Sucesiones en Derecho Civil V
Sucesiones en Derecho Civil V
Sucesiones
Sucesiones
Disposiciones generales
La sucesión es “ocupar el lugar del otro” ya por actos inter vivos (no dependen del fallecimiento, ej.:
compraventa- siempre son a titulo singular-) o in mortis causa (a titulo universal). Nuestro objeto de
estudio son las sucesiones por causa de muerte.
La sucesión es la transmisión de los derechos y obligaciones que componen la herencia del causante, a la
persona que sobrevive (sucesor), a la cual la ley o el testador llama para recibirla.
Los sujetos alcanzados son el causante o cujus y los sucesores (herederos forzosos ↑↓ y conyugue, no
forzosos –todos los demás hasta el cuarto grado- herederos de cuota y legatarios), para perfeccionar la
sucesión, además se requiere de la aceptación y un patrimonio (masa o acervo hereditario afectado
primero a los gastos causídicos y las deudas, del cual el remanente se dividirá y transmitirá a los
sucesores)
“La herencia comprende todos los derechos y obligaciones del causante que no se extinguen con su
fallecimiento”. Lo que se transmite no es el patrimonio sino la herencia (todos los derechos
patrimoniales, los derechos extramatrimoniales se extinguen con la muerte).
Excepciones:
Derechos patrimoniales que no se transmiten: usufructo, jubilaciones y pensiones, los derechos intuito
persona y la renta vitalicia.
Derechos extramatrimoniales que se transmiten: la posibilidad de continuar el reclamo de derechos
extramatrimoniales siempre que el causante haya interpuesto la acción (ej.: libertad, honor)
La sucesión puede ser:
Intestada: (también llamada abintestato, legitima o ministerio leguis) cuando la ley llama a los
sucesores para recibir la herencia (la ley indica quienes son los sucesores siguiendo los
principios de orden de preferencia, preferencia de grado y origen de los bienes). Gozan de
vocación legítima.
Testamentaria: cuando el testador llama a los sucesores para recibir la herencia a través de
testamento ológrafo o testamento protocolizado (publico). El testamento es una acto formal y
solemne por el cual el testador dispone de todo o parte de su patrimonio y cuyo efecto se
producirá después de su muerte. Gozan de vocación testamentaria.
Mixta: puede ocurrir que en la misma sucesión los sucesores estén indicados en parte por la ley
y en parte por testamento.
Pacto sobre herencia futura: la herencia futura no puede ser objeto de los contratos excepto los
pactos relativos a una explotación productiva o participaciones societarias con miras a la conservación
de la unidad empresarial o a la prevención de conflictos. Dichos pactos no podrán afectar la legítima
hereditaria.
Sucesión en la persona y sucesión en los bienes: existen dos sistemas sucesorios, la sucesión en la
persona (sistema romano) y la sucesión en los bienes (sistema germano).
Sucesión en la persona: el sucesor continua la persona del causante con lo cual se confunde el
patrimonio del sucesor con el causante (el sucesor deberá pagar incluso con sus propios bienes
las deudas del causante –responsabilidad ultra vires-), el sucesor continua la posición del
causante (de buena o mala fe), la sucesión debe ser única y estar sujeta a una sola ley.
Sucesión en los bienes: el sucesor simplemente sucede al causante en los bienes, no continua
su persona con lo cual no se confunde el patrimonio (no hay responsabilidad ultra vires) y el
sucesor no continua la posesión del causante.
El código civil hasta la reforma de la ley 17.711 aplicaba el sistema de la sucesión en la persona y las
herencias podían ser aceptadas en casos excepcionales con beneficio de inventario (el heredero
aceptaba la herencia obligándose por las deudas del causante hasta la concurrencia del valor de los
bienes que recibía). Después de esta reforma la sucesión comenzó a presumirse aceptada con este
beneficio.
El nuevo código civil y comercial contiene normas propias de ambos sistemas, ya que la aceptación de la
herencia no implica confusión de patrimonios, desaparece el beneficio de inventario (por estar
las personas humanas existentes al momento del fallecimiento, las concebidas que nazcan con vida, las
nacidas después de la muerte mediante técnicas de reproducción humana asistida, las personas jurídicas
existentes y las fundaciones creadas por testamento.
La capacidad para ser causante la tienen todas las personas físicas.
La vocación hereditaria es el llamamiento que hace la ley o el testador para que una persona reciba una
herencia determinada.
Indignidad: es una sanción que establece la ley por la cual se excluye de la sucesión a quien incurre en
determinados actos contra el difunto. (En el viejo código podíamos encontrar la desheredación, que se
realizaba por testamento).
Causas: delito doloso contra la persona; el honor, la integridad sexual o la propiedad del causante, sus
ascendientes, descendientes, hermanos, conyugue o convivientes (consumado), maltrato grave a su
persona o su memoria, acusación o denuncia al causante por un delito (que tenga pena de prisión, salvo
que haya sido víctima del delito o la denuncia fuera realizada en cumplimiento de deber legal), omisión
de denuncia de la muerte dolosa del causante (salvo que no fuera plenamente capaz, no haya tenido
conocimiento, no haya transcurrido un mes de la muerte o ya hubiese habido otra denuncia),
incumplimiento del deber alimentario o abandono del causante (requiere estar obligado a dar alimentos
– ascendientes, descendientes, hermanos y a falta de todos estos parientes por afinidad en 1 grado y el
conyugue-) falta de reconocimiento voluntario del padre extramatrimonial, privación de la
responsabilidad parental (por delito doloso contra el hijo, etc..), atentado contra la libertad de testar,
etc..
La indignidad cesa por el perdón del causante, este puede constar en el testamento (simplemente por
incluirlo de forma posterior a los hechos de indignidad y con conocimiento de estos) o no, siempre que
se pueda probar de forma fehaciente.
La acción de indignidad no opera de pleno derecho sino que un legitimado (otro heredero o alguien que
pretende los derechos del indigno) debe interponer una demanda ante el juez de la sucesión una vez
iniciada, probada por todos los medios de prueba y declararla por sentencia. El derecho de excluir al
indigno caduca a los 3 años.
Efectos: se excluye al indigno de la sucesión y este debe restituir los bienes con sus frutos y productos de
haber tenido la posesión. Los descendientes y colaterales en primer grado del indigno pueden suceder,
por derecho de representación.
Aceptación y renuncia de la herencia. Derecho de opción
Derecho de opción: una vez abierta la herencia el sucesor tendrá 3 opciones, aceptarla, rechazarla o
guardar silencio. El derecho de opción es la facultad que tiene el sucesor de elegir aceptación o renuncia
de una herencia determinada.
El plazo para ejercer el derecho de opción es de 10 años desde la muerte del causante (apertura de la
sucesión), una vez vencido dicho plazo habiendo guardado silencio se lo tendrá por renunciante. Sin
embargo cualquier interesado (otros sucesores o acreedores del causante o del heredero) puede
solicitar judicialmente (luego de los 9 días de llanto y luto después del fallecimiento) que el heredero sea
intimado a aceptar o renunciar a la herencia en un plazo no menor de un mes ni mayor de tres meses
renovable una sola vez por una justa causa. Si pasado este plazo el sucesor no se expidiere se lo tendrá
por aceptante (en este caso el silencio produce un efecto contrario).
Si el sucesor fallece sin haber optado el derecho de opción se transmite a sus propios sucesores.
Aceptación: la muerte produce la apertura de la sucesión e inmediatamente se transmite la herencia,
sin embargo el código requiere la aceptación que al formalizarse tiene efecto retroactivo al día de la
apertura de la sucesión.
La aceptación es el acto por el cual la persona llamada por ley o por voluntad del causante a la sucesión,
asume los derechos y obligaciones inherentes a su calidad de heredero. La aceptación es irrevocable, no
causa confusión de patrimonios, es voluntaria (salvo caso de aceptación forzada) unilateral, indivisible,
lisa y llana, tiene efecto retroactivo y el heredero pasa a responder por las deudas del causante con los
bienes del acervo.
