(rescate). El monto de los bonos produce un interés, que puede ser pagado
íntegramente al vencimiento o en cuotas periódicas (cupones).
▪ Pagarés Bursátiles: valor de contenido crediticio, representa una parte
proporcional del préstamo colectivo de una empresa o sociedad comercial
nacional. El inversionista de este tipo de instrumento adquiere derechos
económicos a un periodo menor o igual a 360 días calendario y la rentabilidad
previamente fijada.
Son instrumentos financieros de corto plazo emitidos por diversas empresas,
de conformidad con la normativa respectiva. El obligado al pago es el emisor
del pagaré y es vendido por el titular en favor del cual fue emitido.
▪ Pagarés de Mesa de Negociación: pagarés emitidos por pymes nacionales.
El inversionista de este tipo de instrumento adquiere derechos económicos a
un período menor o igual a 270 días o 9 meses y la rentabilidad previamente
fijada.
▪ Bonos del Tesoro y del Banco Central de Bolivia: bonos emitidos por el
Tesoro General de la Nación o el Banco Central de Bolivia. El inversionista
adquiere derechos a un determinado plazo y rentabilidad previamente fijada.
▪ Letras del Tesoro General de la Nación y del Banco Central de Bolivia: Valor
de contenido crediticio. El inversionista de este tipo de instrumento adquiere
derechos económicos a un periodo menor o igual a 360 días calendario.
También encontramos los siguientes tipos:
▪ Bonos subordinados: Son instrumentos cuyo pago está condicionado a la
cancelación de otras deudas.
▪ Bonos de arrendamiento financiero: Son títulos valores emitidos por
empresas autorizadas a realizar operaciones de arrendamiento financiero
(leasing), para financiar las operaciones de ese tipo.
▪ Bonos soberanos: Son valores emitidos por el Estado, de contenido
crediticio, nominativos y libremente negociables. Están representados por
anotaciones en cuentas inscritas en el registro contable correspondiente. Los
bonos soberanos son emitidos por los gobiernos a razón de obtener dinero
para financiar servicios gubernamentales y déficits presupuestarios. Estos
bonos son considerados como los más seguros del mercado, ya que tienen
el respaldo de los gobiernos centrales.
Los bonos soberanos de Bolivia: Son papeles que el Estado boliviano ha
vendido afuera y por los cuales ha prometido una tasa determinada de
interés, es una forma de deuda externa con privados. Esos bonos se cotizan
en una bolsa secundaria. Los bonos soberanos de Bolivia más líquidos con
vencimiento en 2028 se negocian en torno a los 70 centavos de dólar, el nivel
más bajo desde que se vendieron en 2017,
Son papeles que el Estado boliviano ha vendido afuera y por los cuales ha
prometido una tasa determinada de interés, es una forma de deuda externa
con privados. Esos bonos se cotizan en una bolsa secundaria. Estos papeles
que, en principio, deberían costar 100, hoy valen 70. ¿A qué se debe? Puede
haber razones del contexto internacional, pero son más los cambios que se
están produciendo en la coyuntura económica boliviana. Se está hablando
de 2 mil millones de dólares, una cifra sumamente baja, y no va a ser el
contexto externo tan complejo donde se tranzan billones de dólares el que
va a afectar tan directamente a bonos tan pequeños.
Lo que ocurre es que el contexto macroeconómico boliviano, el déficit
público, la pérdida de reservas internacionales, la inestabilidad política, la
falta de financiamiento, los problemas de inversión pública, la baja
productividad, es decir todo el contexto macroeconómico está afectado a los
radares de los inversionistas internacionales que están tranzando nuestros
bonos 30 por ciento menos. Probablemente se van a encarecer los futuros
préstamos. Cuando se vaya a ofrecer nuevos bonos, si antes nos prestaban
a 5 o a 6 por ciento de interés, ahora probablemente nos van a querer prestar
por encima del 10 o 12 por ciento. Es una señal de que los mercados
internacionales sí están mirando lo que pasa en Bolivia y están penalizando.
▪ Bonos hipotecarios: Son valores mobiliarios que confieren a sus titulares
derechos crediticios respaldados por créditos con garantía hipotecaria,
existentes o futuros, donde los recursos captados son destinados
exclusivamente al financiamiento de la adquisición, construcción o
mejoramiento de inmuebles.
