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Contesta Maria Gonzalez

Este documento resume una respuesta a una demanda de divorcio unilateral. La demandada se opone al divorcio, alegando que no ha habido un cese efectivo de la convivencia, ya que la pareja se ha reconciliado y reiniciado la vida en común en múltiples ocasiones. Como alternativa, la demandada presenta una demanda reconvencional de compensación económica en caso de que se apruebe el divorcio.
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Contesta Maria Gonzalez

Este documento resume una respuesta a una demanda de divorcio unilateral. La demandada se opone al divorcio, alegando que no ha habido un cese efectivo de la convivencia, ya que la pareja se ha reconciliado y reiniciado la vida en común en múltiples ocasiones. Como alternativa, la demandada presenta una demanda reconvencional de compensación económica en caso de que se apruebe el divorcio.
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EN LO PRINCIPAL: CONTESTA DEMANDA DE DIVORCIO UNILATERAL POR

CESE DE LA CONVIVENCIA
EN EL PRIMER OTROSÍ: DEMANDA RECONVENCIONAL SUBSIDIARIA DE
COMPENSACIÓN ECONÓMICA.
EN EL SEGUNDO PATROCINIO Y PODER.
OTROSÍ:
EN EL TERCER OTROSÍ: PRIVILEGIO DE POBREZA.

EN EL CUARTO OTROSÍ: SEÑALA FORMA ESPECIAL DE NOTIFICACIÓN.

EN EL QUINTO OTROSI INGRESO A SITFA.

S.J. DE FAMILIA DE VALPARAISO

MARÍA DEL CARMEN GONZÁLEZ GONZALEZ, RUT 7.703.088-3, dueña


de casa, domiciliada en las Camelias número 693, Población Bella Esperanza,
barrio O’ Higgins, , Valparaíso, en autos sobre Divorcio Unilateral por cese de la
convivencia, caratulados “CASTILLO CON GONZÁLEZ”, RIT C-2511-2011, a
S.S. respetuosamente digo:

Que vengo en contestar demanda de divorcio presentada en mi contra.


por don HÉCTOR ARTURO CASTILLO HOWES, ya individualizado en autos,
solicitando a S.S. tener presente que me opongo a ella, conforme a los
antecedentes de hecho y argumentos de derecho que a continuación expongo.:

ANTECEDENTES DE HECHO.

1.- Que resulta efectivo que con el demandante contrajimos matrimonio el día
13 de abril del año 1981.

2.- Que también resulta cierto que de nuestra relación matrimonial nació una
hija, cuyo nombre es MARÍA BELÉN CASTILLO GONZALEZ, nacida el 26 de
septiembre de 1982, y de actuales 29 años de edad.
3.-Que respecto al cese de convivencia, si bien es cierto que existió un quiebre
en nuestra convivencia marital a partir del año 2001, por las constantes
infidelidades de mi cónyuge, en ningún caso, este cese, se puede calificar como
efectivo, ya que con posterioridad a esta fecha, específicamente desde el año
2002 y hasta hoy, ha existido reconciliación entre ambos, reanudando la vida
en común; es más, incluso, solo un par de días antes de ser notificada de la
presente demanda, existía entre nosotros una convivencia y junto con este
hecho y debido a las constantes reconciliaciones que han existido entre
nosotros, es que nunca tomé la decisión de demandarlo por concepto de
alimentos.

ARGUMENTOS DE DERECHO.

La Ley de Matrimonio Civil prescribe, en el artículo 55 inciso 3, en la parte


pertinente que, “habrá lugar al divorcio cuando se verifique un cese
efectivo de la convivencia… salvo que, a solicitud de la parte demandada,
el juez verifique que el demandante, durante el cese de la convivencia, no
ha dado cumplimiento, reiterado a su obligación de alimentos respecto…
de los hijos comunes, pudiendo hacerlo”.
En el caso que nos convoca, no se cumple a cabalidad con los
requisitos señalados, específicamente con el cese efectivo de la convivencia. si
bien existió separación de hecho hace más de tres años; específicamente a
partir del año 2001, este cese no se puede calificar como definitivo, ya que
hemos vuelto a reanudar la vida en común en reiteradas oportunidades desde
el año 2002 hasta la fecha, es por esto que no se puede acreditar con
fehacientemente que ha existido un cese efectivo de la convivencia entre los
nosotros
El mismo artículo 55 de la Ley de Matrimonio Civil, ya citado,
prescribe en su inciso final que, “La reanudación de la vida en común de los
cónyuges, con ánimo de permanencia, interrumpe el cómputo de los
plazos a que se refiere este artículo”. Como ya se ha señalado a lo largo de
toda esta presentación, en diversas ocasiones el demandante y yo hemos
intentado reanudar nuestra convivencia con ánimo de permanencia.

