BLOQUE 3.
La diversidad climática y la vegetación.
1. Factores geográficos y elementos del clima.
2. Dominios climáticos españoles: sus características y representación en diagramas.
3. Dominios climáticos españoles: su problemática.
4. Tipos de tiempo atmosférico en España
5. El mapa del tiempo: su análisis e interpretación.
6. Factores geográficos y características de la vegetación.
Formaciones vegetales españolas y su distribución.
1. Factores geográficos y elementos del clima
Entendamos por clima el estado medio de la atmósfera en un lugar determinado de la superficie
terrestre. Ese estado medio resulta de la sucesión de tipos de tiempo que tienden a repetirse de manera
regular a lo largo del año. El tipo de tiempo meteorológico es el estado de la atmósfera en un momento
y en un lugar concreto.
Los tipos de tiempo, y el clima en último término, obedecen a una serie de factores:
Factores geográficos:
• La latitud. La Península está situada en la mitad sur de la zona templada (40º L/N).Este factor
introduce diferencias estacionales (invierno, verano...), que no son tan claras en Canarias por estar más
próxima al trópico (28º L/N).
• La situación. La P. Ibérica se encuentra entre dos masas de agua con diferencias térmicas
notables, y entre dos continentes también distintos en humedad y temperatura. Las Baleares se ven
afectadas por la suave influencia mediterránea.
Las islas Canarias por el Atlántico y el continente africano.
• La influencia marina. Resulta escasa en el interior y efectiva en las franjas litorales.
• El relieve. Repercute en el clima por la altitud que hace descender la temperatura(-0,6ºC cada
100 m de ascenso) y por la disposición de las montañas, que rodean casi toda la Península impidiendo la
influencia del mar, enfilando o frenando la circulación atmosférica dominante, favoreciendo la
precipitación en las laderas a barlovento y el efecto Föehn a sotavento.
Factores termodinámicos:
La atmósfera recibe mucha insolación en los trópicos y poca en los polos. El intercambio de
energía entre las zonas da lugar a la circulación atmosférica. En ella diferenciamos la circulación de
niveles altos condicionada por la corriente en chorro o Jet Stream, y la circulación de superficie
determinada por centros de acción, masas de aire y frentes.
En los niveles altos, la corriente en chorro se presenta en un flujo de aire potente (150km/h) que
discurre en altura entre los 9 y los 15 km (tropopausa). Se forma en latitudes medias, en la zona de
contacto entre las masas de aire polares y las masas tropicales, y toma dirección oeste-este,
describiendo ondas más o menos acentuadas según la velocidad de la corriente; estas ondas influirán en
la circulación de superficie. Además, esta corriente varía su trayectoria en latitud, en verano se desplaza
al norte de Europa y en invierno desciende afectando a la Península. Así se explican buena parte de los
tipos de tiempo en las distintas estaciones.
Se ha señalado que la circulación en superficie se rige por los siguientes procesos:
• Los centros de acción. Corresponden a áreas de alta o baja presión atmosférica, resultado de
las diferencias de temperatura del aire. La presión media de la atmósfera es de 1.013 milibares (mbar) o
hectopascales (hPa). Cuando en un área se sobrepasa tenemos una alta presión o anticiclón, que
propicia tipo de tiempo estable y soleado frío o cálido; cuando no llega a ese valor (1016 mbar) tenemos
una baja presión, ciclón o borrasca, que origina tipos de tiempo inestables con nubes y lluvia.
Un centro de acción, de alta o de baja presión, puede tener un origen térmico, cuando depende
del calentamiento o enfriamiento del aire en un área, o un origen dinámico cuando deriva de la
circulación general atmosférica.
-Sobre el origen dinámico: al exagerarse las ondas que describe el jet Stream, en superficie
suelen formarse bajas presiones en las vaguadas y altas en las crestas o dorsales. Si una vaguada se
corta deja un embolsamiento de aire frío en altura, es una DANA o “gota fría”.
