Republica Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Instituto Nacional de Capacitación y Educación Solicitada
Liceo – INCES Táchira
¿QUÉ PASÓ EL 19 DE ABRIL DE
1810?
Alumna:
Jeily Mora CI:
INTRODUCCIÓN
A través de la siguiente investigación, se va a dar a conocer uno de los temas más
importantes de nuestra historia independentista en el siglo XIX, el 19 de abril de
1810, el cual Se forma como un movimiento con que se inicia en Caracas y se
constituye como el proceso histórico de la Independencia de Venezuela, al ser
destituidas las autoridades españolas y sustituidas por una Junta de Gobierno.
Aunque no es propiamente un acta de la independencia, pues ésta no será
declarada jurídicamente hasta el 5 de Julio de 1811, da fe de que han cesado en
sus funciones los personajes que hasta entonces habían ejercido el mando en
Venezuela, entre ellos: el Gobernador y Capitán General Vicente de Emparan, el
Intendente de Ejército y Real Hacienda Vicente Basadre, el Referente y demás
miembros de la Real Audiencia, junto con otros altos funcionarios civiles y militares
españoles.
El poder político quedaría entonces en manos del Cabildo o Ayuntamiento
caraqueño el cual, ampliado con representantes del clero y del pueblo, entre éstos
el de los pardos, forma ya un nuevo gobierno, como se expresa en el mismo
documento.
19 DE ABRIL DE 1810
El 19 de abril de 1810 renació la conspiración de los mantuanos, quienes en esta
ocasión se habían procurado la cooperación de los batallones veteranos o las
milicias, así como el apoyo de los notables, los intelectuales, de parte del clero y
otros sectores de la sociedad, y de un núcleo considerable del pueblo.
Una vez eliminada la posibilidad de toda resistencia en la Península, los notables
caraqueños concibieron la constitución de una junta similar a las formadas en
España a fin de regir los destinos de la provincia.
El capitán general Vicente Emparan, deseoso de ganar tiempo e indeciso ante el
camino a seguir, suspendió la sesión del Cabildo y se dirigió a la catedral; sin
embargo, a las puertas de ésta, uno de los revolucionarios, Francisco Salías, se
interpuso y tomando del brazo a Emparan, le conminó a regresar al Cabildo.
La actitud de Salías fue ampliamente celebrada por la multitud en general y por un
grupo de conjurados; ante la osadía de Salías, los soldados que formaban la
guardia del capitán general hicieron un ademán de apercibir sus armas, pero una
orden del oficial venezolano que los mandaba, los mantuvo firmes en sus puestos
sin intervenir.
Dadas las circunstancias, Emparan regresó al Cabildo, acompañado de los
alcaldes, regidores y notables, mientras una multitud invadía la plaza mayor. Al
poco tiempo llegaron al Cabildo el abogado Juan Germán Roscio, el canónigo
José Cortés Madariaga y otros representantes del pueblo y del clero, quienes se
incorporaron a la reunión.
Presionado por los factores de poder presentes en el Cabildo de Caracas,
Emparan pronunció las palabras que señalaron el principio del fin, por lo menos
jurídicamente, del régimen español en Venezuela.
Dirigiéndose al pueblo congregado en la plaza, desde el balcón del cabildo, les
preguntó si deseaban que él continuase mandando; ante la respuesta negativa de
las personas presentes, exclamó Emparan: "¡Pues yo tampoco quiero mando!".
Luego de esto, quedó establecida la que oficialmente recibió el nombre de Junta
Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII.
El mismo 19 de abril de 1810 fue redactada el acta en la cual se consignaba el
establecimiento de un nuevo gobierno. En la misma se precisaba que el
gobernador y capitán general, el intendente de Ejército y Real Hacienda, el
subinspector de artillería y el auditor de Guerra y asesor general, así como la Real
Audiencia, quedaban privados del mando que ejercían, a la vez que suprimían
esas instituciones.
En consecuencia, el Cabildo de Caracas, con sus 2 alcaldes José de Llamozas y
Martín Tovar y Ponte a la cabeza, asumió el poder, incorporando en su seno a los
representantes del clero, del pueblo y de los pardos, ya mencionados, mientras
que el mando militar era confiado momentáneamente al teniente coronel Nicolás
de Castro y al capitán Juan Pablo Ayala.
El acta del 19 de abril fue firmada por todos los asistentes al Cabildo extraordinario
de ese día, incluyendo a los funcionarios españoles depuestos (Vicente Emparan),
los que desempeñaron un papel secundario y los que a partir de ese momento
asumieron el poder (Tovar, Roscio, Cortés de Madariaga, etc.).
El acta fue leída el mismo día en diversos lugares de Caracas por los escribanos
Fausto Viaña y José Tomás Santana, quienes certificaron que la población
reaccionó gritando las siguientes consignas: "Viva nuestro Rey Fernando VII,
nuevo Gobierno, Muy Ilustre Ayuntamiento y Diputados del Pueblo que lo
representan". En definitiva, la revolución se llevó a cabo sin derramamiento de
sangre.
Los funcionarios depuestos fueron conducidos luego a La Guaira y encerrados en
las fortalezas o confinados a bordo de buques anclados hasta que se les expulsó.
De acuerdo con el testimonio de uno de ellos, el intendente Basadre, durante el
tiempo que estuvo en prisión pudo apreciar como los revolucionarios compusieron
e hicieron circular canciones alegóricas de su Independencia, en las cuales
convidaban a toda Hispanoamérica a hacer causa común y a tomar "… a los
caraqueños por modelo para dirigir revoluciones"
Al parecer, ya entonaban la canción que mucho más tarde fue declarada Himno
Nacional de Venezuela: "Unida por lazos/ que el cielo forjó/ la América
toda/ existe en Nación/ y si el Despotismo levanta la voz seguid el ejemplo/ que
Caracas dio."
En conclusión, aunque el 19 de abril de 1810 no fue declarada jurídicamente la
Independencia de Venezuela, políticamente se produjo un cambio radical que
culminó con la declaración 5 de Julio.
CONCLUSIÓN
Así pues, el 19 de abril de 1810 no fue declarada jurídicamente la Independencia
de Venezuela, pero políticamente se produjo un cambio radical, que culminó con
la declaración del 5 de julio de 1811.
Por ello, el poeta Andrés Bello, poco antes de salir hacia Londres con Simón
Bolívar y Luís López Méndez en misión diplomática, había escrito a fines de abril o
comienzos de mayo de 1810 la letra de una canción revolucionaria que decía así:
"Caraqueños, otra época empieza…"
ANEXOS