UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE CONTABILIDAD PÚBLICA
Y ADMINISTRACIÓN
ACTIVIDAD 3
SERVICIO
SOCIAL
ALUMNO: Azhalia Deyanira Torres Juárez
Matrícula: 1734877
GRUPO: 9FJ
CATEDRÁTICO: ANA GISELA PATRICIA PAEZ
20 DE MAYO DEL 2023
INTRODUCCIÓN
Una señal evidente es la crisis hídrica que enfrentan todos los países del mundo y
que afecta a todos, inclusive a aquellos que tienen las mayores reservas de agua.
Por ejemplo, Brasil, nación con la mayor disponibilidad de agua dulce en el mundo,
enfrenta en estos momentos una de las sequías más severas en su historia reciente.
Desde el punto de vista hídrico, Brasil es una superpotencia. Tan solo dos tercios
del volumen de agua de uno de sus ríos, el Amazonas, tiene la capacidad de
satisfacer la demanda mundial de agua. Esta disponibilidad real de agua convierte
a esta nación en un productor de alimentos importantísimo, pues produce una
tercera parte de toda la caña de azúcar consumida en el mundo y casi el 15 % de
carne roja.
La paradoja del valor del agua identificada por Adam Smith hace cientos de años
sigue sin resolverse. Continuamos como sociedad dando más valor económico a los
diamantes que al agua, a pesar de que estos son infinitamente menos valiosos para
la economía y el sustento de la vida.
El sistema económico es incapaz de expresar el valor del agua a través de un precio,
y cada vez más en el debate público comenzamos a apreciar otras dimensiones
existentes para el valor del agua (cultural, recreativo, religioso) lo que hace evidente
algo que está en la intuición de todos los pueblos y comunidades del mundo: el agua
vale más que el dinero. Por esta razón, no hay una nación en el planeta que equilibre
el abastecimiento y la demanda del agua a través de precios en el mercado.
Como sociedad, tenemos un serio problema al dar por sentado, como usuarios del
agua, su disponibilidad y calidad. Por ejemplo, algunas de las industrias con las
huellas hídricas más grandes siguen sin considerar la falta de agua como un riesgo
para sus operaciones. Mientras tanto, desde 2020, el Foro Económico Mundial
incluyó la crisis hídrica como uno de los riesgos globales más importantes por su
impacto en la producción de alimentos, la salud humana, los conflictos sociales y
los ecosistemas (WEF,2020). Pero no necesitamos mirar al futuro para evaluar
estos riesgos y sus impactos, ya en el año 2021 hemos sido testigos del tamaño de
los impactos sociales y económicos derivados de la crisis hídrica, lo que nos impone
la necesidad de evolucionar y trascender la manera en que pensamos al agua.
La crisis que hoy vivimos abre la puerta a una oportunidad para esta evolución. En
todo el mundo, una de las fallas identificadas como el origen de grandes conflictos
es la consideración de la disponibilidad de agua estática en el tiempo.
JUSTIFICACIÓN
Los cambios en el clima y la presencia de sequías cada vez más intensas y severas
hacen evidente la falta de comprensión sobre cómo responde la disponibilidad de
agua a diferentes procesos físicos que se dan en el territorio (p. ej. deforestación,
cambios en el uso del suelo, la extracción inmoderada de agua). Por esta razón, es
imperativo mirar al agua como un bien común de interés público de todos los
mexicanos.
La transformación en la forma en que pensamos y tomamos decisiones, requiere
de expertos que respondan a los intereses de la nación y que actúen bajo principios
éticos y de sustentabilidad.
Estos principios trascienden también hacia la atención de la crisis ambiental, que ha
centrado su atención en la generación de promesas de inversionistas sobre
acciones climáticas y compromisos para reducir sus emisiones de carbono, pero
que fallan, y por mucho, en reconocer que el cambio climático está ahogando o
secando sus activos con exceso y falta de agua.
La transformación del sector hídrico nacional requiere también de una evolución en
la forma en la que se hacen las inversiones privadas. Las crisis hídricas del presente
son una señal inequívoca para cambiar nuestra relación con este elemento vital.