▪ Bonos de titulización: Son valores negociables de renta fija con rendimiento
explícito, emitidos como resultado de la independización de un grupo de
activos de una empresa en un patrimonio autónomo para respaldar esos
bonos (titulación).
▪ Bonos por tipos de tasas: También existen bonos por tipos de tasas en donde
se encuentran: bonos a tasa fija, bonos a tasa variable, bonos a tasa flotante,
bonos a cero cupón.
▪ Papeles comerciales: Son instrumentos de deuda a corto plazo (menos de
un año) emitidos por las empresas en el mercado de valores, generalmente,
para financiar sus actividades cotidianas. Dichas empresas normalmente
cuentan con una buena historia crediticia y los instrumentos son emitidos a
descuento.
▪ Certificados de depósito negociables: Son instrumentos emitidos por
entidades del sistema financiero, y enfocado de manera simplificada en cierta
medida se parecen a un contrato de depósito a plazo, sin embargo a
diferencia de un depósito a plazo, mediante la emisión de los certificados de
depósito se genera un título valor negociable el cual puede ser transferido en
el mercado de valores.
▪ Facturas negociables: Son títulos valores a la orden, transmisibles por
endoso, que se originan en la compra venta y otras modalidades
contractuales de transferencia de propiedad de bienes, o en la prestación de
servicios, e incorpora el derecho de crédito respecto del saldo del precio o
contraprestación pactada por las partes. Todo acuerdo, convenio o
estipulación que restrinja, limite o prohíba la transferencia de la factura
negociable será nulo de pleno derecho.
El factoraje es una transacción financiera que incluye a dos partes: un
vendedor de facturas y un comprador de facturas. La compañía de factoraje
compra las facturas de una empresa con descuento y luego cobra el pago a
sus clientes
El factoraje es una herramienta que utilizan las empresas para obtener
liquidez, es decir, una empresa que está vendiendo continuamente sus
productos y servicios, documenta esa venta a través de una factura en la que
financia a su cliente y se guarda el derecho de cobrar por esa factura que
está financiando
El factoring consiste en una operación financiera por medio de la cual una
empresa cede las facturas generadas por sus ventas a una compañía
(generalmente bancos) que se encargará de gestionar el cobro. A cambio, la
compañía de factoring ofrecerá el importe de las facturas cedidas, menos un
porcentaje de comisión (0.5%).
Riesgos invirtiendo en instrumentos de renta fija
Aunque la inversión en renta fija es considerada un tipo de inversión seguro, no se
puede olvidar que toda inversión posee riesgos asociados a la misma. Cuando se
invierte en este tipo de valores, siempre existe la posibilidad de que el emisor del
valor no pueda devolver el monto del capital más los intereses correspondientes.
También puede ocurrir que se atrase en los pagos de la renta establecida. Al invertir
en valores de renta fija, se debe tomar en consideración su clasificación de riesgo:
cuanto mayor es el riesgo, mayor rentabilidad se ofrece.
Además, dado que la mayoría de los valores se pueden comprar y vender durante
toda su vida, existe la posibilidad de que los cambios en la tasa de interés afecten
el valor del instrumento. También existe la posibilidad de que la inflación borre los
rendimientos de una inversión o bono. Si eso sucede, el dinero ha perdido su poder
adquisitivo, incluso si el bono genera ganancias. Por lo tanto, es importante tener
en cuenta la inflación al realizar la inversión en renta fija.
Se tienen los siguientes riesgos:
Riesgo de mercado: es la posibilidad de que los títulos instrumentos coticen a un
precio inferior al valor de la inversión. El precio puede fluctuar entre otros por la
evolución del tipo de interés, de las circunstancias de mercado y de las condiciones
económicas generales.
La variación de los tipos de interés ya que si estos bajan, las emisiones que cotizan
en mercados secundarios, pueden alcanzar mayor valor, o perder valor si éstos
suben. En cuanto al plazo de vencimiento, ya que a mayor plazo el tipo de interés
suele ser mayor pero también existe una mayor sensibilidad a las fluctuaciones de
los tipos y hay más posibilidades de quiebra.
Riesgo de liquidez: es la posibilidad de que el inversor no encuentre contrapartida
en el mercado y, por tanto, que no pueda vender los títulos adquiridos antes de
vencimiento. No siempre es posible vender los títulos de manera rápida antes de la
fecha de vencimiento sin asumir pérdidas en el capital invertido.
