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Quien Es Dios

Este documento presenta una discusión sobre cómo definir a Dios. Comienza analizando definiciones no bíblicas de Dios propuestas por filósofos racionalistas y luego propone que la única forma de obtener una verdadera definición de Dios es a través de un estudio inductivo de las Escrituras. Explica que aunque la Biblia usa lenguaje antropomórfico para describir a Dios, esto no implica que Dios tenga un cuerpo físico. Finalmente, cita extensamente de la Confesión de Westminster como una def
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Quien Es Dios

Este documento presenta una discusión sobre cómo definir a Dios. Comienza analizando definiciones no bíblicas de Dios propuestas por filósofos racionalistas y luego propone que la única forma de obtener una verdadera definición de Dios es a través de un estudio inductivo de las Escrituras. Explica que aunque la Biblia usa lenguaje antropomórfico para describir a Dios, esto no implica que Dios tenga un cuerpo físico. Finalmente, cita extensamente de la Confesión de Westminster como una def
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República Bolivariana de Venezuela

Asambleas de Dios de Venezuela


Instituto Bíblico Alfa y Omega
Materia: Teologia I

¿Quién es Dios?

Profesor:
Richard Cabrera.
Participante:
Richard Narváez
C.I. 11.060.826

Caracas, noviembre de 2023


Introducción

¿La pregunta Puede Dios ser definido? ha sido contestada en forma negativa por algunos
escritores debido al reconocimiento que ninguna definición podría agotar completamente la idea
en cuestión especialmente cuando esa idea se caracteriza por la infinidad; Sin embargo, una
definición de algo no requiere un conocimiento de todas sus partes; Se diría lo suficiente si se
mencionase un número adecuado de los elementos que lo distinguen de otras cosas. Según este
concepto de lo que es una definición, Dios puede ser definido.
En el presente escrito intentaremos dar una definición bíblica contrastándolas con otras
que no lo son, que nos darán claramente una idea general de ¿Quién es Dios? Aunque no
poseemos un conocimiento profundo y completo de Dios, solamente le conocemos en la medida
en que Él se revela a sí mismo, esto es, en que nos ha mostrado su ser externamente a nosotros;
Sólo Dios posee un conocimiento ideal de sí mismo y de todo el mundo, puesto que Él lo impregna
todo con su omnisciencia las Escrituras lo enseñan: “para que conozcáis a Aquel que es verdadero”
(1 Juan 5:20), es atreves de Las Escrituras que podemos tener un conocimiento de Dios.
Dios ha declarado en Su Palabra inerrante que el hombre, muy contrariamente a otras cosas
materiales, ha sido creado a imagen y semejanza del Creador. Está escrito: "Entonces dijo Dios:
Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Y creó Dios al hombre a Su
imagen, a la imagen de Dios lo creó" (Gn. 1:26, 27). De esto se deduce, por lo tanto, que hay una
semejanza entre Dios y el hombre.