El agua segura y los ecosistemas saludables son mucho más valiosos que los
diamantes y, contrario a estas piedras preciosas, pueden no ser para siempre, si es
que no cambiamos la manera en la que tomamos las decisiones y dirigimos los flujos
financieros, tanto hacia el cuidado de la vida como hacia la sustentabilidad hídrica.
Por lo cual buscando cada una de las oportunidades para que se vuelva este recurso
agotable la prioridad para todas las naciones y así cuidar de la vida en este planeta,
puesto que si continuamos la línea de estadística tiende a que habrá problemas
mundiales no por abastecer si no por quien la gana primero porque se puede
terminar y esto nos llevará a grandes guerras y controles que como hemos visto no
estamos acostumbrado, solo dependemos en cuidar más el líquido de vida y
encontrar metodologías para llevar directrices a una meta en todo el mundo.
No se necesita una justificación para cuidar algo tan vital, es una sesión de órdenes
a las cuales todos tenemos que seguir para poder perseverar la vida de todo lo que
hoy conocemos.
ANTECEDENTES
La escasez de agua es un fenómeno natural, pero también un fenómeno inducido
por los seres humanos. Aun cuando hay suficiente agua dulce en el planeta para
satisfacer las necesidades de una población mundial de cerca de siete mil millones
de personas, su distribución es desigual tanto en el tiempo como en el espacio, y
mucha de ella es desperdiciada, contaminada y manejada de manera insostenible.
No existe en el mundo escasez de agua como tal, en su lugar hay un número de
regiones en el mundo que sufren escasez de agua, 29 esto debido a que el uso de
este recurso ha crecido más del doble en relación con la tasa de incremento
poblacional en el último siglo. Cerca de una quinta parte (1,200 millones) de la
población mundial de 6 mil millones de personas, habita en áreas que enfrentan
escasez de agua, y otro cuarto de la población mundial (1,600 millones) enfrenta
recortes en el suministro de agua debido a que carecen de la infraestructura
necesaria para tomar agua de los ríos y acuíferos (ONU, 2005). La escasez de agua
representa para muchos países el desafío más acuciante para el desarrollo
socioeconómico y humano en general.
La capacidad que tienen los gobiernos para suministrar servicios de saneamiento
básico, establecer estrategias de gestión integral del recurso hídrico y satisfacer la
demanda de agua para mejorar los niveles de vida de la población depende, en
gran medida, del establecimiento de sistemas sólidos y efectivos de gobernabilidad.
Los países se ven enfrentados a múltiples problemas, por ejemplo, algunas regiones
del planeta sufren por la escasez de agua, mientras que, en otras, aunque abunda,
tienen el problema de mala gestión y distribución. Es por esto que el gran desafío
de hoy en día es el de proporcionar agua, principalmente potable, a la inmensa
mayoría de la población mundial, necesidad particularmente crítica en los países en
vía de desarrollo, dados factores como la pobreza, la poca disponibilidad del recurso
y su mal manejo.
Frente a esta problemática mundial en torno al agua, la contaminación es un factor
de gran importancia, ya que los contaminantes generados por la actividad industrial
y doméstica pueden ser acumulados y transportados tanto por las aguas
superficiales como por las subterráneas, deteriorando su calidad. Es por esto que
la protección y la conservación del agua deben ser preocupaciones de primer orden
en nuestra sociedad. De hecho, las naciones desarrolladas como Estados Unidos y
los países de la Unión Europea están experimentando la necesidad de tratar sus
aguas residuales con el fin de evitar o controlar la contaminación de su recurso
hídrico y garantizar su disponibilidad para los diferentes usos; al mismo tiempo, se
han visto en la necesidad de desarrollar una serie de estrategias de manejo
sustentable del agua.
La minimización, el reúso y la recirculación son operaciones que hacen parte de las
estrategias de manejo del agua. Sin embargo, es necesario realizar tratamientos a
los efluentes. Estos tratamientos deben ser adecuados para el propósito, tener una
alta eficiencia, bajos costos y, adicionalmente, traer ventajas ambientales.
METODOLOGÍA
La metodología de análisis dinámica en el tiempo permite valorar permanentemente
la problemática de la escasez de agua dulce en función de la oferta y la demanda.