Riesgo de crédito: es el riesgo que asume el inversor por la posible falta de cobro
de los intereses y/o principal de la inversión por parte del emisor. Por ello la
valoración de los instrumentos de renta fija están afectados por la calidad crediticia
del emisor, a mayor calificación de rating (menor riesgo), el tipo de interés ofrecido
es menor y a menor calificación, mayor riesgo de recuperar la inversión y por tanto
mayor tipo de interés.
INSTRUMENTOS DE RENTA FIJA: CASO BONOS
BONOS
A continuación se explica qué son los bonos, para qué sirven y los tipos de bonos
que existen. Además, qué es la emisión de bonos y algunos ejemplos.
En el área financiera, se denomina bonos a un tipo de instrumentos de deuda
empleados tanto por entes privados como gubernamentales, y que son más o
menos equivalentes a títulos de deuda, o dicho más fácilmente, son una suerte de
pagarés vendibles a terceros.
Los bonos existen para obtener fondos del mercado financiero. Son emitidos por
alguna entidad financiera y colocados a nombre del portador en el mercado o la
bolsa de valores, donde son negociados. El emisor de los bonos recibe una cantidad
de capital y se compromete a devolverlo al término de un plazo prefijado, pagando
intereses al tenedor del bono.
Esto significa que todo bono presenta también un porcentaje de riesgo asociado:
riesgo de que los tipos de interés del mercado varíen y alteren el precio del título de
deuda; riesgo de que el emisor se vea incapaz al término del plazo de devolver el
capital prestado; o riesgo de que al vencimiento del bono, la inflación haya
devaluado tanto el poder adquisitivo de la moneda que el retorno sea imperceptible
(no haya ganancias).
Los conocedores del área hablan de madurez de un bono para referirse al tiempo
faltante para su vencimiento y para que el capital sea reembolsado.
Tipos de bonos
Existen los siguientes tipos de bonos, de acuerdo a las reglas de juego que los
determinan:
▪ Bonos simples. Aquellos que le permiten al tenedor aportar capital en
una empresa y adquirir parte de su deuda, recibiendo intereses y cobrando
el capital invertido al vencimiento.
▪ Bonos públicos. Aquellos que emite una institución del Estado para
financiarse.
▪ Bonos canjeables. Pueden ser canjeados por acciones ya existentes en la
empresa u organización, en lugar del capital.
▪ Bonos convertibles. Pueden ser canjeados por acciones de nueva emisión,
a precio prefijado, aunque arrojando una rentabilidad inferior.
▪ Bonos cupón cero. No paga ningún interes durante su madurez, sino que lo
paga todo al final cuando vence, acumulado. Su valor suele ser inferior al
nominal.
▪ Bonos de caja. Emitidos por empresas para saldar necesidades de tesorería,
al vencer retornan al comprador el capital invertido.
▪ Bonos strips. Su nombre viene del inglés Strip (“dividir”), permiten separar el
valor del bono en cada uno de los pagos que genera, permitiendo negociar
por separado el dinero de los intereses y el dinero del capital.
▪ Bonos de deuda perpetua. Nunca vencen, es decir, no regresan nunca el
capital invertido, sino que generan perpetuamente intereses.
▪ Bonos basura. Títulos de alto riesgo y baja calificación, que recompensan el
riesgo con alto rendimientos.
Emisión de bonos
La emisión de bonos puede estar a cargo de una organización financiera privada
(empresas, bancos, etc.) o pública (bancos centrales, empresas públicas, etc.), y
suele interesar a los tenedores de capitales que desean preservar sus activos frente
a la inflación, o simplemente ponerlos a producir renta.
Esto se debe en gran medida a que los bonos presentan un flujo presumible de
dinero, se puede conocer el valor que presentarán al final del plazo. Sin embargo,
los bonos no escapan a las dinámicas del mercado bursátil, y sus reglas de
funcionamiento están definidas siempre en el contrato que se firma entre emisor y
tenedor.
Ejemplos de bonos
Un par de ejemplos de financiación por bonos son:
Bonos de rentas: la ciudad norteamericana de Chicago emitió en 2011 bonos bajo
el título “City of Chicago – Chicago Midway Airport – Revenue Bonds – Series
2001A”, por un monto total de US$ 222.465. Estos bonos tenían un valor nominal
de US$ 5,00 y un interés nominal de 5,5% en un plazo de vencimiento de 30
años. Con el dinero recaudado de ese modo, se construyeron las nuevas terminales
del aeropuerto de Midway, y las ganancias del aeropuerto permitieron pagar los
intereses de la deuda contraída.