En este modo de comparar las cosas la Biblia procede a presentar la naturaleza y el carácter de
Dios; Él es una Persona con esas facultades y elementos constituyentes que son básicos de la
personalidad, esas facultades y elementos en Dios son perfectos en grado infinito; pero en su
naturaleza éstos mantienen un parecido extraordinario a esas facultades y elementos imperfectos
pertenecientes al hombre.
El hecho de que podamos conocer a Dios se basa realmente en que Dios nos ha creado a
su propia imagen, por tanto, una impresión de sí mismo, aunque desde la distancia más grande;
Puesto que nosotros mismos somos espíritu, poseemos una mente, una voluntad, etc., sabemos lo
que significa que en su Palabra Dios se atribuya estas cosas a sí mismo.
Comenzaremos con las que no son bíblicas, son aquellas que se fundamentan en lo lógico,
natural y filosófico.
Una distinción que es evidente entre la definición de los filósofos racionalistas quienes,
desestimando la revelación, tratan de definir a Dios dentro del campo limitado que la razón
permite y la que ofrecen aquellos hombres que reconocen el mensaje autoritativo que la Biblia
presenta.
Los filósofos racionalistas han definido a Dios como "un ser autosuficiente, en quien está
asentada la base del fundamento del mundo." O, también, "Dios es un ser cuya existencia está
basada en sí mismo." Algunos añaden que Dios es independiente, infinito, necesario, en cuanto a
Su existencia, y eterno, Esas clases de definiciones proceden del argumento a posteriori, y aquellos
que ofrecen tales conceptos, lo hacen casi completamente basado en la razón y aparte de la
revelación.
Una definición filosófica de Dios que ha recibido aprobación general es, "Dios es el ser más
perfecto, y es la causa de todos los otros seres." El propósito de esa definición es afirmar que Dios
es el Ser Supremo, elevado por sobre todos, al que nadie puede compararse. Esta definición es
bastante insuficiente ya que no menciona nada acerca de las cosas morales.
En las Escrituras se observará inmediatamente que Dios no es específicamente definido en
ninguna declaración, sino que Su existencia y sus atributos son asumidos y aparecen solamente
cuando el texto en varios lugares y en diferentes maneras afirma lo que Él es y lo que hace.
Una verdadera definición bíblica de Dios podrá obtenerse solamente de manera inductiva
al estudiar todos los pasajes relacionados al tema algunos textos de ejemplo: Gn. 1:1; Job 11:7-9;
Sal. 77:19; Prov. 25:2; Is. 40:28; Jer. 10:10-16; Mt. 11:27; Ro. 11:33-34.
Es cierto, como ya se ha observado, que Dios, necesariamente, es revelado aun en la Biblia
por medio de las expresiones que pertenecen a la vida y a la experiencia humana.
Él es presentado en términos antropomórficos que describen las características de Dios,
(lenguaje humano u expresión metafórica donde los atributos de los humanos se le confieren a
Dios con el fin de entenderlo); Estos frecuentemente se usan en relación al cuerpo humano y a sus
distintas propiedades.
En relación a Dios se declara: "El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos"
(Dt. 33:27); "Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano
de mi Padre" (Jn. 10:29), "Jehová dijo así: el cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies" (Is.
66:1); "Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los
que tienen corazón perfecto para con él" (2 Cr. 16:9); "He aquí no se ha acortado la mano de
Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oir" (Is 59:1);"... porque la boca de Jehová lo ha
hablado" (Is. 58: 14).
Del mismo modo se hace referencia al "rostro" de Dios (Ex. 33:11, 20), y a Su "nariz" (2 S.
22:9, 16). Antropomorfismos como éstos se usan a través de la Biblia incontable número de veces,
y debe notarse que donde se atribuye a Dios la posesión de órganos físicos, ello no es una
afirmación directa de que Dios posee tales órganos, ni tampoco un cuerpo físico con todas sus
partes; pero Él es capaz de realizar precisamente las mismas funciones que dichos órganos realizan
en el hombre.
"¿El que hizo el oído, no oirá? ¿El que formó el ojo, no verá?" (Sal. 94:9). El Dr. W. H.
Griffith Thomas ha escrito: "Algunas veces surgen objeciones en contra del concepto bíblico de un
Dios antropomórfico, pero las objeciones carecen de validez ya que tenemos que usar lenguaje
humano, y las nociones de hombre y personalidad son las más elevadas para nosotros.
Lógicamente, es más adecuado el uso de expresiones antropomórficas que de expresiones
zoomórficas o cosmomórficas, y cuando atribuimos a Dios emociones y sensibilidades también lo
libramos de todas las imperfecciones que acompañan a estos elementos al ser concebidos por los
seres humanos. Al revelarse a Si mismo, Dios tiene que condescender al nivel de nuestras
capacidades, y usa un lenguaje que nos resulta comprensible" (The Principles of Theology. p. 15).
¿No es acaso uno de los propósitos más vitales de la encarnación que Dios sea revelado a
los hombres al nivel de la personalidad humana de modo que el hombre sea capaz de
comprenderlo? Ricardo Watson ha escrito: "Cuando se dice que Dios es espíritu, no tenemos razón
para concluir que el propósito de dicha afirmación es la mera formulación de una analogía distante
y vaga.
Como puede anticiparse, cuando las mentes finitas pasan a contemplar lo infinito, el
conocimiento obtenido es, cuanto más, solamente parcial, y en relación a esto, hay dos líneas
diferentes y casi paradójicas de verdad igualmente apoyadas por las Escrituras.
(1) David, refiriéndose al entendimiento divino, dice: "Tal conocimiento es
demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender" (Sal. 139:6).
(2) el Apóstol, escribiendo acerca de la gloria de Dios, declara: "El único que
tiene inmortalidad, que habita en la luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha
visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. ¡Amén!"
(3) 1 Ti. 6:16. Del mismo modo, también, él se refiere a "la imagen del Dios
invisible" (Col. 1:15) y "al Rey de los siglos, inmortal, invisible" (1 Ti. 1:17).
(4) Él se ha revelado en Cristo. Juan declara: "Y aquel Verbo fue hecho carne,
y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de
gracia y de verdad" (Jn. 1:14) y "A Dios nadie le vio jamás; el Unigénito Hijo, que está en el
seno del Padre, él le ha dado a conocer" (Jn. 1:18).
(5) Aun cuando Dios está elevado a un grado de excelencia tan incomparable,
los hombres son amonestados a ser santos y perfectos como Dios es Santo y perfecto (Mt.
5:48; 1 P. 1:16).