Para ello, hemos tenido en cuenta las variaciones de sus factores conductores, y
entre ellos sobre todo el de las necesidades en el desarrollo humano. La
metodología es de manejo operativo, en la que se puedan introducir de manera
rápida y sencilla los cambios en las variables que van a determinar la oferta y la
demanda dinámica de agua dulce. La propuesta metodológica se caracteriza por
varios puntos clave. En primer lugar, desarrollamos una discusión terminológica y
conceptual en la que, a partir del estado del arte actual llegamos a definir los
conceptos de la oferta y la demanda dinámica de agua dulce renovable como primer
paso fundamental de nuestra metodología, elaborando un glosario terminológico y
conceptual propio para este trabajo. A partir de la caracterización de la oferta y la
demanda dinámica se analiza el escenario business as usual constatándose y
valorándose la gravedad de la situación, debida fundamentalmente a la no
existencia o a la no implementación de gestión de extracción, distribución y
abastecimiento de agua dulce por falta de recursos económicos o voluntades
políticas. Nuestro segundo paso metodológico permite corroborar la calificación
usual de la situación de estos países como de escasez económica. Para poder
cubrir esta etapa de la propuesta metodológica ha sido necesario resolver, también
metodológicamente, la muy importante escasez de datos para la mayoría de países
en desarrollo.
Nuestra propuesta metodológica parte por supuesto de trabajar con la realidad,
detectando inconvenientes y limitaciones al aplicarla al caso de estudio de los
países de nuestra región. Una de estas limitaciones es claramente la falta de datos
necesarios para elaborar nuestros escenarios o para determinar los estándares o
confeccionar el nuevo índice; en la medida que se han ido presentando estas
circunstancias, hemos recurrido a soluciones metodológicas que nos han permitido
estimar nuevos datos a partir de correlaciones y/o extrapolaciones de los datos
existentes. El siguiente punto clave y una de las aportaciones principales de este
trabajo de propuesta metodológica es a partir de unas determinadas objetivaciones
de estándares de demanda de agua dulce ligados a unos niveles aceptables de
bienestar y calidad de vida, analizar mediante la construcción y análisis de los
escenarios de futuro correspondientes, las posibilidades y debilidades reales de
estos países en relación con la escasez de agua dulce.
El último punto clave es la elaboración de una propuesta de un índice que nos
permite evaluar de forma sintética y rápida la situación de un país o región según el
nivel de capacidad para satisfacer demandas de agua dulce correspondientes a un
estándar de demanda establecido de forma clara y explícita. Dicho índice nos
permite detectar de forma temprana posibles alertas que más allá de una escasez
física o económica nos sean útiles (al igual que en el caso de la representación y el
análisis de los resultados de los distintos escenarios de futuro) para la toma
decisiones, en función de los objetivos pretendidos. La herramienta de apoyo para
elaborar las representaciones de los escenarios es, en sí misma, otro elemento
instrumental que además de tener una buena resolución de diseño gráfico, debe
facilitar los cálculos necesarios para el análisis de los escenarios, así como
almacenar la información de forma cómoda y en la que se puedan introducir
cambios fácilmente. La metodología es una herramienta objetiva y útil dirigida a
responsables políticos y técnicos, estudiosos e investigadores que dé soporte a la
toma de decisiones y/o a la visualización de la valoración de la escasez de agua
dulce en el marco de un pretendido desarrollo humano sostenible.
RESULTADOS ESPERADOS
Soluciones al desafío climático: atenuación y mitigación
Frente a las amenazas, el informe destaca dos estrategias complementarias a para
dirigir y disminuir los riesgos del cambio climático: la adaptación y la mitigación.
La adaptación incluye, según el informe "una combinación de opciones naturales,
de ingeniería y tecnológicas, así como medidas sociales e institucionales para
contener el daño o explotar las oportunidades beneficiosas del cambio climático.
Existen opciones de adaptación en todos los sectores relacionados con el agua y
deberían estudiarse y aplicarse siempre que sea posible".
Por su parte, el estudio destaca que la mitigación implica "actuaciones humanas
para reducir las fuentes o mejorar los sumideros de gases de efecto invernadero.
Pese a que también existan opciones de mitigación en cada uno de los sectores
relacionados con el agua, la mayoría no se reconocen".