Bonos de obligación general: el condado de Monterrey, perteneciente al estado de
California, [Link], emitió en 2002 una serie de bonos bajo el título Carmel Unified
School District – Monterey County—California – General Obligation Bonds – Series
2002. Con ellos se recaudó un total de US$ 9.663.455 con un valor nominal de US$
5.000 y un interés nominal de 6%, pagaderos a 30 años de plazo. Con dicho dinero
se desarrolló y renovó al conjunto de escuelas del condado, dado que las ganancias
del mismo eran altas y podían pagar sin problema los intereses del bono.
Rendimiento, coste y otras cuestiones
El rendimiento es un dato que muestra lo que se obtiene de un bono. La versión
más simple del rendimiento se calcula utilizando la siguiente fórmula:
Rendimiento = cantidad cupón / precio
Cuando se compra un bono a la par, el rendimiento es igual al tipo de interés.
Cuando el precio cambia, también lo hace el rendimiento. Veamos esto con un
ejemplo:
Si compra un bono con un cupón del 10% en su valor de $ 1.000, el rendimiento es
del 10% ($100 / $1.000). Esto es simple. No obstante, si el precio baja a $ 800,
entonces el rendimiento sube hasta el 12,5%. Esto sucede porque está recibiendo
la misma cantidad garantizada de $100 en un activo de un valor de $ 800 ($100 / $
800). Por el contrario, si el bono sube de precio hasta $ 1.200, el rendimiento se
reduce al 8,33% ($100 / $1.200).
Rendimiento al vencimiento: por supuesto, estas cuestiones son siempre más
complicadas en la vida real. Cuando los inversores de bonos hablan de rendimiento,
por lo general se refieren al rendimiento al vencimiento. Se trata de un cálculo más
avanzado que muestra el rendimiento total que recibirá si se mantiene el bono hasta
su vencimiento. Es igual a todos los pagos de intereses que recibirá (y se supone
que va a reinvertir el pago de intereses al mismo ritmo que el rendimiento actual del
bono) más cualquier ganancia (en caso de que lo adquiriera con descuento) o
pérdida (si lo adquirió con prima).
Saber cómo calcular este dato no es importante en este momento. De hecho, el
cálculo es bastante sofisticado. El punto clave aquí es que se trata de un dato más
preciso y permite comparar bonos con diferentes vencimientos y cupones. La
relación de rendimiento a precio se puede resumir de la siguiente manera: cuando
el precio sube, el rendimiento disminuye y viceversa. Técnicamente, se podría decir
que el precio del bono y su rendimiento están inversamente relacionados.
Esta es una de las preguntas que surge con más frecuencia: ¿Cómo pueden los
altos rendimientos y altos precios ser buenos cuando no pueden ocurrir al mismo
tiempo? La respuesta depende de su punto de vista. Si es comprador de bonos,
desea altos rendimientos. Un comprador quiere pagar $ 800 por el bono de $ 1.000,
lo que le da el bono un alto rendimiento del 12,5%. Por otro lado, si ya dispone de
un bono, ya ha fijado el tipo de interés, por lo que espera que el precio del bono
suba. De esta manera usted puede ganar por la venta de su bono en el futuro.
También, la medida básica de rendimiento – o rentabilidad - de los bonos es la Tasa
Interna de Retorno (TIR), o Yield to Matuirity (YTM). Es la tasa de rendimiento que
iguala el valor presente del flujo de fondos (intereses + amortización de capital) al
precio de mercado del bono (o la inversión inicial).
Precio en el mercado
Entender la fluctuación de los precios de los bonos es probablemente la parte más
confusa. De hecho, muchos de los nuevos inversores se sorprenden al saber que
el precio de los bonos cambia a diario, al igual que el de cualquier otro valor cotizado
en bolsa. Hasta este punto, hemos hablado de bonos como si todos los inversores
los mantuvieran hasta su vencimiento. Es cierto que si se hace esto, tiene la
garantía de obtener de nuevo su capital. Sin embargo, un bono no tiene por qué
mantenerse hasta su vencimiento. En cualquier momento, un bono se puede vender
en el mercado abierto, donde el precio puede variar, a veces de manera
espectacular.