En relación a una definición de Dios, es muy probable que nada más extenso o bíblico haya
sido redactado que lo que se encuentra en la Confesión de Westminster, cuya tesis tiene la notable
superioridad de ser el trabajo combinado de muchos eruditos devotos en vez de ser el producto de
un solo hombre; Esta Confesión declara:

I.- Hay solo un Dios viviente y verdadero, quien es infinito en ser y en perfección, un
espíritu purísimo, invisible, sin cuerpo, partes o posesiones; inmutable, inmenso, eterno,
incomparable, todo poderoso, todo sabiduría, todo santidad, absolutamente libre, soberano, que
obra todas las cosas según el puro afecto de su voluntad inmutable y justa, para su propia gloria;
perfecto en su amor, gracia misericordia, paciencia, abundante en bondad y verdad, perdonador
de la iniquidad, transgresión y pecado; el galardonador de aquellos que diligentemente le buscan;
y también sumamente justo y terrible en sus juicios, odiando todo pecado y quien en ningún modo
absolverá al culpable.

II. Dios tiene toda la vida, la gloria, la bondad, la bendición, en y de sí mismo, solamente Él
es en y para sí mismo todo suficiente, sin tener necesidad de ninguna de sus criaturas, ni de recibir
gloria alguna de éstas, sino solamente manifestando su propia gloria en, por, para y sobre ellas,
solo él es la fuente de todo ser, de quien, y a través de quien, y para quien son todas las cosas; y
tiene el dominio más soberano sobre ellas, para hacer por medio de ellas, para ellas, y sobre ellas,
todo lo que él quisiere. Delante de él todas las cosas están abiertas y manifestadas; su
conocimiento es infinito, infalible, e independiente sobre sus criaturas, de modo que para él nada
es fortuito o incierto. El es infinitamente santo en todos sus propósitos, en todas sus obras, y en
todos sus mandamientos. El es digno de recibir de los ángeles, los hombres, y todas las demás
criaturas cualquier adoración, servicio, u obediencia que él se complazca en requerir de ellos.

III. En la unidad de la Deidad hay tres personas de una substancia, poder y eternidad; Dios
el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. El Padre es de ninguno, ni engendrado ni en origen; el
Hijo es eternamente engendrado del Padre, el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo" (La
Confesión de Westminster, cap. II).