Toda persona humana está capacitada para aceptar herencia salvo las personas por nacer, los menores e
incapaces, por los cuales pueden aceptar, sus representantes legales. Los emancipados pueden aceptar
herencias por si solos.
La herencia puede aceptarse luego de producido el fallecimiento, dado que es invalida la aceptación de
herencia futura.
La aceptación puede ser:
Voluntaria (principio general) o forzada, en el caso de que el heredero oculte o sustraiga bienes
de la herencia es considerado aceptante con responsabilidad ilimitada (debe responder por las
deudas del causante incluso con su patrimonio), pierde el derecho a renunciar y no tiene parte
alguna en aquello que ha sido objeto de su ocultamiento o sustracción. Debe restituir la cosa o
su valor al momento de la restitución.
Expresa (en forma escrita por instrumento público o privado) o tacita, cuando ejecuta un acto
que supone necesariamente su intención de aceptar como, iniciar el juicio sucesorio o
presentarse en este como heredero, la disposición o ejercicio de actos posesorios sobre el
acervo, la ocupación o habitación de inmuebles del causante, no oponer la falta de aceptación
en caso de haber sido demandado en calidad de heredero, ceder los derechos hereditarios o
renunciar de la herencia a favor de los coherederos.
Actos que no implican aceptación: actos conservatorios de los bienes, pago de deudas de
carácter urgente como los funerarios o los impuestos, reparto de objetos de valor afectivo del
causante, la venta de bienes perecederos o de conservación muy costosa o el cobro de rentas
del causante para pagos urgentes.
Renuncia: es el acto jurídico por el cual la persona llamada ´por ley o por voluntad del causante a la
sucesión declara su voluntad de repudiarla. Es voluntaria, unilateral, gratuita, indivisible, lisa y llana,
tiene efecto retroactivo, expresa (no se presume salvo caducidad el derecho de opción) y formal (debe
ser hecha por escritura pública o acta judicial)
El heredero puede renunciar mientras no haya aceptado (y lógicamente después de producido el
fallecimiento), sin embrago la renuncia se puede retractar en tanto no haya caducado su derecho de
opción, la herencia no haya sido aceptada por otros herederos o del estado.
El renunciante no tiene ningún derecho sobre los bienes de la herencia, su renuncia beneficia a los
coherederos del mismo grado o a falta de estos los del grado siguiente, sus descendientes tienen
derecho a representación y no está obligado a colacionar.
Si el sucesor renunciare a la herencia en perjuicio de sus acreedores (podría hacerlo para que acrezcan
los otros coherederos) estos pueden hacerse autorizar judicialmente para aceptar en su nombre o
ejercer acción de nulidad o fraude. Esta acción tiene lugar a favor de quienes la formulen hasta la
concurrencia del monto de sus créditos. La renuncia es válida pero inoponible a los acreedores, salvo
que el sucesor tenga patrimonio suficiente para saldar sus deudas.
Una vez que el o los acreedores cobran un crédito los bienes restantes se distribuyen a los otros
coherederos del causante.
Investidura de la calidad de heredero:
La investidura permite al heredero que pueda ejercer todos los derechos inherentes a su calidad. Ya
habíamos dicho que el fallecimiento del causante produce la apertura de la sucesión y la transmisión a
sus sucesores de la herencia (adquiere la propiedad de los bienes), pero es recién después de que
adquiere la investidura de la calidad de heredero que puede ejercer sus derechos sobre esos bienes.
La investidura de la calidad de heredero puede adquirirse:
De pleno derecho: la adquieren de este modo ↑↓ y conyugue. El día de la muerte del causante
queda investido de la calidad de heredero si ninguna formalidad o intervención de los jueces.
Así puede ejercer todos los derechos sobre los bienes del causante como transmitirlos, salvo
para el caso de los bienes registrables, que para poder disponer de ellos se debe reconocer su
investidura con la declaración judicial de herederos.
Por declaración judicial: cualquier otro heredero puede ser instituido de la investidura de la
calidad de heredero por declaración judicial.
Si su carácter de heredero no surge de un testamento, el heredero intestado necesitara la
declaratoria judicial de herederos.
Si el que obtuvo la declaratoria reconoce la condición del nuevo heredero se ampliara la declaratoria (si
ambos tiene el mismo derecho) o se modificara (si el nuevo heredero tiene uno mejor), pero si el que
obtuvo lo declaratoria desconoce la condición del nuevo heredero y se niega a entregar los bienes el
ultimo deberá interponer la acción de petición de herencia ante el juez donde tramite la sucesión.
Naturaleza jurídica: para una parte de la doctrina es una acción real (por que se persiguen los bienes) y
para otra es una acción personal (por que se persigue el reconocimiento), con lo que podemos concluir
que es una acción mixta en dos tiempos (primero se tiende al reconocimiento de la condición de
heredero y luego a que se restituyan los bienes).
Están legitimados para ejercer la acción el que invoque un derecho igual o mejor al que posee la persona
que detenta la herencia, el cesionario de la herencia, los acreedores del heredero legitimado para
solicitar la petición (acción subrogatoria) y por derecho de representación el heredero del heredero
legitimado.
Los efectos de la acción son, la restitución de los bienes que componen la herencia y el reconocimiento
en el actor de la calidad de heredero. (Personal y real)
La petición de la herencia es imprescriptible, sin perjuicio que haya caducado mi derecho de opción (10
años y se lo tiene por renunciante) y sin perjuicio de la prescripción adquisitiva que puede operar en
relación a cosas singulares (acá el demandado reconviene con prescripción por que se encentra en
posesión del acervo).
Heredero aparente:
Es aquel que goza de la calidad de heredero sin tener derecho a la herencia. Podrá ser desplazado de la
investidura de la calidad de heredero por voluntad propia (cuando se presenta otro con mejor derecho,
propone modificar la declaratoria y el aparente lo reconoce) o por la acción de petición de herencia (el
vencido será el heredero aparente y el vencedor un heredero real).
Los efectos entre el heredero aparente y el real varían dependiendo de si el aparente es de mala o buena
fe:
Si es de mala fe (por dolo, ya que conocía la existencia de herederos preferentes o
concurrentes, o por culpa, ya que debió conocer la existencia de herederos que ignoraban su
derecho realizando diligencias previas) debe restituir los bienes con los frutos y productos,
indemnizar su valor más los daños y perjuicios si los hubiera vendido, no tiene derecho a
reclamar el precio de mejoras de mero mantenimiento y suntuarias, pero tiene derecho a que
se le paguen las mejoras necesarias y las útiles (salvo que se hayan originado por su culpa).
Además responde por la destrucción total o parcial de la cosa salvo que demuestre que se
hubiera producido igual de estar en poder de quien tenía derecho, excepto en casos de
posesión viciosa (hurto estafa o abuso de confianza).
Si es de buena fe (ya que entro en posesión de los bienes ante la inactividad del heredero
preferente o concurrente que sabía su derecho, o desconocía los herederos luego de haber
intentado diligentemente averiguar sobre la existencia de ellos) tiene derecho a los frutos
percibidos y a los devengados no percibidos pero debe restituir los productos. Si hubiera
vendido el bien debe restituir el precio percibido y tiene derecho a que se le paguen las mejoras
necesarias y útiles pero no las de mero mantenimiento o las de mero lujo.
No responde por la destrucción total o parcial de los bienes salvo que hubiese obtenido
provecho, en este caso responde hasta la concurrencia del provecho obtenido.
Los efectos entre el heredero aparente y terceros contratantes: son válidos los actos de administración
que haya realizado el heredero aparente hasta la notificación de la demanda de petición de herencia,
salvo mala fe de este o del tercero contratante. Los actos de disposición gratuitos no son válidos y los
onerosos si, en tanto el tercero haya tenido buena fe (ignoro la existencia de herederos de igual o mejor
derecho).