Las características de los bonos, tales como el valor nominal, cupón, vencimiento,
emisores y rendimiento, influyen en el precio del bono. Sin embargo, el más decisivo
es el nivel de tipos de interés prevalecientes en la economía. Cuando los tipos de
interés suben, los precios de los bonos en el mercado caen, por lo que aumenta el
rendimiento de los bonos más antiguos y los pone al mismo nivel que los bonos
nuevos que se emiten con cupones más altos. Cuando los tipos de interés bajan,
los precios de los bonos aumentan en el mercado, lo que produce el efecto contrario.
El precio de un bono es el valor presente de su esperado flujo(s) de efectivo.
El valor actual de un bono es: (valor actual de todos los pagos de intereses) +
(valor actual del reembolso del principal en la fecha de vencimiento).
¿Cómo se calcula el precio de un bono?
Pb = $ 1.000 / (1 + 0.025)10 = $ 781.20
Principales características de los bonos
Los bonos tienen una serie de características que hay que tener en cuenta. Todos
estos factores influyen en la determinación del valor de un bono:
▪ Valor nominal: El valor nominal es la cantidad de dinero que el titular de un
bono obtendrá tras el vencimiento del mismo. Un bono de nueva emisión por
lo general se vende a su valor nominal. Los bonos corporativos normalmente
tienen un valor nominal de $ 1.000, pero esta cantidad puede ser mucho
mayor en el caso de los bonos soberanos. Lo que confunde a muchas
personas es que el valor nominal no es el precio del bono. El precio de un
bono fluctúa según una serie de variables (más adelante se hablará más al
respecto). Cuando un bono cotiza a un precio por encima del valor nominal,
se dice ser la venta de un bien escaso. Cuando un bono vende por debajo
del valor nominal, se dice que se vende con descuento.
▪ Cupón (tipo de Interés): El cupón es la cantidad que el tenedor de bonos
recibirá como pago de intereses. Se denomina “cupón” porque a veces hay
cupones físicos que se canjean por intereses. Sin embargo, esto era más
común en el pasado. Hoy en día, es más normal mantener un registro
electrónico. El cupón se expresa como un porcentaje del valor nominal. Si un
bono paga un cupón del 10% y su valor nominal es de $ 1.000, entonces
tendrá que pagar $ 100 del interés de un año.
Como se mencionó anteriormente, para la mayoría de los bonos se pagan
intereses cada seis meses, pero es posible que también se hagan pagos
mensuales, trimestrales o anuales.
Un tipo que se mantiene como un porcentaje fijo del valor nominal es un bono
a tipo fijo. Otra posibilidad es un pago de interés ajustable, conocido como
un bono a tipo variable. En este caso el tipo de interés está ligado a los tipos
de mercado a través de un índice, como el tipo de las Letras del Tesoro. Se
podría pensar que los inversores tendrán que pagar más por un cupón alto
que por uno bajo. En igualdad de condiciones, un cupón más bajo significa
que el precio del bono fluctuará más.
▪ Vencimiento: La fecha de vencimiento es la fecha en la que se pagará al
inversor. Los vencimientos pueden variar desde un día hasta 30 años
(aunque se han llegado a emitir hasta de 100 años). Un bono que vence en
un año es mucho más predecible y por lo tanto de menos riesgo que un bono
que vence en 20 años. Por ello, en general, cuanto mayor sea el plazo de
vencimiento, mayor será el tipo de interés. Además, en igualdad de
condiciones, un bono a largo plazo variará más que uno a corto plazo.
▪ Emisor: El emisor de un bono es un factor de gran importancia que hay que
tener en cuenta, ya que la estabilidad del emisor es el principal testimonio de
cómo obtener el reembolso. Por ejemplo, el gobierno de EE. UU. es mucho
más seguro que cualquier empresa. Su riesgo de impago (la probabilidad de
que no se reembolse la deuda) es mínima, de hecho a los títulos públicos de
EE. UU. se los conoce como activos libres de riesgo. La razón de esto es que
un gobierno siempre será capaz de generar ingresos a través de impuestos
futuros. Una empresa, por el contrario, debe continuar obteniendo beneficios,
algo que no está garantizado. Este riesgo añadido conlleva que los bonos
corporativos deban ofrecer un mayor rendimiento con el fin de atraer a los
inversores. Esto es lo que se conoce como la relación riesgo/rendimiento.