Los centros de acción que afectan al territorio español son los anticiclones tropicales de Azores y del
norte de África o Sahariano; anticiclones continentales como el escandinavo, el centroeuropeo y el del
centro de la Península Ibérica. En el caso de bajas presiones, nos afecta la de Islandia y la Ártica, la del
Golfo de Génova y la del golfo de Cádiz; además de otras bajas térmicas con origen en el norte de África
y en el interior de la Península.
• Las masas de aire son porciones de ese elemento homogéneas en temperaturas, humedad y
presión. Estas características dependen de las regiones manantial o áreas de origen y se asocian a
determinados centros de acción. Nuestro territorio se ve afectado por masas de aire frío como las
árticas (A) y las polares (P), y masas cálidas de aire tropical (T). Su origen es marítimo (M) o continental
(C), lo que hace que sean húmedas o secas.
• Los frentes son superficies de choque entre masas de aire diferentes, reflejo de lo que ocurre
en altura con la corriente en chorro. En España el más activo es el frente polar (FP) derivado del choque
de masas polares del norte y tropicales del sur.
Provoca tiempo inestable, propio de bajas presiones o borrascas que disponen un frente cálido y
otro frío.
Para entender el clima de un lugar, además de los factores, hay que considerar también los elementos
que lo integran: temperatura, humedad, presión atmosférica...:
• La temperatura es el grado de calor del aire, se mide normalmente en grados centígrados (ºC)
y se representa en los mapas por líneas que unen puntos con igual temperatura, se llaman isotermas. La
temperatura depende de la latitud del lugar, de su altitud y de la proximidad o alejamiento del mar. Los
valores más comunes son las medias anuales y las mensuales; también las máximas y las mínimas
medias mensuales.
Se habla de amplitud térmica anual cuando nos referimos a la diferencia entre la media del mes
más cálido y la del más frío. Otro hecho relacionado con la temperatura son las heladas y su frecuencia.
• La precipitación es la cantidad de agua que recibe un área en forma líquida (lluvia)y sólida
(nieve, granizo). Se mide en milímetros (mm) o litros por metro cuadrado (lm2), representándose en los
mapas por líneas isoyetas. El origen de la precipitación es orográfico, convectivo o de frente. Así, la
precipitación orográfica depende del relieve, la convectiva de la insolación y la de frente de la
circulación general. Los valores más frecuentes son las medias de totales anuales y mensuales períodos
de 30 años). En relación con los últimos valores se calculan meses secos (Gaussen P<=2T). La forma de
precipitar puede originar lluvias torrenciales que provocan inundaciones, o granizadas dañinas para los
cultivos.
• Otros elementos del clima son: La presión atmosférica de la que hemos hablado en los centros
de acción; el viento o aire en movimiento horizontal provocado por las diferencias de presión o por la
configuración del relieve (viento del oeste, alisios, cierzo...); la nubosidad; la humedad referida a la
cantidad de vapor de agua en el aire; la niebla...; la calima...
• Existen procesos generados por la combinación de los elementos anteriores que son
importantes a la hora de caracterizar el clima. Es el caso de la evaporación o transformación del agua en
vapor a temperatura ambiente, que depende de la humedad, de la insolación, del viento y de la cubierta
vegetal. De la evapotranspiración que es la pérdida de humedad por insolación y transpiración delas
plantas (evapotranspiración real y potencial). De la aridez o insuficiencia de agua en la atmósfera y el
suelo, que depende de la precipitación y la evaporación en un área (meses secos de Gaussen).
2. Dominios climáticos españoles: sus características y representación en
diagramas.
La localización y situación de los territorios españoles hacen que estén presentes tres dominios
climáticos: el oceánico, el mediterráneo y el subtropical canario. Además, la configuración del relieve y
la proximidad al mar permiten desarrollar dominios de montaña y variantes climáticas dentro de cada
dominio.
Dominio oceánico
Se extiende por el norte de la Península desde Galicia hasta los Pirineos.