El contrato de cesión de herencia es aquel por el cual un heredero (cedente) transmite a otro heredero o
a un tercero (cesionario) los derechos y obligaciones sobre su parte indivisa de la herencia.
En el contrato de cesión de herencia se cede una masa indivisa que comprende la totalidad de la
herencia (si el cedente es único heredero) o la totalidad de la parte que le corresponde al cedente (en
caso de coherederos).
Puede celebrarse desde la apertura de la sucesión (muerte del causante, recordemos que está prohibido
el pacto sobre herencia futura), hasta la partición, porque la cesión de herencia debe llevarse a cabo
sobre la masa o una porción indivisa de esta, en la que no se encuentran individualizado bienes.
Los caracteres del contrato de cesión de herencia son: bilateral y consensual, formal (bajo escritura
pública y si se hubiese llevado a cabo en instrumento privado las partes estarán obligadas a otorgar
escritura pública), oneroso o gratuito (dependiendo si se hay pactado o no contraprestación) y aleatorio
(ya que no se transmiten bienes individualizados sino el derecho hereditario que puede variar en su
contenido).
Contenido de la cesión:
1. En el contrato las partes pueden convenir extensión y exclusiones de la cesión.
2. Ante la inexistencia de convenio previo la cesión comprende toda la herencia o una parte
indivisa de esta en caso de que existan coherederos.
El cesionario puede acrecer por el incremento de la porción de la herencia en los casos de
colación de donaciones, renuncia al legado de un legatario instituido por testamento y
caducidad del legado.
Si se consumen o venden los bienes de la herencia antes de realizar la cesión, el cedente debe
al cesionario, el valor de dichos bienes, porque la cesión comprende todos los bienes
transmitidos desde la apertura de la sucesión, no únicamente los existentes al momento de la
cesión.
La cesión no transmite al cesionario la calidad de heredero con lo cual no quedan comprendidos
en la cesión (no benefician al cesionario): el incremento de las porciones hereditarias
provocado por renuncia o exclusión de un coheredero (si la colación, renuncia o caducidad del
legado, como ya habíamos visto), lo acrecido antes de la cesión por una causa desconocida al
tiempo de la cesión y los objetos de valor afectivo que carecen de interés pecuniario. Tampoco
quedan comprendidos en la cesión los frutos de bienes hereditarios producidos antes de la
cesión (estos pertenecen al cedente).
(Todas las disposiciones del punto 2 solo aplican en caso de no estipularse el punto uno.)
La cesión produce efectos entre los contratantes, desde su celebración, y respecto de otros herederos,
legatarios o acreedores del cedente desde que la escritura pública se incorpora al expediente sucesorio.
El cedente debe:
1. Transmitir al cesionario los derechos hereditarios pactados y los bienes que se encuentren en su
poder,
2. Y responder por evicción (en caso de ser onerosa el cedente debe garantizar al cesionario su
calidad de heredero y la parte indivisa que le corresponde, salvo cuando los derechos hayan
sido cedidos como dudosos o litigiosos; en caso de ser gratuita el cedente solo responde en los
casos que haya obrado de mala fe).
El cesionario debe:
1. Cumplir con la contraprestación (en caso de cesión onerosa)
2. Pagar las cargas particulares del cedente y los tributos que gravan la transmisión hereditaria
3. Reembolsar al cedente lo pagado por deudas y cargas de la sucesión.
ARTICULO 2308.- Indivisión postcomunitaria. Las disposiciones de este título se aplican a la cesión de los
derechos que corresponden a un cónyuge en la indivisión postcomunitaria que acaece por muerte del
otro cónyuge.
Este articulo aplica al supuesto de una persona casada bajo el régimen de comunidad de ganancias
fallece y su conyugue decide ceder los derechos que le corresponden en la indivisión postcomunitaria
(situación en que se encuentran los bienes gananciales desde la extinción de la comunidad hasta la
partición). Frente a este supuesto se aplican las normas de cesión de herencia.
Reembolso:
Los pagos de deudas o los legados deben ser hechos por un administrador, pero si fuesen hechos por
algún coheredero o colegatario, podrán reclamar al resto de los coherederos o los colegatarios lo que
hayan pagado de más (solo hasta la concurrencia de lo que les hubiere tocado pagar a cada uno).
Ante un escribano público, nombrado por el juez de oficio o a pedido de la mayoría (proponen
uno), se debe citar previamente a los herederos, acreedores y legatarios (que pueden realizar
observaciones) y efectuarse con claridad y precisión, especificando y describiendo los bienes
hereditarios y enunciando las deudas que los gravan.
Los gastos del inventario son a cargo de la sucesión.
Avalúo: una vez inventariados o denunciados los bienes deberán valuarse o tasarse para determinar su
valor. El juez designa un tasador postulado a pedido unánime de los herederos o de oficio (en caso de
falta de unanimidad o incapacidad de algún heredero). El valor de los bienes se debe fijar a la época más
próxima posible al acto de partición.
Luego de realizar el inventario y avalúo se notificara sobre ambos a las partes por cedula por 5 días, para
que presenten impugnaciones. Si no se presentaren el juez los aprobara de inmediato, en caso contrario
(impugnación total o parcial del inventario y avalúo) el juez ordenara la retasa total o parcial de los
bienes.
Administración de la herencia:
Si existiese un solo heredero será el encargado de administrar la herencia, pero en caso de existir más
herederos se debe nombrar un administrador sobre la comunidad hereditaria.
La administración de la herencia es el conjunto de actos jurídicos llevados a cabo para conservar,
administrar, y disponer de los bienes hereditarios.
La administración puede ser:
Extrajudicial: en este caso no existe administrador designado judicialmente, con lo cual quienes
administran son los herederos y deben:
_Realizar actos conservatorios, son aquellos que deben ser adoptados con urgencia para evitar
que los bienes sufran deterioro o perezcan en perjuicio de los herederos. Para realizar dichos
actos el coheredero no requerirá el consentimiento del resto de los herederos pero deberá
rendir cuentas. Podrá emplear a tal fin los fondos indivisos o solicitar contribuciones de los
coherederos.
_Realizar actos de administración, para conservar el patrimonio, como cobrar créditos o pagar
deudas. Si se trata de actos ordinarios de administración basta un mandato expreso o tácito,
general, pero si se trata de un acto de administración extraordinario como contratar o renovar
locaciones requerirá un mandato con facultades expresas.
_Realizar actos de disposición (aquellos que producen la modificación sustancial del
patrimonio) con consentimiento unánime de todos los coherederos.
_Tomar medidas urgentes en beneficio de la masa hereditaria. Estos actos requieren
unanimidad, que puede ser suplida por autorización judicial.
_Usar y gozar de los bienes hereditarios sin vulnerar los derechos de los otros coherederos. Si
no lograsen ponerse de acuerdo el juez regulara un uso y goce provisional, pudiendo imponer
obligaciones de indemnizar al heredero que use privativamente el bien sí que aquello este
pactado previamente.
En cuanto a los frutos la regla general es que los frutos acrecen la masa hereditaria pero se
podrá solicitar una partición provisional de uso y goce dejando indivisa la propiedad. (Los
bienes generadores de los frutos siguen perteneciendo al acervo hereditario o masa).
En caso de conflicto el juez podrá en orden al interés común designar un administrador
provisorio, prohibir el desplazamiento de cosas muebles, atribuir a uno u otro heredero el uso
personal y provisorio de determinados bienes u ordenar medidas urgentes para asegurar los
derechos.
Judicial: a partir que el juez designa al administrador judicial, dejan de aplicarse las reglas de la
administración extrajudicial.
Los administradores deben ser personas humanas plenamente capaces o jurídicas autorizadas
por la ley o sus estatutos para administrar bienes ajenos.