POR TANTO, y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 55 inciso


3° de la ley de matrimonio civil, a los artículos 59 y siguientes de la ley 19.968,
modificada por la ley 20.086; y demás normas que S.S. estime aplicables.

RUEGO a U.S., tener por contestada la demanda de autos, interpuesta en


mi contra por don HÉCTOR ARTURO CASTILLO HOWES, ya individualizado,
teniendo presente que me opongo a ella por lo expuesto precedentemente y
solicito, en consecuencia, que la demanda sea rechazada.

PRIMER OTROSI: MARÍA DEL CARMEN GONZÁLEZ GONZÁLEZ, RUT 7.703,


088-3, dueña de casa, domiciliada en Las Camelias número 693, Población Bella
Esperanza, Barrio O’Higgins, Valparaíso, en autos sobre Divorcio Unilateral por
cese de la convivencia, caratulados “CASTILLO CON GONZÁLEZ”, RIT C-2511-
2011, a S.S. respetuosamente digo:

Que subsidiariamente, para el evento de acogerse la demanda de


divorcio de la contraria, ruego a US. tener por interpuesta demanda
reconvencional de compensación económica en contra de mi cónyuge don
HECTOR ARTURO CASTILLO HOWES, RUT: 8.872.641-3, trabajador
dependiente, domiciliado en Avenida Bernardo O’ Higgins número 2140, San
Roque, Valparaíso, de acuerdo a lo establecido en los artículos 61, 62 y
siguientes de la ley de matrimonio civil, por la suma de $6.000.000 pesos o la
suma que U.S. determine de acuerdo al mérito de proceso, por las
consideraciones de hecho y fundamentos de derecho que paso a exponer:

1. EN CUANTO A LAS CIRCUNSTANCIAS DE HECHO.

1. Contraje matrimonio con el demandado reconvencional, don Héctor


Arturo Castillo Howes, el 13 de abril de 1981, cuya inscripción consta en
el Registro Civil e Identificación de la circunscripción número 244 “El
Barón”, Valparaíso, bajo el régimen de sociedad conyugal.

2. Fruto de nuestra unión matrimonial tenemos una hija en común; María


Belén Castillo González, nacida el 26 de septiembre de 1982, de actuales
29 años de edad, quien actualmente es independiente.

3. La convivencia matrimonial bajo el mismo techo, tuvo una duración de


20 años, cuyo término se produjo a fines del año 2001, a consecuencia
de las constantes infidelidades de mi cónyuge. No obstante lo anterior
con mi marido nos reconciliamos y reanudamos la convivencia, la que
fue interrumpida algunas veces por desavenencias, es más, incluso un
par de días antes de ser notificada de la demanda, existía entre nosotros
una relación sentimental, que a la luz del derecho debe considerarse
como un vínculo marital no terminado.

4. Con respecto a mi situación laboral antes de contraer matrimonio, debo


señalar que cuento con escolaridad completa, además realicé estudios
superiores como asistente del menor con situación irregular en el
Instituto Profesional de Educación Superior DUOC. Esta calificación
profesional me abrió las puertas al mercado laboral, logré de esta
manera trabajar e incluso realizar cotizaciones previsionales. Sin
embargo mientras duró la relación matrimonial, me dediqué de manera
exclusiva a las laborales del hogar común y al cuidado de nuestra hija.
Mi dedicación y entrega al hogar y a mi familia, absorbió todo mi
tiempo e hizo incompatible que lograra desempeñar alguna profesión u
oficio, así como también, continuar perfeccionando mis estudios, por lo
tanto, durante dicho período, no percibí ingresos de tipo alguno, y no
pude contar con cotizaciones provisionales para la posterioridad.