Las características son: temperaturas suaves en invierno (7-10ºC), frescas en verano(18-20ºC) y
amplitud térmica reducida (10ºC). La precipitación es abundante (>800mm), bien distribuida a lo largo
del año aunque con máximos en invierno, y sin meses secos.
Entre los factores que explican estos rasgos están la corriente en chorro y el FP que afectan al
territorio todo el año, aunque en verano son esporádicos, momento en que el anticiclón de Azores
ejerce mayor influencia.
En este dominio se diferencian dos variantes: la del litoral que responde a las características
señaladas, y la interior que da paso a un tipo de transición con mayor amplitud térmica, inviernos más
fríos (<6 ºC en enero) y hasta dos o tres meses secos en verano (Orense).
Dominio mediterráneo
Se extiende por el resto de la Península, Baleares, Ceuta y Melilla. Presenta dos grandes
variantes, la litoral y la de interior continentalizada, además de algunos subtipos climáticos. Sin
embargo, todos ellos tienen un rasgo que les da unidad, la aridez estival manifestada en dos o más
meses secos.
La variante mediterránea litoral se extiende desde Cataluña hasta el Atlántico andaluz. Tiene
como rasgo común la suavidad de las temperaturas (14-18 ºC) por la influencia del mar. Se distinguen
cuatro subtipos climáticos:
• El subtipo catalán caracterizado por la aridez atenuada. La temperatura media anual oscila
entre los 14-16 ºC y no son raras las heladas. La precipitación puede llegar a 700 mm, y
solamente dos meses secos en verano, si bien la forma suele ser torrencial e irregular como en
todo el dominio mediterráneo. Los factores que explican estos matices son la latitud, la
influencia de masas de aire centroeuropeas, la de un mar cálido y la baja presión del golfo de
Génova.
• El subtipo valenciano-balear es cálido y seco. La temperatura media anual es elevada (16-18
ºC), con veranos calurosos (>22 ºC) e inviernos suaves (>10 ºC). La precipitación no pasa de los
500 mm, concentrándose en otoño e invierno, produciéndose de forma irregular y con fuertes
aguaceros. Los factores se relacionan con la influencia del Mediterráneo, la disposición de la
Ibérica y situaciones dinámicas (DANA - “gota fría”).Las Baleares tienen rasgos similares,
matizados por la insularidad que facilita la influencia del mar, así como la posición que permite
la llegada de masas de aire frías desde Centroeuropa.
• Subtipo del sureste localizado entre el cabo de La Nao y el golfo de Almería. Se caracteriza por
la aridez acentuada. La temperatura media anual es elevada (18-20oC) y los inviernos muy
suaves (>10 oC). Esto, unido a la escasez de precipitación (300-120 mm) hace que más de 10
meses sean secos.
Dos factores explican estos rasgos, el efecto de pantalla de las Béticas que reduce la posibilidad
de precipitación, y la presencia frecuente de masas de aire norteafricano. Ceuta y Melilla
muestran rasgos similares.
• El subtipo de la costa atlántica andaluza, que también engloba el litoral de Granada y Málaga,
se caracteriza por precipitación más copiosa, pero el régimen de temperaturas es similar al tipo
del sureste. Factores como la corriente fresca del estrecho y la depresión del golfo de Cádiz
explican la abundancia de precipitación (>600 mm) en este tipo “mediterráneo suboceánico”.
El mediterráneo continentalizado de interior es la otra gran variante del dominio. Tiene como
rasgo peculiar la elevada amplitud térmica. Se reconocen dos subtipos, incluso con matices dentro de
ellos:
• Tipo de la submeseta norte, con temperatura media moderada (8-12 ºC), inviernos largos y
rigurosos (<6 ºC en enero) y veranos cortos y más bien frescos (<22 ºC). La amplitud térmica es
notable, superando los 16 ºC incluso los 20 en algunas áreas. La precipitación es escasa en el
centro de la cuenca de Castilla y León (400-600 mm).Los factores explicativos de estos rasgos
son la altitud (>800 m), la disposición del relieve acentuando el aislamiento, la influencia del
anticiclón de Azores en verano, la del FP en el resto de las estaciones, y la permanencia del
anticiclón térmico invernal que favorece las heladas (70-90 días).