Es designado por el juez tomando en cuenta primero, el postulado por la mayoría de los
herederos, y de no haber acuerdo y a pedido de uno de los herederos elegirá en el siguiente
orden de preferencia: al cónyuge supérstite (ya que tiene un doble interés, como heredero y
como socio de la comunidad conyugal), a algún heredero (que reúna las más amplias aptitudes
para administrar), o a un tercero. También podrá ser designado por el juez un administrador por
decisión del testador (que expresamente figure en el testamento).
Podrá el juez, del mismo modo, designar más de un administrador, indicándolos en un orden
sucesivo determinado, o de forma conjunta.
Funciones: su principal función es administrar la herencia con fines liquidatorios. Para ello
pagara las deudas y los legados.
1. Los acreedores deben presentarse a la sucesión para denunciar sus créditos y para
que el juez resuelva su autenticidad.
El acreedor del causante podrá solicitar a los herederos una declaración unánime de
legítimo abono sobre su crédito para obtener el reconocimiento de la autenticidad del
mismo (economía procesal).
2. Se le paga a los acreedores de la sucesión según el rango de preferencia: primero los
créditos con privilegio especial (como garantías reales, créditos originados por gastos
de construcción o conservación de la cosa, créditos por remuneraciones a los
trabajadores e impuestos o tasas directos), segundo, los gastos de conservación y de
justicia, tercero, los créditos con privilegio general, cuarto, los gastos funerarios,
quinto, los créditos fiscales por impuestos y tasas indirectos y sexto, créditos
quirografarios.
3. Se cubre con los legados, siempre respetando la legitima hereditaria (parte del
patrimonio del causante que le corresponde a los herederos forzosos), en el siguiente
orden de preferencia: primero los que tengan preferencia en el testamento, segundo
los de cosa cierta y determinada y tercero, el resto de los legatarios.
El administrador judicial debe sin autorización, realizar los actos conservatorios de los bienes,
realizar también los tendientes a continuar el giro normal de los negocios del causante (como
pagar, comprar, vender o entregar mercaderías) y enajenar cosas muebles de difícil
conservación; debe solicitar autorización unánime o judicial para enajenar bienes, cobrar
créditos del causante o continuar acciones judiciales iniciadas por aquel; y tiene prohibido
realizar actos que impliquen disponer derechos del causante.
Tendrá derecho a recibir una remuneración y a que le reembolsen los gastos necesarios por su
labor.
Se le podrá exigir una garantía por el cumplimiento de sus obligaciones, si así lo determina el
testador, la mayoría de los herederos o el juez.
Debe rendir cuentas de su administración en forma trimestral salvo que el juez o los
coherederos dispongan otro plazo, y deberá una cuenta definitiva al finalizar su administración.
El administrador se remueve por manda judicial, a solicitud de los coherederos, acreedores o
legatarios por la imposibilidad para ejercer su cargo (problemas de salud) o mal desempeño de
sus funciones.
Finaliza su función con la partición.
Si los bienes hereditarios no alcanzan para cubrir las deudas se podrá solicitar apertura de concurso
preventivo o liquidatorio.
Indivisión hereditaria forzosa:
Si bien el principio general en sucesiones es la división forzosa de la herencia, mediante el cual todos los
que tengan algún derecho en la sucesión pueden pedir en cualquier momento la partición, actualmente
el código contempla casos de indivisión forzosa, por abusos de derecho que se fueron suscitando en el
pasado (ej.: los coherederos se amenazaban entre sí en virtud de que si no les pagaban un alto precio
por su parte, solicitarían la partición de bienes que de dividirlos perderían su valor económico, como un
fondo de comercio).
Hay indivisión forzosa cuando, por imposición del testador, acuerdo entre coherederos, u oposición del
conyugue o heredero, se dispone no realizar la partición hereditaria por un plazo determinado, cuando
esta pueda resultar desventajosa o perjudicial para los copropietarios de la masa indivisa.
Como resulta de la definición, es temporal y debe estar fundada en un motivo que la justifique.
Casos de indivisión:
Impuesta por el testador: sobre la totalidad de la herencia, o sobre bienes específicos (como un
bien determinado, un establecimiento comercial, o una sociedad) con un plazo máximo de 10
años. Si el testador estipula más de 10 años, se entenderá reducido a este. El juez puede
autorizar la división antes del plazo establecido por causas graves o manifiesta utilidad.
Pacto entre coherederos: por convenio entre ellos por un plazo que no puede exceder los 10
años, renovables. Se podrá solicitar la división por causas graves.
Oposición del cónyuge: el conyugue supérstite podrá oponerse
1. A la división de un bien determinado: por un plazo máximo de 10 años o hasta
su fallecimiento, cuando se trate de un establecimiento comercial en el que
este haya tenido participación, o partes cuotas o acciones sociales.
Mientras dure la indivisión el administrador será el cónyuge, y el juez podrá
dividir por causas graves.
2. A la división de la vivienda: que ha sido residencia habitual de los cónyuges al
tiempo de fallecer el causante, adquirida o construida con fondos gananciales.
Dicha indivisión puede extenderse hasta el fallecimiento del cónyuge salvo
que le ofrezcan adjudicarle otra vivienda o que tuviera bienes que le permitan
adjudicarse otra vivienda.
La indivisión incluye los muebles de la vivienda.
3. Oposición de un heredero: a la división de un establecimiento comercial o
unidad económica del que ha participado activamente, con un plazo máximo
de 10 años.
La indivisión hereditaria forzosa, que incluya bienes registrables podrá oponerse a los terceros solo a
partir de su inscripción en el registro (registro de propiedad inmueble, o registro público de comercio).
Durante la indivisión, los acreedores de los coherederos no pueden ejecutar el bien indiviso ni una
porción indivisa de este, pero pueden cobrar sus créditos con las utilidades que genere correspondientes
al deudor. Los acreedores del causante si podrán cobrar sus créditos con los bienes indivisos.
Partición
Es el acto mediante el cual los herederos materializan la porción ideal que en la herencia les tocaba,
transformándola en bienes concretos sobre los cuales tienen un derecho exclusivo y ponen fin al estado
de indivisión hereditaria.
Caracteres: es integral ya que abarca toda la masa hereditaria; es obligatoria, basándonos en el principio
de división forzosa hereditaria; es declarativa de derechos, ya que los herederos poseían la propiedad
desde el fallecimiento del causante; tiene efecto retroactivo al momento del fallecimiento del causante;
puede ser pedida por los legitimados en cualquier momento de la sucesión luego del inventario y avaluó
y es imprescriptible con una excepción.
Acción de partición:
Pueden solicitarla
Los herederos universales, los de cuota y los condicionales cumplida la condición.
Por los acreedores de los herederos, por vía de subrogación (no tienen ese derecho los
acreedores del causante).
Los herederos de los herederos por derecho de representación. Deben unificar personería.
Los cesionarios, unificando personería.
Los beneficiarios de legados.
Los representantes de los incapaces, a nombre de los incapaces.
Como dijimos puede ser solicitada en cualquier momento de la sucesión pero luego de aprobado el
inventario y avalúo de los bienes. Si existiesen bienes de difícil división y otros de división más sencilla,
podrá realizarse una partición parcial sobre estos.
La acción de la partición es imprescriptible, salvo cuando alguno de los herederos comienza a poseer los
bienes a título de dueño exclusivo. En este caso la acción de partición prescribe a los 20 años.
Los efectos de la partición son hacer cesar la indivisión hereditaria y determinar en cabeza de cada
heredero derechos exclusivos sobre los bienes. (Es oponible a terceros desde la inscripción de los bienes
registrables).
Modos de hacer la partición:
La partición puede hacerse de forma:
Definitiva (cuando pone fin a la indivisión hereditaria), o provisional (cuando solo se realiza
partición de uso y goce, dejando indivisa la propiedad).
Total (cuando comprende la totalidad de los bienes) o parcial (cuando existan bienes pasibles de
partición inmediata y bienes de difícil partición).
Privada o judicial dependiendo si se realiza o no con intervención del juez.