2. REQUISITOS PARA LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA.

1) Que se trate de un juicio de divorcio o nulidad.


2) Que haya existido un menoscabo económico.
3) Que este menoscabo haya ocurrido por no haber podido desarrollar una
actividad lucrativa o por haberla ejercido en menor medida de lo que podía o
quería.
4) Que la imposibilidad de desarrollar actividad lucrativa haya sido a
consecuencia de haberse dedicado el cónyuge a las labores o al cuidado de los
hijos.

En el caso de autos, concurren todos los requisitos establecidos por el


legislador para la procedencia de la compensación económica a favor de la
demandada de divorcio unilateral por cese de convivencia, toda vez que:
a) durante toda la convivencia matrimonial, me vi absolutamente
imposibilitada de ejercer algún tipo de trabajo remunerado, con contrato y
cotizaciones provisionales, ya que me dediqué en forma exclusiva a las labores
del hogar común y al cuidado de mi hija María Belén, es decir no pude realizar
alguna otra labor económica que me reportara ingresos y previsión social.

b) además de lo señalado es evidente que al dedicarme por completo a


las labores del hogar y al cuidado de nuestra hija, no pude desarrollar y explotar
aún más mis conocimientos adquiridos con mis estudios superiores y en razón
de esto no pude aspirar a un mercado laboral favorable.

El demandante principal cuenta con cotizaciones previsionales y con


trabajo actualmente, por lo que la ruptura matrimonial para él, no ha reportado
menoscabo alguno, siendo esta situación completamente distinta para mí,
demandante reconvencional de compensación económica, para quien si se
produce un menoscabo en los términos que establece el legislador.

3.-CRITERIOS ESTABLECIDOS POR EL LEGISLADOR.

Sin perjuicio de los hechos relacionados precedentemente, y utilizando los


criterios establecidos por el legislador en el artículo 62 de la Ley de Matrimonio
Civil para determinar la existencia del menoscabo económico y la cuantía de la
compensación, entre ellos, cabe señalar:

1.- Situación Patrimonial de Ambos: El demandante principal trabajó durante


la convivencia conyugal y lo ha seguido haciendo con posterioridad a esta,
percibiendo mensualmente y con periodicidad su remuneración. Además, tiene
sistema de salud y previsión social hasta la fecha. Yo, en cambio, durante la
convivencia marital, no pude trabajar en la medida que quería y podía, por mi
dedicación exclusiva a mi hija y al hogar común. Actualmente no ejerzo ninguna
actividad remunerada, soy pensionada y vivo junto a mis hijos y sin pareja que
me pueda prestar ayuda económica para solventar mis gastos domésticos y los
de mis hijos. Además de esto debo señalar que cuento con ficha de protección
social debido a mi precaria situación económica.

3.- Edad y estado de Salud del Cónyuge Beneficiario. Mi edad actual es de


61 años, edad en la que me veo enfrentada a ciertas enfermedades crónicas (¿?)
y discapacidades (¿?) Respecto de la salud del demandante, en la actualidad
tiene plena capacidad para trabajar y goza de un buen estado de salud.

4.- Calificación Profesional y Posibilidades de acceder al Mercado Laboral.


Si bien poseo estudios superiores adquiridos antes de contraer Matrimonio, en
el Instituto Profesional de Educación Superior DUOC, y esto en su respectiva
época me permitió acceder a un mercado laboral, mientras duró la convivencia
matrimonial me vi privada de poder ejercer mi carrera y aún mas de optar a
una profundización de mis estudios, ya que durante mis años de convivencia
matrimonial me dediqué al cuidado de mi hija y del hogar común. Actualmente
soy dueña de casa y a consecuencia de mi avanzada edad y mi deteriorado
estado de salud, me encuentro en calidad de pensionada ( de invalidez?)

5.- Colaboración prestada a las actividades lucrativas del otro cónyuge.


Como ya señale anteriormente, me dediqué durante la vigencia de nuestro
convivencia matrimonial a las labores del hogar común, al cuidado de mi hija.
Esta circunstancia, claramente manifiesta la colaboración que un cónyuge
puede otorgar a la actividad lucrativa del otro, prueba de ello es que mi marido
pudo siempre pudo trabajar durante la convivencia matrimonial.