• La submeseta sur y el Valle del Ebro son otros subtipos continentalizados con matices
diferentes. Así, las temperaturas medias anuales son más elevadas (12-14), el verano más cálido
(>22 ºC), los inviernos menos rigurosos y con menor presencia de heladas. La precipitación es
muy escasa en el centro de la depresión del Ebro y en áreas de La Mancha (300 mm),
recordando rasgos áridos del mediterráneo del sureste. Factores que dan cuenta de esta
variante son: el cierre montañoso de la depresión del Ebro y el aislamiento de La Mancha,
además de la menor altitud que la submeseta norte.
Dominio de montaña
Abarca las áreas con altitudes superiores a 1.000 m. Este criterio es bastante impreciso, pues los rasgos
climáticos difieren según sea montaña atlántica o pirenaica del norte, montañas del centro peninsular o
la montaña Bética del sur.
La montaña modifica el clima de la base, pues a mayor altitud la temperatura desciende0,6 ºC cada 100
m) y aumenta la precipitación (orográfica). Por otra parte, la exposición introduce matices climáticos
entre vertientes (barlovento-sotavento, solana-umbría).
La subvariante de montaña oceánica (Cantábrica, Galaico-Leonesa y Pirineos) registra temperaturas
anuales bajas (<10 ºC) e inviernos fríos (meses <0 ºC); la precipitación es abundante (>1.000 mm) y
frecuentes las nevadas. Lógicamente estos rasgos se modifican en función de la altitud.
La montaña del área mediterránea, sobre todo en las Béticas, presenta rasgos diferentes relacionados
con su latitud meridional. La temperatura media sube de 10 ºC, el invierno es menos frío y más corto y
el verano caluroso. La precipitación puede descender de los 1.000mm y se observan meses secos.
Dominio subtropical canario
Este clima subtropical se caracteriza por temperaturas medias anuales elevadas (>20 ºC)y escasa
amplitud térmica, con una sucesión de estaciones menos clara que en la Península.
La precipitación es escasa en las zonas bajas (300-150 mm), pero la insularidad y el relieve introducen
diversidad climática notable.
Sistematicemos los factores que explican el tipo subtropical mencionado: la localización en latitud (27º
L/N), la situación de las islas en el Atlántico y próximas a África, y la corriente fría de Canarias, estos
como factores geográficos; el anticiclón de Azores y el régimen de vientos alisios como factores
atmosféricos.
Pero es el relieve y la posición de cada isla lo que permite diferencias climáticas en el archipiélago:
• En las áreas bajas encontramos climas áridos (300-150 mm), incluso desérticos en las islas más
orientales que no son elevadas (Lanzarote y Fuerteventura). Ningún mes desciende de los 17ºC,
por tanto, la temperatura es cálida buena parte del año.• En las medianías (600-1.500 m) la
temperatura desciende y la precipitación varía mucho según la exposición de la montaña
(barlovento húmedo y sotavento seco). En las zonas elevadas (cumbres) la temperatura
desciende de 10ºC y la precipitación es escasa (400-500 mm) con esporádicas nevadas en el
Teide.
3. Dominios climáticos españoles: su problemática.
La problemática de los dominios climáticos se plantea en el sentido de que determinados
efectos del clima repercuten en el bienestar de las personas, en su seguridad y en la delas actividades
que desarrollan. De esta forma se determinan riesgos climáticos de tipo natural e inducidos por la
acción humana.