Partición privada: para realizarla, todos los herederos deben estar presentes y de acuerdo, no debe
haber incapaces o menores y no debe mediar oposición de terceros (acreedores de los herederos y de la
sucesión).
Debe ser hecha en instrumento público cuando tenga por objeto derechos reales sobre inmuebles o por
instrumento privado y luego presentada al juez para que la controle y apruebe (esta última también es
denominada partición mixta).
Partición judicial: debe ser hecha de forma judicial en los casos que expresamente prevé la ley.
Cuando no se encuentran presentes todos los herederos o no están de acuerdo, cuando media oposición
de terceros o hay menores o incapaces.
Procedimiento:
1. Se debe designar uno o varios partidores que actúan en forma conjunta, postulados
unánimemente por los herederos o determinado por el juez.
2. El partidor debe dialogar con los herederos para conocer sus preferencias sobre los bienes
hereditarios y verificar su estado.
3. Luego debe determinar la masa partible que se formara con los bienes dejados por el causante,
más los bienes que se han subrogado a ellos, más los acrecimientos de los bienes, las colaciones
de los herederos y los bienes sujetos a reducción. A este conjunto se le debe restar la mitad de
los bienes gananciales (si el causante fuese casado bajo el régimen patrimonial de la comunidad
de bienes) que pertenecen al cónyuge como socio de la sociedad conyugal y no como heredero.
También se le deben restar las deudas de la sucesión (cargas de la sucesión y deudas del
causante) y los legados impagos. Si el dinero en efectivo no alcanza para para cubrir las deudas
se formara una hijuela de bajas (conformada por bienes para saldar deudas).
4. Luego debe formar hijuelas de cada heredero (las hijuelas son conjuntos de benes hereditarios
que se corresponden a la porción ideal de cada heredero. Si los valores de los bienes asignados
a cada heredero en las hijuelas no se ajustan totalmente a su porción ideal deberá compensarse
la diferencia). Si algún heredero debe colacionar el valor de la colación se imputara en su hijuela
(se le restan bienes y se compensan con las donaciones que recibió en vida del causante).
El partidor no tiene la obligación de realizar la partición como quieran los herederos, si bien
debe conocer las preferencias podrá forzar la composición de las hijuelas. En este caso los
herederos podrán impugnar la partición. Será el juez quien en caso de conflicto conforme
definitivamente las hijuelas.
Licitación: es el derecho que tienen los coherederos de pedir al juez que se les adjudique en su
hijuela un determinado bien de la sucesión, ofreciendo un precio mayor al establecido en el
avalúo.
El juez notificara al resto de los coherederos la propuesta, dándoles la posibilidad de ofertar por
dicho bien y al que realice la oferta más alta se le adjudicara. Si dos o más coherederos realizan
conjuntamente la oferta se les otorgara la copropiedad.
El plazo para licitar es de hasta treinta días luego de la aprobación del avalúo.
Partición en especie: la división y adjudicación de los bienes debe hacerse en especie, no
pudiendo ninguno de los coherederos solicitar la venta de los bienes, salvo cuando la
adjudicación en especie no fuera posible o su partición física convierta el bien en antieconómico
(disminuya el valor del mismo).
En este último caso deberá evaluarse la venta del bien sin dividir, o la adjudicación del bien a
uno o varios herederos compensándose la diferencia.
5. Una vez determinada la masa partible y las hijuelas el partidor debe formar lotes de bienes que
coincidan con los montos de las hijuelas.
[Las hijuelas son conjuntos de bienes en relación a la parte ideal de cada coheredero, y los lotes
son conjuntos de bienes en relación a la masa partible.]
Los lotes deben ser formados teniendo en cuenta las preferencias de los herederos (en todo lo
posible). Para formarlos no se debe tener en cuenta la naturaleza ni el destino de los bienes
salvo casos de atribución preferencial.
Se le atribuirá preferentemente al conyugue supérstite o a uno o más herederos: el
establecimiento comercial del cual participaron activamente, los derechos sociales de una
empresa que no afecten las clausulas legales o estatutarias, la propiedad o locación del
inmueble que sirve de habitación y/o del local de uso profesional (si lo era así al momento del
fallecimiento del causante) con sus muebles y el conjunto de cosas muebles necesarias para la
explotación de un bien rural (si así se estaba haciendo al momento del fallecimiento del
causante).
Debe evitarse el fraccionamiento de inmuebles o empresas adjudicándolos a un heredero o a
varios en condominio.
Si la masa partible no puede formar lotes cuyo valor coincida con las hijuelas la diferencia que
corresponde debe cubrirse en dinero no pudiendo esta superar la mitad del valor de un lote.
Si el lote posee bienes gravados se pone el gravamen en cabeza del adjudicatario y se le
descuenta el importe.
6. Acto seguido el partidor debe asignar los lotes a cada heredero de acuerdo a sus preferencias.
En caso de existir legados o deudas impagas se deberá conservar la hijuela de bajas hasta su
efectiva asignación a quien corresponda.
7. Finamente el partidor debe presentar al juez la cuenta particionaria que tendrá seis partes:
Prenotados: es el resumen del juicio sucesorio (figura la fecha de inicio,
indicación de los herederos, porción que le corresponde a cada uno, etc...)
El cuerpo general de bienes, donde se encuentra transcripto el inventario y
avalúo.
Bajas comunes o generales, donde se detalla el pasivo de la sucesión.
Saldo partible, que es el resultado del activo menos el pasivo. (cuerpo general
de bienes, menos las bajas)
División, porción de la herencia que le corresponde a cada deudor y su valor.
Adjudicación.
Una vez que la presente, el juez la agrega al expediente y notifica por cedula a las partes para que en 10
días puedan aprobarla o impugnarla. Si los herederos no la impugnan el juez la aprueba y entrega a cada
heredero su hijuela, reconociendo en cada uno el dominio exclusivo sobre los bienes que la integran.
Si un heredero la impugna, el juez cita a las partes a una audiencia. En caso de no ponerse de acuerdo el
juez resuelve en 10 días.
Derecho real de habitación del cónyuge supérstite:
Para el cónyuge supérstite el código establece el derecho real de habitación vitalicio (salvo si contrae
nuevo matrimonio o unión convivencial) y gratuito de pleno derecho.
Los requisitos para su procedencia es que se trate del último hogar conyugal y que a la apertura de la
sucesión el inmueble no se encuentre en condominio con otras personas.
Este derecho es oponible a los acreedores de los herederos pero no a los del causante.
Se extingue por la renuncia expresa del cónyuge supérstite, su muerte o el no uso por 10 años.
En cuanto al conviviente supérstite que careciera de vivienda propia o de bienes suficientes para
procurarla, puede invocar el derecho real de habitación gratuito de hasta por 2 años, sobre el inmueble
propiedad del causante que constituyo el ultimo hogar familiar. Este derecho es inoponible a los
acreedores del causante y se extingue si el conviviente constituye unión convivencial, matrimonio,
vivienda propia o bienes para procurársela.
Colación de donaciones:
Es la obligación que tienen algunos herederos forzosos (descendiente y cónyuge) que han recibido una
donación en vida del causante de traer a la masa de partición el valor de dicha donación.
Esta donación se computa a la hijuela del heredero (como si la estaría sucediendo) y se compensa con
los bienes del resto de los herederos.
La finalidad de la colación es la igualdad entre los herederos forzoso, en orden a que la donación en vida
se entiende (presunción) como anticipo de su porción hereditaria (legitima) y no como una mejora.
Están obligados a colacionar: los descendientes, el conyugue y el descendiente del donatario que
concurre a la sucesión por derecho de representación (nieto que heredo la donación de su padre). Se
excluye a los ascendientes y cualquier otro heredero no forzoso.
La colación se puede dejar sin efecto con una clausula expresa en el testamento o en la donación, de
mejora o dispensa expresa de obligación de colacionar hecha por el causante.