Un atributo es una propiedad que es intrínseca al que posee dicho atributo. Es aquello por
lo cual algo es distinguido o identificado. La expresión tiene dos aplicaciones completamente
diferentes, lo cual se evidencia por medio de las dos clasificaciones ya mencionadas. Parece ser
cierto que algunas cualidades que específicamente no son atributos de Dios han sido incluidas por
algunos escritores bajo este título.
Los atributos de Dios presentan un tema tan vasto y complejo y tan alejado del alcance de
las facultades finitas que cualquier esfuerzo por clasificarlos solamente puede ser aproximado en
cuanto a corrección y cabalidad. Del mismo modo, también, los atributos están tan
interrelacionados e interdependientes que la posición exacta de algunos de ellos es difícil si no
completamente imposible. Es evidente que ninguna otra área de la Teología Sistemática ha
ocasionado mayor confusión y desacuerdo entre los teólogos que el causado por el esfuerzo de
ordenar la categoría de los atributos divinos.
En general los teólogos han separado esos atributos en divisiones bajo diferentes
terminologías. Una clasificación de esos atributos representa, según se dice, aquellas
características que solamente aparecen en Dios y no se encuentran por ninguna parte de la
creación; la otra clasificación representa aquellas características en Dios que, hasta un grado
limitado, se encuentran en los ángeles y en espíritus humanos, que de manera objetiva proceden
de Dios hacia otros seres.
Algunas de estas divisiones se expresan como: Incomunicables y comunicables; natural y
moral; inmanente o intransitivo y emanante o transitivo; pasivo y activo: absoluto y relativo;
negativo y positivó; Obviamente existen variedades de distribuciones sugeridas en esas
mencionadas divisiones.
La expresión incomunicable tiene como propósito representar estos atributos que no
admiten ninguna extensión o grado y que pertenecen solamente a Dios; Entre éstos tenemos
autosuficiencia, simplicidad, infinidad, eternidad e inmutabilidad.
Los llamados atributos comunicables, los cuales, en grado limitado, se encuentran en los
seres creados, son sabiduría, benevolencia, santidad, justicia, compasión y verdad, etc.
Los atributos naturales pretenden indicar lo que es inherente en Dios, mientras que los
atributos morales son aquellos que operan por virtud de la voluntad divina.
Los atributos intrínsecos o intransitivos son aquellos que permanecen dentro del propio
Ser de Dios, mientras que los emanantes o transitivos proceden de Dios y producen ciertos efectos.
Los atributos absolutos son aquellos que tienen que ver con la relación de Dios consigo
mismo, mientras que los atributos relativos tienen que ver con Sus relaciones con otros.
Los atributos negativos, según se cree, son aquellos que están libres de las limitaciones
finitas, mientras que los atributos positivos son aquellos que, en grado limitado, pertenecen a las
criaturas. Ha habido muchos malentendidos cuando se ha sugerido esta última distinción. Se ha
afirmado que debido a que la expresión negativo en este caso sugiere algo que no está en Dios;
estos atributos pudieran referirse a alguna limitación divina. Por el contrario, la expresión sugiere
algo que está en la criatura que no está en Dios. Puede decirse de Dios que Él es incorpóreo
mientras el hombre es corpóreo; Dios es inmutable, pero el hombre es mutable; Dios es
independiente mientras que el hombre es dependiente, etc. Los llamados atributos negativos son
clasificados algunas veces bajo cuatro títulos generales, a saber: existencia propia, inmensidad,
eternidad y plenitud.
Conclusión

Hasta ahora solo se a presentado unas breves características acerca de las perfecciones de
Dios; Se ha dicho comparativamente poco cuando se considera el incomprensible carácter y el Ser
de Dios; Sólo Dios puede declarar Su gloria. Él es Aquel de quien el hombre no debe pensar sin que
su corazón se inunde de la más profunda reverencia.
Es sumamente importante y necesario qué sigamos profundizando en obtener más
conocimiento de Dios atreves del estudio diligente y sistematizado de La Palabra que Dios nos ha
revelado para poder cada vez más saber en realidad no solo quien es, sino también cuál es su
voluntad para nosotros.
Dios es un enemigo terrible de aquellos que le repudian; pero para aquellos aún los más
pecadores que creen en Su Hijo, Él es Su Dios, y todas sus ilimitadas perfecciones obran a su favor,
y esto garantiza que todo ha de obrar para bien.

"Por lo tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único sabio Dios, sea honor y gloria
por los siglos de los siglos. Amén."
Bibliografía.

. -Teología sistemática tomo I LEWIS SPERRY CHAFER. Editorial CLIE. 2009.


. - Biblia de estudio Teológico Reina Valera 1960. Sociedades bíblicas unidas 2019.
. -Teología Sistemática Wayne Grudem. Editorial vida 2007.
. -Teología Reformada Clásica. Charles Hodge. Editorial CLIE. 2010.

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