Cada dominio es proclive a un tipo de problemas:
• En el dominio oceánico:
a) la escasa insolación que repercute en la actividad agraria y turística:
b) los fenómenos costeros relacionados con determinados tipos de
tiempo, caso de los temporales de invierno asociados a los vientos del oeste y
noroeste, la llegada de aire ártico a la costa cantábrica y las galernas en el área
oriental de ese mar (País Vasco);
c) los temporales de nieve en las áreas de interior de este dominio
montañoso pueden llegar a crear problemas de incomunicación a la población y
dificultades a la ganadería;
d) la concentración de actividades contaminantes cuyas emisiones
pueden modificar climas locales en los valles encajados (bruma, lluvia ácida,
campana de humo (smog), islas de calor).
• En el dominio mediterráneo:
a) escasez de lluvia y aridez que dificulta la agricultura y el
abastecimiento de agua a ciudades y áreas turísticas;
b) inundaciones en el litoral mediterráneo y Baleares por las
fuertes lluvias en poco tiempo, granizadas en el dominio interior y costero
relacionadas con DANA ("gota fría");
c) olas de calor en los meses de verano con máximas absolutas
superiores a40ºC varios días; d) olas de frío con heladas que malogran cultivos.
• Los dominios de montaña también plantean problemas ante determinadas situaciones
climáticas: temporales de viento y nieve, abundantes lluvias que producen deslizamientos, brumas que
dificultan la visibilidad, heladas que reducen la movilidad y la actividad económica.
• El ámbito subtropical canario también tiene problemas:
a) escasez crónica de agua que dificulta el abastecimiento a poblaciones y
cultivos;
b) lluvias torrenciales en áreas con pendientes pronunciadas capaces de
activar barrancos peligrosos por su capacidad erosiva y de transporte de lodo y
piedra...
Hay que destacar que muchos de estos episodios están acentuando su carácter extremo y su
frecuencia. Se atribuye a un fenómeno global, el cambio climático, que en el territorio español puede
incidir de forma notable en el avance de la desertificación, sobre todo en áreas de la mitad sur
peninsular y del Valle del Ebro.
El cambio climático consiste en el aumento global de la temperatura del planeta. Se prevé entre
1,1 y 6ºC al término del siglo XXI. Las causas del proceso se encuentran en el aumento del efecto
invernadero provocado por emisiones de gases tipo dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido
nitroso (N2O). Las consecuencias del cambio climático se manifiestan en los episodios climáticos
extremos, en la desertificación mencionada y a medio plazo en el aumento del nivel del mar que
inundará áreas costeras bajas, sobre todo en el litoral mediterráneo.
Por último, debemos tener presente que en esta problemática la intervención del hombrees clave, pues
acelera procesos que por naturaleza son lentos (cambio climático) y provoca otros como la lluvia ácida,
la isla de calor urbana y la deforestación (talas, quemas, urbanización...) que acentúan la aridez.
Asimismo, la construcción de infraestructuras (embalses, centrales térmicas, vertederos...) afecta a la
atmósfera y a los elementos del clima (bruma, vapor de agua, humos de combustión...).
4. Tipos de tiempo atmosférico en España
El tipo de tiempo se refiere al estado de la atmósfera en un lugar y momento concretos. La
sucesión de tipos de tiempo a lo largo del año determina el clima de ese lugar. Es decir, encada estación
predomina un tipo de tiempo típico; por ejemplo, en el centro de Castilla y León el tipo característico de
verano es el tiempo estable, soleado, seco y caluroso.
Los tipos de tiempo se relacionan directamente con la circulación de la atmósfera, e
indirectamente con las condiciones de la superficie: el relieve, la masa continental y su proximidad al
mar, masas de agua, cubierta vegetal y, cada vez más, la intervención humana (deforestación,
emisiones, desechos...).