Dispensa expresa de la obligación de colacionar o cláusula de mejora: la herencia está conformada por
una porción destinada obligatoriamente a los herederos forzosos (legitima hereditaria), y una porción
disponible. Cuando el causante dispensara expresamente a un heredero de la obligación de colacionar el
monto de la donación deberá imputarse a esa porción disponible (se debe respetar la legitima). Si dicho
límite fuera superado el exceso deberá computarse a la porción hereditaria del heredero forzoso (se le
descuenta de su legítima).
Así la dispensa es considerada como una voluntad del testador de mejorar la porción hereditaria del
causante, no se anticipar la herencia.
No deben colacionar:
El descendiente o conyugue que renuncian no deben colacionar, siempre que la donación no
haya excedido la legitima y de ser así deberá reducir el exceso.
El heredero no deberá colacionar las donaciones hechas a sus descendientes o conyugue (el
causante, abuelo, dona en vida a su nieto o nuera)
Las donaciones hechas conjuntamente a ambos cónyuges deben ser colacionadas por la mitad o
sea por el heredero forzoso.
Solo podrán exigir la colación: (legitimación activa) los descendientes y el cónyuge a través del sistema
de colación de valor mediante el cual se trae a la masa de partición el valor del bien recibido por
donación al momento de la partición, sin los frutos o intereses que hayan producido. (A diferencia del
sistema de colación real donde se trae directamente el bien –no aceptado por el código-).
Por lo tanto quien recibió una donación en vida no debe devolver el bien ni su equivalente en dinero,
sino computar a su hijuela el valor de la donación recibida.
Donaciones inoficiosas: Son las donaciones que exceden la legítima y la porción disponible del donatario.
Están sujetas a reducción por el valor del exceso.
El objeto de la colación: no son solo los bienes donados, sino también los beneficios recibidos del
causante que le hayan generado una ventaja con respecto al resto de los herederos forzosos (intereses
no cobrados por un préstamo, haber otorgado un comodato que produce rentas, etc…)
Beneficios excluidos de la colación:
Los gastos de alimentos
Los gastos de asistencia medica
Los gastos de educación y capacitación
Los presentes de uso
Los gastos de boda (que no excedan lo razonable).
La indemnización por seguro de vida (pero si las primas pagadas por el causante).
El bien que ha perecido sin culpa del donatario salvo que haya cobrado por ello una
indemnización.
Acción de colación: La colación no opera de pleno derecho, se debe peticionar y posteriormente se debe
obtener una condena judicial en contra del donatario. La acción de colación favorece únicamente a
quien la interpone.
Colación de deudas: es la obligación del heredero que contrajo una deuda con el causante en vida o
con la comunidad hereditaria (en ocasión de su indivisión), de traer a la masa de partición el valor de
dicha deuda.
Deben colacionarse:
Las deudas con el causante: no pagadas voluntariamente por el heredero durante la indivisión,
más los intereses desde la apertura de la sucesión.
Las deudas surgidas durante la indivisión por los bienes indivisos, que el coheredero no pago al
resto de los coherederos. Estas deudas generan intereses desde que se originan.
Para realizar la colación se deduce el importe de la deuda de la porción del deudor (imputación de la
deuda al lote del deudor en el momento de la partición). Si dicho importe excede la porción del deudor
debe pagar la deuda en las condiciones y plazos establecidos para esta.
Compensación: si e heredero deudor es a la vez acreedor, los importes se compensan. En caso que la
deuda sea mayor el heredero colaciona el excedente.
Efectos de la partición:
La partición hace cesar la indivisión hereditaria y trasforma la porción ideal que a cada heredero
le corresponde de la herencia en bienes concretos sobre los que tendrá derecho exclusivo.
La partición tiene efecto declarativo ya que se considera que los bienes que se adjudica a los herederos
mediante la partición han sido propiedad de cada uno desde el fallecimiento del causante y además
tiene efecto retroactivo al momento de la apertura de la sucesión, porque los bienes se consideran
recibidos directamente del causante.
Los actos válidamente otorgados respecto de algún bien de la masa conservan sus efectos a
consecuencia de la partición sea quien sea el adjudicatario de los bienes que fueron objeto de esos
actos.
Todos los coherederos son garantes entre sí por evicción, siempre que la causa de esta sea
anterior a la partición. La garantía implica que todos los coherederos respondan frente a quien
sufrió la evicción cada uno proporcionalmente a su porción, por el valor del bien al momento
de la evicción.
Si se trata de créditos, la garantía asegura la existencia y solvencia del deudor al tiempo de la partición.
La acción prescribe a los 5 años.
Así mismo, los coherederos se deben recíprocamente garantía de vicios ocultos sobre los bienes
adjudicados. La acción prescribe al año desde que el vicio fue descubierto.
Nulidad de la partición:
El heredero perjudicado en la partición podrá solicitar la nulidad o la reforma de la misma.
Para solicitar la nulidad debe existir una causa que lo habilite: (son las mismas causas que invalidan los
actos jurídicos)
Nulidad por incumplimiento de solemnidades
Nulidad por incapacidad
Nulidad por vicio de la voluntad
Nulidad por lesión (ya se sabe del 332, me estoy cansando de escribir)
La nulidad prescribe a los dos años.
Reforma de la partición:
El objetivo de la reforma es evitar que se llegue a la nulidad, con esa finalidad el perjudicado podrá
solicitar:
Una partición complementaria (cuando aparecen nuevos bienes) o rectificativa (si la partición
tuviera defectos subsanables)
La atribución de un complemento de su porción. La guía no lo dice pero podría pensarse que
por ejemplo procedería en caso de vicios ocultos en los que hay una gran disminución del valor
del bien y solicito se complemente mi porción).
Las dos acciones (nulidad y reforma) caducan cuando el coheredero que las intenta enajena en todo o en
parte su lote luego de tomar conocimiento efectivo del motivo que inválido la partición. Es decir ya no
puede accionar.
Partición por ascendientes:
Es el caso en el cual los ascendientes realizan la partición de sus bienes en vida.
Hay dos formas.
Por donación, los herederos forzosos adquieren los bienes antes del fallecimiento del
ascendiente. El donante podrá transmitir la plena propiedad o solo la nuda propiedad
reservándose el usufructo o una renta vitalicia.
adoptado haya recibido a título gratuito de su familia adoptiva. En los demás bienes los
adoptantes, excluyen a los padres de origen.
Derecho de representación:
Según el principio preferencia por grados, el pariente de grado más cercano en una misma línea, excluye
a pariente más lejano. La excepción a este principio es el derecho de representación que es el derecho
que tienen los descendientes de un heredero prefallecido de ocupar el lugar que hubiere ocupado su
representado en la sucesión y tiene por objeto evitar que los descendientes de un heredero prefallecido
sean privados de heredar a quien su representado hubiera heredado. Procede solo en las sucesiones
intestadas, salvo que el testamento confirma el orden sucesorio que indica la ley.
El derecho de representación procede ante la premoriencia (el representado muere antes que el
causante), ausencia con presunción de fallecimiento del representado, renuncia del representado a la
herencia del causante (podrán solicitarla los representantes de quien renuncia) e indignidad del
representado.
El derecho de representación lo gozan sin limitación de grado los descendientes en línea recta (incluso
en caso de adopción plena o simple –la guía lo dice así pero es raro por la naturaleza de la adopción
simple-) y los descendientes de los hermanos (colaterales) hasta el cuarto grado (sobrinos y sobrinos
nietos).
No gozan de derecho de representación los ascendientes, el Cónyuge o los descendientes unilaterales de
este, y el resto de los colaterales. A demás para representar no pude haber sido declarado indigno con
respecto al representado o en la sucesión del causante.
Los efectos que produce la representación son:
El representante ocupa el lugar del representado (sucede sus derechos y obligaciones).
La representación es por estirpe (en caso de haber varios representantes, a estos les
corresponde la parte que le hubiese correspondido a su representado, luego entre ellos se la
dividen por cabeza).