Hay que conseguir la mejora del tratamiento de las aguas residuales
El tratamiento de aguas residuales también contribuye al cambio climático, ya que
genera gases de efecto invernadero que representan entre un 3% y un 7% de todas
las emisiones contaminantes. Además, se estima que, entre el 80% y el 90 % de
éstas se liberan al medio ambiente sin ningún tipo de tratamiento.
La UNESCO indica que para producir una gestión óptima de los recursos hídricos
se debe invertir en técnicas de tratamiento modernas que permitan la extracción de
metano, un poderoso gas de efecto invernadero que se encuentra en las aguas
residuales no tratadas, de materia orgánica y posteriormente utilizar este biogás
para generar la energía necesaria para ejecutar el proceso de tratamiento.
Esta técnica ya se usa como en países con escasez de agua como Jordania, México,
Perú y Tailandia donde se ha conseguido reducir las emisiones contaminantes en
miles de toneladas de CO2,, al tiempo que se logró importantes ahorros económicos
para las arcas públicas y una mejora en la calidad de servicio.
Otros ejemplos innovadores para mejorar los recursos hídricos mencionados en el
informe son la captura de agua de la niebla, la protección de los humedales o
técnicas como la "agricultura de conservación" que permite preservar la estructura
del suelo, la materia orgánica y la humedad pese a la disminución de las
precipitaciones. También se apunta la posibilidad de "reutilizar" aguas residuales
parcialmente tratadas para su uso agrícola e industrial.
Financiación para los recursos hídricos
Pese a reconocerse la necesidad de combatir el cambio climático mediante una
mejor gestión del ciclo del agua, no se está traduciendo en la realidad ni en una
adecuada financiación de los recursos hídricos.
"La palabra 'agua' rara vez aparece en los acuerdos climáticos internacionales",
indica la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay.
Las contribuciones determinadas a nivel nacional* que presentan los Estados en
virtud del Acuerdo de París son de carácter general y no proponen planes
específicos para el agua. Si bien la mayoría de los países reconocen el agua en su
"cartera de acciones", pocos calculan realmente los costos de estas acciones y aún
menos presentaron proyectos específicos.
Los autores del informe señalan que la gestión de los recursos hídricos y los
servicios de abastecimiento y saneamiento de agua "carecen de fondos suficientes
y requieren una mayor atención de los Estados".
Además, argumentan que cada vez hay más oportunidades "de integrar de forma
sistemática la adaptación y la planificación de la mitigación en las inversiones
relacionadas con el agua, con el fin de hacerlas más atractivas para los donantes".
Valga como ejemplo un proyecto del Fondo Verde para el Clima en Sri Lanka que
busca mejorar los sistemas de riego en las comunidades vulnerables de las aldeas
y promover prácticas agrícolas "climáticamente inteligentes" en tres cuencas
fluviales, ofreciendo tanto beneficios de adaptación climática como de mitigación, al
tiempo que se conserva el agua y se protegen las fuentes de agua potable.
El agua y el cambio climático pueden proporcionar diversas iniciativas de las que
resulten en beneficios para la comunidad como la creación de empleo, el desarrollo
de la salud pública, la reducción de la pobreza, fomentar la igualdad de género,
entre otros aspectos.
Así, el informe concluye que adoptar medidas conjuntas de adaptación y mitigación
es una situación en la que todo el mundo salga ganador. Benefician de forma clara
la gestión sostenible de los recursos hídricos y el derecho humano al agua potable
y al saneamiento.
Al mismo tiempo, tratan de forma específica las causas y consecuencias del cambio
climático, incluida la respuesta a los fenómenos meteorológicos extremos y
contribuyen a la consecución de varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Innovación tecnológica
El estudio resalta que los principales retos en cuanto a innovación tecnológica,
gestión del conocimiento investigación y desarrollos son "promover la creación de
nuevas herramientas y enfoques por medio de la investigación avanzada y el
desarrollo, y en el mismo orden de importancia, acelerar la implantación del
conocimiento y la tecnología existentes en todos los países y regiones".
Sin embargo, aclara que estas acciones solo conseguirán el resultado esperado si
van acompañadas de concienciación, así como de programas de desarrollo
educativo y de capacitación.