Sintetizamos los tipos de tiempo de los dos grandes ámbitos del territorio español en las distintas
estaciones, relacionándolos con la situación atmosférica y los factores de superficie que los explican:
• En la Península y Baleares:
o En verano predomina el tiempo estable, seco y caluroso, asociado al anticiclón de
Azores y secundariamente al anticiclón continental norteafricano. Puntualmente se producen
episodios de inestabilidad, con tormentas de origen térmico (tormentas de verano) y de origen
dinámico DANA – “gota fría”).
o En invierno el tipo predominante es el tiempo estable, frío y seco, relacionado con el
anticiclón térmico de la meseta, con el de Centroeuropa (situación del NE) y con los polares
atlánticos (situación del N-NO). Son frecuentes tipos de tiempo inestables, nubosos y lluviosos
asociados al descenso de la corriente en chorro y a los efectos en superficie del FP.
o En Otoño y primavera los tipos son variables: estables fríos o cálidos, inestables de
frente atlántico, situaciones del este en el Mediterráneo o tipos relacionados con DANA.
• En Canarias predomina el tiempo estable relacionado con el alisio y el anticiclón de Azores.
Secundariamente, en invierno se dan episodios de inestabilidad (situación N-NO) por la llegada de aire
polar marítimo con temporales e intensas precipitaciones. Asimismo, en verano las islas se ven
afectadas por masas de aire cálido y seco procedentes del norte de África dando lugar a olas de calor.
Los tipos de tiempo atmosférico se analizan a través de mapas de tiempo con el propósito de hacer
previsiones. Estos mapas representan situaciones de superficie (sinópticos) y situaciones en altura
(mapas de altura):
• Los mapas de superficie contienen líneas que unen los puntos con igual presión, son las
isobaras. Describen líneas concéntricas más o menos circulares que siguen el gradiente o variación de
presión de los anticiclones y de los ciclones. Contienen también sistemas frontales cálidos y fríos y
centros de acción marcados con “A “para las altas (H) y “B” para las bajas presiones (L).
• Los mapas de altura representan la topografía de un determinado valor de presión, por
ejemplo los 500 mbar, es decir, a qué altura está este valor en las distintas áreas. Se muestra con
isolíneas de altura, acompañadas además por líneas de temperatura (isotermas) y por los centros de
acción (A – B).
5. El mapa del tiempo: su análisis e interpretación
• Presentación del mapa (tipo...)
• Análisis de los elementos: localización de centros de acción, trayectoria de isobaras,
sistemas frontales... Definición de los elementos
• Explicación de la situación: factores atmosféricos y de superficie.
• Evolución, previsión de tipos de tiempo.
• Consecuencias del tipo de tiempo: en el clima, en otros componentes naturales, en
actividades humanas...
6. Factores geográficos y características de la vegetación. Formaciones vegetales
españolas y su distribución.
Dos características caben resaltar al analizar la vegetación española:
• La variedad de especies (diversidad floral) y de formaciones vegetales, lo que se pone de manifiesto
recordando algunos hechos:
-En la Península y las islas están representadas cuatro de las once regiones biogeográficas del
reino holártico: la región eurosiberiana, la mediterránea, la boreoalpina y la macaronésica (Canarias).
- Además, existen numerosas especies (8.000), muchas de ellas endemismos o reliquias de
climas pasados.
• Otra característica es la escasez de masas boscosas (arbóreas = 20% del territorio) frente a la notable
extensión del matorral, de los espacios de cultivo, de prados y de baldíos.
La explicación de esos rasgos se encuentra en la combinación de factores naturales y humanos:
• Factores naturales:
-La situación de encrucijada de la Península, ya que está a caballo entre dos grandes regiones
biogeográficas (eurosiberiana y saharoarábiga), lo que explicaría la diversidad florística.
-La variedad climática, que da lugar a diversas formaciones climácicas actuales (clímax), a las que
se suman especies propias de climas pasados, así como la existencia de endemismos.
- La configuración del relieve. Ésta modifica las condiciones del clima, tanto por la altitud
(gradiente térmico 0,6ºC cada 100 m) como por la orientación o la exposición, sobre todo en
áreas de montaña donde la vegetación se organiza en pisos (cliseries).
-El roquedo y el suelo, que favorecen o dificultan el desarrollo de determinadas especies.