Se sucede directamente al causante, no al representado (hay una sola transmisión hereditaria
con lo cual no es necesario iniciar la sucesión del representado).
Rige la obligación de colacionar (el representante debe traer a la herencia lo que el difunto le
haya dado en vida al representado pero no lo que el causante le haya dado a él, salvo si al
momento de la donación este era heredero forzoso).
Se debe respetar la legitima si el representado era heredero forzoso.
Ordenes sucesorios: ya vimos el orden sucesorio en el punto uno de los principios que rigen la
sucesión intestada, ahora los analizaremos.
1. Los descendientes: excluyen de la herencia a todos los parientes y concurren con el Cónyuge. Al
ser herederos forzosos no pueden ser privados de la herencia, salvo causa de indignidad y les
corresponde 2/3 de la herencia (legitima) a diferencia del código anterior que les correspondía
4/5. Si concurren con ascendientes o Cónyuge predomina los 2/3.
Si el descendiente es adoptado por adopción plena, no tendrá vocación hereditaria para con sus
padres biológicos, pero podrá iniciar contra estos una acción de filiación al solo efecto de
posibilitar derechos alimentarios y sucesorios.
Si el descendiente es adoptado por adopción simple, conserva ambas vocaciones hereditarias.
Los descendientes matrimoniales o extramatrimoniales heredan por cabeza (no debe aplicarse
el derecho de representación, donde heredarían por estirpe –heredan menos-)
Cuando concurren descendientes y Cónyuge hay que distinguir:
Respecto de los bienes gananciales, el Cónyuge toma su mitad y la otra mitad
(gananciales del causante) la suceden los descendientes.
Respecto de los bienes propios del causante, estos se dividen como si el Cónyuge fuese
un descendiente más. (se reparten por partes iguales).
2. Los ascendientes: son excluidos de la herencia por los descendientes, concurren con el Cónyuge
y excluyen a los demás parientes.
Al ser herederos forzosos, no pueden ser privados de la herencia, salvo causa de indignidad y
les corresponde ½ de la herencia (legitima) a diferencia del código anterior que les correspondía
2/3. Los ascendientes de igual grado heredan por partes iguales y al no aplicarse en línea recta
ascendiente el derecho de representación todos heredan por cabeza. (Por lo tanto si sobreviven
al causante los dos abuelos maternos y los dos paternos, cada uno recibirá ¼). Cuando
concurren ascendientes y Cónyuge hay que diferenciar:
Los bienes propios del causante se dividen a la mitad, una mitad corresponde al
Cónyuge y la otra se divide por cabeza entre los ascendientes.
De los bienes gananciales, el Cónyuge toma su mitad (gananciales del Cónyuge), y la
otra mitad (gananciales del causante) es tomada la mitad por los ascendientes y entre
ellos se divide por cabeza, y la otra mitad por el Cónyuge.
Si habría padres adoptivos (ascendientes) los derechos sobre los bienes del causante (hijo
adoptivo) dependerán si la adopción es plena o simple. Si la adopción es plena el adoptante
recibe todos los bienes del adoptado. Si la adopción es simple ocurre lo mismo con los bienes
que el adoptado haya adquirido a título oneroso pero los bienes que adquirió a título gratuito
de su familia de origen corresponden a esta y los bienes que adquirió a título gratuito de su
familia adoptante corresponden a esta.
Los padres no podrán heredar a los hijos si incurren en las causales de indignidad, entre ellas la
falta de reconocimiento voluntario del padre extramatrimonial y la privación de la
responsabilidad parental.
3. Cónyuge: el Cónyuge concurre a la herencia con los descendientes y con los ascendientes,
además excluye a los demás parientes y al estado. El Cónyuge es heredero forzoso y le
corresponde ½ de la herencia (legitima) igual que en código anterior.
Causas de exclusión del Cónyuge: el causante fallece dentro de los treinta días del matrimonio
en artículo de muerte (salvo unión convivencial previa), divorcio, separación de hecho sin
voluntad de unirse (no opera de pleno derecho, debe ser accionada y probada por el heredero
que debería suceder de poder frustrar la sucesión del separado (heredero eventual) y cese de la
convivencia decidida por un juez.
En el matrimonio putativo, (nulo pero con buena fe), si medio buena fe de ambos cónyuges
estos mantienen vocación hereditaria hasta la sentencia de nulidad, si medio buena fe de un
solo Cónyuge, solo este tendrá vocación hereditaria.
4. Colaterales: los colaterales heredan a falta de descendientes, ascendientes y Cónyuge. Primero
los hermanos, sus hijos y nietos (primera línea colateral) y luego los tíos y primos (segunda línea
colateral) y por último los tíos abuelos (tercera línea colateral). Así los colaterales más próximos
excluyen a los más lejanos, entre líneas y grados, salvo derecho de representación.
Los colaterales no son herederos forzosos, con lo que no pueden ser sujetos activos y pasivos de
la acción de colación.
Si concurren hermanos bilaterales y hermanos unilaterales (medio hermanos) los segundos
reciben la mitad de lo que reciben los primeros.
5. Estado: recibe la herencia a falta de herederos y de testamento. Para que esto suceda, primero,
hay que declarar la herencia vacante (que puede ser solicitado por cualquier interesado o por el
ministerio público de oficio).
Legitima hereditaria
Se llama legítima a la porción del patrimonio del causante que corresponde a los herederos forzosos y de
la cual no pueden ser privados sin justa causa de indignidad.
De este modo la herencia esta conformada por la porción legitima y la porción disponible sobre la cual el
causante puede disponer libremente por testamento o por donación, repartiéndola equitativamente
entre sus herederos, mejorando la porción de alguno o beneficiando a un tercero.
Mejora: se llama mejora a la parte de la porción disponible que el causante otorga a un heredero forzoso
mediante un legado o donación en el que conste a tal efecto, una clausula expresa de mejora o dispensa
de la obligación de colacionar (si no está presente se considera que el causante no quiso beneficiar sino
que anticipo la herencia).
El código trata expresamente la mejora hecha a favor de un descendiente o ascendiente con
discapacidad, que de modo excepcional puede afectar la legitima en 1/3, además de la porción
disponible.
El principio general es la inviolabilidad de la legítima, mediante el cual el causante no puede a través de
testamento imponer gravámenes ni condiciones sobre las porciones legítimas de los herederos forzosos
y si lo hiciere se tendrán por no escritas. Tampoco se podrá pactar o renunciar a la legitima futura.
Sin embargo podrá verse condicionada la transmisión de la legítima de forma excepcional en los
siguientes casos:
El causante podrá imponer indivisión forzosa de sus bienes por un plazo máximo de 10 años. De
tratarse de un establecimiento comercial que constituya una unidad económica de bienes, o
partes sociales, la indivisión podrá extenderse hasta que todos los herederos alcancen la
mayoría de edad (aun cuando este tiempo exceda los 10 años).
El causante podrá afectar el inmueble a vivienda limitando la legítima de los herederos forzosos.
El Cónyuge supérstite podrá oponerse a la división de un bien determinado, por un plazo
máximo de 10 años y podrá solicitar que se extienda hasta su fallecimiento cuando se tratare de
un establecimiento comercial construido o adquirido en todo o en parte por él.
Así mismo el Cónyuge supérstite podrá oponerse a que la vivienda familiar adquirida con fondos
gananciales sea incluida en la partición o podrá hacer uso del derecho real de habitación
vitalicio y gratuito del hogar conyugal.
El conviviente supérstite podrá hacer uso del derecho real de habitación del último hogar
familiar.
Los legitimarios (aquellos con derecho a recibir la legitima) son los ascendientes, descendientes y el
Cónyuge pero las porciones legitimas varían.
la legitima de los descendientes abarca las 2/3 partes del patrimonio del causante, con lo cual la
porción disponible es 1/3.
La legitima de los ascendientes es de ½ del patrimonio del causante y la porción disponible es
de ½.