IMPACTO PREVISTO
La región se ve gravemente afectada por la variabilidad climática y los fenómenos
atmosféricos extremos y se prevé que continuarán produciéndose los cambios
observados en el flujo fluvial y la disponibilidad de agua, afectando a las regiones
vulnerables tanto en América Central como del Sur.
"La rápida urbanización, el desarrollo económico y la desigualdad son algunas de
las principales causas socioeconómicas de la presión que soportan los sistemas
hídricos, a las que se suman las repercusiones del cambio climático. La pobreza es
una constante en la mayoría de los países y acrecienta la vulnerabilidad al cambio
climático. La desigualdad económica también se traduce en desigualdad de acceso
al agua y al saneamiento y viceversa. El riesgo creciente de contraer enfermedades
transmitidas por el agua afecta más a los pobres. La vulnerabilidad también es alta
en las zonas rurales, los factores climáticos limitan las opciones económicas y
provocan el éxodo rural", afirma el estudio.
A esta problemática situación se le ha de añadir el hecho de que "las estrategias de
desarrollo casi no mencionan explícitamente los problemas transfronterizos del
agua en relación con el clima nos indica que todavía existen grandes barreras para
la cooperación en torno a las aguas transfronterizas en América Latina y el Caribe".
El Secretario General de la ONU se sumó a la celebración del Día Mundial del Agua
y en su mensaje por la efeméride destacó que el binomio calentamiento global-uso
insostenible de los recursos hídricos crearán "una competencia sin precedentes"
que causará el desplazamiento de millones de individuos.
Antonio Gutiérrez dijo que esta situación causará efectos negativos en la salud y la
productividad y servirá para aumentar amenazas como la inestabilidad y los
conflictos.
"La solución es clara. Debemos aumentar con urgencia las inversiones en cuencas
hidrográficas e infraestructuras hídricas sanas y mejorar drásticamente la eficiencia
en el uso del agua. Debemos prever los riesgos climáticos en todos los niveles de
la gestión del agua y responder a ellos de manera acorde", explicó.
Al mismo tiempo, Gutiérrez destacó la urgencia de aumentar los esfuerzos para
reforzar la resiliencia y la adaptación de todas las personas afectadas por las
alteraciones climáticas.
"Y, sobre todo, debemos aprovechar este año y la COP26 de Glasgow a fin de
controlar la curva de emisiones y crear una base segura para la sostenibilidad del
agua", finalizó el Secretario General.
*Las contribuciones determinadas a nivel nacional son las metas a las que se
comprometen los países para el cumplimiento del Acuerdo de París.
CONCLUSIÓN
Temas tan extensos como estos y tan preocupantes son los que se tienen que
retomar con prioridad no solo por los que están en los mandos para preocuparse
del pueblo si no todos nosotros que coexistimos entre todo el planeta tierra y nos es
de interés a por regla general, la supervivencia es inherente al ser humano y eso es
claro, por lo cual, debemos tener en nuestra mente todos los días el cómo poder vivir
un día más sin complicaciones, entonces entra cada uno de los planes puestos por
las autoridades y seguirlos al pie de la letra compartiendo con todos que hay que
tener conciencia para el cuidado del agua.
En este proyecto aprendí que si hay personas preocupadas por el futuro de este
planeta y eso me motivó a también ser parte de aquellos que valoran lo que no tiene
valor como este recurso agotable que es el líquido de la vida, el agua.
Llegué a mis límites de investigación y pude poner en práctica todo lo aprendido
hasta llegar al punto de causar conciencia a quienes preguntaban del proyecto y
darle el valor adecuado en cada momento.
Espero seguir estudiando este tema para ayudar no solo a los que están vivos en
este momento si no a todas aquellas generaciones que viene por delante y sin ellos
saber ya tienen la esperanza en nosotros que haremos buen trabajo y que ellos
tendrán un futuro seguro aquí.
BIBLIOGRAFÍA
Conferencia sobre el agua: 689 compromisos para no que no pasemos sed. (2023, 27
marzo). Noticias ONU. [Link]
Cambio climático y medioambiente. (2023, 30 marzo). Noticias ONU.
[Link]