-El agua del subsuelo que propicia la formación de bosques de ribera próximos a cursos fluviales
y áreas pantanosas.
• Factores humanos. De tipo histórico en el caso de roturaciones, pastoreo, explotación de
madera o sustituciones de especies. O de tipo actuales, por ejemplo las repoblaciones (pino,
eucalipto), deforestaciones para pasto, la urbanización y, lo más grave, los incendios (90%
intencionados). Estas acciones explican que la mayor parte del territorio no conserve su
vegetación original (climácica).
Los mismos factores explican la distribución de las especies y de formaciones vegetales. Para
abordar este aspecto asumimos la división en regiones biogeográficas de la Agencia Europea de Medio
Ambiente – AEMA):
a) Región eurosiberiana. Se extiende por Galicia, la Cordillera Cantábrica y el Pirineo Occidental,
exceptuando la alta montaña. Se caracteriza por una vegetación abundante en tres formaciones:
bosque atlántico, landa y pradera.
-En el bosque es caducifolio, las especies representativas son el roble con distintas
variedades, y el haya, mejor adaptada al frío y a la humedad. En el sotobosque encontramos
helechos y musgos.
- La landa es un matorral (hasta 4 m de altura) compuesto por especies variadas: brezo,
tojo, retama... Tiene su origen en la degradación antrópica del bosque atlántico, o en el
endurecimiento del clima por la altitud.
-La pradera es una formación con especies bajas herbáceas. Se encuentra de forma
natural en los pisos altos de montaña (alpinos), y artificial en los valles y laderas bajas.
La acción antrópica ha introducido especies como el castaño, eucalipto y pino que
forman masas arbóreas extensas (formaciones antrópicas).
b) Región mediterránea. Se extiende por el resto de la Península y Baleares, exceptuando
dominios de montaña. Se caracteriza por formaciones vegetales naturales escasas y
discontinuas, adaptadas a la sequedad y con gran variedad florística. Las formaciones más
importantes son:
-El bosque mediterráneo. Está formado por perennifolias adaptadas a condiciones
climáticas duras, sobre todo a la insolación y a la sequedad (plantas xerófilas); de ahí que los
troncos sean leñosos, las hojas duras (coriáceas) y pequeñas y las copas aparasoladas. Las
arbóreas más representativas son la encina y el alcornoque. El sotobosque es tupido y rico en
especies (piorno, retama...).
-El matorral mediterráneo presenta tres formaciones:
-La maquia, que presentan especies de porte considerable y formaciones continuas
(jara, retama y lentisco), ocupa áreas con cierta humedad (500-600 mm) y suelos silíceos;
-la garriga, es menos densa, con formaciones bajas, discontinuas, adaptada a
condiciones más secas y a suelos calcáreos (romero, tomillo y cantueso);
-la estepa, es una formación de hierbas bajas con algún arbusto espinoso, aparece
discontinua y es propia de condiciones áridas consuelos muy pobres (palmito, esparto, tomillo,
esparraguera).
Las tres formaciones tienen su origen en la degradación del bosque climácico mediterráneo.
La intervención del hombre ha dado lugar a formaciones de masas de pino y de monte
adehesado que ocupan grandes extensiones en el occidente peninsular (dehesa extremeña).
(Formaciones antrópicas).
En todas las regiones vegetales, pero especialmente en la mediterránea, destacan los bosques
de ribera. Junto a los ríos y algunos arroyos, aprovechando la humedad del subsuelo, aparecen
formaciones vegetales densas de caducifolias, organizadas en franjas adaptadas a la mayor o menor
humedad: alisos, sauces, álamos, chopos, fresnos y olmos; además, se completa matorral compuesto
por zarzamora, aligustre, rosal silvestre o madreselva.