6.- La situación en materia de beneficios previsionales. A este respecto


existen importantes diferencias entre ambos, puesto que el demandante
principal, don Héctor Castillo Howes ejerció trabajos remunerados durante todo
el matrimonio y de hecho actualmente trabaja, obteniendo de esta manera
cotizaciones previsionales para así acceder a una futura jubilación. Por mi parte
esto no es así, debido a que los trabajos que logré realizar antes de contraer
matrimonio fueron escasos y producto de ello no fue posible realizar
cotizaciones provisionales en gran medida.

4. MONTO DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA Y FORMA DE PAGO.


Esta parte solicita como compensación económica, conforme con lo
establecido en los artículos 61 y siguientes de la ley de matrimonio civil, la
suma de $ 6.000.000 de pesos equivalente a un 20% de lo que una persona
pudiese haber ahorrado mensualmente por concepto de cotizaciones
previsionales y de salud, tomando como base de cálculo el ingreso mínimo
remuneracional, que equivale en la actualidad a $182.000 pesos, por el tiempo
que no pudo trabajar durante la convivencia matrimonial por haberse dedicado
al cuidado de los hijos y a las labores propias del hogar, que en la especie son
20 años. En cuanto a la forma de pago, esta parte está de acuerdo en que la
suma solicitada sea pagada en cuotas mensuales.

5. EL DERECHO.
El art. 61 de la ley de matrimonio civil señala que se procederá a
compensar, en caso de divorcio, cuando uno de los conyugues haya sufrido un
menoscabo económico por no haber desarrollado una actividad remunerada o
lucrativa durante el matrimonio, o por haberlo hecho en menor medida de lo
que podía o quería, por haberse dedicado a las labores del hogar o a sus hijos.
Por su parte el artículo 62 ya mencionado, establece ciertos antecedentes
que permiten determinar la existencia del menoscabo económico y su cuantía.
POR TANTO; en mérito de lo expuesto, artículo 58 de la ley 19.968, 61 y
siguientes de la ley de matrimonio civil, y demás normas pertinentes.

RUEGO A S.S. tener por interpuesta demanda reconvencional de


compensación económica en contra de don HÉCTOR ARTURO CASTILLO
HOWES, ya individualizado en autos, y en definitiva, condenarlo a pagar a título
de compensación económica a favor de esta parte, demandada principal y
demandante reconvencional de este juicio de divorcio unilateral por cese de la
convivencia, la suma de $6.000.000.- de pesos o la suma que S.S. estime de
acuerdo al mérito del proceso.

SEGUNDO OTROSÍ: Que vengo solicitar a S.S. que tenga presente que designo
abogada patrocinante de esta causa a don BERTA ROCO ARGANDOÑA, RUT
12.572.952-5, abogada de la Corporación de Asistencia Judicial de Valparaíso,
Unidad de Defensa Independiente de Familia, a quién confiero poder para que
me represente conjunta, separada e indistintamente con la postulante NATALIA
SOTO SOLÍS, con las facultades de ambos incisos del Artículo 7 del Código de
Procedimiento Civil, las que se dan por expresamente reproducidas, ambos con
domicilio en Calle Prat 772, cuarto piso, oficina A, Valparaíso.

TERCER OTROSÍ: Sírvase S.S., tener presente que gozo de privilegio de


pobreza otorgado por la Corporación de Asistencia Judicial, Región de
Valparaíso, Consultorio Civil-Laboral, cuyo certificado se acompañará en la
oportunidad procesal correspondiente, para efectos de ser eximido del pago de
las costas, de conformidad a lo estipulado en el inciso tercero del artículo 600
del Código Orgánico de Tribunales.

CUARTO OTROSÍ: Solicito a S.S. como forma de especial de notificación para


toda la substanciación del procedimiento a mi apoderada doña BERTA ROCO
ARGANDOÑA mediante correo electrónico, esto es, a [email protected] .
QUINTO OTROSÍ: Requiero a S.S. se ordene al funcionario que corresponda, el
ingreso del Rut de mi abogada, esto e12.572.952-5, al sistema computacional
del tribunal, a fin de tener acceso a la causa en forma electrónica.

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