Calificación de los bonos
El sistema de calificación de los bonos ayuda a los inversores a determinar el riesgo
de crédito de una empresa. La calificación de bonos se puede considerar el informe
de calificación de crédito de una empresa. Las grandes empresas, que son las
inversiones más seguras, tienen una calificación alta, mientras que las empresas de
riesgo tienen una calificación baja. El siguiente cuadro ilustra las diferentes escalas
de calificación de bonos de las principales agencias de calificación de EE. UU.:
Moody’s, Standard and Poor’s y Fitch Ratings.
Calificación del Bono
Grado Riesgo
Moody´s S&P/Fitch
Aaa AAA Inversión Calificación alta
Aa AA Inversión Fuerte
A A Inversión Medio
Baa BBB Inversión Especulativo
Ba,B BB,B La mejor calificación Muy especulativo
Caa/Ca/C CCC/CC/C La mejor calificación Impago
D D La mejor calificación Basura
Hay que señalar que si la empresa cae por debajo de cierta calificación de crédito,
su calificación cambia de inversión de calidad a la categoría de basura. Los bonos
basura deben su nombre a que son deuda de las empresas con algún tipo de
dificultad financiera. Debido a su riesgo, tienen que ofrecer un rendimiento mucho
mayor que cualquier otra deuda. Esto nos lleva a un punto importante: no todos los
bonos son más seguros que las acciones. Ciertos tipos de bonos pueden ser igual
de arriesgados, o incluso más arriesgados, que las acciones.
RESUMEN
Definición de bono
Un bono es un título de deuda emitido por una organización pública o privada para
obtener financiamiento. El emisor del bono se compromete, en un periodo de tiempo
determinado, a devolver el monto inicial junto con los intereses acordados.
De acuerdo a la entidad emisora, los bonos se clasifican en dos tipos principales:
Bonos gubernamentales: Son emitidos por gobiernos nacionales o locales para
financiar proyectos de inversión o para cubrir déficits Suelen ser considerados como
una inversión segura, ya que los gobiernos tienen la capacidad de recaudar
impuestos para pagar los intereses y el monto principal del bono.
Bonos corporativos: Son emitidos por empresas para financiar proyectos o para
refinanciar deudas. Pueden ser una inversión atractiva, ya que ofrecen una tasa de
interés más alta que los bonos gubernamentales. Esto, debido al mayor riesgo de
impago por parte de las empresas.
Partes de un bono
Podemos considerar las partes de un bono de la siguiente forma:
Valor nominal: Precio del bono.
Cupón: Intereses que abonará periódicamente el bono.
Fecha de vencimiento: Fecha en que el emisor debe devolver el capital prestado al
posesor del bono.
Características de un bono
Un bono es un instrumento de deuda emitido por una entidad (como una empresa
o gobierno) para recaudar dinero de inversores.
Al comprar un bono, el comprador está prestando dinero a la entidad emisora y
recibiendo intereses regulares a cambio del préstamo.
El valor nominal del bono es el monto que la entidad emisora se compromete a
pagar al vencimiento del bono.
Algunos bonos se compran y se venden en los mercados financieros secundarios,
lo que significa que su valor puede variar durante la vida del bono.
Los bonos son una alternativa a las inversiones en acciones y pueden ser una forma
más conservadora de invertir, ya que ofrecen flujo de efectivo estable y una tasa de
rendimiento más predecible.
Ejemplo de bono
Supongamos que la empresa XYZ emite un bono con un valor nominal de $10,000,
una tasa de interés del 5% y un plazo de 5 años. Tengamos en cuenta que dicho
bono es emitido el 1 de enero de 2023 y vence el 1 de enero de 2028.
Los elementos de este bono serían algo como lo siguiente:
Emisor: Empresa XYZ
Valor nominal: $10,000
Tasa de interés: 5%
Plazo: 5 años
Fecha de emisión: 1 de enero de 2023
Fecha de vencimiento: 1 de enero de 2028
Frecuencia de pago: Anual
Pago de intereses: $500 por año (5% de $10,000)
Pago del principal: $10,000 al vencimiento del bono
Clasificación crediticia: AAA (calificación más alta de solvencia de la empresa)
Garantías: Sin garantías (el pago del bono está respaldado únicamente por la
capacidad de la empresa para honrar sus compromisos).
Emisión: La emisión del bono se realizó a través de una oferta pública.