Entre esta región y la eurosiberiana se extiende un área de transición con formaciones densas y especies
marcescentes como el rebollo y el quejigo.
c) Dominios biogeográficos de montaña. Junto a la región boreoalpina del centro del Pirineo y
algunas áreas aisladas de la Cantábrica, consideramos en este punto todos los dominios de
montaña, caracterizados por formaciones vegetales que se suceden en pisos según la altitud.
Estos pisos se representan en cliseries:
• La montaña alpina se encuentra bien representada en el mencionado Pirineo central. Se
caracteriza por la sucesión de los siguientes pisos:
-El basal(<1.200 m), que cuenta con especies propias del dominio correspondiente por
latitud, en este caso encina y quejigo, o roble y haya en las vertientes más húmedas del Pirineo
occidental;
-el montano (<1.700 m), que presenta bosque mixto de haya y abeto, bosque de pinos
(silvestre, negro) y formaciones inferiores (rododendro, arándano);
-el subalpino, con abeto, pino negro y matorral (< 2.500 m); el piso alpino (<3.000 m),
compuesto por formaciones de pradera;
-y el nival (>3.000 m), que se encuentra cubierto de este elemento todo el año, excepto
en las rocas desnudas con fuerte pendientes donde se fijan algunas plantas (rupícolas).
• La montaña atlántica ocupa casi la totalidad de la vertiente norte de la Cantábrica. Dispone
esta secuencia:
-El piso basal con roble marcescente o encina;
-el montano con caducifolias de roble y haya,
- el supra forestal de landa y el alpino de pradera.
• La montaña mediterránea integraría la Ibérica, el Sistema Central, la Béticas y la balear
(Tramontana).
Dispone de: -un piso basal forestal con perennifolias,
-un montano de caducifolias y coníferas y
-un supra forestal de matorral; el alpino no existe como piso, sólo aparece
especies alpinas en enclaves húmedos.
Existen diferencias entre la montaña interior y la Bética, dada la localización meridional
y la envergadura de esta última.
d) La región macaronésica se extiende por las islas Canarias. Se caracteriza por la riqueza floral,
con especies autóctonas, endemismos y reliquias, y otras introducidas por el hombre desde
Europa y América.
Los factores que explican tal diversidad se resumen en:
- la situación que ocupan las islas en el Atlántico,
-la proximidad al trópico y al continente africano;
-la existencia de un clima subtropical y un relieve accidentado, más en las islas
occidentales;
-y en el roquedo y los suelos volcánicos.
Las islas orientales, de baja altitud y próximas a África, muestran una vegetación escasa,
dispersa y adaptada a condiciones difíciles con suelos arenosos, volcánicos, salinos y con aridez
notable. Las especies más representativas son el cardón y la tabaiba.
En las islas occidentales, montañosas, aparecen formaciones escalonadas en pisos,
adaptándose a las variaciones térmicas y a la exposición de las laderas:
• El piso basal (hasta 500 m) tiene condiciones similares a las islas orientales,
repitiéndose las mismas especies.
• El piso intermedio (500-800) o medianías registra temperaturas más bajas y mayor
humedad, encontrándose formaciones con palmeras, dragos y sabinas.
•El piso termo canario (800-1.200 m) dispone una formación exuberante denominada
laurisilva, extendida por las vertientes a barlovento de los alisios regadas por el mar de nubes. La
intervención humana la ha degradado en algunas áreas, dando paso a otra más simple
de fayal-brezal.
• El piso mesocanario (1.200-2.200 m) acentúa la aridez al desaparecer el mar de nubes.
Las formaciones son de coníferas, sobre todo de pino canario.
• El piso supracanario (>2.000 m) sólo aparece en Tenerife y La Palma. La vegetación se
reduce a un matorral disperso y matas de variedad florística considerable
(violeta del Teide).
La vegetación canaria se ha visto muy alterada por la intensa acción humana. La agricultura
tradicional desplazó la vegetación natural a reductos que hoy sufren la presión del urbanismo y del
turismo. La creación de áreas protegidas (cuatro parques nacionales) ha sido una respuesta a la
alteración de ecosistemas singulares.