La legitima del Cónyuge es de 1/2 , pero si concurre con los descendientes:
En los bienes propios del causante recibe como si fuera un descendiente más (se aplica la
legítima de descendientes).
En los bienes gananciales le corresponde la mitad (como socio conyugal) y sobre los gananciales
del Cónyuge (la otra mitad) los descendientes lo desplazan. En la página 179 de la guía dice lo
contrario, esto lo tome de la 166 y la 179 ¡preguntar!
Entre los legitimarios rigen los mismos principios que en la sucesión intestada: orden de preferencia por
líneas (1° descendientes y Cónyuge, 2° ascendientes y Cónyuge, 3° Cónyuge), preferencia por grados
(grado más cercano excluye al más lejano) y las legítimas no se acumulan (si concurren legitimarios de
igual grado la legitima se divide entre ellos –los 2/3 entre hermanos se divide mitad para cada uno-, si
concurren legitimarios de diferente orden la legitima que corresponde siempre será la mayor – hijos y
causante queda en 2/3-).
Calculo de la legítima:
La legítima se calcula sobre los bienes del causante y las donaciones hechas en vida (que acrecen la masa
por colación), menos las deudas de la sucesión.
Las deudas de la sucesión se pagan con los bienes del causante (no con las colaciones) y no se podrán
considerar para el cálculo de la legitima las donaciones que tengan menos de 10 años de antigüedad a la
muerte del causante. Ver página 181 y 182 inentendible.
Protección de la legítima:
Acción de entrega de la legitima: esta acción procede en dos supuestos
Por petición del legitimario: cuando el testador instituye herederos o dispone de legados
omitiendo a herederos forzosos y afectando su porción legítima.
Por carencia de bienes y donaciones realizadas por el causante: en este supuesto el causante
realizo donaciones pero hay inexistencia de bienes para cubrir la legítima, entonces el
legitimario acciona contra el donatario. (Se le critica que procedería la de reducción)
Acción de reducción: es el derecho que tiene un heredero forzoso para atacar disposiciones
testamentarias y las donaciones hechas en vida por el causante en la medida que afecten su
cuota legitima (cuando excedan la porción disponible por el causante).
Tiene por finalidad proteger la legítima y los legitimarios podrán entablarla para que se
reingrese a la masa hereditaria los bienes necesarios para completarla o evitar que se cumplan
las disposiciones testamentarias que la violan.
El legitimario podrá solicitar el complemento de su porción mediante la acción de reducción.
La acción se puede ejercer por vía de acción (si los bienes ya estuvieran en poder de los
beneficiarios) o por vía de excepción (si los bienes no se hubieran entregado a los beneficiarios,
estos los reclaman y se interpone la reducción).
Solo podrán interponer la acción los legitimarios, los herederos de los legitimarios y los
cesionarios o acreedores de estos por subrogación. Cada accionante podrá reclamar el monto
correspondiente a su cuota legítima.
La acción se interpone contra los beneficiarios de las disposiciones testamentarias o donaciones
hechas en vida por el causante contra herederos forzosos, terceros o subadquirientes.
La acción de reducción es una acción personal, con efectos reipersecutorios (para los que no se
ponen de acuerdo si es acción personal o real).
Caracteres de la acción de reducción: no opera de pleno derecho, es transmisible por cesión de
derechos hereditarios, es renunciable, exigible en la medida de su interés e individual (solo
beneficia a quien la ejerce) y como si fuera poco, prescribe a los 5 años.
Orden para realizar las reducciones:
Primero a los herederos de cuota, segundo a los legados y tercero las donaciones. Se afecta
primero a las disposiciones testamentarias y luego a las donaciones por que los donatarios
tienen un derecho ya adquirido en vida y los demás un derecho en expectativa.
Si hay varias donaciones se reducen primero las ultimas y luego las más lejanas (primeras en el
tiempo) respetando el orden en que fue afectada la legitima (quizá la primera no había afectado
la legitima).
Efectos de la acción de reducción: el principal efecto es reducir las disposiciones testamentarias
y las donaciones hasta que se complete la porción legitima.
Si la donación afecto toda la legitima, la reducción será total, la donación quedara resuelta y el
donatario deberá restituir la cosa donada o su valor.
Si la donación afecto solo una parte de la legítima la reducción será parcial debiendo entregar el
donatario el valor de la donación o una parte de la donación si es divisible.
Si el bien donado pereció hay varios supuestos, dependiendo si medio culpa del donatario
(debe su valor) o pereció sin culpa del donatario (CF, FM) no debe su valor, si pereció
parcialmente, lo debe en proporción.
En caso de insolvencia del donatario, la acción puede ser ejercida contra los donatarios de fecha
anterior.
Sucesiones testamentarias
Testamento:
Es un acto jurídico escrito, unilateral (por que se perfecciona solo con la voluntad del causante),
celebrado con las formalidades de la ley, por el cual una persona dispone, para después de su muerte,
del todo o parte de sus bienes, respetando las porciones legitimas de sus herederos, pudiendo contener
también disposiciones extrapatrimoniales.
Es un acto personalísimo ya que está prohibida la entrega de un poder a un tercero para que
teste por el causante.
Es individual, ya que no se admite el testamento conjunto. Lo que si se admiten son los
testamentos simultáneos (son dos testamentos autónomos redactados en un mismo soporte
papel).
Es de última voluntad con efecto post-mortem
Revocable, hasta el momento de la muerte (testamento posterior revoca testamento anterior),
con la excepción de que si en un testamento el testador reconoció hijos extramatrimoniales, esa
cláusula testamentaria es irrevocable.
Autónomo, o autosuficiente ya que deberá bastarse a sí mismo, sin recurrir a otros
documentos.
Testamentos correspectivos: son testamentos según los cuales un testador beneficia en su testamento a
otro, sujeto a la condición de que este último haga lo mismo con él.
Testamento conjunto otorgado en el extranjero: si bien nuestro código lo prohíbe, si fue otorgado en un
país extranjero que lo permite, será válido.
Ley que rige la validez del testamento:
El contenido del testamento, su validez o nulidad, se juzga con la ley vigente al momento de la muerte
del testador.
Capacidad para testar:
Deben aplicarse las normas establecidas para los actos jurídicos, y es importante aclarar que solo podrán
hacerlo las personas humanas. El testador debe tener capacidad para testar en el momento que otorga
el acto, no es relevante si careciera de capacidad al momento de fallecer.
Son incapaces para testar: los menores de 18 años, aunque estén emancipados, los privados de la razón
al momento de testar (se debe probar, ya que se presume la razón), los declarados incapaces por
sentencia judicial (salvo que se pruebe que tuvo un intervalo de lucidez) y los sordomudo que no sepan
leer o escribir (salvo que sepan leer o escribir que podrán realizar testamento ológrafo, o por acto
público, con un intérprete).
Si el testador sufre un vicio de la voluntad (error, dolo o violencia), el acto ser nulo.
Inhabilidad para suceder por testamento:
El principio general es que cualquier persona está legitimada para suceder por testamento (incluso el no
nacido, con la condición que nazca con vida), salvo:
Tutores y curadores, salvo que sean previamente aprobadas sus cuentas.
Escribano y testigos del testamento realizado por acto publico
Ministros de cualquier culto, lideres o conductores espirituales
Personas interpuestas para beneficiar a los inhábiles (ascendientes, descendientes, cónyuges y
convivientes).
Las disposiciones a los inhábiles no tienes validez, pero no afectan la validez del resto del testamento.
Interpretación de los testamentos:
Se debe interpretar de acuerdo al sentido gramatical, es decir a la verdadera intención del testador,
debiéndose considerar el texto del testamento en su totalidad y las palabras en sentido corriente. En
caso de duda sobre la validez de una clausula determinada, se estará a favor de su validez.
Obligación de denunciar la existencia de testamento :
Esta obligación recae sobre las personas que participaron en el acto de su otorgamiento y las personas
que lo tengan bajo su poder.